Saturday, October 25, 2014

Muy interesante: La opción de Berlín y la muerte de la laicidad judía en Israel - Amalia Rosenblum - i24news



En las últimas semanas los israelíes han estado involucrados en un apasionado debate sobre la llamada Opción Berlín, el nombre de la ciudad a la que bastantes jóvenes israelíes han emigrado porque la vida allí es mucho más asequible para la clase media. Muchas palabras se han escrito sobre el tema de abandonar Israel por una vida más cómoda, pero no se puede entender el despertar de la Opción Berlín sin examinar el colapso de la laicidad judía en Israel.

En sus inicios, el sionismo "nacionalizó" los símbolos judíos, mientras que al mismo tiempo se distanciaba del judaísmo. Por un lado, el sionismo rechazó el judaísmo diaspórico, rechazó la autoridad divina y redujo la influencia de las escrituras judías. Por otro lado, rescató el hebreo - la lengua santa - para su utilización como el lenguaje cotidiano, la legendaria Tierra de Israel como un lugar real donde vivir y la Biblia como un símbolo del genio judío y una mitología heroica.

Las escuelas israelíes celebraron las fiestas religiosas pero con su significado religioso sustituido con otro agrícola. Los tres festividades que implicaban una peregrinación a Jerusalén, y que se celebraban en la antigüedad, se convirtieron en representaciones de la conexión entre las personas y la tierra. Incluso en los kibbutzim, donde el secularismo era una ideología, se mantuvo una identidad judía: la cena del sábado fue servida en las noches del viernes y la gente no trabajaba el sábado a menos que fuera de fuerza mayor; asimismo, los residentes del kibutz circuncidaban a sus hijos de acuerdo con la ley judía y les daban nombres bíblicos como Yoav Gilad y Ehud, celebrando no obstante unos "bar mitzvah comunales". El resultado: a diferencia de los judíos en otros países, durante décadas los judíos seculares o laicos en Israel no necesitaron hacer nada para sentirse judíos. Ellos simplemente lo eran.

Pero todo eso ha cambiado. El estado se ha retirado cada vez más a la hora de participar en la vida social y cultural del país. Al menos un tercera parte de los servicios del Ministerio de Educación, que se utilizó para difundir el mensaje sionista, se ha privatizado, y ello sin garantizar la calidad ni controlar el contenido. La mayoría de los kibutzim fueron privatizadas, e inclusive su sistema escolar - el aparato crítico que imbuyó a los jóvenes la ideología secular antes mencionada - se privatizó. En el mundo de la cultura, vemos como las empresas de telefonía móvil patrocinan cada vez más y más eventos y festivales.

En otras palabras, a pesar de que una identidad judía laica ha sobrevivido en Israel durante casi 50 años, en las últimas décadas ha comenzado a desmoronarse. Si a esto le añadimos la ideología post-moderna que ha provocado que la gente no esté satisfecha con su identidad dada, y así no se considera secular sólo porque su padre lo era, o de derechas sólo porque son familia tuviera esa ideología y así sucesivamente, la demanda de expresar su autenticidad se suma a la presión que alienta el desmantelamiento de la identidad secular.

A la luz de estas presiones, los judíos laicos israelíes están optando por uno de varios caminos. Algunos renuevan su conexión con la tradición. Otros recurren a grupos que persiguen un judaísmo renovado y de la Nueva Era. Otros definen su judaísmo activamente e intelectualmente, pero sin religión, un camino conocido como "judaísmo cultural", y finalmente hay quienes se vuelcan ligera o decididamente hacia un laicismo universalista.

Al igual que el secularismo judío, los secularistas universalistas se aferran a los valores de la Ilustración, como el humanismo y el racionalismo. Pero a diferencia de los judíos seculares, ellos no consideran ni otorgan ningún significado al corpus de textos y a la filosofía del judaísmo. Al contrario, para ellos el judaísmo es un elemento que perjudica su universalismo.

A decir verdad, estos dos grupos seculares, el israelí y el universalista, realmente no tienen ninguna razón especial para permanecer en Israel. Una persona puede ser un judío cultural en Brooklyn o bien un universalista secular en Berlín. No sólo no hay ninguna razón para estar enojados con los que optan por unirse a estos grupos, uno realmente tiene que entender que dada la forma artificial en que fue construido en Israel y los procesos que el país ha experimentado desde su fundación, este secularismo judío no tiene más remedio que deshacerse.

Labels: ,

¿El mundo árabe es una zona de guerra y aún se espera que Israel adopte un "plan de paz" árabe? - Emmanuel Navon - i24news



Las recientes conversaciones acerca de la "Iniciativa de Paz Árabe" incitan a la incredulidad. El mundo árabe es una zona de guerra. Siria está siendo destruido desde hace más de tres años por una guerra civil aún en curso, Irak y Libia han hecho implosión, siendo sustituidos por feudos beligerantes, Líbano ha perdido su soberanía ante Irán y Hezbollah, la organización denominada Estado Islámico se está expandiendo a pesar de los ataques aéreos occidentales y pronto podría alcanzar al débil reino hachemita (Jordania) e Irán ahora controla cuatro capitales árabes: Bagdad, Damasco, Beirut y Sanaa (Yemen).

Qué tonto y paranoico sería Israel, nos dicen los de siempre, si no adoptara como un auténtico chollo la paz prometida en la región más violenta, disfuncional y desgarrada del mundo.

La "Iniciativa de Paz Árabe" es un oxímoron. Hace un llamamiento a una retirada israelí de los Altos del Golán para así alcanzar la paz con Siria. Claro que el problema menor es que Siria ya no existe. ¿Se supone que Israel firmaría un acuerdo de paz con Bashar Assad, que apenas controla una cuarta parte de su país virtual, o con el ISIS?

Sobre la cuestión palestina, el texto de la iniciativa pide "una solución justa al problema de los refugiados palestinos que éste de conformidad con la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU". El significado de este artículo es que Israel debe ponerse de acuerdo sobre el llamado derecho al retorno de los árabes que vivieron aquí hasta 1948. Una vez que Israel se convierta en un estado bi-nacional con una mayoría árabe, en otras palabras, una vez que Israel haya dejado de ser el Estado-nación del pueblo judío, se ganará el reconocimiento de sus vecinos.

En el 2008, el primer ministro israelí Ehud Olmert ofreció al presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas una retirada israelí completa, pero sin una implementación en toda regla del derecho palestino al retorno. Abbas dijo que no podía ceder en esta cuestión crucial.

La Liga Árabe no puede proporcionar una paz con Israel en nombre de un liderazgo palestino que se mantiene firme en el tema del derecho al retorno. No es pues sorprendente pues que la "Iniciativa Árabe de Paz" incluya el derecho de retorno a través de la referencia a la Resolución 194 de la ONU.

Si Israel tuviera alguna duda sobre la sinceridad de sus vecinos y de su capacidad para ofrecer y mantener los acuerdos, sin duda "podría contar con las garantías europeas". Pero el caso es que a ningún diplomático europeo se le puede volver a comprar sus endebles promesas o compromisos con la seguridad de Israel. La reciente conferencia de donantes sobre Gaza es un ejemplo de ello.

La conferencia se comprometió a conseguir 5.400 millones de $. El ministro de Asuntos Exteriores noruego Borge Brende declaró que la mitad de esa cantidad se dedicaría a la reconstrucción de Gaza. No explicó qué pasaría con la otra mitad. La reconstrucción de Gaza y "la otra mitad" le costaría al contribuyente europeo unos 568 millones de $. Por suerte, los gobiernos europeos prometieron que el dinero se destinará "solamente" a la Autoridad Palestina (AP). "No hay pues riesgo" de que Hamas vea nada de ese dinero, a pesar de que co-dirige la AP desde junio de 2014, y a pesar de que haber controlado Gaza desde junio de 2007.

Ninguno de los países donantes pidió a Hamas que se desarmara o que se comprometiera a no atacar a Israel de nuevo, o que no reconstruyera sus túneles contra Israel. En resumen, Hamas puede concluir razonablemente que su decisión de atacar a Israel resultó ser una inversión muy rentable.

Seguramente, cualquier duda sobre "la firmeza de Europa" se vería compensada ​​por la fiabilidad de los Estados Unidos. La Administración Obama "sabe ser dura con Irán". Simplemente dio un aviso previo a Teherán de los planes de ataques aéreos estadounidenses anti-ISIS (Estado islámico o IS) en Siria. El líder supremo de Irán, Ali Jamenei, recientemente reveló que el secretario de Estado estadounidense John Kerry se había acercado a su homólogo iraní para coordinar la lucha contra el ISIS. El ex secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, admitió en su libro recientemente publicado ("Worthy Fights"), que la precipitada salida de las fuerzas estadounidenses de Irak eliminó a Estados Unidos como un baluarte contra el sectarismo chiíta y la influencia iraní.

La administración Obama ha sido superada en astucia por la de Irán. El presidente turco Recep Erdogan se ha mostrado vacilante a la hora unirse a la coalición anti-ISIS porque quiere un compromiso estadounidense de derrocar a Assad. Este compromiso, sin embargo, socavaría la cooperación anti-ISIS de la administración Obama con Teherán. De hecho, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán advirtió recientemente que cualquier intento estadounidense de derrocar a Assad pondría a Israel en riesgo. El ataque de Hezbolá contra Israel el 7 de octubre fue probablemente una señal de la seriedad de Irán.

Estos "fanáticos del proceso de paz" que afirman que los israelíes deben dejar su destino en sus manos aciertan, pero por las razones equivocadas. Antes tendrían que confirmarnos y asegurarnos las intenciones pacíficas de los yihadistas, la sinceridad de los europeos y la competencia de los estadounidenses.

Con un destino como éste en sus manos, necesitaremos unas buenos piernas con las que poder salir corriendo.

Labels: ,

Friday, October 24, 2014

La violencia todavía se puede prevenir - Dan Margalit - Israel Hayom


El último ataque terrorista en Jerusalén

Este viernes puede pasar a la historia como el "Viernes Negro" del conflicto palestino-israelí, ya que los enfrentamientos entre árabes y judíos en Jerusalén se han llevado a un nivel superior. Tal vez incluso a unos pocos escalones. Ya no es similar al del brote de julio, cuando todos los ojos estaban puestos en la Operación Margen Protector después del asesinato de tres adolescentes judíos y el ataque de venganza que asesinó a un niño palestino.

La firma siempre ha estado en la pared. Durante 94 años ya. La mayoría de las veces es invisible. El punto de partida de esta ronda surgió este verano. Luego vino la firma, letra por letra. En rojo y negro. El peligro es que la firma se complete este viernes, ya que los habituales enfrentamientos pueden desarrollarse y empeorar en el Monte del Templo, y extenderse por toda la ciudad dividida, y tal vez incluso a través de las calles de Judea y Samaria.

Este desarrollo es lamentable, ya que también hay muchos dentro de la parte árabe-palestina interesados en no ahondar la brecha. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, también perdería. Al igual que Jordania. Fue precisamente por esta razón que ellos optaron por unirse a Hamas cuando vieron el "proverbial exceso de velocidad de su autobús" hacia una nueva guerra, y es que "si no puedes con ellos, únete a ellos".

Hay una omisión bien conocida por ambas partes cuando se trata de la cuestión de Jerusalén, ya sea por separado o bien en la disputa de alto nivel entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y Abbas. Han existido muchos largos meses durante los cuales podría haber sido tratada. No se trata de conseguir un estatuto definitivo para la Ciudad Santa en un acuerdo diplomático, sino ¿qué se podría hacer para mejorar la convivencia hasta entonces?.

Desde las últimas elecciones, no he entendido por qué los árabes de Jerusalén rechazaron el plan del alcalde Nir Barkat para rehabilitar el área de Silwan, el cual proporcionaría el bienestar a sus habitantes, en especial a los residentes árabes. Tampoco no entiendo por qué las autoridades no intervinieron para garantizar la continuidad de las espectaculares excavaciones arqueológicas en la zona al tiempo que evitaban que el grupo Elad, durante estos sensibles momentos, prosiguiera con la compra de apartamentos de los árabes para convertirlos en lugares de residencia de judíos.

Parece ser que es más cómodo, políticamente hablando, para los líderes de ambas partes, dejar simplemente que la situación se deteriore en un duro conflicto entre lanzadores de piedras y la policía, antes que ponerse a trabajar juntos para prevenir los graves enfrentamientos que esta ciudad ha visto desde el final de la Segunda Intifada. Pero aún no es demasiado tarde. Si alguien está preocupado por el destino de la vida en Jerusalén, debe reunir la fuerza y ​​el coraje para entablar un diálogo con el otro lado y para detener los enfrentamientos previstos para lo que podría convertirse en un Viernes Negro.

Es demasiado tarde para alistar para ello como principales socios a Netanyahu y Abbas, si es que el presidente de la AP es aún del todo relevante y puede tomar decisiones sobre la materia -, puesto que las decisiones valientes escasean en ambos. Pero hay un nivel inferior, aunque todavía alto, que incluye al comisionado de la Policía de Israel Yohanan Dañino y el alcalde Barkat. Ellos saben quiénes son y donde se hallan sus socios para un diálogo en el este de la ciudad.

El viernes por la mañana es la última oportunidad para evitar la alternativa - los violentos enfrentamientos entre lanzadores de piedra y terroristas contra la policía -. Una respuesta de la policía demasiado fuerte va en detrimento de Israel, Jordania y Abbas, y sólo beneficia al terror, pero, en ausencia de incluso una calma momentánea, la policía tiene el deber de actuar con toda la fuerza de la ley. Es una lástima, pero cualquier otra alternativa es peor.

Labels: ,

La capital es nuestra - Nadav Shragai - Israel Hayom



La agitación actual y el desarrollo de facto de una tercera intifada en la capital son el resultado de una política de tolerancia excesiva, que se deriva de la errónea suposición de que la tolerancia o la contención conducirán a calmar o permitir que Israel controle la conflagración.

Lo que se ha creado es una pérdida de disuasión, y una situación que está empeorando. La Policía del Distrito de Jerusalén han hecho arrestos en masa y ha emitido cientos de acusaciones, pero este método es principalmente una respuesta, y no disuade.

Hasta ahora, muy poco se ha hecho hincapié en la prevención. Las fuerzas de policía asignadas a la ciudad son insuficientes y su trabajo se limita generalmente a las zonas fuera de los barrios árabes, muchos de los cuales se han convertido en zonas ex-territoriales desde que comenzaron los disturbios de este verano. En su mayor parte, la policía ha estado arrestando a los manifestantes después de que hayan actuado, no antes. Tanto la inteligencia humana como la fotográfica se ha utilizado principalmente para analizar la violencia que ya ha sido producida.

