Tuesday, August 31, 2010

Según la prensa española, los israelíes nunca son asesinados, sólo mueren... (y vayan ustedes a saber quien disparó, y si era una reyerta entre ellos)

El Global afirma que "sólo" mueren a tiros, y reconoce, imagino que con tremendo dolor, que fueron milicianos ¿palestinos?. No teman, dentro de poco alguna noticia "compensará este reconocimiento".

El diario El Mundo hace un "esfuerzo" y da a entender un posible asesinato ("matan"), afirmando que Hamas y la facción armada de los "palestinos moderados" lo reivindican


Para el panfleto Público los israelíes "mueren" en un tiroteo, ¿con quién, entre ellos?... Menos mal que la ocupación sangra Palestina. Los israelíes ya se sabe que "no sangran".

Labels: ,

La ilusión de un “Mundo único” - Ayaan Hirsi Ali – Le Monde



¿Qué tienen en común las controversias que rodean el proyecto de construcción de una mezquita a dos manzanas del Gran Cero en New York, la expulsión de Marruecos de misioneros americanos a primeros de este año, la prohibición de los minaretes en Suiza el año último y la reciente prohibición del burka en Francia?

Esos cuatro acontecimientos son presentados por los medias occidentales como problemas de tolerancia religiosa. Ahora bien, no es de eso de lo que se trata. Son en realidad síntomas de lo que Samuel Huntington (1927-2008), profesor de Harvard, denominó el “choque de civilizaciones”, y notablemente entre el Islam y Occidente.

Para aquellos que no recuerden los aspectos problemáticos de su tesis, resulta útil recordar brevemente su argumentación. Para Huntington, el mundo posterior a la guerra fría estaría compuesto de grandes bloques representativos de las siete u ocho civilizaciones históricas, de entre las cuales serían predominantes las culturas occidental, musulmana y confuciana.

El equilibrio de fuerzas entre esos bloques, escribía Huntington, estaba en trance de cambiar. Mientras que Occidente estaba declinando en términos de poder relativo, el Islam gozaba de una explosión demográfica y las civilizaciones asiáticas – notablemente la China – estaban en plena ascensión económica [N.P.: la explosión demográfica de los países islámicos parece haberse detenido contundentemente, no así su expansión hacia y en otras áreas].

Huntington explicaba también que se asiste actualmente a la emergencia de un orden mundial fundado sobre las civilizaciones en el cual los estados que compartan afinidades culturales cooperarán entre ellos y se reagruparán en torno a los estados más poderosos de su civilización.

Las pretensiones universalistas de Occidente le llevarían cada vez más a entrar en conflicto con otras civilizaciones, siendo los más graves desacuerdos los que le opondrían al Islam y a China. Asimismo, la supervivencia de Occidente dependería de la voluntad de los americanos, europeos y otros occidentales de reafirmar el carácter único de la civilización occidental, y de unirse para defenderla contra su puesta en causa por parte de las culturas no occidentales.

El modelo de Huntington, especialmente tras la caída del comunismo, no era apenas popular. La idea en boga por aquel entonces era la del título del ensayo escrito en 1989 por Francis Fykuyama, “El fin de la Historia y el último hombre”, según el cual el conjunto de los estados acabarían convergiendo alrededor de un sistema institucional único de democracia capitalista liberal y ya no se harían más la guerra. La inclinación conservadora de este escenario optimista radicaba en la concepción de un mundo “unipolar” donde reinaría la hegemonía incontestada de los EEUU. Esas dos visiones, un sistema institucional único y un mundo “unipolar”, nos prometían un “Mundo único”.

El presidente Obama, a su manera, cree en ese “Mundo único”. En el discurso que pronunció en El Cairo en el 2009, apelaba a una nueva era de comprensión entre América y el mundo musulmán. Allí evocó un mundo fundado sobre “el respeto mutuo y (…) sobre la verdad según la cual América y el Islam no son contradictorios y no deben rivalizar. Al contrario, ambos comparten principios comunes”. El presidente americano esperaba que los musulmanes moderados se apresuraran a tomar esa mano tendida. Así pues, no quedaba más que eliminar a la minoría extremista, gente como Al-Qaida.

Por supuesto, la cosas no se han desarrollado como se pensaba. Así, el comportamiento reciente de Turquía constituye una ilustración perfecta de la futilidad de esta aproximación y de la superioridad del modelo propuesto por Huntington. Según la visión de los defensores de un “Mundo único”, Turquía es un islote de moderación musulmana en un océano de extremismo. Es sobre la base de este análisis que varios presidentes americanos sucesivos han presionado a la Unión Europea para que acepten integrar a Turquía en sus filas.

Esa ilusión acaba de saltar en pedazos. Hace un año, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, felicitaba por su reelección al presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, quien había conservado la presidencia sólo gracias a un fraude masivo y manifiesto. Posteriormente, Turquía se posicionó del lado de Brasil para perjudicar los esfuerzos americanos apuntando a reforzar las sanciones impulsadas por la ONU para detener el programa nuclear iraní. Aún más recientemente, Turquía ha esponsorizado la “flotilla humanitaria” destinada a romper el bloqueo israelí de Gaza y así ofrecer a Hamas una victoria sobre el plano de las relaciones públicas.

Ciertamente, aún quedan en Estambul laicos que continúan luchando por la herencia de Atatürk. Pero ellos ya no controlan ninguno de los ministerios clave y el control que ejercía el ejército está en trance de perecer. Hoy en Estambul se evoca abiertamente una “alternativa otomana” que les sitúe en la época en la que el sultán reinaba sobre un imperio que se extendía desde África del Norte y el Caúcaso.

¿Si no se puede contar con Turquía para potenciar una aproximación a Occidente, qué otro país del mundo musulmán podría jugar ese papel? Todos los países árabes salvo Irak – con una democracia precaria impuesta por los EEUU – están dirigidos por déspotas de parecida calaña. Y los grupos de la oposición que pueden beneficiarse de un sostén significativo entre las poblaciones locales están todos dirigidos por organizaciones islamistas, tales como la Hermandad Musulmana egipcia.

En Indonesia y Malasia, los movimientos islamistas ya están reclamando la generalización de la sharia. En Egipto, el tiempo de Hosni Moubarak se está acabando. ¿Y si los EEUU sostiene a su hijo para sucederle, no se apresurará el mundo musulmán a acusar a la administración Obama de doble rasero, ya que lo que se habilitó para Irak no parece desearse para Egipto? Ahora bien, en el caso de que hubiera unas elecciones que fueran libres y transparentes, una victoria de la Hermandad Musulmana no es excluible. ¿Argelia, Somalia, Sudán? Es difícil citar a un solo estado de mayoría musulmana que se comporte de acuerdo con el escenario del “Mundo único”.

La mayor ventaja del modelo de relaciones internacionales de Huntington es que refleja al mundo tal como es, y no tal como desearíamos que fuera. Nos permite distinguir los amigos de los enemigos y nos ayuda a identificar los conflictos internos de las diferentes civilizaciones, en particular la rivalidad histórica entre árabes, persas y turcos por el dominio del mundo islámico.

Sin embargo, dividir para reinar no puede constituir nuestra única política. Debemos tomar conciencia de que la progresión del Islam radical resulta en buena parte fruto de una poderosa campaña de propaganda. Según un informe de la CIA de 2003, los saudíes han invertido durante los últimos tres decenios al menos 2.000 millones de dólares por año para propagar su versión fundamentalista del Islam. La reacción de Occidente a la hora de promover su propia civilización ha sido despreciable.

Nuestra civilización no es indestructible: debe ser activamente defendida. Esa es la principal lección de Huntington. El primer paso para conseguir la victoria ante el choque de civilizaciones que se avecina es comprender la manera por la cual la parte adversa lleva a cabo su combate, y desembarazarnos de la ilusión de un “Mundo único”.

Labels: ,

Inquietantes colonos - Adam Kirsch - Tablet



Cualquiera que se haya sido afectado o molesto por el debate sobre el futuro del sionismo liberal provocado por el artículo de Peter Beinart en el New York Review of Books, debe apresurarse a leer “The Settlers. And the Struggle over the Meaning of Zionism” (Colonos. Y la lucha por el significado del sionismo), el nuevo libro del periodista y profesor israelí Gadi Taub. En el centro de su corta, lúcida y meditada obra, una breve historia del movimiento de los colonos judíos religiosos que se han asentado en Cisjordania con la convicción de que tienen la misión divina de recuperar toda la tierra prometida a los patriarcas en la Biblia.

Numéricamente, no representan un grupo significativo, Taub lo estima entre 100.000 y 130.000 personas, lo que representa "a menos de un 1,5% del total de la población de Israel", y aún menos de la mitad de la población judía en los territorios ocupados (Muchos de los colonos, como señala Taub, no son religiosos, pero se han sentido atraídos por los territorios para "obtener una vivienda más barata e incentivos económicos del gobierno"). Pero las convicciones radicales de estos colonos, su papel en la conformación de las políticas de los gobiernos israelíes y las acciones terroristas de algunos de sus miembros, los convierten en fundamentales para todas las cuestiones relacionadas con la identidad israelí. Es por eso que el subtítulo de la obra de Taub se refiera a "la lucha por el significado del sionismo" y vuelve tan oportuno su libro, en un momento en el que muchos judíos americanos encuentran incierto ese significado.

Taub comienza recordándonos que el sionismo bien entendido es un movimiento liberal. No es nada más ni nada menos que, en palabras de la Declaración de Independencia de Israel, la creencia en "el derecho natural del pueblo judío a ser dueño de su propio destino, como todas las demás naciones". La experiencia judía en Europa, especialmente en los siglos XIX y XX, convenció a los primeros sionistas de que sólo en un estado judío soberano donde practicar la propia autodeterminación sería posible. De hecho, esa misma creencia inspiró a todos los pueblos de la Europa oriental, desde los lituanos a los griegos.

Se dice a menudo, como reproche a Theodor Herzl y a los demás fundadores del sionismo, que su afán por establecer un estado judío en Palestina les llevó a ignorar la existencia de los árabes que vivían allí, ya que creían en "una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra". De hecho, como señala Taub, ese no fue en absoluto el caso. Desde Herzl en adelante, los sionistas fueron conscientes de que cualquier Estado judío tendría que incluir inevitablemente a una gran minoría árabe, y la legislación fundadora de Israel estableció derechos colectivos para las minorías, así como una igualdad jurídica. Como relata Taub, este ideal de un Israel que es a la vez judío y democrático no estuvo totalmente a la altura por diversas razones. Pero no fue hasta 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza tras la Guerra de los Seis Días, cuando ese mismo ideal se convirtió en el objeto de una grave amenaza. Desde entonces, ha existido un gobierno a dos niveles: una democracia propiamente dicha en Israel, y un gobierno militar con duras medidas de subordinación para los árabes habitando en los territorios ocupados.

