Friday, February 24, 2017

¿Por qué en su momento nadie criticó a Obama por el antisemitismo de la izquierda?



Los que acusan al actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de abastecer de combustible a la derecha antisemita debería recordar que nadie ha acusado a su predecesor, Barack Obama, de estimular el antisemitismo de la izquierda, comentó el viceministro de Diplomacia Pública y diputado Michael Oren.

Oren, el ex embajador israelí en Washington, también defendió la negativa del primer ministro Benjamin Netanyahu a hablar acerca de la declaración de la Casa Blanca el Día de la Memoria del Holocaustal, cuando no se mencionó al pueblo judío, diciendo que el primer ministro está participando en la formulación de políticas "responsables".

"Demasiado énfasis se pone en lo que dice la gente, no en lo que la gente hace. La cuestión no es lo que se dice, sino lo que se está haciendo", dijo Oren al The Times de Israel. "Sí, existe un incremento en el antisemitismo, pero la conversación al respecto no va en la dirección correcta".

En sus reuniones con delegaciones del Congreso de ambos partidos, dijo Oren, a menudo se le dijo que es menos importante que los crímenes de odio están condenados y más importante que se detengan. "La pregunta es ¿qué se hace de forma operativa para combatirlo y prevenirlo".

En las últimas semanas, en medio de un aumento de los ataques antisemitas, incluyendo falsas amenazas de bomba a docenas de instituciones judías, varios líderes judíos de los Estados Unidos responsabilizaron a la nueva administración Trump de aparentemente no denunciar con la suficiente fuerza el creciente antisemitismo. Trump le gritó a un periodista judío ortodoxo que intentó preguntarle sobre el repunte antisemita que "yo soy la persona menos antisemita".

El miércoles, por vez primera, Trump condenó específicamente los crímenes de odio antisemitas, como la  profanación de 170 lápidas de un cementerio judío de St. Louis. El vicepresidente Mike Pence hizo una visita de solidaridad al lugar del vandalismo, y ayudó activamente en el esfuerzo de restauración.

Netanyahu, hablando en una sinagoga en Sydney, alabó a Trump por tomar una "posición firme contra el antisemitismo". En una conferencia de prensa conjunta con Trump a principios de este mes, Netanyahu había proclamado que "no hay mayor defensor de los judíos y del Estado judío "que el presidente Trump".

Oren, quien fue un destacado historiador de la historia de los Estados Unidos e Israel antes de entrar en la diplomacia y en la política, no negó que el antisemitismo es una preocupación creciente en los EEUU, pero señaló que no era en absoluto un fenómeno nuevo.

"Es evidente que hay un problema con el antisemitismo y hay que tomarlo en serio", dijo Oren, un miembro del partido centrista Kulanu. "Pero tambíen existe el antisemitismo de la izquierda, y nadie culpó a Obama de ello. Durante mi estancia en Washington [como embajador de Israel], nunca encontré este incremento del antisemitismo de la derecha, pero sí experimenté una gran cantidad de antisemitismo desde la izquierda, sobre todo en los campus. Pregunten a los estudiantes judíos en América si temen al antisemitismo en los campus. Claro que lo temen, pero no tanto el de la derecha como el de la izquierda".

"Al igual que Obama no debería ser culpado por esos incidentes,  no se debería culpar a Trump por la actual ola de ataques aparentemente inspirados por ideologías de derecha".

El antisemitismo no es nuevo en América, comentó el nativo de Nueva Jersey, citando incidentes de su juventud. "Hay muchos precedentes. El antisemitismo era un hecho de la vida cuando crecí. Me encontré con él todo el tiempo: las ventanas rotas, continuas peleas todo el tiempo. Había cupos [para los judíos] en las universidades de la Ivy League".

La clave para enfrentar el actual antisemitismo reside en la policía local, argumentando a favor de un mayor esfuerzo para localizar a las personas que realizan amenazas de bomba a centros judíos y donde el FBI debería utilizar más gente en la lucha contra este fenómeno.

Oren, quien fue embajador en los EEUU entre 2009 y 2013, se negó a comentar sobre el silencio de Netanyahu sobre el incremento del antisemitismo en América y sobre la declaración del Día del Holocausto. El primer ministro se negó a comentar el hecho de que la declaración de la Casa Blanca omitía cualquier mención del genocidio contra los judíos, y posteriormente comentó que ciertas protestas de la comunidad judía-estadounidense sobre el asunto estaban "fuera de lugar".

Oren comentó que la negativa de Netanyahu a comentar la controvertida declaración del Día del Holocausto "fue política responsable y lúcida", centrándose en el cuadro más grande.

También recordó que Obama, al comienzo de su primer mandato, indicó que Israel fue creado a causa del Holocausto. "Fue fue una demostración de una narrativa problemática, ya que básicamente Obama estaba negando la historia judía. Pero no hicimos una gran cosa al respecto. Era una nueva administración y teníamos cosas más importantes que discutir".

"A Obama le llevó varios años antes de aclarar las cosas públicamente, cuando en un discurso ante la ONU habló de las milenarias raíces judías en la Tierra de Israel. Vamos a darle la misma oportunidad a Trump [de corregir errores] y no saltar por cada pequeña cosa que dice".

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