El Monte del Templo ha visto un nivel especialmente alto de tolerancia. Las consideraciones acerca de la sensibilidad de Jordania y las relaciones especiales de Israel con el rey jordano han sido y son exageradas, y a menudo paralizantes. Nos adherimos demasiado estrictamente a la decisión de no entrar en Al-Aqsa bajo ninguna circunstancia - lo que ha permitido que se convierta en el bastión de los revoltosos -. Limitar el número de musulmanes a los que se les permite entrar en el recinto del Monte del Templo también ha resultado ser una medida insuficiente. A la vista de la extensión de tales disturbios, deberíamos haber cerrado el Monte del Templo en su totalidad (temporalmente) a los manifestantes musulmanes, así como a sus víctimas judías. Cuando la estación de policía en el Monte del Templo fue incendiada, esa debería haber sido una línea roja que, al cruzarse, provocara que la parte israelí se liberara de los grilletes y cambiara las reglas del juego.

El tumulto en el Monte del Templo tiene un efecto considerable sobre la intifada en Jerusalén, mucho más de lo que se podría imaginar. Militantes de la Rama Norte del Movimiento Islámico de Israel están muy involucrados. El movimiento judío "Kahane Chai" fue declarado una organización terrorista, y podemos encontrar las herramientas legales para tratar con el jeque Raed Salah y con sus pirómanos seguidores.

Por encima de todo, aquellos que establecen la política, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Seguridad Pública Yitzhak Aharonovitch, ante todo tienen que mostrar determinación e instruir a las fuerzas de seguridad para que restauren la calma en Jerusalén. Los lugares preferidos de los amotinados ya se conocen: el tren ligero; Issawiya-Monte Scopus; el Monte de los Olivos; la Ciudad de David; la Puerta de Damasco; Nof Zion, en el Jerusalén oriental; Pisgat Zeev y French Hill en el norte; el barrio Shimon Hatzadik en el este de Jerusalén; y por supuesto, el propio Monte del Templo.

Todavía depende de nosotros y de nuestra determinación mantener a Jerusalén como nuestro y comportarnos como propietarios asertivos y generosos al mismo tiempo.

Labels: ,

Thursday, October 23, 2014

La agencia Associated Press duramente criticada por titular "La policía israelí dispara a un hombre en Jerusalén Este" tras el asesinato de un bebé judío en un ataque terrorista



La versión del The Daily Star en base al titular de la Associated Press 

La agencia de noticias Associated Press (AP) está bajo el fuego de las críticas por el titular que emitió ayer tras el ataque terrorista en Jerusalén que hirió a varias personas y se cobró la vida del bebé judío de tres meses de edad, y ciudadano estadounidense, Chaya Zissel Braun.

En su primer informe del ataque, la AP tituló: "La policía israelí dispara a un hombre en Jerusalén este". Como Jonah Goldberg señaló en la National Review, la AP posteriormente "cambió el titular por 'Un coche choca contra una estación del tren en Jerusalén este'. Finalmente, después de la indignación generalizada que surgió en los medios sociales, cambiaron el titular a "Un palestino mata a un bebé en una estación de Jerusalén' ".

Sin embargo, el primer relato de la historia siguió estando en línea, y por ejemplo fue utilizado por la web del diario libanés The Daily Star quien,  además del falso titular que no hacía mención del ataque terrorista y de las víctimas, añadió las palabras "Jerusalén ocupado" en el relato de la historia.

"No hay absolutamente ninguna excusa para la elección de los primeros titulares, que estuvieron vigente durante casi una hora, incluso cuando estaba claro que la historia trataba de un vehículo conducido por un palestino que arrolló, y causa graves lesiones, a civiles israelíes".

Gilead Ini, un analista senior de investigación que monitoriza el sesgo de los medios de organización para CAMERA, le dijo a Algemeiner. "Al transmitir que el elemento más importante de la historia era el uso de la fuerza por parte de Israel en reacción a un aparente ataque terrorista (que no se menciona), y no el propio ataque terrorista, el titular de la AP encarnaba y era un claro ejemplo de las peores tendencias en la cobertura distorsionada del conflicto árabe-israelí".

Gilead Ini, quien escribió sobre la historia de AP en el blog de ​​CÁMARA, añadió: "El servicio de cable, finalmente hizo lo correcto al cambiar el título, pero uno espera que al menos reconocieran su error y abordaran el fracaso que condujo a esta situación".

El rabino Abraham Cooper, decano asociado del Centro Simon Wiesenthal, declaró que "alguien de la AP tiene que dar un paso al frente y asumir la responsabilidad por lo que hicieron". Entrevistado por Algemeiner, Cooper comentó del titular: "Esta fue una decisión editorial no necesariamente tomada o decidida por un periodista cualquiera. ¿Acaso la AP está sugiriendo que la policía israelí dispara rutinariamente a las personas próximas a los lugares donde se producen accidentes de tráfico? ¿Por qué no había en su crónica, ni siquiera una sugerencia, de que el tiroteo estaba relacionado con un ataque terrorista? Esto no sólo demuestra la falta de juicio, sino también un sesgo deliberado más que potencia".

El titular AP cosechó bastantes respuestas enojadas en Twitter. Entre muchos críticos de la agencia estaba el periodista radicado en Jerusalén Matthew Kalman, quien afirmó sarcásticamente, "Felicitaciones a la AP por su objetividad a la hora de informar sobre el conductor a la fuga que éste miércoles mató a un bebé e hirió a 8 personas".

La cobertura por parte de la AP del conflicto entre israelíes y palestinos ha cosechado acusaciones de parcialidad a favor de los palestinos por parte de grupos judíos. A principios de este mes, Richard Behar, una de los principales periodistas de la revista Forbes, reprobó a la agencia por su uso indiscriminado de las estadísticas suministradas por Hamas como base para su afirmación de que la "inmensa mayoría" de los palestinos muertos en la reciente guerra en Gaza eran civiles.

Labels:

Un mundo sin judíos - A. Kirsch - Tablet



El título del nuevo libro de David Nirenberg, "Antijudaísmo: la tradición occidental", utiliza un término deliberadamente diferente al que estamos acostumbrados. El odio y la opresión que han sufrido los judíos se conoce desde finales del siglo XIX como antisemitismo, una etiqueta, vale la pena recordarlo, originalmente llevada con orgullo por esos alemanes que odiaban a los judíos. ¿Cuál es la diferencia entonces entre antisemitismo y antijudaísmo? La respuesta, tal como se desarrolla en este tour de force académico emprendido por Nirenberg, se podría resumir así: el antisemitismo necesita a unos judíos contemporáneos para poder perseguirlos, el antijudaísmo, por el contrario, puede florecer perfectamente sin ellos, ya que su objetivo no es un grupo de personas, sino una idea.

La tesis de Nirenberg es que esa idea de Judaísmo, que solamente tiene un parecido pasajero con el judaísmo practicado y vivido por los judíos, ha estado en el centro mismo de la civilización occidental desde sus inicios. Desde el Egipto ptolemaico al cristianismo primitivo, desde la Edad Media católica a la Reforma protestante, desde la Ilustración hasta el fascismo, siempre que Occidente ha querido definir “todo aquello que no es”, cuando ha querido poner un nombre a sus más profundos temores y aversiones, ha utilizado al Judaísmo como el término que tiene más fácilmente a mano. El "antijudaísmo", sintetiza Nirenberg, "no debe entenderse como algo arcaico y oscuramente irracional situado en el gran edificio del pensamiento occidental. Más bien, fue una de las herramientas básicas con las que se construyó ese mismo edificio".

Esta es una conclusión bastante deprimente, especialmente para los judíos destinados a vivir en el interior de ese edificio, pero el viaje intelectual al que nos embarca Nirenberg resulta muy estimulante. Cada capítulo de "Antijudaísmo" se dedica a una época de la historia de Occidente y a su particular tipo de antijudaísmo que fomentó. Pocos, si es que existe alguno, de estos momentos son nuevos descubrimientos, y, de hecho, el argumento principal de Nirenberg es que ciertos tipos de antijudaísmo han sido tan importantes para la cultura occidental que los damos por sentado. Lo que Nirenberg ha conseguido es conectar todas estas variedades de antijudaísmo en una narrativa convincente, trabajando con las fuentes originales para sacar todas las consecuencias de los escritos seminalmente antisemitas.

La razón principal por la cual el Judaísmo, y por lo tanto el antijudaísmo, ha sido esencial en la cultura occidental es, por supuesto, el Cristianismo. Pero ya en su primer capítulo, el libro de Nirenberg nos muestra como algunos persistentes tropos anti-judíos son anteriores a Jesucristo en cientos de años. El historiador griego Hecateo de Abdera, cuyos escritos son de alrededor del 320 a. C. , registró una tradición egipcia que invertía la conocida historia del Éxodo. En esta versión, los hebreos no escaparon de Egipto, sino que fueron expulsados ​​por ser unos elementos indeseables, "unos extraños que vivían en medio de los egipcios y practicaban una serie de ritos extraños y diferentes". Estos exiliados se establecieron en Judea bajo el liderazgo de Moisés, quién instituyó para ellos, según Hecateo de Abdera, un "modo de vida intolerante y antisocial”. Como Nirenberg nos hace observar, ahí ya podemos detectar "lo que se convertiría en un concepto fundamental del antijudaísmo, la misantropía judía”. Este elemento fue aún más destacado por un escritor algo posterior, un sacerdote egipcio llamado Manetón, quien describió al Éxodo como la revuelta de un grupo de impíos "leprosos y otros grupos de individuos impuros".

Tal como lo hará a lo largo del libro, Nirenberg describe estos textos antijudíos no con un espíritu de indignación o condena, sino más bien de indagación. La cuestión que plantea no es si los antiguos israelitas eran "realmente" leprosos, sino más bien ¿por qué los escritores tardíos egipcios afirmaron que lo eran? ¿Qué tipo de trabajo intelectual realiza el antijudaísmo en esta cultura particular? Para responder a estas cuestiones, Nirenberg examina la historia profunda de Egipto, mostrando cómo las rupturas causadas por la invasión extranjera (los hicsos…) y la innovación religiosa llegó a estar asociada con los judíos. Luego pasa a discutir las políticas del Egipto helenístico, en el que una gran población judía se intercaló entre la élite griega y las masas egipcias. En un patrón que se repite a menudo, esta posición intermedia permitió que los judíos recibieran la hostilidad de ambos lados, degenerando en frecuentes estallidos con disturbios y masacres. A largo término, escribe Nirenberg, "las características de misantropía, impiedad, anarquía y enemistad universal que el antiguo Egipto asignó a Moisés y su pueblo quedarían disponibles miles de años más tarde: una tradición que ha vuelto venerable por su antigüedad, que previsiblemente sería olvidada pero que es redescubierta, y a la que se adjudican nuevos usos por parte de las generaciones posteriores de apologistas e historiadores, en definitiva, un retorno que la vuelve "disponible para el posterior milenio”.

Con sus capítulos sobre San Pablo y la iglesia primitiva, Nirenberg comienza a navegar por las cabeceras o fuentes del antijudaísmo europeo. Pablo, cuyas epístolas instruyeron a las pequeñas comunidades cristianas en el Cercano Oriente sobre las cuestiones de conducta y doctrina, las escribió en una época en la que el cristianismo era todavía, y principalmente, un movimiento judío. En su deseo de enfatizar la novedad de su fe y la ruptura con el judaísmo que Jesucristo representaba, retrató a las dos religiones como enemigas o serias opositoras. Cuando los judíos leían las Escrituras de acuerdo con la "letra", el significado literal, los cristianos la leían según el "espíritu", como una alegoría que predecía la posterior venida de Cristo. Asimismo, cuando los judíos obedecían las leyes tradicionales, los cristianos fueron liberados de ellas por la fe en Cristo, lo cual explica por qué no era necesario que los gentiles convertidos al cristianismo siguieran prácticas judías como la circuncisión. Al "judaizar", para usar un término acuñado por Pablo, el gentil estaba destinado a ser un prisionero de este mundo, a creer en lo visible en lugar de lo invisible, a valorar la apariencia superficial en lugar del verdadero significado, “a preferir la ley al amor”. Más que un error teológico, el Judaísmo era un error de percepción y de cognición, una forma fundamentalmente equivocada de estar en el mundo.

El problema, como Nirenberg sostiene en las secciones más interesantes de su libro, es que este es un error al que los propios cristianos son muy propensos. Pablo y los primeros cristianos vivían en la expectativa de un inminente fin del mundo, de un regreso de Cristo y del establecimiento de una nueva Jerusalén. A medida que ese final no llegaba, se hizo necesaria la construcción de una manera cristiana de vivir en este mundo. Pero esto significaba que los cristianos también tenían necesidad de una ley y del valor de la “letra”, en definitiva, tendrían la necesidad de "judaizar" en un cierto grado.

Es por eso que los debates teológicos de la iglesia primitiva, unos preámbulos a San Agustín, estuvieron moldeados muy a menudo con argumentos acerca de una “judaización”. Marción, un herético del siglo II d. C. , continuó la denigración de Pablo de la "letra" hasta el punto de descartar todo el Antiguo Testamento (tal como era conocida la Biblia hebrea), ya que seguir leyendo las escrituras judías suponía perderse la radical novedad aportada por Cristo. Por otro lado, Justino Mártir, el oponente ortodoxo de Marción, creía que esta reducción del Antiguo Testamento a su contenido meramente literal era en sí una manera de repetir un error "judío". En otras palabras, tanto Marción como Justino se acusaban el uno al otro de judaizar, de leer y pensar como un judío. Esto también se convertiría en un modelo para la posterior y subsecuente historia cristiana (y post-cristiana): si el Judaísmo era un error, cada error podría ser considerado potencialmente como judío. "Esta lucha por controlar el poder del Judaísmo'", escribe Nirenberg, "llegará a ser uno de los temas más persistentes y explosivos de la teología política cristiana, desde la Edad Media a la Modernidad".

Con el surgimiento de los sistemas políticos católicos en la Edad Media, el antijudaísmo se volvió algo menos teológico, y pasó a ser un elenco más material. En países como Inglaterra, Francia y Alemania, los judíos mantenían un estatus legal único como "sirvientes" o "esclavos" del rey, hecho que los colocaba fuera de la cadena normal de las relaciones feudales. Esto permitió a los judíos jugar un papel muy necesario, aunque detestado ampliamente, en las finanzas y/o en la recolección de impuestos, al mismo tiempo que se demostraba el poder único del monarca. La consolidación de la dinastía Capeto como reyes de Francia, especula Nirenberg, descansó en parte en su pretensión de controlar el estatus de los judíos, una prerrogativa real muy lucrativa: el rey saqueaba a "sus" judíos cuando tenía necesidad de efectivo. Al mismo tiempo, al ser la cara pública del poder real,  dejaba a esos mismos judíos expuestos al odio del pueblo en líneas generales. Los disturbios contra los judíos y las acusaciones de asesinato ritual se convirtieron en formas populares de demostrar la insatisfacción con el gobierno. Cuando los sujetos medievales querían protestar contra sus gobernantes, a menudo acusaban al rey de estar conchabado con los judíos, e incluso de ser él mismo de origen judío.

