Saturday, May 06, 2017

¿Quién asesinó a los armenios? - Dennis Prager - Jewish Journal



El editor en jefe del Jewish Journal, Rob Eshman, escribió recientemente una columna bajo el título de “Los niños de Morgenthau”, acerca de la película “The Promise”, cuyo tema es el genocidio armenio, y abordó ahí el tema del genocidio en general. Era importante recordar - o informar - a la gente acerca de los genocidios menos conocidos del siglo XX y el siglo actual.

Se mencionaban los siguientes genocidios:
  • El genocidio armenio
  • Los que se están produciendo en Siria e Irak
  • El exterminio de los yazidis por el ISIS
  • El fallido estado de Somalia
  • La persecución, deportación y hambruna provocada por el gobierno de Myanmar de la minoría rohingya
Pero hay una palabra que falta en todos los genocidios mencionados en el artículo de Rob Eshman.

Es la palabra “musulmán”.

Cada uno de los genocidios mencionados - con la excepción del de Myanmar (la antigua Birmania), donde las víctimas son musulmanes - fue o está siendo cometido por musulmanes.

No creo que Rob Eshman omita intencionadamente el hecho de que los autores de todos esos genocidios, menos uno, fueron/son musulmanes. El hecho es que con toda la atención que se presta al genocidio armenio, siempre se oye decir que los armenios fueron asesinados en masa por el “Imperio Otomano”, o por los “turcos otomanos”, o por el “régimen turco”, pero nunca se les identifica como musulmanes.

Rob Eshman, con razón, sugirió que los lectores vayan a GenocideWatch.com para más información.

Seguí su consejo, y aquí están los titulares que vi en la portada de esa web:
  • El museo del Holocausto condena la tortura y asesinato de homosexuales en Chechenia.
  • Violenta mortalidad en el genocidio de Darfur.
  • Siria: Destellos de humanidad eclipsados por la brutalidad de los ataques contra la población civil
  • ¿Cómo Alemania utilizó el Islam durante la Primera Guerra Mundial
  • (Otros titulares incluyen noticias sobre Brasil, Auschwitz, Ruanda y Camboya).
Una vez más, casi toda la discusión sobre los genocidios tiene que ver con el Islam.

Una de las principales declaraciones menos veraces de la historia de la presidencia moderna en los Estados Unidos fue la del presidente George W. Bush, cuando la famosa declaración después del 11-S de que “el Islam es una religión de paz”.

Entendí qué Bush sentía que tenía que decir eso, y seguir repitiéndolo. Pero no hay excusa para todos los académicos y periodistas que lo repiten como papagayos. El Islam fue una religión de guerra y de violencia desde sus inicios, cuando los musulmanes convirtieron por la fuerza a las tribus circundantes, y después todo el norte de África.

Los musulmanes perpetraron la mayor masacre de un grupo étnico de la historia, la masacre de cerca de 80 millones de hindúes durante los mil años de historia de dominación musulmana en la India. Incluso se jactó acerca de esta masacre al nombrar una amplia zona de la actual Afganistán como “Hindu Kush”, que significa “masacré de hindúes”.

La yihad o “guerra santa” - es decir, la conversión forzada de los no musulmanes al Islam - forma parte de la estructura misma del Islam. El escritor árabe más grande, y uno de los más grandes escritores del mundo, Ibn Khaldun, escribió en su obra fundamental, el “Muqaddima” ( “Introducción a la Historia”), que lo que distingue al Islam de todas las otras religiones es su doctrina de la yihad.

En la comunidad musulmana”, escribe, “la guerra santa es un deber religioso, y ello debido a la universalidad de la misión musulmana y la obligación de convertir a todo el mundo al Islam, ya sea mediante la persuasión o por la fuerza”.

Tampoco hubo esa “Edad de oro” de tolerancia musulmana en Al-Andalus (la España musulmana). Los judíos y los cristianos fueron perseguidos a menudo terriblemente. Simplemente, no murieron en gran número. Lea el recientemente publicado “El mito del paraíso andaluz” de Darío Fernández-Morera, un profesor de español y portugués de la Universidad de Northwestern.

Con esto no trato de incitar al resentimiento contra mis compatriotas de fe musulmana. Yo los considero precisamente eso: compatriotas de fe musulmana, que merecen el mismo comportamiento respetuoso que cualquier otro americano merece. Más que eso: Si el Islam debe ser reformado, ya que tiene que serlo, la reforma más probable es la que originen los propios musulmanes estadounidenses.

Las razones por las que es vital tener en cuenta que el Islam no es simplemente “una religión de paz” son:

• Para entender lo que Occidente está tratando de hacer cuando acepta a millones de musulmanes adicionales, especialmente del Oriente Medio, donde el Islam es más violento.

• Para comprender lo mucho que la izquierda miente - de manera más perniciosa en las universidades occidentales - cuando se trata del Islam, o bien se niega a enfrentarse a sus aspectos más negativos (mientras que se demora excesiva y escrupulosamente en las faltas de la cristiandad o del judaísmo).

• Para entender por qué es muy poco probable la paz con los palestinos. La sociedad palestina es ante todo una sociedad musulmana. Es por eso que rinde homenaje a los terroristas suicidas como a los mejores ejemplos de la población palestina. El conflicto árabe y palestina con Israel siempre ha sido causado por las creencias islámicas, no por una disputa sobre la tierra.

• Para entender por qué muchas personas cuyos corazones se rompen ante las imágenes de niños sirios, sin embargo se oponen a traer a cientos de miles de refugiados sirios a América y Europa. Uno de los problemas es la importación de un gran número de personas, muchos de los cuales no comparten muchos de los valores de la civilización occidental, y son los productos de la cultura árabe contemporánea, la cultura donde más se odia a los judíos fuera de Irán.

• Y porque la verdad es importante.

Por lo tanto, para volver al comienzo, Rob Eshman tiene razón al pedirnos recordar el genocidio armenio. Pero también tendríamos que recordar quienes lo perpetraron.

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