Saturday, January 05, 2008

La batalla por la tumba del Rabbi Nachman - Tom Segev - Haaretz







Durante su mandato como alcalde de Jerusalén, Ehud Olmert envío sus condolencias a una familia de seguidores del Rabbi Nachman de Bratslav. Olmert les preguntó cortésmente si había algo que podía hacer por ellos. Afortunadamente, sólo le solicitaron esto: que si alguna vez fuera primer ministro, trabajaría para traer al Rabbi Nachman desde la ciudad ucraniana de Uman para un nuevo entierro en Jerusalén. Olmert lo prometió.

La oficina del Primer Ministro ha estado implicada recientemente en el traslado de los restos de la familia de Theodor Herzl a Israel. Ese fue una buen gesto. Acercándose el 60 aniversario de la independencia del país, Olmert quiere algo aún más hermoso, y qué podría ser más hermoso, más judío, más majestuoso y más apropiado durante el Día de la Independencia que enterrar los restos del Rabbi Nachman en el Monte de los Olivos de Jerusalén. Todos serían felices con este regreso, y la felicidad, después de todo, es uno de los principios fundamentales de la doctrina del Rabbi Nachman.

En efecto, los Hasidim de Bratslav representan a una comunidad plena de felicidad, aunque cuando hablamos de "un Hasidim de Bratslav" es necesario ser preciso: todos ellos no están cortados de la misma tela. Los israelíes sobre todo están familiarizados con aquellos que bailan en los semáforos y pintan en las paredes la misteriosa frase "Na - Nach - Nachman". Eston son quiénes desean que el Rabbi Nachman regrese para ser enterrado en Jerusalén.

Junto a la rama populista están aquellos identificados con el Centro Mundial Breslov [World Bratslav Center]; ellos no quieren que Olmert interrumpa el descanso de su rebbe. Su rebbe fue sepultado en Uman con unas instrucciones explícitas. Su tumba proyecta una magia que puede que, el cielo no lo quiera, se disipe si es trasladado; ¿y de todos modos, quién autorizó al gobierno sionista para tomar el control de su herencia?

La tumba del Rabbi Nachman atrae anualmente aproximadamente a 30.000 Hasidim, la mayor parte proveniente de Israel y de los Estados Unidos. Con unos números en ascenso, los Hasidim decidieron ampliar la sinagoga adyacente a la tumba. Esto fue hace aproximadamente 10 años. En Ucrania estas cosas se hacen, cómo decirlo, al estilo de la municipalidad de Jerusalén, más o menos: por la fusión del gran capital y del gobierno. Los Hasidim encontraron a un contratista que era también miembro del parlamento, Petro Kuzmenko es su nombre. Él es miembro del partido del actual primer ministro del país. Un goy con un compañero judío.

El acuerdo fue alcanzado para un proyecto que debía costar 5 millones de dólares. A cambio del proyecto, los Bratslavers consintieron en pagar 195.000 dólares y dieron 95.000 dólares como pago al contado. El experto en estrategia parlamentaria ucraniano envió el proyecto, pero los Hasidim estuvieron disconformes con él y dijeron que no pagarían más.

Sin embargo, entonces resultó que ingenuamente habían firmado un contrato que les obliga a pagar 1.000 dólares de penalización por cada día de retraso de los pagos, y antes de que ellos pudieran decir "Na - Nach - Nachman" la deuda había aumentado a 3 millones de dólares, y la tumba santa paso a manos del goy.

Afligidos, los Hasidim de Bratslav trataron de razonar con el hombre. Consintieron en abonarle 100.000, 200.000, 350.000 dólares; pero el goy quería los 3 millones de dólares. Las negociaciones encallaron. La tensión llegó hasta la oficina del Primer Ministro. ¿Quién dijo que no hay ningún entierro feliz?

