Saturday, December 17, 2016

La verdad acerca de los árabes israelíes - Dov Lipman - JPost



Retórica. Tanto los líderes judíos y árabes llenan las ondas con una retórica y un lenguaje divisivo de la sociedad israelí. Y esa propaganda está lejos de la verdad.

Los extremistas diputados árabes se dedican al asalto verbal contra Israel argumentando que priva a los árabes de su oportunidad para el éxito, y hablan en contra del IDF y de la propia existencia del Estado judío. Un ejemplo reciente fue el del diputado árabe Basilea Ghattas, quien afirmó que el ex presidente Shimon Peres era un "tirano cubierto de nuestra sangre".

Ahora tenemos al diputado judío, David Bitan, nada menos que presidente de la coalición, que ha dejado constancia de que prefiere que los árabes israelíes no voten para la Knesset. Esto sigue a lo que dijo el primer ministro durante la última elección, cuando se quejó de los árabes estaban "votando en masa" movilizados por la izquierda.

Si uno realiza juicios de valor sobre los árabes israelíes sobre la base de la retórica de estos líderes, es de suponer que todos los árabes israelíes estén en contra de la existencia del Estado judío, y que los árabes israelíes no tengan oportunidades de éxito en Israel.

Tal retórica de ambas partes convierte a los ciudadanos árabes en opuestos al Estado, y lleva a los ciudadanos judíos a estar en contra de los árabes. Sin embargo, los hechos y la realidad muestran que estos sentimientos estan lejos de la verdad.

Durante dos intensos días de sesiones privadas y públicas llevadas a cabo esta semana en el Brookings Institute de Washington, y centradas en el futuro de la sociedad israelí, pasé un tiempo considerable con Mohammad Darawshe, el director del Centro para una Sociedad Inclusiva de Givat Haviva, que ha dedicado su vida a mejorar las relaciones entre judíos y árabes y la integración de los árabes israelíes en la sociedad.

Darawshe presentó algunas estadísticas sorprendentes que contradicen la fabricada retórica inflamatoria que oímos tan a menudo. Éstos son algunos de los hechos:
• El 23% de los médicos israelíes son árabes
• El 46% de los farmacéuticos israelíes son árabes
• El 28% de los estudiantes de alta tecnología en el Technion son árabes
• El 16% de los estudiantes en toda la educación superior de Israel son árabes. 
En cuanto a las percepciones acerca de Israel dentro de la comunidad árabe (basadas en el sondeo realizado en 2015 por el profesor Sammy Smooha de la Universidad de Haifa):
• El 73% ve el hecho "israelí" como parte de su identidad
• El 77% quiere ver a su comunidad totalmente integrada en la sociedad israelí
• El 60% asume "en paz" la realidad de que Israel tiene una mayoría judía, y el 52% podría votar en un referéndum nacional en favor de una constitución que declarara a Israel como un Estado judío y democrático, con igualdad de derechos de todas las minorías. 
En cuanto a los árabes y su representación en la Knesset:
• El 17% están en contra de cualquier participación en la Knesset
• El 15% apoya a los extremistas de Balad. Dos tercios apoyan a los partidos más moderados dentro de la Lista Árabe Conjunta.
• El 72% quiere ver a los partidos árabes en el gobierno trabajando para mejorar su calidad de vida
• El 73% está en desacuerdo con la decisión de la Lista Árabe Conjunta de no asistir al funeral de Shimon Peres 
¿Pueden los judíos de Israel hacer más para ayudar a los árabes israelíes a integrarse en la sociedad israelí? Por supuesto que pueden, y deberían.

¿Pueden los árabes de Israel hacer más para acallar las propias voces extremistas, y expresar abiertamente su deseo de integrarse en la sociedad israelí? Por supuesto que pueden, y deberían. Sin embargo, estas estadísticas demuestran claramente que la retórica que hace titulares está alejada de la realidad.

Para ser justos, también hay que señalar que si bien la integración profesional y académica árabe israelí está en aumento, su actitud positiva con respecto a Israel está disminuyendo, ya que todos los porcentajes indicados anteriormente son significativamente más bajos de lo que eran hace sólo una década. El extremista y el liderazgo político y religioso divisivo han tenido un grave y perjudicial impacto, y el racismo árabe contra los judíos y el racismo judío contra los árabes, han crecido a más del 50% en sus respectivas comunidades.

Ambas poblaciones deben trabajar juntas para detener esta tendencia negativa y se puede lograr. Darawshe informó que hay 558 maestros árabes que ahora enseñen en las escuelas judías. ¿El resultado? El racismo contra los árabes en esas escuelas se ha reducido al 10%.

La otra cara es la misma: 57 judíos enseñan ahora en escuelas árabes, y los datos muestran que el racismo contra los judíos en esas escuelas se ha reducido a sólo el 8%. Mejor aún: en los programas donde los jóvenes judíos y árabes juegan, escuchan música o realizan arte juntos, el racismo se reduce a cero. Repito, un 0%.

Es muy sencillo: no podemos permitir que los líderes extremistas dicten nuestro futuro. Nosotros, el pueblo, debemos construir tendencias positivas dentro del ámbito profesional y académica árabe israelí, y desarrollar más programas, proyectos y planes de estudios educativos conjuntos. Siguiendo este camino se aseguraría un futuro más respetuoso y pacífico para todos los ciudadanos israelíes.

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