Sunday, February 14, 2016

La paradoja McCarthy, o la curiosa denuncia del macartismo por parte de los macartistas anti-Israel - Mitchell Bard - JPost


Joe McCarthy, un ejemplo para los anti-Israel

Si no existiera Joseph McCarthy, los detractores anti-demócratas y antisemitas de Israel tendrían que inventarlo. El viejo Joe se ha convertido en la respuesta instintiva a cualquier esfuerzo por responder a los que atacan a Israel de forma sesgada por cualquiera cosa. La paradoja es que mediante la invocación de McCarthy los críticos de Israel sugieren que están siendo silenciados, pero son los enemigos de Israel los que están tratando de silenciar a sus críticos.

En 1983, publicó un folleto AIPAC titulado “La campaña de desprestigio Israel” con información acerca de los portavoces que aparecían regularmente en los campus para expresar puntos de vista hostiles. ADL publicó un libro similar. Ambos fueron vilipendiados por producir una "lista negra" y nunca volvieron a publicarlas. Más recientemente, Daniel Pipes comentó en "Campus Watch" que las universidades se exponen a la negligencia académica. Él también ha sido acusado de macartismo.

Al igual que muchos críticos sesgados de Israel, el periodista judío Larry Cohler-Esses describe en "El nuevo macartismo" a cualquier persona que critique a los "musulmanes, árabes y otros dentro del campo del Oriente Medio que se identifican con sobrepasar líneas no declaradas de crítica de Israel, considerándolos islamistas radicales, extremistas radicales o de alguna manera favorables a los terroristas". En pocas palabras, ser despectivo con Israel es kosher, quejarse de sus críticos irrazonables no lo es.

Como escribí en El Lobby árabe, el animus anti-Israel dentro del mundo académico es desconocido en gran medida porque los estudiantes rara vez se quejan. Por lo general, el sesgo de las facultades solamente se expone cuando los profesores publican sus extravagantes puntos de vista en los medios convencionales. Luego se refugian inmediatamente detrás del escudo de la libertad académica y castigan a sus críticos como macartistas.

La crítica de estos pseudo académicos a menudo produce su reacción, y entonces estos profesores tratan ganarse la simpatía como víctimas de “campañas de difamación". Sin embargo, nadie ha silenciado a cualquiera de estos profesores. Muchos de ellos son titulares y reciben un empleo de por vida a pesar de las continuas controversias en torno a su trabajo. Por otra parte, los críticos académicos de Israel son invitados constantemente para dar conferencias en los campus de todo el mundo, organizadas en gran parte por sus colegas ideológicos, y nadie les impide hablar.

No sucede lo mismo para muchos israelíes y sus partidarios. En el pasado le impidieron hablar a Benjamin Netanyahu en Concordia, después el embajador Michael Oren fue abucheado en la UC Irvine y, más recientemente, unos manifestantes pro-palestinos interrumpieron una conferencia en el Kings College de Londres de Ami Ayalon, un ex jefe del Shin Bet y un político de izquierdas y activista por la paz, rompiendo ventanas, lanzando sillas y activando la alarma de incendios más de 15 veces.

Hipócritamente, muchos de esos mismos profesores que alegan que están siendo censurados son los mismos que solicitan el silenciamiento de los colegas pro-israelíes y el boicot a las universidades israelíes. Más de 1.000 profesores, por ejemplo, han pedido a la Asociación Americana de Antropología que boicotee a Israel. Profesores que afirman tener todo el derecho de denigrar a Israel, los israelíes y negar su libertad académica, insisten en que cualquiera que critique sus puntos de vista antisemitas practican el macartismo.

Uno de los más prominentes críticos académicos de Israel en Berkeley, Hatem Bazian, se ha quejado de que sus estudiantes tenían la osadía de "escribir lo que dice" y compartir la información con otros. Bazian ha convertido a su vez a la "islamofobia" en un eufemismo del macartismo, utilizando la acusación de que lo emplean los críticos del Islam radical y de los musulmanes radicales que a su vez predican el odio contra los judíos e Israel.

Otro detractor bien conocido es el profesor de Stanford Joel Beinin, quien transforma la realidad en su cabeza afirmando que los partidarios de Israel han fracasado en el mercado de las ideas, y por lo tanto tratan de suprimir las opiniones de quienes dicen la verdad como es su caso. También afirma que "la mayoría de los estudiosos del Oriente Medio han rechazado hace mucho tiempo" los puntos de vista de aquellos estudiosos con los que él no está de acuerdo. "Esa es una de las fuentes de su infelicidad y macartismo", asegura, y sin embargo se dirigió a la Asociación de Estudios del Oriente Medio en una ocasión quejándose de que sus miembros son ignorados por los tomadores de decisiones.

Beinin y sus compañeros no pueden creer que los políticos los consideren irrelevantes e ignorantes, o que los funcionarios públicos no valoren la experiencia del mundo real a través de los ojos de unos ideólogos pedantes que venden sus programas políticos en lugar de saber académico. Beinin parece hablar de sí mismo y de otros de su calaña cuando dice que los "neo-macartistas ya saben lo que quieren oír".

La paradoja McCarthy también quedó de manifiesto recientemente en Chicago, donde un grupo invitó a dos líderes de la Jerusalem Open House (Casa Abierta de Jerusalén), una organización activista homosexual israelí, para una recepción donde se hablara de la vida LGBT en Israel. A Wider Bridge (Un puente más ancho), una organización pro-Israel comprometida “con la construcción y fortalecimiento de las conexiones entre las comunidades LGBT de Israel y América del Norte" fue acusada de "pinkwashing". Este término se utiliza para sugerir que los partidarios de Israel quieren silenciar a los críticos de la "persecución que Israel somete a los palestinos" exaltando el tratamiento de los israelíes con los homosexuales.

Cientos de manifestantes irrumpieron en la recepción, se hizo cargo de la mesa e impidieron a los israelíes hablar. El director ejecutivo de A Wider Bridge, Arthur Slepian, dijo que "la acusación de 'pinkwashing' está siendo manejada como un mazo para cerrar una conversación constructiva y negar la humanidad de la comunidad LGBTQ de Israel. Los manifestantes pinkwashing aparecen en cualquier parte y los únicos remedios en los que creen son la censura, el silenciamiento y la intimidación".

Dada su ignorancia, no sería sorprendente que los detractores de Israel no sean conscientes de que la cruzada anticomunista de McCarthy fue dirigida en gran medida contra judíos. Irónicamente, los críticos de Israel son los que tienen más en común con el senador de Wisconsin, cuyo nombre por cierto utilizan para desprestigiar a los demás.

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Friday, December 25, 2015

¿Romper el silencio? No, silenciando a los que dicen la verdad - Yisrael Medad y Elli Pollak - JPost



En el 2010. la organización de orientación sionista Im Tirtzu montó un ataque contra el New Israel Fund (NIF) caricaturizando a la entonces presidenta del NIF, Naomi Chazan.

 El ataque provocó reacciones y acusaciones contra los "hooligans derechistas" que, con un "potencial de violencia asesina", intentaban "acallar las voces disidentes en la sociedad israelí". Fieles a su estilo, Im Tirtzu presentó un vídeo la semana pasada sobre "agentes extranjeros" que se ocupaba esta vez de la ONG de extrema izquierda con una agenda anti-IDF, Rompiendo el Silencio (BTS), provocando una nueva tormenta mediática.

Al igual que hace cinco años, la campaña de Im Tirtzu no solamente fue recogida abundantemente por los medios de comunicación de Israel, sino que esos mismos medios participaron activamente en ella criticando las acciones de Im Tirtzu.

Un ejemplo extremo fue el del corresponsal del Haaretz, Chemi Shalev, en su artículo "Im Tirtzu y la trama proto-fascista que busca destruir la democracia israelí". "El vídeo", escribía, "era un síntoma de la rápida propagación de una enfermedad potencialmente terminal".

El discurso de la calma y de la racionalidad era una mercancía rara en los medios de comunicación la semana pasada.

HaMoked: El Centro para la Defensa del Individuo exigió la apertura de una investigación penal contra Im Tirtzu por incitación al asesinato. Hagai El-Ad, el director de B'tselem, le dijo al Telegraph del Reino Unido que el gobierno estaba detrás de vídeo del grupo extra-parlamentario y que "la voz era la de Im Tirtzu, pero las manos del gobierno".

La sesgada opinión de los medios fue recogida en los medios extranjeros.

El 20 de diciembre, la agencia de prensa AP comunicaba que "grupos moderados israelíes dicen que se enfrentan a una dura represión", a lo que seguía una explicación: "políticos y activistas derechistas de línea dura están acusados ​​de llevar a cabo una caza de brujas nacionalista que corre el riesgo de convertirse en violenta". Achiya Schatz, de BTS, era citado diciendo: "La gente está siendo silenciada y amordazada en Israel". El 18 de diciembre, en el Haaretz, Amos Harel empleaba la esperada y estúpida acusación de Macartismo, y el 20 de diciembre, Don Futterman titulaba su artículo "Caza de brujas contra Rompiendo el Silencio", en el que afirmaba que "la única maldad proviene de aquellos que quieren limitar el discurso político de Israel". Todos los botones de alarma estaban presionados.

Futterman, por cierto, es el director del Fondo Moriah, un grupo que trabaja con el New Israel Fund, que a su vez, entre 2008-2014, otorgó subvenciones por valor de 699.310$ al BTS. Este dato tan relevante no fue comunicado a los lectores del Haaretz.

Los medios de comunicación no tenían por qué haber esperado al vídeo de Im Tirtzu. ONG-Monitor, un organismo que se encarga de vigilar las labores de las Ong's de izquierdas, ha estado revelando constantemente y durante años sus fuentes de financiación mayoritariamente extranjeras, pero sólo cuando Im Tirtzu lanzó su vídeo los medios de comunicación parecieron despertar. ¿Es sólo el drama el que acciona a los medios de comunicación? El vídeo en sí acusa a cuatro activistas específicos de ONG's de izquierda, unos autoproclamados "grupos de defensa de los derechos humanos", de ser "agentes extranjeros".

Organizaciones como Rompiendo el Silencio, el Comité Público contra la Tortura en Israel, el Centro para la Defensa del Individuo y B'tselem, demandan una libertad absoluta para viajar por el mundo - siendo agasajados por ejemplo en la reciente conferencia del Haaretz en Nueva York -, donde suelen presentar una engañosa imagen de Israel por Europa mientras disfrutan de una opinión acrítica en Israel.

Sorprendentemente, el programa satírico del Canal 10, generalmente orientado a la izquierda, Gav HaUmmah (Detrás de la Nación), presionaba a las ONG's sobre el asunto que tanto molestaba del vídeo de Im Tirtzu: su financiación por los gobiernos de Europa.

En su monólogo de 10 minutos, Leor Schlein, mientras manifestaba su apoyo a los objetivos generales del BTS, les proporcionaba una reprimenda patriótica. En especial, destacó los vínculos que han desarrollado con el movimiento BDS, la colaboración con el Informe Goldstone y otros ataques infames contra Israel. Pero esto fue una excepción a la regla.

