Monday, May 16, 2016

Francia, ¿antisionismo de estado? - Shmuel Trigano - Actualité Juive



Que Francia practica una política pro-árabe, nadie podrá negarlo.

Que Francia, desde la época del Gran Mufti nazi, al cual ayudó a escapar del juicio de Nuremberg, ha hecho de la promoción de la causa palestina un pilar de su política exterior, ¿quién puede negarlo?.

Que bajo Sarkozy consiguió que se admitiera a la Autoridad Palestina en la UNESCO como si se tratara de un Estado, ¿alguien lo negará?

Que con Hollande se ha reconocido a un Estado palestino que no existe en la realidad, ¿podrá alguien negarlo?

Que bajo Hollande se aprobó una resolución que volvía a los judíos extraños y ajenos a los mismos lugares donde se desarrolló su historia antigua y su religión, ¿será posible negarlo?

Que tratar de montar una "conferencia" internacional para tratar de imponer a Israel un diktat si no acepta las demandas de la Autoridad Palestina,¿lo negará alguien?

Que para montar dicha conferencia hará perjurio de las garantías de los Acuerdos de Oslo que prohíben cualquier enfoque unilateral, ¿será posible negarlo?

Que Francia condena a Israel por ocupar territorios que nunca han sido independientes, mientras que tolera y bastante más la ocupación turca de Chipre o la marroquí del Sahara Occidental, ¿será posible negarlo?

Que Francia critica a Israel en nombre de los derechos humanos, pero ella misma se ha convertido en el segundo mayor traficante de armas del mundo, teniendo como principales clientes a las dictaduras árabes, y recibe con pompa al último dictador de Cuba, ¿quién puede negarlo?
 
Que la sociedad francés demuestra una enemistad ambiental hacia Israel, tal como se refleja en sus medios de comunicación, en sus redes sociales, en su edición, en sus universidades, ¿quién lo negaría?

Que esta manifiesta enemistad se ha formalizado a través de la información sesgada que proviene de su agencia semi-gubernamental de prensa, la AFP, que reescribe los acontecimientos en favor de los palestinos, borrando y justificando sus actos terroristas, ¿lo negará alguien?

Que este discurso puede servir como una incitación al odio por parte de los antisemitas, ¿quién lo negaría?

Que en las manifestaciones en Francia se puede oír gritar "Muerte a los judíos", o que en todas ellas se puede ver las banderas de la OLP o Hamas, ¿para qué negarlo?

Que altos funcionarios o importantes editorialistas pueden comparar la inmigración de judíos franceses a Israel con los islamistas que se apuntan a la Jihad en Siria, ¿cómo poder negarlo?

Que un buen número de películas en los canales públicos o en los libros de uso público pueden reescribir la historia judía y la historia de Israel sin que nadie se inmute, que el judaísmo sea golpeado en tal y cual revista por "su crueldad y su violencia", además de por "su falsificación de la historia" de la que sería su producto, ¿quién lo negaría?

Que la participación de intelectuales judíos en el debate público está condicionada a su disociación de Israel, de Netanyahu hoy en día y de Sharon ayer, o simplemente del sionismo en general, ¿tendrá alguien el valor de negarlo?

Que un gran número de intelectuales judíos han desaparecido de los debates públicos de la radio, de la televisión, de la prensa y de las revistas "distinguidas" como por arte de magia, ¿se podría negarlo?

Que su palabra y sus escritos ya no tengan espacios donde oírse y leerse, ¿quién lo negaría?

Que un estudiante que elija un doctorado con relación al mundo judío - su religión, su historia, su sociedad, su pensamiento - está condenado a un callejón sin salida profesional, inevitable debido a la marca de Caín que esto representa, ¿lo podrá alguien negar?

Que los solicitantes de empleo borran de su curriculum vitae sus eventuales cursos en instituciones judías para poder así tener alguna posibilidad de conseguir el trabajo, ¿me lo negará alguien?

Que los judíos se vean obligados en algunos barrios a evitar ser reconocidos como judíos para no correr el riesgo de ser agredidos, ¿podría alguien negarlo?

Que desde hace 15 años, la sociedad y sobre todo el estado francés han tolerado los actos antisemitas en gran número, sin combatirlos y condenarlos, ¿alguien lo dudaría?

Que los responsables de estas agresiones no han sido identificados de una manera clara, ¿quién lo negará?

Que la designación de estos agresores se ha vuelto imposible o está prohibida bajo el pretexto de evitar las amalgamas de la población musulmana, ¿habría quién lo niegue?

Que los judíos dejaron de ver a sus amigos no judíos para evitar disputas y peleas, ¿lo negará alguien?

Que los judíos viviendo en algunos barrios han tenido que irse para escapar de una inseguridad manifiesta, ¿para qué negarlo?

Que cuando los judíos solicitan ayuda contra los antisemitas pueden ser acusados ​​de "comunitarismo", ¿habrá alguien quien lo niegue?

Que el sionismo se ha convertido en la definición de las peores cosas desafiando la verdad y la realidad histórica, ¿para qué negarlo?

¿Cómo podríamos denominar a este estado de cosas? ¿Antisionismo de estado? Si consideramos ahora el apoyo de Francia a la resolución antijudía de la UNESCO, lo más realista es llamarlo "Antijudaísmo de estado".

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