El peligro filosófico de la Ocupación - por no hablar de los otros peligros diplomáticos, militares y económicos – es que su carácter antiliberal contagió a ese propio sionismo liberal retrospectivamente, haciendo que se olvidara su propia historia. Este es, señala Taub, el punto de vista de los "post-sionistas" en Israel y la visión de gran parte de la izquierda en Europa y América: que "el sionismo nunca fue democrático y que la idea misma de un estado judío y democrático es una contradicción en los términos”. Irónicamente, afirma Taub, esto es también lo que opina el movimiento de los colonos religiosos. La diferencia estriba en que, mientras los anticuerpos antisionistas quieren resolver esa supuesta contradicción haciendo que Israel deje de ser judío, (la llamada "solución de un único Estado"), los colonos quieren su propia solución, una en la que Israel dejaría de ser democrático. Porque, como escribe Taub, "el concepto de un Estado judío y democrático deja de tener sentido si los judíos no conforman una clara mayoría", y un Israel en posesión permanente de Cisjordania, con el tiempo inevitablemente acabaría teniendo una mayoría no judía.

La razón por la cual los colonos religiosos pueden hacer frente a esta perspectiva con ecuanimidad es porque ellos no son demócratas, sino fundamentalistas y teócratas. Esto resulta muy explícito en algunos de los asentamientos, observa Taub. Para el rabino Zvi Yehuda Kook, el teólogo jefe del "sionismo religioso redentor", "El Todopoderoso tiene sus propia agenda política, según la cual se funciona políticamente aquí abajo". Shlomo Aviner, jefe de una Yeshiva sionista religiosa, fue aún más lejos al afirmar que los asentamientos están "por encima de las consideraciones morales humanas", porque son el resultado de una orden directa de Dios. En realidad, escribe Taub, el judaísmo ha tenido históricamente poco que decir sobre el reasentamiento en la Tierra de Israel, con excepción de advertir en contra de ello. De acuerdo con un Midrash, cuando los judíos se exiliaron después de la destrucción del Templo, hicieron tres votos: "no acelerar el fin de los días (es decir, no hacer nada para acelerar la venida del Mesías), no subir al muro (es decir, no inmigrar a la Tierra de Israel y restablecer la Casa de David), y no rebelarse contra las naciones del mundo".

Para algunas sectas haredíes estas prohibiciones siguen prevaleciendo, por lo que algunos rabinos ultra ortodoxos se opusieron y siguen oponiéndose a la existencia del Estado de Israel (por ejemplo, Israel David Weiss de Neturei Karta, el rabino favorito de Mahmoud Ahmadinejad). Pero Zvi Yehuda Kook preferió seguir la llamada cuarta mitzvá (mitzvá dalet) de Najmánides, que sostenía que "se nos ordenó tomar posesión de la tierra que Dios dio a nuestros padres... y no abandonarla en manos de cualquier otra nación o dejarla en estado de desolación”. En las manos de Kook y de sus seguidores, esto se convirtió en uno de los más importantes mandamientos, tan urgente que justificaba sacrificar la vida o tomarla. Cuando Yigal Amir asesinó al primer ministro Rabin en 1995, su justificación es que Rabin había sido tildado de rodef (literalmente, "perseguidor de judíos") por algunos rabinos de los colonos, una designación halájica que significaba que estaba justificado matarlo.

Para Taub, el asesinato de Rabin marcó el punto de inflexión crucial en la historia del movimiento de los colonos. Se demostró sin lugar a dudas que la “única misión de los colonos era redimir la Tierra de Israel” y ello les colocaba en curso de colisión con la seguridad del Estado de Israel. Durante dos décadas, comenzando con la elección del Likud en 1977, esta distinción había sido elidida o ignorada: la expansión territorial fue la política desarrollada por los gobiernos conservadores israelíes con el fin de mejorar la seguridad nacional, ajustándose así convenientemente los objetivos de seguridad con los objetivos religiosos de los colonos. Pero cuando Ariel Sharon, a quien Taub describe como "el patrón de los colonos", decidió que Israel debía retirarse de Gaza, quedó claro que esta alianza política había terminado. En última instancia, todas las facciones del sector laico y el grupo mayoritario dentro del sionismo religioso creen que una existencia segura del Estado judío es más importante que el control de la tierra prometida a Abraham, Isaac y Jacob.

El problema más grande, el cual los colonos sólo comienzan ahora a abordar, es cómo traducir ese consenso (laicos y grupo mayoritario del sionismo religioso) en políticas reales. Porque, como reconoce Taub, los propios colonos nunca han sido lo suficientemente numerosos y poderosos como para dictar sus políticas a los gobiernos de Israel. Cuando Israel alentó los asentamientos en los Territorios Ocupados se debió a que el gobierno creía que esta política, en última instancia, fortalecía al Estado y le dotaba de una mayor seguridad. Esta política ha demostrado ser un gran error, y no hay duda de que la mayoría de los israelíes se alegrarían actualmente de ver como la mayoría de Cisjordania y la Franja de Gaza pasan a manos de un gobierno palestino moderado.

Pero no hay perspectivas inmediatas de la emergencia de ese tipo de gobierno, más aún con el reciente destino de Gaza, donde la retirada israelí llevó finalmente al poder a Hamas y a un aluvión de ataques con cohetes contra los civiles del sur de Israel, lo que hace que una posible retirada de Cisjordania parezca aún menos probable. "A pesar de su poder económico y militar”, afirma Taub, "Israel se ve incapaz de sustraerse por si mismo de los territorios y evitar así deslizarse por la pendiente resbaladiza de un binacionalismo". El título del último capítulo de Taub es "Conclusión: ¿Y ahora qué?", y él tampoco se ve capaz de responder a dicha pregunta. Pero “The Settlers” también nos recuerda poderosamente esos valores que el sionismo debe preservar si desea seguir siendo digno de su gran historia.

Labels: ,

Sunday, August 29, 2010

Contra la ficción histórica. Israel no es un Estado colonialista - Dore Gold - TNR



El argumento de que Israel es una entidad colonialista es a menudo utilizado para socavar la legitimidad del Estado judío. El tema ciertamente ha calado en el mundo académico occidental, casi sin apenas crítica. Durante décadas, se ha empleado contra Israel en un foro internacional tras otro. En 1973, la Asamblea General de la ONU dio el impulso inicial a esta idea cuando condenó la "alianza impía entre el colonialismo portugués, la Sudáfrica racista y el sionismo e imperialismo israelí".

Esa asociación de Israel con regímenes colonialistas preparaba el escenario para que en 1975 se adoptara la resolución más insidiosa jamás adoptada por la Asamblea General en contra de Israel, cuando declaró que el sionismo era una forma de racismo. Ayudó para ello el bloque afro-asiático cimentado detrás de la resolución y el movimiento para deslegitimar a Israel. Así, cuando en 1991 la Asamblea General finalmente revocó esa resolución, las comparaciones entre el sionismo y el colonialismo persistieron, y podría decirse que resultaron aún más estridentes.

Hablando en Johannesburgo en 2008, Azmi Bishara, el ex miembro de la Knesset (y huido de Israel para no hacer frente a las acusaciones de espionaje a favor de Hezbollah), demostró versión que acusar a Israel de ser una entidad colonialista tiene una verdadera utilidad política. Bishara, que hoy no se pierde una oportunidad para cuestionar la legitimidad de Israel ante cualquier público extranjero, desarrolló dos puntos para demostrar que Israel era un Estado de apartheid: primero, Israel practicaba la separación racial, y segundo, se trataba de un producto del colonialismo.

Por supuesto, cualquier persona que visita las salas de emergencia de los hospitales de Israel, o las aulas de cualquier universidad israelí, o las cabinas de votación en un día electoral, por no hablar de la propia Knesset, verá mezclados a médicos, pacientes, docentes, estudiantes, votantes, parlamentarios..., tanto judíos como árabes, de una manera tal que contradice por completo la carga del apartheid. Eso le deja a Bishara, para su particular negocio, únicamente con la reclamación de colonialismo.

A diferencia de la acusación de una separación racial, la etiqueta "colonialista" no puede ser refutada simplemente echando un vistazo al Israel moderno. Se trata de una acusación histórica acerca de cómo llegó a existir Israel: en efecto, equivale a la afirmación de que Israel fue establecido como un puesto avanzado de otro poder lejano que se impuso en el territorio y a sus habitantes originarios. Pero el hecho es que mientras el Israel moderno sucedió al Mandato Británico de Palestina de 1922, no fue creado ni por los británicos ni por ninguna otra potencia ocupante.

Los judíos ya estaban afirmando su derecho a la la autodeterminación mucho antes de que británicos y franceses desmantelaran el imperio otomano. Por ejemplo, el pueblo judío ya era mayoritario en Jerusalén desde 1863. Décadas más tarde, Gran Bretaña y el resto de la Liga de Naciones consideró los derechos de los judíos en Palestina más allá de su poder de otorgar esos derechos, sobre todo porque ya estaban allí para ser aceptados. Así, la Sociedad de Naciones dio reconoció "la conexión histórica del pueblo judío con Palestina". En otras palabras, se reconocía un derecho pre-existente. Inclusive hizo un llamamiento para "reconstituir" el hogar nacional de pueblo judío. Y los derechos reconocidos por la Sociedad de Naciones en 1922 fueron preservados por su organización sucesora, las Naciones Unidas, que en el artículo 80 de su Carta reconocía todos los derechos de los Estados y pueblos existentes antes de 1945.

La acusación de que Israel tiene raíces coloniales debido a su conexión con el Mandato Británico es irónico, ya que la mayoría de los estados árabes deben sus orígenes a la entrada y el dominio de la zona por parte de las potencias europeas. Antes de la Primera Guerra Mundial, los estados árabes de Irak, Siria, Líbano y Jordania no existían, pues sólo eran distritos del Imperio Otomano con diferentes nombres. Se convirtieron en estados como resultado de la intervención europea, con la imposición británica de la familia Hachemita en el poder en dos de esos países.

Arabia Saudita y los pequeños estados del Golfo, por su parte, surgieron de los tratados que sus líderes firmaron con Gran Bretaña. Por medio de esos tratados, los británicos reconocieron la legitimidad de las familias árabes locales para gobernar lo que se convirtió en los estados de Kuwait, Bahrein y Qatar. Un tratado similar por parte británica con la familia al-Saud en 1915, sentó las bases para la aparición eventual de Arabia Saudita en 1932.

Por otra parte, durante la Guerra de Independencia de Israel, los ejércitos árabes se beneficiaron directamente de las armas y de la formación europea, e inclusive de su mano de obra. La Legión Árabe luchó inicialmente en Jerusalém con oficiales británicos, mientras que los cielos de la península egipcia del Sinaí estuvo protegido de la incipiente fuerza aérea israelí por la Royal Air Force. De hecho, aviones israelíes y británicos se enfrentaron en 1949.

