Saturday, December 13, 2008

¿El suicidio es de izquierdas - Luc Rosenzweig - Causeur

(Irónico post que, centrándose en la división del Partido Socialista Francés, hace una certera disección de los males del Partido Laborista israelí, y que termina con una sentencia incluso demasiado "agnóstica y laica" para los gustos de la propia izquierda. La izquierda nacional del buen rollito, aún teniendo muchas menos luces que la francesa y padeciendo la misma crisis ideológica que todas las demás, aún conserva un caballo ganador aprovechando la idiocia nacional: la Guerra Civil como espantajo y como elemento movilizador (en el sentido de usar y tirar, y volver a recuperar cuando sea necesario, vamos, como las sempiternas reivindicaciones nacionalistas).

(...)

En un reciente viaje a Israel, país que se encuentra actualmente en plena campaña electoral, me ha permitido comprender que los partidos, incluso aquellos pertrechados con una gloriosa historia, son tan mortales como pueden serlo los imperios.

Así, el Partido Laborista de Israel ya no pelea por el primer puesto, ese que ocupó durante décadas, en la Yischouv (el establecimiento judío previo a la independencia) de Palestina en primer lugar, y a continuación a la cabeza del Estado de Israel hasta en 1977.

Hoy en día, las encuestas lo ubican en cuarta o quinta posición de las formacipnes en liza para entrar en la Knesset, detrás del partido ultra-religioso sefardí Shas y al mismo nivel que Israel Beteinou, la formación de derechas rusofona de Avigdor Lieberman.

Esta desafección del electorado israelí para un partido cuya contribución a la construcción y a la supervivencia del estado judío fue esencial, demuestra en primer lugar que la opinión pública tiene un infinita capacidad de ingratitud.

"Acariciad a un malvado, y él mal os devolverá; hacedle mal vosotros a él y caricias os devolverá". Esta máxima, tal vez abominablemente aristocrática y elitista, puede ser útil en la vida política, incluso en la democrática. Pero un partido también pueden contribuir en gran medida a su propia decadencia al considerar que no hay necesidad de preocuparse de como vive, piensa y que espera la gente de la que solicita los votos. La calidad intelectual y la habilidad maniobrera de los cuadros de partido permiten realizar política "sin necesidad de aterrizar en el suelo" [sin reparar en los votantes], como la agricultura israelí, que se ha convertido en una experta a la hora de la producción de tomates sin la necesidad de que la plebe se ensucie las manos.

Y, por tanto, un partido de "izquierda", el Partido Laborista de Israel, se encuentra ahora, al cabo de unas pocas décadas, sociológicamente cortado de sus substratos electorales naturales, los trabajadores, los asalariados, la mayoría de las personas desfavorecidas, ¿el pueblo? ¿para qué?. El equivalente de los enarcas [Ecole Nationale Administration: organismo elitista que abastece a la clase dirigente francesa, y de donde sale un gran porcentaje de los altos cargos de la administración y la política] en Israel son los generales, así pues no es sorprendente que hayan entrado en masa en el Partido Laborista, cuando sentían que sus eminentes cualidades estratégicas y tácticas les convertían en unos dirigentes civiles obvios e indiscutibles. El último retoño de esta especie, Ehud Barak, es una caricatura de esa tenencia: brillante militar, está intimamente convencido de que él sólo, en este país de 7 millones de personas, posee las cualidades necesarias para dirigirlo en estos tiempos difíciles. Sin darse cuenta además, que el tren de vida lujoso que lleva en su hermoso barrio de Tel Aviv vuelve poco creíbles sus posicionamientos electorales izquierdistas que está obligado a adoptar a fin de diferenciarse de sus principales rivales, a derecha y al centro...

Aún no estamos en Francia en una configuración político-sociológica a la israelÍ, y en donde se observaría como los distritos XVI, VII y VI de París votarían masivamente a los socialistas, mientras que los barrios populares aportarían la mayoría de los votos a la derecha y a la extrema derecha. Sin embargo, podemos recoger algunos indicios de que se avanza en esa dirección: la "Boboización" [de Bobos: contracción de Burgueses y Bohemios] del partido en París y en las principales ciudades, la transformación de la organización en un sindicato de elegidos o de aquellos que aspiran a serlo, la sustitución de la lucha por la búsqueda de un hueco en el debate de ideas...

