Sunday, October 25, 2015

Una demografía basada en la realidad - Yoram Ettinger - Israel Hayom



Tres importantes figuras de la oposición israelí - Isaac Herzog, Tzipi Livni y Yair Lapid - se hicieron eco recientemente de la suposición errónea, compartida por el Departamento de Estado y la Casa Blanca, de que los árabes se convertirían en la población mayoritaria en el área combinada de Judea y Samaria y el Israel anterior a 1967. Conducidos por el pesimismo y el fatalismo demográfico, el cual ha erosionado la posición negociadora de Israel, estos líderes israelíes instan a una retirada de la geografía (las crestas de las montañas de Judea y Samaria) con el fin de asegurar la demografía.

Para ello se basan en el organismo demográfico de Israel, quien recoge y regurgita las cifras de la Oficina Central de Estadísticas de Palestina (PCBS) sin examinarlas, y haciendo caso omiso de la dramática transformación de la demografía judía y árabe, subestimando la fertilidad judía, exagerando la fertilidad árabe y no teniendo en cuenta las prácticas viciadas de la PCBS con respecto a la creciente emigración neta árabe y a la red de inmigración judía, descartando la posibilidad de olas significativas de aliya (inmigración judía), las cuales han tenido lugar - desafiando las proyecciones demográficas - cada dos décadas desde la década de 1930.

En el 2025 la proyección de la Oficina Central de Estadísticas de Israel (ICBS) condenaba la tasa de fertilidad judía de 2,6 nacimientos por mujer en el 2000 a 2,6 a 2,1 en el 2025. Sin embargo, esa tasa ha sido refutada de manera significativa por su propia documentación con la tasa de 3,11 en 2015 y con una tendencia al alza. El ICBS espera que la tasa de fertilidad árabe de 4,6 nacimientos por mujer retroceda al 3,8 en el 2025, pero en el 2015 ya es de solo el 3.35.

Demostrando la quiebra de los profetas del desastre demográfico de Israel:

• En octubre de 2015, la tasa de fertilidad judía de Israel es mayor que la de cualquier país árabe excepto Yemen, Irak y Jordania (por ejemplo, Egipto, 2,8 nacimientos por mujer, Siria, 2,6; Arabia Saudita, 2,1).

• En octubre del 2015, el ICBS documentó la tasa de fertilidad judía israelí en 3,11 nacimientos por mujer (3,4 cuando ambos padres eran de origen israelí), más alta que la proporcionada por la CIA World Factbook 2015 para la tasa de fertilidad árabe, rápidamente occidentalizada, en Judea y Samaria - un 2,76, un descenso significativo desde los 5 nacimientos por mujer árabe en 2000 -. La tasa de fecundidad musulmana israelí era de 3,35, con tendencia a bajar de 3 nacimientos por mujer.

• En 2015, los nacimientos judíos en Israel constituían el 78% del total de nacimientos, en comparación con el 69% en 1995.

• En 2015, la tasa de fecundidad que se mostraba al alza en el sector secular de Israel, mientras que en el sector ultra-ortodoxo experimentaba un descenso moderado, producía un aumento del 68,5% en los nacimientos judíos anuales en comparación con el 1995 (80.400) y el 2014 (136.000). La brecha existente entre la fertilidad árabe-judía de Israel se reducía de 6 nacimientos en 1969 a 0,25 en 2015, con las mujeres judías jóvenes dirigiéndose a superar los 3 nacimientos y las mujeres árabes jóvenes con tendencia a ir por debajo de 3.

• De acuerdo con la CIA World Factbook del 2015, la población árabe de Judea y Samaria envejecía, con una edad media de 22,7, en comparación con los 17 en el año 2000, una población de mayor edad que los árabes israelíes con un 22.4.

• En octubre de 2015, el número documentado de árabes en Judea y Samaria era de 1.7 millones,  un 1,1 millón menos que el número informado por la PCBS.

• En octubre de 2015, había 6,6 millones de judíos y 3,4 millones de árabes en el área combinada de Judea y Samaria (1,7 millones de árabes) y el Israel pre1967 (otro 1,7 millón de árabes): una mayoría judía del 66%, beneficiándose con una robusta fertilidad y un viento favorable en lo que respecta a la inmigración resultaba sumamente favorable en comparación con las minorías judías de 1900 y 1947, representando a un 8% y un 39% respectivamente. En 1947, David Ben-Gurion aceptó un Estado judío con una mayoría judía del 55%.

• En 2015, la Autoridad Palestina dilapidaba el dinero de los contribuyentes estadounidenses y europeos mediante la recepción de una ayuda exterior que se basaba en gran medida en unas cifras de población altamente infladas.

Contrariamente a la sabiduría "convencional", el equilibrio demográfico entre judíos y árabes no augura una bomba demográfica árabe, sino un favorable viento demográfico judío sin precedentes. De hecho, no hay bomba de tiempo demográfica. sólo se trata de un espantapájaros demográfico.

El 11 de diciembre de 1997, al concluir el primer censo palestino, el jefe de la Oficina Central Palestina de Estadísticas, Hassan Abu Libdeh, le dijo al The New York Times que el censo palestino representaba "una Intifada civil", en alusión a la ola de terrorismo palestino entre 1987-1992.

Cuando en 1997 se puso en marcha esa "Intifada civil”, estaba en la cima la aliya de la población judía de la antigua Unión Soviética, una aliya de un millón de personas que hizo estallar la mítica burbuja demográfica árabe, el arma psicológica más eficaz contra el Estado judío.

Aprovechando su inmunidad ante el control y las auditorías del establishment demográfico internacional, y ante un establishment demográfico israelí dominado por el temor, la PCBS sostuvo un crecimiento del 313% de la población palestina desde los 1,5 millones de 1990 a los 4.7 millones en el 2015, una tasa de crecimiento considerablemente más alta que la de los más rápidos crecimientos de población del mundo.

Los registros del PCBS incluyen - desafiando las regulaciones internacionales - a más de 400.000 árabes (en su mayoría de Judea y Samaria) que viven en el extranjero durante más de un año, a los 300.000 árabes de Jerusalén que ya están incluidos en los registros israelíes (por lo tanto, se trata de un doble registro) y a más de 100.000 palestinos que se casaron con árabes israelíes, recibieron tarjetas de identidad israelíes, y también se cuentan por partida doble.

La neta y sustancial emigración árabe (por ejemplo, 25.000 en 2014 y 20.000 en 2013 en Judea y Samaria), mientras que la inmigración judía se incrementa, está documentada por la policía fronteriza de Israel, la cual supervisa todos los pasajes internacionales, tal como es documentada por Jordania y Egipto que controlaron los pasajes internacionales de Judea, Samaria y Gaza desde 1950 hasta 1967. Sin embargo, la PCBS reclama una imposible e inexistente tasa neta de emigración cero.

Por otra parte, el último censo de Palestina (2007) incluye a muchas personas con una esperanza de la vida mitológica, ya que nacieron en 1845 (ID # 997 751 029), 1850 (ID # 940 353 444), 1860 (ID # 998 181 242), etcétera.

La demografía basada en la realidad refleja el carácter único del crecimiento de Israel, donde el optimismo supera al pesimismo, y donde las políticas de seguridad nacional impulsan la confianza  sobre el temor impulsadas por una política y una planificación responsable de las infraestructuras nacionales.

Respecto al desafío de la demografía ante el fin del mundo, la tendencia demográfica de Israel resulta un buen augurio para el Estado judío, económica, tecnológica y militarmente.

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Saturday, December 21, 2013

La "bomba de relojería demográfica" de Israel es un fiasco - Uri Sadot - FP



He escuchado a altos oficiales y dirigentes americanos e israelíes decir que Israel se enfrenta a una "bomba de relojería demográfica" que puede estallar cualquier día. El propio secretario de Estado John Kerry advirtió el 7 de diciembre que las dinámicas demográficas de Israel representaban una "amenaza existencial ... que hace que sea imposible para Israel poder preservar su futuro como Estado democrático y judío".