La polarización entre derecha e izquierda en Israel se cargó aún más cuando los derechistas atacaron al presidente de Israel, Reuven Rivlin, después de que apareciera en la conferencia del Haaretz de Nueva York, en la que entre representantes de las ONG de izquierda también estaba  BTS. "La presidencia ha perdido su vergüenza", se leía en un mensaje en la página de Facebook del Canal 20. La presencia de Rivlin allí, con una "vil organización", era considerada el "cruce de una línea roja y una desgracia para la presidencia", fue la postura editorial de Canal 20 ante el comportamiento de Rivlin, lo que causó una explosión secundaria en los medios de comunicación, con el caricaturista del Haaretz dibujando a un montón de hooligans de Im Tirtzu y Canal 20 dirigiéndose hacia la mansión presidencial sembrando el caos.

Sin embargo, el escenario principal para la élite de izquierdas son los programas de entrevistas de radio y televisión, donde controlan a los invitados, los paneles están cuidadosamente desequilibrados y las oportunidades de hablar de la derecha son limitadas, y donde el moderador no se muestra neutral.

Ah, y, por supuesto, las observaciones típicas son los mantras de la izquierda de usar y tirar.

Algunos ejemplos de nuestras conclusiones: Yuli Novack de BTS apareció en el canal 2 con Oded Ben-Ami el 14 de diciembre, pero nadie de Im Tirtzu estuvo presente. Su corresponsal Ronni Daniel "representó" a la oposición de derechas (una doble infracción ética, en nuestra opinión).

Yaron London se superó a sí mismo en el Canal 10, dedicando un tiempo precioso a reprobar a Im Tirtzu. El profesor Moshe Zimmerman, quien en 1995 se refirió a la juventud judía de Hebrón como "Hitlerjugend", fue uno de sus invitados el 16 de diciembre. En primer lugar, London informó a la audiencia que el verdadero significado de "agentes", el término utilizado en el vídeo de Im Tirtzu, era "traidores". Entonces Zimmerman habló ominosamente sobre la escena de apertura del vídeo donde un árabe empuñando un cuchillo se acerca de frente a la cámara como si fuera a apuñalar al espectador. Sugirió que era una versión de la leyenda alemana posterior a la Primera Guerra Mundial  "de la puñalada por la espalda", donde los civiles traicionaron a las fuerzas armadas. Tomemos nota de que Zimmerman no está muy actualizado. Los apuñalamientos de judíos son ahora realizados abundantemente por árabes [N.P.: de hecho desde las primeras revueltas árabes, a principios del siglo XX, y mucho antes de la ocupación], algo que no es ni un mito ni una leyenda, sino muy real.

 El director del programa de London contribuyó con gráficos de fondo con caricaturas antisemitas. London habló de la estética de la propaganda y de la música utilizada. London no sólo pervertía a propósito el vídeo de Im Tirtzu y su mensaje, sino que lo relacionaba con un período de la historia sin conexión. London dijo que "el vídeo creaba un síndrome israelí... estamos luchando contra elementos poderosos del exterior... elementos que tiran de las cuerdas, algo que ya nos hicieron a los judíos y a lo que los judíos de hoy tenemos que ser sensibles".

Zimmerman, aunque recordó que Uri Avnery también empleó tales métodos, utilizó una desechable y sarcástica expresión antisemita. El día anterior, dos invitados de London, el Coronel (Retirado.) Liron Liebman y Ruth Cedar, de la ONG de la extrema izquierda Yesh Din, justificaban las actividades de BTS y de los otros grupos. Los espectadores de London simplemente estaban abrumados con la narración de una sola de las partes durante más de tres días.

Por fortuna, los columnistas de los periódicos proporcionaron un poco más de equilibrio que los otros medios . Por ejemplo, Ben-Dror Yemini, que no es de derechas, acusaba el 26 de noviembre al BTS ​​de demonizar a Israel y de ser "una organización que difunde mentiras acerca del IDF, se beneficia de la legitimidad oficial y de la financiación extranjera". El 15 de diciembre, Yoaz Hendel, también en Ynet, afirmó que el grupo "difunde falsos testimonios sobre un ejército mentalmente desequilibrado y con su buena gente convertida en monstruos".

Sin embargo, está profundamente arraigado en los medios de comunicación audiovisuales de Israel echar por la borda la ética periodística favoreciendo silenciar a los opositores ideológicos.

¿Rompiendo el Silencio? ¿Silencio? ¿Están ustedes bromeando?

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Tuesday, September 22, 2015

Macarthismo y enfermedad bipolar en la izquierda israelí: ex embajadores afectos a la izquierda boicotean al nuevo embajador en Brasil, mientras algunos de los líderes de la izquierda lo defienden


Dani Dayan

El ministro de Defensa Moshe Yaalon criticó duramente el lunes los intentos de algunos izquierdistas israelíes de boicotear el nombramiento como embajador en Brasil del ex líder del Consejo de la Yesha, Dani Dayan.

"Más allá del hecho de que Danny Dayan forma parte del escalón político elegido por la mayoría de los israelíes para dirigir al Estado de Israel, y que todo el mundo que conoce a Danny sabe que es una persona de valores, decente y digna de representar a este país, el intento de ciertos individuos de la izquierda - pertenecientes a la élite y al establishment para más desfachatez -, de calumniar a Israel de esta manera es vergonzoso, peligroso y muy desagradable", dijo Yaalon.

Es debido a "la conducta de estos funcionarios" que parece que "ciertos civiles israelíes parecen haber perdido la vergüenza", añadió, "fomentando que Israel sea convertido en objeto de crítica en el plano internacional".

"En cualquier controversia política, lo mejor es mantener los argumentos en casa en lugar de procurar llevarlos al exterior para causar un mayor mal, algo que significa ante todo, dañar a Israel y a sus ciudadanos", concluyó.

Tres ex embajadores israelíes afectos a la izquierda y otros activistas de esa misma izquierda han pedido al gobierno de Brasil que rechace el nombramiento de Dani Dayan como embajador de Israel en Brasilia.

Dayan vive en Maale Shomron en Samaria, y fue el ex presidente del Consejo de Comunidades Judías en Judea y Samaria, también conocido como el Consejo de la Yesha.

Uno de esos tres ex embajadores, Alon Liel, quien también ha sido nada menos que el ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores bajo Shimon Peres, le ha comentado a Arutz Sheva que su iniciativa tenía la intención de llamar la atención sobre el "plan de una solución de dos estados", reflejando el "pánico" que él y otros defensores de dicha idea experimentan actualmente.

Haaretz informó el lunes que en una reunión de hace dos semanas con el embajador de Brasil en Israel y la Autoridad Palestina (AP), estos ex embajadores y activistas dijeron que aceptar el nombramiento de Dayan daría legitimidad a la empresa de los asentamientos (colonos).

Según los informes, la campaña en contra del nombramiento de Dayan está siendo dirigida por el comité diplomático de la ONG Forum por la Paz, una organización que coordina las actividades entre ONG israelíes y palestinas que apoyan una solución de dos estados. El Forum está encabezado por el ex diputado del Meretz Mossi Raz. Tres ex embajadores - el ex embajador en Sudáfrica Ilan Baruch, el ex embajador en Francia Eli Barnavi y el ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores con Shimon Peres -, han encabezado la campaña en contra del nombramiento de Dayan, así como otros activistas de la izquierda israelí.

Varios miembros del parlamento brasileño según estos informes también han ejercido presión sobre la presidenta Dilma Rousseff para rechazar el nombramiento de Dayan.

Alon Liel, el ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores con Shimon Peres, le dijo a Arutz Sheva que él y otros miembros del grupo no están dirigiendo sus esfuerzos contra Dayan con un carácter "personal" (menos mal).

"Dayan es un símbolo, porque Brasil se opone muy consistentemente a la idea de un estado binacional y se opone a los asentamientos. Y la decisión del gobierno israelí de nombrar a Dayan se supone que tiene la intención de poner a prueba esa resistencia.  Les dijimos que Dayan es el ministro de Asuntos Exteriores de los asentamientos", explicó Alon Liel.

Mientras tanto, el líder opositor Isaac Herzog de la Unión Sionista y el presidente del Yesh Atid, Yair Lapid, pidieron el lunes al embajador brasileño en Israel, Henrique Sardinha Pinto, que expresará su apoyo a Dani Dayan, el candidato del primer ministro Benjamin Netanyahu para el cargo de embajador de Israel en Brasilia.

Lapid tuiteó: "Hablé con el embajador de Brasil. Estoy de acuerdo con Dani Dayan, él será un buen embajador. Es inaceptable que algunos israelíes estén tratando de influir desde el exterior las decisiones de un gobierno israelí electo".

Edelstein también dio instrucciones a su asesor diplomático, Oded Ben Hur, para hablar con el embajador de Brasil en favor del nombramiento de Dayan.

El lunes, Shelly Yachimovich, una diputada de alto rango del partido Laborista, formuló en Facebook una critica feroz contra Liel, Barnavi y Baruc.

"Es muy molesto y vergonzoso que dentro de mi campo político haya gente que se comporte de una manera tan déspota y despreciable, y - que se me disculpe - idiota", escribió.

"¿En qué demonios estaban pensando 'los tres ex embajadores' cuando se dirigieron al gobierno de Brasil para convencerles de que no aceptara el nombramiento del ex jefe del Consejo Yesha y mi amigo (¡sí! mi amigo!) Dani Dayan para la posición de embajador en Brasil, y ello porque vive en los asentamientos?", se preguntó.

Yacimovich dijo que existía "un abismo ideológico" entre ella y Dayan, pero que era una persona "muy adecuada" para el puesto. Elogió a Dayan como "uno de los más experimentadas, sabias y tolerantes figuras públicas, un brillante ejemplo de diálogo inteligente entre la derecha y la izquierda, y un hombre que puede ser, llegado el caso, muy crítico con su propio campo".

Yachimovich recordó a sus colegas que "existe un gobierno de derechas en Israel que fue elegido democráticamente por los ciudadanos del Estado, y que por lo tanto puede nombrar a los embajadores, algunos del cuerpo diplomático y algunos que reflejan su visión del mundo, tal como otros gobiernos anteriores de diferente signo lo han hecho".

"Dani Dayan, para resaltar la diferencia, no está contaminado por ni siquiera una mota de corrupción", escribió en alusión a varios asuntos de corrupción que involucran a Liberman, quien fue ministro de Exteriores sin tal grado de oposición.

"El único problema de que Dayan vaya a Brasil", escribió Yachimovich, "es que lo echaremos de menos aquí, como una persona que tanto ha contribuido a un sano diálogo de respeto mutuo entre la derecha y la izquierda".


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Friday, December 05, 2014

En Israel, y es la verdad, no se silencia a los disidentes - Noah Efron - Haaretz



(Con cierto retraso, un estupendo artículo que deja en evidencia todo el victimismo de la extrema izquierda israelí)

Mientras escribo esto, el artículo más enviado por correo electrónico en la web del New York Times es un pequeño artículo titulado "Cómo Israel silencia a los disidentes" de Mairav Zonszein, quién, como yo, se trasladó a Israel desde América, donde nació. Y como yo, ella es una activista política de izquierdas [N.P.: y antisionista, por lo que he podido leer de ella]. Zonszein describe en su artículo a un pequeño grupo de matones derechistas que se enfrentaron a un grupo de manifestantes pacifistas en Tel Aviv durante la guerra de Gaza; las amenazas de muerte telefónicas contra una reconocida actriz teatral de 75 años, Gila Almagor, después de que un diario informó que ante el vergonzoso y brutal asesinato de un adolescente palestino en Jerusalén declaró sentir vergüenza de ser israelí; la cancelación de un anuncio comercial a un comediante talentoso, Orna Banai, después de que expresara su simpatía por los niños de Gaza; y finalmente las amenazas contra un periodista del Haaretz, Gideon Levy, quien describió a los pilotos israelíes como criminales de guerra. Todo esto, decía Zonszein, demostraba "el silenciamiento agresivo de cualquier persona que exprese su desaprobación ante las políticas israelíes o exprese empatía por los palestinos".

