Archivos de la guerra de Afganistán, "crímenes de guerra" y la hipocresía de los medios occidentales - Carmel Gould - Haaretz


Es difícil no recurrir a frases gastadas como "doble rasero" al comparar la reacción de los medios de comunicación británicos (¿sólo de ellos?) sobre el contenido de los archivos de la guerra de Afganistán con su reacción a (cualquier) acción militar israelí. La ecuación básica es: operación israelí que se traduce en muertes de civiles es igual a "crímenes de guerra y uso desproporcionado de la fuerza"; operación de la OTAN que se traduce en muertes de civiles es igual a nada de eso, ni "crímenes de guerra" ni nada de "fuerza desproporcionada".
La temática general en la cobertura mediática de la detención de la flotilla de Gaza (mayo de 2010), del asesinato de Dubai (enero 2010) y del debate en curso sobre el conflicto de Gaza (2008 y 2009), ha sido la cuestión de la legalidad, o, más concretamente, la sospecha de criminalidad de parte del Estado de Israel. ¿Fue el abordaje por parte de Israel del Mármara Mavi en aguas internacionales un crimen de guerra? ¿Fue desproporcionada su uso de la fuerza contra sus pasajeros? ¿El ejército israelí cometió crímenes de guerra en Gaza? ¿Podrían ser encausados y arrestados oficiales y dirigentes israelíes por crímenes de guerra en caso de que se atrevan a visitar el Reino Unido?
Los seguidores de los asuntos del Oriente Medio pueden llegar a volverse insensibles ante la fijación de los medios de comunicación sobre esas cuestiones. El quid de la cuestión es la suposición subyacente de que si estos supuestos no combatientes o civiles han muerto a manos de Israel, un crimen debe haberse cometido. Por lo tanto, con la aparición de esos 90.000 archivos y registros antes ocultos que documentan la guerra en Afganistán, incluyendo numerosos casos de matanzas de civiles afganos por soldados de la OTAN, se podría haber esperado de esos mismos medias un relato o una narrativa similar.
No es así. De los 52 artículos publicados en los sitios web de noticias de la BBC, The Guardian, The Independent, The Times, The Daily Telegraph y el Financial Times el 25 y 26 de julio (los dos primeros días del reportaje), ni uno cita el concepto jurídico internacional de "proporcionalidad de la fuerza empleada". Por lo tanto, no hay acusaciones de empleo de una "fuerza desproporcionada" contra las tropas de la OTAN.
Del mismo modo, el término "crímenes de guerra", omnipresente en cualquier debate sobre la conducta de Israel en Gaza, aparece particularmente casi ausente. Sólo en ocho artículos de los 52 mencionados aparece el término, y en todos menos en uno de ellos se refieren directamente a las afirmaciones del fundador de Wikileaks, Julian Assange, de que las tropas podían haber matado a civiles ilegalmente.
Increíblemente, la página web dedicada al tema de The Guardian, y que contiene 23 artículos, sólo hizo dos referencias a posibles crímenes de guerra y no aparecieron en la sección llamada 'El número de muertos" que se centra en las muertes de civiles.
De los seis artículos de la BBC News, sólo uno ha mencionado la cuestión de los "crímenes de guerra", de nuevo en lo tocante a las afirmaciones de Assange. En su "selección" del contenido de los archivos, "La población civil en la línea de fuego" aparece el séptimo de una lista de nueve temas. Los "crímenes de guerra" y la "proporcionalidad" no se mencionan.
Estos resultados apuntan a un verdadero "doble rasero" mediante el cual el espectro de violaciónes del derecho internacional suscitada por los medios de comunicación se mueve dentro de una base muy selectiva. ¿Por qué los medios no se muestran tan reflexivamente atentos a la cuestión de si los soldados de la OTAN son criminales de guerra de la manera que lo han hecho, y siguen haciéndolo, en relación con los soldados israelíes? ¿Por qué los civiles afganos no aparecen como víctimas de las violaciónes de las leyes de la guerra por las tropas del Reino Unido?
La inconsistencia que se relata aquí no puede ni debe ignorarse o despreciarse. El derecho internacional debe ser políticamente ciego, no utilizarse para excepcionalizar y reprobar la conducta de un país impopular, sólo para luego ser minimizado cuando dicha cuestión podría ser inconveniente.
PD. Pero no hace falta irse muy lejos. Éste artículo, publicado en el santuario israelí de lo políticamente correcto y lo progresista, en el Haaretz, tan crítico con los supuestos errores propios, sólo ha dado lugar a 2 comentarios. Parece ser que el "doble rasero" también se estila en los ámbitos israelíes gemelos de los europeos. O que quizá sus lectores y comentaristas, la mayoría foráneos, sean muy chauvinistas y sólo les interese Israel.
Labels: Europa equidistante, UK antisionista y multicultural



