Monday, September 05, 2011

Los boicots (de Pappé) son una afrenta a la libertad académica - Nathalie Rothschild



La observación más astuta que se puede encontrar en el libro del historiador israelí Ilan Pappé “Out of the Frame: The Struggle For Academic Freedom In Israel (Contra el establishment: La lucha por la libertad académica en Israel)” es que escribir sobre sí mismo es una experiencia “embarazosa”. Rara vez se han visto mejor comprimidas en una expresión las 220 páginas de un libro mal estructurado, sesgado y vanidoso.

Pappé se dispone a escribir una "historia personal" sobre la forma en que se liberó de las garras del sionismo. Nos narra como él, el hijo de unos judíos alemanes sionistas emigrados a Israel, fue capaz de ver como el sionismo en realidad es una "filosofía racista y bastante malvada" que ejerce un "poderoso adoctrinamiento". En el momento en que llega el epílogo, afirma que no está seguro de haber respondido a las preguntas que se dispuso a explorar: qué provocó su "despertar", cómo su trayectoria personal representa una realidad más amplia y por qué la opinión pública israelí no cuestiona los principios del sionismo, y así sucesivamente.

Y es que en efecto, él mismo se aleja de esas preguntas. El libro no es ni una historia sobre su vida, ni un análisis de la atracción, o detracción, de los israelíes con respecto al sionismo. Tampoco es un relato sobre la lucha por la libertad académica en Israel. Más bien, es una historia resumida de los últimos 20 años de conflicto en Israel y de la lucha personal de Pappe por salir adelante en el mundo académico israelí, a la vez que lo critica desde dentro e invita a los académicos internacionales a aislar a sus colegas israelíes.

Pappé se ve a si mismo como un valiente disidente, afirmando que ha sido prácticamente el único en soportar el retorno de la militarización, la ideología de derechas y la demonización de los palestinos dentro de la academia israelí, los medios de comunicación y la vida pública y política. Se describe como un inconformista, como un valiente de verdad que da voz a los soterrados palestinos, como un historiador que emprende una difícil cruzada contra ese consenso nacional. Especula acerca de por qué se convirtió en persona non grata dentro del mundo académico israelí, de por qué fue excluido de los debates públicos y vilipendiado como un traidor.

Pappé es un miembro de ese puñado de autodenominados "nuevos historiadores" que, a finales de 1980, desafiaron a la narrativa estándar del conflicto árabe-israelí. La apertura de los archivos nacionales israelíes permitió que estos escritores revisionistas examinaran las acciones de Israel en el momento de la fundación del Estado judío en 1948, y presentaran una imagen más compleja de la narrativa propuestas hasta entonces por el Estado: de víctima ante las agresores y de David frente a Goliat.

Pappé es a menudo descrito como el más radical de los nuevos historiadores, y en “Contra el establishment” nos sugiere que ha continuado con sus críticas abiertas a la ocupación de los territorios palestinos en cada oportunidad pública que ha tenido - tanto en Israel como en el extranjero -, liderando dichas críticas hasta convertirse en un paria en su propia universidad de Haifa. En particular, él cree que sus colegas trataron de desvincularse de él por el denominado affaire Tantura.

Una parte importante del libro está dedicada a esta controversia, provocada por una tesis de doctorado presentada por Teddy Katz, un estudiante de la Universidad de Haifa, a finales de 1990. La tesis explora el destino de algunos pueblos cercanos a Haifa en la guerra de 1948 y que recibió un 97% de nota. Katz, que basó principalmente su investigación en entrevistas orales, llegó a la conclusión de que el Trigésimo Tercer Batallón de la Brigada Alexandroni de la Haganá, la milicia judía, la cual posteriormente se transformó en las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), había asesinado a 225 palestinos en la aldea de Tantura. Cuando un periodista publicó un artículo sobre las conclusiones de Katz, se desató una gran controversia, con los veteranos de la Brigada Alexandroni demandando a Katz por difamación. Pappé defendió a Katz y afirma que su participación en el affaire es la causa de que su relación con la Universidad de Haifa comenzara a deteriorarse. Esto fue durante la Segunda Intifada, cuando según afirma Pappé, hubo un aumento de la tensión en el campus y un ostracismo cada vez mayor de un número significativo de estudiantes árabes de la universidad.