El hilo conductor de “Antijudaísmo” es que tales acusaciones contra el judaísmo tienen poco que ver con los judíos reales. Son producto de un discurso gentil que los cristianos sostienen con otros cristianos, acusándoles de judaísmo. El mismo principio se aplica en los fascinantes capítulos posteriores del libro de Nirenberg. Cuando Martín Lutero se rebeló contra el catolicismo, atacó a una iglesia "que tenía una comprensión legalista de la justicia de Dios", al igual que el judaísmo: "En este sentido, la iglesia romana se había vuelto más judía que los propios judíos". Cuando los revolucionarios puritanos de la Guerra Civil inglesa pensaron en la constitución ideal del Estado, miraron hacia la antigua república israelita descrita en los libros bíblicos de Jueces y Reyes.

Sorprendentemente, Nirenberg nos muestra como el declive de la religión en Europa y el auge de la Ilustración hicieron muy poco para cambiar la retórica del antijudaísmo. Voltaire, Kant y Hegell, todos ellos utilizaron al judaísmo como una figura de aquello que querían superar: la superstición, la moral legalista, el pasado muerto y superado. Finalmente, en un breve capítulo final sobre el siglo XIX y posteriores, Nirenberg muestra cómo Marx recapituló antiguos tropos antisemitas cuando concibió la revolución comunista como "una emancipación de la humanidad del judaísmo", es decir, “del dinero, el comercio y la alienación social“. Y todo esto sin mencionar algunos de los capítulos más sorprendentes de Nirenberg, incluyendo uno sobre el papel del judaísmo en el Islam primitivo y otro dedicado a una lectura atenta de “El mercader de Venecia” de Shakespeare.

Nirenberg tiene un claro y manifiesto conocimiento de una gran variedad de contextos históricos e intelectuales, y, a diferencia de muchos historiadores, es capaz de escribir con elegancia y claridad sobre temas complejos. No es sino hasta el final de su libro sobre el antijudaísmo cuando toca, oblicuamente, la cuestión de lo que significa esta antigua tradición intelectual para los judíos de hoy. Pero como él nos sugiere, la genealogía que conecta el antisionismo contemporáneo con el tradicional antijudaísmo es clara: "Vivimos en una época en la que millones de personas están expuestas diariamente a alguna variante del argumento que explica mejor los desafíos a los que se enfrenta el mundo en el que vive en función del término Israel". "A pesar de todos los progresos realizados en el mundo desde el Holocausto, ha llegado la hora de pensar racionalmente acerca de los judíos y el judaísmo, y la historia que nos cuenta Nirenberg nos dice que eso no se ha terminado. Cualquier persona que quiera comprender los desafíos de pensar y vivir como un judío en una cultura no judía debe leer su libro: 'Antijudaísmo' ”.


Intercambio entre Shmuel Rosner y David Nirenberg sobre el libro "Antijudaísmo"

Querido David,

me atrevo a decir que me gustó tu libro pues resulta fascinante, pero también era deprimente en la medida que sería muy difícil definirlo como "agradable", en el sentido ordinario. La impresión que se obtiene de la lectura de su libro se puede resumir en varios puntos:

A. Los judíos siempre fueron considerados como unos chivos expiatorios foráneos.
B. No había muchas cosas que hacer al respecto, porque cualquier cosa que hicieran se volvía contra ellos.
C. Ni siquiera tenían que ser odiados.
D. El mundo occidental (el suyo es un libro sobre la tradición occidental) necesitaba al judío como chivo expiatorio, y fue construido como la última imagen especular del judaísmo.

Así que la primera pregunta que me viene a la mente, por supuesto, es si ¿el antijudaísmo es una constante en la vida judía, una que no podemos soñar que se desvanecerá?.

Antes, sin embargo, me gustaría que usted perfeccionara e incluso corrigiera la manera un tanto simplista en la que traté de comunicar el tema de su libro a los lectores que aún no habían encontrado tiempo para leer "Antijudaísmo: La tradición occidental". Gracias de antemano por sus pensamientos,


Estimado Shmuel,

me alegro de que estés fascinado por el libro, pero también siento mucho haberte deprimido. No quise hacerlo. Es cierto que el libro trata sobre algunos hábitos profundamente arraigados en el pensamiento occidental, hábitos que han tenido efectos de gran alcance sobre las posibilidades de existencia de los judíos (y no sólo de los judíos) en el pasado. Pero pienso en el libro como algo muy esperanzador, en el sentido de que, por ejemplo, la psicoterapia es esperanzadora: no hay nada más optimista que la creencia de que, si nos entendemos a nosotros mismos un poco más profundamente, podemos aprender a vivir de manera diferente. Mi libro es un intento de hacer algo similar. Al proporcionar un sentido más profundo de cómo nuestras culturas han sido moldeadas por su forma de pensar (a menudo en contra) acerca del judaísmo, nos ayudará a ser más conscientes sobre las formas en que la historia de nuestras ideas conforma cómo vemos nuestro mundo. ¿Qué podría ser más esperanzador que eso?

Siendo un mensch (tío legal), eres lo suficientemente amable como para ofrecerme la oportunidad de mejorar o corregir tú caracterización de mi libro, y al ser un profesor, soy lo bastante pedante como para acceder a tu sugerencia. Podría estar equivocado, pero no creo haber usado nunca la expresión "chivo expiatorio" en el libro. Mi argumento no es que los judíos fueron siempre unos chivos expiatorios (aunque estoy seguro de que a menudo lo fueron). En cambio, lo que trato de mostrar es cómo, dentro de lo que a veces llamamos la tradición occidental, el "judaísmo" se convirtió en un concepto básico con el que la gente trataba de dar sentido a su mundo, y la superación de ese "judaísmo" se convirtió en uno de sus ideales básicos.

¿Por qué he puesto "judaísmo" entre comillas? Debido a que este concepto de "judaísmo" tenía poco que ver con lo que cualquier judío real y viviente podría pensar, creer o realizar, aunque ciertamente les afectaba cómo judíos reales que vivían en ese mundo (que interpretaba a su manera su religión). No obstante, esa otra visión del "judaísmo",  la generada por el “no judío” y cuyo objetivo era superarlo, se genera desde dentro de las dos grandes religiones de la tradición occidental, el Cristianismo y el Islam, a veces en contacto o en diálogo con el verdadero judaísmo. Ya podemos ver este proceso en acción (de recreación del judaísmo) en las escrituras de esas dos religiones.

Recuerden la epístola a los Gálatas, por ejemplo, cuando Pablo de Tarso discute con San Pedro sobre cómo los conversos gentiles deben seguir a Jesús. Allí Pablo acusa a Pedro de querer “judaizar” a los gentiles (Gálatas 2,14), y explica que por "judaizar" entiende dar prioridad a la letra de las Escrituras sobre su significado alegórico, y a la carne sobre el espíritu. Cuando un seguidor de Jesús hace esto, dice Pablo, "judaiza", es decir, que de alguna manera se convierte en un judío. Por supuesto, Pablo y Pedro eran ellos mismos judíos, y sabían algo acerca del verdadero judaísmo. Pero lo importante es que ya aparece ahí, en uno de los documentos más antiguos que sobreviven de un seguidor de Jesús (cerca del 50 d. C.), que "judaizar" no significa ser un judío real, vivo y confesó. Significa en realidad que cualquier persona (en este caso los seguidores gentiles de Jesús) que preste demasiada atención al significado literal de una palabra, o al cuerpo de un texto, o a una "Ley", se muestra en oposición a la gracia o al mundo espiritual. En otras palabras, "judaísmo" representa aquí una actitud hacia el mundo

Pero aquí está el problema: ¿Hay alguna manera de leer una palabra sin prestar atención a su sentido literal? ¿O vivir en una sociedad humana sin ley? Si no es así, entonces todo el mundo, no importa cuán cristiano sea, está en peligro constante de "judaizar". Algo similar ocurre en el Islam, y por razones similares. El Corán utiliza a los judíos para poder representar la hipocresía y a los hipócritas: aquellos que se presentan bajo una forma en el exterior, pero que en su interior escondían una opinión diferente. Esta también es una acusación que se puede asignar a cualquiera, por la diferencia existente entre lo que hoy podríamos llamar la apariencia pública y la conciencia privada, lo cual ha sido durante mucho tiempo un atributo fundamental de los seres humanos viviendo en sociedad.

Así que no debería sorprender que, al siglo del nacimiento de cada una de estas religiones, "judío" y "judaizante" se convirtieran en palabras que podrían ser, y así lo fueron, aplicadas a cualquier persona dentro de esas mismas religiones, y no eran inmunes a ello emperadores cristianos y califas musulmanes. Incluso nos encontramos con futuros santos lanzando acusaciones, como cuando San Agustín se mostró preocupado por la traducción de San Jerónimo de la Biblia desde el hebreo, a la que acusó de dar demasiado poder a los judíos, y San Jerónimo acusó a su vez a San Agustín de convertir cristianos al judaísmo.

Mi libro describe y traza este proceso, con el fin de mostrar cómo era ese anti-judaísmo que se convirtió en un concepto tan básico dentro de las culturas nacidas del cristianismo y el islam.
Pero también hace hincapié en que el concepto, aunque muy flexible, no es al azar.

El anti-judaísmo es una manera de tratar de entender y superar la brecha entre lo real y lo ideal, entre un mundo siempre cambiante y caótico que encontramos en nuestros cuerpos y a través de nuestros sentidos, y las verdades trascendentes y eternas que anhelamos. ("Nosotros" aquí no significa necesariamente usted o yo, sino que me refiero a todos los que han sido moldeados por el anhelo de trascendencia que impregna gran parte de nuestra historia). Y hay razones para que los judíos y el judaísmo tengan que venir a hacer este trabajo dentro del pensamiento occidental, y por unas razones que no tienen mucho que ver con la historia de las religiones, a través de las cuales las ansias de trascendencia han sido canalizadas y expresadas.

Mi meta es hacer que esas razones y su historia se distingan claramente, y trato de lograr ese objetivo mostrando cómo, en el tiempo y en el espacio, y en diferentes lugares y épocas hasta más o menos nuestros días, estas ideas sobre el judaísmo se han transformado con el fin de adaptarse al nuevo sentido de un mundo siempre cambiante. La Reforma, la Ilustración y la Revolución Francesa, la filosofía idealista y el marxismo, la modernidad y la democracia de masas: todas ellas han sido producidas, y en parte nosotros mismos, por las nuevas formas de poner el antijudaísmo a trabajar.

¿Significa esto que "no podemos soñar con que se desvanecerá (esa visión del Judaísmo)", me comentas en tu última pregunta? Escribí el libro en parte porque creo que (¿de manera pesimista?) nuestro propio mundo también puede volver a encontrar sus propias maneras de poner estos viejos hábitos de pensamiento a trabajar, y en parte porque creo que (¿de manera optimista?) los historiadores pueden ayudarnos a ser más críticos con esos hábitos. Nosotros hacemos nuestra propia historia, pero no hacemos la que nos plazca, y tener conciencia de la gravedad que el pasado ejerce sobre nosotros puede ser un poderoso estímulo para que nuestra conciencia identifique como las formas y los hábitos de nuestras ideas preconcebidas dan forma a nuestra manera de pensar el mundo tal como lo vemos. Mi esperanza es que este libro proporcionará dicho estímulo. No podemos "deshacernos" de nuestro pasado, pero no tenemos que permanecer prisioneros de él.

Labels: , , ,

Wednesday, October 22, 2014

Cuando el Talmud reemplazó al Templo como la estructura central de la vida judía - Adam Kirsch - Tablet



La destrucción del Templo en el año 70 podría haber significado fácilmente la muerte del judaísmo. Como hemos visto una y otra vez en el Talmud, el Templo era el centro de la fe y de la práctica judía de una manera que difícilmente podríamos imaginarnos hoy en día. Era el único lugar donde los judíos podían hacer sacrificios a Dios, el único lugar donde el espíritu de Dios habitaba en la Tierra, por no hablar de un poderoso símbolo de la soberanía judía. El hecho de que el judaísmo lograra sobrevivir después de que el Templo fuera destruido es el más notable de los muchos actos de renovación y de transformación que han conservado la vida judía durante miles de años.

La leyenda de Yochanan ben Zakai es una parábola viva de cómo el judaísmo logró soportar ese trauma. Según la tradición, Yochanan, el principal sabio rabínico de su generación, estaba atrapado en Jerusalén durante el asedio romano. El historiador Josefo describe esos momentos como de un horrible sufrimiento, cuando la hambruna provocaba el infanticidio y el canibalismo. Yochanan, viendo en qué dirección soplaba el viento, decidió que su deber no era perecer con la ciudad sino escapar. Pero no se podía abandonar fácilmente la sitiada Jerusalén, y no a causa de los romanos, sino porque los zelotes judíos controlaban la ciudad y mataban a cualquiera que tratara de pasarse al enemigo.

Los muertos, sin embargo, si que se podían sacar fuera de Jerusalén para su enterramiento. Así, Yochanan fingió ser un cadáver y fue llevado a escondidas fuera de la ciudad en un ataúd. Una vez que llegó a las líneas romanas, se hizo grato al general romano Vespasiano con la profecía de que algún día se convertiría en emperador, una predicción que, efectivamente, se hizo realidad. A cambio, Vespasiano le concedió la petición formulada por Yochanan de poder establecer una nueva academia y un tribunal judío en Yavneh. De esta manera Yochanan, y el propio judaísmo, pasaban a través de la muerte hacia un nuevo tipo de vida diferente. A partir de entonces, el judaísmo ya no sería una religión centrada en el Templo, sino una religión de leyes. El propio Talmud sustituiría al Templo como la "estructura central" de la vida judía.

La ausencia del Templo no puede dejar de aparecer en el Talmud, sobre todo en Orden Moed, la sección del Daf Yomi que sus lectores han estado explorando durante los últimos dos años. Estos tratados hacen referencia a las festividades judías, muchas de los cuales solían mantenían una poderosa relación con la actividad centrada en el Templo. Yom Kippur, por ejemplo, era la ocasión para un sacrificio ritual de elaborada coreografía en el que el sumo sacerdote realizaba la expiación de los pecados del pueblo. Rosh Hashaná también tenía sus prácticas especiales en el Templo. En Rosh Hashaná 29b, nos enteramos de que cuando la fiesta caía en shabbat, estaba prohibido tocar el shofar; pero se hizo una excepción para el Templo, donde sí se permitía.

