Sunday, December 18, 2016

¿Es este el final del Likud liberal? - Mazal Mualem - Al Monitor



Como en cualquier proceso profundo, la transformación del partido Likud de un partido nacional liberal en un partido próximo a la extrema derecha que despectivamente pisotea el estado de derecho no implica un acontecimiento repentino. El cambio en el Likud se completó el 5 de diciembre en la Knesset, cuando Begin Benny fue el único miembro del partido en votar en contra de un proyecto de ley que reconocería los puestos avanzados no autorizados. La medida fue aprobada en una lectura preliminar. En respuesta a la pequeña rebelión de Begin,  David Bitan, el presidente de la coalición y miembro del Likud, suspendió a Begin del comité de constitución de la Knesset durante tres semanas.

El movimiento en contra de Benny Begin, el hijo de Menachem Begin, el primer ministro más admirado del Likud, provocó una tormenta en los medios, aunque ninguno de los principales miembros de su partido se puso a su lado. Casi todos los grupos de WhatsApp del Likud, con la excepción de uno o dos, se pusieron de parte de Bitan, quien explicó en una entrevista con el canal de la Knesset, "[Benny Begin] es un símbolo real para el Likud, pero también un símbolo tiene que seguir la línea marcada. Él no puede ser diferente de los demás. Él no puede hacer lo que quiera".

El ex ministro de Justicia,  Dan Meridor, un miembro veterano del Likud y amigo de Begin, expresó los sentimientos de un grupo de activistas moderados y pragmáticos del Likud que están siendo desplazados de su propia casa política, y se expresan con dolor y frustración como resultado. En una entrevista con la Radio del Ejército, Meridor observó "¿A dónde hemos llegado? Cuando Benny Begin, que representa al Likud histórico, es castigado por esto. Legislan una vergonzosa ley. Una ley que protege el robo, que ensucia a toda la empresa de asentamientos, y ningún miembro de la Knéset con conciencia debería estar de acuerdo con ella. Benny Begin es castigado por no estar de acuerdo con legislar leyes injustas. La vergüenza está en el gobierno".

Uno de los pocos activistas del Likud que se situó junto a Begin fue Gil Shmueli, el presidente del círculo Herut del Likud, que escribió en un grupo de WhatsApp, "La eliminación de Benny Begin del comité de constitución supuso el cruce de todas las líneas rojas en un partido nacional, democrático y libre, y es una continuación directa de la destrucción del clásico, liberal, oficial y buen Likud, al que echamos de menos".

La sanción impuesta a Begin por parte de Bitan ha sido una llamada de atención no intencional para los activistas del Likud que desean un partido nacional y liberal en su sano juicio. Parece haber llegado demasiado tarde, sin embargo. El Likud, que hace más de una década comenzó a moverse hacia posiciones de extrema derecha con la toma del control de las instituciones del partido por grandes grupos de colonos, ahora es un partido diferente. Ministros como Bitan, Miri Regev y Zeev Elkin, y por supuesto el primer ministro Benjamin Netanyahu que los respalda, son las personas que actualmente mandan en la parte superior del Likud, lo que provoca divisiones, incitaciones y a menudo el uso de una retórica racista. Ellos desprecian el estado de derecho de una manera pocas veces visto en el partido, y los que no lo hacen son marginales y no influyentes.

La mayor parte de la opinión pública israelí, incluyendo los que votaron al Likud, no son conscientes de la importancia del proyecto de ley de regularización de los puestos avanzados, elaborado para evitar la evacuación de Amona - un asentamiento de Cisjordania establecido en tierra palestina privada que el Tribunal Supremo dictaminó que debe ser eliminado -. El propósito del proyecto de ley es evadir el fallo del tribunal, y establecer los medios para un reconocimiento de los puestos de avanzada no autorizados, lo que también podría afectar a Amona. Es este un movimiento sin precedentes, con el Parlamento israelí, con el pretexto de la ley, tratando de apoderarse de propiedad privada de palestinos que están bajo su control. No es una cuestión de izquierda o derecha, sino de mantener el imperio de la ley como uno de los pilares de un estado democrático.

La ley tal como se propone fue declarada ilegal por el fiscal general Avichai Mandelblit, quien dijo que no podría defender la ley si las demandas contra ella eran enviadas ante el Tribunal Supremo. El asesor jurídico de la Knesset, Eyal Yinon, también se opuso enérgicamente a esta legislación, e incluso el propio Netanyahu ha argumentado que su aprobación podría dar lugar a una investigación internacional contra altos funcionarios israelíes en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Sin embargo, nada ha detenido el tren fuera de control de su regularización. Fue aprobada tras la presión del Kulanu de eliminar la cuestión específica de Amona de su redacción, y los partidos de la coalición acordaron crear un mecanismo especial para Amona.

Begin, un partidario indiscutible de una visión conjunta de la Tierra de Israel, explicó por qué decidió romper la disciplina de la coalición en una entrevista en la Radio del Ejército: "Tenemos que ser contenidos en la aprobación de leyes en todo lo que se refiere a ciudadanos (sic) que están bajo nuestra gobernancia y que no pueden votar por la Knesset. No es sano, no es justo y no es bueno aprobar esta ley y luego esperar que el Tribunal Supremo la anule para decir: 'Esos jueces izquierdistas anularon nuestras leyes nuevamente'... Lo que tenemos aquí es muy malo para la legislación del Estado de Israel".

El proyecto de ley de regularización no habría tenido la oportunidad de pasar en el Likud de hace 10 años, y ahora el Likud del 2016 parece ir con el viento de cola. Es evidente para todos que esperan que el proyecto de ley sea rechazado por el Tribunal Supremo, lo que avivará la ira de los colonos contra el Tribunal, para luego los políticos que apoyaron dicha ley poder proclamar estar orgullosos de su constante lucha por los colonos en las próximas primarias del Likud. Uno puede asumir fácilmente que si Begin se presenta a las primarias del Likud no sería elegido para un puesto importante en la lista del partido. Él ya fue cortado de la lista en las elecciones primarias de 2012, junto a los ex ministros Dan Meridor y Michael Eitan, opuestos al reconocimiento del puesto avanzado de Migron. El precio que estos tres altos miembros del Likud han pagado por su lucha para defender el estado de derecho ha sido sus carreras políticas. La noche que fueron expulsados de la lista del Likud para la Knesset en noviembre de 2012 fue un marcador del sendero del Likud de un partido liberal nacional a otra cosa.

En vísperas de las elecciones del 2015, en un intento desesperado para atraer a los votantes que habían abandonado el partido, Netanyahu reclutó a Begin y le dio su respaldo. Cuando el presidente del Kulanu, Moshe Kahlon se jactaba de que estaba "siguiendo el camino de Begin", Netanyahu adoptó al verdadero Begin,  el hijo de Menachem Begin. Una vez más se ha demostrado que existe una brecha entre los votantes del Likud, la mayoría de los cuales tienen puntos de vista moderados, son de centro-derecha y respetuosos con el sistema judicial, y ciertos grupos extremistas que han empiezan a controlar las instituciones del partido. Puede ser que en el futuro los votantes del Likud entiendan que ellos tampoco tienen cabida en un partido que considera a Benny Begin como un rebelde.

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