Sunday, March 13, 2016

El antisemitismo en Europa: "El diablo que nunca muere" - Lauren Markoe - RNS



El párrafo que acabó de leer en voz alta uno de los expertos más destacados del mundo en el Holocausto, enfrió a la audiencia.
"Contaminados por la arraigada y monstruosa 'certeza' de que en este mundo catastrófico y absurdo existe un pueblo elegido por Dios..., los judíos se revuelven sin cesar en su propia herida para evitar que deje de sangrar y volverla así incurable, y la muestran al mundo como si fuera una bandera",  leyó Daniel Goldhagen Jonás en una conferencia de la Universidad de Georgetown celebrada el lunes 29 de febrero sobre el antisemitismo en Europa.  
"Israel se ha apoderado de las terribles palabras de Dios en el Deuteronomio: 'La venganza será mía, y a sí seré reparado. Israel, dicho brevemente, es un estado racista en virtud de las doctrinas monstruosas del judaísmo, y no sólo racistas contra los palestinos, sino que las llevan contra el mundo entero". 
Goldhagen dejó entonces de leer.
"Ahora, si yo les dijera que estas palabras e ideas provienen de un líder de Hamas, o de cualquier político o líder del Oriente Medio, ustedes no estarían muy sorprendidos", dijo. "Pero esta palabras provienen del escritor comunista José Saramago, el ganador del Premio Nobel, tal como fueron publicas en el 2002 en El País, el principal periódico de España".
Esta diatriba contra los judíos, impresa en uno de los periódicos principales de Europa, se realizó antes del reciente y brutal rebrote del antisemitismo en todo el continente, y era un buen ejemplo del tema de la conferencia patrocinada por el nuevo Centro de la Universidad de Georgetown para la Civilización judía.

Goldhagen, un antiguo profesor de la Universidad de Harvard, puso el tema de la conferencia en un contexto global, contrastando la supuesta improbabilidad de otro Holocausto en Europa con los reiterados y frecuentes llamamientos a la violencia contra los judíos en tierras árabes. Él denomina al antisemitismo "el diablo que nunca muere", que se ha transformado a través de milenios tomando diferentes formas en diferentes culturas. Uno de los rasgos constantes de antisemitismo, aseguró Goldhagen,, es la idea de que los judíos del mundo - el 0,2% de la población mundial - representan una amenaza maligna.

"Y una de las cosas más sorprendentes sobre el antisemitismo a largo de la historia", continuó Goldhagen, "es que está profundamente arraigado en países donde ni siquiera viven judíos".

Pero los judíos si viven en Europa, aunque sean una pequeña fracción de los 13 millones de judíos en todo el mundo. Y oradores en la conferencia procedentes de Francia, los Países Bajos y Suecia hablaron del aumento de las amenazas contra los judíos en el continente, donde un tercio de la población judía mundial fue asesinada durante el Holocausto. Los estereotipos antisemitas circulan a través de la derechas e izquierdas radicales. Pero el reciente aumento en los crímenes violentos contra los judíos procede en su mayoría de medios islamistas radicales. En los últimos años, se ha asesinado a tiros y apuñalado hasta la muerte a  judíos en museos, sinagogas, supermercados kosher y escuelas judías.

La situación se ha vuelto lo suficientemente grave como para que un líder judío de Francia, país que posee dos de las poblaciones más grandes de Europa de población judía y musulmana (de 5 a 6 millones de musulmanes, y algo menos de medio millón de judíos), recomendara a los hombres judíos que evitaran llevar una kipá, algo que denota su respeto a Dios, por las vías públicas. Las estadísticas muestran que el 49% de los crímenes racistas violentos ocurridos en Francia durante el 2015 iban dirigidos con los judíos, los cuales representan solamente al 1% de la población, y cómo esa violencia ha empujado a muchos judíos franceses, cuyas raíces en esa nación se remontan a más de 1.500 años, a marchar a Israel. Según The el Times de Israel, más de 6.000 judíos franceses se han asentado en Israel en el 2015.

Benjamin Haddad, un experto francés en los asuntos transatlánticos que habló en la conferencia sobre el antisemitismo en Francia, dijo que se solidariza con aquellos judíos franceses que se han sentido tan inseguros que se han trasladado a Israel. Pero también criticó a los que animan esa migración.

"Pedir a los judíos franceses que abandonen su nación es también decirles básicamente que la sociedad francesa, que los franceses, no son capaces de defender una democracia liberal a largo plazo", dijo Haddad. "Es importante mantenerse optimista sobre el futuro de los judíos franceses porque es básicamente una prueba para el futuro de nuestra civilización".

Aunque centrada en los estudiosos, la conferencia también invitó a funcionarios de los Estados Unidos y a miembros prominentes de organizaciones judías, entre ellos el rabino David Saperstein, el embajador en misión especial para la libertad religiosa internacional de los Estados Unidos, a Ira Forman, el enviado especial de los EEUU para controlar y combatir el antisemitismo, y el rabino Andrew Baker, director de asuntos internacionales judíos en el American Jewish Committee.

La conferencia, "La comprensión contemporánea europea de lucha contra el antisemitismo", fue uno de los primeros eventos patrocinados por el nuevo Centro Judío de Georgetown, que abrió el mes pasado como parte de la School of Foreign Service de universidad. Esta universidad jesuita goza de una gran reputación de larga fecha como uno de los principales lugares en el mundo para estudiar la historia, la política y la cultura árabe, y los líderes de las naciones árabes tienen desde hace décadas relaciones con la universidad, ayudando a financiar su Centro de Estudios Árabes Contemporáneos y el Centro para el entendimiento musulmán-cristiano.

El profesor Jacques Berlinerblau, el primer director del Centro de la universidad para la Civilización Judía, que ha sido apoyado por un fondo de 20 millones, dijo que así se satisfacía una necesidad en Georgetown.

"Dada la importancia en la School of Foreign Service de los estudios del Oriente Medio, se podría decir que esta era la pieza que faltaba, un componente que se centra en la política exterior estadounidense en Oriente Medio y en lo que respecta a Israel. Lo que los estudiantes tienen ahora es un espectro completo de los puntos de vista sobre los conflictos y la cultura en el Oriente Medio, el precio de la energía en el Oriente Medio, en las relaciones de seguridad".

El nuevo Centro Judío es también un marcador de las relaciones católico-judías y de las reformas dentro de la Iglesia Católica Romana durante el último medio siglo, dijo Berlinerblau.

"Realmente es de tremenda importancia, simbólica, que una universidad jesuita en Washington DC tiene un centro en toda regla, dotado de forma permanente para el estudio de la civilización judía. Se podría trazar una línea directa entre el Vaticano II y este momento".

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