Saturday, December 19, 2009

¿Fanatismo (zelotismo) o moderación? - Moshe Meir - Ynet



Hanukkah es una buena oportunidad para examinar la identidad sionista contemporánea.

La festividad de Hanukkah ha sido abrazada por el sionismo en una mayor medida que cualquier otra festividad. La guerra de los asmoneos ha sido percibida como el reflejo y la anticipación de la guerra en curso por la independencia judía, mientras que los Macabeos se han convertido en un modelo para el soldado hebreo. Sin embargo, revisar las opiniones de nuestros sabios nos permite examinar nuestra identidad sionista contemporánea con respecto a esta festividad.

El primer capítulo del Libro de los Asmoneos describe la carta de Antíoco, la cual ordena a todo el pueblo abandonar sus creencias. Cuando un enviado llega finalmente para aplicar esa orden en Modi'in, Matityahu rechaza respetar ese decreto.

A continuación, "un hombre judío llego, a la vista de todos, a sacrificar en el altar ... de acuerdo con la orden del rey. Y Matityahu, al ver esto, y lleno de celo, empezó a estremecerse, y fuera de si por la rabia, corrió y lo mató en el altar. Y también al comisionado del rey... Él estaba lleno de celo por la Toráh, como lo había tenido Pinchas contra Zimri, hijo de Salu".

De cara a su actitud, Matityahu se comportó de acuerdo con los criterios judíos. Él era un hombre lleno de orgullo nacional y no se inclinó ante un enviado especial que venía a borrar su identidad judía. El autor de este pasaje también conecta su acto con el de Pinchas, el hombre que fue bendecido por Dios. En general, a Matityahu se le presenta como un modelo con el que no puede dejar de simpatizar.

Sin embargo, aquellos que leen lo que nuestros sabios escribieron se darán cuenta que, ni Matityahu ni Pinchas, fueron sus modelos. Los sabios se sienten incómodos ante la actitud celosa demostrada por Pinchas y Matityahu, y expresan su posición, que se opone a la imagen de un hombre celoso de sus creencias, cuyo corazón arde con fanatismo.

El tipo de temperamento admirado por los sabios era el moderado, el estoico. Ese comportamiento es el opuesto al de Pinchas y al carácter de Matityahu.

Nuestros sabios no podían arrancar de raíz la festividad de Hanukkah, ya que se convirtió en una fiesta nacional para la población. Pero trataron de condicionarla: "La mitzvá de Hanukkah implica encender una vela cada noche por persona y su familia. Los Mehadrin (aquellos que realizan la mitzvá de manera meticulosa) encienden una vela cada noche por cada miembro de la familia. ¿Y cuál es la práctica de los mehadrin min hamehadrin (que la convierte en especialmente meticulosa)? La Escuela de Hilel sostiene que durante la primera noche, una vela debe encenderse, y cada noche posterior, el número debe incrementarse...". 

De haber sido aceptada la posición básica de los sabios, ahora nos encontraríamos contando una sola vela, que se mezclaría con esa única luz del resto de los hogares, y, por lo tanto, el símbolo de la fiesta no se habría hecho sentir de tal modo. Sin embargo, la opinión popular no aceptó esta solución, e insistió en que cada hogar encendiera las velas de la manera más meticulosa. Aun así, nuestros sabios insistieron en que la celebración de esta festividad no fuera inmediata, sino que más bien se desarrollara lenta y moderadamente con cada día que pasaba, hasta llegar al octavo día. 

Los sabios también dictaminaron que las velas deberían situarse en el exterior, o en el quicio de una ventana. Esto significaba que en el hogar no habría señales de Hanukkah, las velas permanecerían fuera mientras que dentro prevalecería la rutina regular. Sin embargo, tampoco en este caso la opinión popular aceptó la visión de los sabios, y en la mayoría de las casas las velas se colocaron dentro del hogar. 

Y así, la fiesta se ha convertido en una especie de campo de batalla para la identidad judía contemporánea en Israel. ¿Cómo quienes queremos ser, como el temperamental Matityahu y el beligerante Pinchas, o como los sabios moderados y reservados? ¿ O quizás, como en el caso en los desacuerdos constructivos, queremos ser una mezcla de esas dos características, creando una identidad israelí que contenga ambos mundos?

Labels: ,

Thursday, December 17, 2009

Menorah Parades - Slate


Encendido público


"Orgullo"


Hong Kong / Moscú 


Las Vegas


Milwaukee Parade

La mayoría de las festividades judías se pueden celebrar en la intimidad del hogar. Pero de acuerdo a la ley judía, una celebración adecuada de Hanukkah requiere compartir la historia de este milagro con el mundo exterior. 

