Esclarecedor: Si sale cara, gano yo. Si sale cruz, pierdes tú - Ottomans and Zionists

No sé si ustedes han oído hablar de ello, pero parece que Israel está a punto de ir a la guerra con Irán. No sólo eso, sino que en realidad no importa lo que está pasando en Israel o en el resto del mundo, porque cualquier evento puede ser interpretado en el sentido de que un ataque israelí está a la vuelta de la esquina. De hecho, un ataque israelí inminente se puede predecir sobre la base de dos grupos de hechos diametralmente opuestos.
Por ejemplo, en mayo se informó de que la decisión de atacar era inminente porque las autoridades israelíes estaban siendo inusualmente silenciosas, y este silencio en las especulaciones predecía que el ataque fuera inminente. Como afirmó un funcionario israelí no identificado: "Nadie dice nada públicamente. Esto en sí mismo dice mucho acerca de dónde están las cosas". Así que la lección es que cuando las cosas están tranquilas, un ataque está en camino. Pero un momento, ahora hay una gran cantidad de informaciones sobre el supuesto de que Israel ha decidido atacar y todo tipo de funcionarios especulan sobre ello abiertamente, y todo el mundo sabe que una especulación tan desenfrenada significa que un ataque es inminente. Así que la lección es que cuando hay tanto ruido acerca de un ataque, es que dicho ataque está en camino.
¿No les parece ingeniosa la forma en que se deducen las cosas? No importa lo que los funcionarios israelíes estén diciendo y haciendo, un ataque contra las instalaciones iraníes siempre puede ser fácilmente predecible.
Lo mismo se puede aplicar a la presencia amenazante del padre de Bibi Netanyahu, Ben-Zion Netanyahu. Cuando Ben-Zion estaba vivo, su influencia sobre su hijo significaba que un ataque era muy probable. Ahora que falleció recientemente, el deseo de Bibi de hacer caso de las advertencias de su padre y del sentido de la historia que le transmitió, provocan que ese ataque sea más que probable.
¿Qué les pareció la oferta de unidad entre Likud-Kadima? Cuando se anunció, algunos interpretaron que dicha unidad significaba que un ataque contra Irán estaba próximo. Ahora que Mofaz está fuera y se opone claramente a un ataque unilateral israelí, no tengo ninguna duda de que alguien estará argumentado que Bibi dejó caer la coalición con el fin de allanar el camino para un ataque contra Irán.
Podría seguir, pero creo que ustedes han entendido como trabajan algunos. La cuestión es dar por supuesto que un ataque será inminente, y para ello se retuercen o se dan la vuelta a los hechos para apoyar esa conclusión, en vez de analizarlos y tratar de determinar a la luz de ellos lo que más probable pueda suceder.
En lugar de interpretar todos y cada uno de los hechos que parecen llevarnos a la guerra, vamos a dar un paso atrás y a evaluar los factores reales que podrían significar que un ataque israelí es más o menos probable. A mi juicio, la muy pública cháchara reciente pesa en contra de un ataque, ya que los exitosos ataques israelíes en el pasado - Irak en 1981 y Siria en 2007 - fueron sorpresas completas y no fueron en modo alguno telegrafiados públicamente. Por el contrario, hemos escuchado que Israel se prepara para atacar a Irán durante casi una década, y sin embargo, todavía no ha sucedido.
También pesa en contra de un ataque el hecho de que haya una falta de apoyo a esa medida a partir de tres elementos de influencia. En primer lugar, está la opinión pública israelí, que se opone a un ataque unilateral de Israel en un 46% frente al 32% que lo apoya, y donde cada vez más la labor de Netanyahu como primer ministro es calificada como insatisfactoria en los últimos meses. En segundo lugar, están los EEUU, cuyos funcionarios más importantes han declarado en repetidas ocasiones que se debe dar más tiempo a las sanciones para que funcionen y han pedido a Israel que no lance un ataque. En tercer lugar, y quizás lo más importante, los funcionarios israelíes, aparte de Netanyahu y Barak, se oponen firmemente al ataque, y aunque el ejército israelí tiene que obedecer las órdenes que se le dan, cuando el Jefe de Estado Mayor cree que un ataque es una mala idea probablemente será escuchado.
También existe el inconveniente de que no existe una mayoría en el Shminiyah (el octeto), el gabinete de seguridad interior, que favorezca un ataque contra Irán, con Eli Yishai, Benny Begin, Dan Meridor y Boogie Ya´alon opuestos a él firmemente, y Avigdor Lieberman y Yuval Steinitz vacilantes de ida y vuelta. Netanyahu y Barak probablemente cuenten con que los otros seis ministros se echen atrás llegado el momento, pero ese es un riesgo real para ambos, ya que no pueden tomar la decisión por su cuenta sin el apoyo del resto de este grupo. De hecho, se podría hacer un buen caso acerca de como el reciente discurso sobre la guerra de estos dos hombres se dirige por entero a los componentes del Shminiya, y como toda la cháchara pública se dirige completamente a incrementar la presión pública sobre ellos.
Están también los problemas derivados de que Israel no tiene la capacidad militar suficiente para realizar el trabajo a fondo y totalmente por sí mismo, que un ataque contra Irán sería devastador para la economía israelí de acuerdo con Stanley Fischer (el Banco Central de Israel) , y que el frente interno está lamentablemente poco preparado. Hay indicios de que Netanyahu y Barak se engañan a sí mismos acerca de este último factor cuando especulan acerca de que una represalia por parte de Irán no causaría más que la perdida de unas 500 vidas israelíes, pero uno no puede dejar de pensar que se llevará a cabo un análisis real y exhaustivo de los posibles daños y pérdidas de vida antes de tomar cualquier decisión.
Hay sin embargo dos nuevos factores que apuntan a la conclusión de que Netanyahu y Barak están preparando un ataque. En primer lugar, el gobierno acaba de proporcionar un poder sin precedentes a Netanyahu para poder retrasar las decisiones ministeriales de los diversos comités, dándole un voto adicional en cada comité ministerial con independencia de su desempeño en él. Esto me parece un movimiento propiciador de una votación a favor de las tesis de Bibi, eliminando el debate, y lo que es más fácil, dejando cualquier otro asunto a un lado hasta que su opinión sobre Irán sea del agrado de Bibi. En segundo lugar, después de esperar meses para designar a un sustituto del viceministro de Defensa Matan Vilnai, Netanyahu ha designado a Avi Dichter como su sustituto para el cargo, y ya se están probando esta misma semana los SMS de emergencia del sistema de alerta, además de distribuirse las máscaras de gas y los kits de supervivencia por todo el país. Esto indica que el gobierno se está tomando repentinamente en serio la misión de preparar a sus ciudadanos para la guerra, y a diferencia de la retórica de línea dura, estos recientes pasos son tangibles y en realidad dicen algo.
Así que, en definitiva, me parece que un ataque contra Irán es aún poco probable, pero no está fuera de cuestión. Más analistas con análisis de este tipo serían de gran ayuda en la prensa, en lugar de gente corriendo con el pelo en llamas y gritando que se aproxima un ataque debido a que el sol salíó por el este esta mañana y se pondrá por el oeste esta noche. Más datos por favor, y menos especulaciones sin fundamento tan habituales.
Labels: Irán, Ottoman and Zionists


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