Friday, October 12, 2012

La mala educación de la Universidad Ben Gurión - Dror Eydar - Israel Hayom



Los miembros de la Comisión Internacional para la evaluación de los Programas de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Israel (un asunto de rutina que el Consejo Superior de Educación lleva a cabo en todas las materias) no estaban preparados para esto.

 El índice principal de las investigaciones de una universidad es la lista de ensayos científicos que se publican en prestigiosas revistas académicas. Cuando llegaron a la Universidad Ben Gurion, en Beer Sheva, los miembros del Comité recibieron una nueva lista de publicaciones del departamento de Ciencias Políticas cuyo propósito era proporcionar una buena impresión sobre la calidad profesional del departamento. Una de las publicaciones de la lista era un ensayo que apareció en una publicación estudiantil local llamado Jam'ah... Esto era un motivo de orgullo para dicho departamento, cuya mayoría de miembros son conocidos activistas dentro de la izquierda radical y cuyo anterior presidente, Neve Gordon hizo un llamamiento público a un boicot contra Israel.

Ya escribí la semana pasada sobre cómo los miembros del Comité de evaluación no son miembros de la derecha, ni son conservadores. Muy al contrario. Este es el caso del presidente del Comité, el profesor Thomas Risse de la Universidad Libre de Berlín, y los profesores Elena Immergut y Galia Golan (activa en "Mujeres de Negro"), etcétera. Este grupo de expertos presentó sus conclusiones al Consejo Superior de Educación. El informe que elaboraron sobre el departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Ben-Gurion fue duro en extremo. Risse y el resto de sus colegas del Comité informaron de una serie de deficiencias, la más prominente de las cuales eran la identidad del personal y los contenidos impartidos en el departamento. Su queja principal era que su currículum no familiarizaba a los estudiantes con los diversos y los pluralistas enfoques de investigación que forman parte del estudio de las Ciencias Políticas.

Debemos tener en cuenta, a diferencia de los numerosos gritos que se escucharon procedentes del Haaretz, que la acusación de "falta de pluralismo" reflejada en el informe del Comité no incidía de la politización radical que prevalece en el mencionado departamento. Este es otro asunto grave que las reglas existentes hacen difícil corregir. Sin embargo, la "falta de pluralismo", según los autores del informe, tenía que ver sobre todo con los métodos de investigación en las Ciencias Políticas. El Comité se levantó en armas contra el exceso de representación del "enfoque interpretativo" en comparación con la ausencia del "enfoque positivista". El filósofo Karl Popper acuñó el "principio de refutación" como un principio fundamental de la ciencia. A diferencia de la religión (y el marxismo), la ciencia es una cuestión empírica, conectada al conjunto de los datos obtenidos mediante la observación, la comprobación de los hechos, la demostración de hipótesis y, sobre todo, la posibilidad de refutar la teoría.

Los enfoques positivistas son dominantes en el mundo de las principales publicaciones de Ciencias Políticas. Según el informe, los miembros del departamento de Ciencias Políticas de Beersheba realmente no sometían sus tesis a una prueba empírica, sino que más bien presentaban sus opiniones o hipótesis (en el mejor de los casos, en el peor de los casos, publicaban sus ensayos en periódicos estudiantiles). Todo eso está muy bien, y veces incluso puede contribuir a la discusión, pero desde luego no es el enfoque principal dentro de ese campo académico.

 El carácter tendencioso de este método es aún más fuerte cuando se descubre que incluso dentro de la "teoría crítica" – el subgénero más prominente en la Universidad Ben-Gurion -, las hipótesis y las teorías están casi siempre relacionadas con los enfoques radicales, a menudo marxistas, una mera sección dentro de un subgénero metodológico. Para cambiar esta lamentable situación, el Comité recomendó hacer cambios significativos en el plan de estudios y una contratación de personal adicional experto en las materias básicas del departamento de Ciencias Política (por ejemplo, la política comparada y la teoría política). También recomendó fomentar la diversidad en la identidad dentro de la plantilla, pero no desde un punto de vista político, sino en referencia a los enfoques metodológicos y teóricos. Por último, los miembros del Comité escribieron que si estos defectos no se corregían, el Consejo Superior de Educación y la administración de la Universidad tendrían que considerar el cierre del departamento.