William Roger Louis, uno de los historiadores más destacados de la estrategia imperial británica, descubrió un documento muy revelador del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, y que pone en relación a Israel con la perspectiva que tenían las potencias coloniales europeas sobre su nacimiento. En su libro de 1984, "The British Empire in the Middle East, 1945-1951", describe una reunión celebrada el 21 de julio de 1949 por los altos funcionarios británicos al final de la Guerra de la Independencia de Israel. Sir John Troutbeck, jefe de la Oficina británica en Oriente Medio, dijo lo siguiente: "Estábamos en condiciones de controlar a los gobiernos árabes pero no a Israel". A continuación, expresó su temor de que "los israelíes pudieran arrastrar a los Estados árabes hacia un bloque neutral e incluso intentar hacernos salir de Egipto". El documento original del Foreign Office también expresaba su preocupación de que los británicos perdieran sus bases aéreas en Irak. En 1956, Israel hizo brevemente causa común con Gran Bretaña y Francia contra el Egipto de Nasser, pero esto no podía alterar el hecho de que, para los poderes imperiales, Israel era un obstáculo, no un puesto avanzado.

Sin embargo, en los últimos años hemos comprobado como el esfuerzo para retratar a Israel como una entidad colonial se ha expandido. Para muchos portavoces de los palestinos, en particular, fue y es importante negar los lazos históricos del pueblo judío con su tierra, por lo que lo presentan como llegado recientemente a la región, en una empresa colonialista y en contraste con los palestinos, presentados como la población nativa auténtica.

Este esfuerzo llegó a su mayor auge cuando Yasser Arafat negó que ningún Templo hubiera existido alguna vez en Jerusalém, y ello a finales de julio del 2000 en la Cumbre de Camp David y ante el presidente Clinton. Muchos de sus lugartenientes, de Saeb Erekat a Mahmoud Abbas, han retomado después ese mismo tema. Hablando el 12 de noviembre de 2008 en una Asamblea General para el "Diálogo de las Religiones y las Culturas", el primer ministro palestino, Salam Fayyad, habló de las conexiones históricas del Islam y el cristianismo con Jerusalém, pero muy notablemente no dijo una sola palabra sobre las relaciones del judaísmo con la Ciudad Santa.

En ese mismo sentido, Arafat solía decir a las audiencias occidentales que los palestinos son descendientes de los jebuseos (pueblo cananeo que controlaba Jerusalém antes de su toma por los hebreos), así pues con muy antiguas raíces sobre esta tierra. Pero dentro de la sociedad palestina, se reafirma el propio estatus social y político alegando ser un relativo recién llegado, es decir, se afirma con orgullo que sus antepasados provenían de las familias árabes que acompañaron al segundo califa Umar ibn al-Khatttab cuando conquistó y colonizó la Palestina bizantina en el siglo VII. Incluso en ese momento, los judíos eran probablemente mayoritarios, tal vez junto con los samaritanos, seiscientos años después de que los romanos destruyeron el Segundo Templo y la antigua comunidad judía. Así se desprende de la monumental obra de 800 páginas del profesor Moshe Gil, "A History of Palestine: 634-1099".

Conocer la verdad nunca ha sido el objetivo de aquellos que tratan de pintar a Israel con un pincel colonialista. Ellos sólo se han dedicado simplemente a concluir que los judíos llegaron como una fuerza completamente ajena a Palestina para hacer avanzar los intereses europeos, en lugar de verlos como un pueblo que recuperaba su patria histórica, donde tenían profundas raíces autóctonas.

Fuente: TNR

Labels: , ,

¿Están los jóvenes judíos americanos más alejados de Israel? - Shmuel Rosner - JPost


Conexión a Israel de los judíos americanos


Conexión a Israel de los judíos americanos por edad, incrementándose con esta


El soporte de los EEUU a Israel es... (votantes americanos en su conjunto y judíos americanos)

Un nuevo estudio (Brandeis University - Cohen Center for Modern Jewish Studies) sobre el "apego de los judíos americanos" a Israel encuentra que:
Los encuestados menores de 45 años parecen tener menos probabilidades de sentirse conectados con Israel, pero no menos probable de considerar a Israel como importante para su identidad judía. En la medida que las diferencias por edad no son nuevas - los encuestados más jóvenes siempre han estado menos apegados a Israel en las encuestas realizadas a intervalos regulares durante los últimos 24 años -, el estudio atribuye esas diferencias a las diversas etapas del ciclo de vida en lugar de a un posible relevo generacional.

Esto encenderá el debate, pero también generará mucho interés este año, debido al artículo de Peter Beinart (que hacía referencia a un alejamiento de los judíos americanos liberales de Israel, y en especial de los más jóvenes, a causa de sus políticas). Pero incluso antes de la controversia desatada por Beinart, hay una pregunta en curso en cuanto a si los jóvenes judíos americanos realmente se sienten más alejados de Israel que sus padres, y si lo están, ¿cuál es la razón?. Algunos dicen que es a causa de la política de Israel. Pero la mayoría de los estudiosos tienden a estar en desacuerdo con este punto de vista simplista. Algunos dicen que sin duda afecta el mayor número de matrimonios interreligiosos. Algunos piensan que no es así, y que si fuera así, volvería a incrementarse su sentimento de apego a Israel con los años, como demuestran las estadísticas.

Labels: ,

El mito de la Islamofobia en los EEUU - Elder Of Ziyon



La portada de la revista Time de la semana pasada hace una pregunta sencilla: "¿Es América (EEUU) islamofóbica?".

Jonah Goldberg, escribiendo en Los Angeles Times, demuestra que el número de incidentes de sesgo anti-islámico en los EEUU alcanzó su punto máximo en el 2001 por razones obvias, y luego se desplomó en 2002, y nunca después ha remontado.

Por eso fui a la página del FBI para revisar sus estadísticas de delitos por odio religioso para el período 2004-2008, las más recientes publicados. Sus datos demuestran que la tendencia de los delitos por odio anti-islámico está a la baja:



El número de incidentes, combinados los cincuenta estados, no parece ser demasiado alarmante. Uno podría hacer girar la noticia sobre el enorme aumento de los delitos por odio anti-ateo, ya que se elevaron de 6 a 14 en 2008, un aumento del 133%.

Por cierto, he mantenido deliberadamente ese conjunto de datos en ese gráfico parcial, y es que si agregaba los delitos por odio anti-judío en los Estados Unidos estos se salían del gráfico:



¿Se imaginan que la revista Time cubriera con una historia de portada el número relativamente elevado, e incrementándose, de delitos antisemitas en los Estados Unidos (en el mismo momento en que los delitos anti-islámicos van hacia abajo)?

Por supuesto que no. Como señala Goldberg:
¿Por qué no estamos hablando sobre el clima anti-judío en los Estados Unidos?

Porque no lo hay. Y tampoco hay un clima anti-musulmán. Sí, hay mucha retórica demasiado ardiente en Internet. Por supuesto, a algunos estadounidenses no les gustan los musulmanes. Pero si ves la televisión o las películas o lees, por ejemplo, la página editorial del New York Times - no hace falta recurrir a los blogs de izquierdas habituales - usted verá, leerá o escuchará un fanatismo mucho más abierto contra los cristianos evangélicos (en blogspeak, el ala "taliban" del Partido Republicano) que contra los musulmanes.
En otras palabras, la historia de la portada del Time no está tratando de descubrir una verdad, sino más bien está tratando de ocultar otra. La "Islamofobia" es una exageración que ha sido difundida por los dirigentes políticos musulmanes dentro de las agendas diarias.

En Nueva York, el mismo lugar donde unos terroristas islámicos asesinaron a cerca de 3.000 personas, el número de delitos anti-islámicos en el 2008 fueron 6. El número de delitos antisemitas ese mismo año alcanzó la cifra de 129.

En la liberal y tolerante California, también en 2008, hubo 11 delitos por odio anti-musulmán, es decirr, menos de uno al mes. ¿Los delitos antisemitas? 294.

Vean ahora una estadística del FBI de incidentes por odio en el 2008, no necesariamente debido a un odio religioso.



Así pues, la respuesta a la pregunta de la portada del Time es un rotundo "no".

En contexto, la llamada "islamofobia" es prácticamente inexistente, sólo el 1,3% de todos los delitos por odio religioso, que son a su vez un porcentaje ínfimo de todos los delitos en los Estados Unidos.

Todos los delitos por odio religioso de deben tomar en serio, pero no es de recibo exagerar una parte de ellos mientras que por otro lado se minimizan otros que exceden con mucho a los tan destacadamente reseñados.

Fuente: Elder Of Ziyon

Labels:

Ejercicio de agudeza mental: ¿Cuál es el peor insulto que Fatah puede lanzar contra Hamas? - Elder of Ziyon



El portavoz de Fatah, Ahmed Assaf se ha despachado atacando a Hamas, algo no tan raro, ya que ocurre con cierta regularidad.

Pero cuando Fatah insulta a Hamas, no es por lo general debido a que sea una organización terrorista sedienta de sangre. Sus críticas a Hamas se dirigen a que no es lo suficiente terrorista contra Israel.

En este caso, Assaf se burla de Hamas por cooperar con el odiado enemigo sionista, e inclusive, por reunirse con él para negociar.

El portavoz de Fatah afirma que Hamás está negociando las fronteras provisionales de un estado árabe palestino con Israel y que Hamas se ha comprometido a detener los atentados terroristas para que así sus amos sionistas estén contentos. Además, afirma que Hamas estaba siguiendo las órdenes de Israel cuando destruyeron la mezquita del movimiento fundamentalista Jund al-Allah el año pasado, matando a 28 personas. Del mismo modo, una reciente iniciativa de Hamás de confiscar todas las armas ilegales en Gaza también serviría a los intereses israelíes, así como su alto el fuego de facto desde la guerra de Gaza.

A pesar de que la OLP, dominada de facto por Fatah, ha aprobado oficialmente unas negociaciones directas con Israel, el portavoz de Fatah reprueba regularmente a Hamas por hacer presuntamente lo que la OLP ha estado haciendo, de vez en cuando, durante 17 años.

¿Cómo se puede esperar una verdadera paz cuando del otro lado, y de forma rutinaria, se insultan entre ellos acusándose y echándose en cara ser demasiado pacíficos?

Fuente: Elder Of Ziyon

Labels:

Saturday, August 28, 2010

¿Está la izquierda israelí instalada en la negación (de las verdaderas causas del conflicto)? - Moshé Dann - Ynet

Durante un debate celebrado el martes pasado entre el ex diputado del Meretz, Yossi Beilin, arquitecto de la izquierda de los Acuerdos de Oslo, y el diputado del partido de extrema derecha Unión Nacional, Arie Eldad, este último cuestionó el esquema elaborado por Beilin para avanzar hacia el establecimiento de un estado árabe palestino y su premisa fundamental.

"Esta no es una disputa territorial", afirmó Eldad, "sino una teológica, una guerra religiosa. Los árabes consideran a Israel como una tierra Wakf (bajo la autoridad musulmana) y por lo tanto no pueden y no van a reconocer un Estado controlado por infieles judíos bajo ninguna circunstancia".

Beilin rechazó esto como un "argumento filosófico", y se negó a responder. "Yo estoy aquí como un experto técnico", insistió. Eldad ofreció una especie de modelo médico a la hora exponer su visión del problema: Un médico receta antibióticos a un enfermo pero su diagnóstico es incorrecto, y el paciente sigue enfermo. Esto explica por qué los esfuerzos para alcanzar un compromiso con los árabes no han funcionado, y no lo conseguirán.

Según Eldad, siempre y cuando se nieguen a reconocer el derecho a existir de un estado judío y continúen sin aceptar el derecho de los judíos a su autodeterminación nacional, dos creencias y elementos fundamentales, las negociaciones de paz no sólo no funcionarán, síno que será imposible comnseguir la paz.

La negativa de Beilin a aceptar de entrada ese supuesto operativo, su enfoque exclusivo sobre los ajustes técnicos, el intercambio de tierras, las transferencias de poder, etcétera, se basan en la creencia de que un día los árabes va a cambiar y aceptarán a Israel. Para que eso suceda, sin embargo, se requeriría un cambio sin precedentes a nivel teológico.

Incluso si un laico, un líder árabe palestino "moderado", aceptará dicho supuesto, como Eldad sugirió, sería rápidamente despachado por los elementos radicales mucho más numerosos y poderosos. La negativa de Beilin a la hora de valorar la importancia de las cuestiones teológicas es comprensible, pues significaría que los ajustes técnicos son insuficientes.

Para esquivar esos elementos críticos, están las demandas de un derecho "al retorno palestino" a Israel, la expulsión de todos los judíos del territorio bajo el control de la AP, el apoyo a la incitación y al terrorismo, demandas que en definitiva evitan cualquier verdadero proceso de paz y alientan la resistencia palestina.

El dilema de Beilin - y de la izquierda en general - es que al permitir, al no encarar de entrada, que los problemas "teológicos" y "filosóficos" se inmiscuyan en la discusión, se amenaza a cualquier solución basada sólo en las propuestas técnicas. La realidad del conflicto es que el anatema árabe-musulmán a la existencia de un estado judío es un elefante en la cacharrería de un posible acuerdo. Si no hay forma de conciliar estos axiomas básicos, se deja a Israel en un estado de conflicto permanente.

Beilin quiere evitar esta situación ofreciendo concesiones, con la esperanza de que en algún momento en un futuro lejano, árabes y musulmanes acepten la existencia de Israel. Eldad prefiere mantener las ventajas estratégicas de Israel, con la esperanza de que nuestros enemigos se cansen del conflicto, o asuman su derrota, y, finalmente, aprendan a convivir con Israel.

Pero, si la izquierda está instalada en la negación de las verdaderas intenciones y creencias de los árabes y musulmanes, Beilin podría contestar que la derecha está instalada en la negación acerca de la capacidad de Israel para resistir a la presión de la comunidad internacional para que "ponga fin a la ocupación", al creciente aislamiento y demonización, a la "bomba demográficas árabe" y a su futuro como Estado democrático.

Eldad carga contra la izquierda representada por Beilin por sus políticas ciegas y suicidas; Beilin carga contra la derecha dura representada por Eldad porque sus políticas amenazan el futuro del Estado. La cuestión no parece estar en quien tiene mayor potencial de éxito, sino en quien tiene menor potencial de llevarnos a un desastre. Y qué opciones permiten la supervivencia.

Estos son los parámetros para los líderes israelíes y árabes que interactúan entre sí y con la comunidad internacional. Ninguna de las partes puede darse el lujo de seguir negando la realidad, con independencia de cómo sea percibida. Su capacidad para llegar a un acuerdo con la realidad será una medida de su éxito.

La antipatía árabe hacia los judíos e Israel, guste o no, es una realidad, y no desaparecerá con el intercambio de tierras o con las concesiones, y esto no es "irrelevante", tal como Beilin nos quiere hacer creer. El peligro de la negación es que lleva al engaño, a las falsas esperanzas, y, en última instancia, a la desesperación y a la violencia en ocasiones. Ya hemos estado ahí, nosotros podemos hacerlo mejor con los ojos bien abiertos.

Beilin esquivó todas las cuestiones importantes que han afectado a las negociaciones desde hace décadas: la legitimidad de Israel, el fin del terrorismo, los refugiados árabes, y Jerusalém. Después de tantos fracasos, uno pensaría que se habría enterado de algo.

Labels: ,

Thursday, August 26, 2010

Ir a por uvas... Goytisolo y Cervantes - Abelardo Linares

Carta al Director del Global:

En su artículo Cervantes y el mundo musulmán, publicado en el último número de Babelia, nos cuenta Juan Goytisolo, glosando el cautiverio de Cervantes, que "el Argel que conoció nuestro primer escritor se hallaba en las antípodas de la España tridentina e inquisitorial de Felipe II" y que "la ciudad acogía a gentes de todas las procedencias, religiones y lenguas: era una encrucijada de etnias y de culturas".

Ahora que acaban de ser liberados (o mejor, redimidos, como en los tiempos de los padres mercedarios, aunque por manos seculares) dos cooperantes catalanes que han pasado unos cuantos meses en manos de Al-Qaeda, quizás no esté de más puntualizar un punto con bastante punta: que si bien el Argel de los siglos XVI y XVII, que acogía a gentes de todas las procedencias, religiones y lenguas, era realmente una encrucijada de etnias y culturas, lo era, en muchos sentidos, al modo en que (por poner un ejemplo relativamente cercano) lo fueron los campos de concentración nazis, en los que también podían encontrarse prisioneros o cautivos de todos los países de Europa y sus múltiples etnias, religiones y lenguas.

A finales del siglo XVI había en Argel unos 30.000 esclavos cristianos procedentes de las rapiñas y piraterías argelinas por todo el Mediterráneo, España e Italia en especial, y también por el Atlántico, hasta Inglaterra y los países nórdicos, incluida Islandia. En aquel tiempo, hay que reconocerlo, España era un país tridentino e inquisitorial y Argelia o Argel, un país pirático y su principal negocio la esclavitud y el rescate. Finalmente, se queja en su escrito Goytisolo de que muchas de las interpretaciones y glosas de los años argelinos del autor de El Quijote sean "reductivas e interesadas - conforme a la perspectiva ideológica desde los (sic) que se sitúa el intérprete o glosador - ". ¡No sabe bien el propio Goytisolo cuánta razón tiene.

Labels:

Síndrome de desorientación por el sionismo - Elliot Jager - Jewish Ideas Daily



Un ardiente resentimiento, rayando en la paranoia política, es palpable en ciertos sectores de la izquierda israelí en estos últimos días. En todas partes, al parecer, poderosos enemigos están conspirando para minar los centros de influencia cultural que los izquierdistas han considerado durante mucho tiempo como propios, y por ello, ajenos a todo tipo de crítica. Su respuesta tiene un gran parecido con el fenómeno que aconteció a la izquierda americana y que el columnista Charles Krauthammer tituló de manera memorable "Síndrome del desequilibrio por Bush".

Un reciente desafío a la hegemonía de esa izquierda es una propuesta de ley que ahora serpentea a través del proceso legislativo de la Knesset. El proyecto de ley, impulsado en parte por un informe independiente sobre determinados grupos de presión israelíes, entre los que se incluía Peace Now y B'Tselem, exigiría a las diversas organizaciones políticas y de asistencia revelar cuánto dinero reciben de países extranjeros. A primera vista, esto parece bastante irreprochable: en los EEUU, la Ley de Registro de los Agentes Externos estipula desde hace tiempo que los nacionales contratados para promover los intereses políticos de un titular extranjero deberán declarar su relación. La ley israelí requiere, en cambio, que se comuniquen las donaciones de Estados extranjeros y de las fundaciones de índole estatal extranjeras.

Otro desafío proviene de una nueva y popular organización estudiantil llamada Im Tirtzu. Ésta organización, que insiste en que su plataforma política es de centro, ha declarado su intención de instar a los donantes judíos de la diáspora a que reconsideren su apoyo a las universidades israelíes cuyos departamentos de Humanidades y de Ciencias sociales sean bastiones antisionistas, y cuyos enseñantes y titulares trabajen para impulsar la campaña de boicot, desinversión y sanciones contra el estado judío. El grupo también insta a los propios estudiantes a evitar los departamentos académicos que silencian o intimidan a aquellos estudiantes y profesores que expresan convicciones sionistas.

Por último, un meticuloso, mordaz y bien documentado informe de 141 páginas, "Post-sionismo en las Universidades israelíes", publicado por el Institute for Zionist Strategies, un think tank conservador, ha encontrado que casi todos los departamentos de Ciencias sociales y Humanidades de las universidades israelíes están dominados por enseñantes que defienden posiciones radicales de izquierda y que convierten en anatema las corrientes políticas mayoritarias de la opinión pública israelí. El informe dice que la situación es especialmente grave en las universidades de Tel Aviv y Ben-Gurion, donde casi todos los profesores de sociología son de orientación "post-sionista" - en realidad antisionistas -.

A cada una de estas iniciativas, la izquierda ha respondido presa del pánico y sin cuestionar o rebatir los hechos y argumentos expuestos, sino gritando llena de indignación y acusando a los críticos de participar en un intento de censura e intimidación, y para asustar aún más han utilizado constantemente el término "macartismo".

Así, el New Israel Fund (fundación muy criticada de la izquierda israelí por financiar a ONG's israelíes que abiertamente tienen una agenda anti-Israel), tomando prestado su propio camino desde el final del demagogo playbook de Wisconsin, ha denunciado a Im Tirtzu como una asociación "ultra-nacionalista" y "extremista", y como prueba definitiva de la vileza de la organización, de recibir dinero de los cristianos evangélicos. El presidente de la Universidad Ben Gurión ha acusado a Im Tirtzu de participar en una "cacería de brujas", el presidente de la Universidad de Haifa ha protestado por lo que representa una politización de la Universidad (sólo ahora), y Yossi Sarid, ex presidente del partido Meretz, ha arremetido contra el grupo por ser una "pandilla de matones". Finalmente, el presidente de la Universidad de Tel Aviv ha dicho despectivamente: "Es imposible dividir el mundo en sionistas y antisionistas".

Este presidente parece haber canalizado la ira de los editores del Haaretz, el periódico de izquierdas más influyente y el que ha dedicado una mayor cobertura y plasmado un mayor enojo por como se desarrollaban las denuncias contra esos departamentos de las universidades. Y es que verdaderamente existe una izquierda sionista en Israel, aunque su fuerza declina cada vez más, pero el papel de los editores del periódico ha virado impredeciblemente entre apoyar la tendencia aún sionista y exponer una línea de empatía con la tendencia antisionista, contribuyendo así a la confusión de definiciones aparentemente respaldada por el presidente de la universidad de Tel Aviv. En su propia y acalorada explosión anti Im Tirtzu y anti Institute for Zionist Strategies, el Haaretz se refiere a sus directores como "comisarios políticos", dice que su trabajo es "vergonzoso" y que sus objetivos son "sembrar el miedo... y socavar la libertad de expresión". En cuanto a lo de respetar las opiniones mayoritarias de la opinión pública israelí, el Haaretz frunce su nariz de forma patente y disgustada, y alega en su editorial una "ilegítima distinción etnocrática".

