Sunday, April 28, 2019

Gran artículo: Patética excusa del New York Times por publicar una caricatura antisemita - Seth Frantzman - JPost




En un momento de creciente antisemitismo, cuando nos hemos visto cada vez más expuestos al incremento de tropos y libelos antisemitas, cuando hay un activo y animado debate sobre este tema en los EEUU, nada menos que The New York Times International Edition hizo el equivalente de decir "no me cuenten historias que me aburren".

Quizás pensaron que los comentarios de la congresista demócrata Ilhan Omar sobre la lealtad extranjera o los "benjamines" ya fueron problemáticos, pues bien, ahora la edición internacional del NYTimes acaba de decir: "Permítanme demostrarles lo que nosotros podemos hacer", y qué mejor que con la caricatura de un ciego presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tocado con una kipá negra, y siendo guiado por un perro con un collar con la Estrella de David, y cuyo rostro se asemeja al Primer Ministro Benjamin Netanyahu.

No creía que la caricatura fuera cierta cuando la vi por primera vez. Muchos de mis colegas tampoco lo creyeron. Me pasé todo el sábado tratando de localizar una copia impresa. Llamé a mis amigos, recibí un PDF de la edición, e incluso entonces no me lo creía.

Tenía que verla por mí mismo. Así que me dirigí a un supermercado de 24 horas. Allí, en el quiosco de prensa, estaba la edición del 25 de abril. La hojeé cautelosamente, temiendo ver la página 16.

Y luego la encontré. Me devolvió la mirada: esa horrible imagen de un ciego presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con una kipá guiado por un perro con la cara del primer ministro Benjamin Netanyahu. Peor aún, el perro llevaba una estrella de David como collar.

Y esto es lo que The New York Times piensa de nosotros, los israelíes. ¿Incluso si posteriormente dijeron que fue un error, anteriormente llegaron a pensar que estaba bien imprimir una caricatura de ese "perro judío" que guiaba a un ciego presidente de los Estados Unidos?

Y no solo eso, los que vieron cómo se imprimía pensaron que estaba bien ponerle una kipá judía al presidente de los Estados Unidos. ¿Alusión a un posible doble lealtad? No hay necesidad de luchar con más preguntas.

Antes se nos decía que Trump estaba fomentando el "antisemitismo de Trump" y que conducía a una nueva ola de antisemitismo en los Estados Unidos. Pero esta caricatura del NYT lo representa como un judío. Bueno, ¿entonces con qué nos quedamos? ¿Está fomentando el antisemitismo, o es ahora un judío dirigido por Israel, representado por un perro judío?

Solíamos decir que las imágenes "evocaban recuerdos" del antisemitismo de los años treinta. Esta no lo evocó, nos mostró exactamente lo que era el antisemitismo de dicha época.

Los nazis también nos representaban como animales. También pusieron Estrellas de David sobre nosotros. Los antisemitas ya nos han comparado anteriormente con perros, cerdos y monos. Solía ​​ser la extrema derecha quien representaba a los judíos controlando el mundo, como un pulpo o una araña.

Pero ahora vemos en qué medida se ha convertido en culpables de los problemas del mundo a los judíos e Israel .

La caricatura se presenta en el contexto de numerosas declaraciones antisemitas similares y "alusiones a los perros judíos". En este caso, no se trata solo de "los judíos", sino también de que Israel "guía" al presidente de los Estados Unidos. La caricatura es clara como el día. Presenta a los judíos, tal como lo simboliza el collar de la Estrella de David, controlando secretamente al presidente de los Estados Unidos: Trump está siendo guiado por Israel, por el estado judío.

Ningún otro país o grupo minoritario está sujeto a un odio tan implacable y sistemático por parte de los principales periódicos estadounidenses. Nadie se atrevería a poner la cara de un líder islámico en un perro, con símbolos islámicos, guiado al presidente de los Estados Unidos.

Por supuesto que no. El editor lo detendría, y sobre todo en la supuesta prensa "progresista". Serían sensibles a este problema. Tratarían de no ser ofensivos. El editor de la noche, el editor asistente o alguien dirían: "Esto no se ve bien".

Imaginen los días en que los racistas trataron de representar al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como un musulmán oculto. Conocemos los tropos. Entonces, ¿por qué poner una kipá en la cabeza de Trump? Cuando se trata de los judíos e Israel, ¿no hay suficiente inmundicia a la que cierta gente se precipite?

Y una disculpa después de lo sucedido no es suficiente.

Esta caricatura no terminó en la Edición Internacional del New York Times por error. Fue elegida a conciencia. Fue puesto en una página por alguien. Fue revisada varias veces y aprobada.

Lo sé porque soy editor de opinión. Cuando solía publicar caricaturas en mi sección, no menos de cuatro personas las valoraban antes de que se imprimiera. En la edición internacional de The New York Times deberían haber sido más de cuatro. ¿Y todos ellos pensaron que estaba bien?

Todo esto nos dice es que hay una cultura de antisemitismo en algún lugar de la sala de redacción del NYT.

Y es que no hay solamente algún problema con esta caricatura, hay numerosos problemas.

El primer problema es poner una kipá sobre el presidente de los Estados Unidos de manera negativa. ¿Qué se dice allí? Que es secretamente un judío. Luego lo convierte en ciego, y es guiado por Israel. Eso implica que Israel controla la política estadounidense o controla América. Ese es el problema número dos.

Luego ponen una correa en el perro que es una estrella de David, lo cual es antisemita de múltiples maneras. Son los problemas tres y cuatro. Uno pensaría que después del Holocausto, cualquier uso de la Estrella de David generaría preguntas automáticamente en una sala de redacción.

Pero no. Luego pusieron la cara del primer ministro israelí en la del perro. Es decir, es un perro judío e israelí. Es el problema número cinco.

Así que esta caricatura no era solamente ligeramente antisemita. Es a "gritos" profundamente antisemita.

El New York Times reconoció esto de una manera patética. Admitieron que la caricatura "incluía tropos antisemitas". Luego señaló: "La imagen fue ofensiva y fue un error de juicio publicarla".

Eso no es suficiente. Un error de juicio implicaría que fue solo una especie de error. "Tropos" implicaría que para algunas personas sería antisemita, pero que no está claro como el día. Pero su carácter antisemita quedaba claro como el día.

Esto no es como una historia de antisemitismo poco clara, lo es a numerosos niveles. Es hora de decir no más. Es hora de decir "No pasarán".

Este debe ser un momento definitorio. Es un momento decisivo porque uno de los periódicos más prestigiosos de los Estados Unidos ha hecho esto, un periódico que se dice "de referencia", no un periódico de una ciudad pequeña en algún lugar.

Que estuviera en la Edición Internacional no lo hace menos dañino. De hecho, muestra la cara de América al mundo y da una señal de tranquilidad a otros antisemitas. ¿Cómo podemos exigir que haya tolerancia cero para el antisemitismo si el NYT publica tropos antisemitas tranquilamente?

La gente debe hablar en contra del fiasco de esta caricatura y exigir responsabilidades. No hay lugar a excusas donde algunos pretendan que no hay claramente antisemitismo, y no es un ataque manifiesto contra los judíos y la "lealtad dual".

Necesitamos escuchar contrición y explicaciones. El público debería ser incluido, y el The New York Times debería escuchar cuán dañino y ofensivo ha sido esto y pagar las consecuencias.

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Saturday, December 29, 2018

Ahora nos llaman "judíos blancos": un nuevo antisemitismo estadounidense - Seth Frantzman - JPost



Una reciente controversia sobre los puntos de vista antijudíos de las líderes de la Marcha de las Mujeres ha levantado el telón sobre un nuevo antisemitismo que se está filtrando en los círculos estadounidenses.

"Ahora las activistas de la Marcha de la Mujer están lidiando con la forma en que tratar a los judíos, y si deben considerarlos como estadounidenses blancos privilegiados o como otra 'minoría marginada' ", señaló el New York Times en un artículo reciente. El etiquetado de los judíos como "blancos" y los debates sobre cómo "tratar a los judíos" como si los judíos fueran productos de un supermercado, son formas retóricas y deshumanizadoras diseñadas para obligar a los judíos a entrar dentro de la polémica binaria entre "blanco / no blanco", actualmente de moda en las discusiones en los Estados Unidos.

La nueva discusión tóxica que tiene lugar principalmente en los Estados Unidos está diseñada para etiquetar a los judíos como unos "supremacistas blancos". Por ejemplo, Tamika Mallory, la principal líder de la Marcha de la Mujer, le dijo al NYTimes que este problema se planteó en una reunión inicial de los organizadores.
"Desde esa conversación, todos hemos aprendido mucho sobre cómo mientras los judíos blancos, como personas blancas, defienden la supremacía blanca, todos los judíos son el objetivo", comentó. 
Como era de esperar, algunos grupos en la extrema izquierda han abrazado este concepto. Rebecca Vilkomerson, de la antisionista Voces Judías por la Paz, hizo un tuit al respecto el 24 de diciembre.
"Nosotros, los judíos blancos, especialmente debemos reconocer que al centrar nuestro propio estatus como víctimas eso resulta un movimiento de poder, así como una manera de evitar la autorreflexión sobre nuestro estatus relativo en un mundo de supremacía blanca", tuiteó Vilkomerson.
Resulta particularmente interesante, dada la historia del antisemitismo, cómo los judíos se consideran ahora no solo los receptores del privilegio blanco, debido a que a menudo pasan a ser blancos, sino que son vistos como emblemáticos de la blancura y parte de la supremacía blanca. El concepto de antisemitismo fue acuñado por el activista antijudío Wilhelm Marr, quien se opuso a la idea de que los judíos se asimilarían en Alemania. El antisemitismo se entrelazó con la idea de que los judíos eran una "raza" separada de los europeos blancos, particularmente de los alemanes y de los europeos del norte. Hoy se ha completado el círculo y se describe a los judíos no solo como blancos sino como ejemplos de la supremacía blanca.

¿Cómo puede suceder esto, solamente 70 años después del Holocausto, que esas personas que han sido las víctimas de un genocidio por no ser blancas y europeas ahora son tildadas de supremacistas blancos? Se trata de una agenda cuidadosamente elaborada en los Estados Unidos para no permitir que los judíos formen parte de las discusiones sobre la "gente de color" o el "racismo". La razón de esto es que el odio a los judíos siempre ha consistido en crear un Otro que abarque todo aquello que es primeramente deshumanizado, y luego pasan a definirlo como "los judíos".

Es por eso que en la historia europea los judíos fueron odiados por no ser cristianos, fueron acusados ​​de libelos de sangre y finalmente obligados a vivir en guetos o entrar en ciudades por la puerta donde estaban los cerdos y las aguas fecales. Luego llegó la época en que los judíos se fueron asimilando y se hicieron menos observantes de su religión, por lo que dejaron de ser etiquetados como un problema principalmente religioso para ser un problema étnico-racial. Los "judíos errantes" orientales fueron etiquetados como invasores extranjeros.

El término "judíos blancos" es antijudío porque ningún otro grupo está sometido a ese mismo insulto ni es forzado a inscribirse en una falsa blancura. Por ejemplo, los musulmanes, que los hay de tez clara, no son llamados "musulmanes blancos". Solo los judíos son llamados "judíos blancos". Este término se usa con frecuencia para deshumanizar a los judíos y eliminar su diversidad, obligándoles a formar parte de la categoría "blanca" en América, la cual implica "mayoría" y "privilegiada".

El término "judíos blancos" debe ser rechazado. Está diseñado únicamente para hacer de los judíos no solamente un Otro, sino al mismo tiempo un miembro de la mayoría privilegiada. "Blanco" significa "mayoría privilegiada" en los EEUU, mientras que "judío" significa Otro. Por lo tanto, etiquetar a los judíos como "blancos" es una forma de seleccionarles y atacarles a propósito. Se observará que aquellos que usan este término no dicen "musulmanes blancos, hindúes blancos, católicos blancos". Sólo hay un grupo cuya religión buscan agrupar como "blanca". El objetivo es decir esto con la frecuencia suficiente hasta que el término "judío" sea convertido en sinónimo de "blanco privilegiado" y "supremacista blanco".

Esto despoja a los judíos de su maravillosa diversidad histórica. Los judíos son del Yemen, Marruecos, Irak, Irán, Turquía, Etiopía, India y de muchos otros lugares. Cuando los estadounidenses identifican a los judíos con los "judíos blancos", la idea es negar esa diversidad y eliminarla hasta que no haya historia del pueblo judío.

Inclusive ahora se les dice a los judíos que cualquier discusión acerca de los judíos como víctimas del racismo, tal como demuestran las estadísticas sobre violencia con motivación étnica y religiosa y donde son el grupo más atacado, implica una forma de etnocentrismo por parte de los judíos.

Es el único grupo minoritario en los Estados Unidos que no puede hablar de la violencia que sufre y eso porque es "blanco". Así como el término antisemitismo acuñado en el siglo XIX llevó a la deshumanización de los judíos, el término "judíos blancos" está diseñado para deshumanizar y englobar a los judíos en un concepto monocromo, binario y despectivo de raza.

Si los progresistas judíos estadounidenses, tan orgullosos de su carácter liberal, permanecen en silencio cuando escuchan el término despectivo de "judíos blancos", ignorarán la existencia de ese odio progresivo y no lo detendrán. No hay judíos blancos, hay judíos y hay gente blanca. Uno no es sinónimo del otro. Algunos judíos pueden parecer blancos, o incluso tener orígenes en Europa. Algunos no los tienen. Hay muchos más musulmanes que pasan como blancos que judíos. Si no se usa el término "musulmanes blancos", entonces no se debería usar el término "judíos blancos", y cualquier persona que use el término "judíos blancos" debe ser confrontada de inmediato por qué ninguna otra religión recibe este tratamiento o definición de "blanco".

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Thursday, November 23, 2017

¿Por qué en el Haaretz se culpa a las mujeres etíopes israelíes por las largas colas en los puestos de control? - Seth Frantzman



"Las mujeres jóvenes hacen todo intencionalmente más lento. Lo más políticamente incorrecto es decir que cuando la joven que revisa los automóviles es de origen etíope, la fila se alarga aún más", se lee en un artículo de la periodista estrella del Haaretz, Amira Hass, el 20 de noviembre. Titulado "Políticamente incorrecto en Palestina", el artículo consiste en una serie de observaciones sobre Cisjordania. Una de estas tiene que ver con los puestos de control.

La autora se pregunta: "¿Cómo es que una mujer joven - miembro de la Policía Militar o de una compañía de seguridad- está estacionada en un puesto de control y su fila de coches es siempre más larga que la más próxima, donde hay un joven controlándola?".

Luego la periodista continúa:
"Las mujeres jóvenes hacen todo intencionalmente más lento. Lo más políticamente incorrecto es decir que cuando la joven que revisa los automóviles es de origen etíope, la fila se alarga aún más. Estamos hablando de los puestos de control donde solo se permite el paso de automóviles con placas israelíes... Los soldados y las personas de seguridad estacionadas en los puestos de control deben desarrollar habilidades en el ámbito de la doctrina racial y un sentido del olfato canino para distinguir entre un judío y un árabe... Pero dejen en manos de mujeres jóvenes los puestos de control. Comprobarán el acento, abrirán lentamente el maletero o buscarán explosivos en el auto, mirarán con hostilidad a los ocupantes, mientras mastican chicle con la boca abierta, hablando por el móvil y riéndose tontamente".
El pasaje parece enfocarse en las mujeres y las estereotipa señalando que revisan los coches más lentamente que los hombres. Pero además se centra en un grupo racial: las mujeres negras etíopes israelíes. ¿Por qué esto?

Las mujeres de origen etíope constituyen solamente un pequeño porcentaje de la sociedad. Según un estudio de 2012, había alrededor de 120,000 en Israel, un número que ha aumentado a alrededor de 140,000 en la actualidad. Según un documento de la Knesset de 2011, "actualmente, alrededor de 5.600 soldados de origen etíope prestan servicios en el IDF (4.000 hombres y 1.600 mujeres)". Los soldados etíopes se enfrentan a muchas barreras en su servicio militar, incluido un número desproporcionado de encarcelados y licenciados tempranamente [N.P.: suelen ser de familias muy pobres, y cuando éstas les necesitan suelen intentar abandonar el ejército para ayudarlas]. Constituyen solo un pequeño porcentaje del ejército, entre el 2-5%. Eso significa que la cantidad de mujeres etíopes que una periodista estrella del Haaretz podría encontrar en los puestos de control sería muy poca.

Entonces, ¿cómo y por qué ésta famosa periodista decidió elegirlas? ¿Es porque las mujeres etíopes están desproporcionadamente asignadas a los puestos de control? Mati Milstein y Tom Mahager exploraron este tema en un artículo de 2015.

No es la primera vez que el Haaretz se aferra a los estereotipos y publica artículos con términos racistas sobre personas de color en Israel, centrándose en su papel en la seguridad. En 2014, un articulista árabe describió una escena en el aeropuerto. "Ophir era un joven de tez oscura miembro de la seguridad, tal vez un descendiente de conversos de la Península Arábiga, tal vez de las montañas del Atlas. Pero una cosa estaba clara, su tez oscura parecía muy viejo, andrajoso y manchado de maldad".

Esta razón por la cual las personas de tez oscura sean vistos con oprobio por estos escritores del Haaretz, que no son negros, y que tienden a señalar a estas personas de tez oscura mucho más de lo que lo harían con la mayoría, de tez más blanca, que trabaja en la seguridad o en los puestos de control.

Consideren esto. Si hay 10 mujeres que trabajan en la seguridad en un puesto de control y una es negra y dos o tres filas parecen moverse lentamente, ¿la joven de tez oscura se destacará? Los autores blancos tienden a considerar a los blancos como la corriente mayoritaria, y captan a las minorías y luego les atribuyen estereotipos. Así es como hacen a otras personas diferentes y marcan distinciones.

En el caso del  Haaretz, no preguntó a los autores de estos artículos por las evidencias para estos alegatos, ni se plantéo eliminar frases que estereotipan a una minoría, lo que significa un clásico fracaso del periodismo. Es el trabajo, entre otros, de un diario no solo controlar los hechos, sino tener cuidado en no alimentar el racismo. Afirmar que las mujeres, y en particular las mujeres de color, son "más lentas" que otras, sin ninguna prueba, excepto una anécdota, es muy problemático. Es importante que los autores se pregunten sobre sus propios prejuicios. Si el escritor es blanco, y miembro de la mayoría, debe ser sensible a su blancura y a su decisión de colorear a las minorías con estereotipos negativos.

Los periódicos israelíes con frecuencia denuncian el antisemitismo en el extranjero. Por ejemplo, el mismo Haaretz cubrió la historia de Kevin Myers cuando fue despedido por The Sunday  Times por comentarios sobre el pueblo judío. Myers escribió: "En general, los judíos no son conocidos por su insistencia en vender su talento al precio más bajo posible, que es la medida más obvia de una inveterada estupidez". Entonces, ¿por qué es esto menos ofensivo que aparezcan este tipo de comentarios en periódicos israelíes, que encima van de progresistas, contra los negros y otras minorías? ¿Los periódicos israelíes tienen un doble estándar, un estándar para su propio racismo y otro estándar para discutir el antisemitismo en el extranjero?

Otro escritor del Haaretz en 2013, nada menos que su otra estrella Gideon Levy, también usó términos ofensivos para describir las diferencias étnicas en la policía. "La Policía de Fronteras es el cuerpo más enfermo de la administración de la ocupación. Las razones son sociológicas y étnicas, y están vinculadas al trasfondo de la mayoría de sus policías: suelen ser rusos, drusos, etíopes y residentes de la periferia geográfica de Israel. Cínicamente, y no por casualidad, son enviados por Israel para ser la punta de lanza de su gobierno para violentar a los palestinos, y no casualmente se vuelven extremadamente brutales".

Tal vez es hora de preguntarse por qué que las personas de color, y otras minorías, son tan señaladas por el Haaretz. ¿Por qué son seleccionados para trabajar en los puestos de control después de ser reclutados en el ejército, mientras que sus colegas blancos no? Tal vez es hora de que la prensa israelí haga lo que se supone que deben hacer los medios y diga la verdad al poder en lugar de apuñalar a las minorías. Decirle la verdad al poder sería preguntarse si las minorías son enviadas desproporcionadamente a ciertas unidades del ejército, o si se espera que trabajen en los puestos de control, mientras que otros procedentes de las clases altas tan progresistas, van a otras unidades más cómodas y atractivas.

Tal vez es hora de preguntar por qué la gente de color, el 2% del ejército, recibe las críticas, mientras que todo el edificio que constituye la mayoría del gobierno israelí en Cisjordania, y que está compuesto por la población mayoritaria, parece blindado de la misma crítica. Cuando un soldado blanco en un puesto de control trata mal a los palestinos, él o ella es solo un individuo, una mala manzana. Pero cuando lo hace un miembro de una minoría, se lo representa como un representante del grupo.

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Ese enorme bluff llamado John Kerry: Captado en una grabación, John Kerry calificó la Intifada de los puñales y atropellos como actos de "no violencia" - Seth Frantzman



En unos impactantes comentarios revelados recientemente, el ex Secretario de Estado de los EEUU describió la intifada de apuñalamientos y atropellos de 2015 como "no violencia". Según un informe del Canal 10 de Israel, Kerry estaba hablando ante una audiencia en los Emiratos Árabes Unidos. "Los palestinos han hecho un trabajo extraordinario al permanecer comprometidos con la no violencia... Cuando tuvo lugar la intifada, ellos dieron a luz la no violencia en Cisjordania". Siguió afirmando que el público israelí tenía la culpa por no estar lo suficientemente agradecido. "Esto ha sido pasado por alto por la población mayoritaria israelí porque no es un tema de discusión... ¿Por qué? Porque la mayoría del gabinete actual israelí ha declarado públicamente que no están por un estado palestino".

Kerry se refería a la intifada de apuñalamientos y atropellos que comenzó en 2015. Según datos compilados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, 59 personas murieron por esos ataques terroristas y 827 resultaron heridas desde septiembre de 2015. Esto incluyó 186 apuñalamientos, 132 intentos de apuñalamiento, 163 tiroteos y 60 atropellos, así como una ataque con bombas a un autobús. ¿Esta es la "no violencia" que Kerry tanto elogió? ¿Qué muertes según él se definirían como "violencia"?.

Él afirma que el público israelí "pasó por alto" todo esto. ¿Lo pasaron por alto, o tal vez estaban bastante distraidos con las noticias de apuñalamientos diarios?

Kerry es un representante del neo-orientalismo de baja expectativa, según el cual si los palestinos no celebran el terror oficialmente, supuestamente merecen elogios por su "no violencia". Según esa lógica, el sur de los EEUU tampoco fue "violento" en la década de 1950 porque aparentemente la mayoría la gente no estuvo involucrada en linchamientos.

Kerry echa por tierra toda la lógica del terror. No se trata solo del número de ataques, se trata del hecho de aterrorizar a una sociedad. ¿Realmente la sociedad palestina abrazó la "no violencia"? ¿Acaso no se celebraron la mayoría de los ataques por apuñalamiento y atropellos en los medios palestinos, sobre todo los que tuvieron éxito, y los autores fueron aclamados como "mártires"? ¿Los medias y las redes sociales no los celebraron ni los urgieron a seguir?

El hecho de que la mayoría de la sociedad no participara en los ataques no es un gran apoyo para la "no violencia", sino más bien su interés en involucrarse, de un modo y otro, en un conflicto generalizado con Israel. Hay apatía, no amor por la no violencia. Casi no hay evidencia de que la opinión pública palestina critique alguna vez las protestas o los métodos "no violentos". En todo caso, simplemente no participa en la violencia. Pero tiende a existir un amplio apoyo a esos y otros tipos de violencia.

Alguien podría argumentar que lo consideran como una especie de "lucha armada legítima" o lo que sea, pero ¿por qué ofuscarse fingiendo que los israelíes han "pasado por alto" una  inexistente tendencia a la "no violencia"?

Porque Kerry se ha convertido en un maestro del autoengaño. Al menos ahora está fuera del poder (y se dedica a las conferencias mentirosas).

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Saturday, October 28, 2017

Esos cineastas occidentales que utilizan a Israel, y especialmente a los ultraortodoxos, para su agenda racista - Seth Frantzman



Recientemente, un hombre blanco fuerte y corpulento ha estado gritando a la gente en Israel y Cisjordania. El primer video que vi fue en Hebrón abordando a soldados israelíes y judíos ultraortodoxos judíos, preguntándoles por qué los palestinos parecen estar en un lado de la calle de los residentes judíos. Hebrón es un foco del conflicto israelo-palestino y, como tal, atrae a muchos activistas. Es un símbolo perfecto para todo lo que aborrecen el gobierno militar de cincuenta años de Israel sobre Cisjordania y millones de palestinos. Es un punto álgido para la violencia. Por lo tanto, es comprensible que los activistas extranjeros se sientan atraídos por sus antecedentes como lugar donde protestar o para utilizarlo como telón de fondo para un video sobre lo que ven como los abusos del gobierno israelí.

En el primer vídeo, ese hombre musculoso grita a los judíos que caminan tranquilamente preguntándoles por qué los palestinos no pueden caminar por donde quieren y preguntando que piensan de los árabes. Luego gira su lente hacia dos soldados. Los soldados no le entienden y una mujer soldado parece reírse de él. Él le grita "miren la arrogancia". No les pregunta qué fue lo que les trajo a Hebrón, que fueron reclutados por el ejército y que tal vez no estén de acuerdo con lo que se les envió a hacer. Eso es comprensible, para él no son más que soldados, un cliché en uniforme.

El cineasta luego dirigió su lente a Jerusalén. Durante lo que parecen ser unas protestas ultraortodoxas contra el reclutamiento del IDF en Jerusalén, deambuló por donde la policía intentaba mantener el flujo del tráfico y les gritaba a la policía y también a hombres y niños ultraortodoxos que pasaban caminando. "¿Qué piensas de los palestinos?". Gritó una y otra vez hasta que encontró a unos pocos niños que respondieron. Parecían estar en su adolescencia o quizás más jóvenes. Vistiendo las camisas blancas y los pantalones negros que visten los judíos ultraortodoxos, respondieron "terroristas". Este occidental blanco se sintió repleto de felicidad. Aquí estaban los "judíos" que llamaban a los árabes "terroristas" y ahora podían ser estereotipos y ser identificados y satanizados ante la cámara. Él no preguntó sus nombres o sus edades o de dónde eran, solo mantuvo la cámara ante sus caras.

Al hacerlo, creó un sistema de apartheid con su cámara. Había gente con la que quería pasar el rato y que pertenecía a un grupo, los palestinos, y gente a la que buscaba sacarle partido, a quien trataba de filmar diciendo algo racista para poder demonizar a todo el grupo. En cada caso, se había propuesto filmar a los judíos ortodoxos porque pueden identificarse fácilmente como judíos. No filmaba a israelíes promedio, que en su mayoría no son religiosos y tienen opiniones diversas sobre los palestinos. Él solo quiere filmar a judíos religiosos, y quiere colorear sus respuestas. Si hablan inglés, intenta convencerlos para que digan cosas negativas sobre los árabes, o bien él interpreta sus supuestos puntos de vista por ellos.

Israel es el único país que inspira este tipo de odio. Es el único país al que los blancos occidentales, generalmente progresistas, sienten que pueden odiar por completo y generalizar. Mientras que los mismos europeos de Occidente, de Australia, del Reino Unido o de los EEUU no se sienten cómodos generalizando sobre los turcos, los búlgaros, los argelinos o los mexicanos, pero no sienten remordimientos si se trata de Israel. Para unos cuantos de ellos, como este cineasta, Israel es un escenario y sobre él hay personajes que pueden odiar.

Muchos de estos tipos de personas que odian a Israel lo usan para compensar sus propios sentimientos de privilegio. Muchos de ellos provienen de países que practicaron la esclavitud, el imperialismo, el genocidio, la esclavitud y la Inquisición. No fue hace tanto tiempo que sus países prohibían oficialmente a los judíos o evitaban que personas de color inmigraran. Su odio a Israel, y particularmente su intento de demonizar a sus habitantes y especialmente a los judíos religiosos forma parte de su racismo subconsciente o tal vez más claramente definido. En un mundo donde el racismo es visto a menudo como inaceptable en Occidente, resulta aceptable siempre y cuando la gente que odia sea retratada como "racista". Así que ir a Israel y gritar a cada persona religiosa judía para obtener la respuesta de unos pocos, que a veces puede ser lamentable, es una forma de propagar el racismo contra el pueblo judío en general.

La gente dice a menudo que ese odio a Israel es solamente una oposición a sus políticas. Solamente es oposición al gobierno israelí en Cisjordania. No se trata de antisemitismo, ni de racismo, eso dicen. Si eso fuera cierto, ¿por qué un cineasta vendría a Israel y se dirigiría solo a los judíos ortodoxos para hacer comentarios sobre los palestinos? ¿Por qué diría abiertamente cuando ve a un árabe "aquí están las personas con las que quiero pasar el rato"? ¿Por qué no apunta su cámara a los gobernantes de Israel, o a los principales bancos y compañías que hacen negocios en Cisjordania? ¿Por qué no apunta a otros israelíes? ¿Por qué encontrar solo un grupo que se viste de manera similar a los de las películas? ¿Por qué no preguntan a los ultraortodoxos qué estaban haciendo en la calle? Estaban protestando por el reclutamiento del ejército, ¿verdad? Algunos de ellos no quieren servir en el ejército. Algunos se oponen al estado de Israel. Algunos se niegan a votar. La mayoría no vive en Cisjordania. Entonces, ¿por qué elegir para demonizarlos a las personas menos responsables de las políticas de Israel, las personas menos involucradas en hacer cumplir esas políticas o beneficiarse de ellas? Porque el occidental necesita a los ortodoxos como suplentes de un Otro identificable. Si mostrara a diversos grupos de judíos israelíes, ya no encajaría tan fácilmente en un grupo similar.

Los espectadores se sorprenderían al ver que muchos ultraortodoxos no son racistas, son personas normales, simplemente personas promedio que trabajan, aman y hacen las cosas que hacen los occidentales, y también hacen los palestinos. El cineasta no puede verlos como humanos porque ha decidido que son unos objetivos. No puede permitir que hablen por sí mismos, quiere ponerlos ante una cámara y ha decidido la respuesta que vendrá de la cámara. Él grita a unas personas que no hablan su idioma y luego coloniza sus puntos de vista, quitándoles su opinión. Coloniza sus puntos de vista al igual que sus antepasados ​​colonizaron a partes del mundo. Porque su incursión en Israel es esencialmente una incursión colonial y su visión del país es propia de un apartheid. Él lo ha segregado eligiendo lo que muestra en la cámara.

Nuestras sociedades generalmente han decidido detener la colonización occidental. Solo con Israel tiende a continuar. Cuando ves una película que coloniza a Israel y a los palestinos, debes desafiarla al igual que su generalización, demonización y estereotipos.

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Sunday, August 13, 2017

¿Por qué algunas personas (de izquierdas) apoyan o justifican el antisemitismo debido a las "políticas de Israel"? Pues porque quieren utilizar el antisemitismo para motivar su oposición a las políticas de Israel - Seth Frantzman



Como editor de opinión estás acostumbrado a ver todo. Como un editor especializado que trata de Israel, a veces se reciben presentaciones que dicen cosas como "el creciente antisemitismo es comprensible por las acciones de Israel". O "El pueblo judío necesita entender que el antisemitismo está estrechamente ligado al comportamiento de Israel y si quieren evitarlo deben oponerse a las políticas de Israel". Recientemente, el Haaretz optó por "si la ocupación de Israel no termina, el antisemitismo en todo el mundo se elevará hasta alturas siniestras". El autor afirmaba que "50 años de ocupación han despertado los prejuicios latentes y los viejos estereotipos..., pero muchos todavía niegan que el control cada vez más opresivo de Israel representa un factor crucial".

En otro artículo, un autor escribía: "La realidad judía ha cambiado dramáticamente desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con el establecimiento de un Estado judío y con la consolidación de los derechos de ciudadanía en la mayoría, si no en todos los países, donde habitan los judíos. El mundo judío permanece en la negación, dislocado del resto del mundo. Y nos guste o no, y cualesquiera que sean nuestras opiniones personales, como judíos estamos todos implicados en las acciones de Israel, buenas o malas".

Otro autor afirmaba: "El apoyo a la ocupación interminable de Israel está cambiando la naturaleza misma de lo que significa ser judío. Solíamos ser personas dedicadas a la justicia, jugábamos un papel prominente en el movimiento por los derechos civiles. Ahora nuestra reputación se está convirtiendo en una de 'infamia', como facilitadores y justificadores de las injusticias israelíes". Otros ya han utilizado el mismo argumento.

La teoría de que el antisemitismo es aceptable, o que puede excusarse, por las políticas de Israel, está estrechamente ligada a voces de la "izquierda", y muchas de ellas también pertenecen a comentaristas o intelectuales judíos. ¿Pero por qué utilizan este argumento? Algunos ideas para reflexionar.

- En ningún otro caso en el mundo, el odio a todo un pueblo o a un grupo religioso es considerado aceptable o justificado por las políticas de un país.

Si simplemente cambiáramos las citas de estos individuos que excusan el antisemitismo debido a las políticas de Israel y reemplázaramos a los grupos y países mencionados, encontraríamos declaraciones sorprendentes. "Los 50 años de ocupación paquistaní de Cachemira han despertado los prejuicios latentes y los viejos estereotipos raciales anti-pakistaníes..., pero muchos todavía niegan el control opresivo de Pakistán, un factor crucial en el racismo anti-pakistaní en el Reino Unido". "Si la ocupación de Turquía no termina, el racismo anti-turco en todo el mundo se elevará hasta alturas siniestras".

Traten de sustituir "judío/a" por "musulmán" o "islamica" en algunas de las frases anteriores. "La realidad islámica ha cambiado drásticamente desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con el establecimiento de Arabia Saudita y la consolidación de la igualdad de los derechos de ciudadanía en la mayoría, si no en todos, de los países en que viven los musulmanes... Pero el mundo musulmán sigue en la negación, dislocado del resto del mundo. Y nos guste o no, y cualquiera que sea nuestra opinión personal, como musulmanes estamos todos implicados en las acciones de Arabia Saudita, buenas o malas".

Ya se trate de las acciones de China, Irlanda, Armenia, Rusia o de cualquier otro país, nadie afirma nunca que el racismo contra los miembros de esos países o sus religiones resulta aceptable. Nadie dice que el racismo contra los negros, o específicamente contra los kenianos, puede ser aceptable debido a las acciones de Kenia. Nadie podría argumentar que, de alguna manera, todos los musulmanes son responsables de las acciones de Irán o Arabia Saudita, y la gente ni siquiera considera que las personas que abandonaron Irán, y ya no viven allí, son de alguna manera responsables de las políticas de Irán.

- No es porque Israel sea una democracia

El hecho de que Israel sea una democracia no significa que el antisemitismo sea excusable y que todos los judíos tengan la "responsabilidad" de cambiar las políticas de Israel para evitar enfrentarse a las "repercusiones". Túnez es una democracia, Turquía es una democracia, Singapur y Japón son democracias y también lo es la India, y nadie pretende que sea aceptable para personas que viven en Boston o Londres tener opiniones racistas acerca de los japoneses o los indios, debido a las acciones de un país donde viven muchos de ellos.

El concepto de que ser una democracia significa que todo el mundo en esa democracia o en el extranjero tiene que asumir la responsabilidad de sus acciones no se confirma en otras explicaciones. Tailandia es en gran parte budista, ¿verdad? ¿Eso significa que uno puede culpar a algún budista aleatorio de París debido al tratamiento de Tailandia de las minorías tailandesas?. La misma noción es ridícula.

Sólo con los judíos existe una excusa por parte de ese tipo de gente que ataca a una sinagoga, como lo hicieron en Turquía recientemente, debido a las acciones de Israel. Sólo hay un grupo religioso atacado por las acciones de un país donde viven miembros del grupo y tenemos el ejemplo de las sinagogas judías. Las mismas voces occidentales que excusan o justifican los ataques a los judíos, o que se dirigen contra los judíos a causa de Israel, son las mismas que cuando ISIS lleva a cabo un ataque terrorista se apresurará a señalar que "ISIS no representa al Islam".

Sin embargo, cuando Israel hace algo, esa voces y otras más se apresuran a hacer responsable a todo el pueblo judío. Como dice una cita anterior: "Solíamos ser personas dedicadas a la justicia, jugábamos un papel prominente en el movimiento por los derechos civiles. Ahora nuestra reputación se está convirtiendo en una de 'infamia', como facilitadores y justificadores de las injusticias israelíes"

- "Pero Israel tiene que practicar los más altos estándares morales": Aquí supremacismo y antisemitismo se entrecruzan

En el corazón de las "acciones de Israel son responsables del antisemitismo" y "(todos) los judíos deben asumir la responsabilidad de esto" representan esa teoría que afirma que Israel debe "practicar los más altos estándares morales". Esto no es porque Israel sea una democracia, ya que existen muchas democracias que violan de los derechos humanos. Estados Unidos todavía tiene una prisión en Cuba y está luchando una guerra interminable en Afganistán. Francia rutinariamente envía sus fuerzas a sus antiguas colonias en África.

El concepto de los "más altos estándares morales" está estrechamente ligado a ideas alrededor de la "luz de las naciones", o "tikkun olam" y "reparar el mundo". Consideren un artículo en The Guardian de Alexander Goldberg donde señala que "es nuestra misión promover la justicia en el mundo ('justicia, justicia, es lo que debemos perseguir') y es que promover la justicia para todos trae seguridad, paz y prosperidad para todos".

Los autores no judíos también tienden a referirse a la "moralidad judía" al condenar las acciones israelíes. Por ejemplo, en un artículo de Forbes acerca de Israel, y sobre un anterior y engañoso control de la natalidad de los judíos de Etiopía, se señalaba que "la esterilización involuntaria de los inmigrantes africanos nos sugiere que la moral judía (inextricablemente conectada con los códigos legales domésticos) puede ser selectivamente aplicada a aquellos con antecedentes deseables'"

El artículo continúa proporcionando una discusión acerca de la Torah y la Biblia, en lo que supuestamente era una "noticia" sobre la política israelí.

"Este incidente muestra la tensión entre la herencia religiosa de Israel y su agenda política moderna.
'He aquí que la heredad del Señor son los hijos, la recompensa es el fruto de las entrañas. Como las flechas en la mano de un hombre poderoso, así son los hijos de la juventud. Alabado sea el hombre que ha llenado su temblor con ellos", proclama la Torah' "

¿Acaso los artículos de noticias sobre Rusia citan a la Biblia, y artículos sobre la política nuclear de Irán se adentran en el Corán? ¿Los artículos sobre China echan un vistazo a los antiguos textos budistas? Sólo cuando se trata de Israel los comentaristas hablan de los "valores judíos". Nadie habla de los "valores musulmanes" al explicar el papel de Marruecos en el Sáhara Occidental.

Hay una suposición preconcebida de que los judíos tienen una "misión" y que históricamente han apoyado la "justicia social", de modo que cuando Israel no hace eso, entonces no está cumpliendo su "misión".

En esta narrativa Israel tiene que desarrollar esa idea de estado perfecto que existe únicamente para ser una "luz para las naciones" en cualquier momento, y claro, Israel no cumple con dicha narrativa, pues no permite una libre entrada de refugiados o les niega las libertades, por lo que el pueblo judío está "salpicado por esa infamia" y el carácter judío de Israel es obivamente reprobado. Cuando Irán comete abusos, no refleja el mal existente en el Islam chiíta, pero cuando Israel los comete, entonces se aplica a todos los judíos.

Algunas de las voces más críticas sostienen que son judíos que quieren mantener lo que ellos ven como "su" nación con sus estándares morales más elevados. Así escriben: "Solíamos ser personas dedicadas a la justicia: desempeñábamos un papel prominente en el movimiento por los derechos civiles". En esta narrativa el "nosotros" es muy importante, a pesar de que la mayoría de los judíos no estaban involucrados en el movimiento de derechos civiles de EEUU (de hechos, muchos ni siquiera vivían en América). Su noción parece postular que "nosotros" somos superiores, y por ello debemos estar guiados por los estándares morales más elevados, y cada vez que no los cumplimos todos "nosotros" merecemos ser castigados. Esta es una narrativa casi bíblica, donde los profetas advertían que "todo el pueblo" sería castigado por las acciones del país, pero ahora en manos generalmente de laicos y seculares.

Tristemente en esta búsqueda de la perfección, estas voces justifican el antisemitismo de los no judíos. Así pues el antisemitismo contra una pareja judía de ancianos que vive en las zonas rurales de Iowa es justificable debido a las acciones de Israel. Una cosa es que los judíos quieran que Israel mantenga el nivel más elevado, pero ¿por qué alguien sugiere que los ataques y los daños a los judíos en el extranjero son de alguna manera aceptables (cuando no responsabilidad de los propios judíos)?

La lógica empleada aquí es que Israel está "actuando en nuestro nombre", por lo tanto cuando Israel comete malas acciones, entonces "los ataques contra nosotros son comprensibles".

- ¿Qué está sucediendo realmente? Se está exculpando el antisemitismo para animar a los judíos a presionar a Israel

La verdadera historia aquí es que algunas voces piensan que excusar e incluso apoyar el antisemitismo animará a los judíos a presionar a Israel para que cambie sus políticas. La idea es que teman a las comunidades judías en la diáspora y para ello se dice que "Israel erosionará su estatus", y para evitarlo deben actuar políticamente. Antes de la creación de Israel, voces similares en aquella época a menudo afirmaban que la creación de un estado judío proporcionaría al gobierno la excusa para expulsar a los judíos o para maltratarlos porque "ahora tenían un país". Esto se usaba para alentar el antisionismo. Una vez más, estas mismas y similares voces nunca dijeron que la existencia de China como país ofrecería a otros países la excusa para discriminar a los chinos.

Lo que realmente sucede, y es bastante triste cuando no lamentable, es que algunas voces radicales quieren que los judíos de la diáspora se opongan a las políticas de Israel. Para provocar en ellos esa oposición a Israel, se utiliza el temor a su aislamiento (dentro de la izquierda) y al antisemitismo, y se les advierte que recibirán antisemitismo si no hablan en contra Israel. A ningún otro grupo se le dice que haga esto. Ningún otro grupo debe padecer temor debido a las acciones de un país.

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Saturday, July 08, 2017

Muy interesante: Lo que realmente fue el Kotel en los "viejos e igualitarios buenos tiempos" antes de 1967 - Seth Frantzman



El gobierno de Israel se ha tambaleado una vez más, de crisis en crisis, por el fallido acuerdo sobre el respecto a la oración igualitaria y plural en el Muro Occidental o Kotel. Este lugar de oración es el lugar más sagrado del judaísmo y un centro tradicional de peregrinación y oración. Desde 1967 se ha convertido en un lugar muy importante en Israel al que acuden turistas y visitantes judíos, y donde se celebran eventos nacionales y ceremonias militares. En las últimas décadas también se han incrementado las demandas reflejo de los valores más liberales de los judíos de la diáspora, los cuales suelen asistir a las sinagogas del judaísmo de la Reforma o Conservadora, y que defienden una oración mixta entre los géneros. Este es un anatema para los ortodoxos que dirigen el Kotel y que mantienen dos secciones, una para hombres y otra para mujeres.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha tratado de equilibrar las demandas de una nueva sección de oración con la oposición a ella de sus propios socios ortodoxos de la coalición conservadora. Como maestro de la manipulación y de la administración de crisis, trató de mantener la discusión durante el mayor tiempo posible. Sin embargo, el “acuerdo” que se supone daría origen una sección plural no se concretó finalmente., originando titulares como “Día vergonzoso para Israel por la congelación del plan para un lugar de oración plural en el Kotel” y “Netanyahu le dice a millones de judíos: en realidad, no os necesitamos”.

Muchos han señalado que “en su día” el Kotel era mucho más igualitario. “No hubo ninguna partición entre hombres y mujeres en el Muro occidental antes de 1967”, recalcó un comentarista. “Hubo un tiempo en que los hombres y las mujeres podían orar juntos en el Muro Occidental. Ya no“, escribió otro . Esta narrativa es tan acogedora como engañosa. El Muro Occidental no fue “igualitario” antes de 1967, y no existió allí ninguna especie de utopía liberal de igualdad. Vamos a dar un pequeño recorrido por la historia.

El período “igualitario” gracias a los jordanos: Ninguna oración judía era entonces permitida 

Después de 1948 Jerusalén fuera dividida por los militares jordanos e israelíes a lo largo de una línea de alto el fuego. La Ciudad Vieja y este lugar sagrado judío estaba bajo el dominio jordano. Fotos de la época revelan un Muro en su mayoría carentes de visitantes. Los israelíes tenían prohibido acceder a él, y la oración y peregrinación judía estaban básicamente prohibidas. La mayoría de los líderes judíos del judaísmo de la Reforma, que actualmente exigen una sección para una oración igualitaria, permanecieron en silencio entre 1948-1967, no exigiendo derechos de acceso al Jerusalén dominado por los jordanos, y no desde luego una sección separada y plural para orar. Existía por lo tanto un Muro “intacto” y sin separación entre hombres y mujeres, pero tampoco se podía acceder ni utilizar ninguna “sección igualitaria” para orar. Esto se debió no solamente a Jordania, también tuvo mucho que ver la ausencia de peregrinaciones a Jerusalén como una característica central del judaísmo de la Reforma.

La tradición dentro del judaísmo de la Reforma siempre ha sido llamar a sus sinagogas “templos”, precisamente para mantener a distancia para sus miembros la necesidad de un nuevo templo en Jerusalén. Un artículo lo explica: “Cuando el movimiento de la Reforma surgió como un movimiento laico en la primera década del siglo XIX, el primer 'templo' se estableció en Hamburgo, Alemania. El uso del término 'templo' fue intencionado. Fue una declaración que afectaba a la creencia tradicional en la restauración del antiguo templo en los tiempos mesiánicos. Estos reformadores judíos creían que la continuidad judía en un estado civil moderno debía mantenerse ajena a cualquier tufillo de 'doble obligación o lealtad'. ¿Podría los judíos alemanes ser buenos ciudadanos alemanes y todavía esperar y rezar para la restauración de Jerusalén y el Templo Santo? ".

Después de que Israel fue establecido en 1948, careció de congregaciones judías liberales (la primera se instaló en 1958) que promovieran una oración y presencia mixta. Como tal, no es una sorpresa que cuando Israel tomó el resto de Jerusalén en 1967, tampoco existió una convocatoria inmediata de una sección para la oración mixta.

Las cosas han cambiado en las últimas décadas y el movimiento judío de la Reforma ha adoptado por medidas importantes para fomentar la peregrinación a Israel y la conexión con el Kotel y Jerusalén.

La demanda actual de un Kotel más igualitario en ocasiones han hecho surgir el falso mito de un retorno al período jordano anterior de 1967, como si de alguna manera fuera un periodo al que Israel debiera imitar. Esta lectura falsa genera mitos en dos niveles. En primer lugar, el Kotel no fue un espacio religioso libre e igualitario, ya que estaba controlado por el jordano gobierno y la presencia de los judíos estaba restringida, y en especial a los israelíes se les prohibía visitarlo. En segundo lugar, la mayor parte de los judíos de la diáspora no se preocupaban por el Kotel entre los años 1950 y 1960, por ejemplo con respecto a las manifestaciones por los judíos soviéticos características de la política judía en esa época. Desde luego el interés despertado por el Kotel fue mínimo. En Israel, los interesados por el Kotel tenían suficiente con las visitas del monte de Sion, donde varias zonas fueron renovadas como lugares judíos (la tumba de David, por ejemplo) y donde las actividades religiosas se llevaban a cabo.

La “igualitaria” época británica

No hay falta de nostalgia por los “viejos buenos tiempos” del régimen colonial del Mandato de Palestina, cuando los británicos “hicieron las cosas bien”, según algunas voces actuales. Entre las cosas que supuestamente gestionaron adecuadamente estaba el Kotel. Durante el dominio de los británicos el Kotel era una muy estrecha sección de oración junto a un barrio musulmán denominado el “barrio magrebí”.

Pocos parecen recordar que el conflicto entre los árabes y los judíos en la Palestina británica estaba directamente relacionado con el Kotel y con las demandas judías de sus derechos de oración allí. Las revueltas de 1929 y los pogromos contra los judíos se desencadenaron por los conflictos por el lugar, que se conocieron durante mucho tiempo como los “disturbios por Muro de las Lamentaciones". De acuerdo con un artículo sobre el tema: “El tema de los derechos de culto de los judíos en el Muro de las Lamentaciones estalló como consecuencia de un incidente sucedido el 24 de septiembre de 1928, cuando la pantalla que separaba a hombres y mujeres en el Muro fue removida por un oficial de la policía británica en medio de las oraciones en el Yom Kippur”. Antes de 1967, a los judíos se les prohibió llevar muchos artículos de oración al lugar. La falta de separación entre hombres y mujeres no se debía a que los judíos no desearan esa separación, sino porque se les prohibió cambiar de lugar, ya que tanto para las autoridades británicas como para los líderes religiosos musulmanes lo consideraron una propiedad de los musulmanes. Las autoridades coloniales mantuvieron ese estatus.

Vamos a leer con respecto al incidente de 1928: “La consiguiente protesta de los judíos del mundo y del movimiento sionista a raíz del incidente de la pantalla fueron acompañadas por un creciente desafío judío al status quo del culto en el Muro, así como las demandas de pertenencia del Muro y de su área circundante. De hecho, durante la década de 1920 varios líderes sionistas y judíos trataron de ampliar la posición judía y los derechos de culto en el Muro“.

Así pues, en el corazón de las demandas judías y sionistas de un aumento de los derechos en el Muro ya estaba la demanda de secciones separadas para hombres y mujeres en los servicios tradicionales ortodoxos. Pero esperen un segundo. ¿Quizás pensaban que los “viejos buenos tiempos” por aquel entonces era que los hombres y las mujeres oraran juntos? En realidad sólo rezaban “juntos” porque a los judíos se les prohibió realizar cualquier cambio de lugar por los británicos, los cuales escuchaban a la Habiz islámica y a sus exigencias de mantener el “status quo”.

En la década de 1920, el mufti de Jerusalén Hajj Amin al-Husseini, un oficial nacionalista y un religioso palestino, creó un "Comité para la Defensa de la mezquita de al-Aqsa y Al-Buraq“, y exigió que los musulmanes tuvieran todos los derechos sobre el área del Kotel. En noviembre de 1928 se reunieron los musulmanes de todas las partes de la región “para avanzar en la lucha por los lugares sagrados musulmanes. El llamamiento resultante al mundo árabe-musulmán fue seguido por una serie de provocaciones  en las proximidades del Muro de las Lamentaciones, como la intención de interrumpir las oraciones judías, intensificando así la creciente tensión entre judíos y musulmanes“.

Grupos judíos fueron condenados por “la equivocada acción de las autoridades judías de introducir una pantalla en la acera frente al Muro de las Lamentaciones el Día de la Expiación de 1928”. El Mufti no se limitó a instigar los disturbios contra los judíos en 1929, también lideró una campaña para convertir el Kotel en un lugar sagrado únicamente para los musulmanes. Llevó a la construcción de una zona de oración o “Zawiyah” para los musulmanes cerca del Kotel y creo una nueva mezquita cercana donde contrató a un muecín para que gritara su llamada a la oración ante los fieles judíos. Una nueva puerta se abrió desde el barrio Mughrebi, haciendo aún más estrecha y pequeña la zona en la que a los judíos se les permitía rezar junto al Muro, por lo que los musulmanes podían caminar a lo largo del Muro junto con animales. Un escritor de la época llegó a la conclusión de que la “nueva puerta fue dictada menos por necesidades de la religión musulmana y por derechos de propiedad que por un deseo estudiado de provocar y herir las susceptibilidades religiosas de los judíos”.

Para los judíos el Muro occidental en la década de 1920, su estrecha y pequeña área de oración “igualitaria” era interrumpida cinco veces al día por el nuevo muecín contratado para orar junto a ellos. El acta de la comisión británica para estudiar los disturbios de 1929 observa que “la primera cuestión relacionada con la construcción en el Muro de las Lamentaciones (página 39 del informe Shaw) y el establecimiento del muecín, que asumía su puesto cinco veces al día para oficiar en el 'zawiyah', era que suponía una especie de logia en la que se llevaban a cabo ejercicios rituales musulmanes“.

Al igual que hoy, cuando los palestinos en la Unesco han tratado de negar que Jerusalén es sagrada para los judíos, en la década de 1920 las autoridades religiosas musulmanes trataron de convencer a los británicos de lo mismo que a la Unesco. El 1930 la comisión de  investigación de los británicos, presentada ante la Sociedad de las Naciones, decía que "según el artículo 13 del Mandato; [el Muro Occidental] formaba parte del Waqf musulmán. El pavimento sobre el que los judíos se colocan con el fin de orar contra el Muro formaba parte del  Waqf, y aunque es uno de los lugares sagrados comprendidos en el artículo 13 del mandato, en cierta medida también es propiedad religiosa musulmana ya que forma parte del Abu Madian Waqf. En otras palabras, era propiedad religiosa musulmana sin ser un santuario sagrado“.

Ahora vamos a recordar el “status quo” del Muro en aquella época. Era una una estrecha zona de oración, de un metro o menos de ancho, que se extendía a lo largo del Muro. El área Mugrabi junto al Muro formaba parte de un Habiz magrebí o una dotación religiosa musulmana. El Mufti instigó frecuentes celebraciones islámicas junto al Muro. En la nota británica: “De acuerdo con el Libro Blanco publicado en 1928, el Gobierno de Su Majestad consideró que estaba obligada a mantener un status quo que consideraba, en términos generales, que la comunidad judía tenía un derecho de acceso al pavimento con el propósito de sus devociones, pero podría llevar solamente al Muro aquellos accesorios de culto que habían sido permitidos por el régimen turco“.

En esos días el barrio Mughabi fue ampliado y nuevas casas árabes fueron construidas a lo largo del Muro Occidental. “De entre esos nuevos edificios al sur del propio Muro, la zawiya, muros, etcétera, existió también una reactivación de la Zikr en este barrio, junto con el estacionamiento de un muecín en el techo de la zawiyah... Como consideró M. Rappard de manera específica, el estacionamiento del muecín en este barrio había alarmado y molestado sin duda a los judíos. De ello no había ninguna duda al respecto”. La idea era tener una llamada a la oración en las azoteas con vistas a la oración judía.

Y lo que realizó la investigación británica también fue concluyente: “Los judíos siempre estaban insatisfechos con un estado de cosas que significaba que el lugar que consideraban el edificio más sagrado para ellos en el mundo, y ante el que durante siglos habían orado, se encontraba en propiedad de otra fe. Durante los años pasados los judíos habían intentado remediar este estado de cosas, que era necesariamente molesto y desagradable para ellos“.

Y como señaló la Comisión de 1930, la cuestión no sólo era molesta con respecto a la propiedad. Durante la década de 1920 los árabes llevaron animales al área de Kotel durante la oración y otros eventos religiosos judíos. La Comisión observa que: “Fueron los musulmanes, por su parte, quienes autorizaron el sonido del muecín, para reproducir música, para pasar de ida y vuelta por el pavimento ante el Muro con sus animales domésticos durante las ceremonias religiosas judías”. De hecho, en los días festivos los funcionarios religiosos musulmanes animaban a sus fieles a reproducir música islámica en el Kotel. El informe señala: “En cuanto a la reinstauración del muecín y la ceremonia de Zikr, resulta difícil para aquellos que no estaban familiarizados con esta última ceremonia apreciar cuán particularmente molesta era para los judíos que rezaban ante el Muro de las Lamentaciones... Todo lo que puedo decir sobre el tema fue que, utilizando el incidente de la pantalla en septiembre de 1928, los árabes consideraron que resultaba vital hacer hincapié en sus derechos de propiedad... por lo que los árabes restablecieron unas ceremonias que impedirían a los judíos llevar a cabo sus prácticas religiosas en un ambiente tranquilo“.

Durante la época otomana: Letrinas e impuestos

El británico “status quo” fue tomado de 400 años de dominio otomano sobre Jerusalén. Durante esos siglos muchos judíos llegaron hasta la ciudad en peregrinación. El barrio judío se encuentra frente al área de Kotel, pero separada de ella por el barrio marroquí (Mugrabi) que lindaba con el Muro.

En la “igualitaria” época otomana podemos observar algunas imágenes de judíos, hombres y mujeres, rezando en el Kotel. Pero la realidad no era tan utópica como ahora parece. Los baños públicos o letrinas fueron construidos por las autoridades junto al lugar sagrado, como recordaban los visitantes. Los judíos tenían que caminar a través de las aguas residuales para orar, así como en la década de 1920 tenían que desplazarse entre animales, a veces mulas, y sus heces, mientras los fieles musulmanes gritaban y cantaban durante sus días sagrados.

El legado de las letrinas otomanas en el Muro continuó hasta 1967. Cuando los israelíes llegaron hasta el Muro, justo después de la Guerra de los Seis Días, Chaim Herzog recordó que “hemos encontrado una letrina conectada a él”.

Cuando visitamos el Muro de las Lamentaciones encontramos un inodoro conectado a él... decidimos quitarlo y por eso llegamos a la conclusión de que debíamos evacuar toda el área frente al Muro de las Lamentaciones... una oportunidad histórica que nunca volvería... Sabíamos que el siguiente sábado, el 14 de junio, sería la fiesta judía de Shavouot y que muchos querrían ir a rezar... y todo tenía que ser completado para entonces“.

El inodoro se menciona en muchos relatos después de 1967, cuando las autoridades israelíes llegaron hasta el Muro, y antes de que arrasaran la zona del barrio magrebí para dar paso a la actual plaza del Kotel.

Pero las aguas residuales, los animales, sus excrementos, el ruido... no eran el "único ruido" al que se enfrentaban los judíos que se dirigían al Kotel y que tuvieron que escuchar mientras oraban antes de 1967. Durante la época otomana también tenían que pagar impuestos especiales sólo por visitar su lugar sagrado. Ofer Aderet señala en el Haaretz :  “Los judíos tenían que pagar un impuesto a las autoridades otomanas a cambio de una visita al Muro, y también tenían que pagar a los líderes del vecindario adyacente de los magrebíes (Mugrabi), cuyos habitantes tenían la tendencia de acosar a los fieles judíos. Las condiciones físicas en las proximidades no invitaban exactamente a una visita: El área de oración era pequeño y carecía de protección contra los elementos. Los fieles eran así expuestos al sol abrasador en el verano, y al tiempo frío y húmedo en invierno. Los visitantes también encontraban a muchas mendigos judíos y musulmanes que llenaban las calles que conducían a la zona. Piedras rotas eran esparcidas por el pavimento junto con los residuos y excrementos de burros y camellos“.

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Friday, July 07, 2017

El referente de la "interseccionalidad actual": La interseccionalidad del mufti palestino con los nazis - Seth Frantman



Nuevas fotos de la época nazi  han salido a la luz recientemente. Muestran a los habituales dirigentes nazis de turismo en un campo de concentración. Los oficiales alemanes usan una mezcla de uniformes. Todo el mundo se ven muy serios a excepción de una figura en el centro que lleva un turbante blanco. Él sonríe como un niño en vacaciones. En cada foto la misma traviesa sonrisa. Él es el mufti árabe palestino de Jerusalén, Haj Amin al-Husseini. Las fotos eran previamente desconocidas, pero han sido puestas en subasta por la  casa de subastas Kedem.

La historia de la colaboración del Mufti palestino de Jerusalén, apoyado por los británicos, con Hitler ya es conocida. Muhammad Amin al-Husseini fue nombrado mufti de Jerusalén en 1921 y también se convirtió en líder del Consejo Supremo Musulmán palestino. Jugó un papel clave a la hora de avivar la llama nacionalista árabe y el extremismo islamista, fomentando disturbios y pogromos contra los judíos en Jerusalén, Hebrón, Safed y otros lugares en 1929. El asentó el puente entre la política y la religión, uniendo a los extremistas nacionalistas del movimiento palestino con los fanáticos religiosos musulmanes en su odio a los judíos, y él fue personalmente responsable en animar dicho odio.

Después de apoyar la rebelión árabe en Palestina contra los británicos en la década de los 30, Hajj Amin huyó a Irak, donde fue un apasionado defensor de Rashid Ali, un líder nacionalista local. No fue una mera coincidencia que los disturbios antisemitas y el pogromo llamado Farhud estallaran en junio de 1941. El mufti apoyó los ataques contra los judíos de Irak. Luego huyó a través de Persia y Turquía para llegar hasta la Alemania nazi. Esa es la forma en que se relacionó con Hitler y recorrió los campos de concentración nazis.

Su sonrisa en las fotos es indicativa de los sentimientos de empatía que tenía cuando finalmente se encontró con sus compañeros del movimiento nazi en 1942, que en esos momentos estaban ganando la guerra. Al Mufti palestino sin duda le hubiera gustado el actual y popular concepto dentro la izquierda occidental de “interseccionalidad”, donde diversos movimientos sociales se sienten conectados. Seguro que su opinión en aquellos momentos era que el nacionalismo árabe, el extremismo islámico y el nazismo estaban interconectados. Ellos se oponían a la existencia de los judíos, eran contrarios a los británicos y tenían intereses comunes en el Oriente Medio. Para los nazis, el muftí también era un líder interseccional. A fin de cuentas, era un líder árabe que daría legitimidad a su movimiento. Cuando estuvo en Irak había sido un gran consumidor y usuario de la propaganda nazi. El Mufti también ayudó a reclutar a colaboradores bosnios y albaneses para ayudar a la causa nazi. Fotos de él inspeccionando a esos regimientos musulmanes en 1943 son bastante conocidas.

Pero la interseccionalidad del muftí palestino no se realizaba únicamente con el nazismo. El movimiento fascista croata de los Ustasha, que defendía al nacionalismo étnico croata, el antisemitismo y el catolicismo, colaboró estrechamente con los nazis y cometió viles genocidios contra los judíos, los serbios y otros pueblos. De hecho, existieron colaboradores en toda Europa, desde Vichy, en Francia, al Cáucaso.

Algunos de ellos eran genuinos nazis, otros contemplaban a los nazis como aliados contra los soviéticos.

Hoy en día, todos estos regímenes y movimientos colaboracionistas son vilipendiados. La gente protesta en las calles denominando a sus enemigos con nombres como Petain, el líder colaboracionista de Vichy. Mucha gente, especialmente dentro de la izquierda, se han al asesor de la administración Trump, Sebastian Gorka, alegando que tenía “vínculos familiares con un grupo fascista húngaro” .

Por alguna razón, el único entre todos estos colaboradores de los nazis que no ha visto seriamente perjudicada su reputación ha sido el muftí y su causa. A pesar de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, fue recibido como un héroe en el mundo árabe. En El Cairo y Damasco dirigió los esfuerzos para alentar un ataque contra Israel cuando declaró la independencia en 1948.

Solamente fue dejado de lado debido a que otros líderes árabes, como Gamal Abdel Nasser en Egipto, se cansaron de él. Pero él siguió al frente de un  primer gobierno de “toda Palestina” primero en Gaza, a continuación en El Cairo, y luego se trasladó al exilio en el Líbano, donde murió en 1974. No fue un personaje marginal, sino un líder central dentro de los asuntos árabes palestinos, y cuyos puntos de vista fueron elogiados por los líderes palestinos.

Sin embargo, cuando observamos las actuales manifestaciones, como una reciente de lesbianas en Chicago, la única bandera y símbolo inaceptable fue la estrella de David judía y la bandera israelí. Una declaración de un Colectivo de Artistas que participaron en la manifestación del orgullo gay y apoyaron la prohibición de la estrella de David señalaron: “Reconocemos y afirmamos que la estrella de David es un símbolo judío no conectado intrínsecamente a Israel o al sionismo. Sin embargo, la cooptación de la estrella de David por el Estado de Israel resulta profundamente triste y hace que sea difícil distinguir entre la ideología imperialista y estatal y las creencias religiosas”.

Resulta sorprendente que la estrella de David sea rechazable por aparecer en la bandera de Israel, pero no importa que Turquía y otros países musulmanes utilicen una media luna islámica y otros símbolos.

Aunque Turquía es acusada de violaciones de los derechos humanos, como en sus 100 años de historia como estado moderno, no se prohíbe la bandera turca o las medias lunas islámicas. Los símbolos budistas pueden ser utilizados por organizaciones derechistas budistas en Birmania, pero nadie solicita retirar sus símbolos. El Estado Islámico (ISIS) también utiliza símbolos islámicos, pero las organizaciones de izquierda afirman que es “difícil distinguir” entre la ideología de ISIS y el de otras organizaciones islamistas, como Hizb ut-Tahrir. Así que uno puede llevar una bandera islámica, incluso la bandera de Hezbolá, a una manifestación, pero no en ningún caso una bandera de Israel, o incluso cualquiera que lleve una estrella de David.

Cuando estos grupos de la izquierda hablan de “interseccionalidad”, la realidad de esta “intersección” es que siempre se opone a Israel y al “sionismo”. Aunque siempre es “antisionismo” y nunca antisemitismo.

¿Anti-islamismo? No, jamás. Ellos nunca se oponen al extremismo islamista. Ni siquiera al ISIS.

Se habla de racismo, pero los grupos que cometen genocidio contra los kurdos, como hizo Saddam Hussein, no son rechazados. Las banderas iraquíes son bienvenidas. Bashar Assad y su régimen asesino están muy bien, junto con sus aliados de Irán y Hezbollah. Y el muftí palestino también es aceptable.

Hay una interseccionalidad entre el Mufti palestino y sus visitas a los campos nazis y el odio actual por Israel y los símbolos judíos. La interseccionalidad es que ignoremos la repugnante política racista del Mufti palestino, excusándolo e incluso ocultando su colaboración con los nazis, mientras se niegan a que el nacionalismo palestino rechace su figura y sus políticas. Al mismo tiempo, y durante demasiado tiempo, se ha permitido a la causa del “antisionismo” infiltrarse en todas las organizaciones que participan del activismo liberal y progresiva, de tal manera que los símbolos judíos ya no son permisibles, tal como afirman los activistas, ya que no pueden diferenciar entre esos símbolos e Israel.

Cualquier otra religión y estado en el mundo es aceptado, y ningún otro símbolo es rechazado. Se pueden soportar 1.000 otros símbolos y banderas, a excepción de una. Así es la trágica interseccionalidad de hoy.

Al igual que en 1942, el Mufti palestino encontró a múltiples colaboradores en toda Europa en su odio a los judío, al igual que el odio a Israel encuentra múltiples colaboradores en la actualidad, de derechas y aún más de izquierdas.

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Sunday, October 23, 2016

Muy interesante: El Holocausto hoy, entre una universalización que trata de diluirlo y desidentificarlo de los judíos y la búsqueda de su equivalencia con los crímenes del estalinismo - Seth Frantzman.



Esa es la peor forma de negación del Holocausto, escribió Dovid Katz en el The Jewish Chronicle en 2015: "En toda Europa del Este, la noción de un 'doble genocidio', la idea de que hubo dos holocaustos iguales, el soviético y el nazi, ha sido reforzada por los gobiernos y las élites nacionalistas en los medios de comunicación y en las artes".

Mientras tanto, en un comunicado de enero de la Oficina del Primer Ministro de Canadá, los judíos ni siquiera fueron mencionados como víctimas del Holocausto. La declaración homenajeaba "la memoria de los millones de víctimas asesinadas durante el Holocausto. Honramos a los que sobrevivieron a las atrocidades del régimen nazi".

En los últimos años también ha existido una tendencia a revisar la historia del Holocausto. En Occidente esto toma la forma de una universalización y disolución de su significado. Por ejemplo, una declaración de Catherine Ashton, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores en el 2014, ni siquiera mencionaba a las víctimas judías cuando trataba de "honrar a cada uno de los asesinados brutalmente en el período más oscuro de la historia europea".

Resulta muy práctico pintar todo esto como un "error," o responder que, por supuesto, es totalmente obvio que los judíos constituyeron la gran mayoría de las víctimas asesinadas, por lo que su mención resultaría redundante. Sin embargo, una declaración conmemorativa de las "víctimas de la esclavitud" en los Estados Unidos que no recordara que los afroamericanos fueron las víctimas sería catalogada como negligente.

Sí, también hubo esclavos y sirvientes blancos, pero cuando hablamos sobre el asesinato, la deshumanización y el terror de la esclavitud en América, estamos hablando de los africanos transportados al Nuevo Mundo. Cuando hablamos sobre el genocidio armenio, hablamos de los armenios, no de los griegos pónticos o de los asirios, que también fueron víctimas de ataques similares en ese mismo período.

Cuando la gente habla de la Nakba, habla de los palestinos, no de los templarios de la colonia alemana que al parecer también perdieron sus hogares durante la Guerra de Independencia de Israel. Y de hecho, tampoco hablan de los judíos expulsados ​​del mundo árabe durante 1948 y posteriomente.

Entonces, ¿por qué todos los demás grupos étnicos del mundo pueden tener sin problemas su reconocimiento como víctimas, su tiempo de duelo, su catástrofe, pero poco a poco a los judíos se les está retirando dicho reconocimiento? "Todos sabemos que los judíos murieron en el Holocausto, pero ¿por qué los judíos tienen siempre que centrarse en sí mismos, de una manera tan dominante y etnocéntrica, cuando se trata de la historia del Holocausto y las lecciones aprendidas?", suele contestar mucha gente entre susurros o en voz alta.

El ex presidente de la Knesset y el otrora jefe de la Agencia judía, Abraham Burg, escribió un libro sobre el Holocausto en el que trataba de universalizarlo. Hubo un holocausto armenio, escribió, y también un holocausto herero. El asesinato en masa de pueblo herero fue llevado a cabo por los alemanes en África entre 1904 y 1907.

"Se trata de un desplazamiento de las víctimas que permite apropiarse de la experiencia más traumática de la historia judía, borrando deliberadamente la especificidad del acontecimiento que supuestamente se conmemora - el Holocausto -, para luego reprender con dureza a los judíos por insertar sus propias preocupaciones particularistas en la discusión", resumía James Kirchick en Tablet el objetivo de estas tesis universalistas.

El propio Yad Vashem, el memorial del Holocausto, ha sido criticado por no incluir suficientemente a otras víctimas del Holocausto. Los profesores Dan Micham y Dina Porat respondieron a las críticas señalando que "si el Holocausto es despojado de sus aspectos distintivos con el fin de encajarlo en un patrón universal de genocidio, de hecho seguiría consistiendo en el asesinato masivo de judíos aunque quisieran contemplarlo como un hecho 'no único' ".

Todo el daño causado por la universalización y la disolución del Holocausto se puede ver en las encuestas de los europeos. Un estudio de 2012 encontraba que el 48% de los alemanes creía que Israel estaba llevando a cabo una "guerra de exterminio" contra los palestinos. Cifras similares se encontraron en Portugal, el Reino Unido, Hungría, Holanda e Italia.

Se podría llegar a pensar que los alemanes son las verdaderas víctimas actuales de "la culpa del Holocausto" de leer la forma en la que escriben sobre ello. Erik Kirschbaum afirmó en un artículo de Reuters que "Alemania se ha convertido claramente durante las últimas décadas en un país cada vez más normal y cada vez menos agobiado por la culpa por su horrible pasado. Esos que incluso serían indirectamente responsables del Holocausto nazi y sus crímenes, ya están muertos".

A medida que avanzamos, tanto Alemania como los países occidentales ignoran cada vez más a las víctimas judías del Holocausto y convierten su recuerdo en un mensaje universal, eliminando de paso cualquier sentimiento de culpa por su papel, llegando incluso a comparar cada vez más las acciones de Israel con las de los nazis.

La historia reciente de un profesor belga que recibió uno de los principales premios en el concurso iraní de caricaturas negacionistas del Holocausto, mientras que al mismo tiempo comparaba las acciones de Israel con las de los nazis, es un ejemplo más de esa meta final de la universalización: "no existió un único Holocausto, y en todo caso los israelíes son como los nazis".

Así pues, las acciones de Israel sí son únicas, pero las de los nazis no lo fueron.

El concepto de genocidio doble que avanza en la Europa del Este parece un poco menos pernicioso que el de su universalización en Occidente. Mientras que la universalización convierte cada atrocidad en un "holocausto" y acusa a los judíos de ser "particularistas" o "judeo-céntricos" ​​por preocuparse por la Shoah, la visión de un doble genocidio acepta que hubo un Holocausto, pero luego quiere añadir otras víctimas a él, aunque sin diluir a ambas. Sin embargo, Efraim Zuroff ha señalado que esto equivale a "alegar que los crímenes comunistas fueron equivalentes a los del Tercer Reich, y de hecho constituyen un genocidio, glorificando de paso a las poblaciones que lucharon contra los soviéticos".

El resultado es que en los países de Europa del Este se intenta agasajar a personajes como Stepan Bandera, el nacionalista ucraniano que luchó contra los comunistas. Pero, ¿qué ocurre cuando esos nacionalistas locales también fueron antisemitas o cuando la narrativa local lo fue o lo sigue siendo, sí se reconoce que los nazis mataron a muchos judíos, pero "nosotros" perdimos a muchos más a manos de los soviéticos? Para ellos la conmemoración de las víctimas judías empalaga en comparación con su propia memoria histórica.

La visión del doble genocidio se sustenta en un nacionalismo local que prefiere el sufrimiento local, no la memoria del Holocausto. En cambio, la universalización se basa en la desaparición de las víctimas judías del Holocausto y su sustitución por todas las victimas del mundo.

La universalización en realidad conforma una especie de "segundo genocidio dirigido contra la memoria judía, y un arrebatamiento de los derechos judíos a su memoria como pueblo, un derecho que sin embargo no es arrebatado a ningún otro grupo étnico".

La visión del doble genocidio arriesga conmemorar a antisemitas. ¿Qué es peor, recordar a unos antisemitas o pretender que no hubo antisemitismo y unas muy significadas víctimas judías? Dentro de una generación ese universalización ira a peor a medida que crece el antisemitismo entre los europeos occidentales progresistas, mientras que probablemente decrecerá o será la misma la visión del doble genocidio.

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Sunday, May 29, 2016

La extravagante razón por la cual algunos dentro de la izquierda israelí, y en el Haaretz, apoyan un golpe militar contra Netanyahu - Seth Frantzman



El 10 de mayo, el columnista del Haaretz Zvi Barel escribió una columna en dicho diario sobre lo que él catalogó como "el primer golpe militar judío": "Cuando los valores promovidos por el gobierno de Netanyahu son vistos por el ejército como una amenaza para la existencia de Israel, ¿que deberán hacer sus comandantes?". Barel también señaló que el primer ministro Benjamin Netanyahu "ya ha oído los murmullos que indican que los responsables de la defensa del país están hartos del circo que ha montado. Sabe que se ven a sí mismos asumiendo la responsabilidad de lo que ocurra con el país si no se detiene a tiempo a Netanyahu y a sus asociados". El autor se preguntaba además "cuánto tiempo el pueblo se pondría del lado del ejército".

El autor también pintaba un cuadro del que ya hemos oído hablar: las élites seculares de Turquía y de la oposición en Venezuela que llaman que al ejército a asumir la defensa de los valores del estado ante unos políticos caprichosos y venales. "Cuando el gobierno adopta y sigue cultivando unos valores que la dirección del ejército ve como una amenaza para la existencia del país... [el ejército] tendrá que decidir lo que constituye la principal amenaza a la seguridad y a la existencia del país: ¿los miles de misiles y atacantes palestinos o un gobierno que está convirtiendo al público en un monstruo que amenaza con devorar los valores fundamentales de la democracia israelí?". El autor parece adoptar la última perspectiva a causa de "una dirección política que está empujando en la actualidad al ejército hacia una posición en la cual tendrá que defenderse a sí mismo y a sus valores".

Existe una larga historia de comentarios e incluso de apoyo a un golpe militar en Israel. En 1998 el académico israelí Uri Ben-Eliezer escribió un artículo comparando la posibilidad de un golpe de Estado en Israel con la historia de Francia en Argelia. Llamó al fenómeno "pretorianismo", el concepto de una guardia pretoriana de la élite militar que toma el control del estado para forzar un cambio importante en las políticas que amenazan al estado. En este caso el objetivo obvio sería la necesidad de retirarse de Cisjordania ante el estancamiento político. Muchos dentro del ejército israelí son tradicionalmente seculares, y en gran medida sus altos mandos todavía proceden o están influenciados por sus orígenes laboristas y sionistas en los kibbutzim, por lo que ven al movimiento de los colonos de Cisjordania como una amenaza demográfica existencial que podría forzar a Israel a una solución de un único estado.

En el libro de Ami Gluska sobre el ejército israelí en vísperas de la guerra de 1967, se argumentaba que "los generales, vista la peligrosa situación existente, tenían sed de guerra" y se encontraron al borde de un golpe militar contra el tecnócrata y pasivo Levi Eshkol, antes de que él les diera las riendas. En 2013, Amir Oren escribió acerca de un "golpe de Estado" en el ejército israelí en el que el entonces Jefe del Estado Mayor Gabi Ashkenazi, había tratado de ser más hábil que el entonces ministro de Defensa Ehud Barak. Yoel Marcus llamó a esto un "golpe". Oren también miró hacia atrás, hacia la década de 1970, cuando Isaac Rabin tuvo que renunciar a causa de una cuenta ilegal en un banco extranjero, algo que se reveló al parecer debido a un informante de la fuerza aérea y que demostraba las problemáticas relaciones entre los políticos y el ejército. El artículo se mostraba preocupado por un supuesto futuro intento de "un control privado del ejército".

Es obvio por lo tanto que existe ese tropo cultural y que es especialmente intenso en la imaginación de la "izquierda" de Israel. Un libro de 2005 llamado "Código Azul" de Zvika Amit imaginaba un "golpe militar derechista" en el futuro. Pero muchos en Israel piensan que un golpe militar es impensable.

Uri Avnery, el veterano e iconoclasta periodista de extrema izquierda, afirmaba que esto se debe a que el ejército ya "tiene un estado", y citaba una broma acerca de unos comandantes que se preparan para hacerse cargo del gobierno a las 06:00 horas, para darse cuenta de que ya controlan el país de todos modos. Con un ejército tan hinchado y masivo, señalaba Avnery, "el país está lleno de ex generales y ex coroneles que ocupan posiciones centrales en la política, la administración, las empresas y los servicios, etcétera, todos ellos en la administración de gobierno". Él comparaba a Israel con el Reich del Kaiser prusiano. "Tal vez no fue un accidente que el fundador del sionismo, Theodor Herzl, fuera un ardiente admirador del Reich del Kaiser". Esta es una comparación que ya hemos oído antes, pues los generales de la guerra de 1967 fueron llamados los "prusianos". Avnery también afirmaba que Israel tiene similitudes con Pakistán y tomaba nota de que el 40% de los israelíes no sirven en el ejército, creándose así dos clases, una clase "crisol de razas" militar y los otros.

Al igual que muchos en la izquierda, su narración es la de un ejército que ha desertado de sus raíces al no existir las ataduras adecuadas. "Este no es el mismo ejército al que juré lealtad el día en que fue fundado. En esos momentos, muchos oficiales eran miembros del kibutz, criados en el espíritu del socialismo y de la solidaridad. Después de 57 años de ocupación, el ejército se ha transformado brutalmente, y muchos oficiales son colonos y muchos llevan kipás de punto de los nacionalistas religiosos".

Muy pocas personas hablan y apoyan de manera abierta un golpe militar. Un blog en el Times of Israel reclamaba que "Israel necesita un golpe militar". Sin embargo, después de los comentarios del general del IDF Yair Golan alegando que en Israel existe una radicalización en la sociedad similar a la de Alemania en los años 30, y las condenas resultantes, hubo afirmaciones de que el ejército estaba siendo reprimido por los políticos. Dentro de la "izquierda", que tradicionalmente se ha sentido más cercana y autoidentificada con la élite del ejército, les molestaba que la derecha fuera a silenciar a los disidentes. Poco después Moshe 'Bogie' Ya'alon, el ministro de Defensa, fue expulsado de su puesto por Netanyahu y renunció a la Knesset. De pronto se convirtió en un héroe integro, en un representante de la "vieja Israel" a la que se le clavaba otro clavo en su ataúd según el punto de vista de la "izquierda". Este fue otro "golpe".

Fue entonces, cuando se hizo evidente que Avigdor Lieberman sería elegido como ministro de Defensa, cuando los comentarios en las redes sociales comenzaron a discutir la posibilidad de un golpe militar como respuesta al ultraje de nombrar a Lieberman. El desprecio por Lieberman no es solamente porque él sea de derechas. Sus políticas no están más a la derecha que la de otros grupos de la derecha israelí. En cuestiones religiosas, en realidad, está más en línea con la izquierda supuestamente secular. Sin embargo, él es percibido como un intruso peligroso por la izquierda porque es un inmigrante de habla rusa de Moldavia. Él es ridiculizado como un "ex portero de discoteca" porque Israel es una sociedad bastante clasista y él no sería del "tipo correcto". Él es lo que solían llamar "rif raf" en la jerga israelí. Esta es la misma retórica que ayudó a que Menachem Begin ganara finalmente las elecciones de 1981 a la izquierda cuando Dudu Topaz, un conocido cómico. acusó a los votantes del Likud de ser "chachachikim" y no "héroes" militares laboristas.

Un golpe militar podría preservar al Israel de la década de 1950, al igual que los golpes seculares del llamado "estado profundo" en Turquía habrían sido utilizados para mantener la amenaza religiosa de la "derecha islámica" fuera del poder. El blog izquierdista y antisionista Mondoweiss parecía animar tal posibilidad. Un blogger de izquierdas en Facebook respondió "claro que sí" a la sugerencia de un próximo golpe militar. Ronen Bergman en el New York Times afirmaba que "en algunas conversaciones que he tenido recientemente con oficiales de alto rango sobre el nombramiento de Lieberman como ministro de Defensa, la posibilidad de un golpe militar se había planteado".

¿Pero qué golpe supuestamente se estaba desarrollando en realidad? El Middle East Eye afirmaba que se trataba en realidad de un "golpe" contra el papel de los militares. Netanyahu estaba jugando nuevamente a ser "rey Bibi" y estaba castrando a los militares. Él estaba "en contra de los generales". La gran historia es el culto a Ya'alon dentro de la izquierda tras su renuncia. Hay una sensación de que este es el "final" del buen Israel. "Es el final de la afirmación de que Israel mantiene un ejército profesional. La integridad de Ya'alon y Golán lo volvía fiable y evidente".

Esto forma parte del amor de color rosa a los militares en el extranjero y en Israel como la institución israelí más confiable. No importa ahora que Ya'alon se opusiera a la retirada de Gaza, ahora es alguien moral. Los políticos son, por supuesto, inmorales.

Pero la verdadera historia que se trata de vendernos es que al final la política de Israel siempre consistirá en optar entre aquellos que se ven como enraizados en la tradición militar de 1950, en una casta de hombres en su mayoría asquenazis y seculares, que dirigieron al ejército y gobernaron durante las primeras décadas de Israel, y los "otros" (los derechistas, los religiosos, los rusos, los colonos, los haredim, los mizrahim, los etíopes). Estos "otros" son sospechosos y no se puede confiar en ellos. Esto conduce al extraño abrazo por parte de cierta izquierda israelí de la solución de un "golpe militar". Pero al igual que en otros países, los golpes no ayudan a nadie.

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