Tuesday, December 06, 2016

Cuando el premio Nobel S.Y. Agnon se ocupó de la biblioteca de G.Scholem - Ofer Aderet - Haaretz


G.Scholem en su biblioteca

Durante la Guerra de la Independencia de 1948,  Shmuel Yosef Agnon, uno de los más grandes escritores hebreos, se vio obligado a salir de su casa demasiado cercana a los combates en Jerusalén, y moverse temporalmente a la casa de su amigo, el famoso erudito de la cábala Gershom Scholem, en el barrio de Rehavia.

Scholem, que estaba en un año sabático en los Estados Unidos en aquel momento, puso voluntariamente su casa a disposición de su amigo, pero le dejó una lista de instrucciones, de esa clase que reciben hoy en día los inquilinos de los hogares Airbnb. La divertida carta con las instrucciones, que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de Israel en Jerusalén, fue expuesta esta semana en el 50 aniversario de la recepción por parte de Agnon del Premio Nobel de Literatura, una fecha que se conmemorará la próxima semana en una serie de actos en la Biblioteca Nacional.

La carta que Scholem le remitió a Agnón comenzaba, como era de esperar, con una cálida bienvenida en su estilo único. "Que vivas en nuestra casa en paz, y que puede gozar de vivir allí", le escribió el profesor. "Escribir historias y libros - sefer, sofer y sipur [un libro, un escritor y una historia] - todo forma parte de la raíz de su alma, y ​​sobre todo sabemos lo que dijo el Baal Shem Tov, que los objetos de un hogar, personales, de la casa y de sus alrededores, están llenos de destellos de su alma y están esperando a ser elevados, y parece claro que usted encontrará muchos de sus destellos aquí (en la casa), de cuya reparación se tendrá que ocupar, y ese es el secreto de las jornadas de un hombre, como todo el mundo sabe".

Sin embargo, después de las salutaciones llegó la parte de las exigencias. "Pero te lo ruego que no desgastes toda la vitalidad de los elementos del hogar para que yo, cuando regrese, no los encuentre desfallecientes, Dios no lo quiera", escribió Scholem.

Una petición más importante, al parecer, era mantener la integridad de la biblioteca de Scholem, que contenía alrededor de 25.000 libros y que también hoy se conserva en la Biblioteca Nacional. Scholem le pidió a Agnón que no prestará sus libros y no los mezclará con los de Agnón.

"Hay una doble ventaja de que estés aquí: no sólo vas a disfrutar de los libros, sino que además yo no te molestaré con movimientos nerviosos. Un erudito como usted sabrá cómo beneficiarse de lo que tendrá en sus manos. Yo únicamente le solicitó la importante y específica petición de que no presté cualquiera de mis libros, sin importar a quién y sin excepción. Si mis amigos y conocidos, que usted conoce, quieren hojear algún libro y no tienes nada en contra de ellos, y son por lo tanto bienvenidos, que no los muevan de allí".

Scholem incluso aclaró un espacio en su biblioteca para que Agnon pudiera traer sus propios libros. "Le deje un espacio para sus propios libros (si quiere traerlos) en la esquina de la sección dedicada a la herejía sabateana, y si los coloca en esos estantes no hay peligro de que las jurisdicciones y los límites sean confundidos".

"Espero que nos encontraremos en paz, y mientras tanto grandes bendiciones y amistad para usted y su familia, de parte de su amigo Gershom Scholem", concluye la carta.

Agnón continuó con su obra literaria en su nueva residencia, donde pasó la mayor parte de 1949. Durante su estancia allí escribió una historia llamada "Edo y Enam", donde se describe a un escritor que se va a vivir al hogar de unos conocidos con el fin de mantener de cuidarla mientras ellos están en el extranjero.

El 10 de diciembre de 1966, Agnon recibió el Premio Nobel de Literatura, que compartió - una rara ocurrencia - con la poeta judía Nelly Sachs. Agnón fue el primer israelí en recibir el premio. Una cita de su discurso de aceptación en la entrega de los premios apareció en el billete de 50 shekel que llevaba su fotografía, antes de que fuera reemplazado hace dos años por un billete de banco con la imagen del poeta hebreo Shaul Tchernichovsky.

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