¿Y ahora qué? Como nos sugiere la desquiciada naturaleza de estas reacciones, la izquierda en Israel está comenzando a temer que su indiscutible control de los principales centros de la elite cultural del país, puede comenzar a ser tan vulnerable como lo es ya su control sobre el poder político y la opinión pública (véanse su debacle reflejada en los resultados electorales en las dos últimas elecciones). Una cosa a observar será el comportamiento del resto de los sionistas de izquierda, y en particular si, como el Haaretz, ellos también desean proporcionar una cobertura intelectual a un grupo de radicales abiertamente antisionistas. Otra cuestión es el comportamiento de los donantes de la Diáspora, y en particular cuanto les importa que ciertas áreas de las universidades israelíes hayan fomentado una cultura política hostil a la empresa sionista.

En cuanto a los que ahora desafían la hegemonía de la izquierda en el mundo académico y en otras áreas, su propio reto será la mejor manera de resucitar el ethos sionista de cuya destrucción han realizado un diagnóstico preciso y fiel.

Labels: , ,

Wednesday, August 25, 2010

No aprenden ni secuestrándoles... Y es que la "buena conciencia" y la "superioridad moral" tiene estas cosas



El asunto de los cooperantes catalanes solidarios adquiere cada vez más tintes ridículos y esclarecedores sobre la mentalidad de estos "viajeros hombres de progreso solidarios". Y es que tras hablar del sufrimiento soportado nada más llegar a casa, aparecen ahora unas imágenes grabadas por un canal mauritano donde el secuestrador, Omar Saharaui, al volante de un vehículo, y a su lado los secuestrados, Pascual y Vilalta, aparecen sonrientes y en animada conversación en la que los catalanes bromean con su secuestrador.

¿Síndrome de Estocolmo? Estos sujetos de progreso hace ya mucho tiempo que viven con, y de, su particular síndrome de Estocolmo, siempre estupendamente subvencionado, y ahora con el plus del pago del secuestro, suceso que les permitirá plasmar sus "proezas solidarias" en libros y quizás hasta en algún film. La solidaridad siempre recompensa a sus profesionales.

Adjunto a continuación dos despiadados artículos de Salvador Sostres aparecidos en El Mundo sobre nuestro "par de héroes" y sobre todos aquellos que viven de la cosa solidaria políticamente correcta y orientada. Sostres pasa por ser un catalanista/independentista de buena familia, elitista y bon vivant, pero al menos parece conocer bien a toda esta fauna que, compartiendo parecidos orígenes acomodados, han preferido el deporte subvencionado de la buena conciencia financiada políticamente... por todos nosotros, a nuestro pesar.


Que paguen su rescate - Salvador Sostres - El Mundo

Han sido finalmente liberados los dos cooperantes catalanes secuestrados en Mauritania desde noviembre. Parece que habrían sido intercambiados por uno de los condenados por su secuestro. Me alegro de que hayan vuelto, sobre todo por sus familias. Y espero que hayan aprendido algo.

Algo sobre el valor de la libertad, y sobre quien la defiende y quien la ataca. Algo para que sepan con quién tienen que ser solidarios la próxima vez. Quien son los buenos y quien son los malos.

Espero que hayan aprendido, también, los peligros de este turismo solidario que practicaron. La inutilidad de su ayuda y el peligro que se corre. Espero que la próxima vez no sean tan temerarios de escoger destinos turísticos donde la vida humana no vale nada. Si quieren ayudar, tienen colas de pobres cerca de su casa.

Espero que los dos chicos hayan tomado nota, también, de lo que nos ha costado liberarlos. De las gestiones diplomáticas y políticas que han sido necesarias, del precio del rescate que en su día se pagó y que además no sirvió para nada, y que por culpa de ellos, un secuestrador ha sido puesto en libertad y puede volver sin problema a cometer otras fechorías.

Espero que todo esto lo aprendan lenta y minuciosamente, tanto Roque como Albert. Que cuiden, en el futuro, un poco más la vida que les ha sido concedida, y que usen su libertad con más cerebro. Espero que sus ideas geopolíticas evolucionen con rapidez y no tengan tanta dificultad como antes de su secuestro para distinguir víctimas de verdugos.

Espero que trabajen duro para poder devolver el dinero que su liberación nos ha costado, en tanto que el secuestro era perfectamente evitable evitando ir a países de riesgo. Les secuestraron “fuera pistas” por decirlo en el argot del esquí, fuera de las pistas de la democracia y la libertad, y en un país al que no se tiene que ir si no quieres que te pasen cosas como esta.

Espero que paguen lo que nos ha costado liberarles, entre otras cosas porque sería muy cínico hacerse el solidario de la caravana mientras que esto, a los demás, nos cuesta una pasta.

Espero que crezcan, que se curen de su relativismo naïf, que se vuelvan personas normales y que dejen de molestarnos. Bienvenidos a casa.


No aprenden ni secuestrándoles - Salvador Sostres - El Mundo

Quieren volver. No aprenden. Cuando yo digo que son unos idiotas, mucha gente se enfada. Pero son unos idiotas. Es la idiotez general de la izquierda, que nunca aprende. La realidad le desmiente a cada paso, pero nunca aprende. Hasta cayó el Muro, pero no aprendieron nada.

Estos tontorrones de la oenegé solidaria, los que han sido liberados y los que dirigen la cosa desde Barcelona, viven de espaldas a la realidad y a lo que ocurre. Hay que ser muy tonto, pero que muy tonto, tonto de verdad, para decir que “el mejor homenaje a Roque y a Albert es organizar otra caravana solidaria inmediatamente”, que es lo que ha soltado el director de la oenegé, Francesc Osán.

Si hubieran comprendido algo, se habrían dado cuenta de que el mejor homenaje, para empezar, no hay que tributárselo a los dos secuestrados y liberados, sino a sus familias, que son quienes han sufrido sin tener ninguna culpa. Y al conjunto de los españoles, que son los que han pagado, también sin habérselo buscado.

Y por lo tanto el homenaje mejor, y más oportuno, es aprender a usar la inteligencia, y a ser generosos de un modo efectivo, a través de los cauces establecidos y seguros y no estas charlotadas de gente que se busca a ella misma en los dramas ajenos y que acaban no aportando ninguna ayuda y costando 7 millones de euros.

Pero es inútil decirlo y hasta gritarlo. La izquierda nunca aprende nada. La izquierda, como en una ocasión escribió Arcadi Espada, es una llamada perdida. No aprende nada. Ni tan siquiera de una experiencia tan dura y lamentable como un secuestro. No son héroes, son unos idiotas que se niegan a comprender como funcionan las cosas.

No han ayudado a nadie en nada y han perjudicado a mucha más gente de la que conocen. Y todo por el capricho de sentirse más solidarios. El director de la oenegé, en busca desesperada de protagonismo y de notoriedad, insiste en el error que tan dramáticas consecuencias ha tenido.

Mientras tanto, no he escuchado ni a los liberados ni a ningún miembro de Acció Solidària pedir perdón por el dolor causado ni por la terrible situación internacional en que España, por su culpa, ha quedado. No he escuchado a ninguno de ellos disculparse por haber obligado al Gobierno de España a negociar con terroristas, y a pagarles 7 millones de euros con los que van a financiar, seguro, nuevos actos demenciales. Ninguna conciencia del daño que nos han hecho, ninguna intuición del bien ni del mal.

Y lo que es aún más grave, tampoco he oído de las bocas de Albert ni de Roque, ni de ningún miembro de su oenegé, condena alguna al terrorismo de Al-Qaeda y lo que este terrorismo representa como amenaza para el mundo libre.

La izquierda no aprende nunca. No hay modo. Ni secuestrándoles.

Labels: ,

Sobre las vacaciones de algunos opinamos unos pocos


Joder, qué vacaciones. ¿Serán profesores en año sabático, o se han cepillado también las vacaciones blancas? Marchando otro mojito...

Labels:

¿Lapsus en Amnistía Internacional? Ni de coña. El jefe de Amnistía Internacional de Finlandia dice que Israel es un (el único) Estado basura.


Olvídense del Golem, esto es lo que hoy en día aterroriza a nuestros queridos progres solidarios (subvencionados, por supuesto). Mantengan lejos de estos malvados seres a las criaturas políticamente correctas y sostenibles, sal de la Tierra y estómagos agradecidos


El responsable de Amnistía Internacional de Finlandia dice que Israel es un estado basura (de mierda o escoria, elijan la traducción) - Benjamin Weinthal - JPost

BERLIN - El jefe de la rama finlandesa de Amnistía Internacional, Frank Johansson, dijo a The Jerusalem Post este martes que mantiene su afirmación de que Israel es un "Estado basura".

Escribiendo en su blog, que aparece en la web del tercer periódico más grande de Finlandia, Iltalehti, Johansson escribió el lunes que "un amigo mío que trabaja en Israel se encontraba de visita y mientras colacábamos madera en el cobertizo, hemos hablado de su tema favorito. Después de varios años de residencia en Tierra Santa, había llegado a la conclusión de que "Israel es un Estado basura". Con base a mis propia visitas, durante la década de 1970 y por última vez en la década de 1990, estoy de acuerdo con él".

Una traducción al inglés del blog de Johansson apareció por primera vez el martes en la web de Tundra Tabloids, un blog pro-israelí que controla los sentimientos anti-israelíes en los medios de comunicación finlandeses y en su blogosfera. Hablando desde Finlandia con Kenneth Sikorski, quien maneja la mencionada web y recogió las observaciones de Johansson, le comentó a JPost que los comentarios de Johansson son "absolutamente atroces e indicativos de un problema sistemático de antisemitismo".

Al preguntarle por qué él llamó a Israel un "Estado basura", Johansson contestó al JPost en una entrevista telefónica que era debido a que Israel ha "burlado repetidamente el derecho internacional", y debido a su "experiencia personal dentro y fuera de Israel en su contacto con israelíes".

Johansson dijo que sus observaciones "no eran antisemitas". "De hecho, yo alabo a Breaking the Silence", refiriéndose a una organización israelí que afirma reunir y compartir testimonios de ex soldados del IDF sobre violaciónes de derechos humanos de los que supuestamente dicen ser testigos, mientras que rara vez proporcionan los nombres de los testigoS y las fechas y ubicaciones de estos incidentes.

Preguntado sobre si hay otros países aparte de Israel que, según él, cumplen con la definición de "Estado basura", Johansson no señaló ninguno más, pero comentó que hay "funcionarios rusos" que cumplan con esos criterios.

