Wednesday, June 14, 2017

Cadenas europeas sufren severas críticas tras cancelar un documental sobre el antisemitismo que habían encargado por señalar como causas al antisionismo europeo y al antisemitismo musulmán - Times of Israel





La película de 90 minutos, “Elegidos y excluidos. El odio a los judíos en Europa”, de los productores alemanes Joachim Schröder y Sophie Hafner fue comisionada por el alemán emisora ​​de la televisión pública WDR en nombre del canal franco-alemán Arte.

Presentando las diversas formas en que el antisemitismo se expresa en la Europa contemporánea, el documental muestra a la derecha neonazis, a los activistas del BDS y a manifestantes vestidos como hippies que se designan como libertarios y elogian a los “Protocolos de los Sabios de Sión”.  El antisemitismo entre los defensores derechistas de los derechos de los trabajadores en Francia aparece junto a casos de odio a los judíos de musulmanes, algunas de cuyas manifestaciones culminaron con la tortura y el asesinato a sangre fría de judíos europeos.

Sin embargo, una vez que el documental fue presentado - y aprobado por el editor -, las dirigentes de los canales decidieron que no se emitiría porque la película supuestamente “no cumplía con los requisitos formales”.

En toda Europa la decisión ha despertado muchas críticas: El diario francés Le Monde y la investigadora alemana del antisemitismo Monika Schwarz-Friesel, entre otros, lo han llamado un caso de censura.

Al parecer, el controvertido punto crucial de esta supuesta “censura” tiene como eje a Israel.

Prestando especial atención a la denigración del estado de Israel como una de las formas contemporáneas de mayor prevalencia del odio a los judíos, el documental destaca las actividades de las ONG que se dedican a golpear de manera antisemita a Israel, mientras reciben dinero de los impuestos europeos. Para poner en contexto la difamación antisemita sobre el Estado judío contrastándola con la realidad sobre el terreno, los productores incluyeron material de archivo de Israel y los territorios palestinos.

Ese material, irónicamente, es lo que el director de programación de la cadena Arte, Alain Le Diberder, establece como la principal razón para eliminar su exhibición.

En un comunicado de prensa Le Diberder afirma que los productores no cumplieron con el requisito de entregar un documental sobre el antisemitismo en Europa, ya que incluían demasiado metraje de Israel y demasiado poco de los países europeos.

Esto es ridículo”, le contesta Serap Güler, un miembro del consejo de programa, tanto de la red WDR, así como miembro del comité ejecutivo de la CDU, partido de la canciller alemana Angela Merkel.

Michaela Engelmeier, miembro socialdemócrata del Bundestag, definió asimismo la declaración de Le Diberder como “incomprensible”.

Invocando un reciente informe sobre el antisemitismo que pone de relieve la conexión entre golpear a Israel y el odio a los judíos, la diputada Engelmeier explica en un comunicado que, “Un documental que tiene como objetivo presentar el problema del antisemitismo de manera seria tiene que considerar la relación entre el antisemitismo y la crítica a Israel. Por lo tanto es necesario hacer referencia a la situación en el Oriente Medio“.

También critica el hecho de que las redes de las televisiones alemanas, financiadas con los impuestos públicos, “cada vez más promueven narrativas anti-israelíes, mientras que al mismo tiempo se niegan a mostrar un documental sobre el antisemitismo que ha sido aclamado por los expertos”.

En la misma línea, Volker Beck, un miembro en el parlamento del Partido Verde de Alemania y presidente del Grupo Parlamentario de Amistad Germano-Israelí del Parlamento alemán, comentó que la decisión de no mostrar el documental “es aún más preocupante si se considera que Arte y WDR tienen programas que demuestran lo que podría considerarse como criticas unilaterales a Israel“.

El pasado martes, Arte proyectó un documental sobre la Guerra de Seis Días de 1967 que, según los críticos, era sesgado en contra de Israel. Y en marzo la WDR proyectó un documental sobre el político de derechas holandés Geert Wilders, planteando la idea de que Wilders extendía la islamofobia en Europa en nombre de los judíos y el Estado de Israel. La Asociación de Comunidades Judías del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia se encuentra en el proceso de preparación de una queja en contra de su contenido al consejo de programas del WDR.

Volker Beck propone que “no debe ser un cargo público el que debe prohibir y discutir el documental de Schröder y Hafner sobre el antisemitismo en Europa”.  Propuso además que “Si Arte se mantiene en su decisión de no mostrar el documental, la WDR debería emitirlo”.

Pero la WDR alega que no puede hacerlo porque los derechos son exclusivamente de Arte. Esta posición, sin embargo, es disputada. Según el productor del documental, Joachim Schröder, que firmó su contrato con la WDR en lugar de con Arte, “WDR es libre de proyectar el documental en cualquier momento, ya que Arte ha renunciado a sus derechos para transmitirlo en primer lugar”.

Las críticas también se han expresado desde el Consejo de los judíos de Alemania, que exigieron en una carta a los presidentes de las dos cadenas de televisión que se mostrara el documental. Una petición en favor de la exhibición del documental se ha puesto en marcha.

Ante la creciente presión pública, la WDR emitió un nuevo comunicado de prensa el jueves cuestionando los méritos periodísticos del documental, que ahora de acuerdo al canal contendría inexactitudes y no se corroborarían algunas de sus afirmaciones, en particular la conclusión de que cientos de millones de euros del dinero de los impuestos iban a ONG's obsesionadas con Israel y cuyos ataques son controvertidos.

Pero de hecho, estas cifras se basan en la investigación de NGO Monitor de Jerusalén, que ha proporcionado a The Times de Israel un registro detallado de sus fuentes.

En respuesta a las alegaciones de la WDR, el jefe de NGO Monitor, el profesor Gerald Steinberg, que también aparece en el documental, escribe: “Las acusaciones de la existencia de errores no son compatibles con nuestros datos, y puesto que son declaraciones inexactas se tratan de declaraciones simplemente políticas que no tienen ninguna base en los hechos. Basándose en su comunicado de prensa, parece que no hay nadie en el WDR que haya revisado los datos completos y la documentación de NGO Monitor. Si actúan profesionalmente y examinan los datos por sí mismos, verán que son del todo exactos“.

Schwarz Friesel, que también aparece en el documental, sugiere que, “desde un punto de vista científico, los hechos presentados en el documental reflejan una imagen exacta de la realidad sobre el terreno”.

El historiador Michael Wolffsohn ha sido citado por el Frankfurter Allgemeine Zeitung describiendo al documental como “el documental más inteligente e históricamente más profundo con mucho, el mejor sobre este tema, mientras que al mismo tiempo es el más actual y verdadero”.

El productor Schröder está convencido de que hablar de insuficiencia periodística es un pretexto. “¿Por qué la WDR descubre las supuestas deficiencias periodísticos ahora, más de cinco meses después de presentar el documental?”, se pregunta. Schröder cree que “la WDR está tratando de convertir al editor responsable, Sabine Rollberg, en una cabeza de turco al afirmar que cometió un error al dar la luz verde al documental en diciembre pasado”.

El autor, actor y director Gerd Buurmann también cree que la acusación contra el documental por parte de la WDR es cínica, dada la “larga historia de esa cadena de televisión pública alemana de declaraciones anti-israelíes no corroboradas que posteriormente fueron expuestas como mentiras”.

En su blog, Buurman publicó una larga lista de rumores anti-israelíes que fueron difundidos por las cadenas de televisión públicas. Él cree que, de hecho, la WDR y Arte están reteniendo el documental porque sus resultados son “inconvenientes”. El documental plantea la idea de que los europeos, y en especial sus élites sociales, incitan al antisemitismo entre los musulmanes. Esta es una acusación, dice Buurmann, a la que la gente de la WDR y Arte no quieren enfrentarse.

Labels: ,

Sunday, May 15, 2016

¿Se ha puesto de moda el antisemitismo entre las altas esferas y entre las élites progresistas? - Shmuel Rosner




En los últimos días, el tema del antisemitismo en posiciones elevadas es el objeto de titulares en todo el mundo, gracias a un grupo de estúpidos políticos británicos del partido Laborista que, como ha definido Vox,  tienen "un problema con lo que la izquierda británica siempre ha estado luchando: la percepción de que está teniendo problemas para dibujar la línea de la crítica entre la aceptable crítica de las políticas de Israel y el antisemitismo puro y simple". Los líderes de este partido han y siguen realizando comentarios que son claramente antisemitas. Su partido entonces se apresuró a "investigar" esos comentarios, "expulsar" a los miembros que estaban realmente fuera de la línea (al parecer, la negación del Holocausto se encuentra aún fuera de la línea del laborismo), o para hacer que todo parezcan escaramuzas políticas y un intento de la derecha de "manchar" al partido Laborista.

El antisemitismo es, por supuesto, una mala cosa. Es malo para los judíos, y es malo para los no judíos. Es malo en Gran Bretaña, y es malo en cualquier otro lugar. Los casos que involucran al partido Laborista plantean un tipo diferente de preocupación de las planteadas por muchas otras manifestaciones de antisemitismo: por ejemplo, los violentos ataques contra los judíos en Francia, o el terrorismo dirigido contra los judíos de Bélgica, o el esquema frustrado para atacar sinagogas en Florida.

Por supuesto, los actos violentos son peores que las palabras, y a cada judío que sufre el antisemitismo preferiría ser el blanco de los comentarios estúpidos de Ken Livingstone ( "Hitler apoyaba al principio al sionismo") que ser el objetivo de violentos terroristas armados con cuchillos, rifles o bombas. Sin embargo, la amenaza real para los judíos proviene de dos fuentes: de una hostilidad pública que deja de estar controlada y sometida por un gobierno vigilante o bien de un gobierno hostil dedicado a la discriminación y persecución de los judíos.

El peligro para los judíos en lugares como Francia y Bélgica parece ser principalmente de la primera clase. Las declaraciones y acciones por parte del gobierno francés muestran claramente que las autoridades de Francia no parecen tener paciencia y tolerancia por el antisemitismo. El temor creciente al antisemitismo en Francia se ha originado en ciertos públicos o minorías - ustedes sabe quienes y por qué  (musulmanes e izquierda pro islamista - que ver a los judíos franceses como un objetivo. A continuación, está temor de que estos temores se desarrollen en el futuro, y que el gobierno, por razones electorales, deje de ser fiable y deje de prestar la necesaria vigilancia. Ya sea por razones políticas (hay muchos votos antisemitas en las elecciones, y esos votos les vendrían bien a quien los necesitan), o por un puro agotamiento de los recursos y de la fuerza de voluntad de luchar contra el antisemitismo.

El año pasado, cuando escribí sobre los judíos de Francia después de los mortales ataques que sufrieron, algunos lectores se mostraron en desacuerdo con mis argumentos recordando que "los judíos de Israel también debían permanecer vigilantes ante otro tipo de ataques (palestinos), por lo tanto, su posición no era mucho mejor que la de los judíos franceses", ante lo cual respondí diciendo que "si tenemos que vivir detrás de guardias, policías y soldados, sin duda prefiero a los guardias, policías y soldados de Israel". Que por qué, ¿pues por dos razones?

En primer lugar, porque creo que esos guardias, policías y soldados están más decididos a defender a los judíos y a las instituciones judías.  En segundo lugar, porque ellos tomarán como propias la defensa de las instituciones judías, que sería su tarea principal. No tengo ninguna duda que el gobierno de Francia quiere defender a los ciudadanos e  instituciones judías, "pero tengo dudas de cuanto tiempo eso sería de alta prioridad".

Así son las preocupaciones que tengo cuando pienso en Francia. Ellas podrían cambiar en el futuro y volverse más similares a los que tengo con respecto a Gran Bretaña, pero al menos ahora se limitan a la capacidad del gobierno británico de defender a la población judía. Sin embargo, en la Gran Bretaña la historia es diferente. Lo que vemos en Gran Bretaña es un antisemitismo procedente de posiciones elevadas de la clase política, al menos entre los líderes de uno de los dos principales partidos. Vemos a un antisemitismo que no se oculta entre las sombras, a un antisemitismo que no se disculpa de sus existencia. Un antisemitismo que casi parece estar de moda. Un antisemitismo que tiene bastante de disposición traviesa.

Y eso parece estar bastante extendido entre los miembros del partido Laborista, un partido de gobierno que puede algún día llegar al poder. Un partido que pronto podría tendría que defender a la población judía de Gran Bretaña de la violencia, de la virulencia y de la discriminación.

El año pasado, el instituto donde trabajo - el Instituto para Política de la Población Judía - inició una nueva encuesta integral sobre el antisemitismo europeo, gracias a la cual aprendí, entre otras cosas, que "si bien el alcance de los incidentes antisemitas en Gran Bretaña es mayor que en Francia (por cada 1.000 judíos), los judíos franceses estaban más preocupados por lo que estaba sucediendo alrededor de ellos". Es este ciertamente un fenómeno curioso: ¿por qué un judío francés se siente más amenazado que un judío británico cuando en Gran Bretaña existen más casos de antisemitismo?

La respuesta es múltiple. Parte de ella proviene de la clase de ataques - los "incidentes" -. que son más violentos y mortales en Francia, y donde es más preocupante que se conviertan en un caso de asesinato que un incidente que termina en un  grafitti.

Sin embargo, las percepciones y temores también dependen en gran medida de la respuesta ante esos "incidentes" de los gobiernos, de las élites y de la población. Depende de si los judíos se sienten aislados y abandonados, o bien son queridos y apreciados, y si se trata de un país que se siente cansando de preocuparse por ellos y ya no parece tan decidido a vencer con toda su fuerza al mal que amenaza a los judíos.

Evidentemente, hasta hace relativamente poco tiempo, los judíos de Gran Bretaña no compartían el destino de los judíos franceses. Pero ahora comprueban como los políticos antisemitas salen del armario y se sienten lo suficientemente cómodos como para discutir sus ideas en público, más cuando tener opiniones antisemitas no parece resultar un gran impedimento para acceder a una alta posición dentro de la vida pública.

En cuanto al resto de nosotros - los judíos que no vivimos ni en Francia ni en Gran Bretaña -, ¿deberíamos preocuparnos también de acabar siendo el siguiente paso?

Si el antisemitismo se pone de moda en un lugar como Gran Bretaña, si la peligrosa mezcla de izquierdismo y antijudaísmo se vuelve cada vez más común en un lugar como Gran Bretaña, no deberíamos engañarnos creyendo que esto no tendrá un impacto en los EEUU. De hecho, muchos líderes judíos en los Estados Unidos ya creen que tiene un impacto en los EEUU.

Y si los israelíes piensan que todo esto no tiene nada que ver con ellos, porque ellos están seguros en su refugio, deberíamos recordarles que Israel no es un universo separado. Las relaciones con Francia son significativas. Las relaciones con Gran Bretaña son muy importantes. Las relaciones con países que pueden llegar a considerar que los sentimientos antisemitas son perfectamente visibles resultan importantes. Esa es una peligrosa posición que se debería afrontar.


PD: Es necesario puntualizar que en gran medida el antisemitismo de las élites políticas británicas, al menos el más crudo y menos sutil, procede de integrantes de minorías nusulmanas. Otro cosa es porque esto es permitido o disculpado por las élites propiamente británicas.

Labels:

Sunday, March 13, 2016

El antisemitismo en Europa: "El diablo que nunca muere" - Lauren Markoe - RNS



El párrafo que acabó de leer en voz alta uno de los expertos más destacados del mundo en el Holocausto, enfrió a la audiencia.
"Contaminados por la arraigada y monstruosa 'certeza' de que en este mundo catastrófico y absurdo existe un pueblo elegido por Dios..., los judíos se revuelven sin cesar en su propia herida para evitar que deje de sangrar y volverla así incurable, y la muestran al mundo como si fuera una bandera",  leyó Daniel Goldhagen Jonás en una conferencia de la Universidad de Georgetown celebrada el lunes 29 de febrero sobre el antisemitismo en Europa.  
"Israel se ha apoderado de las terribles palabras de Dios en el Deuteronomio: 'La venganza será mía, y a sí seré reparado. Israel, dicho brevemente, es un estado racista en virtud de las doctrinas monstruosas del judaísmo, y no sólo racistas contra los palestinos, sino que las llevan contra el mundo entero". 
Goldhagen dejó entonces de leer.
"Ahora, si yo les dijera que estas palabras e ideas provienen de un líder de Hamas, o de cualquier político o líder del Oriente Medio, ustedes no estarían muy sorprendidos", dijo. "Pero esta palabras provienen del escritor comunista José Saramago, el ganador del Premio Nobel, tal como fueron publicas en el 2002 en El País, el principal periódico de España".
Esta diatriba contra los judíos, impresa en uno de los periódicos principales de Europa, se realizó antes del reciente y brutal rebrote del antisemitismo en todo el continente, y era un buen ejemplo del tema de la conferencia patrocinada por el nuevo Centro de la Universidad de Georgetown para la Civilización judía.

Goldhagen, un antiguo profesor de la Universidad de Harvard, puso el tema de la conferencia en un contexto global, contrastando la supuesta improbabilidad de otro Holocausto en Europa con los reiterados y frecuentes llamamientos a la violencia contra los judíos en tierras árabes. Él denomina al antisemitismo "el diablo que nunca muere", que se ha transformado a través de milenios tomando diferentes formas en diferentes culturas. Uno de los rasgos constantes de antisemitismo, aseguró Goldhagen,, es la idea de que los judíos del mundo - el 0,2% de la población mundial - representan una amenaza maligna.

"Y una de las cosas más sorprendentes sobre el antisemitismo a largo de la historia", continuó Goldhagen, "es que está profundamente arraigado en países donde ni siquiera viven judíos".

Pero los judíos si viven en Europa, aunque sean una pequeña fracción de los 13 millones de judíos en todo el mundo. Y oradores en la conferencia procedentes de Francia, los Países Bajos y Suecia hablaron del aumento de las amenazas contra los judíos en el continente, donde un tercio de la población judía mundial fue asesinada durante el Holocausto. Los estereotipos antisemitas circulan a través de la derechas e izquierdas radicales. Pero el reciente aumento en los crímenes violentos contra los judíos procede en su mayoría de medios islamistas radicales. En los últimos años, se ha asesinado a tiros y apuñalado hasta la muerte a  judíos en museos, sinagogas, supermercados kosher y escuelas judías.

La situación se ha vuelto lo suficientemente grave como para que un líder judío de Francia, país que posee dos de las poblaciones más grandes de Europa de población judía y musulmana (de 5 a 6 millones de musulmanes, y algo menos de medio millón de judíos), recomendara a los hombres judíos que evitaran llevar una kipá, algo que denota su respeto a Dios, por las vías públicas. Las estadísticas muestran que el 49% de los crímenes racistas violentos ocurridos en Francia durante el 2015 iban dirigidos con los judíos, los cuales representan solamente al 1% de la población, y cómo esa violencia ha empujado a muchos judíos franceses, cuyas raíces en esa nación se remontan a más de 1.500 años, a marchar a Israel. Según The el Times de Israel, más de 6.000 judíos franceses se han asentado en Israel en el 2015.

Benjamin Haddad, un experto francés en los asuntos transatlánticos que habló en la conferencia sobre el antisemitismo en Francia, dijo que se solidariza con aquellos judíos franceses que se han sentido tan inseguros que se han trasladado a Israel. Pero también criticó a los que animan esa migración.

"Pedir a los judíos franceses que abandonen su nación es también decirles básicamente que la sociedad francesa, que los franceses, no son capaces de defender una democracia liberal a largo plazo", dijo Haddad. "Es importante mantenerse optimista sobre el futuro de los judíos franceses porque es básicamente una prueba para el futuro de nuestra civilización".

Aunque centrada en los estudiosos, la conferencia también invitó a funcionarios de los Estados Unidos y a miembros prominentes de organizaciones judías, entre ellos el rabino David Saperstein, el embajador en misión especial para la libertad religiosa internacional de los Estados Unidos, a Ira Forman, el enviado especial de los EEUU para controlar y combatir el antisemitismo, y el rabino Andrew Baker, director de asuntos internacionales judíos en el American Jewish Committee.

La conferencia, "La comprensión contemporánea europea de lucha contra el antisemitismo", fue uno de los primeros eventos patrocinados por el nuevo Centro Judío de Georgetown, que abrió el mes pasado como parte de la School of Foreign Service de universidad. Esta universidad jesuita goza de una gran reputación de larga fecha como uno de los principales lugares en el mundo para estudiar la historia, la política y la cultura árabe, y los líderes de las naciones árabes tienen desde hace décadas relaciones con la universidad, ayudando a financiar su Centro de Estudios Árabes Contemporáneos y el Centro para el entendimiento musulmán-cristiano.

El profesor Jacques Berlinerblau, el primer director del Centro de la universidad para la Civilización Judía, que ha sido apoyado por un fondo de 20 millones, dijo que así se satisfacía una necesidad en Georgetown.

"Dada la importancia en la School of Foreign Service de los estudios del Oriente Medio, se podría decir que esta era la pieza que faltaba, un componente que se centra en la política exterior estadounidense en Oriente Medio y en lo que respecta a Israel. Lo que los estudiantes tienen ahora es un espectro completo de los puntos de vista sobre los conflictos y la cultura en el Oriente Medio, el precio de la energía en el Oriente Medio, en las relaciones de seguridad".

El nuevo Centro Judío es también un marcador de las relaciones católico-judías y de las reformas dentro de la Iglesia Católica Romana durante el último medio siglo, dijo Berlinerblau.

"Realmente es de tremenda importancia, simbólica, que una universidad jesuita en Washington DC tiene un centro en toda regla, dotado de forma permanente para el estudio de la civilización judía. Se podría trazar una línea directa entre el Vaticano II y este momento".

Labels: ,

Sunday, May 24, 2015

El milenario barrio judío de Jerusalén convertido en una "colonia" por Le Figaro, un diario de la derecha francesa



En azul, en el gráfico, las "colonias judías", y entre ellas el viejo y milenario barrio judío de Jerusalén

Labels:

Sunday, February 22, 2015

La nueva táctica de los medios y de las élites europeas: Utilizar a Netanyahu, criticándole, para no hablar del antisemitismo que impera en Europa - Seth Frantzman



Existe hoy en día una gran cantidad de furia contra Netanyahu en Europa. Periódicos de toda Europa se muestran enfurecidos con el líder israelí, y editoriales y artículos de opinión reflejan esa furia por todo el mundo, aunque especialmente en Europa. Metro, un tabloide gratuito británico encapsulaba su cólera este 16 de febrero con un titular en su primera página, "Furia contra el primer ministro israelí por decir a los judíos (europeos) que abandonen Europa". "Los líderes europeos se han mostrado muy cabreados y han reaccionado con ira contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por su insólita petición de que los judíos (europeos) abandonen Europa para escapar de la creciente ola de ataques terroristas antisemitas".

¿Pero de que hablán cuando mencionan de pasada esa ola de ataques terroristas?

Parece que ha habido dos ataques terroristas muy similares en los últimos meses. Pero atención, la auténtica furia e ira está dirigida contra Netanyahu. Muchas web de organizaciones no gubernamentales apelan con orgullo a esa ira europea (contra Netanyahu).  Rebecca Perring en The Express también escribió acerca de esa furia. "Benjamin Netanyahu hizo su alegato en favor de que la población judía de Europa emigrara a Israel apenas horas después de los disparos mortales que en la capital danesa, Copenhague, fueron dirigidos contra la libertad de expresión y una sinagoga".  En Dinamarca, el propio principal rabino Jair Melchior se mostró "decepcionado" con las declaraciones del líder israelí. El primer ministro de Francia, quien se ha manifestado de manera apasionada en defensa de los judíos de su país tras el asesinato en enero de cuatro de ellos en un mercado kosher, también lamentó las declaraciones de Benjamin Netanyahu diciendo que "estar inmerso en una campaña electoral no significa que usted esté autorizado a realizar cualquier tipo de declaraciones".

El  Daily Mail, propietaria de Metro, reprodujo el artículo al igual que otros sitios antisionistas israelíes, como +972 escribió, al igual que el Haaretz

Netanyahu también se convirtió en el principal objeto de las críticas del diario británico The Independent . "Netanyahu es culpable de graves errores de presunción. Se equivoca al defender la huida en respuesta al terror, se equivoca de nuevo si piensa que todos los judíos se definen a sí mismos en relación con su nación, y termina equivocándose por tercera vez al ignorar el enorme orgullo y asimilación de las exitosas diásporas judías, muy integrados en su país de nacimiento", escribió Richard Ferrer [N.P.: muy curioso que tanta integración se corresponda con esta ola de violencia en su contra].

Muy pronto el relato real sobre el ataque en Copenhague contra la Gran sinagoga pasó a convertirse en ataques a Netanyahu.  The Wall Street Journal analizó "el rechazo de protesta" a las palabras de de Netanyahu. "Estamos un poco confundidos por esta convocatoria, que es básicamente una llamada a rendirse ante el terrorismo", dijo Arie Zuckerman, un alto ejecutivo del Congreso Judío Europeo. El Financial Times publicó un editorial contra Netanyahu, pero por el contrario no publicó ninguno en contra de los ataques antisemitas en Europa. "Los comentarios del señor Netanyahu también faltan al respeto por la forma en que muchas sociedades europeas han tratado con éxito de construir relaciones con sus comunidades judías en los últimos años". Uno de los comentarios más interesantes en las redes sociales fue la afirmación de que "tan ofendido como estoy por el antisemitismo, lo estoy por las llamadas de Netanyahu a inmigrar". Numerosos comentarios de apoyo aparecieron en línea.

Entonces, ¿por qué la prensa europea da tanta atención al llamamiento de Netanyahu? ¿Por qué se convirtió en la historia principal apenas un día después del ataque a la sinagoga? ¿Por qué hay tantos Piers Morgan que escriben con tal indignación contra Netanyahu, pero no dedican una sola columna al ataque terrorista antisemita?

"La reacción de Netanyahu a los últimos atroces ataques terroristas en Dinamarca, que se hicieron eco de los sentimientos expresados después de la indignación provocada por el ataque a Charlie Hebdo en París, es una vergüenza: cobarde, egoísta, groseramente insensible y abiertamente política", escribió Morgan.

El comentario de Netanyahu obtuvo dicha cobertura porque precisamente era mucho más conveniente para los diarios y las élites de opinión europeas hablar de Netanyahu que hablar del antisemitismo, o de la necesaria respuesta que debía darse. Es razonable que los periódicos judíos, como el Jewish Week, debatirán sobre el tema de la inmigración a Israel. Así como la columna de Zvi Barel en el Haaretz puede considerarse apropiada. Desde los albores del sionismo ha existido un debate sobre la interferencia sionista o israelí en las comunidades judías y sobre la aliya a Israel. En 1919 las discusiones sobre el Mandato de Palestina señalaban: "quedando claramente entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina, o los derechos y la condición política que disfrutan los judíos en cualquier otro país".

Pero la manera en que un sangriento ataque antisemita a tiros se convierte en un ataque contra Netanyahu en cierta prensa europea, resulta muy interesante porque muestra cómo Israel se convierte en la distracción principal de estos medios y élites europeas. Después de los atentados de París, un periodista de la BBC le preguntó a una mujer judía por los ataques de Israel contra los palestinos. Después de los ataques en Copenhague, un programa de la radio oficial sueca le preguntó al embajador israelí si los judíos causaban el antisemitismo.

¿Por qué entonces no hay discusión sobre el antisemitismo en estos medios y en esas élites europeas? ¿Por qué no hay editoriales y artículos de opinión sobre la procedencia de los autores de dichos ataques? ¿Por qué no hay discusiones sobre donde estos atacantes consiguieron sus armas ? ¿O por qué eligieron una sinagoga? ¿Acaso no causan tanta furia e ira estos ataques antisemitas?

Compárenlo por ejemplo con otros recientes ataques racistas. Pocas horas después del asesinato en Chapel Hill de tres jóvenes musulmanes, hubo numerosos artículos sobre cómo dicho crimen era en realidad un crimen terrorista anti-musulmán.  Sabbiyah Pervez, en The Independent, se mostraba muy enfadado por cómo los medios de comunicación estaban ignorando el carácter anti-musulmán del ataque. Incluso el presidente de Turquía Erdogan culpó a los EEUU y a Obama por no hablar de ese ataque, y a los medios americanos por no fijar toda su atención en él. Nadie dijo que Erdogan estaba equivocado o que llevara el agua a su molino, en buena medida por el hecho de que los musulmanes están bastante a salvo en los Estados Unidos. ¿Por qué esa diferencia? A diferencia de los ataques antisemitas en Europa, que la BBC denominó "antisemitismo aparente" y otros dijeron que eran "percibidos como antisemitas", mucha gente en los medios sociales no tuvo ninguna duda sobre el carácter anti-musulman de lo sucedido en Chapel Hill.

Cuando un hombre negro fue impedido embarcar en el metro de París por unos aficionados del club de fútbol británico Chelsea, hubo una indignación masiva. Esa fue una gran noticia en el Reino Unido, con condenas por racismo y personas buscando perseguir e identificar a los fans racistas. Sin embargo, la misma BBC apenas realizó un breve informe sobre un hombre judío que paseando por París con una kipá recibió abundantes ataques verbales, y desde luego no tomó tan en serio lo sucedido contra él como el racismo de los aficionados del Chelsea.

¿Por qué la diferencia? ¿Por qué el odio a los judíos en Europa parece aceptable para los medios, pero agresiones verbales similares sobre otras minorías no son aceptables? ¿Por qué el presidente turco puede condenar sin críticas la islamofobia, pero Netanyahu recibe "furia e ira" por hablar del antisemitismo europeo?

El hecho cierto y real es que Europa tiene miedo de enfrentarse al enconado antisemitismo que padece. Nadie quiere hablar de será el futuro de los judíos en Europa. Nadie quiere preguntar por qué solamente los judíos necesitan guardias armados en los mercados kosher, en las escuelas y en las sinagogas. Nadie dentro de los medios y de las élites parece querer preguntar por qué a pesar de que los judíos representan a menos de 0,5% de la población de Europa, son el 40% de las víctimas del terror en los últimos años en el continente. ¿Por qué se profanan cientos de tumbas judías? ¿Por qué es la inclinación natural de los terroristas islamistas disparar contra eventos por la libertad de expresión y contra sinagogas?

Sin duda son preguntas difíciles. Pero es más fácil dedicarse a criticar a Netanyahu.

Si Netanyahu no existiera los medios de comunicación lo inventarían con el fin de hablar de Israel en lugar de lo que sucede en Europa. La verdad es que, independientemente de la existencia de Israel, los judíos merecen igualdad de derechos en Europa, y se les debe permitir ir a orar, a las escuelas y a las tiendas sin guardias armados y sin barreras de seguridad.

Pero eso no preocupa tanto a los medios y a las élites europeas


Labels: , , , ,

Saturday, March 29, 2014

Los antecedentes intelectuales de la actual élite antisemita occidental - Giulio Meotti



Uno de los filósofos más reconocidos del siglo XX, Martin Heidegger (1889-1976), acaba de ser presentado como indiscutiblemente antisemita con la publicación de sus "Cuadernos negros", en los cuales culpa a "los judíos del mundo" de diversos males.

Pero hay un caso aún más siniestro en la historia del intelectualismo occidental.

Paul de Man no ha sufrido la suerte de Louis-Ferdinand Céline, con sus libelos antisemitas aún prohibidos en muchos países y su largo exilio en Sigmaringen. Paul de Man tampoco ha cumplido una pena de prisión en una celda de seis metros de ancho, como Ezra Pound. Paul de Man no fue fusilado frente a un muro, como Robert Brasillach. Paul de Man no fue internado en una clínica psiquiátrica, como el noruego Knut Hamsun. Y Paul de Man ni siquiera tuvo que vivir bajo la sombra de la sospecha, como Martin Heidegger.

El caso de Paul de Man es aún más importante, porque él no sufrió ninguna condena a posteriori por haber coqueteado con el nazismo y el antisemitismo. Paul de Man, uno de los padrinos de la teoría de la "deconstrucción", disfrutó de lo mejor: del dinero, de la gloria, de los premios, de las portadas de periódicos, incluso de una escuela de pensamiento que lleva su nombre y la designación de "Profesor Sterling de Humanidades" en la famosa Universidad de Yale.

Sin embargo, los lazos de Paul de Man con el totalitarismo no son menos graves que los de esos grandes escritores y pensadores mencionados anteriormente, a pesar de que puede ser caracterizado como un símbolo de la "colaboración". Una biografía escandalosa, "La doble vida de Paul de Man", del académico Evelyn Barish, revela el oscuro pasado de De Man.

De Man nació en una rica familia flamenca de Bélgica. Él era un joven y atlético intelectual, inteligente, bien parecido y miembro del "Cercle du Libre - Examen", un centro literario y progresista. De Man llegó a Nueva York en 1948, donde entró en contacto con el medio intelectual en torno a Mary McCarthy, quien recomendó a De Man para una posición en el Bard College. Fue el comienzo de una carrera académica increíble. No obstante, De Man se inventó su perfil de "gran resistente" y vivió como una especie de Gatsby. Durante ese tiempo, unió su deconstrucción al feminismo radical y al neo-marxismo.

El austero y retraido De Man encantaba a los estadounidenses hablándoles de Hölderlin, Gide, Camus, Heidegger y Borges. De Man le dio lecciones de francés al futuro secretario de Estado, Henry Kissinger. Él fundó la llamada "Escuela de Yale" y murió en 1993
.
Ahora leemos como De Man, el más apreciado y querido de los críticos literarios norteamericanos, escribió durante la Segunda Guerra Mundial cerca de 169 artículos antisemitas y pro-nazis para periódicos y revistas.

Además trabajó para ediciones Toison d'Or, una editorial pro-alemana, y una revista de arte cuyo propósito, según describe Evelyn Barish, era "promover toda la gama de extravagantes ideas y  ideologías nazis".

De Man describía a los judíos como "polucionadores" en sus artículos para el diario Le Soir, para la revista flamenca Het Tierra Vlaamsche y la Bibliographie Dechenne, donde elogió la invasión nazi de Bélgica por el "comportamiento impecable de un invasor altamente civilizado".

El período colaboracionista de De Man se prolongó desde diciembre de 1940 a marzo 1943, y el artículo más indignante es el del 4 de marzo de 1941 en Le Soir , "Les Juifs dans la littérature actuelle" (Los Judíos en la literatura contemporánea), donde se describe a los judíos como algo ajeno a Europa.

Hablando de los "intelectuales occidentales", De Man escribía:
"El hecho de que hayan sido capaces de protegerse a sí mismos de la influencia judía en un dominio tan representativo de la cultura como la literatura, es la prueba de su vitalidad. Tendríamos que perder la esperanza por su futuro si nuestra civilización se hubiera dejado invadir por una fuerza extranjera. Al mantener, a pesar de la interferencia semita en todos los aspectos de la vida europea, su carácter y su originalidad intacta, ha demostrado que su naturaleza básica es saludable. Además, se ve que la solución del problema judío orientada a la creación de una colonia judía aislada de Europa no implicaría, para la vida literaria de Occidente, consecuencias deplorables. Occidente perdería, en suma, unos personalidades de valor mediocre, y se continuaría, como en el pasado, desarrollándose de acuerdo a sus grandes leyes evolutivas".
De Man propuso esa "solución" al "problema judío" mientras las cámaras de gas y los crematorios ya estaban incinerando a esos judíos "polucionadores". De Man también atacó al expresionismo como una forma de judaísmo y elogió al ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels, quien en Weimar había invitado a docenas de escritores europeos.

El poeta David Lehman, autor del libro "Signos de los tiempos", encontró una relación entre la teoría del lenguaje De Man del lenguaje y sus ideas nazis: "Es el peligro de que las palabras pierdan su significado".

En ese sentido, el cultivo por parte de ciertos intelectuales occidentales actuales de un lenguaje posmoderno con el que disfrazan su antijudaísmo y sus anti-israelíes los hace herederos de Paul de Man: disimuladores, violentos y fanáticos, aspirando a un mundo sin judaísmo y sin judíos.

Labels: ,