Algunos funcionarios en Jerusalén parecen estar de acuerdo con él: el líder de la oposición laborista israelí, Isaac Herzog y un miembro de alto rango del gabinete como Yair Lapid durante la semana pasada, se hicieron eco de una preocupación similar sobre las tendencias demográficas que podrían convertir a Israel en un "Estado binacional". En las tres ocasiones, la demografía fue citada como una razón que promovería la urgencia para resolver el conflicto palestino-israelí.

El argumento, en pocas palabras, es el siguiente: La tasa de natalidad entre las familias árabes en Israel y en Palestina es más alta que el de las familias judías. Por lo tanto, en algún momento en el futuro, los árabes se convertirán en mayoría en el área que ahora ocupa Israel. Cuando llegue ese día, los israelíes tendrán que elegir entre tener un Estado judío o uno democrático, porque dar a cada persona un voto significaría perder el carácter judío del Estado. La única esperanza de mantener su identidad, argumentan los defensores de la teoría de la "bomba de relojería demográfica" de Israel, es llegar cuanto antes a un acuerdo de paz que allane el camino para un Estado palestino independiente.

En todo esto sólo hay un problema: Los números, simplemente, no cuadran. La demografía se basa en algo más que la tasa de natalidad y predicciones similares tienen un largo historial de resultados fallidos. Los judíos israelíes tienen una mayoría demográfica saludable, y en buena medida estable, en Israel y Cisjordania, y la evolución en los próximos años puede incluso mejorar esta tendencia. La bomba de relojería demográfica, en otras palabras, es un fiasco.

A mediados de 2013, la Oficina Central de Estadísticas de Israel reportó una población de 8.018.000 ciudadanos. Una quinta parte de ellos, en número de 1.658.000, son ciudadanos israelíes que se identifican como árabes. Las estimaciones para el número de palestinos que viven bajo control israelí en Cisjordania, sin derecho a voto, se mueve en un rango que va desde los 1.5 millones a 2,5 millones. Incluso si uno utiliza las estimaciones más altas expedidas por la Autoridad Palestina, a continuación el número total de ciudadanos palestinos y árabes israelíes (contando la población árabe de Jerusalén solamente una vez, o como árabes israelíes o palestinos) asciende a un tercio de la población actual de Israel. En cuanto a los residentes de la Franja de Gaza, es difícil argumentar a favor de su inclusión, ya que Israel no ha ejercido el control civil en la zona desde 2005.

Los analistas y los demógrafos han monitoreado las tendencias de la población de Israel a lo largo de su historia, y frecuentemente han advertido de cambios inminentes en el status quo. En 1987, Thomas Friedman advirtió que en 12 años "Israel y los territorios ocupados serán, en términos demográficos, un estado binacional". Luego pasó a citar a un eminente demógrafo israelí, Arnón Soffer, diciendo que no había dudas al respecto de que Israel se estaba convirtiendo en "un estado binacional y no en un estado judío".

Esta bomba demográfica de relojería, sin embargo, nunca parece realmente detonarse. Mucho ha cambiado desde el artículo de Friedman: Un millón de judíos emigró a Israel desde la ex Unión Soviética, Israel se retiró de Gaza, y la brecha entre las tasas de natalidad árabes y judías ha disminuido significativamente. De hecho, la proporción de ciudadanos israelíes que son árabes ha aumentado muy lentamente desde la creación de Israel, con un crecimiento del 12% a cerca de un 21% en más de 65 años.

Sí, es poco probable que veamos una nueva afluencia de judíos como los de la antigua Unión Soviética, pero también no ha agotado su capacidad de influir en el equilibrio demográfico. En el informe del 2012 del centro de investigación de la Knesset, por ejemplo, evaluó que hay en alguna parte entre 230.000 y 750.000 ciudadanos israelíes en el exterior. Aunque muchos de esos israelíes ya se cuentan en la población total de Israel, una gran parte de ellos no lo son, y ninguno de ellos está representado en la Knesset.
Israel actualmente no otorga ningún derecho de voto a estos ciudadanos que viven en el extranjero. La intención de esa política era desalentar la emigración, pero también ha hecho de Israel un caso atípico en la escena internacional. Si Israel simplemente adoptara las políticas de voto de expatriados de Estados Unidos o Canadá, añadiría cientos de miles de votantes adicionales a su registro electoral. Permitir que los turistas israelíes en el extranjero voten el día de las elecciones o facilitar el proceso de adquisición de la ciudadanía aumentaría aún más el número. Y eso no es difícil de solucionar: la ley electoral de Israel no está anclada en una constitución y se puede cambiar a voluntad con una mayoría legislativa estrecha.

Mejoras sorprendentes en la salud pública también están cambiando el panorama demográfico. Gran parte de la inexactitud de las predicciones anteriores provenían de su enfoque en las tasas de natalidad, haciendo caso omiso de otros factores importantes, tales como los cambios en la esperanza de vida. Entre 2000 y 2010, por ejemplo, la Oficina Central de Estadísticas de Israel  registró que la expectativa de vida para los israelíes se incrementó en aproximadamente tres años. Este crecimiento, sin embargo, no fue homogéneo, ya que correlacionaba factores como el tamaño de la familia y los niveles de ingresos. Mientras que los judíos israelíes registraron un aumento de 3,2 años en ese período, la esperanza de los árabes israelíes creció sólo en 2 años. Esta divergencia fue el equivalente a un aumento del 2% de la población judía de Israel durante esa década, lo que equivale a la llegada de 128.000 nuevos inmigrantes. Las proyecciones demográficas resulta que requieren mucho más que la simple aritmética.

Hay un sinnúmero de razones para que israelíes y palestinos busquen la paz, pero el falso pánico demográfico no debe ser una de ellas. Israel todavía tiene muchos años e instrumentos políticos para evitar la desaparición de una mayoría judía en las zonas bajo soberanía israelí. Los vicios provocados por gobernar a otro pueblo son muchos, y los beneficios que traería la paz serían innumerables, pero la motivación para resolver el conflicto no debe provenir de amenazas de bombas de relojería demográficas.

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Thursday, July 25, 2013

La rápida evolución demográfica de Israel - Paul Morland - Real Clear World



En comparación con el rápido desarrollo de la situación política y militar en el Oriente Medio, la demografía está cambiando a un ritmo glacial. Sin embargo, la evolución demográfica en Israel en los últimos años se ha desarrollado con una rapidez inusual, y parece estar acelerándose.

En los primeros 12 años de este siglo, el número de nacimientos árabes en Israel se ha casi completamente detenido en alrededor de unos 40.000 por año. Y esto a pesar del creciente tamaño de la población árabe, lo que significa que la tasa de natalidad árabe - nacimientos respecto al tamaño de la población - ha caído.

Durante el mismo período, los nacimientos judíos han pasado de 95.000 a 130.000. En los primeros cuatro meses de 2013, el período más reciente del que hay datos disponibles, los nacimientos judíos se han incrementado un 38% con respecto al mismo período del 2001, y los nacimientos árabes solamente un 6%.

Esto significa que la proporción de nacimientos árabes israelíes, poco más de 22% del total, ahora mismo no es mucho mayor que el porcentaje de población árabe del total general, algo menos de 21%, y muy por debajo de su nivel máximo cuando estuvo en torno al 30%. Las tasas de natalidad de los árabes y los judíos en Israel están a punto de converger. Esto es a la vez importante y sorprendente.

En principio es muy significativo, ya que representa una caída dramática en las tasas de fecundidad árabes. Dado que la población árabe es más joven y tiene más mujeres en edad de procrear en relación a su tamaño que la población judía, se esperaba que tuviera una tasa de natalidad más alta. El hecho de que las tasas de natalidad de las dos comunidades se encuentran cerca de converger significa que nos estamos acercando al punto, si aún no lo hemos sobrepasado, de que la mujer judía promedio en Israel tenga más hijos que la mujer árabe promedio.

No es de extrañar, por lo menos en términos de la caída de las tasas de fecundidad árabes, ya que refleja unas tendencias bien documentados en otros lugares. En el período comprendido entre los años 1960 y 2005-2010, los informes de la ONU señalan que la mujer egipcia promedio pasó de tener más de 6,5 hijos a tener menos de tres. En el Líbano, durante el mismo período, la caída fue de más de 5,5 a alrededor de 1,5, muy por debajo del nivel de reemplazo. En Jordania y Siria, también la disminución de la fertilidad fue dramática, de 8 y 7,5 hijos por mujer respectivamente en la década de 1960 a alrededor de 3 y 3,5 en el período 2005-2010.

Más allá del mundo árabe, en la comunidad musulmana en general, ha existido una tendencia similar, con las iraníes y las mujeres de Bangladesh, por ejemplo, pasando de tener alrededor de 7 hijos a 2,5 o menos. No sorprende, entonces, que las mujeres árabes israelíes sigan, aunque sea con retraso, un camino similar.

Sin embargo, el factor sorpresa está en el aumento constante de la fecundidad de las mujeres judías de Israel. En torno a 3 hijos por mujer, se trata de una tasa de fecundidad que representa dos o más veces el nivel de Rusia, Polonia y Alemania, y un 50% más de las de Francia, Reino Unido y los EEUU. Se trata de un nivel de maternidad sin precedentes en un país desarrollado.

Y a pesar de que los haredim (ultra-ortodoxos) ciertamente contribuyen a esta tendencia, la evidencia más reciente de los expertos Evgenia Bystrov y Arnón Sofer sugiere que la maternidad entre los haredim está cayendo, mientras que entre la población secular está aumentando lentamente.

Estas tendencias también están teniendo un impacto más allá de la Línea Verde. Según Neve Gordon, un geógrafo de la Universidad Ben-Gurion y Yinon Cohen, un académico de Columbia, los nacimientos de judíos que viven en Cisjordania han aumentado cinco veces en los últimos 20 años, mientras que judíos que se han trasladado a Cisjordania se ha reducido a la mitad, es decir, el crecimiento de la población judía de los asentamientos es orgánico y debido a la alta tasa de nacimiento de los que llegaron desde el Israel anterior a 1967. El trabajo de Gordon y Cohen sugiere que la floreciente tasa de fecundidad de la población ultra-ortodoxa en Judea y Samaria es ahora mismo no menos de dos y media veces la de la población árabe local.

Esta información debe ser manejada con cuidado. No tiene una relación directa con la cuestión muy debatida del número total de árabes que viven en Cisjordania y lo el impacto que representaría su incorporación dentro de Israel. Tampoco sugiere necesariamente que los judíos crecerán con proporción a la población de Israel, con o sin Ribera Occidental. Las cuestiones de la mortalidad y la fecundidad influirán, y también lo harán los movimientos de población dentro y fuera de la zona.

Sin embargo, vale la pena señalar que, al menos dentro del propio Israel, el impulso demográfico árabe está decayendo. Mientras que en 2003 la proporción de la población árabe de Israel crecía cerca de un cuarto de punto porcentual, el año pasado creció menos de una décima parte de un punto porcentual.

Mi objetivo al presentar esta información a la opinión pública no es apoyar a uno u otro campo político dentro de Israel, la "izquierda o la derecha". Y es que ambas partes pueden hallar algún consuelo en estos datos, porque la derecha puede utilizarlos para argumentar que una posición territorial maximalista es al menos demográficamente más factible que hace una o dos décadas. Desde el punto de vista de la izquierda, se pueden utilizar para desinflar lo que se articula como pánico demográfico y que tiene como objeto a los ciudadanos árabes de Israel.

Las conclusiones políticas que se extraigan seguramente podrán mejorar la calidad del debate mediante una mayor apreciación de los hechos.

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Sunday, June 30, 2013

El mito de la inevitable minoría judía en Israel - Jeff Jacoby - The Boston Globe


El primer titular de hoy del Haaretz. ¿Temor a que la amenaza demográfica se desinfle?


A Israel se le "acabando el tiempo", comentó el Secretario de Estado John Kerry ante el Comité Judío Americano en Washington este mes. Una solución de dos estados al conflicto palestino debe llegar pronto o "la insidiosa campaña de deslegitimación de Israel sólo ganará fuerza", advirtió. "Israel deberá elegir entre ser un Estado judío o un Estado democrático, pero no va a poder cumplir con la visión de sus fundadores de ser ambos".

Este es un viejo refrán, popular pero erróneo: Israel debe hacer la paz con los palestinos antes de que las altas tasas de natalidad árabes provoquen que los judíos sean una minoría en su propia tierra.

En Jerusalén, hace unos meses, el presidente Obama se hizo eco de la misma reclamación. "Teniendo en cuenta la demografía al oeste del río Jordán, el único camino para que Israel perdure y prospere como un Estado judío y democrático es a través de la existencia de una Palestina independiente y viable".

Este denominado "argumento demográfico" puede sonar convincente, incluso siniestro. Sin embargo, se basa en un estereotipo anticuado de las mujeres árabes como factorías de bebés, superando a sus rivales judías a un ritmo tal que es sólo cuestión de tiempo antes de que los judíos sean abrumados numéricamente.

En la década de 1960, cuando la tasa de fecundidad de los árabes israelíes (9,2 nacimientos por mujer) se elevó muy por encima de la de los judíos de Israel (3,4 nacimientos por mujer), ese desafío demográfico ciertamente parecía plausible. Yasser Arafat solía decir que la última arma en su arsenal contra el Estado judío era "el vientre de la mujer árabe". La Autoridad Palestina siempre ha entendido el valor propagandístico de los datos de población. A medida que la Oficina Central de Estadísticas de Palestina comenzó su primer censo en la Ribera Occidental y Gaza en 1997, el director de la oficina, Hassan Abu Libdeh, aseguró al New York Times que los resultados nunca llegarían a nada menos que a "una intifada civil". En 2005, dicha agencia pronosticó que los judíos serían una minoría en la "Palestina histórica" (es decir, al oeste del río Jordán) para el año 2010 . Ahora se dice que el punto de inflexión vendrá en el
2020.

No cuenten con ello.

A pesar del alarde de Arafat, las mujeres palestinas, al igual que las mujeres de todo el mundo musulmán, están dando a luz muchos menos hijos de los que solían. Dentro de Israel propiamente dicho, la tasa de natalidad entre los musulmanes ha seguido una tendencia constante a la baja y se sitúa ahora en 3,5 hijos por mujer. Es incluso menor para los palestinos en la Ribera Occidental, sólo 2,91 según el CIA Factbook. En una encuesta de 2012 de la Population Reference Bureau sobre las actitudes de planificación familiar en el mundo árabe, el 72% de las mujeres palestinas casadas (edades 15 a 49) dijeron que preferían evitar un nuevo embarazo. Esto es típico del moderno Oriente Medio: La misma encuesta mostró que la mayoría de las jordanas, egipcias y sirias sentían lo mismo.

Pero mientras que las tasas de natalidad palestinas han disminuido drásticamente, las tasas de natalidad judía en Israel se han ido elevando. Israel tiene ahora el nivel de fecundidad más alto de cualquier nación industrializada moderna. La brecha de la fertilidad entre los judíos de Israel y los árabes israelíes, cerca de un 5,8 en la década de 1960, es ahora de 0,5.

Desafiando la sabiduría popular desde hace mucho tiempo, el ex diplomático israelí Yoram Ettinger escribe que es la población judía de Israel la que está experimentando un notable aumento, pasando de alrededor 80.000 nacimientos por año en 1995 a 130.000 en 2012. (El número anual de nacimientos árabes israelíes se ha mantenido entre 35.000 y 40.000).

