Sunday, March 16, 2014

¿Por qué parece haber cambiado Kerry (el "poli bueno")? No era lo suficientemente pro-palestino para la izquierda judía americana (y para la israelí, y para Obama) - David Weinberg - JPost



Aquí está de nuevo la renacida línea de extrema izquierda del proceso de paz para decirle a Kerry: "tu proceso no es lo suficientemente bueno, no se acomoda lo suficiente a lo que desean los palestinos". Es además incluso peligroso, porque Kerry está "cediendo" ante Binyamin Netanyahu y ​​exigiendo concesiones "injustas" a Mahmoud Abbas, unas que nunca se plantearon en anteriores rondas de negociaciones.

La nueva estrella ascendente dentro la izquierda judía estadounidense, Peter Beinart, el niño mimado de J Street y de los círculos de la administración Obama, se ha ocupado de recuperar esa línea. Beinart está criticando al secretario de Estado de Kerry por estar "atrapado servilmente" a un plan de paz "inviable e injusto" que simplemente no cumple con las "legítimas expectativas" palestinas.

Beinart lamenta el hecho de que Kerry esté "tirando hacia atrás de los principios establecidos por Bill Clinton y Ehud Olmert", por los cuales Israel se retiraría permanentemente del valle del Jordán y de la casi totalidad de Cisjordania, haría de todo Jerusalén Este la capital palestina, permitiría a decenas de miles de refugiados palestinos regresar a Israel, y no exigiría el reconocimiento de Israel como Estado judío a los palestinos.

Beinart acusa a Kerry de violar los parámetros aparentemente sacrosantos de Clinton de 2000 y los "entendimientos" entre Olmert y Abbas de 2008. Beinart entiende esos parámetros y entendimientos como si fueran sacrosantos "axiomas" que han guiado las negociaciones entre israelíes y palestinos en el pasado, y que deben implementarse taxativamente en el futuro. Cualquiera que no obre en función de esa ortodoxia del pasado, esta promoviendo según Beinart un "contraproducente", "desequilibrado" (es decir, es demasiado pro-Israel) e "inmoral" proceso de paz.

En consecuencia, Beinart pide a J Street y a todos los buenos "sionistas liberales" que se "levanten desafiantes" y monten un escándalo "declarando a su vez su apoyo a los parámetros de Clinton y a los entendimientos Olmert". Cualquier acuerdo marco que "de a los palestinos menos de lo que les fue ofrecido por Clinton y Olmert" no cumple con las exigencias de Beinart.

He aquí una noticia para el poderoso y muy bien relacionado señor Beinart: no hay santos parámetros americanos del pasado que Israel deba acatar, ni realizar concesiones peligrosas, ni respetar unos ofrecimientos realizados a última hora y de forma desesperada por el corrupto Olmert a un más que pasivo Abbas. Son ofrecimientos anacrónicos, poco realistas, ilegítimos, y según las normas diplomáticas, irrelevantes.

Beinart y sus arrogantes amigos "sionistas liberales" pueden no haberlo notado, pero la democracia israelí ha decidido moverse en una dirección diferente. El pueblo de Israel ha elegido por dos veces seguidas a un primer ministro que considera explícitamente que los "axiomas" Clinton / Olmert son anacrónicos y equivocados, y por buenas razones.

Tomen la división de Jerusalén: Tanto el gobierno de Barak como el de Olmert fraguaron su caída en que fueron percibidos como dispuestos a dividir la capital de Israel. O pensemos en el Valle del Jordán: en la situación actual, ningún líder israelí creíble puede renunciar a un control israelí a largo plazo de la frontera oriental de un Estado palestino.

No obstante, no nos olvidemos que Abbas rechazó tanto las ofertas de Clinton como las de Olmert, y no existe un principio diplomático que diga que, años más tarde y sin embargo, Israel deba ofrecer a los palestinos aún más. Lo contrario es más bien lo cierto. Dado el evidente radicalismo palestino (véase Gaza), Israel ha actualizado y endurecido sus líneas rojas. Y esto requerirá concesiones significativas y dolorosas de los palestinos.

Por desgracia, está claro que resultará difícil que Beinart y sus amigos de J Street acepten esto. La arenga de Beinart sigue un patrón muy gastado y equivocado propio de la izquierda. En lugar de promover una verdadera paz en el Oriente Medio presionando a los palestinos para que adopten de una vez posiciones moderadas y realistas, la izquierda envalentona a los líderes palestinos para que se atrincheren en sus posiciones intransigentes, y como contrapartida se dedican a atacar a Israel, y en este caso, a John Kerry como "cómplice de Israel".

Pero claro, Beinart está en posesión de la razón: las demandas extremistas de Abbas son justas y se deben cumplir, de lo contrario el proceso será un fracaso. Así que no está dispuesto a aceptar que tal vez John Kerry haya hecho por una vez los deberes en serio, que tras ahondar profundamente durante seis meses en los detalles esenciales del conflicto palestino-israelí, quizás haya llegado a conclusiones que se inclinan más hacia las posiciones de Netanyahu que a las de Abbas, y considera que a lo mejor los "axiomas" de Netanyahu son más válidos que los de Olmert.

¿Podría ser esto legítimamente posible? ¿Podrían ser los axiomas de Netanyahu más que razonables? ¿Podrían ser las posiciones de Abbas irrazonables? Según el libreto de Beinart, esto es, por supuesto, imposible. Muchos observadores sospechan que las opiniones de Beinart reflejan las del presidente Barack Obama, y eso explicaría los varapalos contra Netanyahu en la entrevista que otorgó para Bloomberg News a Jeffrey Goldberg hace dos semanas. Se rumorea en Washington que Obama está disgustado con Kerry por sus posiciones "demasiado cercanas" a las de Netanyahu, y que Obama haya dicho que si él estuviera dirigiendo las negociaciones, mucho más concesiones se podrían haber extraído de su "buen amigo Bibi".

No está nada claro que Kerry se haya acercado a las posiciones de Netanyahu, pero Beinart sí tiene razón al decir que el fracaso de Kerry podría significar el fin de la solución de dos estados. Esto asusta Beinart hasta la desesperación. Pero bueno, ¿en qué estaba pensando?. Muchas voces centristas bastante razonables advirtieron de antemano que empujar de manera impaciente un proceso diplomático con un débil y recalcitrante líder palestino como Abbas, sobre un fondo de falsas expectativas palestinas (planteadas irresponsablemente por Clinton y Olmert), en un momento de grandes turbulencias regionales y de grandes incertidumbres para Israel, representa una actitud imprudente.

Después de haber ignorado las grandes probabilidades de fracaso, y tras haberle sermoneado y haber creído que Kerry, por supuesto, siempre fallaría a favor de los palestinos y en contra de Israel con respecto a las delirantes concesiones de antaño, la izquierda judía parece encontrarse a la deriva. Y su lógica dicta, al no ver cumplido lo predeterminado, que se vuelva contra Kerry como una extensión de Netanyahu. Lástima que la izquierda judía no gaste sus energías en llevar a Abbas hacia los senderos de la razón.

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