Saturday, May 27, 2017

Los antisemitas del mundo culpabilizan a los judíos por la masacre de Manchester

Labels:

La ONU y el Gobierno de Noruega se distancian del centro de la juventud palestina que financiaron tras dedicarse a la memoria de la terrorista Dalal Mughrabi - Ben Cohen



Las Naciones Unidas y el gobierno noruego se han movido rápidamente para distanciarse de un centro juvenil palestino que habían financiado, y al que se ha dado el nombre de una de los más notorias terroristas palestinas, cuando conocieron la denominación del centro que llevará de la UN Women y de la oficina representativa de Noruega en la Autoridad Palestina (AP).

El centro, que abrió la semana pasada en el pueblo de Burqa, en Cisjordania, lleva el nombre de Dalal Mughrabi, una terrorista de Fatah que llevó a cabo el ataque terrorista más sangriento de la historia de Israel, la “masacre del Camino de la Costa”. El 11 de marzo de 1978, Mughrabi junto a un grupo de terroristas de la OLP desembarcaron en la playa de Tel Aviv y se apoderaron de un autobús lleno de pasajeros que se dirigía hacia el norte por la carretera costera de Israel. La operación terminó con la muerte de 38 israelíes - incluyendo 12 niños - y con más de 71 heridos.

Palestina Media Watch (PMW) - una organización de vigilancia israelí que ha seguido este escándalo - ha comentado que el propósito del centro es promover a la terrorista Mughrabi como una heroina. Reem Hajje, un miembro del consejo de la aldea de Burka, señaló que el centro “se centrará especialmente en la historia de la lucha de la mártir Dalal Mughrabi, enseñándola a los jóvenes, y constituye el inicio de la puesta en marcha de una serie de actividades de enriquecimiento con respecto a la historia de la lucha palestina“.

El viernes, la ONU y el gobierno noruego criticaron el centro, pero afirmaron que habían reducido su apoyo al centro antes de que fuera nombrado en honor de Dalal Mughrabi

Labels:

La hipocresía existente: el Líbano tiene casi terminada la construcción de un muro con 4 torres de vigilancia alrededor de 100.000 palestinos - Elder of Ziyon



Ya conocemos cómo a los autodenominados grupos "pro-derechos humanos" y "pro-palestinos" les encanta decir que Israel coloca a los palestinos en Gaza, así como en Cisjordania, en una "prisión al aire libre".

Ustedes ya saben cómo los medios de comunicación cubren exhaustivamente todas las medidas defensivas adoptadas por Israel para protegerse de los terroristas que viven entre los palestinos como un "castigo colectivo" contra el pueblo palestino.

También conocen cómo la barrera de seguridad de Israel (donde solamente una 10% tiene el formato de muro), y que ha salvado a cientos o miles de vidas judías, es denunciada de forma rutinaria ya que incomoda a algunos árabes.

Y sin duda tienen conocimiento de cómo los líderes palestinos envían quejas oficiales ante la ONU por todo lo que hace Israel, o lo que supuestamente hace, y eso aún tratando de impactar en el menor número posible de árabes palestinos.

Finalmente, una última pregunta: ¿Cuándo han leído o escuchado acerca de una literal prisión al aire libre, con torres de vigilancia, que se está construyendo en torno a un campo palestino de la UNRWA en el Líbano y que alberga unas 120.000 personas?

De Daily Star de Líbano:
La construcción de un controvertida muro o barrera de hormigón alrededor del campo de refugiados palestinos de Ain al Hilweh se ha reanudado después de una breve detención. 
En las últimas semanas se ha experimentado un incremento en la construcción del muro de hormigón. Una fuente de seguridad le dijo a The Daily Star que el muro está ahora “al 80% completo”.  
Los funcionarios palestinos y miembros de comités populares de los campos en el sur de Líbano han llegado a acuerdos tras las conversaciones con el ejército libanés. 
Sin embargo, los refugiados palestinos se están enfrentando con diversos problemas debido a su construcción. La casa de Omm Issam tiene varias de sus habitaciones afectadas por su proximidad al muro. Y una fuente le ha comentado al The Daily Star que el muro afectará a “cientos” de casas.  
Abu Yassin, cuya casa y su jardín con naranjos se han empequeñecido con el muro, dice burlonamente que el muro es ahora su vecino.  
En noviembre de 2016 se anunció que se había llegado a un acuerdo entre el Ejército libanés y las facciones palestinas para construir el muro y erigir torres de vigilancia alrededor de Ain al-Hilweh, y el proceso está en marcha.  
Esta barrera tenía como objeto mantener la seguridad en el campo, sacudido por recientes enfrentamientos en abril. Los casi seis días de enfrentamientos continuos dejaron al menos 10 muertos y más de 50 heridos.  
A pesar de un acuerdo inicial entre el ejército libanés y las facciones palestinas, se desató la oposición al muro durante el proceso de construcción, lo que obligó al ejército a detener temporalmente su construcción.  
Las facciones palestinas están implícitamente de acuerdo en su construcción [a pesar de la oposición y objeciones desatadas más adelante]”, le dijo una fuente a The Daily Star en febrero.
La hipocresía es impresionante. Los "líderes palestinos" dieron su acuerdo a la construcción de esta prisión, y los únicos que se oponen a ella son las personas reales afectadas, esas que no tienen voz. (Aunque grupos terroristas como Hamás y el FPLP son ahora los únicos grupos organizados que se oponen al muro. Hezbolá, por el contrario, apoya por completo la decisión del gobierno libanés de "impedir que los terroristas se infiltren en el país").

Mahmoud Abbas visitó el Líbano en febrero y no dijo una palabra en contra de esta muro.

Realmente, Ain el Hilweh es un barrio al que azota un violento desorden, y un grupo terrorista asociado con al Qaeda, Bilal al Badr, se ha infiltrado en el campo y tiene enfrentamientos regulares con las fuerzas palestinas (Fatah, FPLP, FDLP) y el ejército libanés. Decenas de miles de refugiados sirios de ascendencia palestina han abarrotado un campo ya lleno de gente, por lo que no pueden ser tratados como refugiados normales gracias a la UNRWA.

El Líbano no permite a los palestinos convertirse en ciudadanos libaneses, e incluso tras 70 años de residencia allí, viven en estas miserables condiciones y tiene unas leyes específicamente antipalestinas en los libros.

Pero el silencio de las ONG de derechos humanos, de la ONU, de los líderes palestinos y de los medios de comunicación del mundo sobre lo que literalmente sí puede definirse como una prisión, con muros de hormigón y torres de vigilancia, siendo construida por el gobierno libanés, muestra cuán asquerosamente hipócrita resulta el mundo.

A nadie les importa un bledo los palestinos, a menos que los judíos puedan ser culpados.

Labels:

Saturday, May 20, 2017

¿Debería la Universidad Hebrea de Jerusalén también cambiar de nombre? - Dror Eydar - Israel Hayom



Que la Universidad Hebrea de Jerusalén no haga sonar la "Hatikva" en sus ceremonias no es nada nuevo. Desde hace algunos años la universidad se ha abstenido de "herir los sentimientos" de los estudiantes árabes. En su defensa, la universidad argumentó que no existe una ley que requiera que el himno nacional suene en las ceremonias. Esto se conoce como esconderse detrás de la letra de la ley. La Universidad Hebrea es un símbolo nacional. La idea de fundarla se tomó en el Primer Congreso Sionista hace 120 años. En realidad, fue el "Hatikva", un símbolo de dar vida a esos judíos que se estaban despertando y que regresaban a su tierra, el que yacía en el corazón de la creación de la universidad en el Monte Scopus, frente a Sion - Jerusalén.

El escándalo actual nos suministra un poco de ironía de la historia: Antes de la ceremonia para celebrar la apertura de la universidad en abril de 1925, los árabes de la región declararon una huelga general y colocaron banderas negras. Este era lo último que necesitaban para que los Yahud (los judíos) decidieran acercar la ciencia y la investigación a Israel. Con ello podrían finalizar la fundación de un Estado judío.

Silenciar el "Hatikva" en las ceremonias oficiales de la universidad es una (pasajera) victoria moral para los descendientes de las personas que, en la Guerra de la Independencia, trataron no solamente de silenciar las esperanzas de Israel - que había surgido del polvo y las cenizas y que daría lugar al naciente Estado judío -, sino que también se oponían a la creación de esa misma universidad que hoy, "considera y tiene en cuenta sus sentimientos", y niega su propia historia.

Tener consideración con los sentimientos de las minorías es una buena cosa, pero es un tremendo error dejar que la minoría imponga su dictamen sobre la mayoría y borre su identidad. La afirmación de que el "Hatikva" hiere los sentimientos de los árabes "significa aceptar su falsa narrativa que afirma que invadieron su tierra natal y fundaron un estado sobre sus ruinas, y que en 1948 en realidad no quisieron aniquilarnos, ya que acabaron siendo las víctimas", por lo que debemos disculparnos por el himno y ser considerados con ellos.

Vamos a seguir adelante con este absurdo: ¿acaso el título "hebreo" de esta universidad no hiere los sentimientos de aquellos cuyos padres trataron de eliminar a los hebreos? Tal vez los dirigentes universitarios deberían propugnar cambiar el nombre de su universidad por algo neutro, ya que así, y Dios no lo quiera, no poseería ningún atisbo de nacionalismo judío.

"Hatikva" no debe herir los sentimientos de cualquier persona al que le guste la libertad y la liberación. Nuestro himno nacional es la "Internacional" de aquellos que persiguen el bien y el progreso en todo el mundo. Es el himno del pueblo judío en los modernos tiempos del exilio. Cualquier persona que no lo contemple dice mucho de dónde está y de cuál es su posición. Gracias a la "2000 años de esperanza" regresamos a nuestra tierra, y gracias a ello, y a Israel, los árabes y otras minorías disfrutan de la única democracia en el Oriente Medio y de los logros que la Universidad Hebrea, que fue fundada como parte del plan sionista, y que ha contribuido al país, a la región y al mundo entero.

Durante muchos años, las universidades estadounidenses han estado bailando con la muerte convirtiéndose en bastiones del sentimiento anti-estadounidense en el que se ha educado a generaciones de graduados, algunos de los cuales están separados de su identidad. El mundo académico israelí es vital para nuestra existencia como estado independiente y no debemos permitir que existan procesos similares para convertir a nuestras universidades en fortalezas del sentimiento anti-israelí separadas de la identidad judía del país.

La democracia no puede durar por mucho tiempo sin patriotismo. No cantar el himno nacional no representa un gran problema en sí mismo, pero es un proceso preocupante que forma parte de un fenómeno más amplio, y que tiene que ver con el gran debate sobre nuestra identidad aquí en Israel. Algo por lo que vale la pena luchar.

Labels: ,

Para ser un pueblo libre en nuestra propia tierra y libre de miedos - Yoram Yovell - Ynet



Permítanme comenzar con una conclusión: En el pasado estudié en la Universidad Hebrea de Jerusalén y actualmente enseño allí, y en mi opinión resulta apropiado que en sus ceremonias de graduación suene el "Hatikva".

