Saturday, September 05, 2015

Especial para aquellos judíos "guays, progresistas, modernos y universalistas": Imaginen, John Lennon y los judíos - Melanie Phillips - JPost



Un libro que leí hace un par de años me cautivó de tal manera que compré un montón ejemplares para regalarlo a los amigos.

El libro, "John Lennon y los judíos", de Zeev Maghen, se publicó originalmente en el 2010 y acaba de ser reeditado por Toby Press. Nunca me he reído tanto con un libro que tanto me ha agitado y enseñado. El libro no es simplemente deslumbrante, es profundo, instructivo, hilarante, original y apasionado.

Habla con urgencia de un asunto que amenaza con destruir a los judíos tanto en la diáspora como en Israel. En Estados Unidos, muchos judíos que votan demócrata han apoyado el acuerdo con Irán, mientras otros judíos que votan republicano se opusieron frenéticamente.

La disputa sobre la actitud del presidente Obama hacia Israel y el mundo es amarga y visceral. La línea que divide a la comunidad judía estadounidense es, sin embargo, mucho más profunda que la que retrata las lealtades políticas domésticas. Es una división aún más profunda que la que genera el tema de Israel, cuyo apoyo muestra signos alarmantes de debilitamiento sobre todo entre la generación más joven de las corrientes más progresistas.

Estas profundas divisiones se extienden a los judíos de la diáspora en general e inclusive a los judíos en Israel. Es un abismo que se ha abierto sobre el significado de la propia identidad judía y sobre el papel que desempeña en dicha identidad la religión. El judaísmo es excepcional, ya que consiste en una conexión simbiótica entre las personas, la religión y la tierra. Los judíos, sin embargo, no desean que esa excepcionalidad sea un elemento principal. En la diáspora, quieren desesperadamente encajar con el medio ambiente, y en Israel quieren desesperadamente ser como cualquier otro país.

Pero Israel no es como cualquier otro país. Es único porque el judaísmo es único. La palabra hebrea para los hebreos, "ivrim" significa "los que moran al otro lado". Los judíos están por lo tanto destinados a ser diferentes. Pero eso es difícil de soportar, por lo que muchos judíos tratan de fingir que no es así.

Este fue el origen del judaísmo progresista, el cual prescindió de aquellos elementos exteriores de la práctica judía que les convertían en demasiada distintivos y promovió en su lugar aquellos valores judíos que podrían ser presentados como de aplicación universal. Así es como existió una compenetración natural entre los judíos progresistas y las políticas de izquierda con su credo universalizador.

Pero el judaísmo tiene sus raíces en lo particular. Sin ellas ya no es judaísmo. Y sin el judaísmo, Israel ya no sería Israel.

Maghen es un profesor de lengua persa y de historia islámica en la Universidad Bar-Ilan en Ramat Gan, y también enseña en la universidad Shalem en Jerusalén. Él es un patriota israelí que conoce y entiende las cuestiones principales que afronta la nación, donde los judíos no son solamente un cuerpo religioso sino una nación, y que ambos no pueden separarse sin que se rompa el judaísmo que les distingue.

Su libro comienza con lo que ocurrió cuando se encontró con un grupo de devotos de Hare Krishna en el aeropuerto de Los Ángeles. Le ofrecieron una versión psicodélica del Rig Veda, una colección de himnos en sánscrito, pero lo que más le enfureció era que los nombres de estos devotos eran Shira, Ofer y Doron y provenían de Tel Aviv. Eran por lo tanto Hare Krishna israelíes post-judíos y post-sionistas.

Cuando él les reprendió recordándoles su propio libro sagrado, la Torah, ellos intentaron a su vez corregirle por el error de sus opiniones reaccionarias. La elección de un libro, de una religión, de una cultura sobre otra, según estos Hare Krishna israelíes, suponía levantar falsas barreras entre las personas, las cuales debían estar unidas, tal como proclaman los Upanishads hindúes, en un "espíritu de unidad".

