Thursday, December 17, 2009

Más de lo mismo. Los corresponsales dicen que Israel no quiere negociar y (Hamas aún quiere liberar a "toda Palestina" - Ari Shavit - Haaretz)

El gato está fuera de la bolsa: Palestina, toda Palestina. De pie, ante 100.000 personas en el centro de Gaza, Ismail Haniyeh ha declarado esta semana el objetivo del movimiento Hamas. El primer ministro moderado de la facción moderada del movimiento religioso palestino anunció públicamente la solución de paz que propone su gobierno.

La solución definitiva no es la liberación total de la Franja de Gaza o un Estado palestino. Se trata de la liberación de toda Palestina.

Haniyeh, no lo dijo abiertamente, pero sus palabras son claras. Hamas exige Ramle y Lod, Haifa y Jaffa, Abu Kabir y Sheikh Munis. También exige el territorio sobre el que se escribió e imprimió este artículo, el país donde se ubica la redacción del Haaretz y donde se encuentra su planta de impresión. La tierra, todo la tierra. La gran Palestina.

Durante los últimos años, un gran número de expertos nos han prometido que Hamas no iba en serio. Hamas solamente jugaba a parecer duro, pero sus intenciones son nobles: un alto el fuego, asumir la Línea Verde, la convivencia. Vivir y dejar vivir. Pero ningún mensaje transmitido por cualquier alto cargo de Hamas a cualquier diplomático a puerta cerrada se parece al objetivo anunciado por el mensaje que Haniyeh transmitió a las masas. Lo que cuenta únicamente es la declaración franca y directa que el líder palestino dirigió a su pueblo. Palestina, toda Palestina. Es decir, cada pedazo de tierra israelí en la que viva cualquier ciudadano israelí. Su casa, vuestra casa, nuestra casa. La tierra bajo nuestros pies.

Aparentemente, el Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, representa una alternativa a Hamas. Hace dos días, Abbas dijo al Haaretz que un acuerdo podría alcanzarse en seis meses. Hay un pequeño problema: cosas similares se nos dijo cuando se formuló el Acuerdo Beilin-Abbas en 1995. Cosas parecidas también se nos dijeron en vísperas de Camp David en el 2000. Cosas semejantes se nos prometieron cuando la Iniciativa de Ginebra se firmó en 2003. Cosas equivalentes se nos aseguraron cuando Israel fue a Annapolis en 2007.

Pero cada vez que un dirigente israelí dio un paso significativo hacia Abbas, Abbas se deshizo en evasivas. Y así hasta el día de hoy, pues Abbas no ha respondido aún positivamente a la oferta del 100% que le hizo el ex primer ministro Ehud Olmert hace 15 meses.

Podemos entender por qué Abbas sospecha del Primer Ministro Benjamin Netanyahu y del Ministro de Asuntos Exteriores Avigdor Lieberman. Pero es imposible comprender por qué Abbas ha eludido una vez más a Olmert, al ministro de Defensa, Ehud Barak, y al ex presidente de Meretz, Yossi Beilin, o por qué el "líder de la paz" de los palestinos nunca ha firmado un acuerdo de paz que ofrezca un proyecto o un compromiso de paz.

El ministro Benny Begin tiene razón cuando dice que, a su manera, Fatah también es un movimiento que preconiza una Gran Palestina. Otros dicen que la razón estriba en que Abbas es un refugiado de Safed, y que nunca renunciará al derecho de retorno (Ver anexo *1). Algunos argumentan que Abbas quiere pero no puede, y otros creen que puede, pero no quiere.

Cualquiera que sea el caso, Mahmoud Abbas parece ser el vivo ejemplo del espejismo de la paz. Él ha estado hablando de la solución de dos estados durante los últimos 21 años, pero sin estar dispuesto a pagar el precio que los palestinos deberán pagar a fin de aplicar la solución de dos estados.

