Sunday, June 09, 2013

Muy interesante, ¿los judíos son lagartos Rothschild?: El mundo conspiracionista de Alice Walker - Jonathan Kay - Commentary



La semana pasada, Jonathan Tobin publicó un post criticando a "92nd Street Y" - una "venerable institución judía"- por invitar a Alice Walker a un diálogo con Eve Ensler, la autora de "Los monólogos de la Vagina". Un montón de artistas y celebridades han expresado su solidaridad con la causa palestina. Sin embargo, como señaló Tobin, pocos han ido tan lejos como Walker, quien en realidad se negó a que su famoso libro "El color púrpura" se reeditara en hebreo, y trata de evitar que los artistas americanos actúen en Israel y viceversa. [N.P.: Ella es además una de las figuras más conocidas del movimiento de boicot BDS y de las flotillas a Gaza].

Tobin sostiene que los defensores de los eventos organizados por "92nd Street Y" se basan en una distinción intelectual entre el antisemitismo tradicional y el activismo estridentemente anti-israelí, y su post consistía en gran medida en un ataque contra esa premisa. Pero es importante tener en cuenta que incluso si se acepta esta distinción intelectual, algunas de las últimas reflexiones de Walker sobre las conspiraciones cuyo objetivo es la dominación del mundo aún sirven para descalificarla de la corriente principal del mundo intelectual. De hecho, son increíblemente ofensivas.

A principios de este año, Walker escribió un post en su blog personal titulado "Human Race Get Off Your Knees: I couldn’t have put it better myself (Raza humana, ponte de rodillas: yo no podría haberlo dicho mejor)". Los estudiantes de las teorías de conspiración reconocerán a "Human Race Get Off Your Knees" como el título de un libro del 2010 del paranoico británico David Icke, un ex jugador de fútbol profesional que se ha pasado las últimas dos décadas promoviendo la idea de que el planeta Tierra está controlado secretamente por unos lagartos gigantes interdimensionales que han tomado forma humana (la reina Elizabeth de Inglaterra y Bob Hope son dos de los ejemplos que suministra), y que operan en la Tierra a través de una sociedad secreta, al estilo de las de Dan Brown, llamada "la Hermandad de Babilonia", cuyos vástagos incluyen a la CIA y al Mossad.

Sin embargo, de acuerdo con Ms. Walker, el "Human Race Get Off Your Knees" de David Icke es un libro "sorprendente", "impresionante", "mágico", "profundo" y "toda una aventura su lectura desde el principio hasta el final" De hecho, según informa Walker, "sentí que era la primera vez que tuve la oportunidad de observar, y sobre todo imaginar y comprender, la raíz de la maldad increíble que se ha apoderado de nuestro planeta".

"David Icke me recordó a Malcolm X", añadía, sobre todo en el asunto de la "intrepidez" de Malcolm X.

Una de las teorías clave de Icke es que esos reptiles invasores (los "Annunaki") llegaron a la tierra para cosechar un tipo especial de oro, el cual al parecer impulsará enormemente sus sistemas nerviosos de lagarto. Este detalle resuena realmente con Alice Walker, que hace sus propias comparaciones con la propia historia colonial de la tierra: "Ellos [los lagartos] querían oro y querían esclavos que les sirvieran. Ahora, Dios mío, ¿a qué nos recuerda esto? Yo sólo estoy preguntando".

De hecho, la idea de una raza "alien" que busca dominar al mundo mediante el monopolio de del oro no es una idea original de David Icke. Es un tema común en todas las clases de literatura conspiracionista, incluyendo a los Protocolos de los Sabios de Sión, que presenta a sus imaginarios autores judíos declarando: "En nuestras manos está el poder más grande de nuestros días... el oro. En dos días podemos conseguir gracias a nuestros almacenes cualquier cantidad que nos plazca".

Como resultado, el "sorprendente", "impresionante", "mágico" y "profundo" David Icke resulta un alumno avanzado de los Protocolos. Es por eso que cita respetuosamente a los Protocolos decenas de veces en sus escritos, incluso en "Human Race Get Off Your Knees". Icke afirma que no está muy seguro de si los Protocolos son genuinos, o incluso si tratan de los judíos (a veces ha argumentado que los Protocolos tratan realmente acerca de los Illuminati, aunque no está claro, en su mente, donde termina un grupo y donde comienza el otro). Pero, en última instancia, está la aseveración de Icke en la página 127 de "Human Race Get Off Your Knees" de que los Protocolos "cuentan la historia detallada de los últimos cien años antes de que sucediera".

Icke se muestra extremadamente preocupado por los orígenes genéticos de los judíos, con el fin de rastrear su papel (tal como él lo ve) en el ascenso del universo controlado por esos hombres-lagarto de Babilonia, hombres que se infiltraron en la raza humana mediante matrimonios mixtos en el Oriente Medio. Pero después de haber recibido en el pasado acusaciones de antisemitismo, Icke generalmente prefiere utilizar el término "Rothschild sionista" a "judío". (La "verdadera" noción de la historia judía tal como lo conocemos, según escribe Icke, es "una mentira fabricada para servir a los intereses de la Casa de los Rothschild y de la red familiar Illuminati", las cuales, según nos advierte Icke, tratan de establecer una "dictadura fascista / comunista mundial").

En efecto, "Human Race Get Off Your Knees" está lleno de cuentos e historias de esos aparentemente despreciable "Rothschild sionistas", incluyendo largas secciones dedicadas a los males que han infligido a los palestinos. Es de suponer que este es uno de los aspectos del libro que logró que Ms. Walker se enganchara y ya no pudiera dejar de leerlo.

Grandes extensiones de Human Race Get Off Your Knees consisten en listas de empresas, ONG's y medios de comunicación que Icke afirma que están controlados por "la red de Rothschild sionistas" y sus "magos negros satánicos". Por supuesto, los "Rothschild sionistas" estaban detrás de la subida al poder de Hitler y Stalin, y según Icke, también del asesinato de Lincoln. También hay ramificaciones aún más extrañas, como cuando Icke afirma que "la Casa de Saud es una fachada falsa de la Casa de Rothschild" y que ellos no son en absoluto "árabes o musulmanes", en realidad son "Rothschild sionistas" que se remontan hasta un "antepasado judío del año 851 d. C.".

Podría suministrar otros cientos de ejemplos de este libro por sí solo, uno de los 19 que Icke ha escrito, y todos llenos exactamente de este tipo de odio, sin sentido alucinógeno. Y dice mucho acerca de Alice Walker, quien encontró este material "impresionante, mágico y profundo" en lugar de rechazarlo.

En una sociedad libre, David Icke debe tener la libertad de decir esas cosas. Y Alice Walker debe ser libre para alabarle por ello. Pero no pretendamos que cualquiera de estas dos personas son unos meros "antisionistas": está muy claro que se trata de una forma de pensamiento mucho más oscura y repelente la que está en juego aquí. Y no está claro por qué una ilustre institución judía como "92nd Street Y" puede querer proporcionarles un foro donde exhibirse.

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