La cuestión es que esas acciones no demuestran ese supuesto silenciamiento..

No me malinterpreten, se trata de acciones terribles. Yo mismo participé en las manifestaciones por la paz en Tel Aviv durante la guerra de Gaza, y vi a ese puñado de derechistas provocando para desatar una pelea. También vi a Almagor en el noticiero de la noche, y luego en las noticias de la mañana, describiendo el odio que encontró en su página de Facebook. En la radio, oí a Banai (al que adoro) decir cómo la irresponsable compañía de cruceros que había cancelado su participación en unos anuncios le había comunicado que se había convertido en una mala publicidad comercial. Y vi a Levy informar de su “heroica apatía” ante su escarnio público en las redes sociales, la radio y la televisión. Mi estómago también se revolvió cuando vi, oí y leí todas esas cosas, al igual Zonszein.

Pero he de recordar, y esto es lo importante, que vi, oí y leí todas estas cosas. Las críticas a estas acciones me llegaron. La discusión sobre las críticas y las críticas sobre esas malintencionadas actuaciones también me llegaron. Nada ni nadie fue silenciado. La semana después de que esos jóvenes matones derechistas golpearan a tres manifestantes pacifistas hubo otra manifestación, esta vez más grande, y protegida por más policías. La actriz, el comediante y el periodista recibieron mucha publicidad y muchos tiempo y comentarios en la televisión, la radio y los diarios. El asesinato del adolescente palestino en Jerusalén fue condenado por multitudes de judíos, incluyendo a los padres de los tres adolescentes israelíes que fueron asesinados semanas antes y provocaron la represalia asesina.

Aunque la mayoría de los israelíes apoyó la guerra en Gaza, sobre todo al principio, hubo voces disidentes en todos los medios de comunicación y especialmente en Internet. Blogs como +972, donde escribe Zonszein, estuvieron muy activos, y mi feed en Facebook  estuvo lleno de críticas angustiadas - algunas del extranjero, y muchas de aquí - por las muertes y la destrucción en Gaza. El Haaretz publicó muestras de esa disidencia a diario, y artículos disidentes aparecieron en todos los otros diarios, así como en plataformas de la derecha como Makor Rishon. Las universidades organizaron conferencias públicas donde intelectuales radicales criticaron duramente la política del gobierno israelí.

La verdad es que hubo críticas en los medios de comunicación, muchas en la universidad y en las organizaciones no gubernamentales, y bastantes en la sociedad civil israelí ubicada en la izquierda y a veces en la extrema izquierda. Tenemos lugares donde expresarnos, y lo hicimos. Yo no fui intimidado. Los matones derechistas no me mantuvieron alejado de las manifestaciones, y no me dieron tanto miedo como para no llevar a mis hijos a ellas. Si somos honestos, la docena de matones derechistas se limitaron a gritar sus enfurecidas amenazas, pero no intimidaron a nadie. Quizás los israelíes de izquierda no demostraron tanta angustia o empatía como Zonszein piensa que deberían haber manifestado, pero eso no se debió a que fuimos silenciados agresivamente. Quizás estuvimos demasiado silenciosos, pero no fue porque nos silenciaran.

Yo no trato de argumentar pedantemente para aclarar las cosas. Esto es importante para mí como un hombre de izquierdas. Zonszein terminaba su artículo en el NYTimes diciendo esto:
Los israelíes parecen cada vez más reticentes a escuchar las críticas, incluso cuando provienen desde dentro de su propia familia. No sólo no están dispuestos a escuchar, sino que están tratando de silenciarlas antes de que incluso puedan ser expresadas. Con una familia así, yo preferiría ser catalogada como uno más de ellos" (de los disidentes)”.
En el año que acaba de terminar, un montón de izquierdistas del estilo de Zonszein se han echado las manos a la cabeza. Cuando el crítico del Haaretz, Rogel Alpher, anunció en su periódico hace unas semanas que finalmente se ha dado por vencido, y que estaba pensando abandonar el país, se unió a una creciente lista de conocidos izquierdistas que han decidido que “ya han tenido bastante”. Ellos también han llegado a la conclusión de que prefieren ser considerados uno de "ellos" (de los disidentes), sean quienes sean. Si usted ha sido silenciado, el paso siguiente es abandonar, y así puede dar sentido a su abandono.

Pero lo cierto de la cuestión es que no hemos sido, ni somos silenciados. Durante más de una docena de años no hemos sido capaces de obtener una mayoría en la Knesset. También hemos fallado a la hora de lograr convencer a los otros israelíes de que el coste de mantener los asentamientos en los territorios ocupados es mayor que el peligro de renunciar a ellos. Según el análisis de Zonszein, nosotros no hemos fallado, nuestro fracaso ha sido provocado por una conspiración de derechas que nos ha silenciado, es decir, no hemos podido expresar nuestra verdad, y como nos mantienen en el silencio hay poco que podamos hacer al respecto [N.P.: y por supuesto, la izquierda tampoco debe hacer autocrítica y variar sus criterios y formas de actuación].

La verdad es que hemos fracasado porque nosotros mismos hemos fallado, y por lo tanto hay mucho que podemos hacer al respecto. En lugar de mandar al New York Times artículos exculpatorios acerca de cómo hemos sido silenciados, tenemos que encontrar la manera de hablar con los otros israelíes para que nos escuchen. Y por supuesto, la respuesta no es convencer a los lectores del New York Times de que Israel ya no es una democracia. La verdadera respuesta está en aceptar que Israel es una democracia, y que la democracia exige que hablemos también a nuestros conciudadanos y, algo muy importante, que también les escuchamos, para que así podamos persuadirles y ellos no nos rechacen.

El argumento de Zonszein es que la lucha política democrática en Israel no tiene remedio y es una pérdida de tiempo. El hecho cierto es que es en la democracia israelí donde residen nuestras mayores esperanzas.

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Thursday, October 30, 2014

Y la izquierda israelí se queja de que la "denigran": Una caricatura del Haaretz compara a Netanyahu con los secuestradores del 11-S


Comenta Liel Leibovitz en Tablet de una manera un tanto resignada:
Digamos que usted es un dibujante y caricaturista del Haaretz y que su trabajo es encontrar maneras frescas y visualmente atractivas de burlarse del carácter tenso de la vida y la política israelí. Y digamos que la historia más caliente del día tiene que ver con la tensión entre la administración Obama y el gobierno de Netanyahu. ¿Cómo capturaría usted esa tensión en forma de caricatura (humorísticamente se supone)?
Reflexionen y luego contemplen la caricatura publicada en el Haaretz por su ya veterano caricaturista editorial Amos Biderman? ¿Les recuerda algo?
Por el contrario, Ari Yashar, en Arutz Sheva, no se resigna y habla a las claras:
El periódico de ultra-izquierda Haaretz nunca ha rehuido de los ataques contra el Estado judío, ya sea por justificar los ataques con rocas de jóvenes y adolescentes, llamando a pilotos y miembros del IDF "criminales de guerra", o bien directamente apelando a una intifada, pero el jueves este periódico pudo haber alcanzado un nuevo grado de bajeza.  
Publicó una caricatura de Amos Biderman que ilustraba ostensiblemente las tensiones entre el primer ministro, Binyamin Netanyahu, y la administración Obama, después de que un miembro de alto rango de la administración americana llamara el martes a Netanyahu un "gallina (cobarde)".  
¿Cómo elige entonces el Haaretz enmarcar esas tensiones? Pues con una caricatura donde muestra a Netanyahu en el asiento del piloto de un avión con la etiqueta "Israel" que se dirige a toda velocidad contra una torre del World Trade Center, en una imagen ofensiva que equipara a Netanyahu con los terroristas de Al Qaeda, y que recuerda las teorías conspirativas antisemitas que culpan a Israel de dicho ataque.  
Joe Hyams, un miembro de Honest Reporting, además de denunciar contundentemente esa caricatura, comentó que "mientras el dibujante Amos Biderman ha perdido claramente todo sentido de la decencia, ¿por qué el Haaretz consideró necesario publicar esta caricatura?"  
"Haaretz se merece todas las críticas que ahora está recibiendo y debe una disculpa por este impresionante falta de criterio editorial", agregó Hyams 

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Wednesday, October 22, 2014

Muy bueno: La académica israelí defensora de los decapitadores - Ben-Dror Yemini - Ynet



Ella es israelí. Ella es judía. A ella realmente le gustaría escribir "os quiero" referido a los decapitadores de la Yihad, pero "ante la tormenta desatada en la actualidad (contra el Estado Islámico), eso podría llegar a ser interpretado como causa para un arresto".

Sin duda, estamos ante una realidad israelí (y occidental) desesperante para esta bella alma progresista, en la que una "mayoría fascista" no se muestra muy enamorada de estos decapitadores yihadistas. Y en realidad es mucho peor. La defensora pública del Estado Islámico considera que las decapitaciones representan "una forma refrescante de diálogo", y ella siente "el suficiente amor como para mojarse por ellos". Su nombre es Anat Rimon-O, una conferenciante y profesora que enseña en los colegios. Enseñó en Beit Berl y también en otras escuelas secundarias.

A lo largo del espectro de opiniones existentes en la sociedad israelí,  también hay gente como ésta. Es evidente que les iba a llevar un poco de tiempo a los fieles del culto post-colonial antes de que comenzaran a ofrecer sus justificaciones del Estado Islámico. No es muy complicado. Se copia el bla-bla típico y estándar contra el colonialismo - Occidente, el sionismo, el hombre blanco, América, Europa - y el plato ya está listo. Noam Chomsky y Norman Finkelstein ya han realizado peregrinaciones sus hasta el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah. Después de todo, están unidos en la lucha contra Israel, por lo tanto la carretera que une la locura de la izquierda y la locura yihadista fue pavimentada hace ya mucho tiempo.

Israel es una democracia. Si alguien fuera a decir que esta locura está envenenando a los estudiantes, la protesta, en apoyo de la libertad de expresión, estallaría a toda velocidad. Por eso nuestra profesora sabe que puede hablar así. Después de todo, cualquier tipo de crítica de este locura es vista aquí, sobre todo entre la élite políticamente correcta, como una manifestación de macartismo. Entonces, ¿qué nos queda por hacer? Tenemos que dejar claro a sus alumnas y alumnos que requieren de un cierto grado de precaución al escucharla.

Para lleguemos al quid de la cuestión en pocas palabras: Anat Rimon-O basa su apoyo a los asesinos del Estado Islámico en la afirmación de que sólo están respondiendo a las fechorías de los estadounidenses, los cuales están matando a mucha más gente con sus herramientas de destrucción, y "los medios más primitivos y vulgares" de la Yihad no son nada comparado con ellas.

Antes de que cualquiera de sus alumnos adopte estas tonterías pseudo-sofisticadas, hay que  recordarles que las miles de personas que están siendo asesinados en nombre de la Yihad en general, y también las víctimas del Estado islámico en particular, son muy mayoritariamente musulmanes y árabes. Sólo un puñado es occidental. Pero eso es suficiente para ella, debido a que la escuela de pensamiento postcolonial es esencialmente racista.

