Sunday, May 12, 2013

Pacifista israelí sufre una sobredosis de realidad: Una periodista políticamente correcta de Tel Aviv regresa de un seminario por la paz - Baruch Gordon



Lital Shemesh es una estrella en ascenso dentro de la galaxia de los medios de comunicación israelíes que además no deja de expresar abiertamente sus aspiraciones políticas para llegar a la Knesset. Lital, una joven de 29 años de edad, ha trabajado como editora en jefe en las revistas juveniles del Yedioth, colaborado con la Autoridad de la Radiodifusión de Israel y con el nuevo canal de noticias Hot CableTV News y el CEO y fue fundadora de una revista de chicas en Internet "Pinkish".

En su primer video blog publicado en inglés hace dos años afirmaba que "tenía muchas ganas de vivir en un país tranquilo donde vivir y deseaba realmente la paz".

Siguiendo esos deseos, Lital Shemesh participó recientemente en un seminario con otros jóvenes israelíes y árabes con la esperanza de encender el optimismo por la paz. Sin embargo, regresó del seminario decepcionada y desilusionada.

Sus conclusiones tras su asistencia al mencionado seminario de paz reflejan una poderosa tendencia dentro de la sociedad israelí: los israelíes se están dando cuenta de que las negociaciones con los árabes están destinadas al fracaso desde el principio, así que, ¿por qué perder el tiempo? Como se desprende de los resultados de las elecciones generales de febrero, más conversaciones con los árabes, simplemente, desatan cada vez menos interés en cada vez más personas. Es un tema que ha sido dejado de lado y ha sido aplazado, quizás, "para la próxima generación".

Resumimos a continuación como Lital Shemesh describe su experiencia en el mencionado seminario sobre la paz para que los lectores puiedan comprender mejor a esa parte de la sociedad israelí cada vez más escéptica. Considero que se trata de una lectura obligada. Su informe fue publicado el pasado jueves (2 de mayo de 2013) en la web de noticias Walla:

¿Paz? Desde el punto de vista palestino hay un pasado, pero no hay futuro - Lital Shemesh

He participado en el Proyecto Diálogo por la Paz para jóvenes israelíes y palestinos involucrados políticamente en diversos marcos. El objetivo del proyecto era identificar a los líderes del mañana para poder acercarlos hoy en día con el objetivo de poder lograr la paz en algún momento futuro.

El proyecto consistía en reuniones cada dos semanas y un seminario final en Turquía. En el tercer día del seminario después de habernos conocido, se suponía que se habían eliminado las barreras iniciales como si nunca hubiera existido un muro de separación entre nosotros, y se podía empezar a tocar muchos temas que eran dolorosos para ambas partes. Los palestinos hablaron de los obstáculos y de la presencia de los soldados del IDF en los territorios, mientras que desde el lado israelí se habló del temor constante a los ataques terroristas asesinos y a los cohetes desde Gaza.

Desde la parte israelí, que incluía a representantes de la derecha y de la izquierda, se trató de entender la visión del final del conflicto de los palestinos: "Hablemos de negocios". Los israelíes trataron de profundizar en cómo podríamos poner fin a este antiguo y doloroso conflicto. ¿En qué líneas rojas estarían dispuestos a ser flexibles? ¿Qué resolución satisfaría sus aspiraciones? ¿Dónde se prevén las futuras fronteras del Estado palestino que anhelan?

Sin embargo, nos quedamos en total schock al descubrir que ni uno solo de los portavoces palestinos habló de un Estado palestino, o para ser más precisos, de una solución de dos estados.
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Hablaron de un único estado, de su estado. Hablaron de gobernar Jaffa, Tel Aviv, Akko, Haifa, y sobre el dolor de la Nakba [lit. la catástrofe, la creación del Estado de Israel]. No había futuro para ellos. Sólo existía el pasado. "Los judíos no tienen legitimidad para que puedan vivir junto a nosotros", este era su mensaje principal. "Lo primero de todo, hacerles pagar por lo que nos hicieron".

En el curso de un diálogo que llegó hasta los gritos, los palestinos nos pidieron no referirnos a los suicidas como "terroristas" porque ellos no los consideraban así. "Entonces, ¿cómo se llama a alguien que se pone un chaleco lleno de explosivos y se inmola en un centro comercial de Tel Aviv con el propósito declarado de matar a civiles inocentes", le pregunté a uno de los participantes.

"Tengo a un niño de 4 años de edad en mi casa", respondió Samach de Abu Dis (cerca de Jerusalén). "Si Dios impide que le suceda algo, si puedo iré hasta una ciudad israelí y la volaré toda entera", me contestó. Todos los demás participantes palestinos asintieron con la cabeza mostrando su acuerdo con esas violentas palabras.

"Hace tres semanas tuvimos un hijo", le respondió Amijai, un estudiante judío religioso de Jerusalén. "Si Dios impide que algo le suceda, no encontraré ningún tipo de consuelo en la muerte de más personas".

Israelíes de todo el espectro de los partidos políticos israelíes participaron en el seminario: Likud, Laboristas, Kadima, Meretz y Hadash (partido socio-comunista judeo-árabe). Todos ellos llegaron a la comprensión de que todos los hermosos escenarios de paz entre israelíes y palestinos en los que había creído simplemente no se correspondían con la realidad.

Y ese es el problema, que la mayoría de los israelíes no han tenido la oportunidad de sentarse y conversar realmente con los palestinos para escuchar lo que realmente piensan y desean. Nuestro material de información proviene de las declaraciones de Abu Mazen a la prensa internacional, las cuales se contradicen constantemente con las que él emite cuando es entrevistado por Al Jazeera, donde pinta una imagen completamente diferente.

Llegué a ese seminario con grandes esperanzas y me vuelvo a casa con sentimientos marcados por la desesperación. Hay algo en la narrativa de las dos partes que es completamente diferente en sus respectivos núcleos. ¿Cómo podemos volver a la mesa de negociaciones cuando la parte israelí habla de dos estados y la parte palestina habla de liberar Palestina desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo? ¿Cómo podemos hablar alguna vez de paz con unas plataformas que le otorgan legitimidad al terrorismo?


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3 Comments:

Blogger HArendt said...

Un diálogo de sordos y entre sordos. Estoy de acuerdo con el fondo y la forma del artículo, pero un pelín de autocrítica hacia las políticas de los sucesivos gobiernos de Israel tampoco habrían estado de más. Saludos afectuosos desde las islas Canarias. Shalom.

2:17 AM  
Blogger José Antonio said...

¿Puedo deducir de sus palabras que no es necesaria la autocrítica en la otra parte?

Si fuera así, me recordaría a ese tan
socorrido paternalismo progresista que declara inocente de todos sus actos a las "víctimas" favoritas

10:50 AM  
Blogger HArendt said...

Puede deducir usted lo que estime conveniente. Si digo que estoy de acuerdo con el fondo y la forma del artículo, se supone que estoy de acuerdo con él. Lo que implica, supongo, la crítica implícita a la otra parte. Pero da la casualidad de lo que comento es lo que leo en este momento, no lo que hayan escrito o hecho los "otros". Tengo la impresión, de que las anteojeras, en este caso, le impiden ver los árboles del bosque. Críticar las atrocidades de uno no significa, ni por asomo, asumir o compartir las de los "otros".

5:41 AM  

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