Es fácil enredarse en los debates sobre las estadísticas, pero Ettinger ha conducido un estudio demográfico detallado que expone serios errores en las proyecciones anteriores, siendo la conclusión que la demografía, lejos de ser un pasivo en el futuro que se avecina para Israel, es un activo estratégico. Los 6,3 millones de judíos que viven en Israel y Cisjordania representan al 66% del área (sin incluir Gaza, que Israel abandonó por completo a la Autoridad Palestina en 2005). "Cualquier persona que sugiera que los judíos están condenados a convertirse en una minoría al oeste del río Jordán está drásticamente equivocada o bien es escandalosamente mentirosa", argumenta Ettinger.

¿Merece pues la pena proseguir con el "proceso de paz"? ¿Una solución de dos Estados pondrá fin al conflicto? Estas tendencias demográficas no pueden responder a estas cuestiones. Lo que sí pueden hacer es quitar la presión artificial para que Israel actúe o haga algo - cualquier cosa - antes de que la espada de Damocles le caiga encima.

Y tal vez, sólo tal vez, pueda abrir algunos ojos de esos que han estado esperando, como Arafat, que "el vientre de la mujer árabe" ponga fin al Estado judío. Israel, ahora el hogar de casi la mitad de los judíos del mundo, es un hecho permanente de la vida en el Medio Oriente.

Cualquier proceso de paz genuino debe comenzar con la aceptación de esa realidad.

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Saturday, May 11, 2013

Cómo está cambiando la demografía judía: El crecimiento de los anglo-hebreos y la desaparición de la división entre sefardíes y ashkenazíes - Jonathan Lowenstein



Cerca del 45% de los judíos del mundo  viven en Israel. Otro 40% vive en los EEUU. Por supuesto, quién es un judío y cómo se contabiliza sigue siendo un poco confuso, por ejemplo, las personas con antepasados ​​judíos y de madres no judías (y hay un buen número de ellas) que tienen una clara conexión con el judaísmo, aunque oficialmente no son judíos. Yo sé que en Inglaterra las cifras oficiales representan el número de judíos registradas en una sinagoga, pero nadie en mi familia es remotamente ortodoxo o están registrados en una sinagoga, y sin embargo, aquí estoy viviendo en Israel.

Una cosa está clara: Desde la Segunda Guerra Mundial, ha habido un cambio enorme en la demografía judía, y parte de ese cambio tiene que ver con un movimiento hacia los países de habla inglesa. Millones de personas han dejado los países árabes y musulmanes y los países del Europa del Este, y se han trasladado a Israel y a los EEUU, Canadá o Australia. Sobre todo, por supuesto, a Israel y a los EEUU. De las diez comunidades judías más importantes en el mundo, cuatro son de habla inglesa y la otra es Israel.

De las otras comunidades importantes, Argentina, Rusia y Francia han experimentado una importante experiencia migratoria (principalmente dirigida a los EEUU o Israel) y sólo Brasil y Alemania han crecido, pero solamente en pequeñas proporciones.

Suponiendo que las tendencias actuales se mantengan, a finales del siglo XXI casi todos los judíos del mundo hablarán inglés o hebreo, y muchos, quizás la mayoría, hablará ambos, como judíos que emigran entre Israel y los países de habla inglesa. Con cierta frecuencia los judíos emigran primero a Israel y desde allí, ellos o sus hijos se trasladan a los EEUU o viceversa.

El otro cambio significativo es la rápida irrelevancia de la brecha entre ashkenazíes y sefardíes. Solía suceder que si un judío provenía de Europa él era ashkenazí y si venía de Oriente Medio era un sefardí (mizrahim). Hoy en día la mayoría de los judíos franceses (la mitad de los judíos que hoy en día viven en Europa) son "sefardíes" y proceden de Argelia y Túnez, mientras que cualquier otro judío procedente del Oriente Medio generalmente es israelí. Sólo los judíos haredim aún mantienen tal distinción y sospecho que incluso entre ellos esas distinciones pueden estar empezando a erosionarse en Israel.

Según Meir Shitrit en la web del Ministerio de Educación, más del 35% de los matrimonios israelíes se producen entre cónyuges sefardíes y ashkenazíes, mientras que un estudio de la Universidad Hebrea encontró que se incrementa el porcentaje de niños de padres mixtos (ashkenazí y sefardí) medio punto porcentual cada año, siendo así que los que hoy tienen 15 años de edad provienen de matrimonios mixtos que representaban al 25% del total.