Ella absuelve a "los otros" de cualquier responsabilidad, pasa por encima sobre el hecho de que dos o tres occidentales han sido asesinados y convierte a la Yihad en una actividad que tiene que ver con la protesta y con corregir errores sociales. No se tiene en cuenta el festival de asesinatos masivos y se ignora el hecho de que a las niñas y a as mujeres se las está convirtiendo en esclavas sexuales.

Ya sé que el interés de todo esto para ella es dudoso. Rimon-O, como muchos de sus compañeros seguidores de la misma escuela de pensamiento, se pega como un disco rayado a un modelo anti-colonial que ha perdido hace ya mucho tiempo sus vínculos con la realidad. Y la verdad del asunto es que todos los vástagos de la Yihad, desde Boko Haram a los talibanes, operan con el mismo grado de barbarie, con o sin americanos o sionistas en los alrededores. Después de todo, son los grupos de la Yihad los que están perpetrando las mayores de masacres de africanos y musulmanes.

Pero no confundamos a los seguidores de esta escuela (occidental) de pensamiento postcolonial con los hechos. El hecho de que los nuevos asesinos de masas también hayan decapitado a tres occidentales es suficiente para conseguir que se zambullan nuevamente en sus teorías.

Entre otras cosas, Rimon-O ha escrito un artículo agotador bajo el título de "El malvado nazi y el Estado de Israel", que muy a su pesar todos los directores de periódicos israelíes se negaron a publicar. Pero no se preocupe. Algún periódico anti-colonial del Estado Islámico estará encantado de publicarlo.

¿Cómo un fenómeno tan radical puede emerger desde dentro de la universidad israelí? Bueno, resulta que el director de su tesis fue Adi Ophir, un miembro veterano de la escuela de pensamiento antisionista. Por lo tanto, es una buena idea tener en cuenta, simplemente tener en cuenta, que la democracia israelí permite a personas con estos puntos de vista enseñar en las instituciones educativas del estado. Pero la democracia también requiere que estos puntos de vista sean expuestos en toda su locura.

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Saturday, April 26, 2014

La maldición de la corrección política - Dror Eydar - Israel Hayom



1. Es insoportable con que facilidad se pueden sacudir los cimientos de la sociedad libre.

No hace mucho tiempo, Brendan Eich, el director general de Mozilla, fue despedido de la empresa, la cual es responsable del navegador Firefox entre otras cosas. Este pobre hombre fue despedido porque los grupos de gays y lesbianas se enteraron de que una vez había donado 1,000 $ a la campaña en favor de la Proposición 8 de California, que pretendía volver inconstitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo en ese estado, y ello mediante la definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Aunque todo el mundo está de acuerdo en que nunca discriminó a nadie mientras estuvo en la empresa sobre la base de la orientación sexual, él creía que el matrimonio debía ser entre un hombre y una mujer, "Dios no lo quiera". Como resultado, los fundamentalistas liberales amenazaron con boicotear a la empresa, una medida que llevó rápidamente al despido de Eich.

Cambiando de tema, la Universidad Brandeis decidió recientemente otorgar un premio y un título honorario a la activista somalí a favor de los derechos de las mujeres, Ayaan Hirsi Ali, la cual se hizo famosa por su valiente defensa de los derechos de las mujeres en el mundo musulmán.

Pero entonces llegaron los fundamentalistas liberales, y con la libertad de expresión quemándoles la garganta, y con la espada del boicot reluciendo entre sus manos, decidieron aplicar una enorme presión a esa universidad "judía". Argumentaron que Hirsi Ali era una "islamófoba" y una "racista". En la actualidad, Hirsi Ali es una intelectual increíble que, como musulmana, fue sometida a los nueve círculos del infierno (ella sufrió la ablación y fue obligada a casarse contra su voluntad, entre otras cosas) antes de poder ser capaz de huir a Occidente. Desde entonces, ha publicado varios libros y bastantes artículos sobre esa gran mentira muy a menudo oscurecida y ocultada por la cultura occidental: el estado vergonzoso de la mujer en el mundo musulmán y la ingenuidad occidental cuando se trata de las aspiraciones totalitarias del Islam. Una de las líderes feministas más conocidas, Germaine Greer, acuñó el refrán, "el embellecimiento de un hombre es la mutilación de otro hombre". Esto es cierto sobre todo a la inversa: la ablación femenina, considerada como un delito en la sociedad occidental, es en realidad completamente legítima a los ojos de la tiranía mundial del pensamiento políticamente correcta. Incluso la comparan a nuestra circuncisión judía.

Desafortunadamente para ella, Hirsi Ali cree en algo que se aparta de lo que esos coros de la izquierda dictan que es bueno y justo para todos nosotros. Y es por esto que también se utilizó en su contra el arma del boicot y del silenciamiento. Y en efecto, los cobardes dirigentes de la Universidad de Brandeis cedieron a la presión y dejaron sin efecto su premio. Una gran victoria para los matones de silenciamiento, pero una enorme vergüenza para esa universidad que demostró ser tan estrecha de miras.

2. Hace apenas un año, no muy lejos de Brandeis, se produjo el atentado del Maratón de Boston. Tres personas fueron asesinadas y cientos resultaron heridas. Pero, ¿quién fue el responsable del ataque?

Si tomamos como referencia el discurso del presidente Barack Obama de la semana pasada en conmemoración del acontecimiento, podríamos deducir que se trató simplemente de un desafortunado accidente, una incalificable "tragedia". Como era de esperar, el discurso de Obama incluyó un montón de clichés, a la manera del mejor estilo de ese Hollywood que se conoce como "el espíritu de Boston", repleto de cantos al amor y al nuevo día, y de "no a la guerra".

El líder de la mayor superpotencia del mundo no dijo ni una sola palabra sobre lo que realmente sucedió allí, en Boston, un año antes: un ataque terrorista llevado a cabo por musulmanes en nombre del Islam contra los estadounidenses, y de hecho en contra de Occidente. Esta es la maldición de la corrección política y de la exigencia de un seguimiento de un riguroso lenguaje buenista dirigido a controlar a la opinión pública. En este caso, nunca hay que mencionar las palabras "terrorismo" e "Islam" juntas. Es empleando estas ideas que la izquierda mundial está actuando sin descanso para silenciar a sus rivales ideológicos, a pesar de que harían mejor si unieran sus fuerzas para luchar por la existencia del mundo libre.

Hace unos 18 meses, me entrevisté con el profesor Afshin Ellian, una experta abogada de Irán y una pensadora que vive en Holanda, después de huir del régimen de los ayatolás de Irán. Al igual que Hirsi Ali, Ellian ha advertido a Occidente de los peligros del Islam radical. Ella también ha sufrido a manos de la élite liberal, que constantemente se muestra reticente a escuchar cualquier crítica del Islam, aferrándose a una multiculturalidad fanática donde todas las culturas son exactamente iguales. Incluso las costumbres más bárbaras poseen una verdad relativa, y todo ese tedioso galimatías liberal.

¿Acaso no se supone que una auténtica sociedad liberal debe contener opiniones opuestas? Uno puede asumir con toda seguridad que las opiniones de Hirsi Ali y de Ellian representan una parte sustancial de la sociedad occidental. ¿Pero estos puntos de vista acaso no pertenecen por propio derecho al debate público legítimo? ¿Y qué pasa acerca de las opiniones que niegan la idea del calentamiento global? ¿O el debate en torno a la unidad de la familia y la institución del matrimonio? ¿Está prohibido escuchar a cualquier persona que crea que un matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer? Si es así, ¿entonces dónde está ese famoso debate público? Nadie está pidiendo a la izquierda mundial que de permiso para que puedan oírse opiniones contrarias a las suyas, pero una universidad se supone que es una fortaleza pluralista, un verdadero mercado de las ideas, ¿no es así? Supongo que ya no.

3. George Orwell escribió su libro "1984", sobre una sociedad comunista al estilo soviético. Dieciséis años antes, en 1932, Aldous Huxley publicó su libro "Un mundo feliz", que también giraba en torno a una sociedad totalitaria, pero en este caso, una que era aparentemente democrática y liberal. Su totalitarismo se manifestaba en su intolerancia ante cualquier desviación de la línea oficial. Más tarde, en la década de 1960, todo el mundo quería ser individualista. Pero cualquier persona que tratara de ser un individualista de una manera que fuera diferente a la practicada por la manada de individualistas que le rodeaban, era rechazada.

Parte de la doctrina de silenciamiento de sus rivales practicada por la izquierda sostiene que nunca debe dárseles una plataforma pública donde expresar sus puntos de vista, y así poder evitar concederles la apariencia de "normalidad" en el discurso público. Así, los medios israelíes impiden sistemáticamente la presencia de personalidades en la radio y en la televisión con opiniones conservadoras o de derechas, por no hablar de los colonos, Dios no lo quiera, sobre todo en programas del prime time.

Durante la década de 1990, la izquierda tomó medidas para cerrar el único canal dirigido por los colonos que vivían en Judea y Samaria y Gaza. Hoy, la izquierda (junto con algunos tontos útiles de la derecha) está tratando de silenciar al Israel Hayom. En los departamentos de humanidades de las universidades de Israel se aseguran de no adjudicar plazas de enseñanza a los profesores considerados conservadores o de derechas, y se reparten premios sólo a aquellas personas que consideran adecuadas, y así sucesivamente.

Por otro lado, los canales de la radio y de la televisión nacional están llenos de periodistas cuyas visiones del mundo se corresponden más o menos con la escuela de pensamiento de la izquierda (hasta el punto de llegar al antisionismo y al radicalismo). Fue muy fácil ver cómo el profesor de educación cívica Adam Verete (que fue amenazado con ser despedido después de que una estudiante lo acusó de expresar y publicitar puntos de vista de extrema izquierda en sus clases) se convirtió rápidamente en un personaje favorito de los medios, mientras que la estudiante de 17 años de edad que se atrevió a desafiarlo fue presa de unos graves intentos de ridiculización. Lo que contaba era su "alineación con el campo político rival". Desde una perspectiva política, si la situación se hubiera invertido, es decir, si esa estudiante se hubiera negado a inclinarse ante la autoridad de un ideólogo de derechas y hubiera insistido en ejercer su derecho a un libre pensamiento y a la crítica, habría sido ensalzada como una heroína local al estilo de Juana De Arco. No hay escasez de ejemplos.

Y no es que los republicanos o los conservadores estén implantando el macartismo, esa es la idea que le gusta difundir a la maquinaria de propaganda de la izquierda. La verdad en realidad es exactamente la contraria: una abrumadora mayoría de los peores regímenes del mundo, lugares donde el genocidio fue una cuestión de rutina, fueron y son regímenes con una ideología de izquierdas. Cualquier empresa que despida a un director general por su objeción al matrimonio entre personas del mismo sexo, desestimará a otra persona por la posesión de los mismos, u otros, inapropiados puntos de vista pasado mañana. Cualquiera que hoy revoca un título honorario por unos puntos de vista críticos del Islam, revocará la libertad de cualquier hombre o mujer que se niegue a tragar con las ideas políticamente correctas imperantes.

