Saturday, July 14, 2018

Las nuevas directrices del Partido Laborista británico demuestran que es institucionalmente antisemita - Stephen Pollard - TheJC



Si no han oído hablar de la Ley de Godwin, permítame explicarles que sostiene que a medida que se desarrolle cualquier discusión en línea, alguien siempre comparará a otra persona con Hitler.

Entonces... aceleremos las cosas.

Si elaboras una lista sobre las personas menos adecuadas para elaborar una definición de antisemitismo, es mi opinión que en la parte superior estaría..... sí, él.

Pero vamos a ampliar esto. Digamos que no Adolf Hitler, sino los nazis en general. Creo que todos podemos estar de acuerdo en que no aceptaríamos una definición de antisemitismo elaborada por los nazis.

Bien, entonces, ¿quién más estaría en la lista de las personas menos adecuadas para elaborar una definición de antisemitismo?

Quizás puedas preveerlo.

Esta semana, el Partido Laborista adoptó su propia definición de antisemitismo. Está bien. El partido que ha pasado los últimos dos años atascado entre acusaciones de que se niega a tomar en serio el antisemitismo, ha elaborado su propio código de conducta de 16 puntos sobre el antisemitismo, una definición que es exclusiva del Partido Laborista.

Ninguna otra organización en el planeta opera con los mismos criterios que el Laborismo de Jeremy Corbyn acaba de adoptar. Y sin embargo, de alguna manera, el mismo Partido Laborista espera que la comunidad judía, y todos los demás, lo estimen como una prueba de su serio compromiso con el antisemitismo.

Decir que nos están tomando por tontos ni siquiera se acerca. Porque ésta es una política de la izquierda dura en su forma más cínica y vergonzosa.

Los laboristas han utilizado solamente una parte del lenguaje utilizado en la definición del antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA), que ahora es ampliamente aceptada como la definición más útil y ha sido adoptada por el gobierno, la Fiscalía General, muchos consejos locales y muchos otros países.

Pero en lugar de adoptar la definición acordada por todos estos organismos, los laboristas "han eliminado las partes relacionadas con Israel y cómo la crítica de Israel puede ser antisemita".

Vamos a detenernos aquí para subrayarlo aunque no debería ser necesario, pero es que no hay nada de antisemita en criticar a Israel. Los israelíes critican a Israel. Los judíos lo hacen Todo el mundo es, por supuesto, libre de hacerlo. Las únicas personas que dicen que la acusación de antisemitismo se usa para detener las críticas a Israel son precisamente los antisemitas.

Pero no se trata de eso. Se trata de que los laboristas se salgan de su camino para garantizar que los miembros del partido puedan utilizar libremente el lenguaje antisemita y que puedan usar a Israel como parte de eso.

Las normas, por ejemplo, sugieren en un determinado punto que la "descripción de sí mismo como un Estado Judío" por parte de Israel puede causar una dificultad particular en el contexto de decidir si el lenguaje o el comportamiento son antisemitas".

Las directrices normativas continúan diciendo que el uso de "sionista" y "sionismo" de manera positiva por parte de los partidarios pro-Israel resulta problemática.

Este es el meollo de esto. Las directrices exigen que la "intención antisemita" sea necesaria para que cualquier crítica a Israel sea considerada errónea: "No es antisemitismo referirse al 'sionismo' y 'sionistas' como parte de una discusión considerada sobre el Estado israelí". Puedes sentirte libre de seguir adelante y gritar "Zio" a cualquier judío al azar con el que te encuentres, y seguirás siendo un miembro del Partido Laborista. El Partido Laborista no tiene ningún problema con esto, siempre y cuando tengas buenas intenciones.

O vayas más allá, si lo deseas. Gritar "Zio-nazi" no implica antisemitismo, porque mientras tu corazón esté en el lugar correcto, está bien. Como dicen las directrices: "El discurso sobre la política internacional a menudo emplea metáforas a partir de ejemplos de mala conducta histórica".

"No es antisemitismo criticar la conducta o las políticas del estado israelí por referencia a tales ejemplos a menos que haya evidencia de intención antisemita".

Cada vez que el tema del antisemitismo laborista levanta la cabeza, el mismo patrón se repite. El partido, y su estimado Líder, dice que están profundamente comprometidos con la lucha contra el antisemitismo y es escandaloso sugerir lo contrario. Incluso representa una mancha.

Y luego, ese misma partido continúa mostrando por qué cualquiera que se enamore de esas directrices, es, para decirlo de manera más caritativa, un idiota.

Miren lo que está pasando esta vez, con esta nueva definición.

El "antisemitismo recibe sus propias reglas, separadas de cualquier otra forma de racismo. Los laboristas dirán que esto muestra cuán comprometido están con la lucha contra el antisemitismo". Mientras tanto, en el mundo real de este planeta, lo que realmente significa es que, debido a que se considera que la intención antisemita es necesaria para que cualquier lenguaje relacionado con Israel sea considerado antisemita, quienes se describen a sí mismos como antirracistas de por vida, y que tienen un problema con los que llaman Zio-nazis, pueden decir que dado que el antisemitismo es racismo y ello son antirracistas, por definición no tienen una intención antisemita y, por lo tanto, no pueden ser antisemitas.

Todavía hay quienes piensan que los laboristas pueden ser arrastrados a salir de esa alcantarilla moral. Muchos de ellos son personas admirables.

Pero simplemente no están dispuestos, o no pueden, enfrentarse a lo que seguramente ahora debe quedar claro para todos los demás: que el Laborismo está ahora en manos de una izquierda dura tan maligna que el partido ya no es un vehículo principal para el cambio social sino un vehículo para el odio racial

El Partido Laborista es ahora institucionalmente antisemita.

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