El funcionario de Amnistía Internacional también afirmó que "He estado en la TV finlandesa diciendo que George Bush es el mayor verdugo en el Hemisferio Occidental. Yo suelo usar un lenguaje ardiente... Estoy escribiendo esto [en el blog] como persona privada, no como un funcionario de Amnistía Internacional".

Sin embargo, en la web de Iltalehti se indica con claridad a los lectores su título de "director de la rama finlandesa de Amnistía Internacional", lo cual aparece además encima de su blog.

El jefe de ONG Monitor, Gerald Steinberg, condenó los comentarios de Johansson dentro de la experiencia habitual con Amnistía Internacional en su conjunto. El jefe de ONG Monitor, que rastrea la actividad anti-Israel entre las ONG, informó al JPost en un correo electrónico que "Amnistía Internacional ha promovido una intensa ideología anti-Israel, dando lugar a declaraciones como éstas. Estas sesgadas campañas ideológicas contra un único país, con falsas acusaciones de crímenes de guerra, son totalmente incompatibles con la afirmación de Amnistía Internacional de apoyar los principios éticos y los derechos humanos universales. El nuevo secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty, debe denunciar esta declaración inmoral por parte del jefe de su rama finlandesa, paralizar los enlaces a su link, y tomar medidas para poner fin al papel central de Amnistía Internacional en la demonización de a Israel".

También este martes, una portavoz de Amnistía Internacional de la sede en Londres, Susanne Flood, señaló al JPost en una entrevista telefónica que "Amnistía Internacional nunca utilizaría una expresión como esa refiriéndose el Estado de Israel, o a cualquier otro estado".

Susanne Flood señaló que Johansson uso la frase "Estado asqueroso" para describir a Israel, en lugar de "Estado basura o de mierda", como se tradujo inicialmente al inglés. Los hablantes nativos finlandeses de Tundra Tabloids dijeron que el término utilizado por Johansson para denigrar a Israel es un término "altamente despectivo", y es frecuentemente traducido como "basura", "bolsa de escoria" o "bolsa de mierda".

Preguntada sobre si entra dentro de los planes de Amnistia Internacional disciplinar a Johansson, Susanne Flood dijo que se tiene que comprobar su situación laboral, pero señaló que la organización en general no hace comentarios sobre los asuntos de recursos humanos.

Presionada sobre si se apuntaba a Israel con un trato desigual con respecto a los restantes países - una manifestación del antisemitismo moderno según algunos observadores del antisemitismo - Susanne Flood dijo que se "tiene que comprobar el contexto completo del artículo".

Agregó que Johansson le aseguró que no estaba utilizando su cargo para escribir en blogs anti-israelíes. Pero, cuando se le señaló el títular que encabeza su blog, reconoció este hecho.

El subjefe de la Misión de la Embajada de Finlandia en Israel, Anu Pulkkinen, dijo al JPost el martes que Johansson "es responsable de sus propios comentarios, y que no comentamos lo que escriben en sus blog cada uno de los ciudadanos finlandeses".

"Finlandia tiene tradicionalmente buenas relaciones bilaterales con Israel en varios campos. Esto significa, entre otras cosas, buenos contactos directos y canales de discusión entre los dos países para discutir todo tipo de cuestiones", y agregó: "Hay una amplia libertad de prensa en Israel y el gobierno la respeta. Lo mismo ocurre con Finlandia, y por eso es probable que sea fácil de entender que un representante del gobierno no haga comentarios sobre los post de un blog".

"Finlandia condena enérgicamente el antisemitismo. Un indicio de ello es, entre otras cosas, nuestra reciente decisión de unirse a la Task Force for International Cooperation on Holocaust Education, Remembrance and Research".

Amén. Eso ya disculpa a toda la morralla de progres antisemitas escandinavos.

Labels: , ,

Tuesday, August 24, 2010

Jewish Contemplatives y Solitude Hitbodedut


Hanukah in my hermitage last year (Jewish Contemplatives)


Solitude:Hitbodedut

A primera hora de esta mañana, con la habitual ociosidad propia de unas breves vacaciones, buscando referencias de un para mí desconocido cabalista español del siglo XV-XVI descubierto por casualidad en una librería online, Rabbi Shim'on Ibn Lavi, autor de un comentario del Zohar (y que partió de España durante su infancia, en 1492, para residir primero en Fez, y después en Tripolí tras ser hecho prisionero cuando viajaba a Eretz Ysrael), he llegado por casualidad a dos web muy curiosas dedicadas al estudio y práctica de la meditación y/o contemplación judía.

La primera de ellas, Jewish Contemplatives, es obra de una especie de eremita judío, instalado además en un pueblo de Granada, y con una trayectoria vital muy interesante. De origen inglés, y muy atraído desde su juventud por la aventura contemplativa, llegó a profesar como novicio de los Carmelitas descalzos. Posteriormente se convirtió al judaísmo y lleva una existencia retirada muy particular, ya que el judaísmo no es muy partidario de un aislamiento casi total (solventado en este caso por una pequeña comunidad de contemplativos en la red) y preconiza una existencia y un estudio judío en comunidad.

La otra web es para mí más cómoda de evaluar, quizás por un sentido de pudor a la hora de evaluar experiencias religiosas de carácter personal. Por otro lado, incorpora una serie de entradas muy interesantes sobre los diversos temas y técnicas relacionadas con la profecía y la meditación judía (hitbodedut en pronunciación sefardí y hisbodedus para la azhsquenazí), junto con su interpretación por los diversos místicos judíos, desde Shimón barYahoi, Maimónides, Abulafia, Luria, Hayim Vital, el Baal Shem Tov, Rabbi Nachman y demás maestros hasídicos, hasta llegar al Rav Kook.

Solamente puedo recomendar la lectura de ambas web, empezando quizás por la historia y la declaración de intenciones de Jewish Contemplatives y cualquier entrada de Solitude:Hisbodedus

Labels:

Monday, August 23, 2010

La historia de Cliona Campbell, o como el antisionismo alcanza nueva cuotas de ruindad - Ben Cohen - Huffington Post


Cliona Campbell

Es muy raro que te encuentras con alguna persona que se merece el título de "héroe" o "heroína, pero el caso es que estamos ante una de ellas.

Cliona Campbell es una estudiante de 19 años de Cork, en Irlanda. Ella es una especie de chica prodigio, en 2008 fue finalista en una competición para jóvenes periodistas a cargo de cadena de televisión británica Sky News. El año pasado ganó el concurso literario de redacción organizado por la Facultad de Derecho del University College de Cork, una de las instituciones más prestigiosas de enseñanza superior en Europa. Ella tenía, al parecer, todo a su favor.

Sólo que en estos momentos, Cliona vive con miedo. Se ha convertido en un objeto de difamación de parte de la prensa irlandesa. Algunos hombres se ponen a su lado caminando por la calle y la insultan. Visitando una tienda de ropa, el guardia de seguridad la reconoció y se puso a insultarla. Diversas amenazas se le han enviado a su correo electrónico.

Y todo esto porque Cliona pasó un par de meses en Israel como voluntaria en el IDF. Cuando regresó a Irlanda, escribió sobre sus experiencias en su periódico local, el Evening Echo. Era una pieza elocuente, atractivamente escrita, pero aun así, resulta raro que un artículo de una estudiante contando sus experiencias vacacionales se convierta en el centro de atención de un país - y de hecho, con repercusión nivel internacional -. ¿A qué se debe esto?

Es por eso que la experiencia de Cliona nos sugiere algunas preguntas adicionales. Las más obvias, el carácter de aquellos que la han insultado e intimidado. ¿Qué nos sugiere la naturaleza del movimiento de solidaridad con Palestina que permite que una joven indefensa se convierta en un objeto de odio? ¿Y qué decir de esos antisionistas asentados en los medios de comunicación y en los ámbitos académicos, que sin duda alzarán sus brazos con horror al ser asociados con ese comportamiento de matones, pero que tanto han contribuido a esa atmósfera de odio que cada vez más rodea a los que públicamente apoyan a Israel? ¿Son culpables de alguna manera todas esas personas rencorosas que le envian a esta bonita pelirroja e-mails para decirle que ella tiene pinta de ser "una bestia"?

¿Qué pasa con la doble moral dolorosamente obvia que rige para todo lo que tenga que ver con esa pequeña franja de tierra entre el Mediterráneo y el río Jordán? ¿Por qué los participantes en las payasadas pro-Hamas del Movimiento de Solidaridad Internacional son agasajados, incluso comparados con Anne Frank, mientras que alguien como Cliona Campbell se convierte en una encarnación del mal?

Y por encima de todo, ¿cómo es que las bien establecidas normas de la cultura democrática en Irlanda puedan ser tan brutalmente dejadas de lado con el fin de garantizar que, gente como Cliona, "no pueda expresar su propio punto de vista político sin ser acosados públicamente, amenazados e intimidados"?

En mi opinión, Cliona ha clavado una gran parte de la respuesta a esas preguntas en su artículo en el Evening Echo. "Desde los nueve años, he estado cautivada por el pueblo judío", escribía, "una nación que ha sufrido el odio, la persecución y el genocidio, y, sin embargo aún conserva una inquebrantable voluntad de sobrevivir, unificada en un parentesco irrompible. Así que siempre había querido ir a Israel para contemplarlo por mí misma".

Ella continua: "Pero ¿por qué el ejército? Porque con los años, veía como los israelíes sufrían incesantes ataques con cohetes de los terroristas y, cuando finalmente respondían, esos mismos terroristas colocaban a su propia población civil en la línea de fuego como escudos humanos".

Esta aguda observación captura la esencia de esa palabra tan difamada, "sionismo". Si el sionismo significa la autoresponsabilización de los judíos - en otras palabras, la organización de un estado de cosas en el que los propios judíos ejercen el control sobre su seguridad y su destino -, el ejército israelí es la expresión más tangible de ese principio. Para alguien que simpatiza intelectualmente con el destino de un pueblo judío marcado por la ausencia de soberanía, el IDF se convierte en una historia atractiva.

Pero como Cliona Campbell ha descubierto de una forma sorprendentemente personal, sólo existe una visión y no tolera la disidencia, y es la que representa al IDF como un instrumento de la violencia radical. Así es como esa arraigada imagen permitió que el periodista que escribió un perfil de Cliona para el Sunday Tribune comentara casualmente que el IDF había "asesinado a nueve pacíficos pasajeros" a bordo del Mármara Mavi, la nave en la flotilla turca que se dirigió recientemente a Gaza.

Una redacción de esa índole implica que los soldados israelíes se dedican al asesinato a sangre fría y con premeditación. Ahora bien, todo aquél que siguió la debacle del Mármara Mavi sabe que eso no fue lo que sucedió, como lo ha demostrado sin lugar a dudas un programa de investigación de la BBC, Panorama. El caso es que si los restantes medios de comunicación aún prefieren echar mano de ese otro mito sórdido, ¿es de extrañar que los menos matizados de entre ellos se refieran a Cliona Campbell, en la jerga de los activistas anti-imperialistas, como un objetivo legítimo?

