Saturday, March 17, 2018

La demonización de Ayelet Shaked seguirá a la de Bibi: ¿Quién luchará contra la nueva derecha israelí? - Rami Hod - Haaretz


¿Fotografía sexista la del Haaretz? Eso parece...

Es difícil saber quién reemplazará a Benjamin Netanyahu como jefe del Likud, pero una cosa es cierta, ni la ministra de Cultura, Miri Regev, ni el látigo de la coalición, David Amsalem, por más ruidosos que sean, conducirán el motor que encabece al bloque de la derecha. "Todos los días en el ministerio de Justicia, doy un paso más en la creación de una alternativa democrática a la revolución constitucional", escribió la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, en respuesta a una reciente entrevista en el Yedioth Ahronoth al ex presidente de la Corte Suprema Aharon Barak [N.P.: y autor de esa revolución constitucional que implantó las ideas de la izquierda en la Justicia].

La declaración relata la historia de la élite en la nueva derecha, de la cual Shaked es una representante prominente. La nueva derecha está aquí para fomentar una revolución. Está trabajando para anexar los territorios. Detesta el estado de bienestar y el movimiento de protesta social que surgió para revitalizarlo, y también busca importar ideas conservadoras de los Estados Unidos.

La nueva derecha está trabajando para hacer retroceder nuestro reloj por décadas cuando se trata de los logros liberales y progresistas en Israel, comenzando con las revoluciones constitucional y feminista. Se está construyendo a sí misma como una alternativa no solo de la izquierda sino también de la derecha anterior, esa que vio a Aharon Barak como alguien cuyas opiniones deberían tomarse en consideración. Después de dos años y medio en el trabajo, Shaked ha conseguido el nombramiento de tres jueces conservadores ante la Corte Suprema y traducir las críticas a la Corte en cambios concretos.

Debido a la conciencia de fracaso de la derecha liberal a la hora cultivar y ganarse a las élites, y a diferencia de la mayoría de los políticos israelíes, Shaked se ha tomado el trabajo de hacer pública su visión del mundo. Hace aproximadamente un año y medio explicó en un artículo de opinión por qué, a diferencia de la mayoría de los políticos israelíes, pasados ​​y presentes, mide el éxito no por la capacidad de "llevar el tren a su destino", sino por la capacidad de determinar su dirección y destino.

¿Por qué Shaked es una político efectiva? ¿Por qué la nueva derecha se ha convertido en un motor para la derecha, a pesar de que el apoyo para sus ideas sea insignificante? Es porque sabe lo que quiere y marca el camino para lograrlo.

La pregunta realmente importante es quién se enfrentará a Shaked. La nueva derecha sabe por qué se levanta por la mañana. En el nivel superior, está trabajando para cambiar el ejército, el sistema judicial, el servicio público y la política; y en el nivel inferior, está trabajando sobre la base de las mismas ideas pero en las academias preparatorias militares, los grupos organizadores de comunidades religiosas de base y el sistema educativo. ¿Qué otro grupo unido, con liderazgo e instituciones, y que funcione de manera similarmente sistemática, se enfrentará a la nueva derecha?

Dos fuerzas en el centro-izquierda están dañando la capacidad de formar una alternativa. Una es aquella que defiende un movimiento hacia el centro, en la creencia de que al oscurecer sus posiciones lograrán producir un cambio. Pero si los centristas ganan, ¿qué harán "diariamente en el ministerio de Justicia"? ¿Impulsarán políticas más centristas? Mientras la nueva derecha está trabajando para avanzar hacia una agenda clara, aquellos que defienden un movimiento hacia el centro borran toda la memoria de una agenda que pueda competir con ella.

La segunda fuerza son los desmanteladores. Desde las elecciones generales de 2015, han estado cultivando sentimientos de culpa en el bloque del centro izquierda para dar a entender que ese campo merecía su derrota electoral. Se ocuparon de la pureza del discurso en lugar de construir un poder político, de la inclusión (virtual) de los votantes de derecha en lugar de un esfuerzo por convencerlos; de los privilegios en lugar de la política. Aborrecen la palabra "élite" sin entender que es imposible cambiar la dirección en la que se mueve el país sin una élite; y mientras luchan contra los fantasmas de la vieja élite, la derecha está ocupada construyendo una nueva élite.

El movimiento sionista era una minoría entre el pueblo judío, pero influyó en el curso de la historia. La nueva derecha está lejos de tener una influencia similar, pero ¿quién se enfrentará a Shaked? ¿Quién mostrará el camino al campo opuesto? Esa es la pregunta importante.

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