 En noviembre de 2011, el Consejo Superior de Educación estableció un calendario para corregir los defectos, y solicitó a los profesores Risse y Immergut que realizaran un seguimiento de la aplicación de las recomendaciones. La Universidad Ben-Gurion informó de las medidas que había tomado: un cambio en el plan de estudios y la contratación de nuevos profesores, pero no dio detalles sobre quienes eran los nuevos miembros del personal. Aquí, la subcomisión del Consejo Superior de Educación para el control de la calidad requirió, antes de formarse una opinión sobre el cumplimiento de las recomendaciones (que en general fue positiva), que se les enviara el currículum vitae del nuevo personal (la lista de sus publicaciones, áreas de especialización…). También quería saber cómo habían sido integrados en el plan de estudios, los cursos que estarían enseñando (incluyendo los planes de estudio). Una vez que dicha información se recibió, se descubrió que los nuevos miembros contratados en realidad no se correspondían a las exigencias planteadas por la comisión para una mayor variedad y pluralismo, además de otros requerimientos intelectuales de los que los miembros del departamento de Ciencias Políticas nunca habían oído hablar.

Hace un mes, el subcomité del Consejo Superior de Educación emitió su dictamen. Tomó nota de las reservas del equipo internacional de seguimiento sobre el hecho de que la recomendación de ampliar la variedad de métodos de investigación y enfoques teóricos impartidos no se habían aplicado. A la luz de estas reservas decisivas por parte de los expertos internacionales, el Consejo expresó su "descontento por el hecho de que el departamento de Ciencias Políticas en la Universidad Ben-Gurion no tuviera a bien haber adoptado dichas recomendaciones en la contratación de nuevos miembros del personal, ampliando así la variedad de enfoques de investigación en el departamento de una manera que reflejara el pluralismo de enfoques de investigación en ese campo, tal como le recomendara el Comité de Evaluación”.

El Comité destacó especialmente la "falta de representación del enfoque positivista dentro del ámbito de las Ciencias Políticas entre los miembros del personal del departamento. La contratación de personal, que en su mayoría volvía a pertenecer a un subgénero del enfoque interpretativo (teoría crítica) ya ampliamente representado en ese departamento, no cumplía con los criterios del Comité de evaluación internacional". Las dos comisiones, la internacional y subcomisión del Consejo Superior de Educación, resumieron lo sucedido diciendo que el departamento de la Universidad Ben-Gurion había expresado su agradecimiento por los consejos que había recibido y que había puesto en práctica, en mayor o menor medida, volviendo a las prácticas anteriores. En suma, no había cumplido su promesa.

La subcomisión del Consejo Superior de Educación decidió entonces hacer un seguimiento de los cambios y correcciones en el departamento y emitir su opinión en diciembre de 2012. Mientras tanto, recomendó por unanimidad - en coordinación con el Comité de seguimiento internacional - no permitir la inscripción de nuevos alumnos para el próximo año académico (2013-2014). Incluso después de que la presidenta de la Universidad Ben-Gurion, la profesora Rivka Carmi, preguntara al profesor Risse que aclarara su posición sobre el asunto, él no dio marcha atrás en su decisión, sino que escribió que compartía las preocupaciones del subcomité del Consejo Superior de Educación en cuanto a la variedad y el pluralismo entre el personal de enseñanza.

Ahora viene la parte que conocemos tan bien y que es práctica común dentro de los recursos y actividades de la izquierda: la presión internacional sobre la base de denunciar algo ya muy conocido y muy explotado, "el intento de suprimir el discurso libre", intentando manchar la reputación de Israel en el mundo. El fundador del departamento, el profesor David Newman - un geógrafo, y no exactamente un destacado investigador dentro del ámbito de las Ciencias Políticas -, escribió en un documento interno a sus colegas: "Yo estoy a favor de la aplicación de la presión internacional - en la medida apropiada -, junto con una oleada de cartas de un grupo de asociaciones y personas de prestigio internacional - algunas de los cuales llegarán hasta los medios de comunicación -, en paralelo con todos los otros tipos de presión que se están aplicando actualmente al Consejo Superior de Educación por nuestros abogados y la actividad de la presidente y del rector. No se pide un respaldo al 100% a la política que hemos establecido hasta ahora, pero me parece que ahora estamos bajo presión y tenemos que mantenernos firmes y no aflojar".

 Exigir pluralismo, diversidad, opiniones diferentes... a esta gente. No sean ridículos y no digan bobadas.

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