¿Qué iba a suceder entonces con estas regulaciones tras la destrucción del Templo? ¿Se permitiría nuevamente a los judíos que hicieran sonar el shofar durante un shabat? Como aprendimos durante esta semana en la lectura del Daf Yomi, ese fue el tema de uno de los nueve decretos que Yochanan ben Zakai emitió después del 70 d. C, fecha en la que se empezó a crear un judaísmo post-Templo. Según Yochanan, el tribunal de Yavneh tomaría el lugar del Templo a los efectos de la utilización del shofar; y algunos otros sabios agregaron que autorizó el sonido del shofar en cualquier lugar donde hubiera un tribunal judío. Esta fue una decisión muy simbólica, pues nos sugiere que si el tribunal había tomado el lugar del Templo como lugar sagrado, los rabinos estaban adoptando el papel de liderazgo que una vez fue el de los sacerdotes del Templo.

Tal como la Guemará continúa explicando, Yochanan se enfrentó a cierta oposición a esta nueva norma, que él astutamente aplacó. Un año, cuando Rosh Hashaná cayó en shabbat, Yochanan proclamó que el shofar debía sonar. Pero los "hijos de Beteira" - miembros de una antigua familia de sabios - se opusieron a ello diciendo: "Vamos a discutir si está o no está permitido". Yochanan respondió sugiriendo que sonara primero el shofar, mientras todavía había tiempo, y luego discutirían el asunto después. Sin embargo, una vez que el shofar sonó, Yochanan se presentó ante sus críticos con un hecho consumado y les dijo: "el shofar ya sido ha escuchado en Yavneh, y no se refuta un decisión después de que la acción se haya ejecutado". Este gato por liebre es un buen ejemplo de un problema perenne en la filosofía política - la falta de legalidad del legislador -. Si se desea establecer un nuevo conjunto de leyes, tal como lo hizo Yochanan, usted tiene que romper con las leyes vigentes. Un acto que es ilegal cuando se comete sólo entonces pasa a convertirse en un precedente vinculante. Yochanan, claramente, no tembló a la hora de ejercer esta responsabilidad.

En un capítulo más adelante, el Talmud pasa a enumerar las otras nuevas normativas que Yochanan impuso después de la destrucción del Templo. Tradicionalmente, en Sucot, el lulav (la rama de una palmera) únicamente se agitaba durante los siete días de la festividad en el Templo, mientras que en el resto de los lugares los judíos sólo lo hacían el primer día. Yochanan decretó que, a partir de ahora, todos los judíos debían agitar el lulav durante los siete días "en conmemoración del Templo". "¿Y de dónde se derivaba que realizaran estas acciones en conmemoración del Templo?" se pregunta la Guemará. La respuesta es un versículo de Jeremías: "Porque yo te devolveré la salud, y te sanaré de tus heridas - dijo el Señor -, porque te han llamado desechada, diciendo: `Esta es Sion, nadie se preocupa por ella' ", pero con el Templo destruido les corresponde a los judíos demostrar su cuidado y atención conmemorándola con acciones.

Otros decretos de Yochanan incluyen el cambio de las reglas sobre cuándo la cosecha del nuevo año se podía comer; cómo el Sanedrín, el tribunal supremo judío, debería tomar testimonio en relación con la luna nueva; y una regla que prohibía a los sacerdotes usar sandalias en la bimá, presumiblemente porque era perjudicial para su dignidad. Ninguno de ellos, en particular, son importantes innovaciones rituales. Yochanan no asumió la tarea de hacer algo tan drástico como instituir un nuevo lugar para los sacrificios o un nuevo Sancto Santorum. Reconoció que las prácticas más importantes y relevantes de la fe judía habían sido anuladas, o como él habría dicho, suspendidas. Porque como hemos visto antes, y el Talmud repite aquí durante el debate sobre la ofrenda del omer, los sabios creían que algún día el Templo sería milagrosamente restaurado y todas sus leyes volverían a estar en vigor. Esa es una de las razones de por qué el Talmud era necesario, para recordar a los judíos esas leyes y prácticas, las cuales siempre están retrocediendo más en el pasado.

En el curso de la discusión de los decretos de Yochanan, la Guemará ofrece una fábula conmovedora sobre el exilio de la Shejináh, la Presencia Divina, que es paralelo al exilio de los propios judíos. Mientras el Templo estaba en pie, era la casa de la Shejináh, la ubicación física de la presencia de Dios en la Tierra. Pero a medida que el pueblo judío se hizo cada vez más pecaminoso, la Shejináh "realizó 10 viajes", es decir, se retiró del Templo en 10 etapas. "Desde la cubierta del arca hasta el querubín, y desde ese querubín a otro querubín, y desde el segundo querubín al umbral del santuario; y desde el umbral del santuario hasta el patio; y desde el patio hasta el altar; y desde el altar hasta el techo; y desde el techo a la pared; y de la pared a la ciudad; y desde la ciudad a la montaña; y desde la montaña al desierto; y desde el desierto ascendió y descansó en su lugar en el Cielo". Se puede sentir la tierna renuencia de la Shejináh a dejar su casa y a su pueblo. En cada etapa, podría haberse dado la vuelta y regresar a casa si solo los judíos hubieran rectificado su comportamiento. Una vez que Dios se hubo apartado de esa manera, la destrucción de su casa, el Templo, sólo era cuestión de tiempo.

Labels: , ,

Uno de los colaboradores voluntarios de B'Tselem - Elder of Ziyon (y partes de un artículo de BD Yemeni)

B'Tselem (בְּצֶלֶם en hebreo) es una Ong israelí que se dedica a supervisar los derechos humanos en los territorios ocupados, y el término significa literalmente "a imagen de", aunque también se utiliza como sinónimo de dignidad humana. La palabra está tomada del Génesis 1:27 "Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y hembra los creó".

Para que se hagan una idea qué es B'Tselem, su directora actual Hagai Elad se niega a denominar a Hamas una organización terrorista. Líderes pasados ​​de ésta organización (Anat Biletzki y Oren Yiftachel) han apoyado públicamente el "derecho de retorno" (que básicamente significa la destrucción de Israel como Estado judío y democrático). La organización ha nombrado a un refusenik, David Zonsheine, como su presidente.

B'Tselem también se ha reservado el derecho de incluir en su consejo público a una persona como Hussein Abu Hussein, quien dice que Israel "es un monstruo" y que "quisiera darle un buen golpe en su cabeza", recomendando pasar de las palabras a la acción. Por supuesto, la organización se ha manifestado "orgullosa de su pertenencia" tras las críticas por sus anteriores comentarios difamatorios.

La organización también contrató como investigador de campo a Atef Abu a-Rub, que es un negador del Holocausto (y después de negarlo inicialmente, defendiendo a su colaborador, B'Tselem tuvo que admitir que Abu a-Rub dijo las cosas que se le atribuyen).

Por supuesto, B'Tselem considera razonable recibir una donación de Bubbes y Zaydes (BZP), un organismo que aprueba los movimientos de boicot, desinversión y sanciones en contra de Israel. B'Tselem también se siente orgullosa de cooperar con uno de los cuerpos más vergonzosos del ámbito internacional, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del cual muchos de sus miembros pertenecen a países que más niegan los derechos humanos (Corea del Norte, Irán, Siria, Cuba, Pakistán...)

B'Tselem recientemente ha lanzado un vídeo filmado por su voluntario palestino Samih Da'na "desde su ventana", y en él se muestra como unos soldados del IDF detienen a un niño de 12 años que estaba tirando piedras en Hebrón.
Ayer, los soldados detuvieron brevemente a un niño palestino con discapacidad y que por su edad está exento de responsabilidad penal, bajo la sospecha de haber lanzado piedras. El muchacho que cumplirá 12 años dentro de un mes, fue detenido después de que unos niños y adolescentes palestinos arrojaran piedras a los soldados en la calle principal del barrio de Jabel Johar en Hebrón, cerca de la asentamiento de Kiryat Arba. El muchacho fue esposado, se le vendaron los ojos, y se le mantuvo en el suelo de un jeep del ejército durante unos 15 minutos hasta que llegó su padre y convenció a los soldados para liberar a su hijo, que es discapacitado mental y no puede hablar... La grabación también muestra como algunos jóvenes colonos de Kiryat Arba observan el incidente desde detrás de la cerca del asentamiento. A algunos se les oye dando aliento a los soldados y otros realizan varios comentarios racistas.
Como de costumbre, el vídeo no muestra los acontecimientos inmediatamente anteriores a la detención para que el público no puede determinar fácilmente si las acciones de los soldados fueron desproporcionadas. Incluso B'Tselem admite que el ejército israelí liberó a este niño que lanzaba piedras tan pronto como el padre les dijo que se encargaría de él.

Parte de los "comentarios racistas" que esos "colonos" estaban gritando incluyen frases como "ellos nos están tirando piedras". Una página en hebreo proporciona un poco más de contexto, incluyendo cómo enseñan a los niños palestinos a odiar a los judíos.

Pero es más interesante el voluntario de B'Tselem cuyo vídeo fue editado con tanta celeridad y que en su página de Facebook no disimula su odio a los judíos y su apoyo al terrorismo. Samih Da'na utiliza esta foto en su perfil de Facebook y allí también publica fotos de sus hijos con su juguetes favoritos:





Para ver más, aquí

Labels: ,

Ha llegado el momento de abordar la cuestión de los refugiados palestinos - Adi Schwartz - i24news



Los palestinos rechazarán masivamente cualquier acuerdo de paz que no conceda a cada uno de los 5 millones de personas registradas como "refugiados palestinos" (los pocos de miles de refugiados que aún sobreviven y sus millonarios descendientes) elegir establecerse en Israel. Considerar esta solicitud como un mero punto objeto de negociación - tal como lo hace la mayoría de la comunidad involucrada en las negociaciones de paz - no es solamente una ilusión, sino una mala interpretación de las verdaderas aspiraciones palestinas. Peor aún, renunciar a esta demanda daría lugar a una revuelta violenta o a la muerte política y física del liderazgo político palestino.

Esta es, en esencia, la conclusión de un nuevo informe elaborado por la organización no gubernamental, el Grupo Internacional de Crisis, obtenida al abordar la importancia de la cuestión de los refugiados palestinos.

Mientras que el discurso sobre la paz se centra en los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental y en las disposiciones de seguridad, ha existido poca discusión sobre la necesidad de encontrar una solución satisfactoria al problema de los refugiados. Dada la importancia del tema en la psique colectiva palestina, este silencio es muy desconcertante.

Según los autores, el enfoque que ha guiado las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos desde 1991 consistía en aplazar una cuestión que se vuelve cada vez más difícil. Sin embargo, escriben, "el liderazgo palestino será capaz de negociar un acuerdo sólo si se gana el apoyo o al menos la aquiescencia de los refugiados".  En lugar del habitual mantra de que "todo el mundo sabe en que consistirá aproximadamente el acuerdo de paz", los autores del informe advierten que la actual forma de afrontar la cuestión de los refugiados es una receta para el fracaso y conducirá a socavar la solución de dos estados para dos pueblos.

El problema de los refugiados palestinos nació después de la guerra árabe-israelí de 1947-48, cuando los gobiernos árabes decidieron dejar que la situación de los refugiados palestinos se gangrenara en los campos de refugiados para ser así utilizada como una herramienta política con la que dañar a Israel, negándose por lo tanto a reasentarlos fuera de esos campamentos. Debido a esto, el número de "refugiados palestinos" registrados ha aumentado de 750.000 en 1948 a cinco millones en la actualidad.

Los negociadores palestinos siempre han insistido en que los refugiados de 1948 y sus descendientes deben tener la oportunidad de venir a Israel y vivir en las ciudades y pueblos de donde eran originarios sus antepasados. Israel, con el apoyo de Estados Unidos y Europa, se niega a aceptar tal solicitud ya que perturbaría la demografía del país mediante la reducción de su mayoría judía. Hay "significativas inconsistencias entre el enfoque de los palestinos de la cuestión de los refugiados y el paradigma de dos estados (para dos pueblos)", afirma el informe.

Un asesor del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, dijo a los autores que "incluso con grandes concesiones por parte de Israel, los palestinos no aceptarán un acuerdo que no prevea que los refugiados tengan la opción de instalarse donde quieran, incluido Israel". Sin embargo, señalan los autores, los mediadores y negociadores extranjeros no toman esta afirmación en serio y están convencidos de que en realidad se trata de una moneda de cambio que utilizan los palestinos.

Aún más alarmante es lo que los autores encontraron cuando se reunieron con los residentes de esos campamentos y en las ciudades de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza, “donde las opiniones parece que podrían ser más flexibles" que en otros lugares. "Esta es una exageración", dicen los autores, "cuando lo que es común entre los palestinos es afirmar que ningún líder palestino podría ganarse el apoyo popular para un acuerdo si no concede a cada refugiado la posibilidad de elegir donde quiere residir, incluso en Israel", escriben los autores.

Muchos palestinos predicen que esto provocará un estallido de violencia. Un joven líder de un campo de refugiados les dijo en una entrevista que “Abbas no sería capaz de poner un pie en Palestina después de la firma de un tal acuerdo... Incluso si se fuga a Amman, allí sería asesinado". Una proporción significativa de los encuestados dijo que apoyaría el asesinato de miembros de la dirección política palestina si renuncian a esa demanda.

El informe llega a la conclusión de que aún queda mucho trabajo por hacer en el lado palestino para cambiar este enfoque tan intransigente e irrealista. Los autores sugieren poner en marcha un debate público sobre las prioridades nacionales y las oportunidades entre los palestinos, a sabiendas de que Israel nunca dará a los refugiados la opción de establecerse en Israel. También recomiendan una "estrategia de desarrollo para los refugiados que mejore las condiciones de vida en los campamentos de refugiados". Sin embargo, mantener en la indigencia a los refugiados se ha considerado hasta ahora como la "única manera de mantener su identidad".

Einat Wilf, una ex miembro de la Knesset del partido Laborista y una de las pocas figuras públicas israelíes que abordan la cuestión de los refugiados, acogió con satisfacción el informe y dijo que "si bien los diplomáticos occidentales están dispuestos a lograr una paz entre Israel y los palestinos, deberían darse cuenta de que el problema de los refugiados no es el más fácil, sino con mucho, y dentro del orden del día, el problema más difícil".

