Sunday, February 02, 2014

El caso del profesor/activista de extrema izquierda de Kiryat Tivon: La dictadura del "pensamiento crítico" - Seth Frantzman - JPost



"Un profesor interesado en fomentar el pensamiento crítico ha sido responsable del enfado de algunos de sus estudiantes", explicó el ministro de Educación Shai Piron este domingo. En las últimas semanas la prensa de izquierdas se ha levantado en armas sobre el caso de este profesor que ha sido reprendido tras las quejas sobre sus puntos de vista propios de la extrema izquierda y que supuestamente emitió en clase.

Este caso ha sacado a la luz un problema relacionado con el "pensamiento crítico" y lo importante que es para la enseñanza de estos días.

El significado de "pensamiento crítico", por supuesto, no tiene que ver con su supuesto carácter crítico o reflexivo, sino más bien con su carácter de adoctrinamiento partidista que lleva a producir autómatas incapaces de interesarse por la investigación o el análisis empírico.

El caso en cuestión se inició en una escuela ORT de Kiryat Tivon, en el norte de Israel. El profesor fue acusado de exponer frecuentemente sus opiniones políticas personales en clase, con el argumento de que, por ejemplo, el IDF era inmoral, o bien proclamar que Israel en realidad pertenecía a los palestinos. En una audiencia sobre las quejas acerca de su conducta el maestro afirmó que en el transcurso de una discusión en la clase había dicho: ".. Pienso que el ejército comete actos inmorales". De acuerdo con los informes un funcionario del ORT señaló que es la política oficial que el personal no exprese sus opiniones personales.

Lo importante aquí no es lo que hizo, o lo que no ocurrió en sus clases, lo que en cualquier caso no llegaremos a conocer con detalle. Lo que importa es cómo respondieron las personas. El presidente del comité de Educación de la Knesset, Amram Mitzna, afirmó que "un profesor con experiencia debe ser capaz de plantear cualquier cuestión durante una lección". Este ex general del ejército, y destacado miembro de la izquierda israelí, incluso apoyó la idea de las críticas al ejército, y fue citado diciendo que "como general del ejército puedo dar testimonio de que el ejército israelí también comete actos inmorales".

Isaac Herzog, el jefe del Partido Laborista en la oposición, reclamó "el hecho de que un hombre que expresa su opinión no debe constituir una amenaza para la convivencia". También reclamó que "la historia del Estado de Israel a partir de 1967 y en adelante no se está enseñando. Está  por enseñar". A su vez, Michal Cohen, director general del Ministerio de Educación, señaló que los estudiantes tienen que "aprender a formular sus posiciones de una manera detallada y crítica".

El Haaretz publicó un editorial diciendo que "el ministro de Educación no puede y no debe hacerse a un lado cuando un maestro es castigado por tratar de involucrarse en la educación". El argumento que se ha subrayado por los medios es que un maestro "fue castigado por participar en la educación de sus alumnos". Una web llegó a compararlo con Alfred Dreyfus, a la vez que acusaba a parte de sus estudiantes ​​de "persecución política".

Pero la mayoría de los argumentos utilizados giran alrededor de la importancia del pensamiento crítico. El pensamiento crítico se supone que identifica "un proceso mental que de manera activa y hábil conceptualiza, deduce y analiza, sintetizando y evaluando la información, para así llegar a una respuesta o conclusión".

Asimismo incluye el análisis racional y abrir la mente a nuevas ideas, además de suponer que se reunirían pruebas a través de la observación y la información para llegar a una conclusión. La versión idealizada involucra adicionalmente identificar y rechazar "falsas ideas e ideologías". Es decir, se animaría a los pensadores críticos a tener en cuenta sus propios defectos y sesgos, a desafiar las creencias más queridas.

Así pues es necesaria la curiosidad, las explicaciones deben ser comprobables, el escepticismo es fundamental, al igual que la duda y la suspensión del juicio, por no hablar de que la presión social debe ser desactivada al igual que el pensamiento binario en blanco y negro. El objetivo es la independencia intelectual.

Todo esto suena muy bien. Pero la realidad es que la mayoría de los estudiantes sujetos a la dictadura del "pensamiento crítico" ni siquiera reciben estos elementos básicos idealizados.

El "pensamiento crítico", en la práctica, consiste muy a menudo en una versión retórica de este ideal, y en lugar de mitigar la influencia de los prejuicios y de las ideologías arraigadas, el propagandista crítico sólo trata de intimidar a sus estudiantes con la idea de que son su educación y sus valores los que están equivocados, y así se sentencia que determinadas ideologías son erróneas. Es el dogmatismo, y no la curiosidad, lo que acaba cultivándose con este "pensamiento crítico".

Cuando yo era un estudiante de doctorado en la Universidad Hebrea, un profesor comenzó su clase diciendo: "Todos ustedes han sido criados como sionistas. Yo voy a ofrecerles una visión crítica de Israel". Cuando se le preguntó después de la clase por qué suponía que todos los estudiantes - que en su mayoría no eran israelíes - fueron educados como sionistas, él simplemente afirmó: "En el pasado todos lo fueron".

Su "pensamiento crítico", obviamente, no tenía nada que ver con la obtención de pruebas a través de la observación. No, para él el pensamiento crítico significaba enseñar solamente antisionismo, y ese "todos los estudiantes eran sionistas" sólo sirve como una manera de excusar y legitimar su propio sesgo político.

El "pensamiento crítico" sería verdadero si ciertamente no aceptara ni rechazara el sionismo, sino que más bien procediera a examinar ambas posiciones desde una perspectiva lo más objetiva posible. Es decir, en esa clase - y en muchas otras - no había escepticismo de partida, sino una creencia fuertemente arraigada. Cuando existe la presunción de que sólo ciertas ideas son correctas, no puede existir un pensamiento crítico real. Consideren para ello el caso de una clase de economía en la que a uno sólo se le permite criticar al capitalismo, por ejemplo.

Todos los diputados que se han unido para apoyar al "Dreyfus de Tivon" lo hicieron porque ellos ven en este tipo de "pensamiento crítico" un instrumento ideológico y político. Cuando la mayoría de ellos dicen "pensamiento crítico" en realidad quieren decir argumentos o dogmas de la izquierda.

Imaginemos que el profesor hubiera desafiado los comités de aceptación en Israel, y hubiera solicitado a los estudiantes debatir la práctica de los kibutzim, el corazón de la vieja izquierda, de discriminar a las personas que quieren vivir en ellos. ¿Y si un maestro hubiera apoyado una discusión acerca de poner fin a la conscripción nacional en Israel? O bien, el maestro hubiera hecho mención del famoso argumento de 1970 del famoso economista Milton Friedman contra el general americano William Westmoreland, cuando el general le dijo a Friedman en el apogeo de la guerra de Vietnam "Yo no quiero un ejército de mercenarios" y Friedman le respondió: "¿Preferirías comandar un ejército de esclavos [reclutas]"

¿Qué hubiera sucedido si un profesor en una zona con una gran proporción de judíos de Etiopía se atreviera a preguntar a los alumnos si conocían que el 40% de los hombres etíopes en Israel terminan en las cárceles del ejército durante el transcurso de su servicio - por abandonarlo para satisfacer las necesidades económicas de sus familias -, cambiando así su actitud hacia el ejército? ¿Serían este tipo de críticas aceptables, o bien los Mitznas y compañía se apresurarían a silenciarlas?

La gente de izquierdas exige "pensamiento crítico" en las escuelas de élite, pero teme el "pensamiento crítico" entre los pobres de Israel [N.P.: mizrahim, haredi, rusos, sionistas religiosos, en suma, aquellos que no votan a la izquierda israelí], lo cual podría dar lugar, por ejemplo, a que los estudiantes se preguntaran por qué sus padres, a través de toda una vida de trabajo, nunca podrían ahorrar dinero o pagarse un apartamento al contrario que la élite asquenazí biempensante.

El día en que Milton Friedman, Ayn Rand y Edmund Burke entren en las aulas, el día que se anime o incluso autorice a los alumnos a participar en un "pensamiento crítico real", dejando de lado su adoctrinamiento ideológico, ese será el día en que podamos dejar de ser escépticos acerca de la dictadura ideológica disfrazada de "debate".


PD. La noticia de la fotografía que ilustra este post:

Un director de escuela de Tel Aviv mostró su hipocresía este fin de semana cuando dijo que él apoya la libertad de expresión, pero sólo para los izquierdistas.

El director, Ram Cohen, es un amigo de Adam Verta, el profesor que llamó al IDF "inmoral" y expuso la agenda política de la izquierda comunista (en particular del partido judeo-árabe, es decir básicamente árabe, Hadash) en sus clases. El maestro fue convocado para una audiencia después de que un estudiante escribió una queja ante el Ministerio de Educación y el tema fue objeto de acalorados debates en los medios de comunicación israelíes.

Cohen fue invitado para una entrevista en el Canal 2 Noticias en la noche del jueves, después de Verta recibiera una advertencia de la red educativa ORT y fuera enviado de vuelta a trabajar en su escuela secundaria en Kiryat Tivon, cerca de Haifa. Este maestro había dicho en su clase, según se informa, que "el Estado no pertenece a los judíos, sino a los árabes, y por lo que a él concernía, los judíos no tenían nada que hacer en Israel en absoluto".

Durante la entrevista su amigo Ram Cohen dijo que Verta "hizo algo que un profesor tiene que hacer" cuando se le preguntó acerca de los comentarios de su amigo.

Los entrevistadores le pidieron Cohen si sus puntos de vista liberales con respecto a Verta estaban en línea con las palabras que Cohen formuló el mes pasado cuando escribió que iba a tener "un problema" si se contrataba a una profesora de educación cívica del asentamiento de Tapuach en Samaria  porque "no puedo confiar en ella para que enseñe a los estudiantes acerca de los derechos y las libertades".

Cohen respondió atacando a los residentes judíos de Judea y Samaria y diciendo que los habitantes de estas regiones están ahí a expensas de una "población atacada" y afirmando falsamente que estaban persiguiendo a los árabes palestinos. Él no hizo ninguna mención de los ataques terroristas que se están llevando a cabo por los árabes contra los israelíes.

"Este es exactamente el problema de la sociedad israelí, que no hace distinción entre la libertad de expresión y la libertad de incitar, ofender y molestar a toda una población", acusó, y agregó, "Los residentes de los asentamientos de Tapuach, Yitzhar y Beit El no son inocentes, están atrapados como un hueso en la garganta de los palestinos. Ellos contaminan a la sociedad israelí".

Cohen continuó: "Cuando yo educo a los estudiantes hacia el humanismo y el respeto de los derechos humanos, tendré dificultades a la hora de contratar a una señora que vive en un lugar donde la gente no respeta los derechos humanos, excluye a las personas, las pone barreras y jaulas, sin libertad de movimiento ".

El periodista de Canal 2, Amit Segal, uno de los periodistas que entrevistaron a Cohen, ha publicado un vídeo de la entrevista en YouTube el sábado por la noche, y lo tituló "Posiblemente el entrevistado más hipócrita de la historia de los medios de comunicación israelíes".

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