(...)

La pregunta que ahora se arriesgan a que se plantee, es: ¿Hay necesidad de la izquierda en los tiempos que corren? Y, si la respuesta fuera afirmativa, ¿Para qué?

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6 Comments:

Anonymous Anonymous said...

¿Hay necesidad de la izquierda en los tiempos que corren? Y, si la respuesta fuera afirmativa, ¿Para qué?

Para que el estado intervenga en la economía y no vuelva a pasar "eso" en lo que estamos...?

Vivimos en la prueba viviente del fracaso del liberalismo y aún hay gente que se pregunta izquierda para qué?

De pena.

3:30 AM  
Blogger José Antonio said...

¿Fracaso del liberalismo?

¿En que sistema se fundamenta el liberalismo? ¿Y cual es el sistema que históricamente proponía la izquierda?

¿Refundar el capitalismo o hacer de chicos para todo del capitalismo?

Partido Socialista Bancario Español, y aún así, ¿fracaso del liberalismo?

Cuando las crisis temporales del capitalismo, pues han existido unas cuantas, finalizan, ¿que es lo que nuevamente se propugna? ¿tras el New Deal keynesiano, que llegó?

Quizá deberías comenzar leyendo a Adam Smith y diferenciar liberalismo de ciertas prácticas dichas liberalismos.

Ya sé, ahora me dirás, también descarta izquierda de ciertas izquierdas. El caso es que el ideal de esa izquierda, la buena, nunca ha existido o se ha aproximado en la práctica, y el liberalismo en bastantes más ocasiones, ¿no?

3:51 PM  
Anonymous Anonymous said...

Jantonio:
¿Fracaso del liberalismo?

Total y absoluto...
Hay que controlar la economía de algún modo que impida la especulación.

¿Y cual es el sistema que históricamente proponía la izquierda?

La izquierda que yo defiendo siempre se ha posicionado a favor del parlamentarismo.

Partido Socialista Bancario Español, y aún así, ¿fracaso del liberalismo?

Me cago en el psoe, con perdón por la expresión...

Estamos donde estamos por culpa de las tesis liberales, ya sabe, privatizar los beneficios y socializar las pérdidas...

4:49 PM  
Blogger José Antonio said...

Estamos como estamos porque la avaricia, el gran motor de nuestro tiempo, y de casi todos, a veces, también rompe el saco.

Ningún sistema planificado ha funcionado, porque el beneficio sólo tiene una percepción inmediata en economía, el propio.

El beneficio planificado, o no existe al ignorar esa lógica (ver los resultados de las economías socialistas) o sólo se da en grupos comunales pequeños.

El kibbutz es un ejemplo, ahora vuelva a revitalizarse al introducir "odiosas" ideas capitalistas retributivas.

6:17 PM  
Anonymous Anonymous said...

Jantonio:
Estamos como estamos porque la avaricia, el gran motor de nuestro tiempo, y de casi todos, a veces, también rompe el saco

Pues entonces hay que hacer dos cosas, a saber:

O socializar los beneficios y las pérdidas.

O privatizar los beneficios y las pérdidas.

Pero lo que no se puede hacer es reclamar libertad de mercado cuando toca enriquecerse, y acudir a mamá estado (y ciudadanía!) cuando toca pagar los platos rotos.

Hay que poner pie en puerta... y partes sobre la mesa.

:|

6:31 PM  
Blogger José Antonio said...

Los platos rotos los pagarían los ciudadanos y los gobiernos, que por eso están tan dadivosos.

Para el mercado, como decía Solbes, será una "limpia", y por tanto más oportunidades de negocio.

De la crisis salen grandes beneficiados y grandes beneficios, ahora bien, hasta mí no me llegan, ni me llegarán.

El "cabreo digno", me parece a mí, ni para el mucho nuevo parado les servirá. Es desfogarse con quién no te escucha ni nunca tuvo ganas de hacerlo.

¿Cuando todo, dentro de dos, tres o cuatro años, vuelva más o menos a los mismos cauces, la gente aprenderá que no hay que fiarse y que no puede ni debe vivir al día, si es que puede hacerlo, claro?

Me parece que esta "refundación" o "defunción" del capitalismo es algo "déjà vu", al igual que nuestra rotura de camisas.

7:14 PM  

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