Sunday, July 16, 2017

Una historia "edificante" sobre el periodismo israelí: Plumas de alquiler - Yisrael Medad, Eli Pollak - JPost



La primera edición del diario gratuito Israel Hayom llegó a nuestros quioscos el 30 de julio de 2007, hace casi 10 años. Su editor fundador, Amos Regev, fue sustituido en mayo por Boaz Bismuth, que había servido durante nueve años como editor de noticias extranjeras del periódico.

Un nuevo jefe trae consigo cambios, y en este caso un cambio espectacular. Dan Margalit y Mordechai (Motti) Gilat, ambos columnistas de larga fecha, fueron despedidos sumariamente.

Cuando comenzó, Israel Hayom se embarcó en una revolución. Su objetivo, que se alcanzó, fue reemplazar al periódico izquierdista Yediot Aharonot y convertirse en el periódico más leído en Israel. Para alcanzar este objetivo, tuvo que probar que era serio y tenía a un conjunto estelar de periodistas.

Dan Margalit y Motti Gilat cumplieron ese propósito.

Margalit, de 79 años, ha tenido una carrera estelar. Aunque comenzó en el Herut, el órgano del partido de Menachem Begin, giró pronto hacia la izquierda y escribió para el Haaretz desde 1964 hasta 1991, y continuó luego en el Maariv. Su exclusiva más famosa fue la revelación en 1977 de que el entonces primer ministro Yitzhak Rabin mantenía una cuenta bancaria ilegal en los Estados Unidos. Obligado a dimitir, el sustituto de Rabin, Shimon Peres, perdió ante Menachem Begin.

La carrera de Margalit ha sido principalmente la de un experto y comentarista reconocido, y ha sido anfitrión de numerosos programas de entrevistas, especialmente Popolitika y Erev Chadash.

A Margalit le gusta presentarse como un periodista ético, así que cuando se dio cuenta de que el ex primer ministro Ehud Olmert era corrupto, terminó su amistad de 20 años con él y comenzó a atacarlo regularmente en sus artículos.

De hecho, Margalit está tan enamorado de sí mismo que su tuit al ser despedido consistió en caracterizar su pérdida de empleo en términos de casi martirio: "Mi sustento cayó hoy en defensa de la libertad de expresión".

Margalit ya había sido despedido previamente. El 7 de septiembre de 2010, se informó que su contrato con la red educativa financiada con fondos públicos (ETV) no había pasado por el proceso de licitación normal. El Ministerio de Hacienda ordenó a Yaffa Vigodski, entonces el CEO de ETV, que finalizar el contrato de Margalit inmediatamente ya que no se ajustaba a las normas de una administración adecuada. Se informó que su salario era de 70, 000 NIS (mientras que Margalit comentó que era sólo de 35.000 NIS). Incluso Nahum Barnea de Yediot Aharonot no pudo abstenerse de preguntarse por qué Margalit recibió una suma tan alta del estado.

La reportera de Globes, Eli Tzippori, atacó a Margalit por su "despedida reivindicativa" de la libertad de expresión. Tzippori, receptora del premio Israel Media Watch por su periodismo económico de calidad, señaló que Margalit era uno de los periodistas más ricos de Israel, y que había hecho una pequeña fortuna en los medios de radiodifusión públicos de Israel, ya sea el canal 1 de televisión o la televisión educativa. "El intento de Margalit de utilizar para sí mismo la defensa de la libertad de expresión es un triste síntoma de la situación de un pequeño grupo de periodistas muy elitistas. Alguien muy contento consigo mismo y borracho de poder, que piensa que tiene que gobernar y que es responsable del liberalismo, la democracia y la libertad de expresión".

Pero lo contrario es lo cierto. "En este contexto, debemos recordar que Margalit tuvo muy poco respeto por la ley y por su Corte Suprema. En 1996, antes de las elecciones, fue el moderador del programa de noticias Popolitika del Canal 1. La equidad no era su lema. La libertad de expresión de quienes no estaban de acuerdo con sus puntos de vista no figuraba en el orden del día. Utilizó el programa para apoyar consistentemente los acuerdos de Oslo y ayudar a Peres a ganar las elecciones".

Tanto es así que el Israel Media Watch tuvo que apelar a la Corte Suprema para ordenar que el programa dejara de violar la ley que prohibía tal campaña electoral a través de los medios públicos poco antes de las elecciones. El tribunal remitió una orden judicial, pero no sirvió para nada. Margalit utilizó el programa, después de la decisión del tribunal, para burlarse de la Corte y, por supuesto, continuar con su usurpación ilegal y poco ética del micrófono público.

Margalit sobrepasa en nueve años la edad de jubilación de los empleados del gobierno. Los jueces y profesores de la Corte Suprema también se jubilan a esa edad y no se quejan. Es quizás característico de Margalit que en vez de estar agradecido a Israel Hayom por proporcionarle un podio durante los últimos 10 años, mucho más allá de la edad normal de jubilación, se fuera con rabia.

Acusó al periódico de impedirle criticar al primer ministro Benjamin Netanyahu y, de hecho, al despedirlo, escribió el viernes 16 de junio: "Creo que Bibi [Netanyahu] decidió no ser fotografiado en la 'pose de Herzl' en Basilea [una revelación del periodista de Ma'ariv Ben Caspit]. Pero el hecho de que esta posibilidad fuera incluso deliberada indica megalomanía. Tal vez debería enviar a Yair [hijo de Netanyahu]?". La gracia y la fortaleza parecen no ser su fuerte.

De "manera casual", el Haaretz lo alabó de inmediato, sobre todo por su "sacrificio".

Una semana después del despido de Margalit, otro columnista, Motti Gilat, también fue despedido. Gilat trabajó para el Yediot Aharonot desde 1976 hasta 2008, cuando se unió a Israel Hayom. Era un periodista de investigación altamente considerado en el Yediot, y al que se le dio un equipo de investigadores.

En efecto, en el Yediot tuvo algunos grandes éxitos. Entre ellos se incluyeron revelaciones sobre el líder de Shas Arye Deri en 1990, sobre la mala conducta sexual del ex ministro de Defensa Itzjak Mordechai en 2000, los regalos ilegales dados al ex jefe de la Policía Rafi Peled en 1995 y muchos temas más. Al salir de Yediot para ir al Israel Hayom, acusó al Yediot de censurarle y de evitar las críticas a políticos como Olmert, que fue apoyado por el periódico. Él demandó al Yediot y en un acuerdo de compromiso recibió 600,000 NIS del periódico.

Curiosamente, durante sus nueve años en el Israel Hayom no hubo una revelación importante en su haber.

Tal vez por eso Israel Hayom lo despidió. Al igual que Margalit, Gilat no se movió graciosamente, aunque tendrá 70 años en octubre, una edad en la que la mayoría de la gente ya se ha jubilado. Al igual que Margalit, Gilat también criticó a la administración del Israel Hayom por tragar con el dueño del periódico, Sheldon Adelson, y afirmó que incluso había sido advertido, a través de rumores de conversaciones de pasillo, que su escritura crítica contra Netanyahu le costaría su trabajo.

Gilat fue reemplazado por Akiva Bigman, editor de la web Mida, que se describe como "una revista diaria de noticias e intelectual, que pretende presentar al público información y opiniones no comunes en los medios de comunicación israelíes (de derechas)" y que ha declarado abiertamente formar parte del campo nacional (derecha, sionismo religioso...), al igual que Bigman.

La liberación de Margalit y Gilat, ambos de inclinaciones izquierdistas, y la contratación de Bigman son una señal de que el Israel Hayom ya no siente la necesidad de fortalecerse y justificarse con la ayuda de periodistas de izquierda de alquiler, y que ya puede contratar a quien quiera.

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