Cuando una queja en contra de Pappé se presentó a la junta disciplinaria de la Universidad de Haifa, Pappe "disparó" una envió masivo de e-mails a sus amigos en todo el mundo para pedirles su apoyo. Y así dedica “nada menos que 11 páginas” de este libro a citar las 2100 cartas que recibió. Ellas “representan una lectura fascinante", afirma Pappé.

Sin embargo, la denuncia fue presentada después de que Pappé se convirtiera en un defensor prominente de un boicot académico internacional de Israel, pidiendo a las instituciones académicas internacionales que dejaran de cooperar con los investigadores israelíes, negándoles las subvenciones y oportunidades de publicación. Como profesor en el Instituto de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Exeter, ha seguido apoyando el movimiento favorable al boicot, desinversión y sanciones.

Con tales prácticas, Pappé y sus partidarios socavan en vez de defienden la libertad académica. El boicot académico es la antítesis del principio de libertad académica. Este principio requiere que la universidad sea un espacio donde las ideas puedan ser expuestas, testadas y debatidas libremente. Se trata de negarse a que la universidad se convierta en una especie de títere de una fuerza particular, ya sea un estado o un grupo de presión. Sin embargo, para Pappé, la lucha por la libertad académica en Israel al parecer sólo se refiere a su propia lucha por conservar su trabajo, para ser promovido, para enseñar lo que le de la gana y para ser invitado a conferencias.

Las vergonzosas 11 páginas de extractos de cartas laudatorias se ven superadas por el capítulo siguiente, que es un relato novelado de lo ocurrido con el affaire Tantura. La historia, escrita en un estilo popular, habla de los esfuerzos de un historiador palestino en Israel, y de su estudiante judío Yaacov, por persuadir a Fátima, una sobreviviente de Tantura, para que revelara la ubicación de una fosa común. En la introducción a la historia, Pappé dice que Yaacov es una representación de sí mismo y no es difícil saber quienes son los otros personajes de la vida real que aparecen representados.

Esta versión fabulada del affaire Tantura no ayuda a los esfuerzos de Pappé por revelar los hechos que sucedieron en Tantura. Si él está tan convencido de la verdad, ¿por qué recurrir a la ficción en el intento de convencer a sus lectores de su verdad? La fabulación, sin embargo, nos dice bastante acerca de los defectos de Pappé como historiador. No sólo se refugia en el ámbito de las creencias y sentimientos populares en “Contra el establishment...”, también trata superficialmente cualquier intrincado detalle referente a las tendencias políticas a fin de marcarse puntos propagandísticos, y finalmente establece emotivos paralelismos entre diferentes acontecimientos históricos con el fin de establecer un marco moral fácilmente reconocible para a sus lectores. La política de Israel, el Holocausto, la época del apartheid de Sudáfrica y el macartismo, todos están combinados aquí.

Pappé se presenta como una víctima vilipendiada y perseguida por su disidencia y por sus esfuerzos por revelar la verdad. De hecho, las instituciones académicas israelíes, sin advertirlo él mismo, salen bastante bien paradas de todo esto. La Universidad de Haifa no echó a Pappé, a pesar de sus esfuerzos para lograr que las instituciones de todo el mundo cortaran sus lazos con dicha universidad y a pesar de nsultar públicamente a sus colegas.

La lectura de “Contra el establishment...” nos muestra de hecho como no resulta difícil comprender por qué Pappé es tan poco del agrado de muchos en Israel. Él se muestra como un ser pomposo y narcisista que insulta a todos los que le rodean, mientras se eleva a una especie de estado de santidad. Contempla a la mayoría de los académicos israelíes como gente de mente estrecha e ideologizada, mientras que los periodistas israelíes son unos títeres de los militares y los ciudadanos israelíes son adoctrinados como a necios. Él cree que los israelíes deben ser regañados, sermoneados y disciplinados por los foráneos. Como demuestra la historia, describiendo a todo el mundo que te rodea como gente necia, engañada y psicológicamente dañada, no es probable que se gane muchos amigos.


Nathalie Rothschild

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