Wednesday, May 13, 2009

Los errores de nuestros enemigos - Guy Bechor - Ynet

A nuestros enemigos les gustaría olvidar el último año, ya que todos ellos cometieron grandes errores en sus evaluaciones y pagaron, y siguen pagando, un duro precio por ellas. En comparación con ellos, nuestros errores fueron muy pequeños.

- El error de Hamas: los líderes de Hamas creen en su propia retórica y en la de Hezboláh. Realmente han creído que Israel se arrodillaría ante ellos, que tendría miedo de entrar en Gaza, y que, sin duda, se abstendría de hacerlo en profundidad. Podemos ver el asombro en sus caras hasta hoy mismo. Su rostro arrogante y beligerante ha desaparecido. Hamas ahora lo entiende: No es más que una pequeña organización que se encierra a sí misma y a su sociedad en una botella.

En contradicción con sus propias mentiras, Hamas ha sufrido un decisivo golpe militar y tiene problemas para recuperarse del mismo. El contrabando a través de la red de túneles que construyó le ayuda a ser más fuerte, pero la mejoría en los esfuerzos de Egipto a la hora de prevenirlo lo están haciendo más difícil.

- El error de Hezboláh: Nasrallah cometió dos graves errores el año pasado. Sus fuerzas entraron en el oeste de Beirut destrozando su legitimidad dentro del Líbano y retratándolo como lo que es: una organización sectaria chiíta que simplemente busca pretextos en la lucha contra Israel. Las elecciones para el parlamento libanés se celebrarán el próximo mes, y en este momento el grupo se encuentra en un punto bajo. Hezboláh vuelve a ser percibido como una peligrosa milicia que pueden empujar al país a una confrontación, aunque se teme que las organizaciones pro-sirias "roben" las elecciones mediante algún fraude.

El segundo error lo cometió Nasrallah este mes, cuando admitió que el terrorista Sami Shihab es un miembro de Hezboláh. A pesar de que fue detenido en Noviembre, los egipcios han expresado su rabia por los Shihab y, atacando a Nasrallah, lanzó una campaña para rehabilitar su status regional. Mubarak ha socavado gravemente la imagen de Nasrallah, o lo que queda de ella.

- El error de Ahmadinejad: El presidente iraní, que al parecer se juega su futuro el 12 de julio, ha intentado culpar a Israel de todas sus desgracias: del duro aislamiento internacional, de las importantes sanciones económicas, del boicot de los bancos y por encima de todo ello de la caída en los precios del petróleo .

Al igual que Hamas y Hezboláh, Ahmadinejad se cree sus propias mentiras. Creía que el mundo estaba sorprendido y encantado con él. Pero pagará un precio por ello, y ya está empezando a comprenderlo. Por lo tanto, recientemente ha ablandado su postura: sí, él estaría dispuesto a reconocer a Israel, en caso de que llegara a un acuerdo con los palestinos.

- El error de Assad: A diferencia de los demás, el presidente de Siria fue cautivado por Hezboláh, pero hoy ya comprende la manipulación chiíta, y la teme. Cuando su reactor nuclear fue bombardeado en septiembre del 2007, no tomó represalias, y bien sabe por qué.

Assad no creía que un tribunal internacional por el asesinato de Rafik Al-Hariri podía establecerse y llegar a incriminarle. Sin embargo, existe, y a pesar de todos los trucos evasivos, los asesinatos, el ocultamiento y los engaños, el tribunal está activo. El presidente sirio está preocupado. Expresó la esperanza de utilizar el viejo truco de "utilizó a Israel, y luego tiro todo a la basura", a fin de ganar legitimidad, como fue el caso durante los días de Rabin, Barak, Netanyahu, Olmert y en los pocos días en que efectivamente cortejó al gobierno de Netanyahu, pero esta vez se encontró con unos firmes Netanyahu y Lieberman y el truco no funcionó.

- El error de Mubarak: el presidente de Egipto no es un enemigo de Israel, realmente no lo es, sin embargo se trata de un rival, y Mubarak ha cometido un error después de que Gaza fuera ocupada por Hamas en 2007. Consideraba que la Banda era una zona remota que estaba íntimamente ligada a Israel, y no quiso entender que en el momento en que la ruta Filadelfia fuera abierta también se convertiría en su problema, por primera vez desde 1967.

Ahora lo comprende muy bien. Descubierta la conexión con el terror de Hezbolah, que tenía por objeto otorgar legitimidad a la agresión, ahora está en trance de adoptar medidas contra los activistas de Hamas, el Islam político y los palestinos. Egipto está de nuevo en Gaza, y Gaza está de nuevo mirando hacia el sur, a Egipto. El único que puede perturbar este proceso es Israel, en caso de que reabra sus cruces con Gaza.

Este fue un buen año para Israel ya que incrementó su poder de disuasión. Siempre debemos estar preparados para afrontar cualquier cosa, pero también nos está permitido ver con agrado como nuestros enemigos se enmarañan.

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1 Comments:

Blogger Iojanan said...

Entre tanta maleza, encontrar un claro como este relaja la vista.

5:03 PM  

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