El peligro es que esta situación vaya a degenerar rápidamente en violencia, ya que en ausencia de voces públicas que representen a otros puntos de vista comunes, y sobre todo a la falta de espacio para opiniones de todo tipo que desmientan expresamente las principales creencias de la izquierda, todo lo que permanecerá en el espacio público será una "unificada voz legítima" con matices exclusivamente de la izquierda. Es por esta libertad que se libra la batalla.

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Saturday, March 29, 2014

J Streetfobia y como echar abajo ese debate tan solicitado - Tom Wilson - Commentary



Un documental titulado simplemente The J Street Challenge (El desafío JStreet) ha estado provocando mucho debate y controversia en las últimas semanas. Escribí sobre ello cuando se desató por vez primera, pero desde entonces el debate en torno al documental no ha dejado de crecer poderosamente. Más recientemente, un conflicto se presentó cuando simpatizantes del lobby de izquierdas J Street protestaron por la proyección del documental en el Greater Philadelphia Hillel. Con JStreet postulándose para unirse a la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, parece que éste no es un debate que los miembros y partidarios de J Street quieren que se desate en la comunidad en estos momentos. Pero el caso es que durante años J Street y los que comparten sus puntos de vista han estado pidiendo repetidamente un debate de este tipo. Este documental, con figuras como el profesor de Harvard Alan Dershowitz y el editor de Wall Street Bret Stephens, representa el esfuerzo más concertado de la corriente principal del sionismo americano para responder a las reclamaciones de J Street con claros contraargumentos.

Esto es lo que los "sionistas liberales y/o progresistas" de la izquierda judía han estado exigiendo, por lo que deberían estar muy contentos de que por fin alguien les tomara en serio como para responderles, ¿no creen? Pues no, se equivocan. Como siempre, en lugar de asumir cualquiera de estas acusaciones directamente, simplemente han tomado la decisión de elegir ese método tan utilizado de cerrar el debate demonizando a cualquiera que critique sus puntos de vista. El ejemplo más reciente, y de hecho más sorprendente, proviene de un artículo de Bradley Burston publicado en el Haaretz . En su artículo "J-Streetophobia, y el odio de la derecha judía americana por los judíos americanos",  Burston argumenta que este documental es una ventana a la mente de los que él llama "los judíos de derechas", y expone cómo esa facción en plena ebullición está impulsada por su resentimiento hacia el resto de la comunidad judía. De hecho, la mayoría de las voces que aparecen en este documental se sitúan en línea con el consenso pro-Israel.

Tal vez lo más llamativo de esta línea de argumentación es el conjunto unidireccional de normas que utilizan. Cuando los judíos liberales o progresistas americanos critican, condenan, y sí, a veces demonizan a los israelíes, nos dicen que lo hacen por amor a Israel. Sin embargo, cuando los que tienen una perspectiva más "derechista" tienen la osadía de tratar de encontrar los defectos en los argumentos de los liberales o progresistas, bueno, entonces obviamente, para estos últimos, se debe exclusivamente a que están motivados por el odio. La verdad es que no es una visión del mundo particularmente sofisticada: los liberales o progresistas son innatamente agradables, mientras que los conservadores, por su propia definición o esencia, son desagradables.

Por supuesto, Burston no nos está revelando nada nuevo, esa perspectiva de buenos y malos es promovida por la última estrella del campo progresista, Peter Beinart, el aspirante a jefe teórico del movimiento. En su manifiesto por el sionismo liberal titulado "La crisis del sionismo", Beinart incluso afirmaba que, contrariamente a la creencia popular, es en realidad el primer ministro israelí Netanyahu quien tiene problemas con el presidente Obama. Esto, nos explica Beinart, se debe a que Obama, como liberal y progresista que es, es un auténtico "presidente judío", y le recuerda a Netanyahu lo que a éste más le disgusta de los propios judíos. Es de suponer que todo esto se supone que es un argumento profundo e inteligente, sin embargo, tras la lectura de estas líneas muchos se han sentido como si estuvieran entrando en una especie de inversión de la realidad al estilo de "Alicia a través del espejo".

El argumento habitual de los sionistas liberales es que la derecha israelí liderada por el Likud es poco más que una pandilla de fascistas empeñados en transformar a Israel en una república bananera. Los colonos son retratados como locos y los ultra-religiosos de una manera aún más espantosa, y la sombría influencia de ambos tira de las riendas invisibles desde los pasillos del gobierno israelí con el fin de mantener al resto de Israel como rehenes de un conflicto imperialista. Por otra parte, quienes hablan en el documental The J Street Challenge en ningún momento tratan de enmarcar a los judíos liberales ni remotamente como presos de su propia mala voluntad. Simplemente tratan de mostrar cómo una visión del mundo repleta de buenas intenciones se ha vuelto muy precaria y equivocada, y cómo el liderazgo de ese movimiento ha demostrado a veces una tendencia hacia la deshonestidad. Sin embargo, Burston describe al documental como obra "de unos bichos raros llenos de amargura, donde personalidades de la derecha judía americana lanzan veneno desde sus púlpitos". Esa misma descripción podría sonar bastante venenosa para la mayoría de los observadores.

Por supuesto, no hay tal cosa como una J-Streetophobia, aunque hay bastantes críticas a muchas de las actividades de J Street que se oponen directamente a la corriente principal. Sin embargo, uno no puede dejar de reflexionar sobre ese modelo tan familiar que tan bien utilizan los sionistas liberales y/o progresistas para tratar de desviar los comentarios críticos del Islam extremista tachándolos como islamofobia. En caso de duda, siempre suelen tratar de apagar el debate con gritos de intolerancia. Dado que los sionistas liberales siguen reclamando un debate abierto dentro de la comunidad judía estadounidense sobre las políticas israelíes, ¿por qué no dejan de demonizar a sus críticos y empiezan a debatir? ¿Podría ser que sospechan que en buena lid que no podrían ganar?

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Sunday, February 09, 2014

¿Por qué Israel? ¿Por qué ha llegado a ocupar gran parte de la atención negativa de la izquierda? - Claude S. Fischer - Boston Review



Por qué Israel, es decir, ¿por qué boicotear a Israel y no, digamos, a China?, se ha convertido en una cuestión central en las amargas discusiones sobre el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). La última pelea siguió a la decisión de la Asociación de Estudios Americanos (ASA) de apoyar un boicot a las instituciones académicas israelíes, su primer y único logro. La cuestión es por qué Israel ha dado lugar al intento de boicotear a los académicos israelíes, las compañías israelíes, el hummus israelí, las compañías estadounidenses que venden a Israel, las locales de música israelí y así sucesivamente .

Que occidentales de origen árabe, musulmán o judío estén involucrados (en ambos lados) puede darse por sentado, y muchos tienen profundos compromisos personales. Pero ¿por qué están tan involucrados tantos izquierdistas estadounidenses y europeos, quienes no tienen ningún interés personal en el foco de conflicto entre Palestina e Israell? Para que quede claro, la pregunta no busca una justificación, es decir, si los políticos israelíes o los partidarios del boicot y otros críticos tienen el prestigio moral de las posturas que defienden. Lo que me interesa aquí es la explicación : ¿Por qué ha llegado Israel a ocupar gran parte de la atención negativa de la izquierda?

Los principales activistas anti-israelíes de la izquierda no dan la ingenua respuesta de que singularizan a Israel porque Israel es singularmente merecedor de ello. Si la preocupación fuera la opresión política, las muertes de civiles en las guerras o el desplazamiento de los pueblos originarios, ellos mismos reconocen que hay muchos peores delincuentes.

En noviembre pasado, un intérprete de la ONU, después de olvidar que su micrófono estaba encendido, lo expresó de esta manera : "Cuando usted tiene... un total de diez resoluciones sobre Israel y Palestina... C'est un peu trop, no? [¿Resulta un poco excesivo, no?] ... Hay mucha más mierda por ahí... pero nadie quiere decir nada sobre esas otras cosas" .

Una respuesta válida de por qué tanta atención sobre Israel es, simplemente, ¿y por qué no Israel? Esa fue, en efecto, la respuesta que dio Curtis Mares, el presidente de la Asociación de Estudios Americanos: "uno tiene que empezar por alguna parte". Cualesquiera que sea esa otra mucha más mierda sucediendo por ahí, no borra la muerte de varios cientos de civiles en la última guerra de Gaza, la destrucción de los medios de subsistencia de los agricultores palestinos, o las confiscaciones de tierras. Que muchos otros países podrían representar mucho mejor el prototipo de nación paria es, para muchos en la izquierda, una cuestión secundaria. Israel está en su agenda en la actualidad. Eso basta, y es una justificación plausible.

Sin embargo, debemos preguntarnos por qué Israel es la primera y, para muchos de ellos, la única nación en la agenda de su indignación moral. Los críticos ofrecen varias respuestas, pero suenan tensas, como racionalizaciones a posteriori.

A menudo se oye alguna variante de esta explicación: Israel gana esta singular condena a causa de su singular privilegio dentro de la política exterior estadounidense. Una versión, también suministrada por el presidente de la Asociación de Estudios Americanos, argumenta que los críticos ponen a Israel en la parte superior de su lista de indignaciones por ser el mayor beneficiario de la ayuda militar de EEUU (bueno, casi, ahora mismo Afganistán es el mayor receptor).

Esta lógica, sin embargo, no se aplica de una forma coherente.

En primer lugar, en los últimos años, la ayuda estadounidense se ha dirigido hacia muchas naciones corrompidas del este de Asia, América Latina, y más recientemente Egipto, Irak y Pakistán, pero esa misma izquierda no ha solicitado, ni lo piensa, en su boicot.

En segundo lugar, la ayuda más grande que los Estados Unidos ofrece no es el dinero, sino la vida de sus militares, hombres y mujeres. Los soldados estadounidenses no han luchado y muerto por Israel, como lo han hecho, entre otros, por Europa en los 40, por Corea del Sur en la década de 1950,  por Vietnam del Sur en la década de 1960, por Kuwait en la década de 1990, y por Irak y Afganistán en la década de 2000. Mientras que los izquierdistas se opusieron a menudo a esas guerras, tampoco han sostenido que esa asistencia estadounidense las ha convertido en objetivos de posibles boicots. (A la inversa, la Sudáfrica del apartheid, a la que la izquierda boicoteó, nunca fue un destino favorito de la ayuda americana).

En tercer lugar, si bien el volumen de la ayuda financiera de EEUU podría racionalizar ese escrutinio de la izquierda estadounidense por Israel, no puede explicar por qué los europeos occidentales hacen lo mismo .

Una variante de ese interés tan especial de la izquierda por el tratamiento especial de los Estados Unidos por Israel, viene derivado de la influencia política de la comunidad judía en los Estados Unidos, lo que otorgaría a Israel una protección única e inmunidad. Si la política normal no puede conseguir que los Estados Unidos logren frenar a Israel, entonces un movimiento de ciudadanos privados deberá apuntar al malhechor .

La lógica de esta explicación también falla. En primer lugar, la premisa de la influencia israelí es exagerada. Si fuera tan grande, los Estados Unidos hace tiempo que hubieran bombardeado Irán, nunca habrían vendido aviones de combate avanzados a Arabia Saudita, no hubieran presionado repetidamente a Israel para que se retirara del territorio conquistado, y así sucesivamente. En segundo lugar, no es cierto que Israel tenga el aval exclusivo de los Estados Unidos. Varios presidentes estadounidenses han renunciado sistemáticamente a restricciones oficiales por incumplimiento de los derechos humanos cuando se trataba de ayudas al desarrollo y al comercio a países como Egipto, la República Democrática del Congo, Yemen y Colombia. Mientras que la izquierda se ha opuesto a esas políticas y a esos regímenes, sin embargo no ha llamado al boicot de sus instituciones. En tercer lugar, Israel casi no tiene una influencia especial o un grado relevante de inmunidad en Europa (excepto, quizás, en Alemania), y, sin embargo, la izquierda europea lo trata de una forma exclusiva y obsesiva.

Otras explicaciones para singularizar a Israel son igualmente débiles, y también son notables por su deslegitimación del Estado judío. Uno escucha, por ejemplo, las denuncias de que Israel es un estado religiosamente muy definido. Pero no es el único. Sólo es necesario contar las banderas nacionales que llevan cruces, medias lunas, textos coránicos o imágenes similares, hay docenas, aunque es cierto que Israel es el único con una estrella de David. Y si uno oye que Israel es un estado definido étnicamente, sin embargo la mayoría de los estados, incluyendo los europeos, son estados étnicos. ¿Qué ha sido de la ex Yugoslavia, con siete estados para siete pueblos? Y, por supuesto, uno escucha que Israel es xenófobo y anti-árabe (e incluso un estado de apartheid). Una vez más, no sería el único. Aunque los episodios deplorables israelíes no pueden igualar ni mucho menos a los relatos diarios que nos llegan de todo el mundo sobre ataques patrocinados por otros estados étnicos, con expulsiones y masacres mucho más importantes y continuadas (por ejemplo, en Gujarat, 2002) .

Un argumento más adaptado al caso de Israel, es que ese Estado fue una creación bastarda y específica de Occidente, la compensación de Europa a los judíos europeos por el Holocausto. Pero esta historia también es errónea. La lucha árabe-judía en Palestina había comenzado años antes de que Hitler llegara al poder y los británicos pensaran abandonar Palestina, y los analistas con sangre fría hubieran apostado por la victoria de los judíos. Israel, probablemente, hubiera llegado de todos modos. Y aun si Israel fuera el hijo de Occidente, tampoco sería el único en este aspecto. Consideren todas las naciones interétnicas que los poderes coloniales trazaron mientras abandonaban sus colonias y que han sufrido guerras civiles desde entonces.

Los partidarios de Israel tienen sus propias respuestas al por qué de esta obsesión por Israel. Una de ellas es la influencia del dinero del petróleo árabe y de la numerosa presencia de musulmanes en los países occidentales. Esto puede ayudar a explicar la obsesión con Israel en los foros internacionales (¿un poco excesiva, no?, como diría el traductor de la ONU), pero la indignación de los catedráticos radicales de Cambridge y de Berkeley no se compra con dinero saudí [N.P.: el autor parece ignorar los enormes donativos de ciertos países árabes para ciertas cátedras y estudios que desde luego los "orientan", y la dependencia indirecta que se crea en esas universidades ante esas donaciones].

La explicación principal que ofrecen los defensores de Israel es clara: antisemitismo. Esto también es insatisfactorio. Sin duda, cualquiera que conozca la historia de Occidente, el antisemitismo de las viejas élites europeas y el largo rastro de antisemitismo procedente de la izquierda (incluyendo a Karl Marx en la "cuestión judía"), debe conceder al antisemitismo algún papel relevante. La investigación muestra que la gente que hoy en día mantiene esas clásicas actitudes antisemitas - por ejemplo, acordando a los judíos una especial relevancia en los negocios fraudulentos - son más propensas que otras a condenar a Israel.

Sin embargo, los círculos de activistas de los que hablo no son los clásicos racistas antisemitas. Muchos, quizás la mayoría, de estos boicotadores podrían decir sin ironía que algunos de sus mejores amigos son judíos. Ellos entroncarían culturalmente con los círculos dreyfusard de hace un siglo. Por otra parte, el antisemitismo ha disminuido en las últimas décadas mientras que los puntos de vista anti-Israel han crecido.

Entonces, ¿cómo explicar la singularización de Israel por la izquierda occidental? Estoy más bien convencido de que una parte clave de la explicación radica en el desarrollo de las historias por los medios de comunicación. Ese centro de atención, que una vez fue halagado por ellos, ahora es atacado con dureza. Antes de la década de 1960 y 70, Israel para los medios occidentales era una nación valerosa de agricultores que trabajaban duro y que con ingenio hicieron florecer el desierto, construyendo una sociedad igualitaria con los kibutz y un estado cuasi socialista, dando abrigo a los sobrevivientes del Holocausto y a los traumatizados refugiados judíos  procedentes de los países árabes, además de derrotar a los ejércitos de varios estados reaccionarios vecinos de una manera casi bíblica. Es importante destacar que los judíos eran las víctimas, las últimas víctimas del fascismo y las presentes víctimas del terrorismo. Cualquiera que sea la mezcla de mito y de realidad en ese romance, esa narrativa promocionada por los medios hizo a Israel una nación favorita de la izquierda. El historiador Colin Schindler describe su "simpatía por las aspiraciones sionistas y la construcción del socialismo en Palestina". Dentro de la izquierda europea, a raíz de la Segunda Guerra Mundial, fue "común que la causa de Israel fuera comparada con la de la guerra civil española".

A partir de los años 60, y acelerándose después, las imágenes y las historias cambiaron. Israel se volvió más estrechamente alineada con los Estados Unidos en la Guerra Fría, y por tanto se corrompió con los pecados de América. En el bloque soviético el antisionismo creció. Más importante aún, Israel ya no era débil y ya no era más la víctima. Triunfante en las guerras y ahora gobernando sobre muchos árabes, Israel comenzó a ser visto más como un Goliat que como un David. En respuesta, los medios de comunicación de la izquierda, como The Guardian por ejemplo, una vez partidario del sionismo, se convirtieron en feroces críticos. La BBC dio el mismo viraje. Con el nuevo milenio, en Israel se habían terminado los secuestros de aviones y casi se habían extinguido los atentados terroristas. Las imágenes de niños judíos quemados en los autobuses víctimas de atentados terroristas fueron sustituidas por imágenes de niños árabes afectados por el dominio israelí. El largo y ampliamente observado drama de la Tierra Santa continúa, pero la narrativa se ha invertido. Vivir por la cámara, morir por la cámara (o el film 5 cámaras rotas) .

Algunos se preguntarán que provocó ese viraje en los medios de comunicación. Sospecho que en gran parte giraron ellos mismos, ya que está en la naturaleza de los tropos dramáticos simplificar y volver binarios los relatos, con héroes y villanos, y para seguir descansando en certezas morales. Durante las últimas décadas, el creciente poder de Israel, la cada vez mayor permanencia de la ocupación, y mucho más ampliamente la mayor disponibilidad de imágenes de sufrimiento de los palestinos, han dado un giro a la historia y a la narrativa que distribuyen los medios de comunicación.

Los líderes israelíes se quejan de que los medios de comunicación occidentales señalan a Israel injustamente y que muchas de esas imágenes, en efecto, son mentira. Los ciudadanos israelíes se quejan de la hasbara sin inteligencia de sus líderes ("explicar la realidad", de eso trata en realidad  las relaciones públicas). Pero como muchos ya han señalado, unas relaciones públicas inteligentes no van a cambiar la presentación de la historia, no en una sociedad abierta. Tampoco los esfuerzos dentro y fuera de Israel por silenciar a los críticos. Los gobernantes de lugares como Irán y China puede anular las malas noticias, y los gobernantes de muchos otros países pueden asumir que a los occidentales no les importa demasiado lo que hacen, pero Israel está expuesta casi totalmente. La reacción a la fallida incursión de la Flotilla de Gaza, la expansión desafiante de los asentamientos, los abusos en los puestos de control, y las resoluciones xenófobas en la Knesset, no se pueden relativizar detrás de un episodio más de mitos y realidades.

Ciertos eventos que pasan ocasionalmente interrumpen esa nueva narrativa anti-Israel - Israel desalojando a sus colonos del Sinaí en 1982 y de Gaza en 2005, por ejemplo -. Los ocasionales atentados suicidas y los periódicos ataques con cohetes reviven brevemente la imagen de Israel como víctima. Pero esa interrupción en la nueva narrativa de los medias dura poco más que un momento. Para que Israel se desaloje a sí mismo de la parte superior de la lista de indignaciones de la aburrida izquierda occidental, y para que ésta busque en otra parte otra causa que adoptar, Israel tendrá que hacer grandes modificaciones en la realidad sobre el terreno. Y no está claro si los políticos del país - es la única democracia en la región, y los votantes israelíes siguen apoyando a partidos que apoyan la ocupación - permitirán que eso suceda.

¿Por qué Israel? Los defensores de Israel alegan ese obvio doble rasero y lo atribuyen al antisemitismo (una posición adoptada por el Departamento de Estado de EEUU). Sin embargo, el realismo - y los israelíes se enorgullecen de ser unos testarudos realistas - sugiere que tales quejas, válidas o no, no cambiarán la nueva narrativa. Hasta que nuevos hechos sobre el terreno cambien esa narrativa, el enfoque selectivo de la izquierda contra Israel probablemente continuará.

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Saturday, February 08, 2014

El caso Zilber es realmente el caso Noa: Comisarios de la cultura - Dror Eydar - Israel Hayom



1.- La historia de Ariel Zilber y Ahinoam Nini (Noa) no es solamente otra historia que desencadena un montón de artículos sobre la cultura y la política. Es la esencia de una historia mucho más amplia: la de una guerra cultural, o,  para usar un poco de lenguaje marxista, la de la batalla por las conciencias.

Un comité se reunió. Era un asunto de unos mil. Y decidieron otorgar un premio a una persona que se mantuvo activo en su ámbito profesional durante 50 años. El comité votó por unanimidad otorgarle el premio, y el público también estuvo de acuerdo sobre el alcance de su contribución en general.

Pero pronto llegaron los comisarios de la cultura para comprobar quienes eran los premiados. ¿Este es uno de los nuestros o es de nuestros enemigos? En tiempos más "ilustrados y progresistas", estos comisarios ya estaban sentados en los comités y se otorgaban los premios a sí mismos. Ahora las cosas han cambiado un poco. Sucede que a veces el gobernante comete un error de bulto al dar honor y prestigio, y también un considerable premio monetario, a una persona que no es "uno de los nuestros".

¿Qué quién no es uno de los nuestros? Fácil, él o ella realiza declaraciones "incorrectas" - no son políticamente correctas -, expresa opiniones "equivocadas", cruza las líneas y se une al ejército de las tinieblas (derecha, colonos, sionistas-religiosos, haredi...), cambiando inclusive su apariencia externa (se vuelve religioso). En resumen, no es legítimo. Peor aún, rompió un tabú - sobre el recuerdo del fallecido primer ministro Yitzhak Rabin, por ejemplo -.

Son varias las formas de revocar un premio. Del mismo modo que la desviación ideológica te deslegitima entre las filas del coro políticamente correcto, el premio también se puede deslegitimar. Si "uno de los nuestros" debiera recibir ese premio en el futuro, tendremos que cambiar el título del premio de este año. En lugar de llamarlo un "premio a la trayectoria", y como consecuencia de seleccionar a "uno de los otros", diremos que el premio que se otorga este año es de ámbito menor. El año que viene, ese mismo premio volverá a utilizar su título original.

A veces, las personas que se han mantenido fuera de los comités y de los consejos culturales que otorgan los premios, despiertan y se dan cuenta de que tienen la facultad de promover a otras personas cuyas opiniones son más variadas. Dichos nombramientos significan la pérdida de la hegemonía de la parte políticamente correcta en favor del pluralismo cultural - algo que los comisarios encuentran extremadamente irritante -. A continuación, los comisarios saltan y tildan a los nuevos miembros de "comisarios", encontrándoles múltiples faltas. Después de todo, esto es algo que conocen de cerca.

2.- El caso de Ariel Zilber es un test de tolerancia. Nadie nos obliga a escuchar a nadie. Escuchar sus canciones no significa que debamos prestar atención a sus opiniones. ¿Cuántas personas dentro del espectro político de la izquierda han recibido premios a pesar de sus opiniones radicales y sus duras declaraciones contra el Estado o la religión judía? En la mayoría de los casos, no hubo tanto alboroto como el que sucedió en este caso.

Durante el primer mandato de Benjamin Netanyahu como primer ministro, el artista David Tartakover creó anuncios denunciándolo y comparándolo con los peores tiranos de la historia. Los anuncios se publicaron en un lugar destacado en la prensa, como corresponde a un "enemigo de la tribu". Eso no impidió que Tartakover recibiera el Premio Israel de las manos de Limor Livnat, la ministra de Educación bajo el mandato del entonces primer ministro Ariel Sharon, a quien también denunció venenosamente Tartakover a principios de 1980.

Aquellos que citan las exasperantes declaraciones o las canciones de Ariel Zilber, deberían echar un buen vistazo a los anuncios de Tartakover. Zilber es un peso pluma en comparación con ellos. Después de todo, las declaraciones que son "radicales", es decir, "no legítimas", se producen básicamente dentro del espectro político de la derecha. Por lo tanto, sería justo el tratamiento que Ariel Zilber ha recibido. Como decía mi amigo el profesor Maoz Azaryahu - quien abandonó el campo de la izquierda en la década de 1990 - retomando a Voltaire: "Los medios de comunicación políticamente correctos y de izquierda están dispuestos a morir por tu derecho... a pensar como ellos".

3.- Y luego está Ahinoam Nini, o sea, Noa. No estoy completamente de acuerdo con las maldiciones e improperios dirigidos contra ella. Ella tiene todo el derecho de decir lo que le plazca. Aunque Nini insistió en que "no había llamado a un boicot en contra de Ariel Zilber, el artista", a eso dio lugar su iniciativa. La izquierda es una auténtica experta cuando se trata de usar el arma del boicot. Definitivamente, no distingue entre el artista y su obra, del mismo modo que no hace distinciones entre las opiniones personales de un profesor de humanidades y la excelencia de su investigación (alusión al Premio Nobel israelí Aumann, al que la universidad de Tel Aviv ha negado un reconocimiento por su ideología política derechista). En lo que se refiere a los comisarios de la izquierda, no hay lugar en el mundo académico o cultural para aquellos que no comparten sus puntos de vista políticos, y los ejemplos son abundantes.

Aún así, Nini es conocida por sus agudas críticas de Israel y de nuestros gobiernos. Así que también se la podrá criticar como parte del debate cultural que se ha desarrollado aquí durante más de un siglo. Entre sus razones para denegar el premio que le otorgó la Asociación de Compositores, Autores y Editores de Música escribió: "¿Hay un lugar para Emile Zola, que luchó a favor de Dreyfus en 1898, en el Israel de 2014?"

Sin duda es una comparación llena de inmodestia la de Nini la de compararse con Emile Zola. Zola se pronunció contra el antisemitismo. Nini prefiere la posición palestina (los "Dreyfus" para ella) a la israelí.

A medida que las posiciones en las conversaciones con los palestinos se vuelven más polarizadas, la fuerza del antisemitismo inherente a la postura de los palestinos se hace más evidente. Es una guerra contra el retorno del pueblo judío a Sión, contra el regreso a su patria, de ahí la justificación de la demonización de los judíos y del terrorismo en contra de ellos, la negación de su relación histórica y religiosa con el país, la representación de Israel, que lucha por su supervivencia en esta región, como un agresor sediento de sangre y un enemigo nazi, y así sucesivamente. De ahí su negativa a reconocer a Israel como un Estado judío.

Los palestinos entienden la esencia de la disputa: no se trata de territorio, sino del derecho a la tierra. Es por eso que están reescribiendo la historia. Y Noa también contribuye. En el Día de Jerusalén cantó "Jerusalén de Oro" de Naomi Shemer sin las estrofas que Shemer añadió después de que la ciudad fuera liberada: "Hemos vuelto a los pozos de agua, al mercado y a la plaza de la ciudad / Un shofar suena en el Monte del Templo en el Ciudad Vieja".

¿Pero "hemos vuelto" según Noa? Maldita sea, la hemos ocupado según ella. ¿"El Monte del Templo"? ¿De qué están hablando? Solamente se trata del Haram a-Sharif.

Al menos Noa es consistente. Ya en el verano de 1996  realizó un gran concierto en Italia en la Piazza del Nettuno en Bolonia. El concierto tuvo lugar en el noveno día del mes hebreo de Av. En las sinagogas cercanas, los judíos del lugar se sentaron en el suelo lamentando las destrucciones que tuvieron lugar ese día. Muchos judíos de la comunidad de Bolonia, no necesariamente religiosos, se avergonzaron del acto de Noa. Si Noa optó por alejar de sí misma la memoria judía, que así sea. ¿Se atrevería a hacer lo mismo con respecto a la memoria católica, y en el Vaticano, mientras interpretaba el  "Ave María" ante el Papa?

Noa no cantó la versión tradicional de la oración. En cambio, cantó su propia versión, dirigiéndose a la Madre de Dios: "Ave María / ¿dónde has estado escondida? / ¿No sabes que te necesitamos? / Las cosas andan bastante mal por aquí / aunque .sé de tú belleza(??), dulzura y alegría;/ Esas son cosas que siempre has representado./ Ayúdanos a encontrarlas también... / Santa María ... / ¿Puedo tomarme la libertad / de decir que resulta una vergüenza para mí / no poder vivir en armonía? / Todos estábamos simplemente esperando / Alguien puede dar un paso adelante cantando. / Amén".

Una de las características de la posmodernidad es la continua utilización de palabras y expresiones huecas, como decorados de cartón que ocultan que no hay nada detrás de ellos. No es casualidad que encontramos hasta la saciedad ese tipo de textos en Eurovisión, por ejemplo, y en otros muchos lugares. A Europa le encantan este tipo de cosas, como también ama a esos artistas que se dedican a estar en contra de Israel.

Además de las servilmente simplistas letras, ¿no hay algo problemático en una mujer judía de pie, ante el Papa en Roma, frente a una oración a la Madre de Dios? Comparen eso con Yoram Gaon, de pie ante el Papa Juan Pablo II durante su visita a Jerusalén, y cantando "De la cumbre del Monte Scopus", no sólo en hebreo, sino también en ladino, la lengua de los judíos expulsados ​​de España.

De hecho, el argumento de esta semana no era realmente Zilber.

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Sunday, February 02, 2014

El affaire Noa: La prueba de fuego de la libertad de expresión (y de su respecto por la izquierda) - Yoni Chetboun - Israel Hayom


Noa: "Yo estoy boicoteando los premios ACUM porque Ariel Zilber también será premiado". 
En el diario, Adam Varta - el profesor de extrema izquierda - convocado después de difundir sus ideas políticas radicales en sus clases

"Me gustaría expresar mi apoyo incondicional por el profesor Adam Varta. Así se hace, Israel se ha convertido en un modelo de estado fascista". Estas palabras fueron publicadas en Facebook la semana pasada por la "sacerdotisa del pluralismo", la cantante de fama mundial Ahinoam Nini, más conocida en España por Noa. [N.P.: para el caso Adam Varta, ver mi post previo La dictadura del "pensamiento crítico"].

Sin embargo, Nini se contuvo finalmente, y eligió permanecer vaga sobre qué quería decir con su "apoyo incondicional" al profesor Adam Varta. Yo no soy ningún profeta, ni soy hijo de profeta, pero voy a suponer que cuando Nini escribió esas palabras tenía en mente la "inmortal" cita de Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que tienes que decir, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo".

En efecto, el sacrificio de Nini con respecto a la libertad de expresión de los demás es impresionante - incluso si el "otro" (en este caso, Adam Varta) expresó opiniones idénticas a las suyas -. De hecho, ella hizo todo lo posible para explicar cómo "Israel es un modelo de estado fascista" e inclusive utilizó tres signos de exclamación por si acaso no lográbamos entenderlo.

Naturalmente, tres días después de que ella hiciera esta declaración, la profeta de la libertad de expresión sacudió dramáticamente la escena musical israelí mediante la cancelación de su aparición en la ceremonia de premios de la música de ACUM, una organización no gubernamental dedicada a los derechos de propiedad intelectual. Ella terminó con una nota disonante final en la que revelaba que había "solicitado que nadie aceptara el premio en su nombre".

¿Por qué?, nos preguntaremos.

"Por razones ideológicas", explicó sin embargo, sellando de nuevo sus labios y no dando más detalles.

El mundo cultural israelí permaneció petrificado durante un día entero. Veinticuatro horas pasaron hasta que ella dio una respuesta: La cantante Nini estaba boicoteando la ceremonia porque al compositor Ariel Zilber también se le otorgaba un premio. "Su elección - para un premio - es una desviación de la responsabilidad pública", escribió.

La responsabilidad pública. Y es que Nini es una persona muy responsable públicamente, de hecho es una guardián del alma amable del público. Ella anda en busca de nuestros pensamientos y opiniones, los revisa, y dicta lo que es apropiado y lo que está fuera de los límites. A partir de ahora, todas las tendencias deben pasar la "prueba de Nini".

No obstante, Nini le ha dado vida a una buena gama de opiniones que han sobrepasado ciertos límites. Pero aún así, Nini juzga que hay ciertos posicionamientos que, en aras de la responsabilidad pública, deberían ser boicoteados. Zilber podrá ser un artista muy conocido, y aunque ella está de acuerdo en eso, sabe que nunca tuvo buenos maestros. Por supuesto, nunca estudió con Adam Varta. Si lo hubiera hecho, habría quedado muy claro hasta qué punto cumplía con las exigencias y la prueba de tolerancia de Nini.

La observancia de la tolerancia profetizada por la declaración de Voltaire tiene un carácter inmortal para nuestra Nini siempre y cuando las opiniones expresadas permanezcan ubicadas dentro de los dictámenes conformes al "estilo Adam Varta".  Si usted es un derechista, si usted es un conservador, si usted es religioso, si usted se pone una kipá, si usted deja crecer su barba, si sus tzitzit (tirabuzones) vuelan por el viento, usted debe fracasar en "la prueba Nini" en nombre de la responsabilidad  pública. Al menos, se le debe negar un premio por toda su trayectoria. Y si no se cumplen estas reglas, deberíamos poder boicotear una gala en la que deberíamos recibir un premio. Y si queda absolutamente claro que las reglas se incumplen, podremos rechazar el premio que querían darnos.

Hoy en día, yo también soy Ariel Zilber. Yo no luciré barba, pero como miembro de un partido de derechas y como una persona religiosa, yo tampoco deseo cumplir "la prueba Nini". La responsabilidad pública no es algo trivial ni algo que debamos tomarnos a la ligera, así que es bueno que tengamos en mente la "tolerancia al estilo Nini".

