Sunday, June 18, 2017

La falacia, el engaño y el mito de Tikkun Olam - Gran Rabino YA Korff - Algmeiner



Es muy difícil, de hecho absolutamente insoportable, permanecer en silencio mientras muchos judíos, y ahora comunidades religiosas y seculares en general, realizan un mal uso y distorsionan el término Tikkun Olam, aunque ciertamente no de manera intencional o maliciosa, sino por ignorancia en la búsqueda de objetivos y principios virtuosos que puedan ser aplicables a la sociedad y a la civilización en general, pero que se ha convertido trágicamente en un pobre sustituto de una práctica religiosa auténtica.

Esta retórica de reparación se ha convertido en una obsesión, una especie de credo de cajón de sastre. Hoy en día todo es Tikkun Olam. Basta de estos Tikkun Olam, son un error sin sentido y sin su auténtica significación, ya que su verdadero significado nada tiene que ver con aquello con lo que es comúnmente utilizado y pretende ser.

No es en absoluto una tradición de siglos de antigüedad, no es un llamamiento a la acción, y no es un mandamiento. Y para que quede claro, Tikkun Olam ni siquiera significa reparar el mundo en el sentido de la justicia social. En las fuentes tradicionales de ninguna manera el Tikkun Olam implica una acción humana imperativa o directa, sino que más bien se deja en manos de Di-s.

No podemos, y no estamos instruidos para salvar el mundo, o inclusive para repararlo. Ni el judaísmo enseña tal cosa. Más bien, se nos enseña a comportarnos correctamente para observar las mitzvot, los Mandamientos (que no son buenas acciones, sino más bien mandamientos o imperativos necesarios), y de esa manera contribuir a la sociedad y la civilización, tanto con el ejemplo como con la práctica y la acción .

Para los judíos esos mitzvot no son simplemente preceptos política y socialmente correctos como por ejemplo practicar la caridad y participar en la acción política, sino también la observancia del sábado, las restricciones dietéticas (el Kashrut), la oración diaria y otros mandamientos que parecen haber caído en desgracia y que son ignorados, si no denigrados de manera abierta y violados entre algunos sectores de la comunidad, sustituyendo la autenticidad del verdadero judaísmo por la falsa panacea de algo que denominan Tikkun Olam, a lo que se aferran desesperadamente para evitar sus responsabilidades reales como judíos de observar la Torah y los mandamientos.

El término y el concepto de Tikkun Olam no aparece en ninguna parte de la propia Torah, sino que aparece en primer lugar en la Mishná y el Talmud en el contexto de los tribunales y reglamentos halájicos (legales) que involucran disputas y derechos legales.

Posteriormente, en la Cábala se utiliza el término para referirse a los mundos superiores o a la reparación del alma individual dañada por el pecado de violar o dejar de lado la ley judía. Después de eso, la única mención de Tikkun Olam en la oración es en el Aleinu, la oración que se recita en la conclusión de cada servicio, pero incluso en ese contexto, significa o bien que Dios, no el hombre, en última instancia repara el mundo, o bien como otros lo interpretan, no implica la reparación del mundo en absoluto, sino más bien una oración por el desarraigo de la idolatría, la reconstrucción del templo y establecer el reino de Di-s en la tierra a través de la observancia de los mandamientos, y no desde luego como un imperativo social separado.

De hecho, muchos estudiosos de todo el espectro y la diversidad de la comunidad judía han reconocido y se lamentan del despilfarro y la distorsión del término Tikkun Olam dentro de la comunidad.

Hace años la rabino Jill Jacobs observaba que “en este momento, el Tikkun Olam puede referirse a cualquier cosa, desde un proyecto de servicio directo como por ejemplo trabajar en un comedor o en un refugio social, o una acción política, a practicar la filantropía. Mientras que antes se consideraba como un término cuyo uso era propiedad de la izquierda política, el término ahora es ampliamente utilizado por diverso grupos dominantes como sinagogas, campamentos, escuelas y federaciones, así como por grupos de derechas que deseen emitir sus propias agendas políticas en el marco del Tikkun Olam".

Citando a Arnold Jacob Wolf, continúa escribiendo: “Todo esto comienza, creo, con la distorsión del Tikkun Olam. Una enseñanza sobre el compromiso, la nitidez y la humanización de la ley rabínica, una doctrina mística de volver a poner próximo al mundo de Dios nuevamente, una noción extraña que es entendida a medias y que se convierte en un gran paraguas bajo el cual nuestras pequeñas preocupaciones morales y nuestras panaceas políticas pueden salir tras la lluvia". Jacobs señala que una de las figuras clave en la escuela cabalística de pensamiento que desarrolló el concepto de Tikkun Olam fue la misma persona que codificó la ley judía, ya que es el cumplimiento individual de la Halajá, la ley judía, la forma idónea de reparar el mundo.

El profesor Steven Plaut, de la Universidad de Haifa escribió sobre “El ascenso del paganismo del Tikkun Olum”, llamándolo un “pseudo-religión” y una especie de “fetichismo de acción social”, lamentando su “mala y vulgar utilización provocada por la distorsión que realizan de ella los asimilacionistas”. Concluye que el Tikkun Olam es una bastante clara “noción teológica y no una moda socioeconómica o política”, observando que “sería una exageración, aunque sólo una pequeña, decir que nada en el judaísmo nos lleva directamente a la búsqueda de la justicia social (en contraposición a la judicial)".

Más recientemente, se publicó el libro del rabino Byron L. Sherwin, "Hallar el significado de la fe: Una teología del judaísmo", que también pone de relieve la falacia actual. Sherwin lo califica de “una clara distorsión del significado del término", una especie de "sustituto de la fe" y un “santo y seña” (shibboleth), en el que “el actual y promiscuo uso del término representa una gran equivocación, siendo un claro ejemplo de conversión por redefinición, constituyendo un ejemplo paradigmático de una falacia reduccionista y de una teología de la liberación sin teología”. Sherwin concluye diciendo que “el Tikkun Olam significa buscar un orden apropiado para la comunidad judía. Existe por lo tanto un largo camino desde esa definición a la actual de construir un mundo mejor".

Por favor.  Basta con el Tikkun Olam. Para los judíos que realmente no desean participar en este nuevo culta del Tikkun Olam, esa teología de la liberación sin teología, la única forma judía auténtica de conseguirlo es fomentar la observancia de la Torá en todo el espectro de la comunidad judía. Lo cual es en realidad nuestra auténtica responsabilidad, nada más y nada menos, y el resto corresponde a Di-s.

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