Sunday, October 26, 2014

Los Estados Unidos cortaron el suministro de armas a Israel durante la guerra en Gaza - David Hornik - FrontPage



El 14 de agosto el Wall Street Journal informó que en julio, después de que Israel hubiera puesto en marcha la operación Margen Protector en la Franja de Gaza, Washington había sorprendido a Israel mediante la reducción de la demanda de Israel de "un gran número de misiles Hellfire". El Hellfire es un importante misil de precisión aire-tierra, adecuado a la naturaleza de la guerra que Israel libró contra Hamas y otros grupos terroristas en Gaza. Pero como Amir Rapaport, un importante escritor israelí de asuntos militares, y editor de la página web de Defensa de Israel, ha informado con posterioridad:
Toda la verdad... es mucho más grave: al parecer, y durante la operación Margen Protector, los EEUU habían cesado por completo todas las conexiones con la delegación de contratos públicos de Defensa de Israel con sede en los Estados Unidos. Durante días, ningún tipo de armas fue enviado. El previsto puente aéreo con las municiones americanas ni siquiera llegó hasta su punto de partida.

La crisis comenzó a los diez días de la operación Margen Protector, a continuación de las alegaciones de que el porcentaje de muertos civiles no involucrados en la Franja de Gaza era extremadamente alto (el IDF ha admitido que aproximadamente la mitad de todos los palestinos muertos eran probablemente civiles no habían participado en los combates).

En ese momento, la organización de la defensa israelí en los Estados Unidos había solicitado diferentes tipos de munición, incluidos misiles Hellfire, para reponer la disminución de las reservas del Ejército...

La orden de paralizar el proceso de todas las solicitudes israelíes vino de un nivel muy alto, probablemente la Casa Blanca, entre otras razones porque Israel había hecho caso omiso de los esfuerzos del secretario de Estado John Kerry, y prefirió poner fin a la operación a través del canal directo con los egipcios. El Departamento de Estado se había sentido molesto con Israel desde hacia varios meses, desde que se reveló que el ministro de Defensa israelí Moshe Yaalon había llamado a Kerry "mesíanico" en sesiones a puerta cerrada.
No menos de tres razones se dan para la ira de Washington hacia Israel. En cuanto a la primera - que serían las muchas víctimas civiles palestinas - un estudio en curso del Centro de Información y de Inteligencia Meir Amit ha encontrado que, hasta la fecha, la tasa de muertos civiles ha estado en torno del 50% - 50% civiles y 50% de combatientes palestinos -. Este porcentaje resulta favorable a Israel si lo comparamos con las proporciones de tres civiles muertos por cada combatiente muerto en Afganistán y de cuatro civiles muertos por cada combatiente caído en Irak y Kosovo,

En cuanto a la "ignorancia" de Israel de las "iniciativas" de Kerry, estas iniciativas implicaban negociar un alto el fuego con Hamas a través de Turquía y Qatar, una medida que iba ferozmente en contra de las posiciones de Israel y Egipto, porque Turquía y Qatar eran claramente actores internacionales pro-Hamas.

En cuanto a Yaalon que había tildado a Kerry de "mesiánico" en el contexto de las negociaciones de paz de Kerry entre israelíes y palestinos, estaban en relación con la actuación de los responsables estadounidenses, políticos y militares, que habían usurpado la autoridad del ministro de Defensa israelí Yaalon prediciendo una retirada militar israelí del valle del Jordán - un paso que Yaalon considera incompatible con la seguridad de Israel -.

En todo caso, Rapaport comenta que la suspensión de la reanudación de la entrega de municiones supone un "enfriamiento importante en las relaciones entre Estados Unidos e Israel" y que ya ha tenido repercusiones. Entre otras cosas, informa que dentro del establecimiento de Defensa israelí este grave incidente ha dado lugar a una nueva valoración de la dependencia casi automática del puente aéreo de municiones desde los Estados Unidos en prácticamente todos los escenarios en tiempos de guerra.

Entre las medidas que se están considerando está... una transición masiva hacia municiones de fabricación israelí con respecto a las de los EEUU. Por ejemplo, los misiles Hellfire, que los EEUU se negaron a proporcionar, puede ser reemplazado por misiles IAI [Israel Aerospace Industries], mientras que las municiones de precisión guiadas por Rafael Industrias pueden reemplazar las municiones aire-tierra fabricadas en los Estados Unidos. Dado que la operación Margen Protector, las industrias de defensa israelíes han recibido órdenes urgentes para el suministro de armas y municiones, y varios miles de millones de shekels para ello.

Rapaport señaló, sin embargo, que la cuestión de las armas fue resuelta hacia el final de la operación Margen Protector... y que a pesar de los recientes acontecimientos, las relaciones estratégicas de defensa entre los dos países continúan en la actualidad, incluyendo una amplia cooperación en información. El US DOD [el ministerio de la Defensa de los EEUU] y el IMOD [el ministerio de Defensa de Israel] también están embarcados en muchos proyectos conjuntos de investigación y desarrollo, y la ayuda del ministerio de Defensa de los Estados Unidos seguirá siendo una parte importante del presupuesto de defensa israelí, lo que le permitirá a Israel adquirir esos sistemas extremadamente caros como el futuro avión de combate F-35. Los estadounidenses también han aumentado su apoyo para el proyecto Cúpula de Hierro en el curso de la operación Margen Protector...

Con todo, este episodio podría ser una señal importante para Israel y un paso más hacia el aprendizaje y madurez como nación: si bien los Estados Unidos son un amigo y aliado, no son ese gran hermano mayor absolutamente fiable a quien se puede dejar nuestro destino en sus manos.

El informe de Rapaport y otros sobre la relación estratégica entre Estados Unidos e Israel demuestra que esa relación está profundamente institucionalizada; ella sobrevive y prospera incluso en la era Obama. Pero eso no quiere decir que una administración ideológicamente hostil como la de Obama no explotará la dependencia de Israel para castigarlo por las decisiones que considera erróneas, incluso - y especialmente - como sucedió el verano pasado tras el ataque de miles de cohetes de Hamas

Dado que es factible que haya futuras administraciones americanas tan ideológicamente hostiles, o más, a Israel, resulta bueno saber que Israel ha revaluado su dependencia prácticamente automática con los puentes aéreos estadounidenses y que eso se refleja en una "transición masiva hacia unas municiones de fabricación israelí". Desde luego algo mucho más realista.

Labels: ,

Friday, August 22, 2014

"Martillear" a los jefes de Hamas gracias a la información de inteligencia abre un nuevo marco en la guerra, mientras las críticas se agudizan en el gabinete - Debka



El hecho de que, después de seis semanas de guerra en Gaza, Israel no tenga ninguna victoria que mostrar y que Hamas todavía pueda disparar 100-150 cohetes al día, ha desatado un motín ministerial en contra de la forma en que la guerra es dirigida por el primer ministro Binyamin Netanyahu y el ministro de Defensa Moshe Yaalon. Las respuestas ofrecidas por los dos planificadores de la guerra en una conferencia de prensa televisada la noche del miércoles 20 de agosto, no ha logrado satisfacer a sus críticos. Una entrevista de radio a uno de esos críticos a la mañana siguiente, el ministro del Interior Gideon Saar, demostró que la oposición a Netanyahu era una bola de nieve que iba más allá de los ministros más derechistas, Avigdor Liberman y Naftali Bennett. Se había unido a favor la pro-diplomacia ministra de Justicia, Tzipi Livni, jefa de Hatnua, así como miembros del gabinete del propio Likud.

Las preguntas difíciles que están formulando incluye otra: ¿Por qué favorecer en primer lugar a la diplomacia con el grupo terrorista Hamas, cuando es obvio que Israel tendría que hacer importantes concesiones que reforzarían aún más la fuerza de Hamas en la Franja de Gaza? ¿No sería preferible permitir al ejército israelí expulsar a Hamas fuera de Gaza y deshacerse de un régimen terrorista que abusa de su gente y amenaza a Israel?

Netanyahu respondió a sus oponentes dando a la guerra una nueva dirección, que calificó de "martilleo contra desgaste", la cual sería su respuesta a la guerra de desgaste lanzada por Hamas. En otras palabras, el primer ministro ha optado una vez más por llevar la guerra de Gaza hacia una nueva fase en lugar de ir directamente hacia una clara victoria.

El IDF se embarcó en esta nueva fase la noche del martes 19 de agosto, poco después de que Hamas reanudara los ataques con cohetes contra Israel en violación del alto el fuego, y los negociadores israelíes abandonaran El Cairo para una ausencia indefinida.

Utilizando a la inteligencia militar, los bombardeos israelíes atacaron un edificio en el barrio de Sheikh Radwan, donde Muhammed Deif, el jefe militar de Hamas, había ocultado a su familia. Netanyahu y Ya'alon anunciaron la noticia de la muerte de Deif en su conferencia de prensa del miércoles. Pero esto no sería así, pues hasta la fecha oficialmente solo murieron la esposa y un hijo de corta edad de Deif. Sin embargo, Hamas ha envuelto de tantas capas de secretismo y desinformación el incidente, que nadie puede decir si su jefe militar salió vivo del bombardeo.

Privado de esta carta de triunfo, el primer ministro se apresuró a golpear de nuevo. El jueves por la mañana, la Fuerza Aérea de Israel actuó sobre la base de inteligencia precisa y atacó una casa de cuatro pisos en el barrio de Tel Sultan de Rafah, matando a tres altos mandos del comando sur de Hamas:  Ra'ad al-Atar (Abu Ayman), comandante de la Brigada de Rafah, Mohammed Abu Shamala (Abu Khalil), comandante de la Brigada Sur; y Mohammed Barhoum. Los tres estaban profundamente comprometidos en el desarrollo de las capacidades de Hamas, incluyendo la excavación de túneles a Israel y el contrabando de armas hacia Gaza.

Así pues, la campaña de "martilleo" de Netanyahu había comenzado a desarrollarse singularizándose en el asesinato de líderes y comandantes militares de Hamas, y es difícil decir si se hubiera detenido si Deif hubiera sido golpeado con éxito.

No obstante, es lógico pensar que el ejército israelí podría haber atacado a los tres comandantes de Hamas durante la última semana de julio, durante su operación de castigo por el asesinato del teniente Hadar Goldin por Hamas y el secuestro de sus restos.

Pero la activación de esta lista de jefes de Hamas como blancos en la tercera semana de agosto da a la guerra una dirección que Netanyahu y ​​Ya'alon se negaron a aprobar hasta ahora. También cierra su solución preferida del conflicto: un acuerdo diplomático basado en la iniciativa egipcia que conduciría inevitablemente a un nuevo horizonte político que el primer ministro prometió el miércoles que esperaba para Israel.
Netanyahu también denunció a los ministros que inapropiadamente expresan sus objeciones a la política del gobierno en medio de una guerra.

Gideon Saar rechazó estas quejas. También hizo hincapié en que las negociaciones de El Cairo no deben ser revividas porque el único ganador del proceso sería Hamas, quien utilizaría unas ganancias innecesarias para llevar a la sumisión a su rival Fatah encabezada por Mahmoud Abbas. "Hamas debe ser derrotado por Israel para así obtener un nuevo horizonte político. Y el gabinete está de nuevo en términos de negociación con una organización terrorista palestina".

Si las palabras del ministro del Interior son significativas, Netanyahu y Ya'alon ya no tienen un respaldo mayoritario dentro del mini gabinete de seguridad sobre la forma de llevar la guerra, y posiblemente tampoco dentro del gabinete al completo.

Labels: ,

Wednesday, August 13, 2014

Debemos derrotar a Hamas… la próxima vez – Benny Morris - Haaretz



Parece que la actual guerra ya está perdida. Se terminará en unos pocos días, o tal vez en una o dos semanas, con un gemido y otro alto el fuego que deja a Hamas en el poder, al igual que sucedió después de las rondas anteriores. Por otra parte, parece que esta guerra va incluso a aumentar el poder político y militar de Hamas, ya que ha logrado ser retratado a la vez como una víctima digna de compasión en el mundo y como un héroe de la resistencia contra la entidad sionista. (Toda esa charla de "desarmar" la Franja de Gaza y de estacionar a policías de la Autoridad Palestina en los cruces fronterizos es mera palabrería. Mientras permanezca en pie Hamas, no va a dejar las armas y no dejará que nadie restrinja su soberanía sobre su territorio).

El estatus de Gaza como víctima les va a permitir ganar grandes cantidades de dinero en efectivo procedente de los reinos petroleros árabes y de los estados europeos. Este dinero va a financiar la reconstrucción de su infraestructura civil y las casas destruidas. Pero por supuesto, al igual que ocurrió con el cemento que entró en la Franja en los años anteriores, una parte del dinero - si no la mayoría de él - se desvió por los gobernantes de Gaza hacia la reconstrucción de los túneles y las fábricas que producen los cohetes. En unos pocos meses, los túneles que conducen a territorio israelí reanudarán su funcionamiento y los arsenales de misiles se repondrán, tal vez con nuevos y mejores modelos hechos en casa (o incluso de contrabando).

Por lo tanto, la próxima guerra sin lugar a dudas vendrá. Y vendrá en un año o dos, o tal vez incluso antes, porque Hamas quiere erradicar al Estado de Israel (si no erradicar a todos los judíos, al menos del Oriente Medio), y también porque los palestinos en general, como nación, quieren que el Estado de Israel desaparezca. No es agradable tener que decir esto, porque muchas personas prefieren no oírlo. Pero incluso una breve mirada a la carta fundacional de Hamas (1988), a la Carta de Fatah (1964) y al Pacto Nacional Palestino (1964) - que nunca fue reemplazado por un convenio conciliatorio, tal como Yasser Arafat prometió - demuestran.

Después de 1948, 1967, 1973 y de 2000 a 2005 (Segunda Intifada), los palestinos comprendieron que los árabes no son capaces de destruir a Israel de un solo golpe. Tal vez una bomba nuclear iraní logrará hacerlo en el futuro, pero no pueden contar con ello. Por lo tanto, adoptaron una táctica de provocar desgastes parciales, pero frecuentes, que con el tiempo debilitarán gradualmente el Estado judío.

Nuestros jóvenes más talentosos se trasladarán a Berlín o California, los turistas y los inversores extranjeros se mantendrán alejados, y los potenciales inmigrantes se quedarán allí donde están, o se dirigirán hacia costas más atractivas. ¿Quién querría educar y ver crecer a sus hijos en un país que está bajo el fuego constante de misiles y cohetes, aunque por el momento, muy pocos de ellos en realidad alcanzan sus objetivos? ¿Y quién querría visitar o invertir en un país maltratado por el terrorismo?

Así como los musulmanes lo hicieron gradualmente con los cruzados y finalmente les derrotaron, así también los palestinos piensan desgastar y derrotar a los judíos, que al final deberán tener que regresar a sus lugares de procedencia en la Diáspora.

El gobierno de Israel fue arrastrado a la guerra actual contra su voluntad. No se preparó para ella, pero recibió una oportunidad de oro con unas cómodas circunstancias políticas, regionales e internacionales (Hamas "la empezó", rechazó los altos el fuego, Egipto está con nosotros; Europa está ocupada con Ucrania) - para destruir a Hamas y limpiar Gaza.

Pero el gobierno israelí ha preferido tomar el camino más fácil de salida con su "calma a cambio de calma", es decir, ha buscado un empate, lo que significa continuos episodios de violencia con Hamas. En las últimas décadas, los gobiernos de Israel y el pueblo de Israel se han convertido en copias al carbón de Occidente: Todo lo que quieren es paz, apaciguamiento y no contemplar la realidad ocultando sus cabezas en la arena. No hay por lo tanto voluntad de sacrificar soldados (y ninguna voluntad de exigir un alto precio en sangre de la población civil del enemigo), aunque está claro que hoy el precio – tanto en términos de nuestros soldados y sus civiles - podría ser menor de lo que será de manera inevitable en el futuro.

Eso es lo que sucedió en los últimos años con el tema de los túneles de ataque de Hamas. Los sucesivos gobiernos sabían de su existencia, pero optaron por no tomar medidas contra ellos, ¿quizás tal vez desaparecerán por sí mismos?, dejando que el próximo gobierno lidiara con ellos, y así sucesivamente.

Lo mismo nos pasó acerca del proyecto nuclear de Irán – dejándolo en manos de Obama -, y el día del juicio se acerca.

Esta “dejación” constituye una gran parte de la explicación de la debilidad de Israel en las distintas operaciones llevadas a cabo en Gaza y que nos han traído hasta este punto, esa misma debilidad que garantiza que la siguiente ronda va a suceder muy pronto. Esta debilidad es muy similar a la política de apaciguamiento de los Estados Unidos durante los gobiernos del presidente Barack Obama, que ha terminado debilitando la propia situación en el mundo de los Estados Unidos y de Occidente en su conjunto.

¿Qué debemos hacer la próxima vez? La respuesta es clara y bien conocida. Todo lo que se necesita es coraje para comenzar a recorrer este camino y determinación para terminar el trabajo. No va a ser fácil o rápido. Estamos hablando de volver a ocupar toda la Franja de Gaza y destruir a Hamas como una organización militar, y tal vez también como organización política (aunque es razonable pensar que la destrucción del ejército de Hamas debilitará a Hamas como movimiento político).

Esto requerirá meses de combate durante los cuales la Franja tendrá que ser limpiada, barrio por barrio, de operarios y armamento de Hamas y de la Yihad Islámica. Esto se cobrará un alto precio de vidas tanto de nuestros soldados del IDF como de la población civil palestina. Pero ese es el precio necesario para que una nación como la nuestra, que quiere vivir en su propia tierra situada en un barrio como el nuestro. Después de ganar el control de Gaza, hay que esperar que algún poder árabe moderado, tal vez la Autoridad Palestina, se haga cargo de las riendas del gobierno.

Hay buenas razones para destruir a Hamas. Ella busca matarnos. Todos los días dispara cohetes contra nuestras ciudades. Y secuestra y asesina cada vez que tiene una oportunidad. La destrucción de Hamas fortalecerá a las fuerzas moderadas palestinas e incluso podría avanzar la posibilidad de la paz. La destrucción de Hamas hará más fácil para Israel tener que lidiar, cuando llegue el momento, con el programa nuclear de Irán. Incluso podría disuadir a Hezbollah de embarcarse en una guerra contra Israel. Pero por lo menos - siempre y cuando estalle la guerra - el ejército israelí se librará de un frente menos. En última instancia, la destrucción de Hamas probablemente también reduzca el deseo de confrontación en Cisjordania y en las ciudades árabes israelíes.

El gobierno israelí debe preparar tanto al pueblo israelí como a sus aliados para la siguiente ronda. Los líderes occidentales comprenden la naturaleza del enemigo islámico muy bien - desde Filipinas a través de la India y Pakistán, desde Somalia a Nigeria, desde Daguestán e Irak, y todo el camino que les ha llevado a París, Madrid y Londres -, aunque por lo general prefieren enterrar la cabeza en la arena y evitar el uso de la palabra "Islam" de forma explícita.

Al mostrarles la carta fundacional de Hamas, los portavoces y las acciones de Hamas, será muy posible convencer a mucha gente de que Israel se enfrenta a una rama de este mismo enemigo sin cuartel de Occidente y de la cultura occidental. Un enemigo cuyas ramas incluyen a Boko Haram, Al-Qaida y el Estado Islámico (antes ISIS), y cuya derrota sirve tanto a los intereses de Israel como a los de todo Occidente.

Labels: ,

¿Qué hay que hacer con Gaza? – Efraim Inbar – BESA



Las negativas de Hamas a aceptar un alto el fuego permanente indican que la operación Margen Protector ha fracasado hasta ahora a la hora de alcanzar su modesta meta de garantizar la calma en la frontera de Israel con Gaza. Jerusalén, al no esperar una paz o una integración con sus vecinos, solamente quiere que lo dejen solo y en paz.

Está claro que Hamas no se siente lo suficientemente debilitado o amenazado como para aceptar un alto el fuego. Si la mayor parte de sus condiciones se cumplen, podrían estar de acuerdo en un frágil alto el fuego que podría ser violado a voluntad, lo que equivaldría a una victoria de Hamas. Tal resultado sería desastroso para Israel, con negativas implicaciones políticas y estratégicas.

Israel no tiene más remedio que seguir atacando objetivos de Hamas para conseguir un más elevado coste para la organización. Hasta ahora, el gobierno israelí ha mostrado una cautela encomiable y su renuencia a utilizar una fuerza masiva. Los informes de los medios sobre el uso desproporcionado de la fuerza son el resultado de manipulaciones de Hamas y muestran poca comprensión de las realidades de la guerra.

Por otra parte, los ataques aéreos, con la excepción de los asesinatos selectivos, tienen un impacto limitado. Los objetivos más destruibles son renovables. La limitada incursión terrestre tampoco forzó a Hamas a aceptar un alto el fuego permanente, a pesar de la destrucción de muchos de sus  túneles.

Por lo tanto, una escalada del esfuerzo militar resulta necesaria. Muchos israelíes abogan reconquistar Gaza y realizar una limpieza de su infraestructura terrorista yendo contra todos los miembros de las organizaciones terroristas, principalmente Hamas y la Yihad Islámica. Este objetivo no está muy alejado de las capacidades del IDF y tiene mucho apoyo en Israel. Sin embargo, una reconquista necesitaría semanas e incluso muchos meses, y sería costoso en términos de víctimas.

No está claro que Israel pueda obtener el apoyo de la comunidad internacional, en particular de los EEUU, para un funcionamiento prolongado. Sin embargo, si Hamas no se suaviza, puede que no  haya más remedio que volver a esta opción. En ausencia de voluntad por parte de Hamas de detener el lanzamiento de cohetes por un período prolongado, se necesitará la conquista de toda Gaza para erradicar las capacidades militares de Hamas y asegurar la calma para Israel. Sin embargo, podría sería problemático, ya que las sociedades democráticas son cada vez más reacias a verse como conquistadores ilustrados.

Mientras tanto, opciones militares menos drásticas están disponibles. En el pasado, el ejército israelí ha establecido corredores hasta el mar, cortando la Franja de Gaza en varias partes, y dejando que Hamas tenga que adivinar donde se radicaría la siguiente ubicación del ejército israelí. El gobierno de Israel debe demostrar que no tiene miedo a la idea de que el IDF ingrese en zonas urbanas, incluso si conlleva muchas bajas. La sociedad israelí está preparada para ello. Por otra parte, las bajas ahora podrían salvar aún más bajas en el futuro.

El IDF puede necesitar poner en marcha un ataque terrestre que llegue hasta el punto de que Hamas tema que su dominio sobre Gaza pueda estar en juego. Es cierto que Hamas no tiene un reconocible centro de gravedad que si se le presiona aseguraría la victoria, pero es evidente  que los líderes políticos y militares de Hamas valoran muy mucho su poder y más aún sus vidas. Sin ir más profundo en Gaza tal amenaza no se podría desarrollar.

Cuanto antes ocurra, mejor. Varias propuestas para involucrar a los actores internacionales y a las fuerzas de la ONU están siendo popularizadas. La experiencia de Israel con este tipo de experimentos es terrible. Todos los mecanismos internacionales y las tropas de mantenimiento de la paz en el ámbito árabe-israelí han demostrado no ser, una y otra vez, eficaces. La última fuerza de la ONU estacionada en el sur del Líbano para evitar los cohetes lanzados por Hezbollah (2006) fue un fracaso total. En Gaza, justo un año después de su llegada, los observadores europeos estacionados en el paso fronterizo de Rafah huyeron a la primera señal de problemas. Israel no puede hacer depender la responsabilidad de su seguridad en extraños.

Se habla mucho acerca de revaluar el enfoque de Israel hacia el imperio de Hamas en Gaza. Algunos abogan por poner fin a su dominio y traer de vuelta el presidente palestino Mahmoud Abbas a la Franja de Gaza gracias a las fuerzas israelíes, lo que podría reactivar el desacreditado paradigma de dos estados para dos pueblos. Pero no está claro en absoluto si Abbas está preparado y es capaz de tomar el control de Gaza. Esta propuesta también muestra la arrogancia israelí y la escasa memoria de otros intentos de Israel de implantar su ingeniería política en el Líbano (la guerra de 1982) y entre los palestinos (los "Pueblos Ligas" de finales de 1970). La participación de Israel en la decisión de quién es el gobernante entre nuestros vecinos árabes nos ha traído pocos beneficios. Está más allá del poder de Israel influir en la dinámica política dentro de las sociedades árabes que nos rodean. Por otra parte, favorecer el acceso al poder de un contendiente inmediatamente se convierte en un boomerang, ya que socava la legitimidad del contendiente. La cooperación pragmática con Israel no gana muchos enteros en el ranking de popularidad del mundo árabe.

Por otra parte, el desarraigo Hamas no está en las cartas. Es un movimiento popular que atrae el apoyo de más del 30% de los palestinos. Tiene un ala civil que ofrece muchos servicios a los habitantes de Gaza. Hamas también ganó las elecciones en 2006, lo que indica un apoyo aún mayor entre los palestinos. La lucha violenta contra Israel es popular, a pesar del alto precio pagado por la población civil de Gaza. Desafortunadamente, los palestinos no han sido educados para buscar la paz, sino para hacer sacrificios y ser mártires en una guerra santa contra el Estado judío.

Mientras los palestinos no cambien su sistema de educación, no habrá un final para este conflicto e Israel sólo podrá gestionarlo. Seguirá viviendo por la espada y tendrá que "cortar el césped" cuando lo considere necesario. Israel no tiene poder para moldear su entorno estratégico, sólo el poder de debilitar las capacidades de sus enemigos para dañarlo. En el caso de Hamas, más de esto es lo que se precisa.

Labels: ,

Tuesday, August 12, 2014

El coste de luchar y el coste de no luchar - Alexander Yakobson - JPost



"Aquí está mi pregunta para las personas que apoyan la campaña de bombardeos de Israel", decía Peter Beinart en su página de Facebook del 14 de julio. "Estaremos de acuerdo en que Israel tiene derecho a su legítima defensa. Estaremos de acuerdo en que Hamás tiene mucha culpa de esta guerra, y de la muerte de los civiles palestinos que se deriven de ella. Pero también estaremos de acuerdo en que sin importar los esfuerzos que Israel haga a la hora de ser preciso -y de la dificultad que implica -, sus misiles han matado a un montón de seres humanos inocentes. Para justificar esto, usted debe creer que Israel va a ganar algo importante de esta guerra. ¿Qué piensan de ello? Teniendo en cuenta que esta guerra es casi seguro que deje a Hamas en el poder en Gaza, y que Hamas es casi seguro que reconstruya la infraestructura armamentista que Israel ahora le está destruyendo, y que además la usará contra Israel de nuevo (en ausencia de cualquier cambio político drástico), ¿lo que Israel está logrando vale la muerte de un solo niño de Gaza?"

Estas preguntas deben ser respondidas en serio. Pero aquellos que les plantean deben, por su parte, estar dispuestos a lidiar seriamente con la obvia cuestión inversa: ¿Cuál cree Peter Beinart que sería el coste de no tomar una fuerte acción militar contra Hamas en las circunstancias actuales? ¿Qué se ganaría con eso y qué se perdería? La decisión de no luchar contra aquellos que están determinados a luchar contra Israel es tanto una decisión política como una decisión de combatir, y ambas deben ser examinadas críticamente.

¿Qué sucedería si Israel adoptara la lógica implícita en la crítica de Beinart a la actual operación - que, sin duda, se aplicaría a cualquier operación militar de este tipo y no sólo a la actual, y que Netanyahu obviamente se esforzó en evitar -? ¿Qué pasaría si Hamás asimilara el mensaje de que Israel ha aceptado que no tiene una verdadera opción militar de cara a los disparos de los cohetes? (más allá, claro está, de una respuesta simbólica que daría a la otra parte una razón real para no detener su agresión).  Sin lugar a dudas, cada vez más lanzamientos de cohetes hasta que la vida se vuelva imposible en este país. ¿Qué exactamente podría detener a Hamas para no llegar hasta ese punto?

En una situación difícil como la que estamos enfrentando, nunca es suficiente volver a señalar los altos costes de un determinado curso de acción con el fin de demostrar que no es el correcto, es necesario preguntarse cuál sería el coste de no tomar ese determinado curso de acción. Del mismo modo, a la derecha israelí le gusta señalar los costes y los peligros derivados de la partición de la tierra entre el Jordán y el mar Mediterráneo. Estos riesgos son, efectivamente, considerables, y necesitan ser reconocidos de una vez por todas por los partidarios de la solución de dos estados, a pesar de que sepamos muy bien que la derecha ideológica tiene otras razones principales que no tienen nada que ver con la seguridad de Israel. Por otra parte, el coste de la partición se convertirá en mucho más grave - tal vez realmente insoportable - si resulta que Israel es incapaz de defenderse cuando es atacado desde zonas que ya ha evacuado, por lo que a la defensa del país frente a Hamas en Gaza, así como frente a Hezbollah en el Líbano, también podría añadirse la posibilidad de tener que defenderse del que gobierne en Cisjordania - incluso si eso no ocurriría en la actualidad - si finalmente se deshace la ocupación de Cisjordania.

Pero el problema de la objeción de la derecha a dividir el territorio es que la derecha no tiene en cuenta los costes y los peligros de la no partición. El coste moral de perpetuar la ocupación será evaluado de manera diferente por diversas personas, en función de su visión del mundo y por el peso que concedan a otras consideraciones. Pero ni la derecha israelí, ni los partidarios de Israel, pueden darse el lujo de ignorar el argumento de que, si bien la partición es de hecho una acción peligrosa, la no partición, a largo plazo, resultaría fatal, porque si no hay dos estados en esta tierra tarde o temprano habrá un solo estado aquí, y ese estado no será Israel. No pueden darse el lujo de ignorarlo, pero lo hacen con regularidad.

De la misma manera, el costo de la lucha contra Hamas - obviamente alto y trágico - debe medirse con el coste de no luchar contra Hamas.

Pero ¿qué pasa con la condición de ''en ausencia de cualquier cambio político drástico"? ¿No apunta a un camino por el que Israel podría escapar a los crueles dilemas de la guerra? De hecho, hay dudas muy serias sobre la disposición del primer ministro Benjamin Netanyahu a pagar el precio territorial de una solución de dos estados a la que se ha comprometido oficialmente. Del mismo modo, existen serias dudas sobre la voluntad de Abu Mazen de renunciar a la exigencia de un derecho al retorno a Israel, lo que equivale a una negación de la solución de dos estados adoptada oficialmente por la OLP. De hecho, las posiciones oficiales de ambas partes están convirtiendo actualmente una solución de dos estados en algo imposible. La cuestión es si existe la posibilidad de que vayan a cambiar en el futuro. Incluso ausente la posibilidad de un acuerdo final, hay buenas razones para criticar la política del gobierno de Netanyahu sobre todo en lo relativo a los asentamientos. Pero Hamas es una historia completamente diferente.

Hamas no está interesado en la paz con Israel en cualesquiera condiciones. Tampoco está interesado en gobernar una pacífica y próspera Gaza disfrutando de una tregua casi permanente con Israel. Más allá de mantener su control sobre Gaza, lo que quiere es preservar y fomentar su posición de abanderado de la resistencia armada. Esto es en lo que ellos creen y eso es lo que construye su prestigio. Por otra parte, esto es lo que se exige de ellos por parte de Irán.

Lo que mejor le sirve a Hamas son los brotes periódicos de intensos combates, con preparativos de guerra intensivos y una ''oleada" de misiles Kassam sobre Sderot y otras ciudades del sur de Israel. En cada ronda de combates, Hamas asume que su gobierno en Gaza no corre un peligro real, porque Israel, obviamente, no quiere volver a ocupar Gaza, además de conocer las restricciones morales, políticas y legales de Israel a la hora de limitar la gravedad del daño que pueda ser infligido.

Suponiendo todo esto, y dada su total indiferencia hacia las víctimas civiles palestinas, la conducta de Hamas no es meramente irracional, es simplemente vil. Que Dios nos ayude si no podemos convencerles de que es totalmente irracional - después de todo, fue la forma en que sus colegas de Hezbollah fueron persuadidos como resultado de la Segunda Guerra del Líbano de 2006, y hasta ahora aún parecen persuadidos -.

Labels: , ,

Cómo Hamas logró sorprender y golpear a Israel en Gaza - Ronen Bergman - NYTimes




Si las bajas militares y el armamento destruido son los principales criterios para decantar la victoria, Israel es el claro ganador en la última confrontación con Hamas. No hay duda de que Israel podría conquistar toda la Franja de Gaza y acabar completamente con el aparato militar de Hamas. El primer ministro Benjamin Netanyahu ha decidido no hacerlo y ahora disfruta de sus más altos índices de aprobación que ha tenido.

Pero las bajas militares no es el criterio más importante para decidir quién debe ser declarado el vencedor. Mucho más importante es la comparación de los objetivos de cada una de las partes antes de los combates y lo que han logrado después. Visto desde esta perspectiva, Hamas salió vencedor.

Hamas fue quien comenzó la guerra, ya que estaba en una situación desesperada al cortarse sus relaciones con Irán y Egipto. Pero muy pronto Hamas estaba dictando la duración del conflicto al incumplir repetidamente los altos el fuego. Además, conservó su capacidad de lanzamiento de cohetes y misiles contra la mayoría del territorio de Israel, a pesar del inmenso esfuerzo invertido por la Fuerza Aérea de Israel en anular los sitios de lanzamiento.

Hamas también emprendió una campaña urbana contra las fuerzas terrestres israelíes, causando al menos cinco veces más bajas que en el último conflicto, y utilizó con éxito los túneles para penetrar en el territorio israelí y sembrar el miedo y la desmoralización. Hizo que Israel pagara un precio muy alto y el IDF finalmente retiró sus tropas del territorio de Gaza sin un alto el fuego.

Los líderes israelíes han fijado ahora la desmilitarización de Gaza como una de sus metas. Pero es difícil imaginarse cómo esto se podría lograr. Hamas nunca estaría de acuerdo en desarmarse a menos que tenga que enfrentarse a una ocupación prolongada de Israel de la Franja de Gaza, que es algo que Netanyahu ha declarado que no va a emprender. Entonces, ¿cómo una organización guerrillera terrorista ha podido superar al ejército más poderoso deL Oriente Medio?

Los logros de Hamas en el campo de batalla son el fruto de un esfuerzo concertado en extraer las lecciones de las previas derrotas israelíes. En julio de 2006, Hezbolá secuestró a dos soldados israelíes en la frontera entre Israel y Líbano. En respuesta, Israel pretendió destruir al grupo. Fracasó, e incluso los más modestos objetivos de devolver a los hombres secuestrados o desmilitarizar el sur del Líbano resultaron inalcanzables. Israel salió de esa guerra maltratado, dando lugar a la salida de casi todo el alto mando militar, y a una serie de contundentes requisitorias internas.

Israel renovó sus capacidades de inteligencia y de lucha en el suelo para aplicar las lecciones del Líbano en los dos posteriores enfrentamientos con Hamas. La Operación Plomo Fundido en 2008 comenzó con la destrucción de 1.200 objetivos en un inmenso bombardeo aéreo. Y Hamas quedó atónito cuando vio que Israel no retrocedía a la hora de poner las botas sobre el territorio de Gaza.

En noviembre de 2012, la operación de Israel comenzó con el asesinato del jefe militar de Hamas, Ahmad Jabari. Después se bombardeó la mayor parte de los lugares de lanzamiento de los cohetes de Hamas y se llevó a cabo una incursión terrestre. Las fuerzas de Hamas fueron puestas en desorden y en su mayoría huyeron.

Israel acordó un alto el fuego muy temprano, pero por una razón que se ha mantenido como un secreto muy bien guardado: El sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro, generosamente financiado por los Estados Unidos, se había quedado sin munición. Israel aprendió la lección y se aseguró de que cantidades suficientes de misiles para la Cúpula de Hierro estuvieran disponibles en esta ocasión.

Pero Hamas no caminaba con las manos vacías desde el 2012. Aprendió las lecciones y actuó en consecuencia. En primer lugar, Hamas tomó estrictas medidas de contrainteligencia para evitar la vigilancia electrónica israelí. Israel, en consecuencia, sabía mucho menos de lo que debería saber sobre el mayor alcance y la carga útil de los cohetes de Hamas, sobre la distribución de los depósitos de almacenamiento de cohetes y sobre el lanzamiento de cohetes por control remoto.

En segundo lugar, con el fin de prepararse para una invasión terrestre israelí, Hamas reemplazó a sus comandantes de batallón por nuevos hombres que fueron sido sometidos a entrenamiento y formación en el Líbano o Irán. Se desarrolló una doctrina de guerrilla urbana sistemática para asegurarse las máximas bajas israelíes y para proteger a su alto mando de los asesinatos. Por último, Hamas ha invertido en la construcción de una vasta y compleja red de túneles que alcanzaron el territorio israelí y se crearon unidades de hombres ranas para atacar a Israel desde el mar. Estos fueron los principales avances.

Los líderes de Israel están decididos a presentar la operación Margen Defensivo como una victoria, por lo que es poco probable que se realicen procesos de investigación pública para averiguar como se desarrollo la guerra, tal como se hizo después del Líbano en 2006, y donde rodaron cabezas.

Sin embargo, el ejército israelí tendrá que reinventar la forma de afrontar esa guerra de guerrillas. Tendrá una vez más que tratar de reclutar agentes en Gaza, ahora que ha quedado claro que el espionaje electrónico es insuficiente porque Hamas se ha vuelto más cuidadoso. La agencia de inteligencia exterior de Israel, el Mossad, tendrá que prestar en adelante más atención a los operativos de Hamas en Qatar y Turquía, e interceptar las comunicaciones de Hamas con sus proveedores de armas, como Corea del Norte.

Israel también puede decidir centrarse en golpear al personal de Hamas fuera de Gaza, sin asumir responsabilidades. Cuando el Mossad asesinó a un alto funcionario de Hamas en el 2010 en Dubai, la gran cantidad de publicidad negativa llevó al cese de tales actos, pero ahora eso puede ser juzgado como más eficaz que una acción militar masiva. Del mismo modo, las operaciones especiales recibirán más atención. Hamas sorprendió con algunas de ellas a Israel, pero Israel casi no ha llevado a cabo operaciones imaginativas o atrevidas en esta última guerra. Ehud Barak, el comando más prominente en la historia de Israel, propuso algunos de esos planes cuando era ministro de Defensa en 2010, pero no se adoptaron.

Por último, el Ministerio de Defensa deberá incrementar en gran medida la financiación de una "barrera" electrónica subterránea basada en la tecnología de la prospección del petróleo y del gas, que se establecerá a lo largo de la frontera entre Israel y Gaza para detectar los túneles cuando se construyan.

Para Israel, esta ronda de combates probablemente terminará políticamente más o menos en el punto en que comenzó, pero con un daño significativo a la disuasión de Israel.

Y los débiles esfuerzos de negociación entre la Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas e Israel parecen ahora completamente irrelevantes, ya que los comandantes militares de ambas partes vuelven a sus mesas de dibujo para planificar la inevitable próxima ronda.

Y por mucho que Israel esté tratando de marginar a Hamas y reforzar a un debilitado Abbas, Hamas está, por primera vez en su historia, a punto de ser reconocido internacionalmente como un igual en la disputa palestino-israelí.

Labels: ,

Wednesday, August 06, 2014

Netanyahu tendrá que hacer frente al déficit de credibilidad generado por el resultado de Margen Protector - Debka



Israel y una delegación palestina se unirán a las conversaciones en El Cairo, incluyendo a Hamas, que deberán comenzar tras observarse un alto el fuego de 72 horas en la Franja de Gaza, y las negociaciones se llevarán a cabo bajo los auspicios de Egipto durante un largo cese término de las hostilidades.

Esta decisión va en contra de la promesa solemne del primer ministro Binyamin Netanyahu, 48 horas antes, de continuar con la operación Margen Protector hasta que Hamas y sus aliados terroristas dejen de disparar cohetes (un bombardeo masivo fue lanzado cinco minutos antes del inicio de la tregua).

Netanyahu afirmó que Israel estaba maniobrando lejos de los acuerdos de alto el fuego, los cuales Hamas había violado seis veces causando muertes en el IDF, y se reservaba su libertad militar y diplomática de acción para actuar únicamente según sus propios intereses de seguridad. "Sin acuerdo, sólo disuasión", fue el lema de la noche del sábado 2 de agosto.

Incluso mientras decía eso, el grueso de las tropas de tierra de Israel estaban preparándose para salir de la Franja de Gaza. Mientras, se aseguraba a la opinión pública que se estaban reagrupando y se renovaban las filas para una nueva formación ofensiva a desarrollar en el instante que fuera necesario.

Pero ya entonces, el primer ministro había reconocido en voz baja las exigencias del presidente de Egipto, Abdel-Fattah El-Sisi, y del secretario de Estado de EEUU John Kerry de retirar los contingentes del IDF de la Franja de Gaza. Esto era una condición sine qua non de Hamas para las conversaciones, después de lo cual los enviados israelíes se presentarían en El Cairo para unas negociaciones indirectas sobre un acuerdo a largo plazo con Hamas a través de intermediarios egipcios.

El lema diseñado para el objetivo de estas conversaciones era ahora: "Un acuerdo a cambio de la desmilitarización".

Para el lunes, cuando el acuerdo de alto el fuego ya estaba en la bolsa, el primer ministro, el ministro de Defensa Moshe Yaalon y un grupo de oficiales de alto rango encabezados por el Jefe del Estado Mayor teniente general Benny Gantz, se reunieron con los líderes de las comunidades de unos 250.000 israelíes cuyos hogares y tierras lindan con la Franja de Gaza. Prometieron a las comunidades que, por primera vez en 13 años, estarían a salvo de los ataques con cohetes palestinos.

El IDF construirá una nueva barrera de seguridad que cerrará Gaza al estilo de la frontera con Egipto y se instalará un sistema de guardia local respaldado por sensores electrónicos y otros gadgets en todas sus comunidades.

Los escépticos, que se preguntaron cómo esa barrera combatiría a los cohetes y a los túneles subterráneos del terror enterrados clandestinamente bajo sus casas, no fueron escuchados. Para entonces, decenas de miles de reservistas llamados a la guerra de Gaza estaban siendo liberados y columnas de tanques y equipos pesados ​​se dirigían al norte.

El tráfico militar que rodaba lejos de la Franja de Gaza era tan arduo la noche del lunes que la policía emitió un aviso a los conductores civiles que utilizan esos caminos.

Cuando se anunció el alto el fuego de 72 horas después de la medianoche del lunes, un "funcionario de alto rango de Israel" señaló que si el alto el fuego se mantenía, no sería necesaria una presencia militar israelí en Gaza. También dijo que Israel había mantenido su compromiso de no aceptar la oferta de un alto el fuego con Hamas, siempre y cuando se acompañara de pre-condiciones y hasta que se desmantelaran los túneles del terror. El túnel número 32 fue destruido la noche del lunes, según se anunció, y el trabajo continuará a partir de ahora en el lado israelí de la frontera.

Un ex asesor de la Seguridad Nacional, el general en la reserva Giora Eiland, resumió la ofensiva militar israelí de un mes contra Hamas en la Franja de Gaza como "un empate entre los dos adversarios, ninguno de los equipos ha sido el ganador". Este juicio, compartido por muchos expertos militares, contradice la forma en que el resultado de la operación ha sido presentado por el primer ministro y el ministro de Defensa, quienes la dirigieron. Describen a Hamas como bastante aturdido por el duro daño provocado por el IDF a su maquinaria militar, y debilitado lo suficientemente como para ser rematado en la mesa de negociaciones en El Cairo.

Israel estima que alrededor del 50% de los habitantes de Gaza que se estima han fallecido en la operación, unos 1.867 y 9.500 heridos, eran combatientes de Hamas o de la Yihad Islámica.

El daño, sin duda, ha sido muy elevado, pero aún así Hamas ha salido de pie de la ofensiva israelí, un resultado que puede tener profundas consecuencias políticas y de seguridad más allá de las próximas negociaciones en El Cairo

La realidad a la que se enfrentan los planificadores de la guerra dentro de Israel también es sombría: por primera vez, el país sale de un conflicto importante con un problema de refugiados internos. Habitantes de toda la vida de la región alrededor de la frontera de Gaza han perdido sus casas, bienes o medios de vida, y no tienen nada por lo que volver después del alto el fuego.

No hay cifras oficiales sobre el problema de los refugiados internos de Israel, pero se cree que cerca de la mitad de la cuarta parte del millón de personas que habitan esas 57 comunidades, muchas de ellas kibbutzim y fincas privadas, huyeron durante las hostilidades y pueden negarse a volver.

Mientras que muchos soportaron durante 13 años el habitual fuego de los cohetes, se han visto consumidos por el terror ante la visión de los terroristas de Hamas saltando fuera de los túneles en sus campos, salones o cocinas.

Señalando el lado negativo de la declaración oficial del ejército israelí, argumentan que "decir que se han destruido todos los túneles que conocemos, está lejos de ser una garantía rigurosa de haber borrado esa amenaza. Y los cohetes nunca han dado tregua ni un solo día en la operación del IDF de un mes (3300 en total)".

Las primeras aldeas fantasmas de Israel son claramente visibles para el enemigo y, sin duda, se habrán apuntado en el haber del libro de la guerra de Hamas.

Haim Yelin, el jefe del Consejo de Distrito de Eshkol, afirmó el lunes que el 75% de la población de primera línea se ha movido hacia el norte. También dijo que "cree en las garantías que recibió de Netanyahu y ​​Ya'alon de que el ejército israelí ha resuelto la amenaza de los túneles y proporcionará a las comunidades protección contra los nuevos túneles". Sin embargo, aseguró que "la gente ya no está dispuesta a vivir bajo la amenaza de los ataques con cohetes del terrorismo, los cuales no creen que se les haya puesto finalmente freno".

Esta falta de credibilidad es parte de la inquietud general por el resultado de este larga operación antiterrorista tanto tiempo retrasada. Comenzó con el 86% de la población sosteniendo grandes esperanzas de curar finalmente la enconada aflicción terrorista de la Franja de Gaza. Pero ahora, los líderes de Israel, no menos que los de Hamas, se enfrentan al reto de rehabilitar no sólo la reconstrucción de los dañados negocios, granjas y edificios, sino también la fe en el gobierno.

Labels:

Margen Protector: Tres diarios arrojan tres visiones muy diferentes de los 27 días de la operación - Joshua Davidovich - Times of Israel



En una esquina está el tabloide populista, y centrista, Yedioth Ahronoth, con un titular principal y una historia que anuncia la valentía de un soldado que se lanzó dentro de un túnel para tratar de recuperar al teniente Hadar Goldin, quien fue secuestrado por hombres armados de Hamas el viernes, y una serie de comentarios analizando y después adivinando la decisión del gabinete de sacar a las fuerzas de Gaza.

En la otra esquina está Israel Hayom (su gran rival), a menudo acusado de ser un portavoz del gobierno, que defiende la decisión del gabinete como una que en realidad hará que Israel sea más fuerte. "No vamos a aceptar ser debilitados" es su titular principal, y una larga lista en la cubierta expone las visiones de esa salida y de una reorganización de la frontera sur para hacerla más segura.

Y en una tercera esquina está el periódico de izquierdas Haaretz, que obedientemente informa de las noticias sobre el terreno, e incluso se subrayan las cifras de muertos palestinos.

Yedioth dedica sus primeras páginas a la serie de funerales que se celebraron en todo el país la tarde del domingo, incluso el de Hadar Goldin, cuyo cuerpo nunca fue recuperado, y proporciona un perfil del soldado que intentó perseguir a sus captores a raíz del ataque que ocasionó la muerte de Goldin y otros dos compañeros: el teniente apropiadamente llamado Eitan.

"Contra las reglas del ejército, y a pesar del gran peligro de que el túnel fuera una trampa explosiva, el teniente Eitan entró con su equipo de comandos. Ayer quedó claro que él los persiguió durante cientos de metros, y no unas pocas docenas de metros como se había pensado al principio. Durante su viaje a través del túnel él y sus hombres se encontraron con restos que permitieron dictaminar al rabinato la muerte del teniente Goldin según la ley judía", informa el diario.

Su padre, un inmigrante de Nueva York, dice al periódico que no está sorprendido por lo que hizo su hijo. "Estoy muy orgulloso de lo que hizo, él siempre quiso contribuir al país. No sé de dónde sacó el coraje, pero no nos sorprende".

Haaretz, que obviamente está menos enamorado de Eitan, informa que la campaña de bombardeos masivos en Rafah a raíz del secuestro - siguiendo el llamado protocolo Hannibal - dejó más de un centenar de palestinos muertos. El procedimiento, informa el diario, requiere un gran poder de fuego para ser dirigido hacia el área donde ha sido secuestrado el soldado, incluso con el riesgo de pérdida de vidas inocentes, con el fin de tratar de recuperar al soldado.

"Fuentes del IDF dijeron que los comandantes de alto nivel sobre el terreno ordenaron que el procedimiento se aplicara en su totalidad. El ejército sabía que inocentes resultarían heridos como consecuencia de la utilización masiva de la fuerza después de la captura del soldado", informa el periódico.

La potencia de fuego del IDF no ha dejado solamente a Rafah en ruinas. Israel Hayom escribe que aunque las tropas del IDF se están retirando de Gaza, ha dejado en tal estado la Franja que Hamas no se apresurará en provocar otra guerra de nuevo.

"Gaza está comenzando a recuperarse de una situación peor que la del Líbano en 2006", dijo un oficial del IDF al diario, que cita a una fuente que cifra en un 60% la capacidad de fabricación de cohetes de Hamas destruida.

En dicho diario Dan Margalit dice que en lugar de volverse loco por la decisión del IDF de retirarse sin un alto el fuego en la zona, como hacen muchos, Israel debe darse cuenta del duro golpe administrado a Hamas, que ha puesto la versión israelí del MAD (mutua destrucción asegurada) en la ecuación .

"Hamas ha recibido una paliza. Su arsenal de cohetes está por los suelos, e Israel no va a dejar que se rehabilite. Es cierto que Israel sabía de la mayoría de los túneles, pero [el primer ministro Benjamin] Netanyahu y [el ministro de Defensa] Moshe Yaalon no los convirtieron en uno de los objetivos de la operación Margen Protector, y ese fue un error fundamental (saldrán informes de que impidieron la instalación de una medida de bloqueo viable y de las acciones que debían tomarse contra ellos). Pero el error de ignorar los túneles se palió durante la operación, y la mayoría de ellos fueron destruidos".

En Yedioth, sin embargo, Shimon Schiffer dice que la salida de la Franja de Gaza es en última instancia otro caso de mala administración de la guerra esta vez por parte de Netanyahu.

"Este fin de semana Netanyahu decidió retirarse de la Franja, sin un acuerdo y sin que fuera oficial. Él optó por continuar debilitando a los israelíes en una guerra de desgaste, sin fecha de finalización. Simple y llanamente. 'El adulto responsable' y el 'Rey Bibi ', aquel a quien se vio durante los primeros días de la guerra en Gaza como alguien que 'actuaba con prudencia y criterio',  ha quedado descubierto, con gran angustia, como alguien que mezcla las metas del IDF con ideas que incluso aquellos que tratan de encontrar su bondad tienen problemas para entenderlas, desde 'la tranquilidad será respondida con tranquilidad' a 'colapsar los túneles'. ¿Y qué de los cohetes?"

La crítica de Shiffer representaba una elaborada y muy dura crítica de la administración de la guerra por parte de Netanyahu, teniendo en cuenta que muchos han retenido su lengua mientras la lucha continúa.

Pero en el Haaretz, Amos Harel dice que, con la batalla terminando, los políticos, los expertos y el resto pronto se sentirán libres para dar rienda suelta a sus flechas verbales en la próxima batalla por la narrativa de la guerra y sus conclusiones.

"En los próximos días, los políticos se verán liberados incluso de las restricciones limitadas que imponen a sí mismos, mientras los soldados estaban siendo asesinados en Gaza. Ellos afirmarán que si no hubiera sido por la indecisión del primer ministro Benjamin Netanyahu y los generales, Hamas habría sido derrotado de una vez por todas", escribe Harel.

"Netanyahu, Ya'alon y los oficiales superiores reclamarán que se logró una gran victoria. El sistema antimisiles Cúpula de Hierro mantuvo fuera a los cohetes de Hamas de donde harían mucho daño; los túneles fueron destruidos (a costa de 64 soldados), y Hamas se verá frenado durante bastante tiempo. Pero muchos israelíes de a pie siguen siendo escépticos sobre los resultados de la guerra. Esto aún puede llegar a ser otro caso de Israel gana cada batalla contra una organización terrorista, pero todavía no gana la guerra".

Labels:

Tuesday, August 05, 2014

Israel se dirige, nueva y rápidamente, hacia las típicas y habituales quejas de siempre - Shmuel Rosner - Jewish Journal



Mientras los vientos de la batalla se desvanecen y otro intento de lograr un alto el fuego comienza, las tropas se preparan para la batalla de las secuelas. Si hubo percances y errores, tenemos que saber de quién fue la culpa; si hubo una victoria, alguien va a querer ese crédito; si hubo un logro, necesitamos que quede claro para el enemigo; si hay una lección que aprender, tenemos que conocer rápidamente cuál es.

Ya dije la semana pasada que la valoración de estas operaciones militares es complicada. Pero en los últimos días ya se puede observar una forma de determinar el significado de los resultados emergentes. En realidad es una simple prueba: dime quién eres, qué pensabas antes de la operación en Gaza, y  voy a decirte lo que probablemente piensas del resultado.

He aquí tres ejemplos:
- Dvir vive en un asentamiento. Tiene 32 años. Fue llamado para cumplir como reservista. Vota a la derecha religiosa y, como casi todos en Israel, apoyaba la operación de Gaza. Ahora está preocupado. Es decir, no está seguro de que el enemigo haya sido disuadido efectivamente de adoptar nuevas aventuras. Él entiende que el desarraigo de Hamas en su conjunto podría haber sido una causa muy costosa para Israel en estos momentos, pero querría haber visto un final más decisivo en esta guerra. En una encuesta de Panels Politics de la semana pasada, el 54% de los israelíes están de acuerdo con que Israel estaba ganando la pelea, y él quiere ser uno de ellos. Sin embargo, a veces tiene la tentación de decir ciertas cosas que le hacen llegar a la conclusión de que el nivel de seguridad alcanzado era bajo, y tal vez debería unirse al 34% que dijo que "ninguna de las partes" estaba ganando. Se espera que el número de israelíes dubitativos crezca cuando el polvo se asiente y las preguntas acerca de la realización de la operación Margen Protector comiencen a emerger. 
- Shira es una joven moderada de Haifa que se sitúa en el centro-izquierda. Así que casi no ha tenido ninguna experiencia de primera mano con las sirenas y ha podido mantener su habitual horario diario y vivir sin interrupciones a lo largo de la guerra. En las últimas elecciones votó por el partido Hatnua de Tzipi Livni, y todavía no sabe lo que va a hacer en las próximas elecciones. Ella sabe que Israel estaba justificado en su lucha en esta guerra, que actuó inteligentemente - la mayor parte del tiempo - luchando de manera mesurada, y que tomó la decisión correcta de salir de allí antes de que la cosa se volviera aún más fea. Ella también sabe que Israel estaba ganando la batalla, pero piensa que ahora tiene "ganar la paz". Es decir, "Israel tiene que trabajar con los palestinos moderados", "fortalecerlos" y "volver al proceso de paz". ¿Llegará la paz? Ella realmente no lo cree, pero "habrá por lo menos un poco de esperanza". 
- Zeev no estaba en contra de la guerra como algunos de sus amigos. Sólo una pequeña minoría de los judíos israelíes estaban realmente en contra de la guerra. Él tiene 43 años, votó por el Meretz y votará de nuevo por ellos. Tiene muy poca confianza en el primer ministro Netanyahu a pesar de que, se ve obligado a reconocerlo, en el último par de semanas se dio cuenta de que la versión actual de Netanyahu podría ser un poco mejor que su encarnaciones anteriores. Israel, dice, no ganó la guerra, Hamas sí lo hizo. Israel está ahora aislado internacionalmente, está en desacuerdo con la administración Obama y ​​tendrá que hacer concesiones a Hamás en Gaza, ese tipo de concesiones, según piensa ahora, que podrían haber evitado esta terrible experiencia si Israel las hubiera acordado hace dos o tres meses.
Hagan a estos tres israelíes las siguientes preguntas, y obtendrá las respuestas que probablemente esperarían:

1. ¿Fue la "desconexión" de Gaza en el 2005 un error? Sí (Dvir), quizás (Shira) y no (Zeev). La semana pasada, el 54% de los israelíes estaban de acuerdo en que fue un error, el 41% pensaba que no (el 5% no sabe). El 90% de los judíos religiosos israelíes creen que fue un error, y también el 69% de los jóvenes judíos israelíes. El 82% de los votantes del partido Laborista y el 72% de los votantes del Meretz no creen que fuera un error. El 62% de los judíos laicos israelíes no creen que fue un error.

2. ¿Negoció Israel de buena fe con Abbas el año pasado? Sí (Dvir), no (Shira) y no (Zeev). Yo todavía no tengo los números con los que apoyar esta conclusión, pero me da la sensación de que los firmes partidarios y los acérrimos opositores del proceso de paz tienden a dudar del resultado de la operación Margen Protector. El centro se muestra menos seguro sobre el proceso, y más dispuesto a aceptar el resultado de la guerra como suficientemente satisfactorio para Israel.

3. ¿A quién votaría si las elecciones fueran hoy? A Habait Hayehudi  (Dvir), no sé (Shira), Meretz  (Zeev). De acuerdo con la encuesta de Menajem Lazar de la semana pasada, dos partidos han ganado durante la operación: Habayit Hayehudi y el Likud. Ellos tendrían ahora 18 y 30 escaños respectivamente. Eso es mucho más de lo que tienen hoy. Pero tengan en cuenta que la izquierda - el Meretz - también mantiene un estatus mejorado con 10 escaños en las encuestas. Esto quiere decir que los izquierdistas "duros" no abandonaron su barco cuando los cohetes volaban. Son una minoría, pero una minoría con el deseo de hablar con una voz más clara que antes. El Partido Laborista, que apoyó la guerra de manera más clara, no ganó partidarios a causa de ella.

Pero no se molesten con las urnas, porque el día después de la guerra los cálculos políticos van a empezar a jugar un papel mucho más importante en la determinación de la forma en que los israelíes entenderán su resultado. La oposición tendrá que volver a ser la oposición. Eso quiere decir que tendrá que encontrar una manera de criticar al gobierno: por su falta de iniciativa en el frente de la paz, por su decisión de no trabajar con el gobierno de unidad palestino, por su tendencia a molestar a los americanos.

La derecha también se va a tener que diferenciar del partido Likud en el poder. Esto se plasmará en una gran cantidad de mal humor por la indecisión de Israel en la guerra y su entrega final a un arreglo por la presión internacional.

Entre las consecuencias de una guerra, la gente suele comenzar a procesar su comprensión de lo que acaba de suceder, pero tienden a volver a confiar en sus posiciones de partida. Si no les gustaba Netanyahu, y se sintieron más cómodos con su liderazgo durante la operación (el 72% de índice de satisfacción la semana pasada), volverán a empezar a dudar de él. Si tienden a culpar a Israel por la ruptura de las conversaciones de paz a principios de esta primavera, van a volver a exigir un enfoque más atento hacia Abbas y una búsqueda más enérgica de la paz, y se van a preguntar si un enfoque diferente podría haber evitado la guerra. Si piensan que Israel ha sido demasiado débil y no está haciendo lo suficiente para mostrar su jurisdicción sobre todas las partes del Israel bíblico, se mostrarán decepcionados con una operación que no terminó en una derrota total árabe como la guerra de 1967.

La vida continuará gradualmente y las quejas volverán como de costumbre. Una señal segura de que la crisis podría haber terminado.

Labels: ,