Tuesday, June 17, 2014

Los apologistas del terror culpan a Israel por el secuestro - Ben-Dror Yemini - Ynet



Ellos no han podido contenerse. No había pasado un día desde el incidente del secuestro, y los expertos en asuntos del Oriente Medio y de la paz en la tierra, ya nos informaban de que, en realidad, había sucedido a causa nuestra.

Nos equivocamos no aceptando hacer unas cuantas más concesiones al presidente palestino, Mahmoud Abbas. Nos equivocamos no estando de acuerdo en liberar a miles de prisioneros más. Nos equivocamos no dando la bienvenida a la mano extendida por la paz de Hamas (nunca nadie vio tal mano, pero eso a todos los efectos no importa). En resumen, Israel es el culpable del secuestro.

De acuerdo con estas reacciones, los terroristas y los secuestradores, en particular, son en realidad activistas por la paz y perros guardianes de los derechos humanos.

Es cierto que también forman parte de la jihad, que tienen toda una tradición de sacrificar niños y personas inocentes, pero según los expertos estos asesinos realmente desean y apoyan la convivencia. Ellos también están a favor de una solución de dos estados. Luchan por un nuevo Oriente Medio. Los únicos ciegos que hay aquí somos nosotros, los sionistas, y no los vimos este viernes sosteniendo una rama de olivo en el desfile del orgullo gay.

Dejando de lado a esos "expertos", los terroristas, hay que decir en voz alta, no están a favor de la paz y no están a favor de un acuerdo. Ellos no lanzan cohetes desde Gaza con el fin de liberarse de algún tipo de "ocupación". Apuntan a personas inocentes porque creen en una ideología oscura y llena de odio. Ellos no están interesados ​​en la liberación de presos con fines de reconciliación. Ellos están interesados ​​en la liberación de asesinos con el fin de reforzar las fuerzas del mal. Ellos no forman parte del campo de la paz. Siempre han estado y ahora están a favor del terror y de los secuestros. Y a veces tienen éxito.

Israel se retiró de la Franja de Gaza, pero eso no redujo el nivel de terror. Los gobernantes de Gaza podrían haber representado un ejemplo que habría alentado a Israel a retirarse también de Cisjordania. Pero eligieron el camino opuesto, y es que ellos no quieren ver "libres" a los palestinos. Por el contrario, quieren esclavizarlos en un sombrío imperio islámico.

Esta es una historia global. Ellos pertenecen a la misma red de organizaciones de la Jihad Global cuyos representantes son los principales decapitadores que ahora asumen el control de Irak y Siria. Ellos están a favor de la reconciliación y de la paz de la misma manera que los miembros de Boko Haram en Nigeria, que secuestraron a cientos de escolares están a favor de la paz.

Debemos luchar por un acuerdo de paz sobre la base de un compromiso doloroso. Debemos oponernos a una política israelí que insiste de vez en cuando en escribir algunos capítulos en una marcha hacia la locura. Pero aquellos que proporcionan justificaciones y explicaciones del terror y de los secuestros únicamente animan los disensos palestinos, la yihad y la ideología de la oscuridad.

Labels: ,

Tuesday, August 27, 2013

¿Por qué el mundo piensa que la sangre de los israelíes es tan barata? - Evelyn Gordon - Commentary



Durante su visita a Israel esta semana, el canciller noruego de Exteriores Espen Barth Eide admitió a regañadientes que el compromiso del primer ministro Benjamin Netanyahu con las negociaciones entre israelíes y palestinos "suena cada vez más creíble". Como prueba, citó la liberación de Israel de 26 terroristas palestinos a principios de este mes. Pero inmediatamente minimizó la importancia del movimiento: Si bien es una "primera señal", dijo, "no representa un gran sacrificio".

