Sunday, June 26, 2016

Una corriente continua de mentiras - Ben Dror Yemini - Ynet



Uno de los jefes de Rompiendo el Silencio, Yehuda Shaul [N.P.: uno de los "justos y referentes de Vargas Llosa", junto a Gideon Levy y Amira Hass... menuda compañía la del Nobel] , comentó con respecto a una aldea de Cisjordania - en perfecta inglés - que "era interesante que (los residentes) regresaran, porque hace unos años los colonos envenenaron el agua del pueblo".

Me dirigí a Rompiendo el Silencio para tratar de entender lo que quería decir. Se refería a un supuesto incidente que se produjo en 2004 en el que varios palestinos presentaron una queja por pollos muertos arrojados a un pozo.

Ellos escribieron acerca de esto en la web de Rompiendo el Silencio, y pusieron un breve vídeo en su página de Facebook que mostraba como Shaul atribuía los hechos a la obra de unos vándalos. El hecho de que existan estos vándalos que pueden o no haber lanzado esos pollos muertos a los pozos no vuelven las palabras de Shaul ciertas.

Él hablaba de "envenenamiento de todo el suministro de agua". Pero eso simplemente nunca ocurrió. Y habló de que todo el "pueblo fue evacuado por un período de varios años". Y eso tampoco ocurrió nunca.

Cuando tenemos en cuenta todo lo que Shaul ha dicho, y combinamos las palabras con las del activista de Rompiendo el Silencio Avner Gavriyahu - un activista que afirma que el IDF dispara contra palestinos inocentes como si estuvieran en un juego de vídeo -, el resultado no es una crítica justificada, sino pura demonización.

Con esta propaganda barata, la gente de todo el mundo puede llegar a la conclusión de que Israel trata a los palestinos de manera similar a como los nazis trataban a los judíos. Pero esta no es la manera de provocar el fin de la ocupación. Esta no es la manera de promover el entendimiento mutuo y la reconciliación entre judíos y palestinos. Esta es únicamente la forma de aumentar la hostilidad y el odio. Así es como se empuja más lejos la paz.

The Independent, Al Jazeera y otros medios de comunicación publicaron una historia diciendo que "Israel estaba cortando el suministro de agua a palestinos de ciertas aldeas durante el mes sagrado musulmán del Ramadán". Esta era una vez más una información falsa. No hubo cortes de agua en Cisjordania.

Al Jazeera publicó otro artículo con una respuesta de la Administración Civil de Cisjordania negando los hechos. Mientras tanto, el diario británico de izquierda The Independent insistió en la historia que recibió de fuentes palestinas y no encontró la necesidad de comprobar lo que les dijeron y publicaron.

Los palestinos llevaron esta historia un paso más adelante esta semana diciendo que "el rabino Shlomo Melamed, el jefe del Consejo de Rabinos de Cisjordania, dio permiso a los colonos para envenenar el agua potable palestina".

Sin embargo no existe ningún rabino con ese nombre que encabece el Consejo de Rabinos de Cisjordania. De hecho, el Consejo de Rabinos de Cisjordania tampoco existe en absoluto.

Palestina Media Watch (PMW) ha expuesto este círculo concéntrico de mentiras: el primer círculo está formado por las mentiras que están siendo lanzadas por Yehuda Shaul y sus amigos con relación al "envenenamiento de los pozos" en determinados pueblos.

El segundo círculo lo representa el comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores palestino con relación al "envenenamiento de pozos de agua en toda Cisjordania", junto con la existencia del "rabino Melamed y su Consejo de Rabinos", y su afirmación de que la historia fue cubierta por el canal israelí 10. También incluía una advertencia sobre la "esperada muerte de miles de palestinos", y una condena al silencio de la comunidad internacional sobre la cuestión.

El tercer círculo procede del comunicado oficial de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) que combina lo que estaba diciendo Shaul y el presunto rabino del presunto Consejo rabínico que supuestamente apoyaba el envenenamiento de pozos palestinos.

Si en realidad se examina la infraestructura de agua en Cisjordania, vemos que ha habido una revolución de la infraestructura desde 1967.

Cuando Israel tomó por vez primera Cisjordania, sólo cuatro de los 700 pueblos tenían agua corriente. Para el año 2004, la cifra había aumentado a 643 de un total de 708 ciudades y pueblos con agua corriente en la totalidad de Cisjordania. Y mientras que las necesidades de agua de las zonas judías son mayores que las de los pueblos palestinos, Israel no tiene necesidad de utilizar tanto los recursos hídricos como los acuíferos, mientras que los palestinos sí lo hacen. La administración civil ha causado una revolución increíble para beneficio de los residentes de Cisjordania.

No hay necesidad de pedir a los representantes de Rompiendo el Silencio que cuenten la verdadera historia porque eso iría en contra de su agenda política. Pero no hay razón para crear una falsedad. No hay ninguna razón para coger a un judío que engaña y roba y, a continuación, decir que todos los judíos son tramposos y ladrones.

Estos métodos son de mal gusto cuando los protagonizan los racistas contra los musulmanes, y son de mal gusto cuando son utilizados por los antisemitas contra los judíos. También son de mal gusto cuando son utilizados metodológicamente por los activistas de Rompiendo el Silencio contra el Estado de Israel.

Debemos luchar por un Israel civilizado, pero no hay necesidad para ello de convertir a Israel y a los israelíes en monstruos.

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