"Las luces de Hanukkah",  afirmaba el rabino Menachem Schneerson, el último líder espiritual del movimiento Habad (Chabad) y al que se conoce como el Rebbe, "expresan la intención de iluminar el exterior, aludiendo simbólicamente a la obligación de llevar también la luz a aquellos que, por una u otra razón, todavía caminan en la oscuridad".

Muchas familias judías en los Estados Unidos difunden la luz de Hanukkah simbólicamente, mediante la colocación de sus menorah encendidas en una ventana, con la idea de que los transeúntes recuerden el milagro. Sin embargo, en esta época de autopistas y de enorme expansión urbana, los transeúntes o peatones son muy pocos y están muy distantes entre sí. Por lo tanto, se concibió el desfile de las menorah, las "Menorah Parades".

Para entender estas "Menorah Parades" se necesita retornar al comienzo de las menorah públicas. "La tradición de las menorah públicas comenzó en 1974, cuando el Rebe salió y dijo que tenemos que llevar el mensaje de Hanukkah a la plaza del pueblo".Actualmente, Habad organiza cientos de iluminaciones públicas de menorah por todo el mundo. 

Labels:

Tuesday, December 15, 2009

Hanukkah 2009 (5770)

Labels: ,

Sunday, December 13, 2009

Los judíos están aquí para quedarse - Naomi Ragen - Ynet




(Para los suspicaces aclararles que las monedas son de chocolate)

Todo judío viviendo en la tierra de Israel es un moderno Macabeo. Todo judío que se ha atrevido a participar en este renacimiento de nuestra patria enfrentándose a un mundo cruel que nos niega a nosotros, judíos, nuestro derecho de nacimiento, mientras que por otro lado defiende los derechos de nacimiento de todos los restantes pueblos del mundo - tibetanos, palestinos, sudáfricanos de color - es un Macabeo.

Cada judío asentado en Israel, rodeado por un poder, una demografía y unos malos designios abrumadores de un mundo musulmán hostil, es un Macabeo. Con cada vela que encendamos - no importa si somos religiosos o laicos - celebra esas cosas que nos unen como nación: nuestra historia, nuestra cultura y nuestra fe.

Celebramos que estas cosas no hayan sido borradas del mundo, y no sean ahora solamente unas reliquias detrás de unas vitrinas en museos y exposiciones, como en el caso de los cananeos, los hititas y los samaritanos. Con todas esas luces brillando a través de nuestras ventanas en las noches oscuras nosotros proclamamos: todavía estamos aquí y nuestra existencia misma es una sorprendente victoria de los débiles contra los fuertes, de lo mucho contra los poco, de los justos, de los que aman y protegen la vida contra esas otras leyes que no tienen respeto por la vida.

Con cada vela que encendemos reafirmamos todas esas cosas que nos unen como nación y como pueblo: nuestra obstinada indiferencia ante todas esas fuerzas alineadas contra nosotros, nuestro rechazo a todas esas mentiras divulgadas sobre nosotros, nuestra afirmación constante de nuestra historia, y nuestro derecho a tomar nuestro lugar como nación entre las naciones.

Afirmamos que estamos en nuestra patria, la tierra que nos fue dada y en la que hemos vivido - en un número mayor o menor - desde el momento en que Josué cruzó el Jordán. Que nosotros, los descendientes de Abraham y de la tribu de esclavos liberados de Egipto cuyos hijos nacieron en el desierto, recordamos que estamos aquí a pesar de todos los esfuerzos para hacernos olvidar, para convencernos de lo contrario, para volver a reescribir nuestra historia, para contaminar y negar nuestra historia y nuestros derechos como pueblo que vive en su tierra natal.

Y recordamos no solamente lo que fuimos, sino lo que somos: los portadores de esa antorcha de un valor precioso que es la vida humana. Nuestra agonía, en tanto nación, por la vida secuestrada de uno de nuestros queridos hijos, nuestra voluntad de liberarlo de aquellos que nos han asesinado sin piedad, nuestro deseo de conseguir que ese hijo pueda regresar con su familia y vivir, toda esa agonía que nos une como nación con él, es la parte más profunda de nuestro patrimonio.

Ninguna otra nación en el mundo consideraría incluso el precio por su liberación. Pero lo que hacemos, lo hacemos por lo que somos, lo que demuestra que no estamos aún contaminados por los valores de otras naciones. Somos únicos en todo el mundo, cada uno de nosotros.

Porque estamos vivos en este momento y en este lugar, y porque hemos elegido pasar nuestra vida en nuestra patria a pesar de todos los peligros, las dificultades y los sacrificios. Debido a que somos judíos e israelíes, y que juntos podemos encender una vela, laicos y religiosos, contra la inmensa oscuridad de un mundo hostil.

Porque con esa vela proclamamos que somos un pueblo único, y estamos aquí para quedarnos.

Feliz Hanukkah.

Labels: ,

Saturday, December 12, 2009

Feliz Hanukka (Jánuca)










(Ilustración de CST Blog

Labels: