Saturday, November 07, 2015

Muy interesante: Desde las universidades occidentales a los ataques en las calles de Israel, el verdadero ciclo de violencia.- David Collier



Acabo de pasar dos días en el interior de SOAS, en el Centro de Estudios Palestinos como delegado en la 10ª Conferencia Anual de la Sociedad SOAS Palestina titulada 'Colonos y ciudadanos: Una visión crítica de Israel'.

En los años 1920 y 1930 los grupos sionistas de todo el mundo se reunieron con el fin de promover la causa sionista. Los mensajes básicos eran simples: fomentar, desarrollar, promover, adquirir, ayudar financieramente y educar. Debido a los esfuerzos de los sionistas dentro y fuera de la Palestina británica, la estructura del Estado judío estaba en su lugar mucho antes de 1948, y ya en 1936 los británicos en el poder describían la nación judía en Israel como semejante a "un Estado dentro del Estado" .

Ahora estamos en el año 2015, y todas las semanas, en los campus de todo Europa y los EEUU, organizaciones como la SOAS Sociedad Palestina prepara grandes eventos que se celebrarán con relación a 'Palestina'. Ni uno solo a los que he asistido tuvieron diferente enfoque que el demonizar a Israel, nada más. No promueven la inversión en áreas palestinas, ni promueven la educación, ni buscan formas de reconciliación o de promoción de la paz, ni tampoco buscan las formas de reducir el sufrimiento de los refugiados palestinos en el Líbano o Jordania. No buscan nada de eso, de hecho, las formas de mejorar la vida de los palestinos no les interesa en absoluto.

Lo que hacen, lo que todos hacen, es doble: en primer lugar, tratan de demonizar a Israel y de culparlo de todos los desastres, de cada error y de cada giro erróneo en el conflicto, no siendo los palestinos responsables de nada; en segundo lugar, los israelíes han tratado de perpetuar el conflicto proponiendo soluciones imposibles que disuaden a los palestinos de favorecer un compromiso y que inevitablemente conducen a más violencia.

En su charla el 18/10/2015 en la última conferencia del SOAS, Ilan Pappe declaró:

"Lo único que está trabajando para nosotros, por supuesto, es el movimiento internacional, el BDS, que no espere a que la unidad palestina o la izquierda israelí consigan unir fuerzas y actuar juntos".

Es importante entender la implicación. Pappe sugirió en su discurso que muchos de los propios palestinos, de la izquierda israelí y de los árabes israelíes "han comprado" la solución de dos estados. Según el propio paradigma de Pappe, esta no es una solución aceptable, afirmando además que las personas involucradas se ven impotentes por su propia visión estrecha, por lo que la influencia estratégica externa es fundamental y necesaria. O en un lenguaje más directo, "olviden lo que piensen los palestinos, nosotros conocemos mejor que ellos lo que necesitan".

Es el disco rayado de los que pretenden apoyar a los palestinos. En 1947 dijeron a los palestinos que rechazaran la partición, en 1948 les dijeron que sus aliados árabes ganarían la guerra, en 1949 les dijeron a los refugiados que no se reasentaran, entre 1949 y 1964 dijeron a los palestinos que no declararan su estado, en 1964 les dijeron que el OLP era su verdadero representante y así sucesivamente. Siempre desde fuera y siempre rechazando el compromiso. Se podría argumentar que los palestinos no tienen actualmente un liderazgo interno viable porque nunca se les permitió desarrollar uno naturalmente.

La conferencia en sí es una máquina bien engrasada. Hay un mensaje que debe ser transmitido y que se refuerza durante toda la conferencia. Es un constante redoble de tambor favorable al BDS. Las áreas débiles del argumentario del BDS son hábilmente desviadas más bien que ignoradas. Esto forma parte de una máquina de guerra que tiene la intención de permitir a los activistas impulsar su propaganda. Cada uno de los mensajes son recalcados una y otra vez, y pronto nos damos cuenta de que esta reiteración de un argumentario es el objetivo principal del evento, con unos portavoces cuidadosamente seleccionados para cubrir cada área del argumentario.
- La universidad de Israel es cómplice, por lo tanto, debe ser boicoteada
- La sociedad liberal de Israel es una ilusión y, por tanto, la presión debe venir desde fuera
- Con Israel no se puede negociar
- Los árabes israelíes son ciudadanos de segunda
- Israel vende armas al mundo y por lo tanto es protegido diplomáticamente por regímenes belicistas
- Israel es una sociedad derechista a la que cualquier buen socialista y progresista se opondría
- Israel mata a la gente para probar su industria armamentista y hacer dinero
- Israel es racista
- Israel es culpable de crímenes de guerra, de depuración étnica y de genocidio
- La solución de dos estados es un paradigma del asentamiento colonial
Por lo tanto, sólo el BDS y sólo la solución de un único Estado (árabe) puede ser la respuesta al problema.

Todos y cada uno de los portavoces era un activista, y la distorsión y la propaganda simplemente eran su mensaje. Algunos de los oradores nos adormecieron la mente con su indignante duplicidad, pero la mayoría simplemente realizó un abuso flagrante y vergonzoso del rigor académico, utilizando la investigación deliberadamente sesgada para difundir la distorsión de los hechos y dar combustible al odio. En un momento dado, incluso Noam Sheizaf, un activista israelí que escribe en la web de extrema izquierda antisionista 972, sintió la necesidad de criticar a uno de los portavoces previos por el tono sensacionalista que dio a uno de los temas y lo argumentó fuera de contexto. Incluso para Noam Sheizaf esto había ido demasiado lejos.

