Monday, August 15, 2016

Norman Finkelstein, la Universidad de Westminster y el antisemitismo - David Collier



El campus de la Universidad de Westminster en Harrow: 8 agosto de 2016.

Norman Finkelstein está discutiendo la "Industria del Holocausto". Esta discusión, y el libro escrito por Finkelstein con el mismo título, se basa en la premisa de que el sionismo "exprime" el genocidio experimentado por el pueblo judío.

Ya he comentado las historias de esta universidad. En mayo, estuve en el campus de Marylebone donde tuve el "placer" de escuchar a Haim Bresheeth declarar que:

"Todo en Israel actualmente tiene que desaparecer. El sionismo tiene que desaparecer... El KKL, la agencia judía, cada autoridad, cada institución por sí sola, es sionista..."

Allí he visto también a Illan Pappe vendiendo su exclusiva "ficción histórica". Pero no es de extrañar. Esta universidad en particular  parece predispuesta. En el 2012 dieron la bienvenida al miembro de Hizb-ut-Tahrir, Jamal Harwood, quien en un evento en el campus se negó a condenar una declaración particular con la que estaba vinculado:

"Los ejércitos musulmanes enseñarán a los judíos una lección después de la cual no necesitarán más lecciones. Marchan adelante para luchar contra ellos, erradicar su entidad y purificar la tierra de su suciedad".

Haitham al-Haddad también fue invitado a hablar allí, levantando las protestas de la comunidad LGBT. Un informe independiente sobre la inclusión en el campus encontró que la Sociedad Islámica en Westminster estaba "dominada por gentes de línea dura, por creyentes ultra-conservadores". El mismo informe encontró que los funcionarios universitarios no hacían nada por temor a las acusaciones de islamofobia. El famoso "John el yihadista" del ISIS se radicalizó allí.

El sionismo es el único movimiento mundial por la autodeterminación al que no se le da la libertad de palabra dentro del campus británico. Yo personalmente he hablado con israelíes actualmente estudiando en la universidad que ocultan su identidad a sus compañeros de estudios. Del mismo modo, he hablado con judíos británicos que aquí tienen miedo de admitir su condición judía. Para los judíos, el campus de la Universidad de Westminster es un lugar donde su identidad es mejor dejarla fuera.

Así que no es de extrañar entonces, que la retórica antisemita siempre se siente como en casa en esta Universidad.

El comunismo en el campus de Westminster

El evento de hoy forma parte de la "Universidad Comunista 2016", una semana llena de debate y discusión acerca de todas las cosas que son importantes para el comunismo actual. Al menos esa es la forma en que lógicamente supongo que crearon el programa.

Yo personalmente no tengo mucho tiempo para el comunismo. No es que no me gusta la imagen bonita que se pinta de él. Pero es que el comunismo es un fracaso, y se puede comprender la debilidad inherente de una utopía teórica. Mi opinión: buena idea, pero no, gracias.

Me imagino que el comunismo hoy en día tiene muchos desafíos. Con la victoria y la expansión del 'mercado', el mundo ha cambiado desde la década de 1980. Seguramente hay mucho que discutir sobre el logro de una "transformación revolucionaria de la sociedad" y sobre "poner fin al existente sistema capitalista de explotación".

Es por eso que el programa para esta Universidad Comunista dek 2016 es tan preocupante.

Antisemitismo en el campus de Westminster

Han decidido que en medio de todos los desafíos que enfrenta el comunismo en el 2016, uno de los temas principales que se discutirá es el sionismo. Y por supuesto, todo lo relacionado con el sionismo. Con este fin, se están organizando debates sobre el "antisionismo y antisemitismo", el "futuro de Palestina" y por supuesto "la industria del Holocausto".

Los judíos constituyen el 0,02% de la población mundial. En el 2015, el conflicto árabe/israelí fue responsable de menos del 0,02% de las muertes por conflictos de todo el mundo. En esencia, desde 1948, todo el conflicto árabe israelí, incluyendo todas las muertes en todas las guerras y entre todos los ejércitos involucrados, es responsable de aproximadamente el 0,01% de las muertes de guerra a nivel mundial .

Fuera del sionismo y de Israel, esta conferencia sólo se ocupa de otro ámbito militar, con una simple discusión sobre los conflictos en la región de Oriente Medio. Un conflicto que ha matado a millones de personas.

El problema aquí es que el sionismo es visto como el "enemigo". Se equipara el sionismo con el pensamiento neo-conservador, con el dinero, con el poder. Y todo ellos sería el origen del antisemitismo.

Sea cual sea el grupo en el que se encuentre, dondequiera que se siente en el mapa político, existen personas rodeándole que culpan a los judíos por ser la fuerza invisible detrás de sus enemigos. Los judíos son comunistas, son capitalistas, son una fuerza divisoria, son alborotadores. El antisemitismo en este sentido es una forma distinta y particularmente odiosa de racismo. Se transforma y cambia con los tiempos.

Por lo tanto, hay que decir que el programa se ve particularmente sesgado. Es la celebración de un evento que hace un llamamiento a los judíos "atípicos", para así "disfrazar y legitimar" un ataque contra el pueblo judío en todo el mundo es un acto antisemita.

No se puede utilizar a "esos" judíos

¿Por qué digo el "pueblo judío en todo el mundo", cuando algunos judíos son antisionistas? Debido a que son irrelevantes. Estudios recientes han demostrado que el 93% de los judíos británicos creen que Israel constituye una parte de su identidad como judíos. El 90% apoya su derecho a existir como un "Estado judío". Estas cifras no son sólo una abrumadora mayoría, sino que rayan en lo absoluto. Alrededor del 93% de las personas judías del Reino Unido dicen ser de alguna manera sionistas. Sionismo y ser judío están íntimamente relacionados.

Así pues, ¿qué hace el 7% restante? Bueno no del todo, se trata de una distorsión. A pesar de que se trata de una pequeña minoría, esa no es una oposición cohesionada. Se trata de dos grupos separados y completamente independientes. Uno de ellos es ultra-ortodoxo y su no sionismo (o antisionismo) procede de un desacuerdo con base religiosa.

 Lo que significa que la publicidad que buscan antisionistas como Max Blumenthal, Tony Greenstein, Illan Pappe, Ronnie Barkan y Miko Peled procede de lo que representa a una muy pequeña minoría. Si hubiera una prueba, estas personas caerían en la insignificancia estadística.

¿Por qué la existencia del antisemitismo en Westminster?

El antisemitismo no existe en oferta, existe demanda. En teoría, por cada discurso pronunciado por un judío antisionista habría decenas y decenas de judíos sionistas haciendo cola para responder. En igualdad de condiciones, en realidad casi nunca deberían haber oído hablar de estos judíos antisionistas. Son valores atípicos insignificantes cuya presencia sólo sería reconocida por sociólogos y estadísticos antes de ser desechados en notas tituladas "no deberían ser tomados en consideración". Tal vez un estudio o dos podría analizarles para tratar de encontrar las variables que les correlacionan y que podrían impulsar una teoría sobre su aislada presencia. ¿Acoso en la escuela? ¿El trauma de unos hijos de supervivientes del holocausto? Estoy seguro de una lista innovadora se hubiera podido crear.

Sin embargo, cuando se selecciona a estas personas con el propósito específico de atacar lo que significa ser judío para la mayoría absoluta, existe un problema. No es posible ocultarse detrás de un judío antisionista para desviar las acusaciones de antisemitismo porque el mismo acto de convertir en un arma a estos insignificantes judíos se convierte en un acto antisemita.

He escuchado a personas sugerir que gente como Blumenthal es antisemita. Esto es un error. La gente como Blumenthal es simplemente una rareza. Un puñado de personas que muestran un extraño y oscuro pensamiento. Cuando vean su nombre impreso, verán al antisemitismo trabajando. Cuando los oímos hablar, cuando los vemos en un programa, cuando vemos como los citan, comparten o retuitean, todo antisemitismo.

Así que alguien en los Estados Unidos está tan mal estado que cree que se puede exagerar el Holocausto. Un hijo de sobrevivientes del Holocausto nos viene con su creciente conciencia de una industria ficticia desde 1967. Nada que ver, por supuesto, con el juicio de Eichmann de 1962, donde finalmente el mundo llegó a oír el verdadero horror de los acontecimientos. Nada que ver tampoco con el trauma del genocidio. Según Finkelstein es una cuestión de dinero, una cuestión de poder, no se olviden después de todo que se trata de judíos de quienes estamos hablando.

El antisemitismo no está en la línea de pensamiento de esos que gustan y premian el absurdo, y lo recompensan y aplauden. El antisemitismo es la multitud que adora al tonto del pueblo.

Así pues, la aparición de dos payasos antisionistas en una sola conferencia en la Universidad de Westminster que dedica tanto tiempo a tratar del sionismo, Israel y los judíos representa un acto antisemita. Ya es hora de que todos empiecen a darse cuenta de ello.

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