Sunday, March 05, 2017

Hubo más de 7.000 incidentes antisemitas bajo la presidencia Obama, y los medios los han ignorado - Seth Frantzman



En los últimos dos meses casi 100 escuelas y centros comunitarios judíos han sido objeto de amenazas antisemitas. El mapa de las amenazas es impactante. Se extiende desde Maine a Florida, Texas, Colorado, llegando a California y Washington. A pesar de los más de 190 incidentes antisemitas, solamente ha existido una detención. Estos son tiempos aterradores para muchos, y existe la sensación de que el antisemitismo está alcanzando un crescendo en los EEUU. La percepción simpre ha sido que los Estados Unidos históricamente han sido un lugar seguro y tolerante, pero la oleada de antisemitismo actual puede romper esa leyenda dorada .

La reacción del gobierno de los Estados Unidos ha sido tibia en el mejor de los casos y de negación en el peor. Aunque el vicepresidente Mike Pence visitó el cementerio profanado en St. Louis, se tardó más de un mes para que el presidente estadounidense Donald Trump realizara una denuncia clara, a pesar de numerosas oportunidades que tuvo. A Trump se le atribuyó personalmente el "desencadenamiento" del antisemitismo durante la campaña electoral del año pasado. El rabino Daniel Bogard, una víctima de las amenazas antisemitas, dijo a la JTA "que ha tenido todas las oportunidades de decir las cosas que no ha dicho".

Esto alimenta una narración cada vez mayor sobre el incremento del antisemitismo. Hay más de 9 millones de resultados en Google con relación a "Trump antisemitismo", incluyendo titulares recientes como "Informe: Trump se piensa un asesor sobre el antisemitismo como parte del plan de presupuesto" y " Trump sugiere a la comunidad judía que está extendiendo las amenazas antisemitas".

Sin embargo Mark Oppenheimer en el The Washington Post señala que "no existe de todos modos una clara evidencia estadística de que los estadounidenses se hayan vuelto más antisemitas en los últimos meses... En general, sin embargo, no vamos a conocerlo durante muchos meses, hasta que el FBI y la Liga anti-Difamación (ADL) tengan mejores datos y pueden afirmar que el 9 de Noviembre (fecha del triunfo de Trump) fue el comienzo de algo nuevo, o simplemente la continuación de un legado lamentable pero duradero". La Liga anti-Difamación ha publicado una lista de los diez peores incidentes antisemitas de 2016, pero los datos correspondientes a 2016 aún no están preparados. Sin embargo, hay datos para los años anteriores a 2016.

Si ha existido un importante aumento en los actos de antisemitismo desde entonces, con 190 incidentes que los medios de comunicación han relatado en los dos primeros meses de 2017. Esto hace unos 95 por mes. Vamos a usar esta cifra como un barómetro y daremos a continuación un vistazo a los primeros siete años de presidencia de Barack Obama. Los datos del 2016, cuando estén disponibles, se verán influenciados por el aparente aumento en el antisemitismo durante la elección presidencial. Pero los años del 2009-2015, de los cuales hay datos, no están contaminados por un presunto aumento de los ataques de los partidarios de Trump.

Hubo 1.211 incidentes antisemitas en el primer año de Obama en el cargo. Esto fue después de cuatro años de disminución del antisemitismo. Por ejemplo, en 2008 hubo 1.352 incidentes, mientras que los ataques habían alcanzado su punto máximo en 2004 con 1.821 incidentes.

A través de los años el número de incidentes siguió disminuyendo. Después de una inicial alza a 1.239 en 2010 llegaron a 751 en 2013. Sin embargo, comenzaron a subir de nuevo hasta 914 en 2015, el último año del que disponemos datos. Cuando añadimos el número total de incidentes entre 2009 y 2015 el número total de ataques llega a más de 7.034. Sin embargo, el número de ataques físicos aumentó hasta casi el doble durante la presidencia de Obama.

En general, hubo un promedio de 84 incidentes por mes bajo la administración Obama. Demos un paso atrás por un momento y los comparamos con los 95 incidentes entre enero y febrero de 2017. Esto representa un aumento del 10%. Podría ser mayor, una vez que todos los datos se cataloguen. Pero los medios de comunicación no nos están diciendo que existe un ligero incremento, la narrativa de los medios consiste en decir que hay una ola antisemita que barre los EEUU. Si los comparamos con los casos en Europa, en Berlín se produjo un incremento del 16% en los incidentes antisemitas, y en el Reino Unido el incremento es aún mayor en el 2014.

Uno de los indicadores clave del creciente antisemitismo durante los años de Obama fue el número de agresiones físicas. Desde un mínimo de 17 en el año 2012 se elevó a 56 en el 2015. La ADL señaló que existió un "aumento dramático" en las agresiones de ese año. ¿Pero entonces por qué solamente ahora los titulares de los medios anuncian una "pandemia" de antisemitismo en los EEUU.? Abe Foxman, ex director del ADL, utilizó la palabra "pandemia" para describir el antisemitismo en los EEUU en 2009. "Este ha sido el peor antisemitismo, el más intenso, el más global que nosotros recordamos. Y el esfuerzo para que la buena gente se ponga en pie no es fácil", dijo en un discurso ese mismo año. Sin embargo, Jonathan Greenblatt, el actual director del ADL, dijo en noviembre de 2016 que los EEUU estaban sufriendo unos niveles extremos de odio. "El discurso público y político antijudío en los  Estados Unidos es el peor desde la década de 1930", informó la JTA.

Mirando hacia atrás casi una década nos pone las cosas en perspectiva. ¿Pero cuando los medios de comunicación en el 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, los años de Obama, resaltaron los miles de incidentes de antisemitismo? Nada menos que 210 agresiones físicas de judíos. 3.900 amenazas contra particulares e instituciones judías, 2.900 incidentes de vandalismo, 180 incidentes de antisemitismo en el campus.

Cada 6 días una persona judía en los Estados Unidos estaba siendo atacada en 2015, y eso fue en gran medida ignorado por los medias de comunicación. En promedio, hubo amenazas todos los días contra particulares e instituciones judías en los últimos ocho años, y la mayoría de ellas no recibieron ningún titular. También hubo incidentes de vandalismo todos los días de promedio.

¿Por qué esos 7.034 incidentes de antisemitismo no obtuvieron grandes titulares en los medios de comunicación durante tanto tiempo? ¿Fue por una agenda política y con el objetivo de proteger a la administración Obama de las críticas, o debido a la complacencia general ante la rutina de un antisemitismo diario?

El pozo negro de los que emergen los crímenes de odio actuales en los cementerios judíos no salen de la nada, y puede que no sea debido a las tóxicas divisiones motivadas por las elecciones de 2016, pueden tener raíces más profundas. Ese es el elefante en la habitación que no se parece querer ver. Existieron 7.034 incidentes en los primeros siete años de Obama que también fueron reportados por la ADL, pero de los que casi nadie quiere hablar.

¿Están los medios de comunicación induciendo a error a través del alarmismo sobre el antisemitismo actual en los Estados Unidos? Los datos parecen mostrar que la reciente ola de amenazas, única en su objetivo y regularidad, no representa un aumento masivo respecto a la de los últimos años. Muchas amenazas se produjeron a lo largo de las últimas décadas, y muchas no fueron denunciadas. El indicador clave de las agresiones físicas ha ido en aumento en los últimos años. El antisemitismo en los campus universitarios, afirma la ADL, alcanzó su punto máximo en el año 2015. Lo más importante es dar a conocer al público datos reales sobre el número de incidentes. El ciclo de noticias de 24 horas tiende a fomentar la sensación de que el antisemitismo está dejando a la gente en estado de sitio, con continuas esvásticas en el metro, en monumentos y en sinagogas. También existe una evidente tendencia en este último año de alimentar una narrativa que relaciona el importante aumento de los crímenes de odio en los Estados Unidos con el ambiente tóxico de las elecciones y que debería ser atribuido a Trump. Realmente puede haberse dado un aumento en los crímenes de odio, pero muchos de ellos no están dirigidos contra los judíos, muchos iban dirigidos a los musulmanes y a otros grupos, como la pareja de Georgia recientemente condenada por amenazar a unos afroamericanos.

La realidad es que los medios de comunicación americanos ignoran el grave antisemitismo existente en otros países mientras informan del antisemitismo en los Estados Unidos. Un vídeo acaba de publicarse de un predicador del Centro Islámico Al Andalous, del jeque Wael Al-Ghitawi, donde se afirma que los judíos son la "gente que asesinó a los profetas, derramó su sangre y maldijo al Señor". Otro sermón en una mezquita de Toronto hablaba de la "suciedad de los judíos". Cuando estos predicadores pueden propagar el discurso del odio de una manera tan abierta y sin ningún tipo de protesta por parte de los oyentes, estamos ante un serio problema. ¿Existen vídeos en los Estados Unidos de similar y abierta predicación del odio?

Esto plantea serias dudas acerca de la forma en que discutimos y aprendemos del antisemitismo. Cuando la gente oye ese tipo de sermones y no plantea objeciones cuando un predicador dice que los judíos son unos asesinos, estamos ante un gran problema. ¿Y qué pasa cuando no está claro el antisemitismo y los autores no son acusados de delitos de odio? En Aviñón, Francia, un musulmán lanzó petardos frente a una sinagoga, pero quedó libre de cualquier cargo de antisemitismo. Él lo hizo ante la única sinagoga, y no ante las docenas de iglesias de la ciudad. Hay muchos incidentes donde jóvenes de origen inmigrante y musulmán son detenidos por actos de antisemitismo y luego son liberados cuando las autoridades locales dicen que solamente son unos niños, o que simplemente causan "molestias". En Alemania, un tribunal dictaminó que un intento de incendiar una sinagoga no fue un acto antisemita o un crimen de odio, sino más bien un intento de protesta contra Israel.

¿Dónde están las protestas de los medios de comunicación cuando un tribunal decide que está "justificado" quemar sinagogas. ¿No es eso algo más grave que las amenazas telefónicas? ¿Qué lección puede aprender el público cuando los ataques contra las sinagogas son justificados o quedan impunes, o cuando los predicadores predican abiertamente el odio y la respuesta es silencio? ¿Estamos solamente ofendidos por determinadas formas de antisemitismo y otras no, o solamente nos ofende el antisemitismo de la extrema derecha, mientras que el antisemitismo en los campus, de la izquierda y de los inmigrantes musulmanes, no nos ofende ni provoca titulares?

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