El lema de la política exterior de Occidente - "cómo gustar antes de que te maten" - aplicado a Israel - Barry Rubin

Recientemente, se reveló que el presidente Barack Obama había consultado con el articulista del NYTimes Tom Friedman sobre la formulación de su nueva política sobre el Oriente Medio. He aquí un ejemplo de la política desastrosa que viene en palabras de Friedman:
"El primer ministro Bibi Netanyahu de Israel siempre se pregunta por qué su país está perdiendo apoyo y qué es lo que el mundo espera de él cuando es un pequeño país rodeado de enemigos implacables. No puedo hablar por el mundo en general, pero puedo hablar por mí mismo. No tengo ni idea si Israel tiene un socio palestino o sirio para una paz segura en la que Israel pueda vivir.Por cierto, la imagen de "una minoría de judíos que gobiernan permanentemente a una mayoría de árabes" no ha sido consumada desde 1994, es decir, desde hace 17 años. La Autoridad Palestina gobierna sobre buena parte de los árabes de Cisjordania, Hamas, que se ha acaba de fusionar con la Autoridad Palestina, gobierna la Franja de Gaza, y solamente los árabes que no han deseado ser ciudadanos israelíes son gobernados por los "judíos" en el este de Jerusalén, según un acuerdo que Israel hizo con la OLP.
Pero sí sé esto: En un futuro con un mundo árabe más democrático y populista, el porvenir de Israel ante la perspectiva de una minoría de judíos que gobiernan permanentemente a una mayoría de árabes - entre Israel y Cisjordania -, podría llevar a que Israel fuera equiparado con la Sudáfrica del apartheid a nivel mundial. Israel tiene que utilizar cada onza de su creatividad para explorar maneras de ceder de forma segura la Ribera Occidental a un estado palestino"
Así que una gran parte de los problemas de Israel provienen de que gente como Tom Friedman está perpetuando estereotipos en contra de Israel en lugar de combatirlos.
En otras palabras, ¿si sus enemigos se aglutinan en contra de usted significa que ha llegado el momento de tomar grandes riesgos? Hay un graffiti bastante inteligente que dice: “Nunca se disculpe. A sus enemigos no les importara (que lo haga) y sus amigos no lo necesitan”.
Pero dejando de lado todo esto, vamos a empezar con la frase inicial de Friedman. Desde luego, él no habla por Netanyahu y no votaría por él, pero dudo realmente que se pregunte por qué estas cosas están sucediendo (“por qué su país está perdiendo apoyo y qué es lo que el mundo espera de él cuando es un pequeño país rodeado de enemigos implacables”). Él sabe las razones, como la mayoría de los israelíes, inclusive los que critican las políticas de Netanyahu:
El mayor peso internacional del mundo árabe, el dinero del petróleo, la simpatía bien intencionada pero equivocada por los perdedores testarudos, los dogmas del Islam [N.P.: rechazando aceptar un Estado judío en tierra únicamente “musulmana”], el rechazo nacionalista árabe de un Estado judío, unas inteligentes campañas de propaganda anti-israelí, la simpatía de la izquierda occidental por sus enemigos [N.P.: ellos si combaten el sistema, no como esta izquierda que se ha adaptado y tiene “mala conciencia”, aunque muy acomodada], el rechazo del sionismo por algunos judíos, la creencia sincera de que si se resuelve el conflicto entre Israel y Palestina por las concesiones israelíes el mundo volverá a ser estable y el terrorismo desaparecerá [N.P.: y seremos felices y comeremos perdices], el antisemitismo y más cosas. No hay ningún misterio en todo esto.
Pero hay un problema, usted liga esa hostilidad a una causa y solamente a una única causa: Israel es la "permanente cuestión" que obsesiona a la mayoría de los árabes. Eso es todo. Resuelvan ese problema y todo lo demás encajará en su lugar.
Sin embargo, lo que usted sabe de sobra es que el abandono de la Ribera Occidental no va a resolver todos los problemas – un punto de vista que casi nunca es expresado en los medios de comunicación occidentales y en sus universidades -. Entonces, el concepto de Friedman y la mayoría de las políticas occidentales se derrumbarán como castillos de naipes.
Israel ha llevado a cabo extensos experimentos con ese concepto, experimentos que le han costado aproximadamente el mismo número de vidas israelíes que el 11-S a los estadounidenses. Dado que la población de los Estados Unidos es aproximadamente unas 40 veces la de Israel, pueden calcular el impacto de esos costos.
Después de todo, Israel ya ha actuado "cediendo de forma segura" (el infinitivo es de Friedman) el Sinaí a Egipto, con el resultado de que este tratado de paz está a punto de ser derogado. Además trató de "ceder de forma segura" la Franja de Gaza a la Autoridad Palestina, recibiendo a cambio ataques transfronterizos con cohetes y morteros. También pretendió "ceder de forma segura" el sur del Líbano, recibiendo más cohetes y ataques transfronterizos. Para ver lo que sucedería, decidió “ceder de forma segura" gran parte de Cisjordania a la Autoridad Palestina y recibió a cambio incitación, el retorno de la violencia, ataques terroristas e intransigencia.
¿Podría haber un patrón en todo esto?
Sí, sería mejor tener una solución estable con dos Estados que pusiera fin al conflicto y a la oposición de los vecinos de Israel. Pero es aquí donde estriba la diferencia entre Israel y gran parte de las elites políticas occidentales de hoy en día: lo intentamos y no funcionó.
Y esta no es una afirmación de la "derecha". Se trata de una declaración de consenso israelí. E incluso si Israel lo intenta y lo vuelve a intentar de nuevo, esto no significará que la gente no lo sepa. Ahora, hay gente en el Oriente Medio - millones de personas – que dicen abiertamente lo que quieren decir todos los días. Estos incluyen a los gobiernos de Irán, Siria, Turquía y la Franja de Gaza, así como probablemente el próximo gobierno de Egipto y los que dirigen el Líbano. Los islamistas proclaman abiertamente que no les importa la cantidad de territorio que Israel ceda, ellos no quedarán satisfechos hasta que haya cedido todo y deje de existir por completo.
Lo que Friedman llama "un mundo árabe más democrático y populista" puede ser un mundo árabe más radical e islamista. De hecho, los radicales parecen mantenerse (Siria, Irán), mientras que los “ex moderados” se radicalizan (Tunez, Egipto). ¿Entonces, por qué Israel debería realizar concesiones peligrosas cuando éstas se tendrán en cuenta para atacarlo con mayor eficacia? ¿Por qué ayudar y proporcionar más medios a la gente que quiere matarle a usted cuando realmente no les importa lo que usted haga?
Pero hay un punto abrumador en los argumentos de Friedman que nos revelan los síntomas de todo aquello que está equivocado dentro de la visión occidental sobre Israel, Oriente Medio e inclusive el mundo entero en general (y sobre todo con la política de la Administración Obama), y que deber llamar la atención de todos aquellos que lean este artículo.
Friedman nos dice que una buena imagen pública dentro de las relaciones internacionales es más importante que la seguridad material. Israel podrá sobrevivir sin gran dificultad a un sinfín de artículos desagradables y de académicos despreciativos, pero no podrá sobrevivir realizando ese tipo de concesiones que vuelvan a Israel más débil y vulnerable, y más que nunca en un momento en el que, seamos sinceros por una vez, las garantías americanas y europeas no tienen ningún valor.
Golda Meir ya se ocupó hace décadas de ideas y recomendaciones como las de Friedman:
"Es mejor una mala prensa que un buen epitafio". Y ese es un principio que EEUU y los países europeos deberían pensar en adoptar como lema cuanto antes.
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