También creo que la tendencia entre muchos de los estudiantes árabes en las universidades de Israel de permanecer sentados mientras suena el himno nacional en las ceremonias oficiales es una falta de respeto.

Nadie en su sano juicio podría insistir en que alguien que no es judío cante con entusiasmo una letra que dice "el anhelo de un alma judía". Hay un límite. Por eso ponerse en pie me parece apropiado. Esa es mi opinión, de todos modos. Es una cuestión de dignidad humana básica.

En cualquier caso, una graduación en la Facultad de Humanidades, con o sin "Hatikva", se llevará a cabo dentro de poco. Y la ceremonia se celebrará en el anfiteatro de la Universidad Hebrea en el Monte Scopus, frente a una impresionante vista del desierto de Judea, el valle del Mar Muerto y las montañas de Moab. Hace mucho tiempo, dos ceremonias se llevaron a cabo en ese mismo lugar y se trata de esos eventos de los que quiero hablar.

La primera ceremonia tuvo lugar hace 99 años, el 24 de julio de 1918. Ese mismo día, en presencia del general Allenby, Chaim Weizmann, el rabino Abraham Yitzhak Hacohen Kook, el mufti de Jerusalén Kamil al-Husseini y muchos otros, se pusieron los pilares que sentaron las bases para el establecimiento de la Universidad hebrea de Jerusalén.

Al final de la ceremonia, el público cantó el himno británico, así como el "Hatikva". Ese mufti era medio hermano y mucho más moderado que el famoso Haj Amin al-Husseini, quien asumió el cargo después de su muerte. Por lo que yo sé, Kamil al-Husseini, quien puso una de las piedras angulares de la Universidad Hebrea "en nombre de Jerusalén", no protestó o abandonó la ceremonia durante el canto de lo que entonces era el himno del movimiento sionista. Como he dicho, era un hombre moderado.

Cuarenta y nueve años pasaron, y se produjeron acontecimientos y guerras. Un estado surgió. Otra guerra tuvo lugar. Hace cincuenta años, inmediatamente después de la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967, el jefe de Estado Mayor Yitzhak Rabin estuvo de pie en el mismo anfiteatro en el Monte Scopus.

Habló en una ceremonia en la que recibió, en nombre del ejército, un doctorado honorario de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Su discurso fue, en mi opinión, uno de los más bellos documentos escritos aquí en la Tierra de Israel en los últimos cien años.

Rabin dijo en ese discurso: "Los guerreros en el frente de batalla fueron testigos no sólo de la gloria de la victoria, sino también del precio pagado por sus compañeros caídos junto a ellos, y también del terrible precio pagado por nuestros enemigos, el cuál también tocó profundamente el corazón de muchos de nuestros hombres. Puede ser que el pueblo judío nunca aprenda y se acostumbre a experimentar la emoción de la conquista y de la victoria, por lo que reciben esos hechos con sentimientos encontrados".

Desde entonces, han pasado 50 años. Me parece que a lo largo de los años, la mayoría de las personas que viven actualmente en Sion se han acostumbrado demasiado a "la emoción de la conquista y la victoria". Pero una cosa no ha cambiado, en mi opinión, desde los días de ansiedad previos a la Guerra de los Seis Días: permanece en nosotros una profunda inseguridad existencial y exílica.

Y eso hace que muchos de nosotros, animados por nuestros ansiosos políticos, se comporten y se sientan como una minoría perseguida, no como una potencia regional. Porque con el debido respeto a la nueva ley de nacionalidad, el daño que el Estado de Israel pueda sufrir por no tocar el "Hatikva" en las ceremonias de graduación de la Facultad de Humanidades de la Universidad Hebrea resulta fácilmente manejable, incluso con las ardientes declaraciones llenas de coraje y orgullo nacional de muchos de nuestros políticos.

No me malinterpreten. Si me preguntan si es apropiado que suene el "Hatikva" en la graduación de la universidad, les diré que sí. Pero el hecho de que el primer ministro, el ministro de Educación, el líder de una facción del Bait Yehudi, la ministra de Justicia y muchos otros tuiten y publiquen su indignación al comprobar cómo se evita que suene en público, resulta patético, bastante patético.

Y en mi opinión es señal de un profundo temor. En 1995, el psicólogo Erel Shalit publicó un pequeño libro llamado "El héroe y su sombra: Aspectos psicopolíticos del mito y la realidad en Israel". En él analizaba nuestros miedos existenciales, los que se encuentran debajo de la imagen del indomable héroe israelí.

Cada vez que escucho definir a los políticos árabes israelíes como una ingrata y peligrosa quinta columna, y no como un grupo de ciudadanos que representa a una minoría nacional, y que en su gran mayoría es respetuosa de la ley y podría ser un puente hacia la paz, me da un poco de vergüenza. Me parece que después de tantos años, de tantas victorias y de tantos éxitos, podríamos empezar a relajarnos, aquí, en la Tierra de Israel.

No tenemos por qué ser complacientes o ignorar las amenazas existenciales, pero podríamos entender que un Estado judío en la Tierra de Israel es un hecho real y que no se irá a ninguna parte. Y no depende de cantar el himno, la universidad o cualquier otra cosa. Deben calmarse, mis queridos políticos, respirar profundamente y relajarse.

Esto no es popular, pero necesita ser dicho: Con el debido respeto al ejército, la última vez que el IDF fue llamado a luchar contra unos oponentes cuyas capacidades eran parecidas a la suya fue en 1973. Durante más de 40 años, Israel sólo ha luchado contra enemigos que no tenían ninguna posibilidad de derrotarlo, y que le temen y odian como si fuera el mismo diablo.

Es por eso que con el debido respeto a los misiles de Hezbolá, a los carniceros de ISIS, a los terroristas de Hamas y a la rama norte del Movimiento Islámico, desde hace muchos años Israel no ha tenido a ningún enemigo serio que haya puesto en peligro su existencia. Existe la posibilidad de que los iraníes se conviertan en ese enemigo, pero parece haberse desvanecido o al menos pospuesto durante varios años. Esto ocurrió debido a que Israel creó la impresión en el mundo de que haría todo lo posible para evitar que Irán se convirtiera en ese terrible enemigo, y por esa hazaña el actual primer ministro merece crédito.

¿Por qué estas cosas no son evidentes por sí mismas? Debido al tremendo poder del miedo y del odio, y la facilidad con la que pueden despertarse en el público. Creo que después de cien años de éxito sionista, podemos empezar a ser un pueblo libre en nuestro propio país, un pueblo también libre de temores.

Labels: ,

Tuesday, May 16, 2017

Lag Bao'mer 2017







Labels:

Monday, May 15, 2017

Desconfien del "amigo americano". ¿Del mesiánico John Kerry, pasando por los mesiánicos diplomáticos, al mesiánico Donald Trump?





Funcionarios del consulado americano de Jerusalén exigieron a funcionarios israelíes abandonar el Kotel, durante la preparación conjunta de la visita de Trump, afirmando que ese no era su territorio, sino de Cisjordania'

Los miembros de la delegación estadounidense que preparan la visita del presidente Donald Trump a Israel informaron al equipo israelí que ayudaba a preparar dicha visita que abandonaran el Muro Occidental, diciéndoles que "este no es su territorio, es de Cisjordania".

Los equipos estadounidenses e israelíes estaban visitando este domingo el sagrado lugar judío antes de la visita de Trump la próxima semana.

El equipo israelí, que fue requerido por el primer ministro Benjamin Netanyahu para ayudar en la visita de Trump al Muro Occidental, fue rechazado por los estadounidenses. Esto condujo a una fuerte discusión entre representantes de los dos equipos.

Dos funcionarios del consulado estadounidense en Jerusalén hablaron de manera cortante al equipo israelí, diciéndoles entre otras cosas: "Les estamos pidiendo que se vayan, tienen que dejarnos solos. Los funcionarios israelíes no puede estar aquí, no es su territorio, esto es Cisjordania. Esta es una visita privada del Presidente y no tiene nada que ver con ustedes. Este no su asunto".

Los asombrados miembros del equipo israelí le dijeron a los estadounidenses: "Esto es totalmente inaceptable, y que rechazamos que no tengamos que estar aquí. Se trata de un lugar santo judío bajo soberanía israelí".

La delegación estadounidense insistió entonces en separarse del equipo israelí y continuó su visita al Muro Occidental y al Santo Sepulcro por su propia cuenta-

El equipo de Estados Unidos también rechazó la sugerencia de Israel de que los equipos de la ofina de prensa israelí documentaran la visita del presidente de Trump a los sitios sagrados de Jerusalén, y la transmitieron en directo. "Se trata de una visita privada", les respondieron los estadounidenses.

 El equipo israelí informó de los comentarios estadounidenses a la oficina del Primer Ministro.

Un funcionario de la oficina del Primer Ministro respondió: "La afirmación de que el Muro Occidental está en Cisjordania fue recibida con conmoción. El gobierno de Jerusalén está convencido de esta afirmación está en contradicción con la política del presidente Trump, tal como se expresó en la objeción americana a la última resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Israel está buscando aclaraciones al más alto nivel de los EEUU sobre este asunto".

Labels:

¿Era célibe la Comunidad de Qumran? - Hershel Shanks - Bar



Una de las muchas y fascinantes cuestiones sobre los manuscritos de la Comunidad del Mar Muerto que vivía en Qumran es si sus miembros eran célibes. ¿Se casaban y tenían hijos, o no?

Según el historiador judío Josefo y el filósofo judío Filón de Alejandría, los esenios eran de hecho célibes. El filósofo y naturalista romano Plinio el Viejo estaba de acuerdo, y parece localizar una comunidad esenia en Qumrán. La cuestión, por supuesto, es si la comunidad de Qumran era de hecho esenia.

Los esenios eran un grupo religioso judío, al igual que los fariseos y los saduceos (y al igual que otras comunidades más pequeñas). Si la comunidad de Qumran era esenia es una cuestión muy debatida. De acuerdo con una reciente y exhaustiva revisión de la investigación de los Manuscritos del Mar Muerto de la académica israelí Devorah Dimant, la comunidad de Qumran probablemente era esenia. "A mi juicio”, escribe, “esa identidad fundamental ha resistido la prueba del tiempo”. Pero eso no nos dice si la comunidad de Qumran, incluso si fuera esenia, era célibe.

Tendiendo en la dirección opuesta, dos grandes manuscritos del Mar Muerto, el Documento de Damasco y la Regla de la Congregación (1QSa I), hablan de mujeres y niños. El Documento de Damasco detalla reglas especiales para una comunidad que consta de familias.

Durante un tiempo se pensó que los enterramientos de mujeres y niños en el gran cementerio adyacente iba en contra del argumento de que los qumranitas eran célibes. Pero resultó que se trataba de enterramientos beduinos del período medieval, por lo que el cementerio parece argumentar en favor del celibato.

Al final, la cuestión del celibato de la comunidad de Qumran sigue siendo sólo eso, una cuestión o un problema espinoso, tal como lo caracteriza Dimant . “Dificultades sin resolver que aún permanecen”.

Y esta es sólo una de las restantes dificultades relativas a Qumrán y a los manuscritos del Mar Muerto, que con el tiempo se han multiplicado más que resuelto, en opinión de Dimant. Lo que parecía claro al principio de las investigaciones, ahora parece más complicado. Tal vez, por ejemplo, existían dos grupos de manuscritos del Mar Muerto, o un mismo grupo con dos aspectos: uno que refleja una apocalíptica similar a la de grupos cristianos posteriores, y uno más halájico, que refleja puntos en común con el judaísmo contemporáneo.

La naturaleza de la relación de los qumranitas con los seguidores contemporáneos del judaísmo del Templo es otro asunto que ahora debe ser tratado con más sutileza, Dimant así lo cree, ya que la ruptura no es tan clara.

Lo que está claro, sin embargo, es que los qumranitas adoptaron un calendario de 365 días, en lugar del calendario lunar del Templo (y del moderno judaísmo). Esto significaba que los qumranitas observaron los días festivos en fechas diferentes que los seguidores del judaísmo del Templo. Y no es solamente eso, el calendario de 365 días también se encuentra en otros textos tales como 1 Enoc, que es un texto no sectario. En opinión de Dimant, el diferente calendario de la qumranitas no implica necesariamente un cisma religioso. Ella cita al académico británico Sacha Stern con aprobación: “La noción de que el calendario es crítico para el sectarismo de Qumrán no sigue siendo más que una moderna suposición científica”. Dimant pasa a preguntarse si los términos tales como “escisión” y “ruptura” son realmente “apropiados”cuando se describe la relación entre el grupo de Qumrán y la corriente principal del judaísmo del Templo.

Esto introduce otro tipo de división académica entre los que enfatizan el aspecto apocalíptico de los manuscritos, y encuentran una fuerte similitud con “las creencias y organización de los primeros grupos cristianos”, y los que por el contrario hacen hincapié en la devoción de los qumranitas por la halajá (las normas legales), como lo ilustran las seis copias parcialmente supervivientes de la llamada Carta halájica (4QMMT), la cual enumera las disputas legales, y principalmente relativas a la pureza cultual, entre el grupo de Qumrán y, presumiblemente, el judaísmo dominante de la época.

Otro compromiso de Qumrán con la halajá judía se refleja en el Rollo del Templo, el más extenso de los manuscritos del Mar muerto, y que tiene la forma de un mandato divino a Moisés en relación con la construcción y el funcionamiento del Templo. Está centrado exclusivamente en cuestiones legales.

Al final, se refiere Dimant a unos problemas muy complejos “en la escena sin asentar de la investigación sobre Qumrán". Dimant advierte contra “la administración de conclusiones generales y simplistas”.

Labels:

¿Cómo tratar con Trump? El debate Netanyahu-Bennet - Shmuel Rosner


El primer ministro Binyamin Netanyahu y el ministro de Educación, Naftali Bennet han estado teniendo una  interesante pelea en los últimos días. Es una lucha con claros matices e implicaciones políticas, donde a cada uno de estos dos líderes les gustaría presentarse ante el público como el verdadero guardián de los intereses de Israel. Pero también es una lucha legítima sobre tácticas,  es decir, sobre cuál es la forma más eficaz para Israel de prepararse ante Donald Trump y su plan a medio cocinar de hacer avanzar el proceso palestino-israelí.

Netanyahu es el líder del Likud, el principal partido de la derecha israelí. Bennet es el líder de Habait Hayehudi, un partido mucho más pequeño que suele ser el hogar político dentro de la derecha de los sionistas religiosos. A Netanyahu le gustaría mantener su trono como el líder nacional de la derecha. A Bennet le gustaría suceder a Netanyahu, a pesar de que proviene del partido equivocada para lograrlo. Así que hay un matiz político en todos los debates de estos dos políticos - que también tiene un aspecto personal -.

Luego está la sustancia del debate y las preguntas reales que deben resolverse. Por ejemplo: ¿Es prudente para Israel dejar que Donald Trump decida por sí mismo si desea mover la embajada estadounidense en Jerusalén, tal como se comprometió a hacerlo, o tal vez sería más prudente para Israel ejercer presión sobre el presidente de Estados Unidos al recordarle públicamente que hizo una promesa y que Israel tiene expectativas basadas en esa promesa?

Bennet insinúa que el primer ministro está dejando que Trump decida por si mismo al ser cauteloso a la hora de expresar las expectativas que tiene Israel. Él ha estado criticando a Netanyahu para ganar puntos políticos, pero también porque parece pensar que ser claro sobre las expectativas de Israel es la única posibilidad que tiene Israel de lograr sus objetivos.

Cuando se trata de desacuerdos en la táctica, la cuestión de la embajada es solamente un pequeño desacuerdo. La verdadera cuestión es la solución de dos estados. Es decir, ¿debe quedar clara la falta de entusiasmo e interés de Israel de tener a su lado un Estado palestino o debe difuminar sus intenciones y negociar su camino a seguir sin revelar sus verdaderos sentimientos?

Netanyahu es cauteloso. Esto es algo que muchos observadores externos no entienden en él debido a su bravuconería ocasional y a su imagen de línea dura. Pero en verdad, él es uno de los líderes más cautelosos en la historia de Israel. Él no juega, él no se involucra en movimientos bruscos. Él tiene cuidado en no calcular mal. Él no tiene nada de Ariel Sharon, que se la jugó con la evacuación de Gaza. Él no tiene nada de Ehud Barak - que se la jugó en Camp David -. Los críticos de Netanyahu podrían argumentar que su cautela conduce a la parálisis. Sus partidarios sostienen que en una región tan volátil el único enfoque razonable es ser precavido y conservador.

Bennet no es prudente. Por lo menos no todo el tiempo, aunque tampoco tiene el mandato para tomar decisiones reales. En otras palabras: Bennett  puede que sea audaz porque no tiene aún responsabilidades, o bien es audaz porque es verdaderamente audaz (Avigdor Lieberman también parecía mucho más audaz antes de llegar al ministerio de Defensa).

Cualquiera que sea el caso, su argumento es el siguiente: Israel perdió una oportunidad después de que Trump fuera elegido. Se perdió una oportunidad porque Israel no fue lo suficientemente claro sobre sus intereses e intenciones reales. Israel habría sido más prudente si hubiera dejado en claro que la solución de dos estados ya no estaba sobre la mesa. En tal caso, Trump no habría tenido la tentación de convertirse en un nuevo pacificador.

Bennet argumenta que la vaguedad de Israel crea un vacío. Los pacificadores, todos esos expertos y diplomáticos embarcados en los procesos de paz, son absorbidos por este vacío.

Netanyahu cree sin embargo que la claridad podría significar un problema. Si Israel abandona la solución de dos estados, la presión internacional sobre Israel para proponer otra cosa, o las medidas adoptadas contra Israel como castigo, se desencadenarían. También cree que la claridad podría complicar su diálogo con el presidente Trump. Si Israel plantea una posición con la que el presidente americano no está satisfecho, éste puede responder con dureza. Si Israel es vago, podría escuchar primeramente a Trump, tratar de entender sus posiciones, y luego asegurarse de tener un enfoque que se adapte a las sensibilidades de Trump.

Hay dos cuestiones que podrían ayudar a determinar cuál sería el mejor enfoque. Cuestión número uno: ¿cuál es el precio o el beneficio de mantener en reserva las opciones de Israel sin hacer grandes pronunciamientos? Cuestión número dos: ¿cuál es el precio o el beneficio de manifestar una posición por parte de Israel que no estuviera en línea con la de Trump?

Bennett tiene más miedo de la vaguedad. Él tiene miedo de un proceso de paz que en una pendiente resbaladiza gradualmente erosione la posición de Israel. Tiene menos miedo de Trump y de su potencial de furia. Netanyahu tiene más miedo de Trump. Él piensa que Trump cree en su propio poder para navegar con éxito en un proceso de paz, y considera que permanecer del lado de Trump será una característica clave de este éxito.

Netanyahu hace el siguiente cálculo: no hay ninguna razón para ir hacia una pelea con Trump, porque éste podría terminar aceptando las posiciones de Israel. E incluso si Trump no acepta las posiciones de Israel, es probablemente mejor manipular al Presidente que enfrentarse a él.

Por ahora Netanyahu tiene la sartén por el mango. En primer lugar, porque él es el primer ministro. En segundo lugar, porque Trump todavía no ha mostrado sus cartas y no ha revelado sus intenciones. Cuando Trump se vuelva más agresivo en sus demandas, esto podría cambiar.

Labels: ,

El Estado judío no debe ser exclusivamente un Estado judío - Michael J. Koplow - Matzav Blog



La cuestión de si Israel es un Estado judío se ha convertido inexplicablemente en un tópico muy polémico en la última década. Sin embargo, es algo que parece indiscutiblemente evidente por sí mismo - después de todo, la esencia del movimiento sionista es la soberanía judía en la Tierra judía de Israel -, pero la idea de que Israel deba ser expresamente reconocido y proclamado como un Estado judío ha pasado de ser una obviedad a un tema controvertido en los asuntos israelíes, tanto extranjeros como nacionales. Si bien se ha convertido en un punto de fricción en las negociaciones entre israelíes y palestinos, al elevarlo como un asunto indispensable por parte del primer ministro Netanyahu, al enumerarlo rutinariamente como una condición central de Israel para la creación de un estado palestino, ahora se ha convertido en un asunto interno en Israel, de una manera que tiene el potencial de ser muy perjudicial.

La idea de encapsular al estado de Israel como un Estado judío por una ley ha sido muy popular en los últimos gobiernos. Cuando Netanyahu despidió a Tzipi Livni y Yair Lapid como ministros en 2014, en una medida que provocó la caída de la coalición y condujo a las elecciones que originaron el actual gobierno, una de las razones de su despido fue su negativa a respaldar un proyecto de ley de Estado judío, creando así una nueva ley fundamental y pasando a ser parte de la constitución de facto de Israel. Los detractores del proyecto de ley afirmaron que la idea que estaba detrás no era solamente que Israel debía ser visto como el estado del pueblo judío, sino que además los judíos deberían disfrutar de una situación de privilegio que no se concedería a los no judíos. Livni y Lapid, junto con la oposición en aquellos momentos en la Knesset, tomaron  la ley como discriminatoria y alegaron que se trataba de un intento de discriminar a los ciudadanos árabes de Israel, ya que elevaría el carácter judío de Israel por encima de su carácter democrático, y una vez que se convocaron nuevas elecciones, el proyecto de ley del Estado judío pasó a un segundo plano.

Pero en este Knesset, que aún no ha visto una ley tan controvertida, el proyecto de ley del Estado judío ha sido naturalmente restablecido, y ahora está de vuelta en la agenda del Knesset después de haber sido votado por unanimidad por el comité ministerial legislativo, y luego aprobado por el pleno de la Knesset en una lectura preliminar de ayer. Algunos de los elementos más controvertidos de las versiones anteriores han sido extirpados, como la cláusula que establecía la ley judía como una “fuente de inspiración para los legisladores”, pero el que ha sido el actual y particular foco de la ira es la sección del proyecto de ley que establece al hebreo como único idioma oficial de Israel, mientras se concede un estatus privilegiado al árabe, que aunque menor que el hebreo es superior a otros idiomas. A pesar del mito repetido a menudo (probablemente derivado de las señales de tráfico israelíes) de que Israel tiene tres idiomas oficiales - hebreo, árabe e inglés -, Israel en realidad no tiene ninguna lengua oficial. La razón de la ubicuidad de la trinidad lingüística actual es que el gobierno británico, durante el Mandato, requirió que todas las órdenes y las comunicaciones oficiales del gobierno se emitieran en los tres idiomas, e Israel intenta terminar con ese sistema que heredó. Si pasa el nuevo proyecto de ley y se convierte en una ley básica, el hebreo se convertirá en el idioma oficial legal del país, y el estatus del árabe será consagrado legalmente como algo por debajo del hebreo. Si bien esto ya es el caso de facto dado que los judíos constituyen el 75% (el 80% por origen) de la población de Israel, la preocupación es que la ley pueda abrir la puerta a la eliminación del árabe en todo tipo de lugares donde ahora funciona, haciendo más difícil para los árabes de Israel funcionar en un nivel básico, y que sea más fácil su discriminación.

Y quiero aclarar antes que nada que yo apoyo sin ambigüedades a Israel como un Estado judío.

Con frecuencia y deliberadamente utilizo esa frase en mis escritos como una cuestión de principio, ya que creo que es importante reforzar repetidamente que los judíos tienen derecho a la autodeterminación en su patria histórica, y que Israel es la encarnación de ese derecho. Como he escrito anteriormente, salta a la vista que Israel es de hecho un estado judío dada su demografía, los símbolos nacionales que emplea, la existencia (y el profano poder corruptor) del Gran Rabinato, la naturaleza de su fundación...

Cualquiera que busque en Israel tendría muy difícil confundirlo con cualquier otra cosa. Es una de las razones por las que encuentro pueril la exigencia de que los extranjeros lo reconozcan como tal pueril. ¿Si Israel se define como un Estado judío y las estructuras de su propia existencia son las de un Estado judío, a quien le importa si un montón de no israelíes quieren reconocerlo como tal o no?

Ninguna exasperante y reiterativa negación acerca de la naturaleza de Israel puede cambiar su naturaleza en la práctica. Pero cuando se trata de que Israel consagre esa naturaleza mediante una ley, eso tendría consecuencias en la vida real, y ese ángulo interno es el más importante - a diferencia del ángulo de las negociaciones entre israelíes y palestinos -.

Es totalmente apropiado para Israel ser un Estado judío tal como se define a si mismo, como el Estado-nación del pueblo judío y la patria judía. Pero cuando se cruza una línea es cuando Israel, como Estado judío, define unos privilegios para los judíos en los que se excluye a los no judíos, o se pisotean derechos de los no judíos. Un Estado judío no significa ser un estado que sea exclusivamente para los judíos, y si esa línea de pensamiento se adopta como ley, pondría al estado democrático de Israel en peligro. Una de las áreas donde Israel ha traspasado esa línea es con la Ley del Retorno, por la que los judíos tienen preferencia ante los propósitos de inmigración y de ciudadanía, pero esa Ley la defiendo firmemente ya que es lo que permite que Israel sea un Estado judío.

Lo que es insostenible es tratar a los ciudadanos israelíes de manera diferente una vez que tengan la condición de ciudadanía, y ahí es donde la primacía como lengua oficial del hebreo, tal como la consagra el proyecto de ley, resulta problemática. Una vez que la lengua árabe se coloca un peldaño por debajo del hebreo, allana el camino para que la educación sea exclusivamente en hebreo, para todo tipo de vida ciudadana se llevó a cabo solamente en hebreo, y para que el gobierno haga lo mínimo para demostrar que respeta el derecho a “unos servicios estatales en lenguas accesibles”. Puede que eso nunca suceda, pero le da al gobierno una poderosa capacidad para poner en desventaja a una quinta parte de sus ciudadanos, y en realidad no hace nada para fortalecer al Estado judío. El hebreo siempre será la lengua hablada mayoritariamente en Israel, por eso complicaría aun más la vida cotidiana a los ciudadanos no judíos de Israel si no la emplean. Es un gesto cruel diseñado más bien para bajar su estatus que para elevar su judeidad.

Israel puede ser fácilmente un Estado judío y el hogar nacional del pueblo judío sin perjudicar a sus ciudadanos no judíos. Hay un proyecto de ley estatal judía que puede hacer eso posible, como las alternativas lanzadas en el pasado por Benny Begin o Ruth Calderon. El proyecto de ley actual que ahora se está considerando no cumple con esta prueba básica.

Labels: ,

La inmigración judía francesa a Israel se muestra vacilante debido a la falta de integración - Yaniv Pohoryles - Ynet



Los altos costes de la vivienda, las dificultades para encontrar un trabajo que coincida con sus habilidades y las diferencias culturales existentes son los desafíos a los que se enfrentan los nuevos inmigrantes a Israel. Shmuel Trigano, profesor emérito de sociología de la religión y de política de la Universidad de París afirma que otro de los retos no tan obvios es el intelectual.

Trigano, de 69 años, nació en Argelia y se trasladó a Francia como un adolescente tras la conclusión de la Guerra de Independencia de Argelia. Co-fundador de la organización sin ánimo de lucro Dialogia con Max Benhamou, los dos son ambos ciudadanos franceses que emigraron a Israel .

Dialogia busca crear un puente intelectual entre los inmigrantes franceses y la sociedad israelí. Ambos, Benhamou y Trigano, dicen que el número de inmigrantes de Francia a Israel está en declive, a pesar del aumento del antisemitismo en su país y en el continente.

Sus datos muestran que un tercio de los inmigrantes franceses no permanecen. En su lugar, liquidan sus activos en el Estado judío y vuelven a Francia. Ellos se llevan consigo historias negativas de su integración fallida en la sociedad israelí, las cuales circulan entre los inmigrantes potenciales y pueden disuadirlos de emigrar.

Trigano habló con Ynet sobre este tema.

¿Que fallos han identificado en el proceso de absorción?

Por supuesto, se componen de una serie de elementos, pero uno de los fracasos más importantes en la absorción de inmigrantes de Francia es su carácter único. Estos no son unos inmigrantes angustiados y necesitados, sino más bien gente de clase media que vienen de un país que es uno de los más desarrollados y civilizados del mundo, con una magnífica historia intelectual...

Esta población se ubica al llegar en zonas geográficas con una concentración importante de clase media, principalmente en la región de Dan, donde la crisis de viviendas está alcanzando proporciones enormes. En la actualidad, ninguno de estos inmigrantes quiere comprar un apartamento a precios exorbitantes, o alternativamente, echar raíces en un sistema que no tiene un sistema de protección para los inquilinos, cuando cada año el propietario puede sacar al inquilino de su casa o aumentarles la renta. Esa es una manera difícil de vivir para muchas familias.

Pero usted está describiendo un problema que concierne a toda la sociedad israelí. Incluso las parejas jóvenes nacidas en Israel se enfrentan al mismo problema.

Es cierto que este es un problema social generalizado dentro de Israel que también afecta directamente a los nuevos inmigrantes. Hay una serie de problemas dentro de la sociedad israelí que se refieren a los nuevos inmigrantes y que les vuelve difícil la existencia.

Los inmigrantes tienen ideales y pensamientos preconcebidos sobre el estado judío, ideales que no se realizan en Israel. Israel resulta muy duro para los corazones de los inmigrantes. Ellos no se cuentan a sí mismos la situación real. Tienen una idea en sus corazones, en términos de un pueblo judío, y los israelíes no se conectan a la misma.

Muchos israelíes no poseen una determinación interna acerca de su identidad. Es suficiente para ellos que son israelíes, que son judíos y que viven aquí. Para aquellos que vienen del extranjero, llevando una identidad mucho más compleja , este país no siempre se adapta a su idea...

Quienes se dedican a las profesiones liberales tienen dificultades para obtener su reconocimiento, como si Francia fuera un país del tercer mundo en relación a Israel. El futuro profesional que ofrece el mercado israelí para los jóvenes titulados universitarios, o a los que todavía no tienen una profesión, si prescindimos de las tecnologías de élite o los centros de comunicación, es también un grave problema.

Las dificultades de la generación más joven también se expresa en los jóvenes solteros 'seculares'. Tal como mostró la encuesta realizada por Masa Israel: cerca de un 36% de entre ellos preferiría dejar el país“.

Un problema de identidad

Los últimos años han visto un récord en el número de inmigrantes de Francia, donde viven más de 450.000 judíos. Muchas comunidades de inmigrantes han florecido en Netanya, Ashdod, Tel Aviv y Ra'anana.

Trigano afirma que los israelíes han malentendido a los judíos franceses. “Ellos llegan desde una sociedad francesa, no anglosajona, la cual es más similar para la forma de pensar de Israel”, explica. “Su judaísmo no siempre encuentra su lugar en la configuración israelí. Este desafió no se ha abordado lo suficiente.

Los judíos franceses realmente no sabían que existían como grupo, que eran diferentes de los israelíes. La expectativa era que el pueblo judío se realizaría dentro de la nación de Israel, y esa expectativa requiere una profunda aclaración.

Ellos tienen un problema de identidad en Israel que requiere una solución. Una persona no puede tener éxito en su emigración si no sabe quién es, quienes son los israelíes con los que vivirá y hacia dónde irán juntos“.

¿Esta una clarificación que deben hacer antes de la inmigración? ¿Una identidad que pudieran desarrollar en Francia?

También es importante preparar a las personas desde esta perspectiva. Por supuesto que hay un aspecto material que debe ser tratado, pero también hay una experiencia interna relacionada con la identidad existente aquí, en la que un hombre se pregunta: ¿A dónde pertenezco? ¿A qué país pertenezco? ¿Qué espero del pueblo judío? Y ¿cómo voy a responder a todo eso cuando antes no lo había pensado?


Creo que si los inmigrantes tienen éxito en esto, también puede aportar su propio mensaje cultural-social, uno fresco e innovador para toda la sociedad israelí. Espero que podamos ser un puente intelectual con la sociedad israelí. El judaísmo francés tiene mucho que aportar en estos aspectos, y sería una lástima perder todo un patrimonio cultural e intelectual.

Absorción: 'un desafío crítico para Israel'

Las elecciones francesas, donde la líder de la extrema derecha Marine Le Pen consiguió pasar a la segunda ronda, podría ser otro catalizador para que los judíos franceses emigraran. Trigano nos comenta: 

Se equivocan al pensar que los judíos franceses están huyendo del antisemitismo. Eso no es exacto. Están dejando Francia porque la sociedad francesa ya no permite llevar el modelo de identidad judía que han tenido hasta ahora.

En su opinión, la dirección del país ha negado durante mucho tiempo el peligro que les amenaza (el incremento del Islam, el antisemitismo islamo-izquierdista, su relegación a una especie comunidad exógena como la musulmana) y los ha abandonado en su propia tierra. Israel tiene que comprender esto, y si no quiere perder esta inmigración sus gobiernos deberán ser capaces de formular un amplio programa nacional de absorción, y hacer frente a algunos de los principales problemas que afectan a los inmigrantes.


El reto de absorber a los judíos franceses se une al reto de decidir el futuro de Israel, para que en dicho futuro puedan contribuir existencialmente con  sus dimensiones sociales e intelectuales.

Labels:

Sunday, May 14, 2017

La verdadera historia de Lag Ba'omer - Elon Gilad - Haaretz



Lag Baomer es una festividad judía menor cuyas trazas no se remontan a la antigüedad, sino a la Edad Media. Celebrada el día 18 del mes judío de Iyar, las modernas festividades incluyen la utilización de hogueras y asar patatas, salchichas, malvaviscos y otros alimentos en el fuego de las llamas. Pocos se dan cuenta, pero lo que estamos celebrando es el cese de una terrible plaga que afectó a decenas de miles de estudiantes de yeshiva hace muchos años, tal vez.

Aunque la fiesta es relativamente nueva, esta historia comienza en los tiempos bíblicos, cuando a los judíos les ordenaron llevar la cuenta de los 49 días de la cosecha entre Pascua a Shavuot. A esta cuenta se la denominó Sefirat Ha'omer (“La cuenta del Omer”). Lag Baomer implica simplemente el día 33 de esa cuenta, con “Lag” - Lamed gimel - siendo la forma en la que los judíos escribían el número 33.

En aquel entonces, el día 33 del Omer no tenía ninguna significado especial.

Sin embargo, desde el siglo IX, estos 49 días se convirtieron en días de luto por la muerte de los 24.000 alumnos de Rabbi Akiva, que, según el Talmud (Ievamot 62b), murieron entre Pesaj y Shavuot por una plaga. De este modo, durante el Omer, los judíos tradicionales observaron los rituales del duelo, que incluían la prohibición de afeitarse, cortarse el pelo o casarse. (Cuando las comunidades judías en el valle del Rin fueron diezmadas entre 1096 y 1146, durante los días del Omer se añadieron estas matanzas a la observancia de luto).

Volviendo a la plaga: En la España del siglo XIII, el talmudista Menachem Meiri escribió en un comentario sobre el tratado Yevamot que, de acuerdo con una tradición gaónica, la plaga terminó en Lag Baomer. Por lo tanto, era una buena razón para señalar ese día con una celebración.

Las tradiciones místicas

Conocimos por vez primera que se celebraba ese 33º día de la cuenta en el siglo XV, en los escritos del importante rabino alemán Yaakov ben Moshe Levi Moelin, aunque no está del todo claro de qué manera se señaló dicho día.

En el siglo XVI, el rabino Isaac Luria ( “Ha'Ari”) decidió que Rabbi Simeon Bar Yochai, que de acuerdo con (una falsa) tradición escribió el libro cabalístico del Zohar, murió en Lag Baomer, y en su lecho de muerte reveló a sus discípulos tradiciones místicas. A partir de ese momento, Lag Baomer ha sido celebrado especialmente en el Monte Meron, donde se cree que Bar Yochai fue enterrado.

La celebración incluye los primeros cortes de pelo de los niños de 3 años, encender hogueras y cantar y bailar.

¿Por qué las hogueras? No se trata de cocinar, es que el fuego simboliza la luz que representa la sabiduría, extendida por el gran rabino Bar Yochai.

Los niños siguen llevando arcos y flechas para jugar. Esto es debido probablemente a la influencia de los vecinos no judíos, pero también se explica por un midrash que afirma que durante la vida de Rabbi Simeon Bar Yochai, no apareció ningún arco iris. Por lo tanto, ya que la palabra hebrea para arco iris y arco es la misma - Keshet -, jugar con un arco y las flechas se observa como una forma de celebrar la vida del gran sabio.

Este modo de celebrar Lag Ba'omer Lag se extendió lentamente desde Safed al resto de la Tierra Santa durante el siglo XVII. En el siglo XVIII comenzó a ser practicado por las comunidades sefardíes, y algo más tarde en ese mismo siglo, por los judíos hasídicos en Europa del Este. En algún momento, Lag Baomer comenzó a ser celebrado como el “Día de los estudiantes”, con lo estudiantes judíos teniendo el día libre y saliendo de excursión y similares.

La reinterpretación sionista

En el siglo XIX, Nachman Krochmal y otros eruditos judíos comenzaron a plantear la hipótesis de que el verso del Talmud que hablaba de la muerte de los 24.000 alumnos de Rabbi Akiva fue una velada referencia a su muerte en batalla, como parte de la revuelta de Bar Kojba contra los romanos (132 -136 d.C.), y no a causa de una misteriosa plaga. Una explicación que no es demasiado inverosímil teniendo en cuenta el hecho de que Rabbi Akiva y Bar Kojba fueron contemporáneos, y que el primero apoyó al segundo. Esta interpretación fue adoptada por el movimiento sionista en el siglo XX.

Los antiguos rituales religiosos fueron reinterpretados con unos significados históricos seculares: Lag Baomer se celebraba porque ese mismo día Bar Kojba logró una victoria sobre los romanos, las hogueras se encendían porque así es como se celebraba la victoria por esas fechas, y el arco y las flechas eran utilizadas por ser algunas de las armas que utilizaron las fuerzas de Bar Kojba en su lucha contra los romanos, y así sucesivamente.

Por lo tanto, en nuestra época la fiesta se celebra de tres maneras diferentes: los niños judíos seculares encienden hogueras supuestamente celebrando a Bar Kojba; los judíos religiosos celebran la vida de Simeón Bar Yochai, en una gran reunión que atrae a cientos de miles en la cima del Monte Meron, pero también en eventos menores en otros lugares de Israel y del extranjero; y en tercer lugar, las universidades israelíes utilizan la antigua tradición de Lag Baomer del “Día de los estudiantes”, para crear el día de los estudiantes en los campus.

Labels:

¿A quién están sirviendo B’Tselem y Breaking the Silence? - Gadi Taub - Haaretz



Al menos algunos de los soldados que proporcionan declaraciones a grupos como Breaking the Silence y B'Tselem piensan que están ayudando a mejorar el comportamiento ético de las Fuerzas de Defensa de Israel en los territorios. Pero resulta que estas organizaciones están apuntando a objetivos mucho más grandes.

Según su visión, la manera de poner fin a la ocupación debe ser a través de cambiar la opinión pública internacional con el fin de aplicar una presión externa sobre Israel. Esto deja en evidencia por qué a veces exageran en sus descripciones de nuestros pecados, porque su objetivo no es una documentación cauta y exacta, sino la propaganda.

Si hubiera una opción realista para provocar el fin de la ocupación en un futuro previsible, entonces tendría el potencial de rescatar a Israel de uno de sus más graves peligros, un estado binacional. Pero por ahora, no existe tal opción. Sólo es posible sentar las bases para ello y presionar a Israel utilizando para ello la exportación de una imagen unívoca que solamente se basa en una de las partes del conflicto, desde luego no va a conseguirlo.

En primer lugar, debido a que la divulgación de esa concepción errónea de que los judíos son los malvados y los palestinos las víctimas inocentes solo promueve que los israelíes, irritados por la falsedad, se muevan hacia la derecha.

En segundo lugar, porque los palestinos han estado torpedeado la posibilidad de acuerdos, antes y ahora también, perseguiendo tenazmente la demanda de un derecho de retorno, y es que, ante esas exigencias, la presión sobre Israel ni resolverá el problema ni cambiará la posición palestina. De hecho, lo opuesto es lo cierto. Les empuja a atrincherarse en sus posiciones y esperar. ¿Por qué los palestinos deberían ceder en algo, siempre y cuando se esté presionando únicamente a la otra parte?

Por lo tanto, no es sorprendente que los principales beneficiarios actuales de las actividades de B'Tselem y Breaking the Silence no sean organizaciones que apoyen la paz y un compromiso, sino aquellas que en realidad quieren inflamar el conflicto. Por ejemplo, muchos de los miembros del movimiento BDS, que están tratando de eliminar a Israel y sienten que los materiales de B'Tselem y Breaking the Silence ayudan y promueven sus objetivos.

¿Qué parte de la contribución de estas ONG's israelíes es intencional queda abierto a la interpretación, ya que es difícil trazar una línea que separe la satanización racista de Israel por declarados antisemitas y la tendencia a exagerar en la descripción de nuestros pecados por los que "solamente" aspiran a crear una presión internacional contra la ocupación. En la práctica, acaban siendo la misma cosa.

Todo esto, también desvía la atención de la actitud de los palestinos hacia los derechos humanos. Esto es una lástima, porque ahí parece que reside la gran ironía detrás de todo este uso y abuso de los derechos humanos para crear presión sobre Israel: La experiencia enseña que los derechos humanos son más violados, y no menos, en aquellos lugares donde la ocupación israelí se ha eliminado. El salvajismo de Hamas lo ha demostrado con claridad, pero tampoco parece que las fuerzas de seguridad preventiva de la Autoridad Palestina estén particularmente comprometidos con los derechos humanos.

En este sentido, centrarse únicamente en Israel parece promover cerrar los ojos, más bien que abrirlos. Resulta que B'Tselem es muy cuidadoso a la hora de decidir cuando cerrar los ojos, no menos que cuando decide abrirlos. (Tomemos por ejemplo el caso de Bassem Eid, un activista palestino de los derechos humanos, que dice que quería informar sobre las violaciónes de los derechos humanos por parte de la Autoridad Palestina  desde el interior de B'Tselem, y que se vio obligado a abandonar la organización.)

Si resulta que estas ONG's israelíes que están empujando para poner fin a la ocupación observan que no mejoran los derechos humanos allí donde finalmente termina, ¿qué uso podrán hacer de sus informes, a excepción de la demonización de Israel?

Sin embargo, podrían tener un uso importante: La mejora de las normas éticas de soldados del IDF. Pero si hubieran querido hacer avanzar este objetivo, entonces sin duda hubieran tratado de enfocar sus esfuerzos a dentro de Israel, suministrandovinformación que las autoridades pueden comprobar y luego actuar en consecuencia.

Desde luego, la adición de aceite al fuego del odio exterior a Israel no ayudará.

Labels: ,

Saturday, May 13, 2017

El Pueblo contra el Haaretz - Shmuel Rosner



El Haaretz es un diario israelí. Admirado por muchos extranjeros y por pocos israelíes, y odiado por muchos o la mayoría de los israelíes. Leído por pocos, denunciado por muchos, se trata de un diario altamente ideológico, de alta calidad. Tiene un historial de excelencia. También tiene una historia de independencia. E igualmente un historial de recuento y recopilación de los errores o mal comportamiento de Israel. Tiene una historia de conseguir crispar los nervios de Israel.

Sin embargo, es sólo un diario La historia del pueblo contra el Haaretz - es decir, la creciente, mayoritaria y abierta aversión de los israelíes por ese diario - es digna de ser contada sólo porque nos dice algo sobre el propio Israel: que la extrema izquierda del país está evolucionando desde una posición política hacia un estado mental y que la mayoría derechista aún no ha evolucionado hacia un público maduro y seguro de sí mismo.

Consideren un incidente de mediados de abril. El Haaretz publicó un artículo de opinión de uno de sus columnistas.  Su argumento muy poco convincente era que los sionistas religiosos eran más peligrosos para Israel que los propios terroristas de Hezbolá y palestinos. Y sin embargo, la respuesta fue abrumadora. El primer ministro, el ministro de Defensa, el ministro de Educación y la ministra de Justicia, todos ellos denunciaron el artículo y al periódico. El presidente también condenó el artículo. El líder del partido del centro, Yesh Atid tildó al artículo de opinión “antisemita”. Los líderes del centro-izquierda, el Laborismo, lo tildaron de odioso. El país casi se unificó en la condena.

Por supuesto, no estuvo completamente unificado. En la extrema izquierda, unas pocas voces apoyaron el artículo y al periódico. Algunos argumentaron que el artículo era sustantivamente válido. Otros argumentaron que no era importante si el artículo era sustancial o no, el ataque al Haaretz era una cínica estratagema para sacudir nuevamente a los pilares de la izquierda, tal vez su pilar más visible.

Si existía tal estratagema, no parece estar funcionando. La semana pasada, en la víspera del Día de los Caídos de Israel, un sombrío día de reflexión, el Haaretz volvió a la carga. Un artículo de un destacado columnista explicaba que ya no podía enarbolar la bandera de Israel. Otro parecía estar llamando a una guerra civil. Estos artículos no son excepciones, son la regla para un periódico que en los últimos años ha llegado a depender de tales provocaciones.

El objetivo de sus provocaciones es servir a su ideología. El Haaretz y el núcleo de sus lectores se oponen fuertemente a la ocupación de Cisjordania, al apoyo del gobierno a los colonos, a la ampliación ideológica del Tribunal Supremo, al status quo del Estado y la religión en Israel y a otras tendencias conservadoras.

Cuatro factores han convergido para que el Haaretz irrite más que nunca a los israelíes. En primer lugar, el país es menos receptivo a una agenda de izquierdas ya que la mayoría de sus ciudadanos se inclinan hacia la derecha. En segundo lugar, el país siente que sufre un injustificado e hipócrita cerco internacional, y por lo tanto es mucho menos indulgente con esos israelíes a los que percibe como proporcionando munición a los hipercríticos de Israel. Recientemente, los judíos israelíes clasificaron a “la izquierda radical” como uno de los grupos que menos contribuyen al éxito de Israel. En tercer lugar, la izquierda de Israel se ha convertida en muy pequeña, y ha interiorizado en estado de sitio. En cuarto lugar, la frustración de la izquierda con Israel la ha vuelto amargada y antagónica. Esto hace que sea más propensa a castigar la paciencia del resto de israelíes subiendo la apuesta retórica en su crítica del país, de sus líderes y de su población.

El resultado de este discurso cada vez más provocador es a menudo bastante patético, a veces cómico, y en ocasiones preocupante. Haaretz molesta a la mayoría de los israelíes, dando voz a descripciones absurdas de lo que es o hace Israel (“fascismo”, “apartheid”), de lo que son la mayoría de sus líderes y su población, provocando que piquen el anzuelo y monten en cólera. Es un juego infantil y, a la larga, Israel sale perdiendo. De ser un periódico de calidad de una disidencia coherente, necesario en una sociedad plural, se ha convertido en una plataforma para arrebatos y rabietas infantiles. De una oposición de izquierdas, a la que daba voz el Haaretz, se ha convertido en sinónimo de un antagonismo innecesario, improductivo y radical. Así el debate público se ha hecho más contundente y menos constructivo, y el público está más irritado y se muestra menos tolerante con la disidencia.

Tentadora como es, la historia del pueblo contra el Haaretz no es la historia de un país cuyo población ya no está dispuesta a tolerar un sano debate. Es la historia de un grupo ideológico de Israel que está perdiendo su capacidad de comunicarse con el resto de la sociedad y de tener alguna posibilidad de influir en su futuro. Es la historia de un grupo ideológico que solamente encuentra autoestima y cierto relieve provocando al resto del país para que se levante en su contra, y así justificar su reprobación del país.

Trabajé en el Haaretz durante más de una década, como editor y jefe de la división de noticias, y durante tres años como corresponsal en jefe en los Estados Unidos. Mi estancia en Washington terminó en 2008, cuando se dio por terminado mi empleo. Pero siempre valoré la independencia de Haaretz frente al dogma y su excelencia profesional, a pesar de que no siempre estuve cómodo con su inclinación ideológica. El hecho de que ya no le considere un diario de lectura obligada responde, probablemente, a la misma razón por la que la mayoría de los israelíes se sienten incómodos con él: el Haaretz todavía emplea a buenos periodistas, y en ciertos casos presentan casos importantes apoyados por pruebas. Pero en líneas generales, la lectura del Haaretz en las últimas décadas es cada vez más el ejercicio de anticipación de una muerte anunciada.

El diario desvela bastantes historias verídicas, pero su visión general de la historia de Israel es equivocada. Tiende a pintar un cuadro sombrío de las acciones de Israel, y se lanza por la borda con la predicción de graves consecuencias para Israel, que rara vez se materializan. Tienden a olvidar que Israel es hoy un país más fuerte militar, económica y culturalmente de lo que lo era cuando el diario, y su círculo de lectores fieles, comenzó a explicar que casi todas las acciones y decisiones del país eran equivocadas.

Y tal vez esa sea la fuente de frustración del Haaretz: No se trata de que Israel no escucha. Es que Israel no escucha (y no les hace caso), y aún así tiene éxito y sigue prosperando.

Labels: ,

Quienes se oponen a la Ley de Nacionalidad deberían proponer su propia versión - Shmuel Rosner



Así que estamos de regreso a donde estábamos hace tres años, y si usted no recuerda donde estábamos hace tres años, esa no es su culpa. Muchos otros problemas se han propuesto y presentado desde la última ronda de debate israelí sobre la llamada “Ley de nacionalidad”. Israel ha sobrevivido estos tres años, y en algunas zonas incluso ha mejorado, sin una ley de nacionalidad. Aún así, el gobierno quiere una ley de este tipo, y a principios de esta semana sus ministros dieron luz verde a un esfuerzo legislativo para lograr esta meta.

¿Qué es una ley de nacionalidad? Buena pregunta. La respuesta corta es: una nueva Ley Básica (leyes básicas son el sustituto de Israel de una constitución) que legalmente define a Israel como un Estado judío. La respuesta larga sería: Hay muchas versiones de esta legislación propuesta. Todas ellos contienen, de alguna manera, una definición de Israel como Estado judío, pero el lenguaje de cada versión es diferente, y por lo tanto el significado de cada versión es diferente. Algunos se esfuerzan para que sea una declaración más audaz que convierta la judeidad de Israel en un decisivo factor legal. Algunos quieren un mero lenguaje declarativo sobre la condición judía, dejando muy claro que los principios democráticos gobiernan los aspectos prácticos reales de Israel.

Tres preguntas son dignas de consideración al entrar en un debate sobre la legislación.

¿Por qué ahora?

¿Es necesaria?

¿Cuál es el mejor lenguaje legislativo?

¿Por qué ahora?: La respuesta breve es que no lo sabemos muy bien. La última vez que en Israel se planteó este debate, fue un pretexto para nuevas elecciones. Así que tal vez el primer ministro se esté preparando simplemente para otra ronda electoral mediante la adición de esta ley a la agenda de su actual coalición - un tema del programa electoral que le ayudará a marcar el contraste entre aquellos que apoyan una legislación sobre la nacionalidad (él y sus socios de la coalición) y los que se oponen a la ley (la “izquierda”). Para Netanyahu, se trata de un material fácil de campaña: “nosotros” queremos un Estado judío, pero “nuestros rivales” quieren que Israel cese de ser un Estado judío.

¿Es necesaria esta ley? Hace tres años estuve involucrado de alguna manera en describir una recomendación contraria a una ley de este tipo. La recomendación al ministro de Justicia, de la profesora Ruth Gavison, declaraba que “cuestiones de visión no son cuestiones legales, y no deben ser decididas por la ley o en los tribunales. Un anclaje separado de la visión transferiría el tema en discusión, acerca de los desacuerdos en la interpretación de la visión de los espacios públicos y políticos, a los tribunales. En el contexto de la realidad israelí, este proceso mejoraría la incertidumbre y el desacuerdo“.

La recomendación sigue en pie. Pero la oposición a dicha recomendación - en apoyo a la ley de nacionalidad - también se destaca. Los defensores de la nueva legislación argumentan que, en un contexto de repetidos intentos de deslegitimar el carácter de Israel como un Estado judío, existe la necesidad de tal declaración declarativa. También creen que la Corte Suprema de Israel tiende a interpretar las leyes de Israel bajo formas que socavan el carácter judío de Israel, y por lo tanto quieren una ley específica que convierta esa interpretación en mucho más difícil. Como Moshe Koppel explicó en un artículo donde apoyaba esta legislación: “¿Por qué necesitamos esta ley? En términos generales, la ley tiene dos propósitos. El primero es proporcionar una especie de declaración de la misión del Estado y la segunda es llenar una laguna específica en el sistema legal de Israel“.

Así que ya ven, existe un debate. Algunos creen que la ley es de hecho necesaria, y algunos creen que no es necesaria, incluso la consideran perjudicial. La pregunta entonces es: ¿vamos a tener este debate con la seriedad necesaria cuando se considera un cambio constitucional, o se va a convertir en una de esas desagradables e improductivas batallas legislativas que terminan con la Knesset aprobando una ley muy controvertida por una mayoría leve y ocasional? (o tal vez, posiblemente, esta ronda, al igual que las anteriores rondas, termine sin tener una nueva legislación).

¿Y qué pasa con el lenguaje de la ley? Algunos podrían decir que ningún lenguaje puede mejorar una legislación vil. Y se remontan a la cuestión de la necesidad. Sin embargo, tener una discusión pragmática significa no sólo estar opuesto a una nueva legislación, sino que también significa estar preparado para mejorar una legislación si parece tener una mayoría. Es decir, modificarla de manera que resulte más aceptable incluso a los ojos de aquellos que se oponen a ella.

