La enfermedad judía del "if only it is" - David Suissa - Jewish Journal

Uno de los obstáculos más irónicos para la paz en el Oriente Medio es lo que yo llamo la enfermedad de "si solamente los judíos hicieran esto o aquello" ("if only it is"). Esta es la escuela de pensamiento que sostiene que "si sólo Israel hiciera esto o aquello", entonces podría resolverse finalmente el conflicto. Sufro de ese síndrome yo mismo, y de ello culpo a mi madre. Ella me convenció desde una edad muy temprana de que "si solamente" pusiera toda mi empeño en algo, no habría nada que no pudiera conseguir.
Bueno, Mama, resulta que hay muchas cosas que no puedo ni podré conseguir, y una de esas cosas es gustar a mis enemigos.
Estuve pensando en esto la última semana cuando leí sobre un plan para aumentar la presión sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu con el objeto de obtener la liberación de Gilad Shalit, el soldado israelí secuestrado por Hamás desde junio de 2006 [N.P.: es decir, que transigiera con las condiciones reclamadas por Hamas]. Según los informes, el plan de estos defensores de "liberar a Shalit pagando cualquier precio" parece ser actualmente "empuñar los guantes" contra Netanyahu. Esto podría incluir la politización de la causa y celebrar manifestaciones que perturbaran a todo el país.
En un editorial en Haaretz [¿dónde si no?], Nehemia Strassler escribía que la familia Shalit tenía que "librar una guerra personal contra el primer ministro" y ser "mucho más militante". Debían "organizar protestas en masa y llevar al país a un punto muerto. Netanyahu no debería tener un momento de calma" [N.P.: imaginen ahora un plan similar de los colonos,o del Shas, o de los sionistas religiosos o de los haredíes, sobre cuestiones que les afecten, y las voces a miles gritando chantaje desde el Haaretz. En resumen, el chantaje solamente es un "herramienta constructiva" en la medida que es utilizable por la izquierda israelí y/o en todos aquellos asuntos que pongan en apuros a los gobiernos que no tengan el visto bueno del Haaretz. Todo muy democrático y propio de una moral mucho más elevada].
Evidentemente, porque Netanyahu no ha logrado convencer a Hamás para que libere a Shalit a cambio de la libertad de cerca de 1.000 prisioneros palestinos, ahora él es el malo y debe ser castigado. Si alguna vez necesitan más pruebas de esa pulsión tan judía de culparnos a nosotros mismos de todo, he aquí un ejemplo.
Estos son algunos de los síntomas seguros de la enfermedad "if only it is": La creencia de que todo está en nuestras manos y depende finalmente de nosotros, y por lo tanto "podemos lograr cualquier cosa". Si solamente liberáramos a unos centenares más de terroristas palestinos con sangre judía en sus manos, por fin Hamas podría liberar a Gilad Shalit.
Así pues, si solamente hubieramos hecho esto o aquello...
Hay que reconocer que esta enfermedad contiene un maravilloso beneficio psicológico: nos da la ilusión de que mantenemos el control sobre lo que puede afectar a nuestra situación, no importando por lo tanto lo mala que sea la situación a la que nos enfrentemos. Eso nos da sensación de poder. Y precisamente cuando estamos en un ambiente hostil e impredecible, es cuando más necesitamos sentir desesperadamente que tenemos el control de nuestro destino.
Desgraciadamente, los judíos pagamos un precio muy alto por esta ilusión de un control. En primer lugar, nos lleva a una tremenda tensión y a una gran animosidad mutua entre nosotros mismos. Y es que suponemos que, finalmente, siempre somos los responsables de cualquier situación, y nos encontramos luchando constantemente los unos con los otros.
En segundo lugar, estamos tan ocupados luchando entre nosotros que hasta perdemos de vista los verdaderos obstáculos para la paz. A este columnista del Haaretz que está llamando a una "guerra" contra Netanyahu porque Shalit aún no está libre, me dan ganas de gritarle: "¿Por qué demonios estás declarando la guerra contra Bibi? En caso de olvido, te recordaré que no fue él quién secuestró a Shalit y lo mantiene como rehen!". [N.P.: Sonrio ante la "ingenuidad" de nuestro articulista, aunque intuyo que conoce el motivo. El objetivo final no es liberar a Shalit, es el medio utilizado para atacar a Netanyahu, que es el verdadero objetivo del plan].
¿Qué necesidad tenemos los judíos de enfrentarnos y odiarnos los unos a los otros?. Todo grupo terrorista que lanza premeditadamente un misil contra un autobús escolar es el verdadero mal. Cualquier grupo terrorista que estipule y santifique el asesinato de judíos y la destrucción de Israel en su Carta fundacional es nuestro verdadero enemigo. Ellos son los verdaderos obstáculos para la paz.
Si no tuviéramos esta obsesión por culparnos a nosotros mismos de todo, podríamos centrar nuestras energías en una mayor medida en luchar contra los verdaderos culpables en cada ocasión, y tal vez hasta llegar a obtener formas creativas de conseguir lo que queremos...
El artículo continúa, puede leerse en Jewish Journal
Labels: Gilad Shalit, Haaretz, Izquierda israelí


1 Comments:
Pues los catalanes llevamos siglos padeciendo la misma enfermedad y así nos va. Por una vez, que sea Israel quien tome ejemplo de nuestra dilatadísima experiéncia. Bueno, i que nosotros la tomemos de Israel de una vez!
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