Entonces, los Bratslavers alquilaron los servicios del abogado Gilad Corinaldi de Jerusalén, que se especializa en la gestión de crisis. Corinaldi dedujo inmediatamente que los tribunales en Ucrania no son una arena ideal para los judíos. Voló hasta Kiev para reunirse con el embajador israelí, Zina Kalay-Kleitman. Dios estaba de su lado, y minutos antes de que el abogado fuera recibido por el embajador se anunció por la radio que el presidente de Ucrania, Victor Yushchenko, había aceptado una invitación para visitar Israel.

El embajador no tardo en comprender que la gente en Israel no concibe de ninguna manera abandonar una tumba santa; el abogado advirtió que decenas de miles del Haredis (ultraortodoxos) estaban dispuestos a recibir a Yushchenko en el aeropuerto, que su visita podría estar dominada por las protestas, que nadie hablaría más tiempo en la Unión Europea con una Ucrania juzgada culpable, y quién sabe, hasta el New York Times podrían tomar cartas en el asunto. El embajador, como todos los embajadores, prometió enviar un informe a su gobierno.

Mientras tanto, Corinaldi entró en contacto con un conocido de alguien en la oficina del Presidente Yushchenko. El mismo Yushchenko llamó al experto en estrategia parlamentaria goy. Él no era de su partido, pero de todos modos, una llamada del presidente es importante. Después, el abogado Corinaldi realizó una llamada a la oficina de Yushchenko para concertar un encuentro con el presidente durante su visita a Jerusalén. A la reunión, en el Hotel Rey David, el abogado llevó al Rabbi Daniel Dayan, un actor de Hollywood convertido en religioso y figura mayor dentro de los Bratslav. Dayan hizo lo que los judíos siempre hacían cuando se dirigían al paritz: dio a Yushchenko una copa de fina plata. La Sra. Yushchenko, que es de origen americano, hizo de intérprete. Ambos se fueron agradablemente impresionados.

La batalla por la tumba ahora en curso se desarrolla a varios niveles. Todos los Hasidim de Bratslav quieren recuperarla de las manos del goy; algunos de ellos quieren que se mueva a Israel. Como lo desea la oficina del Primer Ministro. Yushchenko, uno puede deducirlo, sólo desea que le dejen tranquilo, y las fuerzas vivas de la ciudad ucraniana de Uman no quieren perder a esas decenas de miles de turistas; planean incluso construir un nuevo aeropuerto no lejos de su ciudad.

Esta semana, el gobierno de Ucrania declaró a la tumba de Rabbi Nachman un lugar de interés nacional. Con motivo de la recuperación de la tumba, una delegación de ministerio de Asuntos Exteriores fue a Uman para celebrar su victoria sobre la oficina del Primer Ministro. Mientras, Corinaldi dice: "aquellos que no quisieron la propiedad judía de la tumba del Rebbe Nachman la dejaron bajo la tutela israelí, ucraniana e internacional".

Ganadores : los Hasidim de Bratslav, los promotores del turismo de Uman, el ministerio de Asuntos Exteriores.
Perdedores: el goy y la oficina del Primer Ministro.

El goy conseguirá algunos dólares más, pero tendrá que arreglarse con eso.

La oficina del Primer Ministro no se rinde fácilmente: ha preguntado a los rabbis Yosef Shalom Elyashiv y Ovadia Yosef si hay algún impedimento halájico para la transferencia del santo a Jerusalén. De una u otra forma, un estado orgulloso como es Ucrania probablemente no dejará partir ahora a un activo nacional como es la tumba del Rabbi Nachman.

(Direcciones de interés:
- Moharan (en francés), página web sobre la vida y la obra, con especial relevancia en sus famosos cuentos o relatos, del Rabbi Nachman.
- Breslov on the Internet
- Breslev (en francés), con abundante contenido audiovisual.
- Rabbi Nahman (en francés), con venta de sus libros, música...
- Breslov Center
)

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1 Comments:

Blogger Persio said...

Interesante historia. Me apasionan los relatos de los hassidim.

12:52 AM  

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