Monday, January 07, 2019

Los principales partidos de Israel aprovechan las divisiones para la construcción de bloques - Debka



El nuevo contrincante político Benny Gantz está elaborando un nuevo bloque para plantear un serio desafío al primer ministro Binyamin Netanyahu y reducir la indiscutible ventaja de su Likud en las encuestas. Mientras tanto, Netanyahu está apuntalando sus defensas.

La carrera para las elecciones generales del 9 de abril comenzó con grandes divisiones en los principales campos de derecha e izquierda. Gantz espera obtener una ventaja para su nueva lista de "Israel Resiliente" al recoger algunas piezas políticas desagregadas y agregar nuevas caras. Su ventaja inicial radica en que él mismo representa a una cara nueva y fresca ante un electorado cansado de los mismos viejos políticos. También puede ofrecer un estilo nuevo, menos áspero, aunque el ex jefe del IDF aún es un misterio, y no ha compartido su programa con el público.

Mientras tanto, los reclutadores de personal de Gantz están buscando candidatos atractivos para impulsar una agrupación que sea capaz de competir con Netanyahu, sobre todo cuando llegue el momento de que el presidente Reuven Rivlin elija al líder del partido con mayor capacidad para formar el próximo gobierno. Su primera y más probable adquisición sería otro ex jefe de Estado Mayor, Gaby Ashkenazi, quien durante una decena de años desde que se despojó de su uniforme ha esquivado la arena política. Las fuentes de DEBKA han conocido que Ashkenazi está condicionando su aceptación a un punto bajo en la lista.

Gantz también va por el ministro del Tesoro, Moshe Kahlon, cuyo propio partido se está hundiendo en las encuestas, así como por Orly Abeksis-Levy, una diputada que abandonó el Likud para formar su propio y prometedor partido, "Puente". Gantz calcula que si puede cortejar estos dos activos, los miembros del Likud más descontentos saltarán a bordo.

Gantz también está registrando con cuidado los escombros del partido Laborista, en crisis desde su ruptura con la facción de Tzipi Livni, siempre evitando ser acusado de girar hacia la izquierda. Él cuenta con la ruptura del partido Laborista que contamina el futuro de Yair Lapid, hasta ahora una de las tres listas con un número de seguidores de dos dígitos (de escaños). La mayoría de los restantes partidos con un dígito (de escaños) están luchando para evitar caer por debajo del umbral (un mínimo de 4 de los 120 escaños en la Knesset).

Luchando contra el impulso del ex general, el líder del Likud está haciendo un gran esfuerzo para consolidar un bloque de derechas grande e imbatible, aunque con una mano atada detrás de la espalda por las encuestas que cuelgan sobre su cabeza. Mientras la presión de la oposición se acumula sobre el fiscal general para que publique las acusaciones contra el primer ministro antes de las elecciones, los aliados de Netanyahu están ejerciendo una presión contraria favorable a su demora.

Si el líder del Likud puede ganarse al ministro del Tesoro, Kahlon, lejos de los cantos de sirena de Gantz, se sentirá seguro de poder mantenerse en la cima. También está cortejando ávidamente al caótico líder del Ysrael Beitenu, Avigdor Lieberman, quien renunció el mes pasado como ministro de Defensa en protesta de lo que interpretó como la inercia militar del gobierno ante el terrorismo procedente de Gaza.

Tal como están las cosas ahora mismo, Kahlon y Lieberman, a pesar de sus minúsculos partidos, parecen tener en sus manos el destino de las dos principales agrupaciones políticas. Pero aún faltan tres meses, mucho tiempo para esta campaña que parece una montaña rusa.

Labels: ,

0 Comments:

Post a Comment

<< Home