Muchas gracias, Ahinoam, por tú contribución a la opinión pública israelí, por proporcionarnos una guía y un patrón de responsabilidad, sin duda mereces un premio por eso. De todos modos, ¿a ti qué te importan esos premios?, estas demasiado ocupada siendo responsable.

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El caso del profesor/activista de extrema izquierda de Kiryat Tivon: La dictadura del "pensamiento crítico" - Seth Frantzman - JPost



"Un profesor interesado en fomentar el pensamiento crítico ha sido responsable del enfado de algunos de sus estudiantes", explicó el ministro de Educación Shai Piron este domingo. En las últimas semanas la prensa de izquierdas se ha levantado en armas sobre el caso de este profesor que ha sido reprendido tras las quejas sobre sus puntos de vista propios de la extrema izquierda y que supuestamente emitió en clase.

Este caso ha sacado a la luz un problema relacionado con el "pensamiento crítico" y lo importante que es para la enseñanza de estos días.

El significado de "pensamiento crítico", por supuesto, no tiene que ver con su supuesto carácter crítico o reflexivo, sino más bien con su carácter de adoctrinamiento partidista que lleva a producir autómatas incapaces de interesarse por la investigación o el análisis empírico.

El caso en cuestión se inició en una escuela ORT de Kiryat Tivon, en el norte de Israel. El profesor fue acusado de exponer frecuentemente sus opiniones políticas personales en clase, con el argumento de que, por ejemplo, el IDF era inmoral, o bien proclamar que Israel en realidad pertenecía a los palestinos. En una audiencia sobre las quejas acerca de su conducta el maestro afirmó que en el transcurso de una discusión en la clase había dicho: ".. Pienso que el ejército comete actos inmorales". De acuerdo con los informes un funcionario del ORT señaló que es la política oficial que el personal no exprese sus opiniones personales.

Lo importante aquí no es lo que hizo, o lo que no ocurrió en sus clases, lo que en cualquier caso no llegaremos a conocer con detalle. Lo que importa es cómo respondieron las personas. El presidente del comité de Educación de la Knesset, Amram Mitzna, afirmó que "un profesor con experiencia debe ser capaz de plantear cualquier cuestión durante una lección". Este ex general del ejército, y destacado miembro de la izquierda israelí, incluso apoyó la idea de las críticas al ejército, y fue citado diciendo que "como general del ejército puedo dar testimonio de que el ejército israelí también comete actos inmorales".

Isaac Herzog, el jefe del Partido Laborista en la oposición, reclamó "el hecho de que un hombre que expresa su opinión no debe constituir una amenaza para la convivencia". También reclamó que "la historia del Estado de Israel a partir de 1967 y en adelante no se está enseñando. Está  por enseñar". A su vez, Michal Cohen, director general del Ministerio de Educación, señaló que los estudiantes tienen que "aprender a formular sus posiciones de una manera detallada y crítica".

El Haaretz publicó un editorial diciendo que "el ministro de Educación no puede y no debe hacerse a un lado cuando un maestro es castigado por tratar de involucrarse en la educación". El argumento que se ha subrayado por los medios es que un maestro "fue castigado por participar en la educación de sus alumnos". Una web llegó a compararlo con Alfred Dreyfus, a la vez que acusaba a parte de sus estudiantes ​​de "persecución política".

Pero la mayoría de los argumentos utilizados giran alrededor de la importancia del pensamiento crítico. El pensamiento crítico se supone que identifica "un proceso mental que de manera activa y hábil conceptualiza, deduce y analiza, sintetizando y evaluando la información, para así llegar a una respuesta o conclusión".

Asimismo incluye el análisis racional y abrir la mente a nuevas ideas, además de suponer que se reunirían pruebas a través de la observación y la información para llegar a una conclusión. La versión idealizada involucra adicionalmente identificar y rechazar "falsas ideas e ideologías". Es decir, se animaría a los pensadores críticos a tener en cuenta sus propios defectos y sesgos, a desafiar las creencias más queridas.

Así pues es necesaria la curiosidad, las explicaciones deben ser comprobables, el escepticismo es fundamental, al igual que la duda y la suspensión del juicio, por no hablar de que la presión social debe ser desactivada al igual que el pensamiento binario en blanco y negro. El objetivo es la independencia intelectual.

Todo esto suena muy bien. Pero la realidad es que la mayoría de los estudiantes sujetos a la dictadura del "pensamiento crítico" ni siquiera reciben estos elementos básicos idealizados.

El "pensamiento crítico", en la práctica, consiste muy a menudo en una versión retórica de este ideal, y en lugar de mitigar la influencia de los prejuicios y de las ideologías arraigadas, el propagandista crítico sólo trata de intimidar a sus estudiantes con la idea de que son su educación y sus valores los que están equivocados, y así se sentencia que determinadas ideologías son erróneas. Es el dogmatismo, y no la curiosidad, lo que acaba cultivándose con este "pensamiento crítico".

Cuando yo era un estudiante de doctorado en la Universidad Hebrea, un profesor comenzó su clase diciendo: "Todos ustedes han sido criados como sionistas. Yo voy a ofrecerles una visión crítica de Israel". Cuando se le preguntó después de la clase por qué suponía que todos los estudiantes - que en su mayoría no eran israelíes - fueron educados como sionistas, él simplemente afirmó: "En el pasado todos lo fueron".

Su "pensamiento crítico", obviamente, no tenía nada que ver con la obtención de pruebas a través de la observación. No, para él el pensamiento crítico significaba enseñar solamente antisionismo, y ese "todos los estudiantes eran sionistas" sólo sirve como una manera de excusar y legitimar su propio sesgo político.

El "pensamiento crítico" sería verdadero si ciertamente no aceptara ni rechazara el sionismo, sino que más bien procediera a examinar ambas posiciones desde una perspectiva lo más objetiva posible. Es decir, en esa clase - y en muchas otras - no había escepticismo de partida, sino una creencia fuertemente arraigada. Cuando existe la presunción de que sólo ciertas ideas son correctas, no puede existir un pensamiento crítico real. Consideren para ello el caso de una clase de economía en la que a uno sólo se le permite criticar al capitalismo, por ejemplo.

Todos los diputados que se han unido para apoyar al "Dreyfus de Tivon" lo hicieron porque ellos ven en este tipo de "pensamiento crítico" un instrumento ideológico y político. Cuando la mayoría de ellos dicen "pensamiento crítico" en realidad quieren decir argumentos o dogmas de la izquierda.

Imaginemos que el profesor hubiera desafiado los comités de aceptación en Israel, y hubiera solicitado a los estudiantes debatir la práctica de los kibutzim, el corazón de la vieja izquierda, de discriminar a las personas que quieren vivir en ellos. ¿Y si un maestro hubiera apoyado una discusión acerca de poner fin a la conscripción nacional en Israel? O bien, el maestro hubiera hecho mención del famoso argumento de 1970 del famoso economista Milton Friedman contra el general americano William Westmoreland, cuando el general le dijo a Friedman en el apogeo de la guerra de Vietnam "Yo no quiero un ejército de mercenarios" y Friedman le respondió: "¿Preferirías comandar un ejército de esclavos [reclutas]"

¿Qué hubiera sucedido si un profesor en una zona con una gran proporción de judíos de Etiopía se atreviera a preguntar a los alumnos si conocían que el 40% de los hombres etíopes en Israel terminan en las cárceles del ejército durante el transcurso de su servicio - por abandonarlo para satisfacer las necesidades económicas de sus familias -, cambiando así su actitud hacia el ejército? ¿Serían este tipo de críticas aceptables, o bien los Mitznas y compañía se apresurarían a silenciarlas?

La gente de izquierdas exige "pensamiento crítico" en las escuelas de élite, pero teme el "pensamiento crítico" entre los pobres de Israel [N.P.: mizrahim, haredi, rusos, sionistas religiosos, en suma, aquellos que no votan a la izquierda israelí], lo cual podría dar lugar, por ejemplo, a que los estudiantes se preguntaran por qué sus padres, a través de toda una vida de trabajo, nunca podrían ahorrar dinero o pagarse un apartamento al contrario que la élite asquenazí biempensante.

El día en que Milton Friedman, Ayn Rand y Edmund Burke entren en las aulas, el día que se anime o incluso autorice a los alumnos a participar en un "pensamiento crítico real", dejando de lado su adoctrinamiento ideológico, ese será el día en que podamos dejar de ser escépticos acerca de la dictadura ideológica disfrazada de "debate".


PD. La noticia de la fotografía que ilustra este post:

Un director de escuela de Tel Aviv mostró su hipocresía este fin de semana cuando dijo que él apoya la libertad de expresión, pero sólo para los izquierdistas.

El director, Ram Cohen, es un amigo de Adam Verta, el profesor que llamó al IDF "inmoral" y expuso la agenda política de la izquierda comunista (en particular del partido judeo-árabe, es decir básicamente árabe, Hadash) en sus clases. El maestro fue convocado para una audiencia después de que un estudiante escribió una queja ante el Ministerio de Educación y el tema fue objeto de acalorados debates en los medios de comunicación israelíes.

Cohen fue invitado para una entrevista en el Canal 2 Noticias en la noche del jueves, después de Verta recibiera una advertencia de la red educativa ORT y fuera enviado de vuelta a trabajar en su escuela secundaria en Kiryat Tivon, cerca de Haifa. Este maestro había dicho en su clase, según se informa, que "el Estado no pertenece a los judíos, sino a los árabes, y por lo que a él concernía, los judíos no tenían nada que hacer en Israel en absoluto".

Durante la entrevista su amigo Ram Cohen dijo que Verta "hizo algo que un profesor tiene que hacer" cuando se le preguntó acerca de los comentarios de su amigo.

Los entrevistadores le pidieron Cohen si sus puntos de vista liberales con respecto a Verta estaban en línea con las palabras que Cohen formuló el mes pasado cuando escribió que iba a tener "un problema" si se contrataba a una profesora de educación cívica del asentamiento de Tapuach en Samaria  porque "no puedo confiar en ella para que enseñe a los estudiantes acerca de los derechos y las libertades".

Cohen respondió atacando a los residentes judíos de Judea y Samaria y diciendo que los habitantes de estas regiones están ahí a expensas de una "población atacada" y afirmando falsamente que estaban persiguiendo a los árabes palestinos. Él no hizo ninguna mención de los ataques terroristas que se están llevando a cabo por los árabes contra los israelíes.

"Este es exactamente el problema de la sociedad israelí, que no hace distinción entre la libertad de expresión y la libertad de incitar, ofender y molestar a toda una población", acusó, y agregó, "Los residentes de los asentamientos de Tapuach, Yitzhar y Beit El no son inocentes, están atrapados como un hueso en la garganta de los palestinos. Ellos contaminan a la sociedad israelí".

Cohen continuó: "Cuando yo educo a los estudiantes hacia el humanismo y el respeto de los derechos humanos, tendré dificultades a la hora de contratar a una señora que vive en un lugar donde la gente no respeta los derechos humanos, excluye a las personas, las pone barreras y jaulas, sin libertad de movimiento ".

El periodista de Canal 2, Amit Segal, uno de los periodistas que entrevistaron a Cohen, ha publicado un vídeo de la entrevista en YouTube el sábado por la noche, y lo tituló "Posiblemente el entrevistado más hipócrita de la historia de los medios de comunicación israelíes".

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