Según un escritor del Haaretz los judíos de Cisjordania se tienen bien merecido lo que les ocurra - Dexter Van Zile - Algemeiner
Gideon Levy odia a los judíos que viven en Cisjordania. Los odia tanto que no siente simpatía por ellos cuando son asesinados por terroristas palestinos. Incluso los culpa de su propio asesinato. Dejó esto perfectamente claro en un artículo publicado en Haaretz cinco días después de que un bebé recién nacido muriera después de que un terrorista palestino disparara contra el vientre de su madre en un tiroteo desde un vehículo. En el artículo, Levy declaró que los judíos que vivían en Cisjordania "se lo buscaron ellos mismos".
"Se lo buscaron ellos mismos" es un tema al que Levy vuelve continuamente en su artículo titulado "No siento simpatía por los colonos". Solo para eliminar cualquier duda sobre el desprecio que siente Levy por los judíos que viven en Cisjordania, el artículo del Haaretz fue ilustrado con una imagen del bebé, Amiad Israel, siendo llevado a enterrar en su funeral. En esto se ha convertido el Haaretz, un diario israelí que utiliza la imagen de un bebe judío asesinado para ilustrar un artículo que afirma la villanía judía y de sus padres. La mente se tambalea.
En el artículo, Levy dice que no siente "compasión ni solidaridad" por los judíos que viven en Cisjordania. Incluso cuando son asesinados. "Su tragedia no es la nuestra", escribe Levy, "porque han traído la tragedia sobre sí mismos y sobre todo su país".
Un lenguaje y una retórica como esta, son una exhortación, incluso una invitación, a los terroristas palestinos para que asesinen a más judíos en Cisjordania. "¡Incluso Gideon Levy, un judío israelí, lo promueve!", podría decirse un terrorista palestino para calmar su conciencia.
La regla de Gideon Levy es un ejemplo de un proceso de "creación de un Otro malvado", que ha sido documentado por loa investigadores Joyce Dalsheim y Assaf Harel. En varios artículos y libros académicos, estos dos estudiosos han documentado cómo los judíos que viven en Cisjordania (y antes de 2005, en la Franja de Gaza) han sido utilizados como garantía por todos aquellos que desean afirmar su propia superioridad moral.
"Desde finales de la década de 1980", escribieron Dalsheim y Harel en 2009, "académicos, políticos y periodistas representaron a menudo a los colonos religiosos viviendo en los territorios ocupados de Israel como seres irracionales, violentos y peligrosos para la democracia israelí, además de ser una amenaza para el futuro de la paz en la región". Todos estos colonos que viven en Cisjordania en una supuesta "ruptura con el judaísmo", como una "perversión del sionismo", y manifestándose como "categóricamente diferentes de los israelíes comunes y corrientes", permiten a todos estos escritores, académicos, políticos y periodistas que se oponen a ellos poder afirmar ante los demás y ante si mismos "su superior nivel moral".
"Los judíos que viven en Cisjordania son los malos, mientras que el resto de nosotros que les condenamos, somos los buenos", es la lógica perseguida.
La investigación de Dalsheim y Harel se basa en parte en los escritos de Susan Harding, una académica estadounidense que detalló cómo los cristianos progresistas y los liberales seculares en los Estados Unidos describían a los cristianos evangelistas y fundamentalistas como ese "Otro repugnante" en un esfuerzo por mantener su estatus superior y dominante, y ser la fuerza moral hegemónica en la sociedad civil norteamericana.
Pero esto ignora la realidad de que bastantes judíos de Cisjordania viven en paz con sus vecinos palestinos, mientras que los palestinos se niegan a reconocer la legitimidad de la soberanía judía en cualquier parte del Oriente Medio.
Esta realidad se puso de relieve cuando Israel sacó a sus ciudadanos de la Franja de Gaza en 2005, y solo para recibir más violencia. ¿Alguien cree realmente que sacar a los judíos de Cisjordania apaciguará la hostilidad palestina hacia los judíos en Jerusalén, Tel Aviv o Haifa?
El hecho de que los árabes representan casi un 20% de la población de Israel también plantea una pregunta importante: si los árabes pueden vivir en Israel, ¿por qué no pueden hacerlo los judíos en Cisjordania? Si los árabes pueden vivir en Israel con protecciones legales contra una posible catalogación de un “Otro repugnante”, ¿por qué los judíos que viven en Cisjordania no pueden disfrutar de la misma protección?
Gideon Levy y fanáticos similares hacen todo lo posible por ignorar preguntas como estas, revelando la mendacidad de su cosmovisión que tolera el asesinato de judíos en Cisjordania en nombre de la "justicia y de una supuesta paz".
Labels: Dexter Van Zile, Haaretz


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