Sunday, April 30, 2017

Israel: Tierra de muchos cumpleaños - David Suissa - Jewish Journal



Israel es una tierra de muchas caras, con más de 100 nacionalidades coexistiendo y argumentando la una con la otra en un pedazo de tierra ligeramente más grande que el estado de Vermont.

Como este milagro multicultural judío celebra su cumpleaños, vale la pena señalar también que Israel es una tierra de muchos cumpleaños.

El más conocido, por supuesto, es Yom HaAtzmaut, el Día de la Independencia de Israel, que conmemora el famoso día - 14 de mayo 1948 - en el que David Ben Gurion declaró el estado de Israel. Esto se produjo justo después de la Resolución de noviembre de 1947 de las Naciones Unidas, la cual dividía la tierra para crear un Estado judío soberano.

Este es un drama de primer orden: Tenemos a un organismo internacional que ayuda a un antiguo y perseguido pueblo a que realice un sueño de 2.000 años de edad y poder retornar a casa.

Tenemos una tendencia natural a mirar el año culminante de 1948 como el verdadero comienzo de Israel, y en muchos aspectos lo es. Pero recordemos que los judíos que comenzaron a construir el Israel moderno se remontan a 1882, cuando empezaron a regresar a casa como parte de la Primera Aliyá. Aquí ya hubo un nacimiento prematuro de la Nación que también vale la pena conmemorar [N.P.: las aliyas a Israel han sido constantes e inenterrupidas a lo largo de la historia judía, pero se contabilizan únicamente aquellas dependientes del movimiento sionista].

De hecho, hubo cuatro olas más de inmigración judía de este tipo: en 1904, 1919, 1924 y 1929. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, según la web de la Agencia Judía (JA), la población judía de la zona era de 475.000 personas, cerca del 40% de la población total. La web de la JA está llena de datos interesantes sobre estos primeros pioneros, que llegaron a ser conocido como el Yishuv.

Ellos araban la tierra, construyeron comunidades agrícolas y desarrollaron la infraestructura, revivieron el idioma hebreo, crearon universidades e iniciaron las instituciones democráticas y civiles que vendrían a definir el estado judío.

Su viaje fue desordenado y lleno de contratiempos. También estuvieron en conflicto con los árabes, con las autoridades británicas y con otros judíos. Pero cada ola logró contribuir a su manera.

Los judíos de la Primera Aliyá llegaron a raíz de los pogromos en Rusia y Rumania, y construyeron aldeas agrícolas y asentamientos urbanos, sobre todo en Jaffa.

Los judíos de la Segunda Aliyá construyeron las bases de la primera ciudad totalmente judía, Tel Aviv. También introdujeron el hebreo en los diferentes ámbitos de la vida y dieron impulso a una nueva prensa y literatura hebrea.

Estos desafíos no se iniciaron en 1948. Se remontan a los primeros días de la Primera Aliya en 1882, cuando los pioneros judíos abrieron el camino para un regreso épico al hogar.

Muchos de estos primeros recién llegados estaban imbuidos de ideales socialistas. Los judíos de la Tercera Aliya, por ejemplo, fundaron el Histradut, la organización del trabajo que ha tenido un impacto duradero en la sociedad israelí.

El camino hacia los Estados Unidos todavía estaba abierto durante la Tercera Aliya, pero muchos judíos eligieron la Tierra de Israel por sus convicciones sionistas. No es mera coincidencia que esta ola no llegara mucho después de la Declaración Balfour de 1917, que estableció por primera vez el derecho de los judíos a un hogar y una patria.

La Cuarta Aliya mostró una nueva composición social en los inmigrantes, con la llegada, en su mayoría de Polonia, de judíos de clase media que eran comerciantes y artesanos. Algunos invirtieron su pequeño capital en talleres y fábricas, pequeños hoteles, restaurantes y tiendas, pero gran parte de su inversión fue dirigida hacia la construcción. Nuevos pueblos, basados ​​en huertos de cítricos, fueron fundados.

La Quinta Aliya, que comenzó en 1929, se aceleró después de la llegada al poder de Hitler en Alemania en 1933. Más de 164.000 judíos llegaron entre 1933 y 1936. Esta ola representó la primera gran afluencia de judíos procedente de la Europa Occidental y Central. Entre otras cosas, estos judíos construyeron el primer puerto moderno en Haifa y expandieron los barrios judíos de Jerusalén.

Además de estas olas de inmigración, un movimiento clandestino activo entre 1934 y 1948 llevó a unos 115.000 judíos en un desafío abierto a las restricciones británicas. Durante la Segunda Guerra mundial, sin embargo, la inmigración desde Europa llegó a ser extremadamente difícil, por lo que el Mossad promovió la inmigración clandestina por rutas terrestres, principalmente desde el Oriente Medio.

Dos de mis tíos fueron introducidos clandestinamente desde Casablanca en 1948 para luchar en la Guerra de Independencia de Israel. Formaron parte del primer grupo de judíos de los países árabes y musulmanes que luego vinieron en gran número durante las primeras décadas de la independencia de Israel, y que ahora representan aproximadamente a la mitad de la población judía del país.

En suma, la historia del moderno Estado judío es infinitamente compleja y fascinante. Ha estado marcada por violentas convulsiones y por apremiantes desafíos. Sin embargo, estos desafíos no se iniciaron en 1948. Se remontan a los primeros días de la Primera Aliya en 1882, cuando los pioneros judíos abrieron el camino para un regreso épico al hogar.

Por lo tanto, al conmemorar el gran hito de 1948, no nos olvidemos de esas décadas anteriores, cuando Israel todavía sólo era un sueño, cuando nuestros antepasados ​​regresaron a su antigua tierra y plantaron las semillas para el complicado milagro que celebramos hoy.

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