Saturday, January 14, 2017

Así defienden la seguridad de los judíos: un tribunal regional alemán ratifica que quemar una sinagoga sólo es una muestra de "crítica" a Israel - Benjamin Weinthal



Un tribunal regional alemán de la ciudad de Wuppertal confirmó el pasado viernes una sentencia de primera instancia que afirmaba que un violento intento de quemar la sinagoga de la ciudad por tres hombres en 2014 fue una "justificada expresión de crítica" a las políticas de Israel.

Johannes Pinnel, un portavoz del tribunal regional en Wuppertal, se refirió a la decisión del tribunal regional en un comunicado.

Tres palestinos alemanes trataron de incendiar en julio de 2014 la sinagoga Wuppertal con cócteles molotov. La corte local de Wuppertal en su decisión de 2015 señaló que los tres hombres querían llamar la "atención sobre el conflicto de Gaza" con Israel. El tribunal consideró que el ataque "no estaba motivado por el antisemitismo".

Israel lanzó la Operación Borde Protector en el verano de 2014 para detener los ataques con cohetes de Hamas contra el territorio israelí.

El tribunal sentenció a los tres hombres - Mohamad E. de 31 años de edad, Ismail A. de 26 años de edad, Mohammad A. de 20 años de edad, Mohammad A. - a penas suspendidas. Los hombres arrojaron cócteles molotov hechos por ellos mismos contra la sinagoga. Los tribunales alemanes con frecuencia se niegan a liberar los nombres de los criminales para proteger su privacidad.

El ataque causó daños por 800€ a la sinagoga. La sinagoga de Wuppertal fue quemada por los alemanes durante los pogromos de la Kristallnacht en 1938. Wuppertal tiene una población de casi 344.000 y se encuentra en el estado de Renania del Norte-Westfalia.

La corte dijo que los hombres habían consumido alcohol y no hubo lesiones para los miembros de la sinagoga. Un joven de 13 años de edad que vivía cerca de la sinagoga y que se dio cuenta de las llamas informó a la policía. Varios días antes del incendio una persona pintó "Palestina libre" en una pared de la sinagoga.

Después de la decisión del tribunal de Wuppertal en 2015, el líder y diputado del Partido Verde Volker Beck comento que el "ataque a la sinagoga fue motivado por el antisemitismo" y atacó a la corte por emitir una decisión indicando que el objetivo del ataque era poner de relieve la guerra en Gaza.

"Esta es una decisión equivocada en lo que se refiere a los motivos de los autores" comentó Beck, añadiendo que el incendio de una sinagoga en Alemania debido al conflicto de Oriente Medio puede atribuirse únicamente al antisemitismo.

"¿Qué tienen que ver los judíos en Alemania con el conflicto de Oriente Medio? Exactamente igual que los cristianos, las personas no religiosas o los musulmanes en Alemania, es decir, absolutamente nada. La ignorancia del poder judicial hacia el antisemitismo es sumamente alarmante para los judíos de Alemania especialmente".

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Saturday, July 16, 2016

La continua fijación de los europeos con los judíos no debe extenderse a los EEUU - Michael Oren - Newsweek



"Los argumentos más feroces que se expresan en este parlamento son sobre Israel". Estas palabras pronunciadas por el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de Holanda me sorprendieron. Pero no lograron perturbar a los otros miembros del comité, tanto de la izquierda como de la derecha. Por el contrario, todos ellos estuvieron fácilmente de acuerdo. Al final, sólo yo exhibí sorpresa.

"Déjenme ver si lo entiendo", les dije, "su país está en crisis económica, decenas de miles de refugiados se están concentrando en sus fronteras y la UE corre el riesgo de derrumbarse, y sin embargo, el problema que más les ocupa es... Israel".

Mis anfitriones asintieron unánimemente. Sin embargo, aunque impactante, la conversación no fue de ninguna manera inusual. Como presidente del Subcomité de Asuntos Exteriores del Parlamento israelí, con frecuencia me reuno con legisladores europeos.

Ya sean holandeses, belgas o alemanes, todos ellos informan el mismo fenómeno: Israel, y después la seguridad, más los refugiados y la economía, son los que provocan sus debates más amargos y polémicos. Y cada vez que escucho esto, me asombro nuevamente. En este juego, pronto me di cuenta de ello, no está la identidad de Israel, sino la de los europeos. Para ellos, el Estado judío es exactamente eso, un estado de los judíos contra el que Occidente se define una vez más a si mismo.

Así ha sido durante más de dos mil años. Los antiguos mundos helénicos y romanos desafiaron teológicamente a un judaísmo que rechazaba su politeísmo y la divinidad de los reyes, y amenazados por la creciente demografía de la poblaciones judías, designaron a los judíos como ese Otro.

Los primeros pogromos y expulsiones a gran escala se llevaron a cabo en Roma y Alejandría, mucho antes del nacimiento del cristianismo. "¿Cómo se podría considerar la admisión de un pueblo semejante a la ciudadanía, o bien permitirles derechos políticos?", escribió Apión, un antisemita del primer siglo de nuestra era. "Los alejandrinos tenían razón al detestar a los judíos", proseguía. A principios del siglo II, la comunidad judía de Alejandría que una vez tuvo casi un millón de miembros, casi había desaparecido.

Losesfuerzos de la pagana Europa para definir su oposición a los judíos se intensificaron aún más cuando el continente fue controlado por la Iglesia. En contraste con los cristianos que eran representados como "espiritualmente elegidos, controlando el poder y filantrópicos", los judíos fueron retratados como "los asesinos de Cristo, condenados a ser apatridas y presas de su materialismo". Del mismo modo que después de la destrucción del Segundo Templo en el año 70, las monedas romanas mostraron a un orgulloso legionario que sostenía una lanza sobre una humilde mujer judía, las catedrales medievales retrataron a la Iglesia apuntando con una cruz con forma de lanza sobre una mujer judía con los ojos tapados por una venda (alegoría de la sinagoga ciega o cegada a la verdad y el conocimiento).

Y, como en la antigua Judea, la alteridad de los judíos justificaba su expulsión. "Debemos evitar hacernos socios de sus palabras y delirios diabólicos por medio del blindaje y la protección frente a ellos", escribió Martin Luther en 1543. De hecho, durante el Renacimiento, gran parte de Europa Occidental fue judenrein .

La Ilustración apenas cambió esta situación. Como David Nirenberg revela en su épico estudio sobre el antijudaísmo, la "tradición occidental y los pensadores de la Ilustración estaban obsesionados con los judíos y el judaísmo". Desde la Asamblea de la Revolución Francesa a la filosofía de Hegel, Kant y Schopenhauer, los europeos debatieron largamente si los judíos eran aún plenamente humanos, y mucho menos dignos de la ciudadanía.

La emancipación fue finalmente alcanzada, pero sólo después de amargas disputas que en muchos casos nunca cesaron. El caso Dreyfus, que comenzó un siglo después de que Francia liberara a sus judíos no fue, de hecho, sobre Dreyfus, sino sobre Francia, si el país sería liberal y secular o militantemente católico. Marx destacó el judaísmo como la antítesis del comunismo. Para Hitler, los judíos fueron los no arios por excelencia.

Pero, ya sea en la antigua Roma o en el Munich del siglo XX, los judíos permanecieron necesarios. Sin ellos, los europeos pusieron un gran empeño en especificar quiénes eran y no eran ellos mismos. Y ese papel continúa en la actualidad. Al igual que el antisemitismo en Europa fue precristiano, así también ha persistido después de que la Unión Europea descartara al cristianismo como una de las fuentes de la identidad europea. El mismo gobierno holandés que está poniendo a la venta decenas de sus iglesias nacionales se divide acremente sobre las políticas de Israel hacia los palestinos.

Mientras que lidian con una economía fallida y con amenazas masivas a su seguridad, los líderes franceses tienen tiempo para poner en marcha una iniciativa de paz en Oriente Medio que Israel rechaza [N.P.: y votar en la Unesco contra la herencia y la historia judía].

Dirigiéndose al Parlamento Europeo este mismo mes, el presidente palestino Mahmoud Abbas repitió una difamación medieval europea acusando a los judíos de envenenar los pozos palestinos. Abbas posteriormente se disculpó, ello no impidió que los diputados europeos le dieran una ovación puestos en pie.

La continua fijación de Europa con los judíos presenta un gran desafío para Israel, y sin embargo el peligro es mucho mayor si esta obsesión se traslada a los Estados Unidos. El debate sobre Israel es cada vez más un debate sobre América. En las elecciones actuales sobre todo, las plataformas pro-Israel se asocian con opiniones fuertes sobre la política exterior, una posición firme contra el extremismo islámico y la voluntad de asumir el liderazgo mundial.

Por el contrario, las posiciones que se autodescriben como "imparciales" sobre los temas israelíes son susceptibles de estar acompañadas de un retroceso de la fuerza militar, de una gran dependencia de la ONU y de otras organizaciones internacionales, y de un enfoque en los asuntos internos.

"Israel tiene que recordar a los Estados Unidos lo que es", me dijo recientemente un miembro de una delegación del Congreso de visita en Israel.

Incluso más que con los legisladores europeos, mi reacción fue de sorpresa, junto con el sentimiento de alarma. "No", le contesté, "los estadounidenses no necesitan Israel para definirse a sí mismos". Y los judíos, pensé, no son necesarios para servir como crisol o anverso de la identidad de otra nación. En Europa, ese papel se tradujo en un sufrimiento incalculable para mi pueblo y nos sigue afectando hoy en día.

América, eso espero, tiene la suficiente confianza en sí misma para determinar ella misma su lugar en el mundo, para debatir su futuro abiertamente e incluso con rigor, pero sin hacer referencia a los judíos y a nuestro Estado-nación.

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Sunday, September 13, 2015

¿Por qué la izquierda se preocupa más por el incremento de la islamofobia que por el incremento, mayor, del antisemitismo (provocado en buena medida por musulmanes)? Sencillo, se identifica más con los objetivos del Islam



¿Por qué los izquierdistas se preocupan más por la violencia contra los musulmanes que contra los judíos, si esta última es más importante? Si esto les suena polémico, consideren esto: esta semana, la Policía Metropolitana de Londres dio a conocer los últimos datos de crímenes de odio en Londres. Sus datos muestran que los delitos contra los judíos han aumentado un 93% en el último año, mientras que los delitos contra los musulmanes han aumentado en un 70%. Y adivinen qué parte de esa noticia han elegido como titulares de portada la BBC, The Guardian e Independent, esos portavoces de la conciencia liberal y progresista británica. Han acertado, el incremento del 70% en los ataques islamófobos, no el alza de casi el 100% en los delitos antisemitas.

El titular de la BBC fue "El crimen islamófobo en Londres sube en un 70%". El del Guardian fue "Los crímenes de odio contra los musulmanes se dispara en Londres". El Indie optó por "Los crímenes de odio contra los musulmanes en Londres sube hasta en un 70%". ¿Pero qué pasa con los crímenes de odio contra lo judíos? Lo sentimos, no hay lugar para ellos para estos portavoces de la conciencia liberal y progresista británica. Ellos ni los mencionan. Ya sea debido a la forma en que la policía decidió presentarlos o bien por la forma en que estos editores de conciencia liberal y progresista decidieron interpretarlos, o tal vez todo un poco, alguien en la onda moderna y progresista tomó la decisión de que las amenazas contra los musulmanes es una noticia más reseñable o vendible que la habitual violencia contra los judíos.

Y esto se está convirtiendo en cada vez más habitual. Por alguna razón, los llamados progresistas, especialmente los de inclinación izquierdista, se vuelven especialmente susceptibles ante el odio a los musulmanes, y están mucho menos interesados por el odio a los judíos (¿quizás por proceder de esos mismos musulmanes?).

 Es por eso que esa misma gente - los Yasmin Alibhai-Brown, Diane Abbott y los típicos izquierdistas en Twitter, los cuales son muy susceptibles respecto al racismo y con las personas que se codean con los racistas, han reaccionado muy agresivamente - "¿A qué viene todo ese alboroto?" - cuando se reveló que Jeremy Corbyn, el nuevo e izquierdista líder laborista, se ha relacionado con negadores del Holocausto y antisemitas.

Es por eso que cada subnormal ataque contra una mezquita levanta la evidencia de que Europa está cayendo en un pozo negro de odio anti-musulmán, mientras que ustedes tienen que buscar en los medios de comunicación información acerca de los desgraciadamente habituales ataques contra sinagogas. En los últimos días, un adolescente judío de Manchester fue golpeado en un sospechoso asalto antisemita, otro adolescente judío fue atacada físicamente y dos sobrevivientes del Holocausto en Amsterdam fueron agredidos e insultados como "sucios judíos" por musulmanes supuestamente. Sin embargo, estos incidentes nunca son noticia de titulares, y lo cierto es que no se citan como evidencia de la existencia de una nueva plaga antisemita que está asolando Europa, algo que sí se menciona cuando se hable en titulares de los ataques, inferiores en número, contra musulmanes. El mensaje de este diferente tratamiento es bastante claro: los ataques contra los judíos son menos importantes que los ataques contra los musulmanes.

La medida en que la preocupación por la violencia contra los musulmanes triunfa sobre la preocupación por la violencia mucho mayor contra los judíos llegó a su punto más alto cuando cuatro judíos franceses fueron asesinados en una tienda kosher de París poco después de la masacre de Charlie Hebdo. Casi todos los periódicos liberales en Europa empezaron a tronar por la posibilidad de una "violenta reacción islamófoba" tras los asesinatos de Charlie, y todo ello mientras personas no musulmanas y judías eran los asesinadas.

La misma mañana en que esos cuatro judíos asesinados volaban para su entierro en Israel, el actor George Clooney. y progre por interés, informaba a sus seguidores de lo preocupado que estaba por un posible "fervor anti-musulmán" en Europa. Todo esto era surrealista. Algunas personas que se decían liberales y progresistas parecían más preocupados por posibles y futuros ataques contra los musulmanes que por los actuales y auténticos ataques contra los judíos.

La medida en que la preocupación por la violencia contra los musulmanes triunfa sobre la preocupación por la violencia, mayor, contra los judíos llegó a su punto culminante cuando cuatro judíos franceses fueron asesinados en una tienda kosher de París poco después de la masacre de Charlie Hebdo.

Casi todos los periódicos liberales en Europa empezaron a tronar por la posibilidad de una "reacción violenta islamófoba" tras los asesinatos de Charlie, y todo ello mientras no musulmanes y judíos eran las víctimas. La misma mañana en que esos cuatro judíos asesinados volaban para su entierro en Israel, el actor George Clooney, y progre profesional, informaba a sus seguidores de lo preocupado que estaba por un posible "fervor anti-musulmán" en Europa. Todo esto es surrealista. Algunas personas que se dicen liberales y progresistas parecen más preocupados por posibles y futuros ataques contra los musulmanes que por los actuales y auténticos ataques contra los judíos.

El hecho es que al incremento de los crímenes contra musulmanes en Londres se le da mucho mayor importancia mediática que ese incremento superior en los ataques contra los judíos. Este descenso de categoría implica que los crímenes contra los judíos no resultan tan graves para liberales y progresistas, porque no requieren de su interés. Y creo que hay dos razones para ello. La primera es que obsesionándose con los ataques contra los musulmanes permite a la izquierda complacer algunos de sus propios prejuicios, sobre todo con respecto a los tabloides sumamente populares, a los que consideran como antimusulmanes. Este miope enfoque de la élite liberal y progresista acerca de la islamofobia es realmente una expresión de desconfianza con respecto a las masas occidentales, para la izquierda insuficientemente multicultural y aparentemente demasiado occidental-céntrica.

La segunda razón es que para muchos dentro de la izquierda occidental el antisemitismo, sobre todo de origen musulmán, está políticamente justificado. Es la opinión de una estudiosa de las religiones, Karen Armstrong, para quien el ataque contra los judíos en París "no tenía nada que ver con el antisemitismo, sino más bien con Palestina". Así, el antisemitismo en Europa, para esta izquierda, es el subproducto inevitable de las payasadas de Israel en el Oriente Medio, y muchas personas y muy respetables de la izquierda ven estos ataques contra lo judíos europeos "casi como una forma de protesta, como una forma de política más que de odio".

Ese es el mensaje aterrador de los medios de comunicación que transmiten los medios progresistas, lo cual es un ejemplo de la degradación implícita y de la gravedad del antisemitismo de la izquierda. Ya sea que por disculpar estos crímenes o simplemente por ignorarlos o consentirlos, la izquierda occidental está dando luz verde al antisemitismo.

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Saturday, September 12, 2015

Esto no les preocupa a los judíos progresistas americanos e israelíes: el 70% de los judíos europeos ocultan su religión. Aunque ahora que lo pienso, quizás lo celebren - Ynet



Alrededor del 70% de los judíos de Europa ocultan su religión y evitan cualquier actividad que pueda revelar su identidad judía, probablemente por temor a ser acosados, según los informes de los rabinos y líderes de las comunidades judías del continente.

En vísperas del Año Nuevo judío y de las más señaladas festividades (Iamim Noraim (hebreo: ימים נוראים "Días de Penitencia"),  el Centro Rabínico de Europa (RCE) y la Asociación Europea Judía (EJA) preguntó a una muestra representativa de 197 líderes comunitarios judíos de Europa Occidental y Oriental cuántas personas planeaban visitar las sinagogas durante Rosh Hashaná. Según los resultados, sólo alrededor del 15% de los judíos de Europa planean asistir a las oraciones y soplar el shofar con sus hijos, mientras que el 85% se mantendrá alejado de las sinagogas.

Esta cifra supone un aumento considerable de alrededor del 75% en el número de judíos que ocultan su religión en un año, después de una encuesta similar realizada hace un año y que encontró que sólo el 40% de los judíos de Europa dejaban de expresar su identidad judía de modo alguno - ni religiosa, ni social, ni comunalmente - y el 75% de sus hijos no yendo a las escuelas judías.

Este año también se registró un aumento significativo en el número de judíos que no asistirán a la sinagoga, después de una encuesta similar realizada el año pasado que encontró que alrededor del 70% no participaría en las oraciones de las festividades, ni siquiera en Yom Kippur. La estimación en estos momentos era que el nivel de asimilación entre los judíos de Europa ascendió a alrededor del 80%.

El director general de la EJA, el rabino Menachem Margolin, afirmó que "las comunidades judías están trabajando duro para ayudar a que los judíos asistan a los servicios de Rosh Hashaná. Se están tomando importantes medidas de seguridad y podemos informar que hay un aumento relativo en el número de judíos que han expresado su intención de asistir a las sinagogas con sus familias durante Rosh Hashaná, en comparación con el año pasado".

El rabino Margolin pidió al gobierno israelí que incrementara la educación judía en la Diáspora, diciendo que "la mayoría de los jóvenes cuyos padres evitan su identificación como judíos, no mantienen ninguna relación con el pueblo judío y con su patria. Esta es una grave tendencia, no sólo en términos de los judíos de Europa, sino también un problema estratégico para el Estado de Israel".

Agregó que las diferentes organizaciones judías de toda Europa estaban trabajando con la Unión Europea y los diferentes gobiernos con el fin de aumentar la seguridad alrededor de las sinagogas e instituciones judías, y tratar de revivir la vida judía en cada ciudad con residentes judíos.

"Estamos enfrentándonos ahora con un movimiento de pinza", dijo Margolin. "Por un lado, las olas repetidas de acoso en contra de Israel, que son realmente una expresión antisemita, y por otro lado, y especialmente a la luz de lo que ya parece ser una islamización de muchas ciudades en todo el continente europeo, una ola turbia de nacionalismo y xenofobia".

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Saturday, February 07, 2015

¿Quién está detrás del creciente antisemitismo en Italia? - Yair Rosenberg - Tablet



Mucho antes de que Israel fuera a la guerra en Gaza y de los arrebatos antisemitas que siguieron en las calles de Europa, los judíos de Italia ya estaban diciendo a los investigadores que cada vez más se encontraban bajo ataque. Un nuevo estudio del Institute for Jewish Policy Research (IJPR), basado en los datos recogidos a través de 2012, encuentra que más de dos tercios de los judíos de Italia informan de un aumento en el antisemitismo. Estos resultados concuerdan con estudios similares en el resto de Europa, sobre todo uno elaborado por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales en 2013, que encontraba que el 76% de los judíos europeos percibía como el antisemitismo había empeorado en los últimos cinco años.

Pero los resultados también difieren en los países de Europa de una forma importante. Considerando que los estudios realizados en estados como Francia han descubierto que el antisemitismo reside predominantemente entre la población musulmana, el informe realizado sobre Italia por el IJPR indicaba que los musulmanes jugaban solamente un pequeño papel en el creciente sentimiento anti-judío en Italia. En cambio, los encuestados señalaban a un culpable diferente: a la izquierda italiana. Este impresionante contraste se puede ver en la siguiente tabla:

Un total del 43% de los judíos italianos dijo que percibían que el acoso o los abusos (generalmente verbales) antisemitas provenían de aquellos con una "visión política de izquierdas", mientras que un 29% afirmaba que la violencia antisemita provenía de la misma fuente. Por el contrario, esos números eran solamente del 16% y el 17% respectivamente para aquellos con una "visión islamista", mientras que los que tenían una "vista ideológica de derechas" representaban el 23% en lo referente a los acosos antisemitas, y un 32% para la violencia anti-judía que se les atribuía.

Estos resultados ponen de relieve una realidad fundamental que debe ser reconocida urgentemente si se quiere detener el resurgimiento del antisemitismo en Europa: que el odio a los judíos no se deriva de ningún grupo en particular, ya fueran musulmanes, de extrema derecha o de extrema izquierda. En cambio, el antisemitismo hunde sus raíces en muchas fuentes diversas.

Aparentemente, estos diferentes grupos podrían parecen tener poco en común, pero el antisemitismo siempre ha derivado su potencia de su capacidad para que cosmovisiones totalmente opuestas aprueben su despreciable y conspiradora empresa. Esta es la razón por la que los judíos han sido culpados por todo, desde las depredaciones del capitalismo a los males del comunismo. De hecho, el antisemitismo nunca habría logrado su impresionante influencia en Europa si no fuera por su capacidad de forjar coaliciones a través de las líneas ideológicas y religiosas.

Echarle la culpa a un grupo político o a una comunidad europea por el aumento del antisemitismo, representa por lo tanto una forma de evitar el problema. Es una excusa y no una contabilización honesta. Después de todo, es fácil para la extrema derecha culpar a los musulmanes e izquierdistas del aumento del antisemitismo, así como es fácil para la izquierda radical achacarlo a la derecha reaccionaria. Pero la verdad es que cada una de estas comunidades es en parte responsable del problema, y ​​cada una de ellas tiene la responsabilidad de erradicarlo dentro de sí mismos.

Sólo cuando los europeos dejen de señalar con el dedo a los demás y empiecen a mirarse a si mismos van a tener una oportunidad de controlar este prejuicio que ha permanecido durante tanto tiempo su continente.

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