Siguiendo la pista a Shebnayahu, servidor del Rey - Robert Deutsch - BAR

Inscripción hallada en la roca de la tumba de Shebnayahu

Recipiente conteniendo los shekels
Ejemplo de bulla con sello de arcilla

La impresión del sello encontrado en la bulla de Laschish

Impresión del sello de la bulla hallada en 2007 en el mercado de antigüedades

Calco de la impresión del sello hallado en el 2007
En Isaías 22, el profeta se levanta en nombre de Dios contra los excesos de los funcionarios de palacio del rey Hezekiah. Entre ellos destacaba Shebna, el mayordomo que estaba "a cargo de la casa [del palacio]" (Isaías 22:15):
¿Qué tienes aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí un sepulcro para ti, como el que en una cima labra su sepultura, o el que esculpe para sí una morada en un acantilado? El Señor está a punto de proporcionarte un duro cautiverio, y te cubrirá el rostro. (Isaías 22:16-17)
En 1870, el famoso diplomático, erudito y arqueólogo francés Charles Clermont-Ganneau, excavó parcialmente una tumba destruida en lo alto del acantilado con vistas al valle de Kidron y a la Ciudad de David de Jerusalém. Sobre la entrada de roca cortada que conformaba la cámara funeraria observó una inscripción que, por desgracia, no pudo descifrar.
Extrajo la inscripción de la roca y la envió al Museo Británico, donde aún se conserva.
En 1953, el gran epigrafista israelí Nahman Avigad, logró descifrar las letras poco identificables: "Este es [el sepulcro de ..] –Yahu, que reside en esta casa. Aquí no hay plata ni oro, pero sí [sus huesos] y los huesos de su mujer-esclava con él. Maldito sea el hombre que lo abra”.
¿Era esta la tumba de Shebna, el alto funcionario del tribunal que se menciona en Isaías, y era esta, literalmente, "la casa" o el funcionario de palacio (a menudo identificado como tesorero) que reprobaba el profeta por la construcción para sí mismo de una tumba en un acantilado?
Para responder a esta pregunta, en primer lugar ustedes deben conocer que el nombre de Shebna era bastante común. Tuvo varias formas diferentes por la adición de la partícula teofónica "-yahu" (Shebnayahu, 1 Crónicas 15:24), o la partícula "-ya" (Shebnaya; Nehemías 9:4), ambas referidas a Yahweh, el Dios de Israel, además de al propio Shebna (Isaías 22:15). Todos son el mismo nombre. Y además de los Shebna, Shebnayahu y Shebnaya mencionados en la Biblia, sabemos de varios otros cuyos nombres han aparecido en sellos y bullas (impresiones en sellos de arcilla), ostracas y asas de jarras para almacenamiento. El nombre significa "Ora, Dios (Yahweh) regresa".
Un brillante artículo de Avigad argumentaba en 1953 (sobre la base de una sugerencia de Yigael Yadin) que esta tumba era la de Shebna / Shebnayahu, mencionada en Isaías, aunque la primera parte del nombre faltaba y sólo se conserva -Yahu. Además, en esas fechas, pudo ubicar la inscripción en la época del rey Hezekiah (716-686 a.C.) mediante la comparación de las letras con las existentes en la inscripción descubierta en Siloé en el túnel de Hezekiah. Casi todos los investigadores han aceptado el argumento de Avigad.
En 1966-1968, un arqueólogo israelí, Yohanan Aharoni, posteriormente profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalém (y más tarde de la Universidad de Tel Aviv), reanudó las excavaciones en el célebre lugar de Lachish. Situado en la estribaciones de Judea ( Shephelah), a unos 25 kilómetros al norte de Beer-Sheba, Lachish fue la ciudad más importante de Judea después de Jerusalén y durante el reinado de Hezekiah. Fue destruido en el 701 a.C. por el monarca asirio Senaquerib, en su camino para asediar Jerusalém. Senaquerib estaba tan orgulloso de su victoria en Lachish que adornó el salón del trono de su palacio en Nínive con relieves que representaban su gran victoria y a los Judeanos siendo llevados al exilio.
Porque fue un lugar tan importante, los 30 acres de Lachish se han excavado con frecuencia, en primer lugar en 1932-1938 por el arqueólogo británico J.L. Starkey, con la asistencia de G. Harding Lancester y Olga Tufnell. Las excavaciones llegaron a un final repentino en 1938, cuando Starkey fue asesinado por merodeadores árabes cuando se dirigía hacia el Museo Arqueológico de Palestina en Jerusalém, ahora el Museo Rockefeller. Luego vino la ya mencionada excavación de Aharoni. Después de más de una década, los trabajos fueron retomados por David Ussishkin, de la Universidad de Tel Aviv, que supervisó una de las principales excavaciones del lugar entre 1973 y 1994, solucionando algunos de los principales dilemas sobre dicho lugar.
Pero el hallazgo de mayor interés fue realizado por la expedición de Aharoni. Un joven supervisor de área, Volkmar Fritz, quien más tarde se convirtió en un destacado arqueólogo e investigador bíblico (y que falleció en 2007 a la edad de 69), realizó la excavación de una bodega de Lachish repleta de oro, por así decirlo. Sobre el piso de la bodega, Fritz encontró seis recipientes con shekels (cada uno contenía de cuatro a ocho shekels), un ostracón (una especie de agenda o cuaderno de notas, con escritura sobre trozos rotos de cerámica) y un oculto y rico tesoro de cerámica. Aharoni especuló con que la cerámica se había almacenado en esos estantes que se derrumbaron en la antigüedad. Después de haberlas fotografiado in situ, Fritz levantó un registro y empaquetó. Cuando vacío la tierra del interior, surgieron algunos pequeños trozos de arcilla. Cuando los 17 trozos fueron limpiados y examinados, resultaron ser bullas que se había utilizado para sellar documentos. Por alguna razón fueron sido recogidos y colocados dentro de esos pequeños cilindros. En la parte trasera de la bullas encontraron impresiones de documentos de papiro que alguna vez habían sido sellados, incluso restos de las cintas de los documentos, en las que el sello había sido impreso en un trozo de arcilla. En el frente de algunas de las bullas se hallaron inscripciones hebreas.
Uno de los sellos estaba inscrito en dos líneas e incluía el nombre Shebnayahu y también la palabra "ha-melekh" ( "el rey"), indicando que este Shebnayahu estaba conectado de alguna manera con la familia real. Lamentablemente, faltaba un tercio en el borde inferior derecho. De las letras que aún se distinguían, los arqueólogos no pudieron deducir el tipo de relación de este Shebnayahu con el rey. Si la parte que faltaba de la derecha (recordemos que en hebreo se escribe de derecha a izquierda) incluía "ben", estaríamos ante el "hijo" del rey. Pero si contenía "eved" ( "sirviente", inclusive los altos funcionarios reales fueron denominados como "servidores del rey"), entonces podría llegar a ser ese mismo Shebna / Shebnayahu reprobado por Isaías, cuya tumba fue encontrado por Clermont-Ganneau e identificada por Nahman Avigad.
Todo lo que Aharoni podía suponer en ese momento es que el Shebnayahu que se mencionaba en la bulla del sello de Lachish era probablemente o bien el hijo del rey, o bien un servidor del rey. Incluso una letra más que apareciera sobre el lado derecho del sello podría ser determinante. Si la letra era una "Nun", entonces la palabra sería "ben", "hijo." Si se trataba de una "Dalet", sería "eved", es decir, "sirviente".
El enigma se mantuvo sin resolver durante 42 años. Aharoni hacia tiempo que había fallecido. Luego, en 2007, otra bulla estampada con el mismo sello apareció en el mercado de antigüedades de Jerusalém. Un simple examen no dejaba ninguna duda de que se trataba de una impresión con el mismo sello de Lachish. Éste también estaba roto en su borde derecho, pero en esta bulla había sobrevivido una letra "Dalet" a la derecha de "ha-melekh", "el rey". Así pues, la palabra previa terminaba con una "Dalet", y esa palabra era "eved", "sirviente". El sello contenía esta impresión "el servidor del rey".
La última pieza del rompecabezas estriba en la fecha. La bulla de Lachish se encontraba en el Nivel II, que fue destruido por el rey Nabucodonosor de Babilonia en el 586 a.C. Por el contrario, el Nivel III (por debajo), nos informaba de su destrucción por Senaquerib en el 701 a.C. Esto significa que los hallazgos del Nivel II deben fecharse entre el 701 a.C. y los primeros años del s. VI a.C. Dentro de este período de aproximadamente un siglo, tenemos dos pistas que nos permiten ser más específicos: el recipiente en el que se encontró la bulla y la forma y la posición de las letras de la inscripción. Tanto su forma y la paleografía de la inscripción nos dan la fecha de finales del s. VIII a.C. o principios del VII a.C., por lo que es contemporáneo con la inscripción en el túnel de Hezekiah en Siloé y con la inscripción en la entrada de la tumba de Shebna.
Así pues, el sello impreso de Shebnayahu encontrado en Lachish, ahora puede ser identificado positivamente como perteneciente a un "servidor del rey", el cual es muy probablemente la misma persona contra la que Isaías profetizó y cuya tumba aún domina el valle de Kidron en Jerusalém. Probablemente envió una carta a la corte del rey Hezekiah en un papiro escrito por un funcionario de Lachish. Después de enrollar la carta del papiro, se coloco su sello de arcilla en la cinta y fue sellada con su sello. ¿Qué dice la carta? Nunca lo sabremos.
Fuente: BAR
Labels: Arqueología, BAR, Israel, Religión y mística judía


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