La verdad es dura. El mantenimiento de la ocupación supone la destrucción de Israel. Socava la ética de Israel y sus fundamentos democráticos y diplomáticos. Sin embargo, tanto Hamas como Fatah están haciendo muy difícil poner fin a la ocupación. Por un lado, Hamas controla la Franja de Gaza y se arma hasta los dientes, y al gozar del apoyo de cerca de un tercio de los palestinos tiene el derecho de vetar cualquier avance diplomático. Por otro lado, Fatah rechaza reconocer al estado de la nación judía y se opone a un estado palestino desmilitarizado, por lo que no hay posibilidad de un tratado de paz.

Haniyeh y Abbas están empujando a Israel hacia una trampa, cada uno a su manera. Sólo los ingenuos creen que otras negociaciones adicionales sobre un acuerdo definitivo evitarán que Israel caiga en la trampa. Pero la alternativa a un acuerdo de paz definitivo y final tampoco puede ser la continuación del statu quo actual. La alternativa es una iniciativa de Israel. El plan de Shaul Mofaz es una posibilidad, una segunda retirada (unilateral) es otra.

En cualquier caso, Israel debe hacer frente a la amenaza existencial que representa la ocupación por cuenta propia. El tiempo se agota y la escritura aún está fresca en el muro. "Palestina", el muro es testarudo, "toda Palestina".


Anexo: (*1) Publicado en un post previo:

El jefe de Fatah, Mahmoud Abbas, afirma que los árabes de Galilea originarios de la ciudad de Tzfat (Safed), no fueron expulsados en 1948, sino que huyeron de la ciudad por propia voluntad.

Muchas biografías del Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, implican que su familia se convirtió en "refugiados" a causa de la Guerra de la Independencia de 1948. Por ejemplo, un perfil de la BBC sobre Abbas y fechado en el 2005, cuando sucedió a Yasser Arafat como presidente de la OLP, informa: "A la luz de sus orígenes en Safed, en Galilea - lo que hoy en día es el norte de Israel -, él posee unas firmes convicciones sobre el derecho al retorno de los refugiados palestinos".

(...)

Sin embargo, el propio Abbas, co-fundador de Fatah con Arafat, y conocido como Abu Mazen, ahora nos cuenta una historia diferente. Hablando para Al-Palestinia TV este lunes, Abbas admitió que su familia no fue expulsada o conducida fuera de Tzfat, sino que abandonó la ciudad por temor a que los judíos tomaran represalias para vengarse de la masacre de 20 judíos de la ciudad durante los pogromos árabes ocurridos 19 años antes.

Presente aún en la memoria esas masacres, Abbas afirma:
"[nuestras familias] entendieron que el equilibrio militar había cambiado, y que [nosotros] no teníamos unas fuerzas militares en su verdadero significado. Sólo hubo algunos jóvenes que combatieron y en una acción inicial. A su juicio, [el de nuestras familias] el equilibrio de poder se había derrumbado y por lo tanto decidieron huir. Toda la ciudad fue abandonada sobre la base de esos razonamientos, tenían que pensar en sus bienes y en salvarse ellos mismos".
Es significativo que la familia de Abbas se mudara posteriormente a Damasco, ya que es bastante probable que ese fuera el lugar desde donde habían llegado al menos 90 años antes.

Joan Peters, en su trabajo erudito sobre la población árabe de Israel, "Desde tiempos inmemoriales", escribe que en 1860 "tribus argelinas se movieron en masa desde Damasco a Safed". Señala también que los musulmanes de la ciudad eran en su mayoría descendientes de colonos magrebíes y de kurdos, otras pruebas más que niegan la afirmación de que los árabes de la Tierra de Israel han estado allí "desde tiempos inmemoriales".

Debe ser cierto, porque durante la Guerra de la Independencia de Israel, Safed fue capturado por la Haganah durante la noche del 10 de mayo de 1948, huyendo previamente todos los árabes, y no permaneciendo ninguno de ellos allí cuando las fuerzas de la Haganá entraron por la mañana.

Los árabes de Safed habían albergado a los soldados del Ejército de Liberación Árabe de Fawzi el Kaukji, y tenían una larga historia de pogromos contra los judíos, remontándose hasta 1834 (como el saqueo de Safed en 1834 o las matanzas desencadenadas tras los disturbios de 1929, como consecuencia del levantamiento árabe).

Labels: , ,

0 Comments:

Post a Comment

<< Home