Thursday, January 01, 2009

Los problemas de memoria de las "bellas almas europeas"

No soy partidario de contabilizar los éxitos militares, de ningún tipo, es por eso que durante esta guerra me limito a publicar artículos que han defendido el grado de legitimidad que aún posee la campaña militar israelí contra el gobierno de Hamas en Gaza.

Por otro lado, observo como elementos claves, como la participación entre bastidores de Irán, permanece entre penumbras en los más importantes periódicos nacionales, siendo un elemento fundamental, no sólo por el sostén político, económico y militar de Hamas, sino porque al programático deseo de Hamas de destruir Israel y convertir a la región en un califato, hecho sumamente descuidado por los analistas de progreso, se suma el grado de verosimilitud de ese objetivo, y no sólo propagandístico, que ofrece la actual política del régimen iraní. Ese "alimento ideológico iraní" es una de las claves de la situación actual.

En cambio, la próxima cita electoral israelí aparece una y otra vez en esos mismos análisis como un importante factor desencadenante, como si no existiera otro importantísimo acontecimiento político a la vista dentro del ámbito palestino, el final de la presidencia de Abbas y su relevo. Aunque inquirir por ciertas olvidos y comprobar una vez más la fragilidad de ciertas memorias resulta absurdo e ineficaz. Algunos hace tiempo que se han aposentado en la memoria selectiva.

A través de los blogs que siguen día a día el conflicto bélico, he podido acceder mediante sus enlaces a los numerosos artículos que en la prensa española comentan el conflicto. Obviamente son selectivos, pero aún así la sensación que se transmite, si bien no es una visión equilibrada de todo lo disponible, es de una mayor resistencia a comulgar con las ruedas de molino de los buenos y de los malos versión "bellas almas de progreso". Aunque siempre quedarán las TV como refugio de dicha ideología.

Uno de los artículos que me ha llamado la atención, a pesar de su inicio un tanto "marcial", aunque lo que comenta es básicamente cierto, es el de Gabriel Albiac en la La Razón. En él expone una serie de hechos que ya se nos habían pasado por alto, y referentes a un conflicto previo, la última parte de la guerra de Kosovo, por supuesto mucho más sangrienta, y que aconteció en la misma Europa. Se trata del ataque o bombardeo de Serbia a causa de su invasión de Albania, realizado esta vez por los buenos, los americanos (increíblemente, y por una vez, pues ya se conoce su rol de malvado universal en la era pre-Obama), y las bellas almas europeas de la paz perpetua kantiana, y bombardeo que tenía como objetivo a los malos, los serbios (dentro de la actual configuración de "bellas almas de progreso" anti Israel se pueden encontrar tanto partidarios de los buenos como de los malos del ya mencionado conflicto con Serbia o guerra de Kosovo).

Pero como comenta Albiac, las bellas almas de entonces, contrarias a Serbia, y las de ahora, contrarias a Israel, olvidan ciertos hechos sin duda a causa de la fragilidad de su memoria:

"En un espacio mínimo, como lo es la franja de Gaza, demográficamente atestada y en el cual la continuidad entre edificios civiles y militares es absoluta y el uso de la población como escudo humano práctica estable, la operación era de dificultad extrema. No hay en el mundo un ejército, que no sea el israelí, dispuesto a asumir los costes de una acción selectiva tan complicada.

Cuando las fuerzas de la Unión Europea y de los Estados Unidos apostaron por intervenir militarmente en la antigua Yugoslavia, tomaron la solución más rápida, más económica y de mayor eficacia: aniquilar indiferenciadamente a la más alta cifra posible de población serbia. Sin distinciones. No hubo objetivos específicamente militares. De lo que se trataba era de forzar una reacción de pánico en la ciudadanía que llevara al derrocamiento del régimen de Belgrado.

Cuanto más alta fuera la conciencia de indefensión de los habitantes de las ciudades y más infalible la certeza de ser blanco seguro de las bombas, más rápido sería el vuelco político. A los gobiernos europeos - sin excepción - les pareció estupendo. Tanto más, cuanto que el coste en combustible y proyectiles corría a cargo exclusivo de los americanos. Y ni un solo soldado de la Unión Europea iba a correr un átomo de riesgo. Beneficio puro. No hay humanitarismo que sobreviva a un tal sentido de lo rentable".

Y es que ser una "bella alma de progreso" y defender la paz perpetua kantiana resulta tan fácil, reconforta tanto, da tanta brillantez al C.V. y genera tan pocas contradicciones...

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1 Comments:

Blogger Iojanan said...

Magnífica conjunción de opinión e historia. Archivaré este artículo que es francamente didáctico.

8:15 PM  

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