Sunday, May 17, 2015

La locura de la comunidad internacional con respecto a los palestinos y la batalla de las fuerzas del mal contra el bien - Ben-Dror Yemini



La fórmula es familiar: Cuanto más de derechas le parezca al mundo el gobierno de Israel, más fácil será para los activistas anti-Israel hacer su trabajo. Un aumento en Israel de las declaraciones e incidentes de carácter anti-árabe conduce a una caída en el apoyo a Israel entre los estudiantes judíos en los campus de Estados Unidos, y cuantos más informes distorsionados y sesgados emiten organizaciones como Rompiendo el Silencio y B'Tselem mostrando a un Israel que cometiera delitos de manera permanente, más fácil resulta defender su odio a Israel a los activistas de BDS.

Las posiciones de partida son problemáticas, no sólo debido a la composición del nuevo gobierno israelí, sino sobre todo a la luz de la situación geopolítica. Lo absurdo es que en las circunstancias actuales, el control de Israel sobre los territorios es el mal menor.

Una solución política apresurada - la que los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea están liderando, con el apoyo de un grupo de israelíes que apoyan la demanda palestina de su reconocimiento unilateral como un Estado -, sería un desastre para los palestinos. La toma del control por parte de Hamas sólo sería cuestión de tiempo.

Esto no tiene nada que ver con la composición del gobierno. Isaac Herzog se encontraría con la misma situación geopolítica, y Tzipi Livni también se encontraría, nuevamente, con la oposición palestina a cualquier acuerdo de paz. Después de todo, los gobiernos de Ehud Barak y Ehud Olmert hicieron ofertas muy generosas a Yasser Arafat y Mahmud Abbas respectivamente, y todo fue en vano.

Sin embargo, no todo está perdido. Suponiendo que el control israelí sobre Cisjordania no vaya a finalizar a corto plazo, un gobierno de derechas todavía puede promover una serie de medidas que mejoren la vida de los palestinos pero no socaven la seguridad de Israel en lo más mínimo - en el campo de infraestructura de agua, por ejemplo -. Una serie de fondos han sido donados para proyectos de rehabilitación, y es un paso en la línea correcta.

Y lo mismo pasa con los proyectos en los campos de la salud, la construcción y la infraestructura. Israel no debe retrasar el desarrollo. Por el contrario, desde el comienzo del control de Israel sobre Cisjordania y Gaza, ha habido grandes mejoras en la mayoría de las áreas.

En 1967, por ejemplo, sólo cuatro comunidades palestinas estaban conectadas al agua para su uso doméstico, en el 2004, sin embargo, 643 de las 708 comunidades estaban en la red de agua. Pero aún queda mucho por mejorar. No sólo en interés palestino, sino también en interés israelí.

Hay algo estúpido en el hecho de que la comunidad internacional esté presionando a las partes para un acuerdo político que sólo empeorará las cosas para los palestinos. Pero hay algunas cosas que se pueden hacer incluso sin un acuerdo de paz. Que dicho acuerdo mejoraría realmente la situación de los intereses de los palestinos sigue siendo algo poco claro, pues de hecho si supondría claramente una mejoría en los intereses de Israel.

Las fuerzas del mal contra el bien

Las manifestaciones de chovinismo a la luz de la designación de Ayelet Shaked como ministra de Justicia no son más que una pequeña mancha en comparación con el intento de presentar cualquier propuesta de cambio como un asalto de las fuerzas de la oscuridad (del mal) sobre las fuerzas de la luz (del bien).

Incluso los funcionarios europeos, según se nos informa, están monitorizando con preocupación las "iniciativas (de Ayelet Shaked) que podrían socavar la democracia israelí". Esto es muy interesante, porque las críticas de Shaked al sistema judicial ya se han expresado en el pasado por profesores e izquierdistas. Y ellas provocaron respuestas similares.

Después de todo, cualquiera que cuestione algo se convierte en un miembro de las fuerzas de la oscuridad - independientemente del hecho de si el individuo en cuestión es un laureado con el Premio Israel, como Ruth Gavison o Daniel Friedmann, o una figura política como Haim Ramon -. Cualquiera que piense diferente es etiquetado inmediatamente como un miembro de las fuerzas de la oscuridad. Y es que esta es la democracia de las fuerzas de la luz.

La respuesta de Europa cae dentro de la misma categoría. Después de todo, las propuestas planteadas por las llamadas fuerzas de la oscuridad se basan, entre otras cosas, en la práctica común en muchos países europeos.

Pero para dejar las cosas perfectamente claras, Shaked no tiene ninguna posibilidad de cambiar nada. La oligarquía judicial ya ha demostrado ser demasiado fuerte. Y esta es una prueba más del problema.

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