Una vez escribí que el antisionismo en nuestro tiempo es más un bistro (una casa de comidas francesa) que un Bierkeller (una cervecería alemana, alusión al origen del movimiento nazi), es decir, un fenómeno que se manifiesta principalmente entre las élites intelectuales que se consideran líderes del pensamiento progresista. Creo que sigue siendo cierto: lo que también es cierto es que los límites entre estos dos mundos se superponen y desdibujan cada vez más, al mismo tiempo que el conflicto entre Israel y los palestinos se dota de un poder cuasi metafísico. Por eso, cuando todo está dicho y hecho, lo que queda es el espectáculo de una joven que visitó uno de los cientos de conflictos en todo el mundo y volvió a su casa para verse convertida en un villano.

Estoy seguro de que muchos de los opositores de Israel reprocharían el trato dispensado a Cliona Campbell. Bastantes, pero no lo suficientes. Este lamentable asunto pone de manifiesto que el debate sobre Israel en Occidente ha ido mucho más allá de una preocupación por los derechos palestinos hasta alcanzar el reino de lo irracional. En todo caso, a los matones que han violentado a Cliona se les puede hacer responsables de salirse del guión, pero no de haberlo escrito (y sí a las élites progresistas y mediáticas).

Fuente: The Huffington Post

Labels: , ,

Abbas tiene otras ideas - Mordechai Kedar - Ynet



Cualquiera que esté familiarizado con la manera astuta de pensar que caracteriza a los actuales dirigentes palestinos conoce la verdad: Después del espectáculo en Washington, deberán encontrar una forma de frustrar las negociaciones directas.

Netanyahu les da miedo, sobre todo debido a su capacidad política para alcanzar un acuerdo. Él no tiene una oposición significativa a la derecha, y Kadima sólo está esperando una señal suya para unirse al gobierno, abrazarlo y sostenerle en el caso de que los radicales de la derecha abandonen la coalición. Los palestinos temen exactamente eso, porque no pueden finalizar las conversaciones con un acuerdo.

La primera razón para esto es el problema de los refugiados. Cualquier líder palestino o árabe que diga algo que se interprete como cualquier tipo de concesión sobre el derecho al retorno - lo que permitiría a millones de árabes instalarse en Israel - sabe que inmediatamente será acusado de traición, y Hamas podrá disfrutar de un "día de campo" con él.

De hecho, los sistemas educativos en la Autoridad Palestina y en los campos de refugiados en el Líbano, Siria y Jordania siguen insistiendo en la idea del retorno bajo todas las formas posibles.

Por otra parte, los temores de los dirigentes de la OLP de que conseguido un acuerdo éste incluiría "un final del conflicto" y por ello "ninguna exigencia más", entraría en conflicto con los deseos de Siria y el Líbano, interesados en deshacerse de los refugiados de 1948 y de sus descendientes. Estos dos países incluso podrían llegar a sabotear dicho acuerdo sólo con expulsar a cientos de miles de ellos a Palestina, lo último que desearía el liderazgo palestino.

La segunda razón es Jerusalém. Bajo el liderazgo de un gobierno israelí de derechas, la partición de la ciudad parece ser una misión imposible, y los dirigentes palestinos no pueden presentarse ante su público con un acuerdo inferior al esbozado por el sueño de Arafat: "Un Estado palestino con la sagrada Jerusalén como su capital ".

Otra razón es económica. Desde hace algunos años, la Autoridad Palestina ha estado disfrutando de la buena vida gracias a los fondos públicos y gubernamentales de Europa, los EEUU y el mundo árabe e islámico. Esto ha llegado hasta el punto de que los ingresos disponibles per cápita de Palestina son el doble de los de Egipto.

Los temores de la dirección de la AP es que cuando llegue el momento en que el Estado palestino independiente sea declarado, las donaciones se sequen, ya que el mundo creerá llegado el momento en que los palestinos comiencen a velar por sí mismos al igual que cualquier otro estado independiente. Los palestinos, acostumbrados a vivir a expensas de los demás, no pueden llegar a considerar que un día tendrán que ganarse la vida por sus propios medios.

Por último, en lugar de un acuerdo que no desean, los dirigentes palestinos ven una alternativa. Cada vez más voces, tanto israelíes como árabes, están pidiendo una solución de un Estado, que será democrático y permitirá que los dos grupos - los israelíes judíos y los árabes palestinos - convivan en consonancia con un acuerdo convenido, como sería el caso de Bélgica [N.P.: un muy mal ejemplo, como sabemos, por su incierto futuro. De hecho, en Europa y en otros ámbitos, en países con ciertas similitudes, aunque no con un sangriento conflicto centenario, se va hacia la división y no hacia la unificación].

Por extraño que parezca, la solución de un Estado es avalada dentro de Israel tanto por la extrema derecha, que todavía se aferra a la idea de un Gran Israel, como por la izquierda radical, que no tiene ningún problema en compartir un hogar con los árabes, siempre y cuando todos piensen que son un ejemplo de sociedad progresista y liberal [N.P.: la guerra civil posterior será sólo culpa de la estúpida realidad, que no atiende a utopías y a formulaciones teóricas abstractas y académicas, y soslaya "profundos razonamientos-eslogan" muy al gusto medíatico del tipo de "otro mundo es posible"].

Sin embargo, parece que la solución de un Estado es del agrado de alguien más: los dirigentes palestinos, ya que evitaría la necesidad de conceder algo por escrito.

En un único estado, la vida de los palestinos sería mejor que la actual, ya que disfrutarían de los derechos civiles de un Estado moderno. Y si en algún momento los judíos deciden huir (de la idea de formar un Estado moderno junto a ellos), esto también sería una bendición, de esa manera se beneficiarían de toda la tierra sin un acuerdo y sin concesiones. ¿Por qué entonces entrar en negociaciones?

Labels: , ,

Posponer la paz para más tarde - Gadi Taub - Ynet


Evacuados de Gush Katif

Israel se siente paralizada. Mucha gente por aquí entiende que el statu quo es una vía expresa a la desaparición del sionismo. Estamos poco a poco hundiéndonos en el pantano bi-nacional, y si no somos capaces de dividir la tierra de Israel nos acabaremos hundiendo en él.

Sin embargo, parece que no hay manera de dividir la tierra. La fe de los israelíes en una partición dentro del marco de un acuerdo de paz se ha visto muy erosionada, y no es de extrañar. Los palestinos no están dispuestos a renunciar a su demanda de lo que ellos denominan como "el derecho de retorno" (en la práctica, el derecho internacional no reconoce tal derecho), y esto significa que no habrá acuerdo.

Por otro lado, la fe en una partición unilaterale israelí también está erosionada a raíz de la experiencia de la retirada de Gaza. No obstante, esta erosión es injustificada: una medida unilateral no tiene por qué parecerse a la retirada de Gaza. De hecho, incluso un estilo de retirada de Gaza en Judea y Samaria es mejor que la continuación del statu quo. Aún así, muchas personas creen que sería imposible evacuar a unas 70.000 personas por una pequeña y supuesta paz global.

Entonces, ¿cómo podemos querer no obstante dividir la tierra sin paz? Si lo hacemos así, sin duda sería un sueño. Además, incluso si no tenemos un socio para la paz, podemos tener un socio para una medida unilateral. Los palestinos están trabajando en su propia maniobra unilateral: la promesa de Salam Fayyad de declarar unilateralmente la independencia puede servir como una medida complementaria a la retirada israelí, inclusive si eso no es una obligación.

Al parecer, la clave aquí es separar la cuestión de la partición de la cuestión de la evacuación: No hay necesidad de convertir la evacuación en una condición para la partición.

En primer lugar, Israel finalmente puede aprobar una ley de compensación para la evacuación de Cisjordania. Podemos suponer que esa ley podría minimizar drásticamente el alcance del problema de los asentamientos.

En segundo lugar, Israel puede declarar que a "los sionistas por la tierra", en oposición de los "sionistas por el Estado", se les permita permanecer en su lugar de residencia y renunciar a su ciudadanía israelí. Ellos pueden seguir viviendo allí bajo un gobierno palestino. Después de todo, hay una gran minoría árabe en Israel, así que no es impensable una pequeña minoría judía en Palestina. Si fuera necesario, iríamos a rescatarlos y llevarlos de vuelta a casa. Para eso tenemos la Ley de Retorno. Serían capaces de volver y obtener su ciudadanía israelí cuando volvieran si lo desearan.

En tercer lugar, también en oposición al modelo de Gaza, la retirada propiamente dicha se puede coordinar con la Autoridad Palestina de una manera ordenada y gradual. Un traspaso ordenado del poder está en el propio interés de Fatah. Ellos también vieron los resultados de la retirada unilateral de Gaza y el asesinato de su gente por parte de Hamas, es por eso que les temen más a ellos que nos temen a nosotros, y con razón.

En cuarto lugar, a diferencia de estilo solitario de la desconexión de Sharon, esta vez nos retiraríamos bajo los auspicios internacionales. Los Estados Unidos, la Unión Europea, las Naciones Unidas y los rusos - y posiblemente incluso a la Liga Árabe -, sin duda se alistarían a la causa de poner fin a la ocupación, e incluso podrían otorgar garantías económicas y militares, posiblemente en forma de una fuerza internacional.

Un hecho desagradable de este conflicto es que los elementos para su resolución completa, resolviendo las cuestiones de justicia absoluta que existen en ambos lados, chocan con las profundas convicciones y aspiraciones de ambas partes. Es por eso que las posiciones en la negociación adoptadas por ambas partes (en ciertas cuestiones) se caracterizan por un "No" absoluto y por unas líneas rojas que no llevan a ninguna parte.

Sin embargo, si estas cuestiones de justicia absoluta se separan de los problemas prácticos, podríamos comenzar con el particionamiento de la tierra y retrasar el final del conflicto a otro momento posterior.

Seremos capaces de hacer frente a las cuestiones de justicia en el futuro, y también modificar las fronteras si fuera necesario, pero por el momento vamos a conformarnos con un alto el fuego que se base en intereses comunes más bien que en un "amor mutuo".

Lo más importante, dos Estados-nación prevalecerán, y el sionismo no se dirigiría hacia el abismo.


PD. Única, y siempre la misma pega. Siempre se utilizan las previsiones "positivas", colaboración, ayuda exterior, etcétera... Siempre será más lógico, visto lo visto, apostar por unas previsiones que contemplen sobre todo los aspectos y las situaciones "negativas", falta de colaboración palestina y exterior, exacerbación de tensiones por parte del ala radical de los países árabes pata torpedear el proceso (gracias a sus marionetas palestinas), violencia...

Si el proceso unilateral es necesario, hay que ponerse en su desarrollo más complicado, sin ilusiones, si finalmente no fuera así, mejor que mejor. Pero siempre hay que contar con que la otra parte nunca deseará ayudarte a solucionar tus problemas ni ponértelo fácil, iría en contra de sus intereses a medio y largo plazo.