Este comentario contrasta con las reacciones acontecidas en Noruega y Suecia hace dos semanas después de que el embajador israelí en Suecia comparara los sentimientos suscitados en Israel por liberar a esos asesinos a los que suscitaría entre los noruegos una posible liberación de Anders Breivik, quien en el 2011 asesinó a 69 noruegos, en su mayoría adolescentes. Los escandinavos, muy indignados, se unieron para denunciar dicha comparación afirmando que mientras Breivik era un asesino de masas, los palestinos eran luchadores por la libertad. Como Jonathan Tobin escribió en su momento, el sentimiento general parece ser que los asesinos de noruegos merecen un castigo sin paliativos, mientras que los asesinos de israelíes "deben poder ser puestos en libertad y con honor". Y esa parece ser también la opinión de Eide: la liberación de crueles asesinos que mataron a personas mayores sobrevivientes del Holocausto o ancianos que estaban sentados en los bancos de un parque no representa "un gran sacrificio", sin duda nada como comparado con una posible liberación de Breivik.

Sin embargo, aunque estoy de acuerdo con Jonathan que este doble rasero es antisemita, no creo que los escandinavos sean los únicos culpables. Si gran parte del mundo ha llegado a la conclusión de que la sangre (judía) israelí es barata, y que sus asesinos no merecen el mismo castigo que los que matan, por ejemplo, a noruegos, una gran parte de la culpa es de los sucesivos gobiernos israelíes. Y es que liberando repetidamente a asesinos palestinos en circunstancias que ningún otro gobierno contemplaría, los gobiernos israelíes han demostrado que ellos también consideran barata la sangre de los ciudadanos israelíes. Y si ni siquiera el gobierno de Israel considera que asesinar a israelíes es un delito que merezca una pena de cadena perpetua, ¿por qué alguien debería hacerlo?

No estoy hablando aquí de intercambios desiguales como los 1.027 terroristas palestinos que Israel liberó para rescatar al soldado secuestrado Gilad Shalit. Aunque opuesto sistemáticamente a dichos canjes por otros motivos, en estos casos no se considera que la vida de los israelíes sea barata, al contrario, reflejan hasta qué punto para Israel salvar al menos una vida es importante.

Pero lo mismo no vale para otras excarcelaciones. En el 2008, por ejemplo, Israel negoció la liberación de cinco terroristas incluyendo a un asesino particularmente cruel, Samir Kuntar, entre cuyos asesinatos se incluía romper el cráneo de una niña de 4 años de edad contra una roca junto a otros dos cadáveres. ¿Qué otro país trataría el asesinato de estos ciudadanos a tan bajo precio como para liberar a sus asesinos a cambio de cadáveres?

Israel también ha liberado a miles de presos en los últimos años como "gestos de buena voluntad" hacia la Autoridad Palestina, y aunque la mayoría no eran en realidad asesinos, por lo general, estaban involucrados en una lucha terrorista contra Israel. Otros países liberan a terroristas sólo en virtud de acuerdos formales de paz, y no como meros "gestos de buena voluntad" para facilitar las negociaciones, por lo que nuevamente se demuestra al mundo que los gobiernos israelíes no consideran al terrorismo anti-Israel tan terrible.

Pero el punto más bajo fue el acuerdo de Netanyahu para liberar a 104 palestinos, casi todos ellos asesinos despiadados, en cuatro etapas (los 26 liberados este mes fueron los primeros), únicamente para obtener que los negociadores palestinos hablen con sus homólogos israelíes. ¿Qué otro país liberaría a asesinos que han matado a cientos de sus ciudadanos solamente para sobornar a un tercero para que acuda a unas conversaciones cuyo único objetivo es proporcionar a ese tercero el territorio y la soberanía que dice anhelar?

Noruega seguramente no liberaría a Breivik en tales circunstancias. Y esa es precisamente la razón por la que los noruegos consideraron como ridícula la comparación de Breivik con los asesinos palestinos: Si los israelíes realmente consideraran que los crímenes de los palestinos liberados están a la par con los de Breivik, entonces Israel tampoco los pondría en libertad.

Así, mientras que hay muchas razones para oponerse a la decisión de Netanyahu, ésta puede ser la de mayor peso de todas: al liberar a esos asesinos, Israel ha enseñado una vez más el mundo que la sangre judía sigue siendo muy barata.

Labels: ,