Saturday, September 20, 2014

Tomando la banalidad a parte del mal. Un nuevo libro sobre Eichmann revela su verdadero rostro - Gal Beckerman - Forward





"Eichman era de una estupidez repugnante", otra de las grandes ideas (erróneas) de Hannah Arendt

La idea de que el mal podría ser "banal" todavía nos escandaliza. Resulta mucho más aterrador considerar que el genocidio podría llevarse a cabo sin pensar por los más vacuos de los burócratas que por gente intrínsecamente mala que actúa con malas intenciones. Esta nueva categoría moral es ahora ka infame reacción de Hannah Arendt a su presencia en el juicio a Adolf Eichmann 1961 por el delito de ayudar a llevar a cabo el Holocausto. Sus despachos en el New Yorker se convirtieron en un libro en 1963 llamado "Eichmann en Jerusalén", el cual provocó una enorme y violenta reacción de la que la reputación de Arendt nunca se recuperó. Los críticos suponían que por tratar de entender como banal a ese tipo de mal encarnado por Eichmann, Arendt le excusaba de alguna manera de sus acciones.

Aunque la cuestión de si el mal puede ser realmente "banal" ha sido objeto de debate en décadas posteriores, Arendt parecía tener la última palabra sobre el propio Eichmann, dando forma a nuestra comprensión del hombre de una manera perdurable. Pero un nuevo libro de Bettina Stangneth, una filósofa alemana independiente que vive en Hamburgo, ha anulado completamente la sabiduría convencional sobre el hombre que Arendt observó en esa celda de cristal en Jerusalén.

El libro de Stangneth, "Eichmann antes de Jerusalén", nos revela a Eichmann como un mentiroso de gran éxito, un artista que logró convencer a Arendt y a muchos otros de que estaba esencialmente desprovisto de cualquier motivo más allá de su promoción profesional, alguien que solamente cumplía órdenes. Pero Stangneth ha descubierto una fuerte evidencia en los escritos de Eichmann de Argentina, antes de su captura, que demuestran que fue profundamente antisemita y que estuvo totalmente comprometido con la guerra racial de los nazis, es decir, era un ideólogo que entendía exactamente lo que estaba haciendo. Es un nuevo retrato condenatorio que tendrá un impacto no sólo nuestro pensamiento sobre Eichmann y Arendt, sino también sobre la naturaleza del mal en sí misma.

Gal Beckerman: ¿Usted contempla su libro como un diálogo con Arendt?

Bettina Stangneth: Cada ensayo sobre Eichmann después de 1963 ha sido un diálogo con Hannah Arendt. No siempre con el suficiente respeto, por supuesto. Arendt fue la única observadora del juicio de Eichmann en 1961 en Jerusalén que vio los fundamentales problemas éticos que presentaba. Su descubrimiento de un importante concepto del mal - la banalidad del mal - es indispensable para los debates sobre los crímenes modernos. Nadie debe creer que esto significa dar un paso atrás en la visión de Arendt. Tampoco significa que tengamos que "defenderla", alguien como Arendt no necesita sacerdotes. Tenemos que pensar con ella, usando las armas que nos dio y con el mismo objetivo que ella tenía: entender.

GB: Pero sus conclusiones sobre la maldad de Eichmann y las suyas parecen diametralmente opuestas. Entonces, ¿dónde se cruzan?

BS: Por supuesto, conocemos la caracterización de Eichmann por parte de Arendt: "A excepción de una extraordinaria diligencia a la hora de mirar hacia fuera para su progreso personal, no tenía motivos para nada. Y esta diligencia en sí no era de ninguna manera criminal...". Ella no pudo encontrar "señales de firmes convicciones ideológicas o de malas intenciones específicas". Hoy sabemos que Eichmann tenía, sin lugar a dudas, una firme convicción ideológica y motivos criminales. Quién puede negar que la clara decisión de matar a millones de personas, sus conferencias sobre el antisemitismo con sus colegas y la creación de instituciones sin otro objeto que dar cuenta de los asesinatos en masa no son nada más que motivos criminales y malvados.

Lo que hace al fenómeno Eichmann tan preocupante es su capacidad de utilizar la "diligencia extraordinaria" de otras personas para realizar sus objetivos criminales. El propio Eichmann entendía que la "incapacidad de pensar" era algo muy útil. Sin ella, los crímenes de los estados nunca serían posibles porque nunca se encontrarían suficientes ayudantes convencidos. Eichmann entendió que tenía que instrumentalizar a hombres y mujeres normales. Se podría decir que el propio Eichmann entendía la "banalidad del mal" demasiado bien.

No hay duda: Es posible tener personas que actúen como engranajes de las ruedas de una máquina asesina y que sólo buscan una vida normal, un poco de comodidad y hacer carrera, y no se preguntan sobre el panorama general.

Pero una máquina asesina necesita más engranajes, también necesita de un par de ingenieros. En este caso, después de los crímenes, el ingeniero no tenía ningún problema para pretender haber sido una pieza más, escondiéndose detrás de sus propios colegas.

GB: ¿Por qué crees que Arendt estuvo tan absorbida por la actuación de Eichmann en el estrado? ¿Nos dice algo acerca de ella?

ES: Si nos dice algo acerca de ella, nos dice algo acerca de casi todos los espectadores del proceso en 1961. Es una leyenda pensar que sólo ella fue engañada por Eichmann. Pero nos hemos olvidado de los otros informes sobre el juicio.

¿Ejemplos? Alfred Wolfmann, el corresponsal del más importante periódico judío de Alemania, Allgemeine Jüdische Wochenzeitung, lo describió como un "debilucho patético". Joachim Schwelien escribió en Frankfurter Allgemeine Zeitung que Eichmann no era más que un "Hanswurst" [un personaje bufonesco del folclore alemán] . Y todo el mundo estuvo de acuerdo. Algunos años más tarde, Arendt se limitó a repetir estas palabras, y la gente estaba sorprendida.

En 1961 el asombro sobre Eichmann consistió en que parecía ser un hombre sin sus propios pensamientos y convicciones. Esto era el sentido común. Cuando Arendt ratificó esta experiencia común en 1963, provocó un escándalo. Esto nos dice algo acerca de Hannah Arendt: Ella no estaba dispuesto a negar el asombro del público en el año 1961, pero quería entenderlo.

GB: La pistola humeante que ha permitido descubrir las verdaderas actitudes de Eichmann parecen haber sido las entrevistas de Sassen y los manuscritos de Eichmann de Argentina, los llamados "Papeles argentinos". ¿Puede explicarnos lo que eran y por qué fueron tan importantes para su trabajo?

ES: Desde 1960, cuando la revista Life publicó "Las memorias de Eichmann", todo el mundo sabía que existían declaraciones de Adolf Eichmann hechas en su exilio argentino. Pero era muy difícil de averiguar su verdadera naturaleza. Eichmann y sus amigos propagaban un camuflaje muy inteligente: Un día en la década de 1950, ellos se lo contaron al mundo, un periodista y un desconocido se reunieron en un bar en Buenos Aires, y tras demasiadas bebidas el desconocido comenzó a contar su historia... Tan creíble como este cuento pueda ser, es un puro sin sentido.

Los Papeles argentinos son el testimonio de un gran proyecto llevado a cabo por un grupo de nazis para llevar la idea del socialismo nacional de vuelta al poder. Eichmann formaba parte de este grupo, principalmente por su conocimiento de primera mano de la "cuestión judía". Las supuestas "Entrevistas Sassen" representan los protocolos de sus reuniones. Los miembros del grupo escribieron sus propios borradores para las discusiones, y Eichmann planeaba publicar su propio libro junto con Willem Sassen, quien era el conductor de este perverso "club de historiadores".

Así que los Papeles argentinos nos muestran tanto el retrato de un grupo nazi radical con increíbles conexiones internacionales, como los pensamientos y la elocuencia de un Eichmann muy diferente del visto en la celda de cristal de Jerusalén.

GB: El libro devuelve el foco al mismo Eichmann en lugar de utilizarlo como una forma de discutir la moralidad humana (como hizo Arendt). ¿Fue esto parte de su motivación?

ES: El "Eichmann en Jerusalén" de Hannah Arendt es, ante todo, un excelente informe del proceso. Pero Arendt era una filósofa, y los filósofos no son capaces de escribir sobre cualquier cosa sin un interés filosófico. Algunos lo llamaron una especie de debilidad o un error. Creo que es la mejor manera de escribir libros.

Ese no era mi objetivo al querer escribir sobre Eichmann tras empezar a leer sobre él en torno al 2000. Yo estaba segura de que sabíamos todo lo que era cognoscible sobre él, y por eso estaba de acuerdo con la opinión de Arendt sin ninguna duda.

Mis temas principales eran (y son) el mal y la mentira, y Eichmann me pareció el mejor ejemplo para explicar una manera especial de entender cómo trabajar con fuentes poco fiables. Así que leí todas las publicaciones y documentos disponibles sobre él. Pero entonces muchas de las fuentes no utilizadas salieron a la luz y se hizo totalmente imposible no pensar de nuevo en el propio Eichmann. Con un interés filosófico, por supuesto.

GB: ¿Le resultó extraño llegar tan cerca de una comprensión de los pensamientos y motivos de Eichmann mirando debajo de su elaborada máscara?

ES: Como filósofo se aprende a pensar con los grandes pensadores: Aristóteles, Immanuel Kant, Hannah Arendt. Son maestros en el mejor sentido: fiables, justos y transparentes. Usted puede confiar en ellos sin peligro. Y esto es importante, porque el pensamiento no es un tema como cualquier otro. No se puede dejar los pensamientos en el laboratorio, volver a casa y vivir tu vida. Hay que dejar los propios pensamientos para estudiarlos.

Pensar con los filósofos es pura alegría, un diálogo con compañerismo y respeto. Pero pensar en alguien como Eichmann es totalmente diferente: Usted tiene que acercarse a los pensamientos más peligrosos y encontrar una manera de mantenerse no infectado. Pero en mi opinión, esta es la principal tarea de la filosofía: hacernos capaces de examinar los peligrosos pensamientos de gente peligrosa. Tal vez deberías definir "Eichmann antes de Jerusalén" como una confrontación con el poder filosófico?

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Cómo lo afrontan los israelíes - Yossi Klein Halevi - LATimes


Suenan las sirenas avisando de la llegada de los cohetes

Fuera de mi ventana, en la aldea palestina que se ve a lo lejos del camino, había celebraciones todas las noches después del alto el fuego. Fuegos artificiales saludaban la supuesta victoria de Hamas sobre Israel - a pesar de la devastación en Gaza y a pesar de un alto el fuego que no ha dado nada a Hamas y que se podría haber conseguido un mes antes -. Una encuesta confirmó que la inmensa mayoría de los palestinos cree que Hamas ganó la guerra, y un sorprendente 87% de los encuestados ahora se mostraba compatible con la organización cuyo más profundo anhelo religioso es la destrucción de Israel.

Contemplé y traté de resistir la desesperación. Yo creo que la supervivencia a largo plazo de Israel depende de acabar con la ocupación, de dejar de controlar a nuestros vecinos. Los judíos no volvieron a casa para negar otro pueblo su sentido del hogar. Pero, ¿cómo crear un Estado palestino fuera de mi ventana que bien podría ser controlado por Hamas? ¿Cómo compartir el gobierno de Jerusalén con un Estado palestino - negociado, por ejemplo, con el actual presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas - cuando podemos despertar una mañana y descubrir que estamos "compartiendo" nuestra capital con un enemigo genocida?

Mientras tanto, y cuanto más persiste el conflicto, más el odio y la violencia crecen en ambos lados. En Jerusalén, los judíos siempre han temido entrar en los barrios palestinos; ahora los palestinos también deben evitar los barrios judíos.

En las mañanas frías de septiembre, de pie en el porche al borde de Jerusalén, puedo ver claramente las montañas del desierto de Jordania, a menos de una hora en coche de distancia. En las noticias están informando que los miembros del Estado Islámico se han infiltrado a través de la frontera con Jordania. Ya tenemos a Hezbollah en nuestra frontera norte, a Hamas en el sur, ¿qué más seguirá?

Durante las recientes y fallidas conversaciones de paz entre Israel y los palestinos, el secretario de Estado John F. Kerry sugirió dejar el control que actualmente posee Israel de la frontera de Cisjordania con Jordania a una fuerza de paz internacional. Sin embargo, la semana pasada cientos de tropas de paz de la ONU situadas en la frontera entre Israel y Siria apenas pudieron escapar a Israel después de que fuerzas de Al Qaeda invadieron su posición. ¿A quién debemos confiar nuestra protección si no a nosotros mismos?

Los israelíes miran el destino de los yazidis y de las minorías cristianas en el Oriente Medio y se dicen entre sí: Imagínense lo que nos pasaría a nosotros si alguna vez bajamos la guardia. Sabemos que el alto el fuego en Gaza es sólo eso: una tregua hasta la próxima vez. Un comandante israelí de alto rango dijo recientemente que si Hezbollah lanzara sus decenas de miles de misiles contra el frente interno israelí, nuestro sistema de defensa de misiles, que tanto éxito ha tenido con el limitado arsenal de Hamas, sería en gran medida ineficaz. La única manera de responder, concluyó, sería con una fuerza abrumadora.

Por lo tanto, estamos atrapados en un patrón patológico. Un enemigo yihadista dispara cohetes contra los civiles israelíes. Israel trata de detener los cohetes, a menudo lanzados desde las escuelas y mezquitas. El resultado de ello provocará en ocasiones numerosas víctimas civiles, que es precisamente lo que quieren los terroristas. Y la apaciguadora y acomodada comunidad internacional reaccionará con horror…  en contra de Israel. Y salimos de cada ronda de combates contra los yihadistas un paso más cerca de convertirnos a ojos de los apaciguadores en un Estado paria.

Cuando la esperanza de una solución al conflicto palestino retrocede y la locura que nos rodea se aproxima, ¿cómo lo sobrellevan los israelíes? ¿Cómo seguimos criando hijos aquí, en la Tierra de Israel, y resistimos la desesperación?

Una forma es a través de la amnesia forzada. Tan pronto como los cohetes dejaron de caer, se reanudó sin más la vida cotidiana. De una guerra a otra guerra, hemos aprendido a fingir normalidad hasta que casi realmente creemos en ella.

También lo hacemos frente recordando que nada es definitivo en el Oriente Medio. En el Yom Kipur de 1973, el presidente egipcio Anwar Sadat lanzó un ataque sorpresa contra Israel y fue el hombre más odiado en el Estado judío; cuatro años más tarde hizo las paces con el primer ministro israelí de línea más dura, Menachem Begin. Así que tratamos de tranquilizarnos a nosotros mismos: ¿Quién puede predecir qué va a pasar aquí?

Tenemos que encararlo porque no tenemos otra opción. Este es el único rincón del planeta donde los judíos son soberanos. Muchos de nosotros seguimos luchando para preservar un Israel decente. Pese a la creciente desconfianza mutua, persisten los esfuerzos de convivencia entre árabes israelíes y judíos israelíes. El Tribunal Supremo de Israel y los medios de comunicación israelíes se encuentran entre los más vigorosos del mundo. Ante un conflicto aparentemente interminable, no podemos dar esos logros por sentado. Otras democracias se han roto en un momento de menor presión.

Y a pesar de todo esto, los judíos siguen llegando a casa. Este año, el 1% de los 600.000 judíos de Francia se están moviendo a Israel. A pesar de que los misiles cayeron sobre las ciudades israelíes, aviones cargados de inmigrantes franceses llegan a esta tierra. Huyen de la creciente violencia anti-judía. Pero estos inmigrantes bien formados no van a Canadá, prefieren venir al Estado judío. A la orilla final.

En estos días antes de Rosh Hashaná, las oraciones penitenciales se recitan en las sinagogas y la llamada del shofar se oye en las calles por la mañana. Esta es una sociedad de creyentes. Incluso aquellos que no creen en Dios tienden a creer en el misterio perdurable de la supervivencia judía.

La otra mañana, mientras conducía a mi hijo de 16 años de edad, Shachar, a la escuela, le dije: "Aquí estamos, en un atasco de tráfico en Jerusalén. Pero a veces pienso en cómo los detalles más ordinarios de nuestra vida diaria fueron el mayor sueño de nuestros antepasados". "Creo totalmente en eso", me respondió sin rodeos.

Eso fue todo lo que dijo. Pero para mí fue suficiente. Ya sabía que él sería capaz de sobrevivir aquí.

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Prensa e Israel: (La controversia acerca de 'La historia más importante en la Tierra” - Matt Friedman - Tablet)



Mi ensayo "Guía de un iniciado a la historia más importante en la Tierra" tocó un nervio mucho más allá de mis expectativas pues no pensé que en nuestros tiempos un ensayo de 4.000 palabras pudiera ser compartido más de 750 veces en Facebook, y mucho menos 75.000 veces.

El artículo ha provocado una serie de respuestas interesantes. Richard Miron, un veterano de la BBC y de las Naciones Unidas, publicó una reflexión sobre sus propias y similares experiencias. En Jerusalén, el historiador israelí Gershom Gorenberg, desde el lado izquierdo del espectro político local, lo recomendó - "debe leerse, debe hacer pensar" -, y Rick Santorum lo respaldó en Twitter desde Pennsylvania. Algunos me han acusado de ser un apologista de la derecha israelí, y cosas peores. Unos pocos antiguos colegas piensan que ejercitar el periodismo sobre los periodistas es una especie de traición; otros se mostraron discretamente encantados. He hecho amigos y enemigos que no estoy seguro de necesitar.

No ha habido una respuesta pública seria al artículo, sin embargo, desde el interior del sistema que estoy criticando, no se han negado los ejemplos que proporcioné, tampoco ha habido explicaciones para los números que cité ni razones alternativas para los problemas que describí. Este incómodo silencio se parece a una admisión.

Aquí me gustaría responder brevemente a lo más cercano a una explicación oficial que ha surgido hasta ahora. Ha sido un breve ensayo publicado por Steven Gutkin, el ex jefe de la oficina de la Associated Press (AP) en Jerusalén y que trabaja actualmente en Goa, India, y que publicó aquí en Tablet la semana pasada. El artículo es importante precisamente por unas razones que creo que el autor no tenía la intención subrayar.

Steve, que optó por identificarse como uno de los editores que se presentaron de forma anónima en mi cuenta, responde a mis ejemplos concretos con generalidades, reflexiones sobre la condición humana, anécdotas y mucha discusión sobre su propio judaísmo. Parece creer que esto es acerca del carácter - él es un periodista experimentado, escribe, y un judío, aunque él cree más en la "humanidad" (en contraposición a los que, ya saben ustedes, no lo hacen) -.

Nosotros, por lo tanto, debemos creerle cuando dice que mi ensayo es "una tontería", incluso si en realidad no se molesta en desmentir nada. Yo era un joven miembro del personal, debemos comprenderlo, y he pasado menos tiempo en la prensa internacional que él, y además soy israelí. Por supuesto todo esto es cierto. Pero ¿y qué?.

Yo estoy cuestionando la cobertura periodística. Cualquier persona con la esperanza que trate de disputar o negar lo que escribí tendrá que ofrecer, como yo, información concreta sobre la mencionada cobertura periodística.

Lo que quiero, piensa él, es que Israel sea "dejada en paz y solo", que es la respuesta habitual de esas personas que se destacan por su obsesión con Israel. Pero por supuesto yo no quiero tal cosa: Yo quiero que Israel sea cubierto por la prensa, "tan críticamente como cualquier otro lugar, y se entiende que con el debido contexto y proporción", tal como escribí.

Steve quiere hacernos creer que mi argumento es que la prensa es "lleno de antisemitas" porque así mis argumentos son más fáciles de ignorar. Pero de ninguna manera es ese mi argumento. Lo que yo creo, y lo que escribí, es que los viejos patrones de pensamiento centrados en los judíos se están volviendo a imponer en Occidente. Yo no creo que nadie sensible a los acontecimientos de este verano, sobre todo en Europa, pueda creer lo contrario. Creo que la prensa es central en todo esto, consciente o inconscientemente, y se demuestra con ejemplos cómo funciona.

A Steve le gustaría que los lectores pensaran que mis críticas al sesgo de los medias tiene algo que ver con mi "ceguera" ante los palestinos, y escribe (incorrectamente) que ni una sola vez me refería a la ocupación de Cisjordania en mi artículo. De hecho, sí se mencionaba (y él más tarde corrigió ese detalle), y también escribí que los asentamientos son "destructivos" y un "serio error moral y estratégico por parte de Israel", algo que no deja mucho margen para errar acerca de mis "ideas políticas". La razón de que no me extendiera con la ocupación no es porque sea inconsciente de ella, sino porque mi ensayo trata de los medios de comunicación, no de la ocupación. También vale la pena señalar aquí que la única investigación seria relacionada con los asentamientos - y publicada por la oficina de Jerusalén de la AP durante el mandato de Steve, y un artículo muy crítico de las acciones israelíes - fue escrito por mí . Y estoy orgulloso de ello.

Lo más sorprendente es que Steve no sólo se ve contento de confirmar la obsesión de los medios con los judíos, sino que la aprueba. Si él realmente piensa que hay algún problema periodístico en que una organización de noticias cubra a Israel mucho más que a China o el Congo, él no lo dice. Él piensa que, de hecho, los judíos - el "pueblo de la Biblia", o tal vez los "perseguidos que se convirtieron en perseguidores" - son muy, muy interesantes. Su artículo es, en otras palabras, una confirmación de mi argumento pero confundiendo así su propia refutación.

En cuanto a dos de los incidentes más graves que he mencionado, un lector atento se dará cuenta que Steve concede los hechos. Ambos tienen ramificaciones más allá de los detalles de esta historia.

1.- Según mi conocimiento, ninguna agencia de noticias importante ha admitido públicamente censurar su propia cobertura bajo la presión de Hamas. El corresponsal del New York Times comentó recientemente que esta idea era un "disparate". Respondiendo a un periodista israelí preguntando por mi ensayo, la AP dijo que mis "afirmaciones que cuestionan la independencia de su agencia en el Oriente Medio en los últimos años no tienen mérito". Pero su ex jefe de la oficina de Jerusalén lo acaba de admitir explícitamente. Confirma mi informe un detalle clave retirado de una historia durante el 2008-2009: que los hombres de Hamas eran "indistinguibles de los civiles" a causa de una amenaza a nuestro reportero, un palestino de Gaza.

Él va más lejos de lo que yo fui, diciendo que tenía la impresión de que la información original del periodista habría significado "poner su vida en peligro". La información censurada en este caso no era una cuestión menor, sino la explicación de muchas de las víctimas civiles de las que gran parte del mundo (incluyendo la AP) culpaba a Israel. Steve escribe que este tipo de incidentes realmente solo ocurrieron "dos o tres veces" durante su mandato. Debe quedar claro para el lector que ni una sola vez es suficiente para que un periodista que viva bajo el dominio de Hamas se ponga definitivamente de su lado. Esto significa que la cobertura de la AP en Gaza está conformada en gran parte por Hamas, que es algo importante que los iniciados ya conocen, pero que los lectores desconocen.

No estoy diciendo que la decisión fuera errónea, pues no hay información que valga la vida de un periodista. Lo que digo es que la información debería aparecer de alguna manera, o avisar a los lectores de que sus noticias están determinadas por Hamas, pues supone una importante deficiencia ética con ramificaciones evidentes para la credibilidad de todos los involucrados. La AP debe abordar esto públicamente, y todas las agencias de noticias que trabajan aquí tienen ahora que ser abiertas acerca de esto.

2.- Escribí que a principios de 2009 la oficina de la AP en Jerusalén ignoró una noticia importante, un informe de una propuesta de paz presentada por el primer ministro israelí Olmert al presidente palestino. Esta decisión era indefendible por motivos periodísticos. Un lector atento se dará cuenta de que Steve no niega esto. No puede, porque mucha gente vio lo que pasó, y un periodista tan experimentado como Steve podría suponer, con razón, que al menos algunos de ellos conocería mi relato antes de ser publicado. Sin embargo Steve se limitó a problemillas con un detalle marginal - la naturaleza de un mapa que uno de los reporteros vio -.

Repito lo que escribí: Dos experimentados reporteros de la AP tenían información de una noticia muy importante, una que tenía el poder de dibujar la relación entre israelíes y palestinos bajo una luz diferente. Los israelíes la confirmaron, y los palestinos también.

La información era pues sólida, y de hecho más tarde apareció en la revista Newsweek y en otros lugares. La AP no tocó esta historia, al igual que otros, a fin de mantener su narrativa fundamentada en el "extremismo israelí y la moderación palestina".

No informar de las cosas malas que hace Hamas y de las cosas buenas que hace Israel, es lo que demuestran estos ejemplos, reforzando el papel de villano de "Israel" en la prensa internacional. Que estos fallos y estos sesgos inducen a error a los consumidores de noticias resulta meridianamente claro. Pero también tienen un papel en la generación de eventos recientes como el ataque de una turba a una sinagoga de París, por ejemplo, o el actual incremento de los incidentes anti-judíos en Gran Bretaña.

Hay varias causas detrás de este tipo de fenómenos y de las decisiones editoriales que conllevan algunos de ellos. Pero este es un tema sobre el que el antiguo jefe de la oficina de AP,  con todas sus reflexiones judías, no tiene nada que decir. El conjunto de la prensa no está, obviamente, "llena de antisemitismo". Pero tampoco está lleno de responsabilidad o de introspección, y el tipo de pensamiento o narrativa que se ha apoderado de ella debe tenernos profundamente preocupados.

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¿Por qué dicen algunos periodistas que los informes sobre el conflicto palestino-israelí están amañados? - Dafna Maor - Marker



El conflicto palestino-israelí recibe una cantidad desproporcionada de atención en relación a su tamaño e importancia en el mundo; los periodistas siguen la manada y sufren de pensamiento de grupo; y existe el temor de la censura palestino, respaldado por amenazas.

Estas son sólo algunas de las afirmaciones del periodista Matti Friedman contra los medios de comunicación extranjeros y su cobertura de Israel.

"Como 'antiguo iniciado' (en el sesgo político periodístico), y como israelí con opiniones de izquierda no radicales, creo que las decisiones que toman las agencias de los grandes medios de comunicación mundiales en Israel están motivadas políticamente y son disfrazadas como consideraciones periodísticas", dice Friedman, un periodista de origen canadiense que emigró a Israel en 1995 y que trabajó como reportero para la Associated Press (en adelante AP).

Durante su carrera ha trabajado como reportero en Egipto, Marruecos, Líbano, Moscú y Washington, DC
En 2013 publicó "El Códice de Alepo: En busca de un Mundial de la más codiciado, sagrado y misterioso Libros" (Algonquin Books). .

Su artículo acerca de la cobertura de prensa de Israel, titulado "Guía de un iniciado sobre la historia más importante en la Tierra", que apareció en la revista Tablet a finales de agosto, fue compartido decenas de miles de veces en Facebook provocando bastante controversia.

En su artículo, él compara la cobertura de Israel y el de otros eventos de noticias grandes en todo el mundo.

"Las agencias de noticias, sin embargo, han decidido que este conflicto es más importante que, por ejemplo, las más de 1.600 mujeres asesinadas en Pakistán el pasado año (271 después de haber sido violadas y 193 de ellas quemadas vivas), la supresión continua del Tíbet por el Partido Comunista Chino, la masacre en el Congo (más de 5 millones de muertos a partir de 2012) o la República Centroafricana, y las guerras de la droga en México (número de muertos entre 2006 y 2012: 60.000), dejando a esos conflictos completamente solos y logrando que nunca nadie haya oído hablar de los rincones oscuros de la India o Tailandia. Ellos creen que Israel es la historia más importante en la tierra, o están muy cerca de creerlo", escribe Friedman.

Él sugiere una explicación por la forma en que Israel es cubierto por las agencias. "Las personas que toman las decisiones en los periódicos – y hablo por experiencia directa - son hostiles a Israel. Se ven a sí mismos como parte de una alianza ideológica que incluye a las organizaciones no gubernamentales y a las agencias de la ONU.

Se han movido entre los círculos sociales  pro-palestinos y hostiles a Israel, y ven el periodismo no como una manera de explicar la compleja historia de la gente, sino como un arma política con la que se ayuda a una de las partes del conflicto".

Friedman es uno de los pocos periodistas que hacen este tipo de afirmaciones acerca de los medios extranjeros. Otros periodistas veteranos que comparten su punto de vista son Tom Gross, un comentarista de asuntos internacionales y un ex reportero en el Oriente Medio para el Sunday Telegraph; Richard Behar, que publicó una exposición en Forbes titulado "Los medios de la Intifada: Malas matemáticas y feas verdades acerca del New York Times durante la guerra entre Israel-Hamas"; y Richard Miron, un antiguo reportero de la BBC en asuntos del Oriente Medio que escribió sobre el tema en el Haaretz ("Una autorreflexión de los medios de comunicación sobre la cobertura de la guerra de Gaza es necesaria, pero poco probable", 01 de septiembre de 2014).

Superpotencia blanca

"No hay que olvidar que los medios de comunicación están llenos de estereotipos y errores acerca de muchos temas. Pero aún teniendo en cuenta estas deficiencias, su sesgo sostenido contra Israel es, creo yo, una firma propia", le dijo Gross al Haaretz.

"Hay una mezcla de razones para ello", dice Gross. "Los reporteros de noticias extranjeras tienden a querer cambiar el mundo y desafiar a las grandes potencias. En sus cabezas, Israel es una gran potencia, en parte porque ven a Israel como muy cercano a los Estados Unidos, tal vez más de lo que realmente está. Para ellos, atacar a Israel supone estar atacando a los Estados Unidos".

"Otra razón es que muchos de ellos tienen una especie de sentimiento de culpa por ser blancos y occidentales, y por la historia de la propia colonización de sus países. Israel es percibido como un país blanco y los palestinos son percibidos como no blancos, a pesar de que, de hecho, muchos palestinos tienen la piel más clara que algunos israelíes. Muchos periodistas occidentales parece que apenas hayan oído hablar de que existen los judíos sefardíes o los judíos Mizrahi".

"Y luego está el hecho de que Israel es un Estado judío", añade Gross. Él cita la cobertura de la participación de Francia en tres guerras que se desarrollan en África, y que también podría ser visto como una superpotencia blanca. "Hay muy pocos periodistas estadounidenses o británicos que cubran los conflictos en Mali o la República Centroafricana, aunque Francia también es percibida como un país blanco. Si Francia fuera un país judío, lo más probable es la BBC enviaría a un gran número de periodistas tal como hizo con Gaza", dice Gross.

Una de las grandes historias del año

A principios de 2009, dos de los colegas de Friedman recibieron una información acerca de una significativa iniciativa de paz que Ehud Olmert, el que era el primer ministro en esos momentos, había ofrecido a la Autoridad Palestina, que posteriormente la rechazó.

"Esto no se había informado aún y era - o debería haber sido - una de las historias más grandes del año. Los reporteros obtuvieron la confirmación de ambas partes y uno de ellos incluso vio un mapa, pero los editores principales de la oficina decidieron que no iban a publicar la historia”.

"Algunos miembros del personal estaban furiosos, pero eso no ayudó. Nuestra narrativa había delimitado que los palestinos eran los moderados y los israelíes los recalcitrantes, y cada vez más extremistas en sus pretensiones. Informar entonces sobre la oferta de Olmert - como ahondar demasiado en el tema de Hamas - haría que la narrativa que se promovía pareciera una tontería. Y así se nos instruyó a ignorarlo, y lo hicimos, durante más de un año y medio", dice Friedman.

El ex jefe de la AP en su cobertura del Oriente Medio, Steven Gutkin, escribió en respuesta a la historia de Friedman: "La historia era poco más que una tontería bien escrita", y negó que su decisión estuviera influenciada por los prejuicios. Según Friedman, el activismo se había filtrado en el profesión. "Es el activismo político disfrazado de periodismo. Si usted no está de acuerdo con sacar la historia más importante del año porque promueve una visión positiva de Israel, entonces usted es un activista. No se está aquí para explicar, sino para utilizar tu influencia en beneficio de la parte de la que te declaras seguidor".

El objetivo de Hamas del que nunca se informa

Friedman también señala que la AP no ha mencionado ni una vez la Carta de Hamas en sus informes - esa que pide explícitamente la destrucción de Israel y el asesinato de judíos, además de culpar a los judíos de la Revolución Francesa y la revolución comunista en Rusia -, y ello a pesar de que Hamas ganó las elecciones en Gaza.

Gross afirma que la razón de esto, entre otras, no tiene que ver con ningún gran afecto por los palestinos. "No es porque les guste especialmente los palestinos, o porque los gobiernos árabes les estén pagando. Algunos, al menos, se muestran - tal vez inconscientemente - incómodos con los judíos, o al menos con la idea de un Estado judío", aunque añade que no cree que sean deliberadamente antisemitas.

Gross dice de su propia experiencia, "muchos de mis colegas de la BBC se horrorizarían ante la idea de que fueran antisemitas. Pero la cobertura de Israel les hace sentirse mejor acerca de su propio colonialismo".

Tanto Friedman como Gross sienten que ese sesgo también hace un flaco favor a los palestinos, aunque no a Hamas. Friedman señala en su artículo que no hay casi "ningún análisis real de la sociedad palestina, de las ideologías y perfiles de los grupos armados palestinos y/o ninguna investigación sobre el gobierno palestino. Los palestinos no son tomados en serio como agentes de su propio destino".

"Occidente ha decidido que los palestinos deberían querer un estado al lado de Israel, así que los medios les atribuyen ese deseo como un hecho, aunque cualquiera que haya pasado cierto tiempo con los palestinos reales entiende que las cosas son (comprensiblemente, en mi opinión) bastante más complicadas. Lo que son y lo que quieren no es importante, la historia manda que existan como víctimas pasivas del conflicto".

Gross asegura que cree que la retórica anti-israelí alienta el atrincheramiento entre los dirigentes palestinos y les ayuda a disuadirlos de hacer los compromisos necesarios para alcanzar cualquier solución duradera con Israel.

"La mayoría de los israelíes piensan que los medios de comunicación occidentales son parciales, ya sea porque los árabes tienen una gran cantidad de dinero, o bien porque gastan mucho en relaciones públicas", dice Gross durante nuestra reunión. "Esto puede ser verdad hasta cierto punto, pero es sólo una pequeña razón de que los medios sean tan sesgados. Algunos de los prejuicios puede ser inconscientes o incluso puede tratarse de pereza mental o conformismo. Los corresponsales son seres humanos, y los seres humanos a menudo no son objetivos. También es importante la influencia del pensamiento de grupo. Los unos siguen a los otros".

Otro problema, según Friedman, es la puerta giratoria existente entre el periodismo y la participación política, o dicho de otro modo, el movimiento de personas desde el periodismo hacia las grandes ONG internacionales o las Naciones Unidas.

"Los periodistas no ven en esas organizaciones, o en la ONU, a sujetos que cubrir o investigar, a pesar de que su intervención es muy poderosa aquí y toman partido. No hay una cobertura crítica de la ONU a pesar de que su presencia está hinchada, es ineficiente y a menudo corrupta".

Friedman también apunta a la pereza. "Muchos de los periodistas extranjeros no conocen la historia. Ellos no saben hebreo o árabe, y no tienen ninguna comprensión real de lo que está sucediendo. Debido a eso, se pegan a la historia que reproducen sus colegas y se mueven con el rebaño. 

La AP es una gran organización y, como Reuters, forma parte de la manada. Ambas agencias toman decisiones similares. La razón por la que ellas no sabían que el Oriente Medio estaba a punto de entrar en erupción como un volcán fue que la prensa extranjera prefería llevar la cuenta de las casas creadas en los asentamientos".

"Israel es una pequeña aldea en la ladera de un volcán, pero los medios de comunicación occidentales la describe como el propio volcán. Cuando nos fijamos en esta distorsión de una manera más profunda, vemos que forma parte de un problema que ha estado ocurriendo durante los últimos cinco años. Un problema que se estudiará en el futuro en las escuelas de periodismo".

Friedman analiza las implicaciones de la defectuosa cobertura de los medios de comunicación occidentales de la realidad de Israel. "Llegó a una situación extrema este verano. Los medios de comunicación se han ofrecido como parte de las operaciones militares de Hamas. Estratégicamente hablando, Hamas sabía que podía contar con la cooperación de los medios extranjeros, sabía que no iban a mostrar conscientemente los lanzamientos de cohetes o a los combatientes, o que no hablarían en absoluto de lo que Hamas quería lograr. 

Hamas, por su parte, sabía tras la experiencia de los últimos años que los medios de comunicación extranjeros cooperarían. Los medios de comunicación extranjeros sirvieron como la arma más mortífera de Hamas, y es algo que tienen que entender los medios de comunicación".

Friedman estima que este no es un tema marginal para la investigación periodística, sino una parte importante de la historia. También cree que las posibilidades de que esta actitud vaya a cambiar son nulas.

"Mi artículo fue comentado en el Wall Street Journal y en el Washington Post, y fui entrevistado por la CNN", me comenta. "Hay señales de que están dispuestos a tomar en serio estas afirmaciones. Pero esto es como un portaaviones: es imposible cambiar de dirección con facilidad. No he visto ninguna razón para ser optimista en los últimos seis años. Como los israelíes, los informadores tenemos que darnos cuenta de que, en estos momentos, el juego está amañado".

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El divertido e incisivo sarcasmo de PreOccupied Territory



 (Muy, muy bueno)  La líder del Meretz Zahava Gal-On afirma que "solo está diciendo que no hay una solución militar a la Alemania nazi"

No van a escuchar esto de su gobierno de derechas, sino de un miembro de la oposición que sabe que su trabajo es hacer frente a todos con la desagradable verdad: a pesar de la superior capacidad militar de los aliados, no existe una solución militar para la conquista nazi de Europa.

Soy consciente de la indignación que esta afirmación va a generar, dado lo que sabemos acerca de la ideología y las prácticas nazis. Pero tenemos que ser realistas: no se pueden resolver todos los problemas por la fuerza. Incluso si los aliados invaden Europa y ocupan el territorio, eso solamente significará asumir la responsabilidad de millones y millones de personas que van a vivir entonces bajo la ocupación aliada, y la ocupación, no es necesario que se lo recuerde, es la raíz de todo mal.

Incluso si los nazis sufren una derrota inicial en el campo de batalla, ¿quién puede decir que no permanecerán bajo tierra, reagrupándose y llevando a cabo una guerra de guerrillas con el apoyo de la población local? Las represalias aliadas solamente provocarán que la gente se vuelva contra ellos, y los aliados terminarán vertiendo más y más recursos en la supresión de la guerrilla, lo que producirá una escalada del ciclo de la violencia. ¿No queremos todos evitar precisamente eso?

Un enfoque mejor que la pérdida masiva de vidas que implicaría dicha invasión y posterior ocupación implicaría ofrecer a Hitler ciertas concesiones. Dar algo a los nazis que les permita moderar su actitud. Es únicamente porque Alemania ha estado tanto tiempo oprimida por lo que causa en la actualidad tantos problemas. La narrativa militarista de nuestro gobierno actual vuelve a las personas sordas a las quejas legítimas de Alemania.

¿Alguien ha pensado seriamente en los méritos de los argumentos de los nazis de que fueron apuñalados por la espalda durante la Gran Guerra? Si dejamos de lado nuestras estrechas anteojeras ideológicas y echamos una mirada objetiva y compasiva, veremos que ni un centímetro de territorio alemán fue ocupado durante la guerra. Naturalmente, ellos sienten que sufrieron unas penalidades y humillaciones que están fuera de toda proporción con su derrota militar. ¿Quién no lo sentiría así?

Nosotros podremos encontrar al antisemitismo nazi como algo muy desagradable, pero necesitan a alguien a quien culpar de sus desgracias, pero nosotros no podemos pretender que esta gente crea que sus problemas son básicamente consecuencia de sus propias acciones. Eso simplemente no lo podemos hacer, sería muy pretencioso por nuestra parte.

Bueno, quizás sí se podría aplicar una excepción: a los judíos.

Una solución negociada es la única solución. Para una "solución final".




El Consejo de Derechos Humanos de la ONU vota excluir las decapitaciones de su Mandato.

El organismo de las Naciones Unidas encargado de la vigilancia y el tratamiento de las violaciones de los derechos humanos en todo el mundo votó hoy eliminar la decapitación y otras formas brutales de asesinato de entre sus competencias, diciendo que los países miembros de dicho organismo consideraban que esos actos no eran en sí mismos dignos de atención.

La Resolución 4411 del Consejo de Derechos Humanos, adoptada por mayoría, hace un llamamiento a los distintos órganos del Consejo para que excluyan los informes de decapitación, fusilamientos en masa al estilo nazi y el hambre de los civiles asediados de sus informes, ya que esos actos ya no se clasifican como violaciónes. Treinta naciones votaron a favor de la medida, doce en contra y una, Gran Bretaña, se abstuvo. El representante de los Estados Estado no estaba presente.

Los representantes del Consejo esperan que la medida haga su trabajo más eficiente, ya que así podrán centrarse más intensamente en los temas que realmente importan, como Israel. La resolución, presentada por el miembro del Consejo de Sudán, pide explícitamente la creación de varias comisiones de investigación sobre los crímenes israelíes, además de la Comisión Schabas, utilizando eñ personal ahora disponible gracias a esta nueva limitación del mandato del Consejo. Las áreas recomendadas de investigación incluyen el flagrante desprecio israelí por los derechos políticos y civiles palestinos de matar a tantos israelíes como sea posible, y el uso ilegal de la fuerza letal en la lucha contra el uso legal por parte de los palestinos de la fuerza letal.

Expertos diplomáticos señalan que el lenguaje de la resolución no define exhaustivamente la decapitación, los fusilamientos y el asedio por hambre como aceptables. En cambio, la resolución instruye a los investigadores a tener en cuenta ciertas circunstancias específicas de esos actos. Bajo la mayoría de circunstancias, dice el comentarista holandés Kan Garouwkort, esos actos brutales no se cuentan como violaciónes de los derechos humanos, sin embargo ciertas situaciones si podrían convertirlos en tales violaciones. "Por ejemplo, si alguien acusa a Israel de este tipo de acciones, entonces se calificarían automáticamente como violaciones de los derechos humanos", explicó.

La medida también allana el camino para que el Consejo acepte miembros cuya presencia de otro modo podría quedar excluida, como el reciente Estado Islámico.




El diputado árabe en la Knesset Ahmad Tibi propone que se cambie el nombre oficial de la capital (Jerusalén) a Al Quds

Jerusalén, 12 de septiembre - El miembro de la Knesset Ahmad Tibi presentó hoy una propuesta legislativa donde exige que Israel cambie el nombre de su capital a su paralela denominación árabe, afirmando que el uso del hebreo constituye un prejuicio contra la minoría árabe del país.

La propuesta 1947C, "El nombre de Jerusalén 'Al-Quds' en todo tipo de actos y contextos oficiales", tiene como objetivo "adoptar medidas para eliminar los prejuicios contra las minorías que no hablan hebreo en el país" mediante la sustitución de los términos judíos con "nombres en una lengua neutral, siendo la lengua vernácula de la región la más adecuada". Como tal, Jerusalén de ahora en adelante se llamaría exclusivamente Al Quds - literalmente, "el Lugar Santo" en árabe -, el Muro Occidental se llamaría Al Buraq, el legendario y extraño caballo de Mahoma, y Tel Aviv pasaría a llamarse con el nombre árabe de Jaffa, siendo así absorbido por la ciudad de la que nació. Los cambios sólo entrarían en vigor después de tres años, dada la abundancia de documentos, carteles, banderas, emblemas, placas y monedas que utilizan los términos anteriores.

"Los prejuicios contra la minoría palestina están arraigados en muchas partes de la cultura y el gobierno israelí. Esta ley consta de varios pasos importantes para revertir este preocupante proceso", dijo Tibi desde el podio de la Knesset. "Tal vez algún día incluso podemos desprendernos del término hebreo 'shekel' para referirnos a la moneda, y emplear un término menos divisivo, como tal vez 'dinar', y utilizar billetes con las imágenes de importantes figuras no judías de nuestra historia colectiva, como el mufti Haj Amin al-Husseini".

La aprobación de la propuesta, incluso en su lectura preliminar, sigue siendo poco probable ya que Tibi aún tiene que tener éxito a la hora de persuadir a bastantes de sus colegas, e incluso votar a favor de enviar su proyecto de ley a la comisión. "Varios de mis compañeros diputados árabes han expresado su apoyo con entusiasmo, pero necesitamos una mayoría para llevar esto a la siguiente fase", explicó. Si el proyecto de ley logra pasar su votación preliminar, debe sobrevivir a la comisión y a los dos posteriores votos ante todo el pleno. Si lo consigue finalmente, llegará a la Comisión de Interior, siendo también probable que el nombre de Jerusalén "Al-Quds" en todos los actos y contextos oficiales sufra ciertos cambios para que su paso sea más probable o más del agrado de los diversos partidos representados en dicho comité.

La composición de esta comisión no favorece la aprobación del proyecto en su forma actual, lo que significa que los partidos Hogar Judío y Likud, que controlan el comité, lo más probable es que modifiquen su contenido, posiblemente eligiendo cambiar el nombre de otras ubicaciones en su lugar: Jashmonaim West en lugar de Teaneck, o Upper West Katamon en lugar de Manhattan.

Tibi dijo que el cambio de nombre del país "Israel" por simplemente "Palestina" sería un elemento innecesario de la legislación, ya que espera que eso suceda por sí mismo en algún momento durante los próximos treinta años.

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El irresistible humor de Paul Combs


Putin a Obama: "Bonito escudo" (con el lema Retorica como Política Exterior)


El líder iraní: "Podemos estar así todo el día"


El sheriff de la Unión Europea: "Detén tu agresión, o me veré forzado a usar esto" (una pistola que dispara corcho, mientras el arma de Putin es exportación de gas)



"Tiene la mirada de su padre"

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Friday, September 19, 2014

Andanzas y desventuras del Haaretz



De Mideast Dispatch Archive, de Tom Gross, dos noticias:
- ¿Por qué los periodistas dicen que los informes sobre el conflicto árabe-israelí son "amañados" 
La edición en inglés del Haaretz publica hoy una versión abreviada de la entrevista con el ex corresponsal de la AP en Jerusalén, Matti Friedman y conmigo, sobre la cobertura por parte de los medios de comunicación internacionales del conflicto palestino-israelí. 
Como señalé en un despacho la semana pasada, el artículo apareció originalmente en hebreo, y fue publicado el 5 de septiembre en la revista Marker (que forma parte de la edición de fin de semana del Haaretz). 
Tanto Matti Friedman como yo nos mostramos descontentos con la forma en que la edición inglesa del Haaretz tradujo parte del texto del hebreo, cambiando y matizando lo que dijimos. 
Friedman ha realizado la siguiente declaración esta mañana: "La traducción descuidada y condensada de un buen artículo en hebreo de Dafna Maor en Marker de hace 10 días, no hace ningún favor al entrevistador y/o a sus entrevistados - el matiz y el contexto se pierden, y una cita se me atribuye equivocadamente a mí. Se trata de descuido, no de deformación intencionada de contenido, pero si este tema que parecía importante ahora parece menos grave, eso sería lamentable". 
Yo añadiría también que esto no es culpa de la periodista que nos entrevistó, Dafna Maor, quien es la directora de Relaciones Externas de Marker, sino de los editores de la edición en inglés del Haaretz. 
Después de nuestras quejas (el editor de la edición en inglés del Haaretz es un “abonado” a este tipo de quejas y revisiones), el Haaretz acordó cambiar la versión en línea del artículo, pero la edición impresa quedó con la versión que tergiversa lo que dijimos. 

- El Haaretz solicita una reunión extraordinaria esta noche (14 de Septiembre) con algunas de las cientos de personas que les han comunicado no querer proseguir con su suscripción
Aunque las distorsiones fueran debidas probablemente a la falta de personal del Haaretz (el diario ha despedido recientemente alrededor de un tercio de su personal para frenar las crecientes pérdidas), también existe una gran preocupación por su excesiva y sesgada politización. 
Existe un considerable malestar entre algunos de los empleados en la edición hebrea del
Haaretz que dicen que la edición en inglés ha distorsionado sus artículos, o añadido titulares engañosos a sus artículos. 
La edición en hebreo - a pesar de tener algo más de estilo en sus escritos y escritores – también contiene muchos artículos que tratan de socavar al Estado de Israel, o bien contienen errores de hecho y de bulto, por ejemplo, ese titular que erróneamente afirmaba que la mayoría de los israelíes apoyarían un "apartheid" en determinadas circunstancias, noticia que además fue reimpresa en periódicos de todo el mundo. Como resultado, miles de israelíes han cancelado sus suscripciones con el Haaretz. 
Tanto es así, que en las últimas semanas el propietario y editor de Haaretz, Amos Schocken, ha pedido desesperadamente a varios de sus principales escritores que llamaran personalmente por teléfono a ciertos personas que han cancelado su suscripción, para  tratar de persuadirlos de que reconsideren su decisión.  
Esta misma noche se ha invitado a cientos de ex suscriptores de Haaretz que han cancelado recientemente dicha suscripción - después de 20 o 30 años de serlo – a una recepción de gala con su personal en el Museo de Tel Aviv. En ella, se dice, se servirán refrigerios especiales, se discutirá su decisión con el personal, y se les dará una visión privada al museo, en un esfuerzo por recuperarles de nuevo. 
Sin embargo, varias personas que conozco que han sido invitadas esta tarde (todas ellas situadas dentro del espectro político del centro-izquierda israelí) dicen que están tan hartas con el modo de actuar del Haaretz, tratando de pintar a Israel de la peor manera posible, que ya no quieren tener nada que ver con el diario y no van a asistir.

Enojados lectores se confrontan con los editores del Haaretz - Shimon Cohen, Gil Ronen - Arutz Sheva
Amos Shocken, el editor del diario ultra-izquierdista Haaretz, se reunió hace unos días con unos 100 antiguos lectores del periódico que cancelaron recientemente su suscripción porque estaban hartos de su contenido extremista durante la Operación Margen Protector.
El hecho que causó el mayor escándalo fue un artículo del columnista rabiosamente izquierdista Gideon Levy, en el que llamaba a los pilotos del IAF "criminales de guerra" por bombardear Gaza.
Según Itamar Baz de la web que analizas los medias The Seventh Eye, el Haaretz invitó a 300 ex descontentos lectores a la reunión, aunque solamente un tercio de los cuales participó en el evento. Allí los ex lectores señalaron a Levy, así como a otros escritores conocidos por sus opiniones radicales: Uri Misgav, Rogel Alpher, Ari Shavit (¿¿??), Nehemia Strasler y Amos Harel (¿¿??).
Shocken habría dicho a los ex lectores que el Haaretz escribe sobre las relaciones entre israelíes y palestinos como "parte de una serie de luchas por el carácter del país, y que están destinadas a generar una sociedad más justa e ilustrada". "Una suscriptora del Haaretz", explicó Shocken, "es también una inversión en una póliza de seguro con respecto a la dirección a la que Israel debe dirigirse".
Shocken insistió en que Haaretz es un diario sionista que apoya la existencia de Israel como país judío y democrático.
El editor en jefe del diario, Aluf Benn, explicó la necesidad del equipo de redacción de "mostrar la otra cara" del conflicto de Gaza, argumentando que "cuando usted dice que tantas personas fueron heridas o asesinadas en Gaza, lo hace no determinando la responsabilidad moral... simplemente es lo que pasó. Si lo llevamos a la página 17 no seremos más justos o apoyaremos más al IDF. Si lo hicieramos así, estaríamos dando a nuestros lectores un pobre servicio. Sería como describir un partido de fútbol relatando solamente las acciones de un equipo, y no la historia que tuvo lugar allí".
Benn también dijo que el Haaretz decidió no publicar un artículo que comparaba a los palestinos con los rebeldes del Gueto de Varsovia.
Según Baz, David On, uno de los ex suscriptores, pidió a los editores que explicaran donde tenían establecidas sus líneas rojas. "Si, por ejemplo, Ismail Haniyeh (líder de Hamas) quiere publicar un artículo en el que explica por qué Israel debe ser aniquilado, ¿lo permitirán y publicarán en nombre de la democracia? ¿En qué momento van a decir 'ya no más' ?
"¿Qué tienen ustedes contra nuestros maravillosos pilotos? Hablen ustedes en contra de sus mandos o en contra de la jerarquía política", continuó, "¿pero qué tienen ustedes en contra de muchachos de 22 años sentados en el asiento de los pilotos y cumpliendo con lo que se les pide?¿Hacen el mal? ¿Son unos asesinos?"
Sus preguntas fueron recibidos con aplausos.
La descripción que realiza The Seventh Eye indica que la reunión se convirtió en tormentosa y, finalmente, los participantes empezaron a desfilar lentamente.


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Thursday, September 18, 2014

Según la portavoz del Departamento de Estado: “Los ataques aéreos contra las escuelas de la ONU en Gaza fueron crímenes de guerra”. ¿Pero qué piensa ella de los ataques de los drones estadounidenses en Yemen, Pakistán y Somalia? - Tablet


La portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Marie Harf

El jueves pasado, la portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Marie Harf, afirmó que los tres ataques aéreos israelíes a  las instalaciones - o los alrededores - de la ONU en Gaza, durante el conflicto de este verano con Hamas, habían sido crímenes injustificados, y por lo tanto entraban dentro de la categoría de crímenes de guerra.

Según Harf, "la sospecha de que militantes palestinos estaban operando en las cercanías no justifica unos ataques que ponían en riesgo la vida de tantos civiles inocentes". Agregó que "las autoridades israelíes dicen que están investigando lo sucedido. Esperamos que esto sea investigado a fondo y con prontitud, y vamos a seguir empujando para que lo hagan".

Ahora es fácil descartar las declaraciones de Harf como mera palabrería, emitida sin ningún acceso a la operativa del momento o sin investigar la información, si no queremos pensar en lo irónico que resulta que provengan de una antigua analista de inteligencia de la CIA. No es ningún secreto que los ataques de los drones ("las guerras de los drones") de la CIA en Pakistán, Yemen y Somalia han aumentado notablemente desde que el presidente Obama asumió el cargo, con un estimación de 390 atentados y asesinatos extrajudiciales que han matado a por lo menos 2.400 personas, aunque algunas estimaciones las elevan a cerca de cuatro mil. Tampoco no es ningún secreto que muchos de los muertos y heridos por los drones estadounidenses - y por otras armas de la CIA - han sido civiles.

Por suerte para Harf, ciertos grupos internacionales de derechos humanos ya han realizado investigaciones acerca de los resultados de los asesinatos extra-judiciales de la CIA:

• De acuerdo con un informe del investigador de la ONU Ben Emmerson, aviones no tripulados estadounidenses han matado a más de 2.200 personas solamente en Pakistán, cientos de los cuales han sido verificados como civiles inocentes. Los EEUU aún no han respondido a una petición oficial de la ONU para que diera a conocer los datos completos sobre las bajas civiles en los ataques.

• Una investigación de Human Rights Watch de seis ataques aéreos estadounidenses seleccionados de los realizados en el Yemen, demostró que al menos 57 de las 82 personas que murieron en esos ataques eran civiles, entre ellos una mujer embarazada y sus hijos.

• Una investigación de Amnistía Internacional de nueve presuntos ataques con aviones no tripulados estadounidenses en Waziristán del Norte encontró una fuerte evidencia de que al menos 30 civiles murieron en cuatro de los ataques que se investigaron:

"En octubre de 2012, la niña de 8 años Nabeela se aventuró a salir con su abuela de 68 años Mamana Bibi para hacer las tareas diarias en el campo de su familia. Momentos más tarde, Mamana fue hecha pedazos por un ataque aéreo estadounidense que parece haber sido dirigido directamente contra ella. Amnistía Internacional no encontró ninguna evidencia de que ella estuviera poniendo en peligro a nadie, y mucho menos que planteara una amenaza inminente para los EEUU. Sin embargo, ha pasado un año y el gobierno de Estados Unidos no ha reconocido la muerte de Mamana Bibi, y mucho menos ha proporcionado justicia o una compensación por ello".

Y esos son sólo los informes oficiales de las organizaciones de derechos humanos.

Si Harf está tan genuinamente preocupada por la moralidad de los ataques aéreos israelíes - es una razonable preocupación -, podría comenzar por presionar a sus propios jefes para que se investigue lo siguiente:

• El 12 de diciembre de 2013 se produjo un ataque aéreo de la CIA contra un convoy cuyo destino era una boda cerca de la localidad de Radda, en la provincia de al-Baitha de Yemen. La carnicería resultante incluyó a 17 muertos miembros de la familia y amigos, y casi el doble de  heridos, lo que da la impresión de ser una gran manera de celebrar una boda. "Si un ataque aéreo golpeara una boda americana, mandaríamos a nuestra flota", escribió Conor Friedersdorf en el Atlántic. Ni que decir tiene, esto no se investigó.

• El 02 de septiembre de 2012 se produjo la demolición aérea de un minibús en el pueblo de Sarar matando a 12 pasajeros, entre ellos tres niños y una mujer embarazada.

• El 06 de julio de 2012 un ataque teledirigido realizado en el pueblo de Zowi Sidgi mató a 10 trabajadores varones que se habían reunido en una tienda de campaña para la cena. Cuando llegaron los equipos de rescate al lugar para tratar a los heridos, otra ronda de misiles mató a ocho personas más.

• Si les gusta la ironía, pueden ir de regreso al 17 de diciembre de 2009, una semana después de que Obama fuera galardonado con el Premio Nobel de la Paz, cuando los EEUU dispararon misiles de crucero desde un submarino contra un pequeño campamento en una de las regiones más pobres del Yemen, matando al menos a 41 civiles, entre ellos 21 niños y 12 mujeres, cinco de las cuales estaban embarazadas.

No hay ningún responsable estadounidense – funcionarios y analistas de la CIA, operadores de los aviones no tripulados, o políticos que aprobaron sus programas – que haya sido llevado ante un tribunal de justicia por cualquiera de estos asesinatos, y mucho menos que haya sido condenado por ningún delito.

Todo esto hace que uno se pregunte:
¿Son estos funcionarios de los gobiernos occidentales que hacen declaraciones genéricas sobre la culpabilidad de Israel en Gaza - en este caso Marie Harf, portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos – tan realmente ignorantes de lo que implica una guerra contra los terroristas que se esconden detrás de los civiles, y de lo que puede ir mal?  
¿O es en realidad su afán de acusar y condenar a Israel, antes de que existan pruebas de ello, un intento - consciente o no - de desviar la atención de la fealdad inherente a sus propias prácticas comunes?


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Patriotismo y disidencia: No se trata de un juego de suma cero - Avi Woolf – Mida



La reciente carta de negativa a servir por parte de ex miembros de la unidad SIGINT 8200 ha provocado una vez más el debate sobre la disidencia y la lealtad entre la opinión pública israelí. Pero, contrariamente a las creencias de la izquierda radical, hay otras opciones además de la lealtad irreflexiva y ruidosa en la tribuna política pública. Un llamamiento a una comprensión más matizada de la disidencia y el patriotismo

La prensa israelí se vio sacudida hace unos días por la publicación de una carta firmada por
43 ex miembros de la unidad de élite 8200 (en la reserva), afirmando que se niegan a servir en las misiones que implican vigilancia de los palestinos en Cisjordania. Por sí misma, esta carta no es una novedad ni aporta nada nuevo.

Cartas de rechazo a servir han existido durante mucho tiempo y tienen siempre la misma dinámica: un número muy pequeño de personas seleccionadas, por lo general de la clase alta asquenazi, y con frecuencia involucrada en unidades de "élite", como por ejemplo los pilotos israelíes.

 [N.P.: Para quien no quiera perderse un matiz destacable, existe una indudable relación entre ciertas prestigiosas unidades del ejército israelí (por ejemplo, la Radio del Ejército y otras ramas ligadas con la comunicación, unidades de inteligencia, la fuerza aérea) y cierta élite asquenazi acomodada. El por qué de la relevante presencia de esta élite en esas prestigiosas unidades, aquellas que más suelen garantizar beneficios a nivel de conocimientos y de influencias que son muy relevantes para la posterior vida civil, tiene mucho que ver con el paraguas de influencia de ciertas élites asquenazis en determinados ámbitos estatales, tanto políticos, económicos, culturales y judiciales, fruto o consecuencia del papel desempeñado por sus antepasados durante los primeros cincuenta años del Estado, e inclusive actualmente]

Pero el debate que provocó, en gran parte obsoleto y predecible, ofrece una gran oportunidad para poner de relieve un mito que sobresale del resto: que sólo las personas de izquierda pueden disentir (como expresión de un valor ciudadano), y que sólo su forma de disidencia puede contar como valor cívico (nada que ver como la disidencia "incívica" de aquellos que no colaboran a la hora de desalojar asentamientos, por ejemplo). Y es que para la izquierda, todo es blanco o negro, y solamente un disidente puede ser virulento y ruidoso, mientras que el patriota debe mantenerse silencioso y ser moralmente cómplice [N.P.: si fuera virulento y ruidoso, sería un fanático, o mucho peor, un fascista]. No hay pues medias tintas ni nada entre medias.

Esta es una completa tontería. Hay un término medio entre no hacer nada y montar campañas de propaganda mediante la publicidad política. Es perfectamente posible ser un miembro leal del Estado y trabajar para cambiar sus métodos y objetivos. Pero claro, esto requiere trabajar dentro del sistema, con todas las dificultades que ello conlleva.

Un gran ejemplo de esto fue proporcionado por el padre del Dr. John Schindler, el ex agente de contrainteligencia de la NSA y el presente autor del popular blog de inteligencia 20committee. El padre de Schindler, también un agente de la NSA, era un verdadero patriota que había hecho el servicio de guardia para los EEUU durante la guerra de Vietnam. También dirigió una exitosa protesta contra aquellos proyectos de vigilancia del gobierno moralmente dudosos mediante la NSA. Según Schindler, Jr.:
Sus quejas iniciales dirigidas hacia "arriba de la cadena (de mando)" se despacharon como los desvaríos de un loco antipatriota. Pero mi padre no se dio por vencido. Él no dejaba de quejarse a través de los canales del TS / SCI que los proyectos MINARET y SHAMROCK eran ilegales y equivocados. Pronto se convirtió en una persona irritante que los altos funcionarios de la Agencia ya no podían ignorar. Lo que realmente asustaba a la máxima dirección de la NSA era el hecho de que mi padre tenía amigos en los medios de comunicación, gracias a sus estudios y a su estancia en el sudeste de Asia, y no hizo ningún secreto de que, si no podía conseguir ninguna reacción interna, iría hasta la prensa. Esta fue la época de Dan Ellsberg y las denuncias públicas vivían una emocionante infancia. 
Afortunadamente, el liderazgo de la Agencia tenía sus propias dudas acerca de MINARET y SHAMROCK,  sintiendo que ya no pasaba la "prueba de olor" de lo que parecía aceptable, incluso para los canales TS / SCI. La revuelta interna a la que se enfrentaban también les hizo reflexionar seriamente. Mi padre estaba lejos de ser la única persona dentro de la Agencia exigiendo reformas, ya que a pesar de lo que algunos nos quieren hacer pensar, la NSA ha tenido siempre una gran diversidad ideológica y política en sus filas, y aún la tiene, pero mi padre fue ruidoso y contundente. Al poco tiempo, la NSA dejó caer ambos programas y cesó su vigilancia del pueblo estadounidense.
No hay ninguna señal de que alguno de los firmantes de la carta haya realizado algún intento de dirigirse a través de los canales oficiales, o de expresar sus preocupaciones a alguien más antes de ir a los medios de comunicación. Esto no es poca cosa, y me hace cuestionar hasta qué punto se trataba de un acto de rechazo moral y cuánto tenía de maniobra política.

¿A quién podrían haber recurrido? En primer lugar, se podrían haber acercado a sus oficiales superiores, ya sea formalmente como soldados, ya sea informalmente a través de uno de los muchos amigos y de las redes familiares comunes en estas unidades. Si pensaban que eso no iba a funcionar, que podrían haber escrito al Jag del IDF (el fiscal e investigador del IDF), que está lejos de ser un mero sello de goma judicial; sólo este mes se anunció una investigación sobre toda una serie de incidentes durante la operación Margen Protector.

Por último, podrían haber contactado con los representantes políticos. Incluso en los "Dark Days" de 1948, los miembros del gobierno recibieron cartas e información sobre posibles asesinatos injustificados que luego fueron presentados ante el gabinete en una sesión cerrada. A veces, esto dio lugar a investigaciones penales.

Tampoco hubiera sido difícil de eludir la censura en los días de internet.

Si alguno de los firmantes hubiera realizado algún tímido intento en cualquiera de los anteriores ámbitos, me hubiera tomado más en serio su actual protesta. Tal como se han desarrollado las cosas, yo y muchos otros sienten que a los firmantes les preocupa menos cuestionar ciertos métodos de su unidad y mucho más la fabricación de una protesta política banal y bastante estándar, y todo ello a expensas de la seguridad de Israel y de su prestigio internacional.

La disidencia es a la vez saludable y necesaria para mantener una sociedad democrática sana. Pero el disentimiento significa tratar de cambiar aquellas cosas que funcionan mal, y aquí el disentimiento no parece buscar más que una grandilocuente y narcisista acción política. Haríamos bien en animar la antigua versión, a expensas de esta última.

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Los Judíos y la Izquierda: Una alianza que se quiebra - Philip Mendes - Israel Hayom



 La mayoría de los políticos izquierdistas de todo el mundo no cuentan como aliados de los judíos en estos días. Ellos ya no ven a los judíos como a un pueblo vulnerable y oprimido, no dan prioridad a cualquier lucha contra el antisemitismo, y censuran enérgicamente al sionismo y a Israel. Muchos grupos de la izquierda han sido algunos de los críticos más fuertes de la reciente incursión de Israel en Gaza, y más generalmente proporcionan un apoyo incondicional al movimiento extremista de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado judío. En paralelo, los judíos ya no dependen, o ya no esperan, que la izquierda les defienda o promueva sus intereses.

Pero no siempre fue así. Durante un siglo y medio, desde alrededor de 1830 hasta 1970, existió una alianza política informal entre los judíos y la Izquierda. Nunca fue una alianza de todos los judíos y de todos los grupos de izquierda. Pero fue una alianza entre sectores clave de la izquierda y sectores clave de los judíos políticamente activos en distintos momentos y en diferentes lugares. Ambas partes estaban motivadas por una combinación de interés pragmático, idealismo y/o altruismo.

A su nivel máximo, a finales de los siglos XIX y principios del XX, esta participación de los judíos en la izquierda política se daba en casi todos los países donde vivían los judíos, desde la Europa continental hasta el mundo de habla inglesa, incluyendo América Latina y los principales países en el Oriente árabe, Oriente asiático y África del Norte.

Muchos factores se combinaron para unir a los judíos y a la izquierda. Los judíos en muchos de esos países eran víctimas de una opresión de clase o étnica, y a veces de ambas. Los valores religiosos y culturales judíos, como la caridad y el "Tikún Olam" (reparar el mundo), parecían encajar con la filosofía socialista. Los judíos también se concentraban en las comunidades urbanas, y el socialismo era principalmente un fenómeno urbano. La educación judía y la formación intelectual también pueden haber contribuido a que los judíos fueran más receptivos a las ideas de reforma social y política, con muchos socialistas judíos utilizando regularmente referencias bíblicas y talmúdicas para analizar los acontecimientos contemporáneos (aunque en realidad muy pocos judíos religiosos se unieron a la izquierda política).

Probablemente el factor clave fue que los judíos, por aquel entonces, representaban a una tribu global, a un pueblo de nómadas internacionales, a los solicitantes de asilo de la época. Como tal, poseían una visión más amplia del mundo que los respectivos nacionales de los países donde vivían, con sus  fronteras, culturas y tradiciones nacionales. El universalismo judío parecía habilitar más y mejor a los judíos para que pudieran imaginarse un mundo mejor para toda la humanidad. Y cuando se movían desde Rusia a las Américas, o desde Sudáfrica a Palestina, recreaban las mismas y diversas agrupaciones de izquierda que habían existido en sus antiguos países: bundistas [N.P.: Bund, partido de izquierdas y diaspórico que preconizaba una autonomía cultural judía y que fue barrido con el comienzo de la II Guerra Mundial y el Holocausto], comunistas, laboristas sionistas, socialistas, social-demócratas, incluso anarquistas sociales. Siempre existieron tensiones entre estos grupos entre los más universalistas, quienes colocaban por encima de todo el bienestar humano internacional tomando como partida el específico universalismo judío, y los particularistas, quienes priorizan el bienestar y el desarrollo cultural y social judío.

Aún así, los judíos siempre conformaron la facción más genuinamente internacionalista dentro del movimiento obrero. Trabajadores judíos de todo el mundo se mantenían unidos, y colaboraban activamente con familiares y amigos que residían en muchas otras partes del mundo, compartiendo una cultura política común, y en su mayoría hablando el mismo idioma, el yiddish. Sus habilidades multilingües y sus conexiones transnacionales aumentaron la producción y la distribución de la propaganda socialista y de la visión global, y con frecuencia se utilizaron efectivamente para promover los fines de la revolución.

Sin duda, la izquierda nunca rechazó completamente los populares estereotipos antisemitas ni prestó un apoyo incondicional a los judíos. Seguía siendo reacia a reconocer las aspiraciones nacionales judías, no alcanzaba a comprender totalmente los prejuicios nacionales y religiosos (en contraposición a los factores económicos o sociales) que alimentaban al antisemitismo, y sobre todo, supuso erróneamente que, tanto el antisemitismo como la existencia de los judíos como grupo distintivo, desaparecerían con el triunfo del socialismo.

Y hubo algunas grandes decepciones por el camino, sobre todo para aquellos judíos aferrados al comunismo internacionalista. Entre ellas, el apoyo comunista a los disturbios anti-judíos de 1.929 en Palestina, los juicios estalinistas de 1936-1938 que apuntaron a muchos judíos soviéticos, el Pacto de Alemania y la URSS de 1939 (y su consiguiente reparto de Polonia) y la campaña antisemita de Stalin de 1948 a 1953, la cual afectó negativamente a muchos judíos en todo el bloque oriental. No obstante, también muchos comunistas judíos estuvieron entre los principales apologistas de las acciones antisemitas llevadas a cabo por la Unión Soviética.

Pero en conjunto, la alianza histórica entre los judíos y la izquierda fue positiva e incluyó importantes logros. Los grupos de izquierda fueron, en general, más propensos a apoyar las aspiraciones judías a la igualdad que los grupos de derecha. Con algunas excepciones, los grupos de izquierda no incitaron o participaron en los actos de violencia contra los judíos, tampoco exigieron que los judíos fueran excluidos de ciertos cargos o profesiones, o de la vida y la cultura nacional, y no argumentaron que los judíos debían ser expulsados de forma colectiva o enviados a Palestina. A diferencia de la derecha, la izquierda incluyó abiertamente a un número significativo de judíos como militantes y dirigentes. Y sobre todo, después de 1945, los grupos de izquierda apoyaron abrumadoramente el derecho de los judíos a establecer un hogar nacional en Palestina.

Así pues, ¿por qué declinó esta alianza?

Una primera razón obvia es el Holocausto, que diezmó las fuentes de procedencia del radicalismo judío en Europa oriental y central, y de paso también destruyó la fe de muchos judíos de izquierdas en las ideas universales, dado el fracaso de los grandes movimientos de trabajadores de Europa a la hora de combatir al antisemitismo nazi.

En segundo lugar, la creación de Israel proporcionó a los judíos una fuente alternativa y positiva de protección bajo la forma de un fuerte Estado judío donde cualquier judío perseguido podía encontrar refugio. Israel también reformuló las agendas políticas nacionales de muchos judíos de la diáspora, desde la búsqueda de la protección de los derechos de las minorías en sus países de residencia, a la defensa de la patria judía a través de grupos de apoyo a favor de Israel.

En tercer lugar, las revelaciones que se sucedieron del antisemitismo soviético en la primera mitad de la década de 1950, provocó el fin del coqueteo de muchos judíos con el comunismo, incluyendo su atracción hacia esa propuesta de patria nacional judía en Birobidzhan, un territorio autónomo judío situado en el extremo oriental de Rusia, y que anteriormente había jugado el papel de posible alternativa a Palestina.

Hay que añadir a estos factores el importante descenso durante la posguerra del antisemitismo occidental, el acceso generalizado de los judíos occidentales a las clases medias, y el fin del fenómeno del judío errante, todo ello se combinó para dar origen tanto a una nueva política judía interna y a percepciones outsider de la política judía.

Después de la Guerra de los Seis Días de 1967, la izquierda revirtió su anterior apoyo a Israel y una corriente antisionista de izquierdas, a veces convergente con el antisemitismo, surgió.

Este cambio radical refleja cinco factores principales:

a)  la victoria militar judía destruyó el tabú del post-Holocausto relativo a las críticas públicas a los judíos.

b) el cambio generacional en la izquierda, de los que vieron el nazismo y el Holocausto como la definición de los acontecimientos políticos más influyentes, a los activistas más jóvenes que se sintieron más influenciados por los males de la intervención de Estados Unidos en Vietnam.

c) la aparición de un movimiento nacional palestino independiente bajo la forma de la Organización de Liberación de Palestina, que envolvía su nacionalismo árabe y palestino de retórica progresista.

d) la intensiva campaña antisionista llevada a cabo por la Unión Soviética y los partidos comunistas asociados de todo el mundo (ligada en buena medida a las oscilación del Israel hacia la zona de influencia occidental, a pesar de la ideología socialista de los primeros tiempos)

e) la continúa ocupación israelí de territorios árabes y una supresión percibida de las aspiraciones nacionales palestinas, lo que provocó críticas generalizadas de todos los sectores de la izquierda.

Aquellos judíos de la izquierda que no se habían sentido desilusionados por el antisemitismo soviético en la década de 1950, se enfrentaron posteriormente al apoyo de la Unión Soviética a los estados árabes durante la Guerra de los Seis Días y a la campaña anti-judía de 1968 en la Polonia comunista. Y muchos más jóvenes judíos atraídos por las ideas de la izquierda a través de la guerra de Vietnam, se mantuvieron alejados de la posición palestina, la cual fue adoptada por gran parte de la Nueva Izquierda. Para algunos judíos progresistas, incluido yo mismo, la traición final llegó de 2000 a 2003, cuando sectores de la izquierda occidental celebraron los atentados suicidas durante la Segunda Intifada.

No es probable que haya una reactivación de la conexión Judíos-Izquierda. La izquierda de hoy ya no es compatible con los intereses objetivos judíos. Y sobre todo, ya no existen los factores estructurales que dirigieron históricamente a muchos judíos hacia la izquierda. Pocos judíos tienen hoy la experiencia de estar oprimidos política, social, cultural y económicamente por regímenes de derecha, y la mayoría de los judíos occidentales se ubican cómodamente en categorías económicas con unos ingresos medios y altos. En muchos países, los judíos forman parte de los grupos influyentes y, a veces, tienen un acceso sustancial a la política, al mundo académico y a los medios de comunicación.

Sin embargo, sería un error decir que todos, o incluso que la mayoría de los judíos, se han desplazado hacia la derecha. Los judíos continúan siendo un pueblo con una notable presencia entre las diversas naciones y todavía mantienen una perspectiva más universalista que el resto de los pueblos. Pocos judíos mantienen posiciones conservadoras en temas sociales como el aborto y el feminismo, y hay una creciente universalización de las enseñanzas y de los valores judíos, incluyendo las lecciones del Holocausto, en apoyo de las perspectivas sociales liberales. Las opciones políticas de los judíos contemporáneos parecen ser fluidas, y reflejan sus valores, así como sus intereses económicos más estrechos. Para los judíos no existe una correlación evidente entre un alto nivel socioeconómico y un conservadurismo político egoísta.

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Crisis de nervios entre los antisionistas occidentales: un diario de 1945 les recuerda que los palestinos, por aquel entonces, "eran... los judíos" - Dreuz






Este artículo fue publicado el 4 de diciembre de 1945 en el New York Times, el equivalente a Le Monde en Francia, y que es el más anti-Israel de los principales diarios americanos.

El titular reza así: "Los árabes boicotean los productos palestinos". El titular parece bastante paradójico, pero ya en el cuerpo el artículo lo explica: los palestinos... son los judíos.

Y es que como dice en su interior: "Los árabes votan una acción (un boicot) contra la industria judía y para atacar sus relaciones con el sionismo y sus ambiciones políticas."

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Wednesday, September 17, 2014

Para esos "periodistas de progreso" que no saben diferenciar la aliya francesa a Israel de los yihadistas que acuden a Siria - JSSNews

Jean-Patrick Grumberg, de Dreuz.info, tiene este post absolutamente clarividente:
Ayer por la mañana en BFMTV, la emisión televisiva de Bourdin, Edwy Plenel [N.P.: un conocido y controvertido periodista de la izquierda francesa radical, un trosko que llegó a gestionar el diario Le Monde y que ahora dirige la multiweb Mediapart), comparó a los franceses que parten para la yihad en Siria a esos otros judíos franceses que parten a instalarse en Israel. 
¿Y sabeis qué? Si tú eres franco-israelí y perseguis esta difamación ante la justicia francesa, estarás perdiendo el tiempo, ya que se pondrá del lado de él. 
Y no será la Lycra (organismo encargado de vigilar las expresiones de racismo y antisemitismo) quien "vigile" las declaraciones de Plenel por si tuvieran una connotación antisemita...
Pero sin duda tú me contestarás justamente: a pesar de esta obsesión, de este encarnizamiento mediático contra los judíos e Israel, una encuesta realizada en plena guerra de Gaza encontró que al 74% de los franceses les preocupaba bastante poco dicho conflicto, y que sólo un 15% - que se corresponde casi exactamente con el número de islamo-izquierdistas - estaba del lado de los terroristas islámicos. ¿Deberíamos por lo tanto dejar que Plenel siga dando la lata con sus rancias argumentaciones? 
No. Edwy Plenel es otra cosa. Él tiene una gran necesidad de nuestros cuidados. Ha debido tener algún problema cerebral, y eso no le permite poner todas las piezas en su lugar correcto, por lo que sufre de amnesia.
Y es que el pobre Plenel no ve la diferencia entre esto (la aliya de los judíos franceses que llegaron este verano)

de los yihadistas franceses que acudieron a combatir y a realizar la yihad a Siria.


Ahh, las bondades de ese periodismo progresista y comprometido.

En el Volumen 1, capítulo 6 del Mein Kampf, Adolf Hitler había advertido a los Plenel: "Si repites una mentira muchas veces, la gente acabará creyéndola, y tú también terminaras  creyéndotela".

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Y algunos todavía preconizan un "judaísmo laico" - El 40% de los europeos ocultan su identidad judía - Haabir-haisraeli



Datos inquietantes procedentes de una encuesta realizada por las organizaciones judías en Europa: la tasa de asimilación se eleva a cerca del 80% y aproximadamente el 70% de los judíos no se dirigen a la sinagoga durante las festividades, ni siquiera para el día Yom Kipur, y mientras el fenómeno de la negación del judaísmo aumenta: "el 75% de los niños no estudian en un establecimiento judío y numerosos padres prohíben a sus hijos unirse a otros alumnos de escuelas judías para que no sean identificados como judíos".

Los rabinos y los líderes de las comunidades judías también informan que alrededor del 40% de los judíos de Europa ocultan su religión, y evitan realizar cualquier actividad que pueda identificarles como judíos, y eso aparentemente por temor a ser hostigados por su identidad judía.

A medida que nos acercamos a Rosh Hashaná y a las fiestas del Tishri, el "Centro Rabínico de Europa" y la Asociación de Organizaciones Judías de Europa querían verificar cuantos judíos europeos estaban planeando acudir a las oraciones organizadas en las sinagogas, y al mismo tiempo comprobar a qué nivel estaban vinculados con las instituciones de la comunidad judía y con sus actividades.

El estudio de los datos oficiales y de las estimaciones de toda la población judía de Europa muestra que medio millón de judíos oran durante las fiestas (aproximadamente el doble que para el Shabat durante el resto del año), pero que a pesar de eso alrededor del 70% de los judíos de Europa no acuden a la sinagoga, y ni siquiera el día de Yom Kippur.

Pero lo más relevante: el 40% de los judíos europeos no muestran su judaísmo en su vida diaria, y esto no se debe principalmente a su nivel de práctica (por ejemplo, alrededor del 75% de sus hijos no están escolarizados en escuelas judías), y más grave aún, la estimación anuncia que la tasa de asimilación de los judíos europeos se eleva a casi el 80%.

Estos datos fueron recogidos por más de 800 rabinos basándose en la información proporcionada por 1.353 sinagogas en todo el viejo continente, así como por otras instituciones de la comunidad (por ejemplo, escuelas) y comparando el número de matrimonios judíos con relación al número de judíos en cada ciudad, y tales datos aparecen como estimaciones fiables y aceptadas por la Agencia Judía.

El responsable de la asociación de organizaciones judías en Europa y del "Centro Rabínico de Europa", el Rav Menachem Margolin, se mostró sorprendido por el número de matrimonios mixtos, pero no del todo. "Esa es la razón de que la población judía mundial no se haya incrementado desde el Holocausto, a pesar de los 70 años transcurridos" ha declarado Ynet. "Por cada nacimiento judío hay una asimilación".

Sobre el fenómeno de la negación del judaísmo, Margolin señala, "aparte de esos que ni siquiera vienen a la sinagoga por "Kol Nidrei" y "Neila", y evitan pertenecer a las instituciones comunitarias, también están esos que ya no envían más a sus hijos a las escuelas judías, prohibiéndoles incluso relacionarse y jugar con niños judíos con el objeto de que no sean identificados como judíos".

El Rav Menachem Margolin percibe estos datos como el resultado del fortalecimiento de la extrema derecha en Europa, del incremento del Islam y de la operación "Tsouk Eitan". "Todo esto representa este año un verdadero desafio para el judaísmo europeo, más aún que en años precedentes. Más ataques antisemitas, más acoso a titulo individual pero también contra comunidades e instituciones judías, más manifestaciones y más políticos que escuchan el discurso anti-israelí y anti-judío".

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La actitud de los insumisos de la Unidad 8200 no es ni “vergonzosa ni valiente” - Shmuel Rosner - Israel Hayom



Israel es un hervidero - al menos hasta el próximo titular monopolice la atención popular – con la carta de 43 reservistas de la Unidad de Inteligencia Militar 8200 donde manifestaban su negativa a servir en el ejército debido a…, bueno, aquí comienzan las complicaciones. Hay toda una gama de razones que mencionan los reservistas [N.P.: Una aclaración inicial, el último de estos reservistas que cumplió con su servicio en la reserva lo hizo en el 2009. Es decir, no existe una “razón de urgencia” para anunciar la mencionada negativa a servir. Tras cinco años sin ser llamados a servir, el tono propagandístico domina sobre el “carácter moral”].

Naturalmente, esta historia es una gran ayuda propagandística para todos aquellos que se oponen a las acciones de Israel. Legitima muchas de las afirmaciones hechas en contra de Israel. También es el tipo de historia que tiende a ser tomada fuera de toda proporción. Estos 43 reservistas sirven en una unidad donde han servido muchos miles de israelíes [N.P.: de hecho, existe otra carta unos 200 reservistas de dicha unidad que critican las razones de sus ex compañeros y se declaran prestos a servir nuevamente cuando así sean requeridos].

Es bastante razonable esperar que dentro de una unidad militar tan grande exista un número de personas que se hayan sentido desilusionados con la misión que desempeñan o con su ejecución. Es razonable esperar que al menos esas personas que apoyan otro tipo de políticas para Israel, lo más probable es que puedan sentirse incómodas con su misión. Así, cuando Israel pondera la evacuación de colonos residiendo en puestos de avanzada, tiene que hacer frente a algunas negativas a la hora de colaborar en dicha evacuación. Y cuando Israel mantiene el control de los territorios ocupados, también tiene que hacer frente a la negativa de ciertas personas a la hora de servir allí.

Y cuando esa negativa proviene de los niveles más altos del ejército o bien de las unidades militares más prestigiosas, más ruido se hace. Una carta de rechazo firmada por oficiales y pilotos de la fuerza aérea – una de las “joyas de la corona - es más sexy que una negativa a servir de unos lugartenientes del Cuerpo de Blindados. La negativa a prestar los servicios por parte de antiguos miembros de la prestigiosa unidad 8200 es más sexy que una negativa de intendentes militares.

En medio de toda la publicidad (que pronto terminará), aquí hay algunos puntos a tener en cuenta acerca de la carta:

- Se trata de política

La recopilación de datos de inteligencia es un asunto sucio, y sin embargo se trata de un trabajo necesario. Se trata de decisiones dudosas y acciones moralmente cuestionables. Estos reservistas no pueden seguir con esa tarea porque se oponen firmemente a las políticas actuales de Israel. Si hubieran pensado que no hay otro camino que el de continuar con la ocupación, o bien pensaran que esos territorios son de Israel, su misión habría tenido más sentido para ellos y su conciencia se hubiera sentido menos contaminada por el tipo de cosas que tenían que hacer (invadir la privacidad de individuos palestinos, entregar información sobre objetivos de un posible asesinato, etcétera). La frustración que sienten es comprensible: es mucho más difícil hacer el trabajo sucio cuando el objetivo parece inmoral. El daño que pueden hacer puede ser real: puede ser que haya algunas unidades del IDF - no como una cuestión de inclinaciones políticas, sino por pragmatismo: ahorrarse escándalos o posibles dolores de cabeza posteriores – que empiecen a tener en cuenta las inclinaciones políticas de los candidatos que deseen servir en esas unidades.

- Se trata del uso adecuado del poder

Algunas de las afirmaciones realizadas por estos reservistas son preocupantes. Cuando los militares dan mucho poder a jóvenes de 18-19 años siempre existe el peligro de que estos jóvenes lo usen de manera inapropiada. Los reservistas afirman, por ejemplo, de grabaciones en secreto de actos sexuales de sospechosos palestinos, a los que algunos soldados de la unidad espiaban por diversión. Si eso es cierto, no resulta divertido y la gente involucrada debería ser disciplinada. Los reservistas también afirman que Israel utiliza la información sobre las necesidades médicas de los palestinos, o bien sobre su orientación sexual, para chantajearlos y obtener así información. Esto suena aún peor, pero en realidad es más fácil de defender como un medio muy desagradable, pero inevitable, de conseguir información de inteligencia crucial.

- La acción de estos reservistas no es ni "vergonzosa" ni "valiente"

El líder laborista opositor, Yitzhak Herzog, quien es un oficial de la reserva de la Unidad 8200, ha usado unas palabras muy duras en su reacción de rechazo a la carta. "Me opongo a la negativa a servir y estoy totalmente indignado por ella". Esto demuestra cuan lejos están de la corriente principal de la opinión pública israelí están los firmantes de la carta. Sin embargo, no encuentro su acción repugnante o vergonzosa. Creo más bien que resulta una acción infantil e idiota. De hecho, no va a contribuir demasiado en hacer avanzar cualquiera de los objetivos de los firmantes - si es que realmente tienen alguna meta y no se trata solamente de provocar el escándalo y favorecer las críticas a Israel. Por lo tanto, la mayoría sana de Israel se opone claramente al sentido de la carta, sin reaccionar histéricamente al respecto [N.P.: ¿Una búsqueda de popularidad o “prestigio” dentro de los círculos izquierdistas con acciones a la moda al estilo Wikileaks o Snowden?]

La minoría que les apoya, por el contrario, debería dejar de llamar a los firmantes unos "valientes" por su acción. Ya fuera su intención o no, la carta alimentará la patología de los críticos y enemigos de Israel. Y en cualquier caso, a juzgar por lo sucedido con anteriores cartas similares, resulta bastante dudoso que los firmantes vayan a pagar cualquier precio por su acto: ser “liberados” de servir como reservistas en su unidad no puede ser denominado un "precio a pagar".

- No es convincente

Si el objetivo es que Israel ponga fin a la ocupación a causa de una carta firmada por 43 reservistas, su objetivo no es muy realista. Si los israelíes - por razones buenas o malas - creen que su seguridad depende de controlar los territorios (o si creen que los territorios deben formar parte de un Gran Israel), las acusaciones presentadas no son lo suficientemente convincentes como para cambiar su punto de vista. El hecho de que el mantenimiento de la ocupación no sea ni fácil ni color de rosa, no supone para nadie una gran sorpresa. Que Israel utiliza toda una variedad de medios para prevenir el terrorismo palestino - y posiblemente también en su lucha política contra los dirigentes palestinos - es también algo que se sobreentiende, aún si resulta desagradable.

Si el objetivo es hacer que la unidad 8200 revise sus procedimientos, la carta podría tener cierto éxito, pero esto podría haberse logrado con mejores y más discretas maneras.

Es por eso que muchos israelíes parecen sospechar que la motivación detrás de la carta es en realidad buscar el “desprestigio de Israel” [N.P.: para por esa vía provocar una reacción contraria interna, pero sobre todo externa] -, y que incluso si los firmantes tuvieran otras motivaciones, el impacto más probable de la carta es manchar a Israel.

- Mata a la izquierda israelí

La semana pasada escribí mucho sobre las razones por las que la "izquierda" israelí tiene auténticos problemas en Israel. Su incapacidad para conectar con la mayoría de la opinión pública de Israel se ha visto demostrada una y otra vez en las elecciones y en los debates sobre las políticas de Israel.

La carta de rechazo es a la vez una consecuencia de este problema - los reservistas, frustrados, han sentido que no tenían más remedio que negarse públicamente a servir -, por lo que era necesario crear nuevamente otro incidente que perpetuará el problema - los israelíes realmente no aprecian los llamamientos a negarse a servir -.

Lo que la carta dice en realidad es lo siguiente: "nosotros, reservistas con una agenda política de izquierdas, ya no creemos en nuestra capacidad de cambiar las políticas de Israel a través del proceso democrático. De ahí nuestro intento de crear un escándalo que haga que sea más difícil para Israel seguir con sus políticas actuales (esas refrendadas en las urnas)".

La mayoría de los israelíes, que todavía creen en el proceso democrático, tendrán todo el derecho a resistirse a tal intento.

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