Labels: , ,

Sunday, August 22, 2010

Digo yo que, viendo como está la cosa, menos mal... (sin suspense que valga) - Dry Bones


- Un reciente estudio sobre la opinión de los americanos revela que...
- ... el 18% cree que es musulmán, ...
- ... el 34% cree que es cristiano...
- ... y el 43% no sabe lo que es...
- Bueno, aparentemente nadie piensa que sea judío.

Labels:

Saturday, August 21, 2010

¿Cómo y cuando se extravió el hasidismo? - Arthur Green - Forward


Hitbodadut (meditación) en Zefat - Yaacov Kaszemacher

Durante el último medio siglo, he estado leyendo y estudiando las fuentes del hasidismo con cariño y respeto. He trabajado en tanto historiador del pensamiento hasídico y, más recientemente, como teólogo tratando de construir un judaísmo contemporáneo sobre la base de mis conocimientos hasídicos. Al igual que el maestro hasídico de Pinhas Korzec, quien una vez le dio las gracias a Dios "porque su alma había venido al mundo después de que el Zohar fuera revelado, porque el Zohar me mantuvo judío", sé que debo mi propio judaísmo principalmente al Baal Shem Tov y a sus seguidores.

Sin embargo, durante este mismo período de tiempo he contemplado con consternación creciente al hasidismo contemporáneo y las distintas posiciones que ha adoptado sobre asuntos de interés para todos los judíos. La última, y la más ridículamente degradante, el incidente sobre la integración asquenazí-sefardí que esta convulsionado a Israel. En el centro del escándalo actual está la escuela ultra-ortodoxa de Beit Yaakov, en la ciudad cisjordana de Immanuel, donde la mayor parte de las niñas sefardíes estaban literalmente separadas por una valla, en la pista de recreo de la escuela hasídica, de las otras chicas mayoritariamente asquenazíes, y con las diferencias religiosas ofrecidas como justificación.

Me reí y lloré al leer que, con el fin de asistir a la escuela hasídica, las niñas sefardíes debían, inclusive en casa, utilizar la pronunciación asquenazí del hebreo. ¿Cuántos recuerdan que los hasidim (muy mayoritariamente askenazíes) una vez fueron ferozmente denunciados por adoptar las versiones sefardíes de las oraciones judías, las cuales pensaban que reflejaban un nivel más elevado de santidad?

¿Qué le ha ocurrido al hasidismo? ¿Cómo un movimiento audaz e innovador de regeneración espiritual del judaísmo ha retrocedido hasta conformar un núcleo duro de defensores amargados de un pasado perdido, peleando constantemente entre sí, produciendo llamativas violaciones de las normas éticas judías, y contemplando el mundo exterior como totalmente contaminado y hostil?

Para comprender cómo se ha extraviado el hasidismo, tenemos que conocer su historia, inclusive algunos defectos que estuvieron presentes desde el principio.

El objetivo de los seguidores del Baal Shem Tov fue una vida judía centrada en los aspectos esenciales, como el amor de Dios, la alegría de vivir los mandamientos de Dios y la fe en una divinidad que se encontraba en todas partes. La tarea del judío consistía en buscar las chispas de santidad en toda la creación y devolverlas a sus raíces, celebrando por su parte el privilegio de esta vida de santidad. La divinidad se encontraba en los campos y en los bosques, en las letras de la Toráh y en el corazón judío.

Lo que dejaron de lado en esa ecuación fue a la comunidad no judía en medio de la cual vivían los hasidim. Es fácil decir que sólo le devolvían el favor a ese cristianismo polaco y ucraniano repleto de estereotipos antisemitas deshumanizadores de los judíos. Pero la historia siempre es más compleja. La idea de que los no judíos tenían sentimientos menos humanos que los judíos, se llegó a decir que les faltaba el alma divina, tenía antiguas raíces en la tradición cabalística. Lamentablemente, esas briznas de folclore judío racista están aún vivas entre los hasidim (y entre algunos de nosotros) de hoy en día. A pesar de que no debería tener nada que ver con las divisiones internas judías, ya que la unidad de los judíos siempre ha sido un principio fundamental, sabemos que la mancha del racismo tiende a extenderse.

Dos otros acontecimientos han conducido a la decadencia y a la degeneración del hasidismo, y pueden atribuirse a las decisiones tomadas en el curso de su historia.

El primero es el liderazgo dinástico. La idea de que un hombre santo pudiera transmitir su carisma a hijos y nietos - en lugar de lo más obvio e intrínsecamente judío, la elección del maestro al discípulo (y la inversa) - se inició en unas pocas familias claves del linaje hasídico en el umbral del siglo XIX. Los nietos y bisnietos de los tzadikim hasídicos comenzaron a pelearse entre sí en busca de lealtades a causa de las querellas doctrinales, pero también y sobre todo a causa del dinero. A medida que el número de candidatos a la jerarquía dinástica se incrementaba e inflaba, al movimiento se le caracterizaba por una mezcla de mezquindad, debilidad creciente y liderazgo poco inspirado. Si bien algunas de las figuras hasídicas de los últimos días fueron excepciones, lo habitual era que la calidad y la originalidad de las personas al mando del hasidismo estaba ya en franco declive desde hacía más de cien años.

El segundo acontecimiento fue la respuesta del movimiento hasídico a la modernidad.

Cuando el nuevo movimiento hasídico hizo su aparición sobre la escena de la historia, los dirigentes rabínicos de la Europa oriental, y comprendido el famoso Gaon de Vilna, se sintieron indignados. Durante unos 30 años, desde 1772, los mitnagdim – el mundo rabínico opuesto al naciente hasidismo -, quisieron excomulgar a todos aquellos que tuvieran que ver con el hasidismo. Pero en 1810, los dirigentes rabínicos comenzaron a sentir la presión de un enemigo bastante más peligroso, la Haskalah, o el movimiento de las Luces (Ilustración) judío. Entonces, los dirigentes rabínicos hicieron causa común con los hasidim en la lucha contra la modernidad.

Los hasidim, deseosos de complacer por una vez a sus anteriores perseguidores, les abrieron el camino con entusiasmo (contra la Haskalah). El legado del Baal Shem Tov que abrazaba a todo el mundo se convirtió entonces en un arma contra aquellos que se atrevieran a desviarse, ya sea de la práctica religiosa, de las teorías educativas o incluso del estilo de vida y vestimenta, del normativo del siglo XVIII.

Este es el hasidismo que se transmitió a las generaciones venideras. A medida que la lucha se hizo más feroz, especialmente cuando se trataba de presiones gubernamentales, los hasidim anti-modernistas se volvieron más rencorosos, justificando sus técnicas de resistencia con no cierto orgullo.

En el siglo XX, la batalla ya estaba perdida pata la mayoría, y los hijos de los hasidim salieron en manada hacia diversos movimientos seculares judíos, incluyendo el sionismo. El movimiento hasídico que sobrevivió se volvió hacia la política, creando el movimiento Agudat Israel y otras organizaciones que trataron de evitar esa marea que se alejaba cada vez más del control hasídico y ultra-ortodoxo.

La Primera Guerra Mundial, los terribles pogromos que la siguieron y los estragos provocados por la sovietización devastaron al hasidismo en la Europa del Este. Hitler hizo el resto. En 1945 parecía no haber quedado casi nada.

A continuación, el período más notable de la historia hasídica comenzó a desarrollarse. De las cenizas del Holocausto, la comunidad comenzó a reconstruirse.

El rabbi ferozmente antisionista de los Satmar, Joel Teitelbaum, recreó una gran parte de la Hungría de antes de la guerra en Williamsburg y Jerusalém. El vástago que sobrevivió de los Bobover, Solomon Halberstam, quien había perdido a casi todos sus seguidores, tendió la mano a todos aquellos hasidim supervivientes que habían perdido a sus propios Rebbes para reconstruir una Galitzia, en primer lugar en Crown Heights, y posteriormente en Boro Park. Los Lubavitchers por su parte habían mantenido una activa red clandestina en la Unión Soviética, lo que les permitió mantener activas algunas chispas de la Toráh. Los Lubavitchers - seguidos eventualmente de los Bratslavers - extendieron la mano, a menudo con cierto éxito, a los hijos de los judíos modernos y no religiosos. Los Rebbes de Gerer y Belzer, ambos rescatados en medio del Holocausto, reconstruyeron sus imperios en torno a sus grandes fortalezas en Jerusalém, conquistado cada vez mayores franjas en Israel.

Todo esto ocurrió con el apoyo de otros judíos muy prominentes, y entre ellos el gobierno de Israel. Todos estaban profundamente conmovidos e impresionados por la fe y energía desplegada por esta comunidad judía "antigua y nueva", comprometida con su reconstrucción en un ambiente nuevo e incómodo. Su impresionante crecimiento natural, en contraste con el resto de nosotros, judíos estériles en comparación, ayudó a los hasidim de la post-guerra a recuperar su representación numérica con respecto a la población judía mundial. Las leyes militares israelíes y las que les permitieron estar exentos del trabajo les permitieron crear una gran sociedad de hombres ociosos hasídicos, estudiosos de la Toráh supuestamente a tiempo completo, un fenómeno completamente diferente de todo lo que había acontecido anteriormente en la historia hasídica.

Con los hasidim acostumbrados a ver a todos los extranjeros a través de la lente de las hostilidades y sufrimientos en la Europa del Este, el hasidismo que había surgido de una extraña combinación de amor auto-interior y de alegría, una herencia del primer período del movimiento, se combinó con un descomprometido y a menudo histérico extremismo ultra-ortodoxo, a lo que habría que añadir sus continuas y estridentes denuncias de todos los otros judíos, sobre todo de aquellos cuya procedencia se vinculaba a una segunda era de la historia hasídica (y su abandono del movimiento), y un absoluto desdén por el mundo no judío, legado de antiguas y recientes persecuciones.

Por supuesto, todavía hay chispas de santidad que se encuentran entre los hasidim. Hay jóvenes en los límites del hasidismo que siguen concernidos por luchar por el Avodat Hashem, el verdadera culto. Pero la mayor parte del movimiento consiste en una mera imitación y en un atrincheramiento en el pasado. Como el Rabbi Kotzker enseñó hace ya mucho tiempo, un Hasid a fuerza de mera imitación sólo es una imitación de un Hasid.

¿Cómo vamos nosotros que amamos el hasidismo, que aún estudiamos minuciosamente textos como el "Levi Kedushat" o el "Sefat Emet", a encontrar la inspiración si nos referimos a un relato exclusivista, lleno de superioridad moral, en suma, una versión intolerante del judaísmo tal como es el rostro actual del hasidismo contemporáneo? La respuesta es que tenemos que rescatar al Baal Shem Tov de sus últimos seguidores. La religión de los hasidim de hoy, ellos mismos víctimas de una trágica y compleja historia, no puede presentarse como el único legado del hasidismo.

Fuente: Forward

Labels: