Friday, April 18, 2014

Kerry ha destruido lo que obstinadamente se empeñó en construir - Ben-Dror Yemeni - Times of Israel




Estas fueron unas conversaciones serias. Mucho más serias de lo que estamos acostumbrados a pensar. John Kerry ha logrado lo imposible. Casi.

Cuando un día se cuente lo que pasó detrás de los pasillos, la derecha israelí acusará a Netanyahu de capitulación. La extrema derecha lo acusará de traición. Cuando comenzaron las conversaciones, las posibilidades no eran más que una entre mil. Hay sólo unas pocas semanas ya eran de una entre cinco. El marco había comenzado a tomar forma.

Avigdor Liberman incluso expresó su apoyo. Tzipi Livni no permaneció ni un momento sin el acuerdo y la plena coordinación de Netanyahu. La mayoría de los comentaristas, más en Israel que en el resto del mundo, ya han comenzado la habitual campaña de cuestionamientos y acusaciones contra Livni y Netanyahu. Mahmoud Abbas no tiene necesidad de una secretaría dedicada a la propaganda. Él sólo tiene que servirse de lo que dicen y escriben algunos periodistas israelíes.

Entonces, ¿por qué se dirigen las conversaciones, una vez más, de camino al fracaso? Debido a Kerry. Fue él quien construyó estas conversaciones y ha sido él quien las ha destruido.

Para su crédito, se dice que es el campeón del mundo en terquedad. Pero hubo algo que se negó a hacer. Aprender del pasado.

Después de todo, en las rondas previas de conversaciones vimos más o menos ese mismo marco que él estaba a punto de presentar a Netanyahu y Abbas. Por ejemplo los parámetros de Clinton. Por ejemplo, la iniciativa de Olmert. Y dos veces los palestinos dijeron que no. Dos veces dijeron que ellos no pagarían el precio y, por supuesto, dos veces Israel fue identificado como el culpable. En ambas ocasiones fue una rotunda victoria de la industria de la mentira.

Y luego, en ese momento preciso en que se había avanzado poco, Kerry hace una serie de declaraciones sobre el boicot al que Israel se enfrentaría si las conversaciones fracasaban - ¿quién sería nuevamente el culpable? -. Incluso los palestinos no se creían que ese hombre, un negociador tenaz, pudiera decir tales cosas (y echarles una mano).

De hecho, acababa de comenzar una nueva campaña de acusaciones contra Israel precisamente cuando Netanyahu estaba dispuesto a realizar muy grandes concesiones.

Kerry no lo hizo voluntariamente, pero les mostró el camino a los palestinos. Ellos podían volver a incrementar sus demandas. Y ellos podían volver a rechazarlas por insuficientes. Acaso no era evidente para ellos que finalmente escucharían a Kerry diciendo que sólo Israel pagaría el precio, y que a ellos no les ocurriría nada.

Es por eso que John Kerry conlleva la mayor responsabilidad en el fracaso. Los palestinos se han negado dos veces. Se suponía que Kerry debía conocer que su negativa podría llegar nuevamente. Y en lugar de mostrarles que otra negativa más ya nos sería tan buena para ellos, blandió, qué original, una serie de amenazas contra Israel. Fue un punto de inflexión. Kerry estaba destruyendo lo que él mismo había creado.
No obstante, algunos sostienen que Israel ha causado el colapso de las conversaciones debido a su negativa a liberar a más prisioneros. Esta es una declaración interesante.

En primer lugar, porque las negociaciones relativas a la liberación de esta cuarta serie de presos palestinos se celebraron con los norteamericanos. Israel estaba dispuesto a liberar a más presos a cambio de la continuación de las negociaciones. Bajo los términos de ese nuevo acuerdo, los palestinos hubieran recibido muchos más presos e Israel hubiera recibido a Jonathan Pollard. ¿Así que de qué lado proviene exactamente la negativa? ¿Dónde está “la ruptura de las conversaciones”?

Además, hay que recordar que los palestinos ya habían anunciado con antelación que las conversaciones estaban a punto de terminar. En estas circunstancias, que Israel se negara a hacer efectivo el último pago, conocido como la cuarta serie de presos, por muy probablemente nada (unas conversaciones moribundas aseguraban los palestinos) '"es algo de lo más lógico”. Es como si el comprador de un producto hace tres pagos y le resta el cuarto. Pero justo antes de tener que hacerlo, se da cuenta de que el vendedor no tiene más mercancías que vender y que no le entregará nada. ¿Es razonable seguir pagando hasta el final por nada? Y sí, entonces Israel condicionó el cuarto pago a garantías palestinas de que habría más conversaciones. Me parece un requisito de lo más lógico. Incluso estaba dispuesto a pagar un precio aún más alto.

Pero ahora llega la propaganda anti-israelí, incluso dentro de Israel, y da comienzo a su campaña de costumbre.

Mentir es ganar. Pero sin embargo hay que luchar por la verdad.

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