El reciente fracaso de las negociaciones debería ser una oportunidad para revaluar todo el proceso de paz. Sería bueno para los negociadores leer el informe y aplicar sus conclusiones. Más que nada, es hora de que la cuestión de los refugiados, que está en el corazón del conflicto, entre en el orden del día y no se posponga a una fecha posterior.

Labels: , ,

Muy bueno: La académica israelí defensora de los decapitadores - Ben-Dror Yemini - Ynet



Ella es israelí. Ella es judía. A ella realmente le gustaría escribir "os quiero" referido a los decapitadores de la Yihad, pero "ante la tormenta desatada en la actualidad (contra el Estado Islámico), eso podría llegar a ser interpretado como causa para un arresto".

Sin duda, estamos ante una realidad israelí (y occidental) desesperante para esta bella alma progresista, en la que una "mayoría fascista" no se muestra muy enamorada de estos decapitadores yihadistas. Y en realidad es mucho peor. La defensora pública del Estado Islámico considera que las decapitaciones representan "una forma refrescante de diálogo", y ella siente "el suficiente amor como para mojarse por ellos". Su nombre es Anat Rimon-O, una conferenciante y profesora que enseña en los colegios. Enseñó en Beit Berl y también en otras escuelas secundarias.

A lo largo del espectro de opiniones existentes en la sociedad israelí,  también hay gente como ésta. Es evidente que les iba a llevar un poco de tiempo a los fieles del culto post-colonial antes de que comenzaran a ofrecer sus justificaciones del Estado Islámico. No es muy complicado. Se copia el bla-bla típico y estándar contra el colonialismo - Occidente, el sionismo, el hombre blanco, América, Europa - y el plato ya está listo. Noam Chomsky y Norman Finkelstein ya han realizado peregrinaciones sus hasta el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah. Después de todo, están unidos en la lucha contra Israel, por lo tanto la carretera que une la locura de la izquierda y la locura yihadista fue pavimentada hace ya mucho tiempo.

Israel es una democracia. Si alguien fuera a decir que esta locura está envenenando a los estudiantes, la protesta, en apoyo de la libertad de expresión, estallaría a toda velocidad. Por eso nuestra profesora sabe que puede hablar así. Después de todo, cualquier tipo de crítica de este locura es vista aquí, sobre todo entre la élite políticamente correcta, como una manifestación de macartismo. Entonces, ¿qué nos queda por hacer? Tenemos que dejar claro a sus alumnas y alumnos que requieren de un cierto grado de precaución al escucharla.

Para lleguemos al quid de la cuestión en pocas palabras: Anat Rimon-O basa su apoyo a los asesinos del Estado Islámico en la afirmación de que sólo están respondiendo a las fechorías de los estadounidenses, los cuales están matando a mucha más gente con sus herramientas de destrucción, y "los medios más primitivos y vulgares" de la Yihad no son nada comparado con ellas.

Antes de que cualquiera de sus alumnos adopte estas tonterías pseudo-sofisticadas, hay que  recordarles que las miles de personas que están siendo asesinados en nombre de la Yihad en general, y también las víctimas del Estado islámico en particular, son muy mayoritariamente musulmanes y árabes. Sólo un puñado es occidental. Pero eso es suficiente para ella, debido a que la escuela de pensamiento postcolonial es esencialmente racista.

Ella absuelve a "los otros" de cualquier responsabilidad, pasa por encima sobre el hecho de que dos o tres occidentales han sido asesinados y convierte a la Yihad en una actividad que tiene que ver con la protesta y con corregir errores sociales. No se tiene en cuenta el festival de asesinatos masivos y se ignora el hecho de que a las niñas y a as mujeres se las está convirtiendo en esclavas sexuales.

Ya sé que el interés de todo esto para ella es dudoso. Rimon-O, como muchos de sus compañeros seguidores de la misma escuela de pensamiento, se pega como un disco rayado a un modelo anti-colonial que ha perdido hace ya mucho tiempo sus vínculos con la realidad. Y la verdad del asunto es que todos los vástagos de la Yihad, desde Boko Haram a los talibanes, operan con el mismo grado de barbarie, con o sin americanos o sionistas en los alrededores. Después de todo, son los grupos de la Yihad los que están perpetrando las mayores de masacres de africanos y musulmanes.

Pero no confundamos a los seguidores de esta escuela (occidental) de pensamiento postcolonial con los hechos. El hecho de que los nuevos asesinos de masas también hayan decapitado a tres occidentales es suficiente para conseguir que se zambullan nuevamente en sus teorías.

Entre otras cosas, Rimon-O ha escrito un artículo agotador bajo el título de "El malvado nazi y el Estado de Israel", que muy a su pesar todos los directores de periódicos israelíes se negaron a publicar. Pero no se preocupe. Algún periódico anti-colonial del Estado Islámico estará encantado de publicarlo.

¿Cómo un fenómeno tan radical puede emerger desde dentro de la universidad israelí? Bueno, resulta que el director de su tesis fue Adi Ophir, un miembro veterano de la escuela de pensamiento antisionista. Por lo tanto, es una buena idea tener en cuenta, simplemente tener en cuenta, que la democracia israelí permite a personas con estos puntos de vista enseñar en las instituciones educativas del estado. Pero la democracia también requiere que estos puntos de vista sean expuestos en toda su locura.

Labels: , ,

Tuesday, October 21, 2014

"Judío" es el insulto nº 1 en los patios de recreo de las escuelas de Noruega. Cuando no te burlas de los judíos... te insultan - Philosémitisme



 El diario Aftenposten informa que el insulto más común en las escuelas noruegas es "Judío". Los que le siguen son "maricón" y "puta". Los responsables de las escuelas y los maestros permanecen indiferentes y los niños tienen miedo de mostrar su afiliación religiosa. Hay alrededor de 1.300 judíos en Noruega, entre ellos 160 niños.

Quieren saber más, lean Norway, Israel and the Jews

Labels:

Otra erupción Jerusalén-Washington: chismes, infantilidad e insustancialidad - Shmuel Rosner



El fin de semana, el secretario de Estado John Kerry, una vez más, hizo unas infundadas alegaciones que fueron justificadamente cuestionadas por los israelíes, esta vez por alegar Kerry que el conflicto palestino-israelí comparte algo de la culpa por la existencia del ISIS. Por su parte, el ministro israelí Naftali Bennett una vez más entró al trapo y se embarcó en el acto infantil de descalificar a Kerry por sus comentarios cuando lo preferible era guardar silencio. Otros dos ministros, Yaalon y Lieberman, una vez más jugaron a la política interna criticando a su vez a Bennett mientras olvidaban convenientemente muchos incidentes similares en los que fueron ellos quienes se comportaron exactamente como Bennett en esta ocasión. Y para finalizar, y una vez más, un portavoz de la administración Obama tuvo que salir al paso y afirmar, falsamente, que Kerry no dijo lo que realmente dijo.

Lo primero es lo primero, esto es lo que dijo Kerry: "la verdad es que no ha habido un líder en la región con el que me reuniera que no me expresara espontáneamente la necesidad de tratar de conseguir la paz entre Israel y los palestinos, ya que es una de las causas del reclutamiento (de extremistas) y de la ira y la agitación de la calle árabe, y vi a un montón de cabezas asintiendo, por lo que tenemos que responder a esto".

¿Acaso veo alguna razón para cuestionar el relato de Kerry? No, no la veo. Supongo que es muy conveniente para los líderes árabes argumentar que Israel es de alguna manera el responsable de la existencia del ISIS, así como que es responsable de casi todos los otros males del Oriente Medio. De hecho, esta ha sido una táctica árabe desde hace muchos años: los problemas en este tema y las dificultades en esos otros, todo ello se debe al conflicto palestino-israelí. Es decir, "que nunca es culpa nuestra". Así que de nuevo le están vendiendo a Kerry el coche usado de que “resuelva el tema Israel y ya todo irá viento en popa”.

A Kerry se le presentaron una serie de posibles opciones cuando se le expuso un mensaje de este tipo: rechazarlo, ignorarlo, o aprobarlo. Transmitido de la manera que él lo hizo resulta una manera de aprobarlo y apoyarlo. Tal vez no de todo corazón, tal vez no del todo, pero aún así lo hizo suyo.

Si los árabes hubieran dicho que el ISIS es el resultado de la debilidad e indecisión de los Estados Unidos, ¿habría compartido esa opinión al igual que pareció compartir la responsabilidad del conflicto palestino-israelí? En otras palabras: ¿habría mencionado Kerry como un hecho cierto la afirmación árabe de que el conflicto palestino-israelí es la causa raíz de ISIS si hubiera estado en un total desacuerdo? Creo que es razonable dudarlo, y asumir por lo tanto, que Kerry mencionó la alegación sobre Israel-Palestina porque, al menos hasta cierto nivel, estaba de acuerdo con ella.

Por lo tanto, cuando el enojado portavoz del departamento de Estado declaró que "[Kerry] no estableció un vínculo entre el crecimiento de ISIS e Israel, punto", él estaba haciendo, seré cortés, una declaración inexacta. Kerry dijo que "en el curso de nuestras discusiones sobre el ISIS" el conflicto palestino-israelí fue mencionado como “una de las causas del reclutamiento y la ira y la agitación de la calle árabe". Así que el enlace estaba definitivamente allí. Posiblemente, Kerry se dio cuenta, después de los hechos, de que su elección de las palabras fue lamentable. Tal vez negar el "enlace” era la forma de decir por parte de los EEUU que Kerry realmente no quería decir lo que dijo. Si se quiere dar a Kerry el beneficio de la duda, una enérgica negativa podría ser un comienzo.

Pero el ministro israelí Naftali Bennett no es obviamente una de esas personas que quieran dar a Kerry el beneficio de la duda. Bennett quiere entregarle a Kerry, y al resto del mundo, una parte de su pensamiento. Culpó a Kerry de "impulsar el terrorismo", nada menos. "Decir que el conflicto palestino-israelí refuerza el ISIS representa dar un impulso al terrorismo global". Y le culpó de, bueno... incluso de antisemitismo: "Resulta que incluso cuando un musulmán británico decapita a un cristiano británico siempre habrá algunos que culpen de ellos a los judíos".

Es posible entender por qué Bennett estaba disgustado con las declaraciones de Kerry, y por qué sentía que el secretario de Estado americano estaba jugando un juego peligroso con la divulgación de una falsa argumentación que estaba ayudando a perpetuar. Es difícil de entender por qué Bennett quería subir la apuesta y convertir una relación ya tensa entre las dos administraciones en una aún más tensa. ¿Qué exactamente estaba tratando de lograr?

Les proporcionaré la respuesta que obtendrían de él: Bennett cree que Israel nunca debe permanecer en silencio mientras otras personas propagan y divulgan falsos relatos que dañan aún más la imagen de Israel. Bennett quiere decir la "verdad" a fin de no dar a las "mentiras" el espacio suficiente para que crezcan y se consoliden.

Éste es un noble deseo, pero es dudoso que una pelea desagradable con el secretaria de Estado americano favorezca la meta perseguida por Bennett. Los EEUU siguen siendo, con mucha diferencia, el mejor aliado de Israel en la lucha contra las falsas narraciones que siguen propagándose por todo el mundo. Por supuesto, la administración Obama no es tan buena en esta labor como algunas de las administraciones anteriores, y en algunos casos incluso ha contribuido a la difusión de narraciones similares que dañan a Israel (el comentario del "apartheid" de Kerry viene fácilmente a la mente, pero hay otros también). Y sin embargo, cuando Israel choca con la administración americana, esencialmente se aísla de su mayor, y a veces único, amigo.

Es decir: buscar tener una pelea de gallos con Kerry por un comentario desafortunado e irritante no es necesariamente una decisión madura. Bennett, ya sea porque estaba pensando en su electorado - aquellos israelíes a los que no les gusta y desconfían de la administración Obama y que representan un objetivo electoral tentador - o porque realmente pensaba que estaba defendiendo a Israel de más falsedades (supongo que su motivación fue una combinación de ambas), no estaba demostrando la discreción obligada de un líder nacional.

Y para rematar las cosas los ministros Yaalon y Lieberman fueron de cabeza a seguir la estela de Bennett. "Pueden haber diferencias de opinión entre amigos, pero ello no tiene que desembocar en  ataques". De Lieberman se sabe que tiene un agudo sentido del humor, y cuando le vemos jugar a “adulto responsable” siempre hay que preguntarse si lo que dice es real o habla en tono de burla. Pero en este caso, él tenía razón. El ataque a Kerry por parte de Bennett era inútil. Era tan poco útil como la declaración realizada por el primer ministro Netanyahu hace dos semanas en la que culpó a la administración Obama de ir "contra los valores americanos".

Y era inútil no porque abriera una polémica conversación entre las administraciones israelí y americana, sino porque si existe esa conversación debe girar sobre cosas serias. La verdadera conversación no debe ser eclipsada por pullas sin interés, o por la naturaleza chismosa de unas relaciones personales inestables.

Israel y los EEUU (es decir, los gobiernos de ambos países) no tienen el mismo entendimiento de los acontecimientos en la región, no están de acuerdo sobre la estrategia adecuada para estabilizar la región y no tienen una evaluación similar del grado en que la región podría calmarse.

Estos son unos desacuerdos bastante graves, y pueden tener consecuencias muy graves. El mes que viene, si los EEUU e Irán llegan a un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, Israel podría tener que enfrentarse a un serio momento de la verdad. En unos pocos meses, si los EEUU deciden no bloquear o vetar una resolución del Consejo de Seguridad exigiendo una retirada israelí de Cisjordania, Israel se enfrentará a una preocupante situación de aislamiento.

Perder el tiempo en pullas no ayudará a superar cualquiera de estos obstáculos. Desperdiciar energía en insultos no hará que sea fácil para los dos gobiernos encontrar un terreno común. Responder a la insustancialidad con más insustancialidad ya sabemos a qué conduce.

Labels: ,

Según un reciente estudio sin el Holocausto no habría hoy haredim - Moshe Glantz, Rafi Barbiro - Ynet



Ellos no siempre observan los dos minutos de silencio e inmovilidad que marca la sirena en memoria de las víctimas del Holocausto, y no toman parte activa en las ceremonias de Día del Recuerdo del Holocausto, pero la mera existencia de la sociedad ultra-ortodoxa es una conmemoración del genocidio del pueblo judío cometido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Un estudio conducido por la Dra. Michal Shaul revela que el desarrollo del mundo haredi y el incremento de su poder en los últimos 60 años fue en realidad el resultado de la Shoah. Los datos que recopiló durante su doctorado ahora se presentan en un nuevo libro llamado "Beauty for Ashes (La belleza de las cenizas)".