¿Que haría que dicha legislación fuera más aceptable para algunos de sus oponentes? La profesora Gavison hizo algunas recomendaciones. Pero parece bastante claro que la coalición no tiene intención de seguir esas pautas. Sus líderes quieren un rápido movimiento legislativo, decisivo - tal vez porque saben que esa es la única manera de pasar dicha legislación -. Gavison propuso lo contrario: “Las discusiones sobre las propuestas deben llevarse a cabo en un marco más amplio, lo que sería beneficioso en un intento de promulgar disposiciones constitucionales. Estas no deben limitarse a la coalición o incluso a las facciones de la Knesset. Se precisaría que se haga el intento de llegar a una formulación que la mayoría de los sectores pudieran aceptar, y que generaría un amplio acuerdo - aunque no fuera completo -. Las cuestiones deben plantearse con los líderes de las comunidades judías en el extranjero. El proceso debe ser diseñado para reunir la mayor legitimidad que pueda tener. No debe haber ningún plazo estricto, lo que indicaría que se trata de una ley de gran importancia constitucional“.

¿Quiere decir esto que Israel está condenado a aprobar una legislación innecesaria y perjudicial? No lo creo. En primer lugar, debido a que aún no cuenta con un lenguaje acordado. Ni siquiera la coalición está de acuerdo con el idioma. La decisión del gabinete era dar luz verde al proceso, pero aún no ha diseñado la redacción final de la legislación. Esta será una cuestión para su posterior discusión y el debate. Tal vez el resultado será una nueva legislación, y tal vez sea un debate sin fin.

Por otra parte, este nuevo debate sobre el lenguaje no es sólo una amenaza, sino también una oportunidad. Quienes se oponen a la legislación ya pueden hacer que el caso en contra de la redacción de la legislación, o hacerlo en contra de su contenido. Es cierto que muchos defensores de la legislación tienen objetivos políticos en mente, por lo que deben ponderar sus opciones. Es cierto que algunos de ellos quieren que el lenguaje sea más fuerte y aún más preocupante para los opositores de esta legislación. Sin embargo, denunciar la intención de los autores de la nueva legislación a la hora de aprobar una ley de nacionalidad no es suficiente. Entablar una conversación con ellos sobre el contenido de la legislación es esencial. Es decir, si la conversación es algo que los israelíes todavía son capaces de hacer. Hay días en los que creo que pueden y días que ya no estoy tan seguro.

Labels: ,

¿Cómo pueden los partidos sionistas oponerse al proyecto de ley de nacionalidad? - Yoaz Hendel - Ynets




El proyecto de ley de nacionalidad es la mayor oportunidad perdida de partidos sionistas como Yesh Atid y la Unión Sionista. Lo que parecía una oportunidad única de mantener una discusión fundamental y seria sobre la definición del Estado de Israel, sin etiquetas de derecha y de izquierda, ha terminado con su oposición automática carente de lógica nacional.

Las comparaciones son siempre odiosas, pero la Knesset actual parece estar caracterizada por unos niveles superiores de populismo y de superficialidad. Escuchando las declaraciones y viendo esas acciones, se comprende bastante bien por qué la confianza del público en el sistema político se esté disipando.

El sistema político parece estar más preocupado por la suerte de la Israel Public Broadcasting Corporation (IPBC), sin que nadie comprenda las diferencias entre las diversas propuestas y la razón de esa pérdida de tiempo y de dinero. Es preocupante ver las arrogantes amenazas que nunca llegan a buen puerto, la cháchara sobre “las formas de la derecha”, y luego para terminar haciendo exactamente lo que quiera la izquierda, y viceversa.

Y era ahora cuando teníamos una oportunidad única para discutir sobre la cuestión de nuestra propia identidad. La ley de  nacionalidad, que he apoyado desde el momento en que fue concebida, podría haber servido como una seria plataforma para discutir sobre esta cuestión esencial si los políticos israelíes hubieran pensado lo mismo.

El proyecto de ley fue aprobado por el partido Kadima hace una década. Avi Dichter, el iniciador de la ley actual, fue también el promotor original. Él fue respaldado por los líderes del partido, entre ellos Tzipi Livni. La idea era simple: Desde el momento que el Estado de Israel no tiene una constitución, los pesos y contrapesos que nos caracterizan deben ser legalmente definidos y reforzados. Israel tiene una ley fundamental sobre la dignidad humana y las libertades y otra importante e influyente ley sobre nuestra naturaleza democrática, pero no existe una definición legal adecuada de nuestro ser como un Estado-nación.

Así es como la Corte Suprema se ha convertido en un inventor nacional de excusas. Cada vez que los palestinos piden la reunificación familiar, el tribunal se opone por razones de seguridad (que evidentemente no pueden ser ciertas en todos los casos, estadísticamente hablando).

Cada vez que los árabes israelíes preguntan, con razón, cómo es que el árabe es un idioma oficial y sin embargo la Knesset publica sus decisiones exclusivamente en hebreo, al igual que los tribunales sólo funcionan en hebreo y los números de las calles están en hebreo, alguien responde algo y murmura una explicación. Siempre vaga, siempre carente de una definición.

La verdad es que al igual que la niebla en la guerra beneficia a las fuerzas guerrilleras y a los ejércitos poco organizados, la niebla retórica es conveniente para un estado en construcción - un estado que no sabe, ni quiere definirse a sí mismo -, y ​​definitivamente no es lógico para un estado que existe desde hace casi 70 años.

Absurdamente, en los últimos años la mayor oposición ha provenido del primer ministro Benjamin Netanyahu más que de cualquier otro. Percibe las leyes básicas como un dolor de cabeza, y es que a los haredim no les gustan, por lo que el sistema político sufre y el proceso requiere de decisiones.

La ideología de Netanyahu está en la ley, ¿pero quién habla aquí de ideología? Y es que como suele suceder, ha llegado en un momento propicio para nosotros. El Netanyahu del año pasado ya no puede decir que no a una ley que discute la forma del Estado-nación, especialmente a la luz de los oponentes.

Al parecer, esto puede ser un motivo de celebración, pero también de preocupación. Y es que esta ley puede originar otros reflejos pavlovianos, ya que hay muy pocos israelíes que parezcan entender su necesidad, y mucho más israelíes y políticos cuyo único deseo es crear polémica y decir al diablo con las leyes.

Mi conjetura es que Yesh Atid o la Unión Sionista prácticamente no están profundizando ni llevando a cabo serias discusiones sobre la ley. Como cuestión de hecho, no me sorprendería que, aparte de Dichter, Netanyahu y los ministros Zeev Elkin y Yariv Levin, tampoco nadie en el Likud haya profundizado demasiado.

Así que por el bien de aquellos que deciden no querer enterarse, aquí están las cláusulas:

El Estado de Israel es el hogar nacional del pueblo judío, un Estado-nación judío y democrático en el espíritu de la Declaración de Independencia.

El himno es el Hatikva, la bandera es de color azul y blanco con una estrella de David, el emblema es una menorá, la capital es Jerusalén, la lengua del estado es el hebreo (el árabe tiene un estatus especial, y sus hablantes tienen unos completos derechos de accesibilidad). 

El Día de la Independencia es el día festivo oficial, aunque el Día del Recuerdo y el Día del Holocausto son también días festivos oficiales. El estado aspira a ser un crisol de las diásporas judías y la Ley del Retorno es oficial. 

Existen derechos religiosos y culturales para todos, independientemente de su religión o nacionalidad. Los días festivos oficiales legales están de acuerdo con el calendario hebreo, y también existen para los miembros de otras religiones en función de su patrimonio.

Y es que, en resumen, los legisladores han tratado de reforzar lo que ya fue abrazado por los fundadores del estado y lo que nos equilibra como un Estado-nación judío y democrático. Aquellos que consideran que no vale el esfuerzo deberían leer la ley por sí mismos.

Puedo entender la confusión y la polémica de aquellos que se oponen a la idea sionista, ¿pero de la Unión Sionista y el Yesh Atid? ¿A qué se oponen exactamente? El populismo alrededor de la ley es perjudicial, pero no es excusa para evitar una seria discusión sobre una ley seria.

Labels: ,

Israel sigue en guerra - Efraim Inbar - Besa Center



Después de varias derrotas militares, el estado árabe más grande y poderoso, Egipto, firmó un histórico tratado de paz con Israel en 1979. La deserción de Egipto de la alianza árabe anti-israelí neutralizó en gran medida la posibilidad de un gran ataque convencional contra Israel, mejorando en general la posición estratégica de Israel.

Sin embargo, El Cairo se abstuvo de desarrollar unas relaciones normales con el Estado judío. Se implantó una "paz fría", lo cual no solamente subraya los intereses estratégicos comunes de ambos países, sino también la reticencia de Egipto para participar en la reconciliación de los dos pueblos.

Jordania hizo lo mismo en 1994, emulando en gran medida el precedente egipcio. El tratado de paz de Jordania con Israel también refleja los intereses estratégicos comunes, pero es conocido habitualmente por los jordanos como la "paz del rey", lo que demuestra una falta de inclinación por las interacciones con los judíos al oeste del río Jordán.

La renuencia del mundo árabe a aceptar a Israel no debería ser una sorpresa. Los musulmanes parecen tener buenas razones teológicas para rechazar la existencia de un Estado judío. Por otra parte, los sistemas educativos de los países árabes han estado adoctrinando a sus jóvenes con mensajes antisemitas y en el odio hacia Israel durante décadas. Lamentablemente, la imagen negativa de los judios e Israel en las escuelas y medios de comunicación árabes apenas ha cambiado con los años.

Esta es también la razón de por qué la euforia del campo de la paz israelí en la década de 1990, impulsado por el "proceso de paz" con los palestinos, era injustificada. De hecho, el proceso de paz fue un fracaso. Sin embargo, ese proceso de paz sí proporcionó al movimiento nacional palestino un punto de apoyo en Cisjordania y Gaza. Hoy en día, cuando una gran parte del mundo árabe está ocupado con sus propias y profundas crisis socio-políticas y la otra parte teme a la amenaza iraní, son el movimiento nacional palestino y los islamistas quienes llevan a cabo la lucha contra los sionistas.

Los palestinos están a la vanguardia de la guerra contra Israel, a pesar de no tener tanques o aviones. Utilizan el terrorismo, y pagan las nóminas de los terroristas capturados por Israel, así como mantienen a sus familias. En suma, lanzan misiles contra la población civil de Israel desde Gaza y aplauden los ataques asesinos contra los judíos, y cuando los terroristas mueren en acción se les sube al pedestal del martirio. La única razón de que su potencia de fuego sea limitada procede de los esfuerzos israelíes por cortar el suministro de armas.

El movimiento nacional palestino niega los vínculos históricos de los judíos con la Tierra de Israel, y en particular con Jerusalén. La Autoridad Palestina ha exigido una disculpa del Reino Unido por la Declaración Balfour de 1917, la cual reconocía la relación y el enlace judío con Israel. Hay un sinfín de ejemplos en las escuelas y en los medios de comunicación palestinos que demuestran que los palestinos no están dispuestos a hacer la paz.

Por otra parte, la Autoridad Palestina no puede mantener una "paz fría" con Israel, tal como hacen Egipto y Jordania hacen. Tanto Egipto como Jordania han tomado muy en serio su compromiso con la prevención del terrorismo, pero en Cisjordania, la Autotidad Palestina - establecida con la premisa de que iba a luchar contra el terrorismo a cambio de territorio - se niega a cumplir con su parte del trato. No solamente fomenta el terrorismo, sino que proporciona subsidios a los terroristas encarcelados y los eleva a la categoría de "mártires". Mientras tanto, en Gaza, el partido de gobierno, Hamas, se niega formalmente a renunciar a la lucha armada contra Israel.

El proceso de Oslo, en la década de 1990, fue un intento por parte de Israel de impulsar al movimiento nacional palestino hacia una postura estatalista que finalmente desembocara en una postura racional semejante a las de Egipto y de Jordania, posibilitando una "paz fría" con Israel. Pero las dimensiones religiosas y étnicas del conflicto con Israel han superado los subdesarrollados instintos palestinos estatalistas. Los impulsos étnico-religiosos de los palestinos nutren su continuación de los conflictos violentos.

Hasta el momento, ningún líder palestino que hubiera adoptado o priorizado como prioridad la construcción de un estado sobre otras aspiraciones palestinas ha contado con el apoyo popular. Salam Fayyad, que fue admirado en Occidente por sus intentos de reformar la inflada burocracia de la Autoridad Palestina, pareció inclinarse en esta dirección. Pero su nivel de apoyo entre el público palestino nunca superó el 10%.

La sociedad palestina se ha vuelto cada vez más religiosa y radical, al igual que otras sociedades árabes. Esta tendencia beneficia a Hamas, que se está volviendo más popular. El creciente poder de Hamas alimenta aún más la hostilidad hacia Israel. El ideal de una unidad palestina busca satisfacer la búsqueda de venganza y finalmente la destrucción de Israel - lo que constituye una justicia histórica a ojos de los palestinos -, prevaleciendo sobre cualquier otra consideración.

Una renovación de unas negociaciones que conduzcan a más retiradas israelíes resulta muy poco probable que desemboque en un acuerdo duradero y satisfactorio a corto plazo. Israel tendrá que mantener un poderoso ejército durante muchas más décadas para hacer frente a los retos planteados por los palestinos. Por otra parte, los cambios dentro de los estados vecinos pueden agilizarse aún más, provocando escenarios inesperados, como un retorno de los Hermanos Musulmanes a la cabeza en Egipto o la caída de la dinastía hachemita, lo que podría dar lugar a un resurgimiento de una gran amenaza convencional. Tengan en cuenta que el espectro nuclear iraní todavía se cierne sobre el Oriente Medio.

Israel debe permanecer alerta y seguir preparándose para una variedad de escenarios bélicos. El deseo comprensible de una paz no debe empañar la desafortunada probabilidad de que Israel vivirá por su espada durante muchos años por venir.

Labels:

Esta tierra es nuestra tierra - Dror Eydar - Israel Hayom




1.- Hace unas semanas se cumplieron 47 años desde la muerte del poeta Nathan Alterman y transcurrieron casi 50 años desde la Guerra de los Seis Días de 1967. En los tres últimos años de su vida, Alterman, el poeta más influyente de toda la literatura hebrea moderna, se dispuso a ganar su propia batalla, llevando dicha carga sin miedo. Diez días después de la gran victoria en la Guerra de los Seis Días, escribió en su columna en el Maariv:
"Esta victoria no es sólo una victoria por la restauración de los lugares más antiguos, nobles y sagrados de la nación, grabados en nuestra memoria y herencia por encima de todo, a manos de los propios judíos. El gran logro de esta victoria es que esencialmente borró la diferenciación entre el Estado de Israel y la Tierra de Israel. Esta es la primera vez desde la destrucción del Segundo Templo que la Tierra de Israel está en nuestras manos. el estado y la tierra son ahora uno y el mismo.  
A partir de ahora, la única cosa que [Israel] se necesita es volver a conectar su historia con el pueblo de Israel para tener conciencia de lo que hemos logrado y tejer nuestro hilo (Estado, tierra y pueblo) de manera que no puede ser quebrantado".
Dos meses después de la guerra, en agosto de 1967, cuando los miembros fundadores del Movimiento por el Gran Israel se reunieron por primera vez, el poeta definió el objetivo principal de la organización: ganar la mente de la opinión pública israelí y del mundo: "La idea es que la Tierra de Israel debe estar bajo la soberanía del pueblo judío en estos momentos. la idea es llegar hasta lo más profundo y más fundamental de la historia de Israel y de la experiencia judía... Lo que necesitamos ahora, lo que está carente en la mente de las personas, es el carácter integral de la cuestión... cómo comunicarlo al pueblo judío y transmitirlo al mundo de una manera muy concreta, a través del habla y de textos en los principales periódicos, hablando a la gente y recurriendo a los escritores judíos más influyentes en todo el mundo".

Lo mismo es cierto hoy en día.

Parece que el motivo más profundo en la escritura de Alterman tenía que ver con la percepción histórica de lo que había sucedido. "No somos libres para decidir como nos comportamos - ni a nivel político, ni en el plano militar y tampoco a nivel personal -. Se nos impone. Se nos fuerza de la misma manera que nuestra biografía individual está influenciada".

En términos actuales, podemos decir que una cosa era cuando todo lo que podíamos hacer era apelar a esa tierra - la cuna de nuestra identidad nacional - y algo completamente distinto cuando esta tierra se convirtió en la nuestra. Renunciar a parte de esta tierra significaría abandonar el enorme esfuerzo de generaciones de regresar a Sion, un esfuerzo que fue diseñado desde el principio como un retorno al mismo Sion histórico, el de Samaria, Judea y la ciudad vieja de Jerusalén principalmente .

2. Alterman no ignoraba a los árabes que vivían en la tierra. Habló sobre los derechos de los árabes, derechos individuales, no derechos nacionales, que podrían ejercer en cualquiera de los muchos otros países árabes. No hizo ninguna distinción entre los árabes israelíes que viven dentro de la Línea Verde y los árabes que viven fuera de ella. Después de todo, ¿por qué la demanda de los derechos nacionales debería incluir solamente a los árabes de Judea y Samaria?
"Es extraño que ellos [los oponentes de izquierdas de Alterman] no exijan este derecho también para los árabes de Wadi Ara [dentro de la Línea Verde]. ¿Por qué no reconocen su derecho a rebelarse y, finalmente, alcanzar su título oficial?. 
¿Por qué ellos [sus opositores de la izquierda] estuvieron de acuerdo con el plan de partición [de la ONU de 1947] que incluía a cientos de miles de árabes? ¿Ellos [los árabes] estaban de acuerdo en vivir en un Estado judío?"
Estas preguntas y otras más permanecen en la noción de que la ocupación no desaparece automáticamente cuando a los residentes árabes de Israel se les otorgan derechos de voto, y es que nadie les preguntó si querían ser ciudadanos de un estado judío.

Es por ello que el hablar de "ocupación" no se limita a Judea y Samaria, sino que se aplica también a Israel dentro de la Línea Verde. Si nuestro derecho a la tierra - lo que significa que tenemos el derecho a vivir como un pueblo en nuestra única patria histórica - es superior al argumento de la "ocupación" dentro de Israel, también es mayor cuando ese mismo argumento se refiere al Sion histórico. Antes de abordar la importante cuestión de la situación de los árabes en Judea y Samaria, y hay varias soluciones posibles, debemos reconocer que nuestra presencia en todas las partes de nuestra tierra es moral y justa.

Alterman veía a los árabes de la Tierra de Israel como parte de la nación árabe en su conjunto, y es por eso que rechazó la demanda de otorgar un estatus nacional a ese "1%" del pueblo árabe. Rechazó la idea de establecer otro estado árabe cuando ya existían decenas de países árabes. "La calidad única de esta tierra, tanto como entidad política e histórica, solamente ha existido históricamente en las mentes de los judíos", escribió Alterman.

El creía que la visión judía de que los árabes tienen el mismo derecho a la tierra que los judíos (con su parte de autoflagelación) era extremadamente peligrosa, hasta el punto de amenazar el destino de las personas y el destino del sionismo. El poeta Haim Guri le dijo una vez que Alterman: "Si aceptamos que Judea y Samaria no son nuestros, tendríamos que volver a escribir toda la Biblia".

3. En una conversación con el político Geula Cohen en octubre de 1968, un joven Amos Oz afirmó que prefería salvar la vida del hijo de una madre que estar en posesión del Muro Occidental, y eso porque "no hay lugares sagrados", y sólo las vidas y las libertades humanos eran santas y valía la pena luchar por ellas. Alterman respondió duramente a esa observación tildando las palabras de Oz como "un juego vacío y artificial".

"La realidad es completamente diferente", escribió Alterman. "La realidad es una guerra donde... los jóvenes tienen que morir no por la vida y la libertad, como términos abstractos y huecos, sino más bien por las vidas y libertades de unos seres humanos y de un antiguo pueblo que ha conocidas muchas pruebas y tribulaciones, cuya vidas y libertades contienen todo lo que constituye la vida y la libertad, esas cosas sin las cuales las palabras solamente son un eslogan vacío. Ellas contienen la tierra y el cielo, las paredes y los techos, las palabras y los silencios, los recuerdos del pasado y el presente y futuro. y también los lugares, sí, los lugares sagrados, y todo los demás".

En su libro "Nathan Haya Omer", el poeta Yaacov Orland recuerda un episodio en 1968, cuando él se sentó con Alterman y el escritor Haim Hazaz en un famoso café, y Alterman convenció a Hazaz para que firmara la primera petición redactada por el Movimiento por el Gran Israel.

"Fue sólo por nuestros pecados que fuimos exiliados y nos vimos distanciados. ¿Pero ahora, cuando hemos sido coaccionados /  y nos dimos la vuelta y regresamos, y sólo para estar condenados a permanecer en silencio y perder nuestra oportunidad / ¿Y si esta fuera la única oportunidad en nuestra historia?/ Y quizás nos esté prohibido no aprovecharla? / Si sólo para lograrlo, por un corto tiempo / Así las generaciones futuras no podrán decir que ni siquiera lo intentamos".

Hazaz era muy escéptico y se resistió al principio. "Este pueblo no está interesado en traer la redención / Ellos quieren esperarla / Ellos no quieren que llegue / Prefieren para el mesías se tome su tiempo / Ellos son felices de esa manera".

En última instancia, firmó la petición, pero añadió una advertencia: "Siempre hay que ver la luz, pero nunca debemos ignorar la oscuridad". Nathan el sabio, como era denominado cariñosamente Alterman por sus amigos, le respondió: "Nunca hemos estado perdidos en la oscuridad, pero hemos perdido la luz en muchas ocasiones".

Labels: