Sunday, May 24, 2020

¿Sigue siendo importante el sesgo mediático anti Israel? - Jonathan Tobin - JNS



Durante muchos años, los partidarios de Israel han temido el impacto del sesgo de los medios. Desde la primera Guerra del Líbano en 1982, el momento de una inflexión histórica cuando los principales medios occidentales hicieron suya y convirtieron en norma una narrativa falsa en la que los palestinos se convirtieron en "David" e Israel se convirtió en "Goliat", ha existido la expectativa de que esa avalancha de cobertura injusta algún día llevaría a la mayoría de los estadounidenses a exigir el fin de la alianza de Estados Unidos con el estado judío.

Pero después de esos últimos 38 años en los que se ha arraigado ese sesgo en la mayoría de los principales medios impresos y televisivos contra Israel, esa pesadilla no se ha cumplido.

Las encuestas muestran consistentemente que el apoyo estadounidense a Israel no ha disminuido y, en cambio, se ha fortalecido en las últimas décadas. Aunque es mucho más probable que los republicanos respalden a Israel que los demócratas, las cifras generales demuestran que los sesgados medios de comunicación nacionales aparentemente no han tenido impacto en las opiniones de la mayoría de los estadounidenses.

Si es así, ¿por qué debería importarles el sesgo de los medios?

Esto volvió a enfocarse esta semana debido a dos ejemplos escandalosos del The New York Times . En un artículo que apareció por primera vez en línea el 7 de mayo, una historia sobre la forma en que el establishment de defensa israelí ha dedicado sus recursos a combatir la pandemia de coronavirus comenzaba con lo siguiente: "El brazo de investigación y desarrollo del Ministerio de Defensa de Israel es mejor conocido por ser pionero en el desarrollo de formas de matar personas y hacer explotar cosas, con tanques sigilosos y drones francotiradores, entre sus proyectos recientes más letales. Pero su última misión es salvar vidas".

Como Ron Dermer, embajador de Israel en los Estados Unidos, tuiteó : “El @nytimes, que enterró (en páginas del interior del diario) el Holocausto, es mejor conocido por sus formas pioneras de difamar y demonizar al estado judío. Ahora está haciendo lo mismo".

El diplomático no fue la única persona que se quejó. David Harris, CEO del Comité Judío Americano de tendencia liberal, calificó la frase del Times como "vil". Como muchos otros respondieron al NYT, el objetivo de las Fuerzas de Defensa de Israel siempre ha sido salvar vidas protegiendo a los ciudadanos israelíes de terroristas y enemigos que intentaban extinguir al único estado judío en el planeta.

Tampoco fue este un ejemplo aislado. Dos días después, el periódico publicó un artículo sobre la negativa de la Autoridad Palestina a cesar sus políticas de "pagar por matar", por las que proporciona salarios y pensiones para sus familias a los terroristas que asaltan, hieren o matan a israelíes. La historia se centró en un intento de impedir que los bancos palestinos en Cisjordania procesen esos pagos.

Sin embargo, el titular de la historia del NYTimes lo expresó de esta manera: "Israel toma enérgicas medidas contra los bancos por los pagos a los presos palestinos". Un subtítulo describía además el problema diciendo que era sobre "los pagos que la Autoridad Palestina distribuye a las familias de los palestinos que han pasado tiempo en las cárceles israelíes".

Dicho de esa manera, hace que el esfuerzo suene como una forma de castigar a las almas pobres que han tenido la mala suerte de caer bajo el poder del ejército israelí y cuyas familias no pueden obtener la ayuda que necesitan de una benevolente Autoridad Palestina. El texto del artículo, que sobrestimó enormemente el número de palestinos que han sido encarcelados por Israel durante el último medio siglo, adoptó el marco de referencia de aquellos que consideran a los terroristas como luchadores por la libertad y "mártires", y describió a aquellos que se benefician de la política de "pagar por matar" como simples víctimas de la injusticia. Tampoco detalló la escala móvil de la compensación ofrecida por la AP, en la que los asesinos de judíos obtienen más dinero que aquellos que simplemente hieren o atacan sin éxito a sus víctimas.

Si el sesgo mediático como este no afecta a la opinión pública estadounidense sobre Israel, ¿alguien debería molestarse en protestar?

En primer lugar, es vital que un periódico como el NYTimes, que se autodenomina "diario de referencia" de la nación y que dedique más recursos para informar noticias extranjeras que cualquier otro medio, no utilice una cobertura sesgada.

Las noticias directas sin una gran cantidad de prejuicios son cosa del pasado en el NYTimes. Su ánimo en contra de la administración Trump ha llevado, se esté o no de acuerdo con el presidente, al periódico y a otros medios convencionales a descartar incluso la pretensión de informes objetivos con la editorialización en los titulares y en el texto de los artículos que se vuelven tan rutinarios como para que ya casi ni valga la pena protestar.

Aún así, eso no exime a aquellos de nosotros que todavía nos preocupamos por la ética en el periodismo del deber de señalar tales prácticas atroces.

Es cierto que a la mayoría de los estadounidenses no les importa lo que digan el NYTimes, CNN u otros medios similares sobre cualquier tema. Pero cuando se trata de un grupo en particular, lo que los medios, y en particular, The New York Times, dicen sobre Israel, es muy importante.

Si bien el apoyo a Israel entre los estadounidenses en general ha aumentado en las últimas décadas, sí ha disminuido entre aquellos judíos con una división cada vez mayor entre sus puntos de vista y los de los israelíes. Hay varias razones para esto, incluida la asimilación y su resultante demografía decadente. Parte de esto también tiene que ver con la política, ya que muchos dentro de un grupo que vota abrumadoramente por los demócratas han seguido al resto de su partido en este tema.

Pero hay más en juego aquí que solo eso.

Sabemos que sus elogios reticentes y desvalidos por las victorias de Israel en sus luchas por la supervivencia y por los eventos positivos como el rescate de Entebbe de 1976 hicieron que los judíos de todas partes se sintieran mejor consigo mismos y más conectados con Israel.

Lo opuesto también es cierto.

Mientras que algunos judíos están indignados por la cobertura parcial que describe injustamente a Israel como un villano, otros interiorizan las calumnias y se distancian del estado judío. Un consumidor promedio de noticias puede no estar influenciado por el NYTimes. Pero una porción no insignificante de la judería estadounidense todavía considera al periódico con el mismo tipo de veneración que los judíos observantes tienen por los textos religiosos. El NYTimes ha estado atacando a la comunidad judía con los prejuicios de sus editores, periodistas y reporteros desde los días en que, como señala correctamente Dermer, "enterró" la historia del Holocausto entre las páginas interiores del diario.

El sesgo de los medios puede no haber vuelto a los estadounidenses en contra de Israel, pero ha estado haciendo un gran trabajo al volver a los judíos unos contra otros durante décadas.

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