Pero este mensaje no tiene oposición. Dentro de unas universidades cuya evolución es imposible porque los departamentos del Oriente Medio se enfocan, y financian, cada vez más en el ámbito islámico, la divergencia interna queda sin respuesta. Una vez que se producen los "argumentos académicos", los mensajes se transmiten a los fieles en conferencias como la del SOAS, en Exeter, o como se pretendía en Southampton. Y esto está sucediendo actualmente en toda Europa y en los EEUU.

Y por lo tanto, lo que está sucediendo en los campus es la primera parte de un círculo muy violento.

Desde la conferencia, este mensaje se lleva luego a los "soldados de a pie". Decenas de miles de personas que toman ese mensaje en las escuelas, en los sindicatos de estudiantes y en las calles. Y esta visión  extremista y retorcida, que es claramente anti-occidental, se instala directamente en la corriente principal de la opinión por los medias.

Dentro de la sociedad en general, este mensaje no es cuestionado porque la gente tiene miedo de enfrentarse a acusaciones de sesgo cultural o incluso de racismo. La naturaleza inclusiva de nuestra sociedad promueve la visión de que todo el mundo tiene una voz y todo el mundo debe ser escuchado. Niños, estudiantes, compañeros de trabajo, armados con un odio por Israel, por Occidente, por el capitalismo y por los judíos, van por las calles y las manifestaciones con fotos de niños quemados, cuentos de lo maligno que es Israel, historias del sufrimiento sin fin de los refugiados, y piden simplemente a su amigos que ayuden la causa de la justicia.

Todo el mundo se ve bombardeado con imágenes, y sin alternativa posible para no ser aceptadas, sin ningún mensaje de oposición, y solamente en general con informes contradictorios en los medios de comunicación. Esta narrativa se crea y se extiende desde el extremismo para los ingenuos.

Después está la segunda parte del círculo.

Existe un video viral que vale la pena ver. Se trata de unas chicas que se manifiestan fuera de la embajada de Israel, y no lo harían a menos que alguien cercano no les hubiera envenenado. Alguien en su clase, alguien en su calle, alguien en su página de Facebook. Con un mensaje que infecta las mentes de jóvenes impresionables y que se ha apoderado de los movimientos de izquierda de todo el mundo, estos títeres, bien intencionados e ingenuos, salen a las calles protestando contra Israel. Es un fracaso absoluto de la sociedad occidental que estos jóvenes no conozcan la diferencia entre la única nación libre en el Oriente Medio y los que cortan las cabezas de los no creyentes. No hay otra forma de ver esto, estas chicas crecerían como jóvenes occidentales normales si nacieran en Tel Aviv o formarían parte de un culto terrorista extremista radical si lo hacen en Gaza; si supieran la verdad, ¿a quién realmente apoyarían?

Y luego está la tercera parte del círculo.

Estos extremistas occidentales luego van y venden a los palestinos su mensaje de odio como el de un rotundo éxito. No pongan en peligro sus objetivos máximos, no negocien. Se les dice que el BDS tendrá éxito donde los ejércitos de Egipto y Siria fracasaron. Y así, para cerrar el círculo, entramos en Israel. La situación sobre el terreno se estanca, la opinión moderada se ahoga y los extremistas formulan la respuesta estratégica. El primer ministro israelí puede ofrecer negociaciones de paz sin condiciones previas para recibir simplemente el silencio como respuesta. Los "académicos" y los grupos terroristas hablan el mismo idioma: no a la negociacion, no al compromiso, no al reconocimiento de Israel.

El silencio, o el 'status quo', se convierte entonces en el enemigo del extremismo. Los períodos de calma eliminan la narrativa palestina de las pantallas de televisión, esto a su vez reduce la financiación, reduce las donaciones y disminuye la energía detrás de las manifestaciones anti-israelíes en Occidente. Por lo tanto, es necesario que haya problemas. Los grupos extremistas buscan la confrontación, sus miembros terroristas encuentran maneras de convertir la nada en la chispa en un motín, y con una incitación deliberada, se da inicio a otra ronda de ataques contra israelíes inocentes. Israel tiene que responder por lo que la mayoría de la población de Cisjordania se ve de nuevo inmersa en el conflicto.

Se cierra el círculo. El combustible que estos ataques terroristas proporciona genera la respuesta requerida en Occidente. Y los "académicos occidentales" se dan palmaditas en la espalda y comienzan a planear la próxima conferencia académica sobre Palestina.

Esta es la industria del terrorismo, y la SOAS es una de las principales fábricas de esa industria en el Reino Unido (solo en la SOAS han tenido lugar 4 eventos pro-palestino en los últimos 10 días). Pero la SOAS no es una isla, existen estas fábricas por todo Occidente, y los gobiernos locales y extranjeros que saben que existen, parecen incapaces de detener el ciclo. Ya es hora de comenzar a hablar de por qué, una vez más, judíos inocentes están muriendo en las calles debido a la inactividad o a la falta de preocupación de los responsables políticos occidentales.

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