El judaísmo, con sus rituales arcaicos y sus creencias irracionales y poco científicas, además de su sentimiento de lealtad por el pueblo judío, simplemente representaba al fascismo. El encuentro fue tan devastador que resultó cómico. Pero Maghen comprendió que estos jóvenes israelíes representaban una daga en el corazón del pueblo judío.

El problema que planteaban era el que cada vez más plantean los judíos de todo el ámbito occidental: cómo reconciliar (o ni siquiera intentarlo) ser una persona "moderna, progresista, laica, sin fijación religiosa y un ciudadano del mundo más que estadounidense, canadiense o británico", con estar "activa y profundamente conectado con la identidad judía".

La respuesta que da Maghen es una polémica apasionada (él lo llama un "alboroto filosófico") donde denuncia a ese universalismo personificado en el himno de John Lennon "Imagine": "Imagina que no hay países / no es difícil conseguirlo / sin nada que matar o por qué morir / y tampoco religión. / Imagina a toda la gente / viviendo la vida en paz..."

Maghen denuncia tales sentimientos como "una especie de misa de réquiem para la raza humana". Asimismo nos hace observar ese sentimentalismo descuidado que está detrás del concepto de Lennon de un amor universal, que Maghen atribuye al cristianismo, porque no reconoce la solidaridad familiar o cultural. Pero eso no es amor en absoluto, porque el amor implica ineludiblemente preferir algunas personas sobre las demás - a nuestros hijos sobre los extraños, por ejemplo -. Y por lo tanto, preferir a tu familia, tu tribu o tu clan, algo que también puede ser representado por el pueblo judío, sobre todos los demás.

Lo universal, esa igualdad en el "amor", nos dice Maghen, significa de hecho más bien equidistancia e indiferencia equitativa, e incluso algo peor. La utopía imaginada por John Lennon lleva directamente a las barbaridades de Stalin, Mao y Pol Pot.

Pero esto no significa de por sí que debamos amar ciertas cosas judías del judaísmo. Aquí Maghen le da la vuelta a los argumentos de los detractores racionalistas del judaísmo. Sí, dice, las prácticas judías como la kashrut, la circuncisión, la shmita, las exigencias de evitar la fermentación de la harina en Pascua y así sucesivamente son en sí mismas ilógicas e irracionales y, a menudo, un dolor racional. Y es que como algunos escriben en un estilo exclamativo de rechazo, "¿quién necesita de esto?".

Pero la identidad judía se compone de estas peculiaridades. Como Maghen observó en una conferencia del Limmud en Jerusalén la semana pasada, es un tremendo error lo que algunos argumentan de que la noción ritual de la observancia judía no es tan importante como los valores que consagra, y que por lo tanto podemos dejar de lado esos rituales o restricciones que consideramos incómodos mientras nos contamos a nosotros mismos que aún así estamos manteniendo la esencia del judaísmo.

Son precisamente esos rituales, a menudo absurdos, peculiares o incluso irritantes, los que importan, porque son estos elementos los que nos hacen judíos. Ser humano es amar, y amar supone también ser y comportarse de manera ilógica e irracional, pero sobre todo supone estar más unido a alguien o algo, y esa unión ya significa tener o poseer algo distintivo o especial con respecto a los demás. Es por ello que estar unido a la nación judía es un acto de amor, y es por eso que el libro de Maghen es una carta de amor a su pueblo.

Sin embargo, muchos judíos han elegido en su lugar construir su identidad judía alrededor del universalismo. Por eso en EEUU tanto la identificación judía como el apoyo a Israel están en decadencia. Es por eso que los líderes judíos británicos del movimiento antisionista y pro-palestino afirman que su posición encarna la "verdadera" ética judía, aunque en realidad a lo que se asemeja es a un cristianismo aguado que ordena poner la otra mejilla ante el ataque de los asesinos. Y eso también lo que impulsa el movimiento post-sionista en Israel.

El libro de Maghen es más productivo para la defensa del pueblo judío que las habituales, rutinarias e inútiles conferencias o simposios sobre la lucha contra Obama, el BDS o el antisemitismo. ¡Imaginen!

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