Según la Dra. Shaul, el mundo de la Torah estaba en un proceso de desaparición en el período previo a la Shoah, y si no fuera por la terrible catástrofe sufrida por el pueblo judío, es posible que hoy en día ya no existiría ningún mundo ultra-ortodoxo.

"En el siglo XX, el mundo de la Torah estaba inmerso en una profunda crisis", nos comenta ella. "La Ortodoxia judía estaba casi extinta. Estaba siendo consumida por el movimiento judío de la Ilustración, el sionismo y el socialismo, y existía una marcada tendencia hacia esos movimientos. Según las estimaciones, sólo había varios miles de estudiantes de yeshiva en la Europa del Este antes de la guerra".

Fue la enorme destrucción ocasionada por la Shoah la que provocó que los sobrevivientes del Holocausto adoptaran medidas urgentes. "Se dieron cuenta de que se trataba de 'ser o no ser' ", nos explica. Cuando los sobrevivientes vieron que casi todo el mundo de la Torah estaba prácticamente en llamas después de la guerra, un hecho que se agudizó tras el establecimiento del Estado de Israel
secular, los líderes religiosos y los fieles ordinarios llegaron a la conclusión de que era necesario luchar para restaurar el mundo de la Torah.

"Es probable que sin la Shoah, el mundo de la Torá se hubiera extinguido", razona la Dra. Shaul. Según esta investigadora, existe una negación dentro del público haredi con respecto a la magnitud de la brecha creada por la Shoah. Aunque la Shoah supuso la destrucción del espacio geográfico donde residían las dinastías hasídicos, además de su cultura y lengua, el ethos haredi decidió centrarse en la continuidad.

"La sociedad haredi se ve a sí misma como un auténtico memorial, un recordatorio viviente de lo que existió antes del Holocausto, aunque esto está lejos de ser exacto", continúa la Dra. Shaul. "Pero es lo que les ha permitido superar los desastres de la Shoah".

"La forma más común de conmemorar a las víctimas de la Shoah dentro de la sociedad haredi es mediante la publicación de libros de la Torah y dedicarlos a la trascendencia de las almas de las víctimas", añade.

Según la Dra. Shaul, un buen número de personas que fueron los únicos sobrevivientes de sus familias buscaron publicar los restos de sus escritos, o los de otros sobrevivientes de la Shoah, con el fin de perpetuar ese mundo perdido de la Torah.

"Esos libros incluían los discursos de las víctimas bíblicas y los escritos de los sobrevivieron a la Shoah, así como fueron reimpresos los libros perdidos durante la Shoah para que sirvieran como testigos o monumentos escritos de las personas, comunidades e instituciones religiosas aniquiladas".

La Dra. Shaul señala que, "a diferencia de su objeción a los días oficiales de conmemoración de la Shoah, la sociedad haredi - o la sociedad hasídica, para ser más exactos – ha desarrollado unos días regulares en el calendario para recordar a las víctimas. Ellos son los días de celebración de los rebbes o los días de salvación, que han pasado de ser días de conmemoración de la Shoah a días de dar gracias por el rescate milagroso".

En su libro, la Dra. Shaul intenta desviar la discusión del hecho de que algunos rebbes escaparon de los nazis por su cuenta y por los pelos, mientras que sus seguidores se quedaban atrás. La alegría por la salvación de la dinastía hasídica finalmente eclipsó el sentimiento de pérdida.

"El día de la salvación celebrado por muchos movimientos hasídicos es presentado hoy en día como un día de alegría por la salvación de la Torah y de toda la dinastía hasídica, en lugar de como un día de alegría personal por el rabino", nos dice ella.

"El día de la salvación reforzó tanto el mito del milagro del rescate de la Torá en nuestro tiempo, como el estatus de los rebbes como restauradores del mundo de la Torah. Una vez que los movimientos hasídicos crecieron, esas conmemoraciones se convirtieron en una demostración de fuerza del movimiento hasídico, que tiene como objetivo, entre otras cosas, fortalecer el orgullo haredi y servir como prueba evidente de la victoria de su vía espiritual".

Labels: ,

Monday, October 20, 2014

Humor: (John Kerry: Yo también creo que el conflicto palestino-israelí provocó el ébola - Preoccupied Territory)




Ustedes, los israelíes, son tan hipersensibles. Ustedes reaccionan exageradamente a cada pequeña distorsión, a cada pequeño indicio de que me he tragado la gran mentira palestina con anzuelo y plomada incluidas. Pero ustedes deberían guardar su bilis para cuando haga pronunciamientos mucho más ofensivos como cuando atribuyo la amenaza del Estado Islámico a la resolución del conflicto palestino-israelí. En definitiva, lo anterior no vale nada. También he sostenido que el no resuelto conflicto israelí-palestino ha causado el brote de ébola en África.

La repetición de la narrativa palestina de que ellos son un "pueblo indígena desposeído de sus tierras por unos sionistas foráneos" ha tenido éxito: no sólo ha logrado que la mayoría del mundo vea a Israel como un usurpador ilegal, sino que ha logrado hacer olvidar completamente que nunca jamás ha existido un país llamado "Palestina" cuyos supuestos ciudadanos hayan podido ser desposeídos.

La facilidad con que esa noción inventada se ha convertido en la "realidad" demuestra un principio importante de la diplomacia, la cual se supone que es mi especialidad: puedo decir lo que quiera, a pesar de cualquier evidencia contradictoria, que será tomada como mi verdad personal. Así que voy más allá: el ébola es el resultado del conflicto sin resolver entre Israel y sus vecinos, y la única solución a dicha epidemia es que Israel cese la construcción de viviendas para los judíos en el corazón histórico de la Tierra de Israel.

Ninguna evidencia es necesaria. Todo lo que tengo que hacer es hacer el suficiente ruido, en múltiples ocasiones, y el mundo finalmente comprará mis palabras. Esa es la forma en que trabaja la diplomacia internacional.

Lo sé todo sobre la amenaza que representa esa enfermedad para la sociedad en su conjunto. Su extensión más allá de África está casi asegurada - la cuestión que únicamente está en duda es en qué medida, y que otras sociedades se desmoronan como resultado de ella - . Por eso es crucial que resolvemos ahora el conflicto entre israelíes y palestinos, antes que más casos de ébola aparezcan en España o en los EEUU.

¿Ven lo fácil que es? Se trata de un llamamiento a "una necesidad", eso sí, ignorando que dicha necesidad tenga algún vínculo lógico con los hechos.

Aquí está otro buen ejemplo de ello: la política de asentamientos de Israel es la causa principal de las muertes relacionadas con el tabaco en los EEUU. Y hablamos de cientos de miles de muertes cada año. Así pues, debemos actuar ahora para poner freno a esos asentamientos, o incluso a la intención anunciada de planificar futuras licitaciones para la construcción. Es así de importante. No se puede ser demasiado cuidadoso cuando se trata de vidas humanas.

Claro que existe una excepción a todo esto: todos los civiles asesinados por los ataques aéreos estadounidenses contra posiciones del Estado Islámico. Pero si me dan un minuto, yo, John Kerry, también culparé de eso a Israel. Se trata de una operación milimétrica cojonuda.

Labels: ,

Sunday, October 19, 2014

Muy recomendable: Académicos izquierdistas israelíes atrapados en su encrucijada - Ruthie Blum - Algemeiner


Prestos para votar una resolución que boicotea a los académicos israelíes, el Doctoral Students Council de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) está demostrando ser tan cerrado de mente y estar tan intelectualmente en bancarrota como muchas de las otras instituciones de educación superior de todo el mundo. Este es sólo un ejemplo de la depravación moral que ha infectado a los campus occidentales con una enfermedad mucho más letal que el Ébola.

Hay, sin embargo, dos elementos literarios que sobresalen en esta nube tan espesamente oscura: la ironía y la justicia poética.

La ironía es que la mayoría de los académicos israelíes (en particular los del sector de las humanidades y las ciencias sociales) no sólo comparten la perspectiva de sus colegas en universidades extranjeras, sino que la imparten a nuestros hijos en nuestra propia casa. Tampoco la universidad es su único atril desde donde lucirse. Al contrario, sus credenciales académicas también les dan acceso a las páginas de opinión de los periódicos israelíes. Y cuanto mayores son sus críticas a su propio país, mayor exposición y recompensas reciben en Europa y los Estados Unidos.

Y aquí es donde interviene la justicia poética. Cada vez que una comunidad académica boicotea a los profesores israelíes, automáticamente perjudica a una gran cantidad de idiotas útiles israelíes altamente favorables a su decisión. Es por eso que no hay mejor manera de odiar a Israel que desde el propio Estado judío.

Es por todo esto que los miembros de la academia israelí se sienten injustamente tratados por dichos boicots. Aparte de tener que despedirse de sus codiciadas giras de conferencias y de las ofertas de libros, se sorprenden de que - los "buenos judíos israelíes", con sus impecables políticas de izquierda - deban convertirse en las torres de marfil desterradas del paraíso políticamente correcto.

Tomen el caso de la doctora Anat Rimon-O, por ejemplo. Una profesora de educación, cultura y ética en varias instituciones académicas de Israel. Miss Rimon-O es una ideóloga radical cuyas posiciones sobre Israel serían un orgullo para cualquier antisemita, y su mala opinión de Occidente justificaría ser contratada como relaciones públicas por el régimen iraní.

El mes pasado, Rimon-O publicó una extensa defensa de ISIS en su página de Facebook. En lugar de ser desacreditada en el acto, fue invitada a participar en un programa de televisión en horario estelar la noche del lunes. El programa coincidió con los informes de que el ISIS se disponía a tomar Kobani en Siria, después de haber capturado con éxito más de una base militar en Irak.

El siguiente es un extracto de su perorata televisiva que apenas deja leerse en el original hebreo:
"Hay algo conmovedor sobre la forma en que esta organización [el ISIS] responde a los americanos: con una muestra de poder y desprecio; con la decapitación... Ante los drones que masacran a los musulmanes en todos los países que poseen petróleo y otros recursos, sacan sus cuchillos, cortan cabezas y lo filman. Detrás de todo esto hay una declaración: llevar este infierno fuera del Oriente Medio - allí de donde están ustedes y las corporaciones que sus ejércitos sirven -... Me gustaría aprovechar esta oportunidad para preguntar a Obama: ¿Cómo puede ser combatido el ISIS con la fuerza? Después de todo, es el producto de la fuerza que ya se utilizó en el pasado, ¿no es así? ¿Cómo puede una organización que es el producto del uso de la fuerza eliminar el uso de la fuerza? 
Yo quería proponer una dirección diferente... Tratar de disculparse... ante los ciudadanos de Irak; intentar compensar a los sobrevivientes. Tratar de confesar honestamente el cruel y malvado camino elegido por los Estados Unidos para explotar los recursos del mundo para sus ricos. Despachar sus investigadores para que recojan estadísticas sobre el número de víctimas que esta política ha exigido al mundo musulmán, y sobre el nivel de destrucción que en todas partes del mundo han impuesto los culpables sobre los justos y los inocentes... 
Después de la disculpa y de una oferta de indemnización, deberían intentar averiguar lo que quiere el ISIS y ayudarles a lograrlo".
Cuando se le preguntó como ella podía tolerar la decapitación "por cualquier motivo", ella negó que apoyara esa práctica, pero matizó que la decapitación no era una práctica exclusiva de los islamistas, ya que fue empleada durante la Revolución Francesa.

Aunque Rimon-O es una extremista, su visión del mundo no es en absoluto una aberración dentro del mundo académico israelí. Que ella vaya a estar entre los boicoteados por los estudiantes de doctorado de la CUNY resulta a la vez apropiado y divertido, una ilustración perfecta de cómo los izquierdistas se merecen los unos a los otros.

Lástima que el resto de nosotros debamos estar constantemente atrapados entre su tóxico fuego cruzado.


Labels: , ,

Los continúos y desafortunados comentarios de Kerry sirven a la propaganda radical - Ben-Dror Yemini - Ynet



Un error es un contratiempo. Muchos errores apuntan a un grave problema.

Hace unos años, fue el secretario de Estado estadounidense John Kerry quien le dio a una delegación que proponía "liberar Gaza" una carta de apoyo. La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, dijo que Kerry no había participado personalmente y que no sabía de qué se trataba.

Nuevamente, en medio de las últimas negociaciones, Kerry lanzó una serie de afirmaciones sobre un boicot anti-Israel, advirtiendo que Israel podría convertirse en un Estado de apartheid. Los partidarios del boicot, la desinversión y las sanciones (BDS) se lo anotaron como otra victoria.

Hace varios meses, Kerry sugirió un vínculo entre la pobreza y el terrorismo. Los asesinos de la yihad global, esos que quieren convertir al mundo entero en un lugar especialmente oscuro, se convirtieron gracias a sus palabras en unos activistas en busca del bienestar, y ellos ni siquiera lo sabían.

Ahora les ha tocado a los voluntarios del Estado Islámico, cuya motivación ha ligado nuestro inefable secretario de Estado estadounidense John Kerry al conflicto palestino-israelí. A raíz de las reacciones airadas que sus palabras han causado en Israel, la viceportavoz del Departamento de Estado Marie Harf se apresuró a argumentar que las declaraciones de Kerry habían sido distorsionadas. Ella tiene razón. Su sentido original era mucho peor.

"Todos" dijo Kerry, refiriéndose a los líderes árabes, le habían dicho que el conflicto palestino-israelí estaba generando la ira que estaba empujando a los jóvenes hacia el ISIS.

Es interesante que Mr. Kerry nunca haya hecho mención del gran capital saudí y qatarí, que invierte masivamente en las mezquitas y en los grupos islamistas de todo el mundo, inclusive en Europa, como una de las causas que da lugar a dicha radicalización. Él tampoco ha arremetido contra Qatar, que se ha convertido en el principal financiador de las organizaciones yihadistas.

Kerry tampoco está criticando la incitación antisemita que crece sin parar dentro del mundo musulmán, bajo su tácita aprobación y autoridad, y que está patrocinada por al-Jazeera, entre otros.

Naturalmente, Kerry no culpa de la ira de los musulmanes a los propios Estados Unidos, cuyas acciones en Afganistán y en Irak han provocado la muerte de cientos de miles de personas, en su mayoría inocentes.

Este hombre recita repetidamente afirmaciones infundadas al servicio de la propaganda radical, que suele ser también anti-occidental. ¿Qué demonios le pasa?

Clare Short, quien fue ministra en el gabinete del ex primer ministro británico, Tony Blair, dijo en el pasado que "Israel era la principal causa de la violencia en el mundo". Y aunque suena difícil de creer, inclusive culpó a Israel "por el calentamiento global (por distraer los esfuerzos)". Kerry todavía no ha llegado a eso. Los EEUU han sido y son todavía un amigo insustituible.

