El principal asesor de Seguridad de Obama niega un nuevo plan de paz de EEUU después de que Netanyahu rehuyera asistir a una cumbre - Debka

Respondiendo a las preguntas de los periodistas a bordo del Air Force One de regreso desde Praga, la tarde del viernes 9 de abril, el asesor de Seguridad Nacional del presidente Obama, James Jones, afirmó que el gobierno estaba discutiendo la manera de poner en marcha el proceso de paz en Oriente Medio, pero que "EEUU no tiene un nuevo plan de paz que ofrecer". Estos sólo son los debates en curso, afirmó, y agregó que "no tenemos la intención de sorprender a cualquiera (de las partes) en ningún momento".
Sin embargo, no negó la intención de imponer un plan en el futuro. Las preguntas de los reporteros fueron motivadas por la revelaciones en exclusiva de DEBKA-Net-Weekly sobre el plan Obama "fronteras primero" para un acuerdo entre Israel y los palestinos, y sobre la información de DEBKA de este viernes sobre las razones que han provocado la decisión en el último minuto de Binyamin Netanyahu de cancelar su asistencia a la cumbre patrocinada por los Estados Unidos contra el terrorismo nuclear, la cual comenzará en Washington el lunes 11 de abril.
La Casa Blanca está furiosa por esta retirada, que se produce poco después de que los presidentes de EEUU y Rusia firmaran un tratado en Praga de reducción de un 30% de las ojivas nucleares.
El ministro de Inteligencia y Energía Atómica, Dan Meridor, representará al primer ministro.
Las relaciones han ido de mal en peor desde su erupción en la reunión entre el presidente de los EEUU Barack Obama y el primer ministro israelí en la Casa Blanca, el pasado 23 de marzo. Desde entonces, ha caído otra muesca más de una nueva ruptura entre los dos gobiernos, centrándose esta vez en la ausencia de fronteras de seguridad en el nuevo plan de los EEUU para el Oriente Próximo, informaron las fuentes.
Washington tomó su retirada de la cumbre nuclear como un mensaje de que Netanyahu ya no cooperará en materia de seguridad con los EEUU siempre y cuando el gobierno Obama continúe con una política que Israel considera como perjudicial para sus intereses de seguridad.
DEBKA dice que el primer ministro israelí actuó por dos motivos:
1. A los círculos del gobierno israelí se les aconsejó que leyeran dos informes filtrados a la prensa de EEUU (Washington Post: Obama evalua presentar un nuevo plan de paz para Oriente Medio; New York Times New: ¿Esta diseñando EEUU un plan de paz para Oriente Medio?), que parecían anunciar que la Casa Blanca tenía la intención de imponer un acuerdo de paz a Israel.
Nuestras fuentes en Washington y Jerusalém identificaron al consejero de Seguridad Nacional James Jones como la fuente de las filtraciones.
Una alta fuente dijo que los informes filtrados eran graves porque "el presidente Obama tiene su mente puesta en la negociación de unas fronteras para Israel y un futuro Estado palestino negociado y establecido en cuatro meses. Este proceso no deja lugar para ninguna discusión sobre las fronteras de seguridad prometidas a Israel durante décadas, sin embargo, parece que el presidente de los EEUU espera que el gobierno de Netanyahu acepte las fronteras del estado palestino sin crítica alguna. Sus planificadores han dado forma a un Estado palestino dentro de unas fronteras que no tienen en cuenta la seguridad israelí. Eso es algo que el gobierno de Netanyahu no aceptará jamás".
2. Al final de su tormentosa conversación en la Casa Blanca, Obama entregó a Netanyahu una lista de 11 cuestiones sobre las que solicitó una respuesta de Jerusalém. El primer ministro sigue reteniendo sus respuestas tras haber sido convencido por un estudio detenido de sus cuestiones y preguntas de que son unas formulaciones ingeniosas y engañosas con el fin de que aprobara el nuevo plan de paz americano para el Oriente Medio.
Sin respuestas a los once puzzles planteados por Obama, Netanyahu no siente que su viaje a Washington sea necesario, especialmente cuando las únicas promesas que espera ver es como Egipto, Turquía y otros gobernantes musulmanes reprueban a Israel por su supuesto arsenal atómico.
Igualmente innecesario es el enésimo viaje del enviado americano para Oriente Medio, George Mitchell, a Jerusalém y Ramallah. Su próximo viaje programado para el 11 de abril también ha sido anulado.
Este episodio ilustra el solo la profundidad de la discordia y la desconfianza que nublan las relaciones entre los dos gobiernos, y que se origina por la decepción de Israel ante el fracaso de la administración Obama ante el hecho de hacer valer sus altisonantes promesas de medidas concretas para abortar el programa de armas nucleares de Irán.
Nuevamente este viernes, el presidente Obama dijo que está trabajando con los aliados para desarrollar nuevas sanciones contra Irán, pero que aún no puede decir cuales son y si serán eficaces para disuadir a Irán de desarrollar armas nucleares. En una entrevista con George Stephanopolous en la cadena ABC, Obama afirmó: "¿Tenemos una garantía en cuanto a las sanciones que en esta etapa son capaces de promover automáticamente un cambio en el comportamiento iraní? Por supuesto que no".
Esta fue la primera vez el presidente de los EEUU admitió que su política sobre Irán tenía por lo menos las mismas probabilidades de fracasar como de tener éxito.
Fuente: Debka
Labels: Irán, Netanyahu, Obama, Plan de Paz


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