Se sospecha que el virus Stuxnet provocó las explosiones en la base de la Guardia Revolucionaria - Debka

¿Está nuevamente en pie de guerra contra Irán el virus informático Stuxnet?
Las exhaustivas investigaciones sobre la mortífera explosión acontecida el sábado 12 de noviembre del misil balístico Sejil-2 de la Guardia Revolucionaria (IRGC) en su base de Alghadir, apuntan cada vez más a un fallo técnico originado en el sistema informático de control del misil y no en el propio misil. El jefe del programa balístico de misiles de Iráng, el eneral de división Hassan Moghaddam, fue uno de los 36 oficiales muertos en la explosión acontecida a 46 kilómetros de Teherán. (El régimen de Teherán informó de 17 muertes a pesar de que hubo 36 funerales).
Tras el desastre, los expertos han tenido que volver a testar las pruebas de misiles del mismo tipo, el Sejil 2, así como sus mecanismos de puesta en marcha.
Según las fuentes de Debka y de los propios militares iraníes se desprenden tres informaciones de la investigación inicial llevada a cabo por los Guardianes de la Revolución:
1. El general de división Moghaddam se había reunido con los mejores expertos de misiles de Irán en lo referente al Sejil 2 para mostrarles un nuevo tipo de ojiva que también podría llevar una carga nuclear. Ningún experimento fue planeado. A los expertos se les mostró el nuevo dispositivo y se les solicitó su opinión.
2. Moghaddam presentó la nueva ojiva a través de una simulación por ordenador conectada a los misiles. La simulación fue contemplada en una gran pantalla. El misil explotó tras una orden del equipo informático.
La ojiva explotó en primer lugar, y después el combustible sólido de sus motores, ello explicaría las dos explosiones consecutivas oídas en Teherán, existiendo la impresión inicial de que de las dos explosiones producidas en el enorme complejo de 52 kilometros cuadrados de Alghadir, la primera fue la más poderosa,
3. Como ninguno de los expertos en misiles sobrevivió, y como todos los equipos y estructuras fueron pulverizadas en un radio de medio kilómetro desde la explosión, los investigadores no tienen testigos y casi ninguna evidencia física para comenzar a trabajar.
Los jefes de la inteligencia iraní consideran dos teorías iniciales para dar cuenta de ese inesperado desastre:
(a) que los servicios de inteligencia occidentales o el Mossad israelí consiguieran introducir un técnico en el personal del programa de misiles, el cual alteró el equipo a fin de que el misil estuviera presto a estallar.Esta segunda teoría tiene a los líderes de Irán realmente preocupados porque significaría que, en medio de una tensión en espiral con los Estados Unidos e Israel sobre su programa de armas nucleares, la totalidad de su arsenal de misiles balísticos Shahab 3 y Sejil 2 pudiera estar infectado, y por lo tanto fuera de servicio hasta que las pruebas y los test hayan sido completado.
(b) la otra teoría que se considera más plausible, que la computadora que controlaba el misil estaba infectada con el virus Stuxnet, el cual indujo a error al misil en el momento de la prueba sin que nadie de los presentes notara nada extraño hasta que fue demasiado tarde.
Fuentes de inteligencia occidentales dijeron a Debka que el jefe supremo de las fuerzas armadas iraníes, el general Hassan Firouz-Abadi, trataba de ganar tiempo cuando anunció esta semana que la explosión "solamente había provocado un retraso de dos semanas en la fabricación de productos experimentales por la Guardia Revolucionaria, los cuales podrían constituir un puño armado ante el rostro de la arrogancia (Estados Unidos) y el régimen de ocupación (Israel)".
Irán necesita tiempo para investigar a fondo las causas de la terrible explosión y convencer a todos de que los sistemas informáticos que controlan sus misiles están limpios de Stuxnet, y funcionan en poco tiempo al igual que la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz y el reactor atómico de Bushehr que fueron descontaminados entre junio y septiembre de 2010.
Si finalmente es cierto que el virus Stuxnet está de vuelta, su limpieza esta vez tomaría varios meses, según los expertos occidentales - sin duda bastante más de las dos semanas estimadas por el general Firouz-Abadi -.
Los expertos también refutan la afirmación de ciertos profesionales informáticos occidentales y rusos de que el Stuxnet y otro virus llamado Duqu están vinculados.
El jefe del programa de defensa civil de Irán, Jalali Gholamreza, comentó esta semana que la lucha contra el Duqu está "en su fase inicial" y que el informe final sobre su impacto, "y que afirma que el virus se ha extendido, no se ha completado todavía. Todos las organizaciones y centros que podrían ser susceptibles de ser contaminados están bajo control".


0 Comments:
Post a Comment
<< Home