Pero la serie de comentarios realizados por Kerry deja a las claras que estamos ante un hombre atrapado por una concepción ideológica post-colonialista que culpa a Israel de casi todos los problemas del mundo. Esta es una escuela de pensamiento que es fundamentalmente anti-Estados Unidos, incluso antes de ser anti-Israel.

Debemos saludar a Kerry por su insistencia en querer lograr un acuerdo basado en dos estados para dos pueblos, pero es una pena que él se encuentre atrapado por una concepción ideológica que paradójicamente es la mayor enemiga de tal acuerdo.

Labels: ,

La estúpida Albión: Estudiantes británicos se niegan a conmemorar el Holocausto por ser un acto "eurocéntrico" y "colonialista", y rechazan condenar al ISIS por ser síntoma de "islamofobia"



En otra polémica decisión, la Goldsmiths College Students' Union ha rechazado, por un margen de alrededor de 60 a 1, una moción para conmemorar el Día del Holocausto y a todas las víctimas de genocidio.

La oficial de Educación Sarah El-Alfy instó a los estudiantes a votar en contra de la propuesta y rechazarla por "eurocéntrica" ​​y "colonialista".

Un estudiante no identificado agregó que "El movimiento obligaría a la gente a recordar ciertas cosas que pueden no querer recordar", mientras que otro argumentó que como el College Students' Union era "antisionista" no podía conmemorar el Holocausto.

Esta decisión sigue a la noticia de que la National Union of Students (NUS) votó en contra de una moción de condena ISIS y en apoyo a la resistencia kurda. La National Union of Students (NUS) ha rechazado la petición de condenar al grupo islamista ISIS con el argumento de que tal moción era "islamófoba", dando razón a las campañas que acusan a este organismo de utilizar su "control" para fomentar "políticas de identidad" divisivas.

Labels:

Saturday, October 18, 2014

Un diagnóstico del Haaretz - Seth Frantman - Terra Incognita


La propuesta de cantonización del país de Carlo Strenger

"Nuestros críticos liberales nos reprueban porque publicamos verdades desagradables sobre Israel. Pero endulzar las cosas no es lo nuestro", escribe el periodista del Haaretz de origen británico Anshel Pfeffer. Este periódico, que fue fundado en 1918, está a menudo en el centro de la controversia. De acuerdo con un informe publicado por el Arutz Sheva [N.P.: objeto ya de un post anterior por mi parte], se celebró recientemente una reunión tormentosa entre el editor del diario, Amos Schocken, y cientos de personas que habían cancelado su suscripción por la reciente cobertura de la guerra de Gaza.

De acuerdo con el informe, Schocken le dijo a los reunidos que el periódico "formaba parte de una serie de luchas por el carácter del país, y que apostaba por una sociedad más justa e ilustrada". No obstante, los asistentes estaban más directamente interesados ​​en temas específicos. "¿No hay líneas rojas (sobre lo que se publica)?", se preguntaban, quejándose de un artículo del columnista Gideon Levy donde se había atacado a los pilotos de Israel - una unidad del ejército considerada desde hace mucho tiempo como una vaca sagrada del estado -.  También se preguntaban si el periódico publicaría un artículo de un líder de Hamas.

El Haaretz es a menudo visto en el extranjero como un diario de referencia en Israel, una especie de New York Times del Estado judío. Y el Haaretz se esfuerza por presentarse a sí mismo de tal manera. Pfeffer afirma que aquellos que critican al diario se equivocan. "Una estúpida tendencia ha surgido en los medios sociales consistente en extrapolar una cita o un titular fuera de contexto y enmarcarlo... como antisemita". Estos críticos "necesitan que se les recuerde lo que representa el Haaretz, o más exactamente, lo que representa la democracia israelí”.

En un artículo del 2011 en el The New Yorker, David Remnick denominaba al diario israelí el de “los disidentes", afirmando que representaba la "conciencia moral" de Israel. Pero Erez Tadmor, en The Tower, acusaba al diario de ser un "caso de estudio del colapso del moderno periodismo" por ser cada vez más políticamente radical y asistir al desplome de sus "estándar periodísticos”. Un periodista palestino llamado Hakim Bishara afirmó que no debería tener que pagar por el Haaretz, a pesar de ser el único diario israelí en el que puede confiar, porque apoya una "agenda nacionalista".

Los que escriben en el diario parecen estar muy preocupados con el sionismo y el patriotismo. "El Haaretz nos empuja más allá de las zonas de confort", afirma Pfeffer, mientras castigaba de paso a los falsos sionistas y a los falsos patriotas. Schocken ha dicho que la estancia en los tribunales del periódico por sus repetidas "polémicas" forma parte de la política del diario. La excusa para los artículos que provocan indignación es que "el Haaretz presenta el debate interno en Israel sin adornos, y no vamos a embellecerlo", Por lo tanto, "sus columnas tratan sobre la democracia israelí y los que tienen problemas con ellas deberían darse cuenta de las implicaciones (de sus críticas)".

Amos Schocken escribió un llamamiento personal en mayo de 2014 a los lectores pidiéndoles que no se dieran de baja por “razones patrióticas”. "Usted puede ser nuestro socio en el esfuerzo continuo de dar forma a Israel como una democracia liberal y constitucional, la cual aprecia los valores del pluralismo y de los derechos civiles y humanos, y ello mediante su suscripción”. Cuando fue criticado por Richard Silverstein en su blog Tikun Olam por presentar al periódico como una especie de diario oficial y leal al estilo del soviético Pravda, Schocken le respondió en Twitter: "típico de los izquierdistas, más ocupados en demostrar quién es más izquierdista que en combatir a la derecha".

Lo cual parece querer decirnos que el Haaretz forma parte de una cruzada contra la derecha, al estilo de 1930, y que al igual que los ideólogos de la Guerra Civil española afirmaron que “No pasarán", el Haaretz sigue esa línea.

Y luego señala algo muy interesante. ¿Por qué algunos de sus artículos parecen racistas, odiosos y antisemitas?: “Fueron escritos por ciudadanos del Estado judío y tenían sobre todo como objetivo a los lectores judíos". Así que sólo para judíos, ese parece ser el diagnóstico del propio Haaretz. Schocken ha dicho algo similar el 27 de julio en la sección de Preguntas y Respuestas con los lectores del diario: "Somos un periódico super-israelí. Israel es nuestra área de actividad, nuestros editoriales son solamente acerca de Israel“.

Para entender al Haaretz hay que remontarse a sus orígenes como portavoz de la clase dirigente judeo-alemana que se trasladó a la Palestina británica. Su historia temprana estuvo profundamente entrelazada con la de Salman Schocken, un magnate de los negocios de Alemania. Schocken nunca aprendió a hablar el hebreo, pero cuando se trasladó a Palestina trató de llevar con él la cultura alemana y apoyó al movimiento pacifista y bi-nacionalista judío Brit Shalom. Compró el Haaretz en 1935 con el fin de convertir "a los serviles en seres humanos". Como observaba el artículo de Remnick, trató de guiar a los lectores "hacia sus opiniones fundamentales para que se adaptaran sin darse cuenta a nuestra opinión". Le disgustaba el Israel provinciano y parroquial, y "en una era de nacionalismo judío, él era el último cosmopolita, viviendo en hoteles y casas desde Scarsdale a Suiza". Fue un buen amigo de Hannah Arendt.

Muchos de los que escriben y han escrito en el Haaretz provienen de la misma pequeña camarilla étnica-religiosa. Amos Elon, uno de sus más conocidos escritores desde larga fecha, nació en Viena, emigró a Palestina con el ascenso de Hitler, y luego dejó a Israel antes de su muerte para vivir en Italia. Salman Schocken por su parte murió en Suiza. La autopercepción del Haaretz, y la de muchos de sus lectores israelíes, es a menudo muy similar a la opinión expresada por Ehud Barack de que Israel es una "ciudad en la selva”, siendo en este caso "la selva Israel y la ciudad el Haaretz".

Muchos de ellos no se sintieron en casa en Israel, un remanso en todo caso en el sucio y oscuro Oriente Medio, y soñaban mientras tanto con el cosmopolitismo "europeo". Ellos nunca descartaron su identidad europea y el sentido de superioridad europeo. Sus opiniones provenían a menudo de sus raíces en un pasado europeo. La independencia de Israel fue una tragedia para Elon, quien escribió que "la independencia de Israel fue labrada y ellos [los palestinos] pagaron con sus cuerpos, su propiedad y su futuro por los pogromos en Ucrania y las cámaras de gas nazis".

En 1997, el diario se asoció con el International Herald Tribune y su autopercepción de sí mismo como el único y auténtico diario intelectual en Israel fue transmitida de repente al mundo. El logro del Haaretz es un testimonio de la frase de Nietzsche “der Wille zur Macht", la voluntad de poder. Si usted cree en algo de una manera lo suficientemente fuerte, otros también lo creerán así.

David Makovsky es citado por Remnick como señalando que "la primera cosa que un ministro de Exteriores árabe me pregunta es ¿Leyó el Haaretz de esta mañana?". Para ser justos, en los años 1970 y 80, el periódico se había retratado a sí mismo como "una publicación para la gente intelectual" y tenía algunos reporteros de alta calidad. Los periódicos en Israel, desde sus primeros días, habían estado dominados por los partidos políticos y el Haaretz trató de romper esa tendencia, pero al inclinarse cada vez más y más hacia la izquierda radical la calidad de su información ha disminuido.

Un vehículo para la transmisión de la superioridad cultural

El principal problema de los que leen el Haaretz desde el extranjero es que no entienden el “diálogo” interno que se produce al leer el Haaretz en Israel. Ellos piensan que están leyendo un diario de centro-izquierda israelí, similar a los principales periódicos que con dicho sesgo ideológico existen en el mundo, tales como el New York Times, El País, el Corriere Della Serra, Le Monde o Die Welt. Pero mientras todos estos periódicos ciertamente tienen unas ideologías políticas y sus lectores reflejan ciertos datos demográficos, socio-económicos y raciales, ellos no tienen ni de lejos una mentalidad tan estrecha de miras como la del Haaretz.

Para entender al Haaretz uno tiene que entender en primer lugar que su velocidad de circulación en Israel es de un solo dígito, es decir, ese es su porcentaje de lectores con respecto a la población israelí (unos 20-30.000 lectores el diario impreso, en comparación con el más diario más leído, el Yediot, la opción elegida por cerca del 60% de los israelíes), y que es leído y escrito, por y para, el entorno de un grupo con una mente cada vez más radical, estrecha e insular. A esto ya hemos hecho referencia anteriormente al señalar que los principios de los propietarios y de sus escritores eran decididamente "europeos", tanto en su cultura como en su deseo de preservar la cultura "europea" en la "selva" del Oriente Medio. Pero lo que tenemos que entender es que esta visión sobrevive hoy en día bajo una autopercepción de supremacía moral y cultural.

El Haaretz es un "santo y seña" que se utiliza entre una pequeña élite que trata de demostrar así que son miembros del "club". Se trata de un vehículo de transmisión de una autopercibida superioridad cultural. Se trata por lo tanto de un diario intolerante, egocéntrico e insular que se ve a si mismo como completamente judeo-céntrico, israelo-céntrico y completamente identificado con el “judío europeo”, al que se le conoce como "asquenazi" en Israel, y con su agenda en Israel.

El concepto de racismo judío no es demasiado comprensible y a menudo es objeto de polémica. También se le malinterpreta  Los judíos europeos pasaron por una experiencia muy tortuosa en el período entre 1850-1950. Después de la haskalah, o la “ilustración judía”, muchos judíos en Europa eligieron el camino de la asimilación. A través de ella aprobaron una reforma religiosa encabezada por Israel Jacobson y otros que dio lugar al Judaísmo de la Reforma. Pero la asimilación, tan evidente en la historia y la vida de muchos judíos alemanes como Heinrich Heine y Karl Marx, se demostró como un fracaso ante el auge de un antisemitismo que apuntaba a los judíos como raza, más que como religión. El sionismo fue una respuesta a ello. Los fundadores del sionismo no eran judíos religiosos y sus puntos de vista de "Sión" como proyecto a menudo estaban influenciados por el nacionalismo al estilo europeo, combinado con los conceptos europeos de colonizar tierras inhospitas.

Se tiene que entender además que el injerto de un sub-conjunto de conceptos judeo-alemanes de insularidad y supremacía dentro del sionismo produjo una peligrosa mezcla de nacionalismo étnico y racismo secular "científico". Muchos judíos alemanes de la primera mitad de la XX se veían a sí mismos como representantes de una Kulturkampf (la Alta Cultura) frente a los "oscuros y salvajes Ostjuden" o judíos del este (donde más arraigó el sionismo y de donde procedían mayoritariamente los padres fundadores de Israel). Estos últimos Ostjuden, emigrantes judíos religiosos, muchos de ellos vendedores ambulantes y mayoritariamente pobres, eran odiados por la aristocracia (alta burguesía) judeo-alemana de donde procedían Salman Schocken y Hannah Arendt.

Arthur Ruppin, uno de los fundadores de la sociología israelí, y al igual que Schocken un miembro de Brit Shalom, creía que las entonces modernas ideas de la eugenesia debían formar parte del sionismo. Él escribió en 1919, como reveló Eitan Bloom, que "era importante la selección de material humano" para el proyecto en Palestina. "Si existe la posibilidad de efectuar una influencia en la dirección de la purificación de la raza judía..., es obvio que sería conveniente que vinieran solamente los racialmente puros a esta tierra".

Ruppin y su departamento de asentamientos de la Oficina de Palestina, una institución sionista en Palestina, fue influyente en la creación de una sociedad segregada intra-judía. Sus kibutzim serían laicos, socialistas y "solamente europeos"; y el propio Ruppin abogó por una separación intra-judía que sería similar a las teorías que se estaban planteando por aquel entonces en el sur de los EEUU, la India británica o Sudáfrica. Hay que recordar que en esa época la eugenesia y las teorías de la supremacía racial eran muy comunes y populares. El ambiente cultural de este sub-conjunto de sionistas de la Europa Central era tal que vieron a los judíos no europeos y a los procedentes del este de Europa o 'Ostjuden', junto con los árabes, africanos y otros, como inferiores.

Arendt sintetizó esta visión en 1961, al reflejar el ambiente en ​​el juicio contra Eichmann, y en una carta al filósofo alemán Karl Jaspers: "Mi primera impresión: en la parte superior (de los judíos israelíes), los jueces, de lo mejor de los judíos alemanes. Por debajo de ellos, los fiscales, galitzianos (Galitzia, actualmente el sureste de Polonia, parte occidental de Ucrania y pequeñas zonas de Eslovaquia y Rumania), pero aún así europeos. Pero todo está organizado por una policía que me pone los pelos de punta, sólo hablan el hebreo, y tiene un aspecto árabe... Y fuera de allí, la mafia oriental, como si uno estuviera en Estambul o en algún otro país medio asiático".

Y esto era en 1961, solamente quince años después del Holocausto, y en el período en que la descolonización se estaba convirtiendo en normal, y sin embargo, esta filósofa aparentemente "liberal y de izquierdas" creía que los judíos alemanes eran superiores al resto.

El mayor trauma al que el Haaretz se enfrentó en los primeros años del Estado judío fue la sensación de que el estado podría convertirse en un país "medio asiático" como los judíos de Yemen, Irak, Marruecos y otros lugares desde donde emigraron. En una serie de artículos de 1949, el escritor del Haaretz Aryeh Gelblum fustigó a los judíos no europeos del país. Comenzó explicando las bases eugenistas de su mentalidad racista: "Hay tres bloques principales: los europeos-asquenazi, los españoles-balcánicos(sefardíes), y los árabes-africanos. . . Me atrevería a decir que el primer bloque es la élite; el segundo bloque es uno inferior; y el tercer bloque, el árabe-africano, es incluso peligroso. Ellos representan una inmigración de una raza del tipo que aún no hemos visto en Israel. 

Antes que judíos, son un pueblo cuyo primitivismo es inigualable. Su nivel de educación roza las fronteras de la total ignorancia, e incluso peor, porque son incapaces de absorber nada intelectual. Por lo general, no están más que un paso por encima del nivel de los habitantes árabes, negros y bereberes de las tierras de donde proceden; en cualquier caso, se trata de un nivel que está por debajo de lo que hemos encontrado entre los árabes en la tierra de Israel en el pasado".

Él veía a los judíos de los países musulmanes como "con diferencia, un material humano inferior al de Europa". Material humano es un término asociado con el socialismo y el nazismo,  un término que ve a los seres humanos como objetos que se utilizarán para construir la sociedad. Es esencialmente elitista y fascista.

Un aviso, cuando ustedes lean hoy los artículos de Schocken, Pfeffer o de otros escritores devotos del Haaretz, no encontraran una fuerte crítica de estos puntos de vistas o un examen crítico del racismo en Israel durante la década de 1950. Usted no encontrara una condena de este sentimiento de racismo o de supremacía insular. En su lugar, podrán encontrar palabras como "democracia" y "pluralismo", o bien discusiones sobre las "verdades desagradables",  la "lucha por el carácter del país" y un "debate interno sin límites". Los puntos de vista de Gelblum no les resultan claramente inaceptables, ni tampoco las palabras de Arendt, al contrario, estos son puntos de vista normativos, éstas son las "verdades desagradables". Los racistas a menudo visten sus puntos de vista con la idea de que simplemente están diciendo "la verdad a quien quiera oírla". Así, algunas personas son "primitivas". Ari Shavit, otro articulista del Haaretz, admitió, como mucho de lo que escribió en su libro de 2013, que "Israel debía haber sido el hogar de los judíos de la Europa del Este, para ellos fue diseñado el estado. . . ya que no tenían más opciones que el sionismo o volver al este".

El Haaretz supone como diario la realización de éste ideal de un Israel que se supone que es el hogar de los judíos europeos (laicos). La gente se equivoca al pretender identificar al Haaretz con lo que ellos aceptan sin cuestionar o bien critican su auto-descripción de ser de "izquierdas". Pero el Haaretz representa a una izquierda impenitentemente situada en su visión de los años 1930. Esta era una visión que aún abrazaba la eugenesia y la supremacía de unos grupos sobre otros.

Amos Elon, quien escribió para el Haaretz durante décadas y que representó en gran medida la perspectiva del diario, escribió en 1953, cuando visitó Marruecos, que los judíos que allí conoció eran unos "degenerados", y ponderó "lo que representaría su elevada e incontrolada fecundidad para la robustez genética del pueblo judío (en Israel)". La fórmula mágica de la pureza genética judía fue también un proyecto de Ruppin cuando buscó aislar a los judíos europeos detrás de los comités de aceptación de los asentamientos y kibbutzim de Israel. Él creía que su genética les hacia superiores. Hay una línea ininterrumpida entre Ruppin, Gelblum, Elon, Arendt y el Haaretz actual. No es una coincidencia que todos ellos escribieran de esa manera, es el camino normativo de pensamiento en esa comunidad.

El racismo implícito que se ofrece en el Haaretz no tiene paralelo en los periódicos occidentales. Por supuesto, muchos periódicos occidentales también tienen un oscuro pasado racista y también han publicado "verdades desagradables" en los años 1930 y 50. Pero ya no lo hacen más. La diferencia es que el Haaretz es un periódico no reconstruido. Gideon Levy, uno de sus más conocidos escritores actuales, a menudo se esconde de las críticas presentándose como un mártir de la libertad de expresión. En un artículo de 2010 en The Independent se preguntaban si "Levy era el hombre más odiado de Israel o simplemente el más heroico". Al-Jazeera señaló en 2014 a Gideon Levy  como posiblemente el  hombre más odiado  en Israel por sus informes sobre los territorios palestinos ocupados. Este 27 de agosto, Levy incluso escribió una columna autocomplaciente donde se vanagloriaba por ser el hombre más odiado de Israel.

El problema con Levy es que aunque molestan sus radicales opiniones políticas, son ellas las que le permiten estar a salvo de una verdadera crítica. En un artículo de diciembre 2013 escribió "Un millón de inmigrantes de Rusia, un tercio de ellos no judíos, y algunos de ellos también con un elevado grado de alcohol y de delincuencia en su sangre, no eran un problema". Ningún periódico occidental habría publicado un artículo que dijera que un grupo étnico tiene "la delincuencia en la sangre", y si por error lo hubieran publicado, posteriormente se hubieran disculpado y censurado a su autor. Pero el Haaretz no es así, ya que de todo corazón se conecta con su punto de vista.

El odio a los rusos, como el odio a los judíos de los países musulmanes (ambos grupos mayoritariamente votantes de la derecha israelí), forma parte integral de la ideología de insularidad judeo-alemana y de la opinión de que los judíos de Europa occidental son superiores y lo mejor de Israel, tal como pensaban sus antepasados judeo-alemanes en la década de 1920 de los Ostjuden.

Desde la creación de Israel ha existido la opinión de que los judíos no europeos que inmigraban representaban una amenaza para la "hermosa Israel", tal como les explicaba Dudu Topaz (un conocido actor) a los votantes laboristas (mayoritariamente de origen europeo), o como dejaba entender la expresión "Mayflower sionista" del teniente de alcalde de Jerusalén Meron Benvenisti, al hacer alusión a los asquenazi seculares. En las elecciones de 1949, cuando resultaba claro que muchos judíos yemenitas votarían por el partido de Menachem Begin, Zalman Aran, el secretario general de Mapai, declaró:"Son esta gente la que bloquea el futuro del estado. . . Si no logramos detenerlos, un cáncer crecerá en este país poniendo en peligro su propia existencia". Décadas más tarde, Singer Meir Ariel declaró en la televisión nacional en 1998 que "a los inmigrantes rusos se les debe negar el voto hasta que hayan aprendido la realidad israelí". El profesor Alexander Yacobson escribió en 2011 que los judíos rusos representan "un cierto lastre para la democracia israelí por sus tradiciones soviéticas".

El punto de vista es que los judíos rusos, tal como argumentó Chemi Shalev, otro periodista del Haaretz, "provienen de trasfondos claramente no democráticos y representan expresamente a las circunscripciones antidemocráticas". Este mito de la "democracia" israelí forma parte integral de la autopercepción del Haaretz como periódico "democrático" de referencia. Pero esta visión no es compatible con una democracia en el sentido moderno, tiene más que ver con la década de 1930 y como veía la izquierda europea de aquella época la democracia como una herramienta.

El discurso normativo racista del Haaretz se extiende más allá de los judíos mizrahi, los rusos y los etíopes, pero incluye, sin embargo, a otro grupo que no encaja con su cosmovisión insular europea. En un reciente artículo de Salman Masalha escribió lo siguiente de un guardia de seguridad judío: "su color oscuro se veía en muy mal estado, hecho jirones y manchado con el mal”. Esta descripción resulta aceptable para el Haaretz, aunque mencione peyorativamente a alguien por su color de piel oscura. ¿Pero esto es normal en los periódicos izquierdistas occidentales? ¿Es forma parte del pluralismo progresista o del fascismo?

Anshel Pfeffer dijo que esa columna representaba la "belleza de la libertad de expresión (y del Haaretz)" y "yo no tengo que defender lo que dice sólo su derecho a hacerlo". Suele suceder a menudo que ese discurso sumamente racista en el Haaretz se justifica mediante la libertad de expresión. El Klu Klux Klan también se escondía detrás de la libertad de expresión, pero si el KKK escribiera una columna en el New York Times, o bien si la derecha europea radical lo hiciera en Le Monde, se exigiría que el periódico se disculpara y si no lo hiciera también sería acusado de racista.

El racismo forma parte de la libertad de expresión, pero no libera a un diario de su responsabilidad, y la verdad es que Haaretz tiene un patrón de 70 años de publicar artículos que lindan con el racismo. No obstante, se sale con la suya haciéndose pasar por "izquierdista", y mientras los no israelíes tienen miedo de criticarlo porque piensan que están dañando a una auténtica publicación de la izquierda progresista, sus lectores israelíes no lo critican porque muchos de sus lectores apoyan su sesgada cosmovisión europeo-céntrica del mundo. Pretenden que escribir historias "desagradables" forma parte de la controversia y que sus críticas a los otros judíos israelíes forma parte de la discusión “interna” judía, cuando en realidad se trata de historias difíciles de aceptar porque algunas lindan con las expresiones racistas de cualquier publicación etno-nacionalista y eurocéntrica de la extrema derecha europea. También pretenden apoyar a los palestinos, cuando los caricaturizan a la manera orientalista, y sus intentos de "salvarlos" forma parte de su complejo de superioridad.

En una entrevista de 2004 con Ari Shavit, el antiguo escritor del Haaretz Amos Elon le dijo a su colega que la democracia israelí estaba amenazada: "No me sorprende cuando nos fijamos en la población israelí. Sabemos de dónde viene. Ya sea desde los países árabes o de Europa del Este. Pero en el plano político, esta arrogancia se manifiesta en su abandono total de un abrazo a las élites (europeo asquenazis)". En octubre de 2013 el propio Ari Shavit escribió que "la batalla por Jerusalén está a punto de perderse. Los estudiantes haredim (ultra-ortodoxos) representan actualmente al 39% de todos los niños de las escuelas de la capital. Los estudiantes árabes representan al 37% de los escolares de la capital".

El punto de vista del Haaretz sobre la "democracia" es propio de una élite europeo-céntrico asquenazi que considera que “ha perdido" el país tras las elecciones de 1977. La "selva", por así decirlo, ha conquistado "la ciudad" a través de la demografía. Esta idea existente dentro del Haaretz también se expande entre sus compañeros de viaje, como Richard Cohen en The Washington Post, quien escribió en su reciente libro que "los judíos de las tierras islámicas, ya casi el 50% de la población, se han convertido en una prospera mayoría que ha cambiado la cara que Israel presenta al mundo”. Cohen utiliza la metáfora de que el buen Israel es el que mantiene el "carácter nacional" del "exilio europeo” y su pugna intelectual, con un rifle en una mano y un volumen de Kierkegaard en el otro.

Ese “carácter" de Israel es el que representa el Haaretz, y no implica tanto a la ideología como al origen étnico y la religión. Un judío de Irak parece que nunca podrá ser el adecuado para que represente el "rostro" o el “carácter” de Israel simplemente en virtud de su lugar de origen. Esto no se parece mucho a la ideología liberal de Occidente, que abarca el multiculturalismo, sino que se parece más bien a una ideología no reformada de los años 1930, la que guía al Haaretz y a los que están de acuerdo con su línea editorial. Sólo un Israel europeo lo satisface.

Entender el concepto de "pérdida (del país)" es clave para entender ese extremismo subyacente post-nostálgico del Haaretz. Todos sus artículos o editoriales dedicados a comparar a Israel con un "apartheid" estatal y las otras comparaciones con 1930, Alemania, el fascismo y el macartismo vienen derivados de sentir que el Estado ya no es el "nuestro". Cuando Sefi Rachlevsky escribió el 17 de septiembre que existe una similitud entre la agenda de ISIS y la de los israelíes que quieren un Estado judío, insistía en como el estado le había sido "arrebatado y entregado a la derecha", justamente en lo que debería concentrarse la izquierda - atacar a la derecha -, tal como le recomendó su editor Schocken a Silverstein.

La ideología insular europeo-judía-secular del Haaretz es exhibida todos los días. Carlo Strenger publicó un artículo el 10 de octubre del 2014 abogando por una organización del país por "cantones", con un mapa que mostraba las áreas de los árabes y de los judíos, reconstruyendo las circunscripciones electorales y argumentando a favor de una autonomía y un desarrollo independiente, algo que nos recuerda a la década de 1950.

En marzo, otro artículo de Kobi Niv abogaba por un "separado", pero aparentemente “igualitario parlamento árabe-israelí". Avi Shilon escribía el 17 de septiembre que "algunos grupos en Israel, como los árabes, ultra-ortodoxos y mizrahim, han tenido dificultades a la hora de integrarse a causa de la contradicción entre sus valores y la orientación original de la ideología sionista". La contradicción era obra del sionismo, y no era culpa de los habitantes originales de lo que hoy es Israel.

Y ésta es una contradicción perpetuada por el Haaretz en su continua y estereotipada mirada dirigida hacia los judíos rusos, los judíos ortodoxos, los etíopes y los judíos mizrahim y del mundo árabe, una mirada que les muestra como no bienvenidos o como una amenaza para el "sionismo original" y la "democracia" que apoya su visión del mundo eurocéntrica e insular. Es una visión del mundo que es profundamente judía en un sentido, tal como la describe Samuel Heilman en un artículo: "sin cultivar un ambiente donde los judíos organicen una vida distintivamente judía... no son nada en especial".

Pero la retorcida visión del Haaretz de la vida judía, esa representada por una clase elitista de intelectuales y profesionales conformados por la savia de la intelectualidad judeo-alemana y a quienes debería reservarse el liderazgo del Estado, representa una vida judía totalmente equivocada para el Estado judío.

Labels: ,