Sunday, August 28, 2016

Black Lives Matter y los judíos de auto odio - Joseph Telushkin - Tablet



Entre 1939 y 1945, fue asesinado un tercio del pueblo judío en el mundo. Eso fue un genocidio. Y desde que Israel tomó el control de Cisjordania y Gaza en 1967 en una guerra de autodefensa, la población árabe en estas dos áreas ha pasado de poco más de un millón a más de 4 millones. Eso no es genocidio. En todo caso, se trata de una explosión demográfica.

¿Por qué es importante mencionar estos datos demográficos? Debido a que el manifiesto recientemente publicado por el movimiento Black Lives Matter, un movimiento creado para abordar la cuestión de como inocentes hombres afroamericanos han sido disparados por agentes de policía por su aspecto, incluye un programa ampliado donde se denuncia a Israel, la patria judía, por la práctica de un "genocidio" contra el palestinos.

Rachel Gilmer, una mujer nacida de una madre judía que ha repudiado públicamente su judaísmo, jugó un papel importante en la redacción de ese manifiesto de odio hacia Israel del movimiento Black Lives Matter ¿Y por qué eso no me sorprende? Porque históricamente Gilmer encaja en la conocida descripción del "judío de auto odio" (que se odia a sí mismo y a los suyos).

Una de las más famosas figuras de "judío de auto odio" fue la icónica comunista judía Rosa Luxemburgo, quien cuando se le requirió que denunciara los pogromos contra los judíos, respondió con esta declaración conmovedora: "¿Por qué tendría que ser especial para mí el dolor de los judíos... Yo no puedo encontrar un rincón especial en mi corazón para el gueto. Lo cierto es que me siento como en casa en todo el mundo donde haya nubes, pájaros y lágrimas humanas".

Bueno, no exactamente todo el mundo. La indiferente respuesta de Luxemburgo ante la muerte de su madre le llevó a su padre a escribir de manera angustiada: "Un águila que se eleva tan alto pierde de vista la tierra que queda abajo... No haré que cargue más con mis cartas". Aparte de su padre, la única persona que conozco que se refiere a Rosa Luxemburgo como un águila fue esa "gran persona humanitaria" llamada Vladimir Lenin. "Pero a pesar de todos sus errores", declaró Lenin después del asesinato de Luxemburgo, "ella sigue siendo para nosotros un águila". Dando lugar a que el siempre astuto Winston Churchill comentara de Lenin: "Su nacimiento fue la mayor tragedia de Rusia. Su muerte [y su sucesión por Stalin] fue la segunda mayor tragedia de Rusia". Y entre los escasos partidarios de Stalin en los Estados Unidos - incluso después de que se revelara como un asesino de masas - un gran porcentaje, tal vez el mayor, eran... cómo dudarlo... judíos de auto odio.

Fue otro judío de auto odio, Nicolás Donin, quien instigó en el siglo XIII a los dominicos (la Iglesia católica ya no es antisemita, pero en aquellos años sí lo era) para que quemarán 24 carros cargados con miles de volúmenes del Talmud, en un momento en que cada uno de ellos estaba escrito a mano. Y por supuesto, fue Karl Marx, un descendiente de rabinos, y quizás el mayor judío de auto odio de todos, quien escribió: "¿Cuál es el culto secular del judío? El regateo. ¿Cuál es su dios secular? El dinero. ¡Bien, entonces emancipémonos del regateo y del dinero, ya que emanciparnos del judaísmo práctico y real sería la auténtica autoemancipación de nuestro tiempo".

Debido a la gran prominencia de Marx, esta cita sobre los judíos es bastante conocida. Menos conocido es que Hitler afirmaba que Marx era una especie de mentor en la cuestión judía: "Es suficiente que el conocimiento científico sobre el peligro del judaísmo se profundice poco a poco y que cada individuo, sobre la base de este conocimiento, comience a eliminar al judío que hay dentro de sí mismo, y me temo que este bello no procede más que que un judío".

Ahora, personas como Rachel Gilmer están extendiendo el libelo de que los judíos de Israel practican el genocidio, una acusación que no sólo es una mentira absoluta, sino que está destinada a conseguir que la gente vea a todos los judíos que apoyan el derecho de Israel a existir como gente malvada y capaz de defender cosas horribles. Tampoco el uso del término "genocidio" fue un desliz de la lengua. En una entrevista con el Ha'aretz, Gilmer dejó claro que la acusación de "genocidio" no fue "casual" y que el término fue elegido con deliberación (En la misma entrevista, Gilmer también se refirió a Israel propiamente dicho, y no sólo a Cisjordania, como "Palestina").

¿Qué pasa con esos judíos que están dispuestos a aceptar la redacción del manifiesto de Black Lives Matter donde se acusa a Israel de genocidio sin exigir la supresión de esa mentira? Lo que están haciendo, creo, es profundamente inmoral. Ellos saben que lo que se dice acerca de los judíos es una mentira, una ficción no menos viciosa que un libelo de sangre, pero parece que simplemente no les importa lo suficiente la verdad y que sus compañeros judíos se opongan a ella e insistan en que se suprima.

Sobre este tema, como en tantos otros, Martin Luther King lo dejó muy claro. Cuando escuchó a un estudiante negro de Harvard lanzar una diatriba contra Israel, King lo detuvo y le dijo: "Cuando la gente critica a los sionistas, ellos realmente están hablando de los judíos y están hablando de antisemitismo".

No quiero ver como los afroamericanos son acosados ​​o disparados, y yo no quiero ver como los judíos son difamados. Por desgracia, los judíos de auto odio y los ex judíos que ahora están tratando de secuestrar el movimiento Black Lives Matter para convertirlo en un movimiento de odio anti-Israel sólo están de acuerdo con la mitad de esa declaración.

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