Por cierto, esto significa que con el tiempo todos los israelíes descenderán tanto de supervivientes del Holocausto como de aquellos judíos que fueron desalojados y debieron escapar del mundo árabe y musulmán.

También hay otros grupos importantes como los "bujariotas" (judíos uzbekos y kazajos), los caucásicos (por ejemplo, procedentes de Armenia, Azerbaiyán, Georgia, etc) y los judíos búlgaros, turcos, indios y etíopes que no son ni ashkenazíes o sefardíes. Huelga decir que muchos viven en los EEUU [N.P.: ¿los judíos turcos y búlgaros no son sefardíes?].

Entre los judíos haredim el cambio es mucho más lento, los matrimonios son arreglados y tienden a permanecer dentro de las diferentes "cortes" hasídicas, pero hay una lenta escalada en la filtración entre los diversos grupos en Israel.

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Thursday, March 07, 2013

No, los árabes que viven bajo control israelí no van a superar demográficamente a los judios a corto plazo - David Bernstein - The Volokh Conspiracy


La nueva Knesset

Veo a menudo frases como esta en artículos sobre Israel, esta vez de la agencia AP: "... con los árabes que viven bajo control israelí y que se espera que superan en número a los judíos en los próximos años".

Vamos a hacer números. Hay aproximadamente 6,4 millones de judíos (si incluimos a los "judíos de origen ruso" que no son reconocidos por el Ministerio del Interior de Israel como tal, ya que no son judíos según la ley judía que aplica el Rabinato).

También hay aproximadamente 1,6 millones de árabes que viven en Israel, y 2,5 millones que viven (aunque esta cifra es discutida y algunos estiman que está hinchada en casi 1 millón de personas) en la Ribera Occidental. De estos últimos, unos 2,3 millones de personas viven en zonas bajo control civil palestino y bajo control conjunto militar israelo-palestino.

Incluso dando una interpretación liberal a la expresión "vivir bajo control israelí", esto hace aproximadamente 6,4 millones de judíos contra 4,1 millones de árabes palestinos. Dada una tasa de natalidad judía del 2,9 por familia, además de la inmigración neta judía a Israel, no es probable que haya una mayoría de árabes en el territorio bajo control israelí a corto plazo.

Ahora bien, si se agrega a estas cifras la población de Gaza, las cosas comienzan a acercarse. Pero incluso la definición más liberal de "vivir bajo control israelí" no puede incluir a Gaza, donde no hay un solo civil o militar israelí viviendo allí, excepto quizás un puñado de agentes encubiertos del Shin Bet. Sí, es cierto, Israel mantiene un bloqueo parcial en Gaza, pero el día a día de la vida en Gaza representa cualquier cosa excepto “vivir bajo control israelí”, especialmente en el contexto de un artículo como el de la agencia AP que “habla de cómo surgen las tensiones cuando la población israelí y los palestinos se mezclan”.  Esto, simplemente, no puede suceder y no existe en Gaza.

Estas precisiones vienen a cuento porque  me molesta que los periodistas que informan de Israel y de los palestinos parecen dedicarse únicamente a recoger y divulgar los clichés y la propaganda que divulgan los loros de los diversos grupos de activistas, sin molestarse en comprobar unos hechos fácilmente detectables.

Por cierto, si alguna vez quieren saber si alguien es un defensor sincero de una "solución de un único Estado", es decir, un Estado democrático en el que ambos, judíos y árabes, tengan los mismos derechos, o bien simplemente quieren un Estado bajo dominio árabe, después de lo cual la mayoría de los judíos, sin duda, huirían o serían expulsados, les pedimos que les hagan esta prueba.

Digamos que Hamas continúa controlando Gaza y se niega a participar en unas negociaciones de paz con Israel. Y digamos también que Israel decide anexionarse Cisjordania, dando a los árabes igualdad de derechos y redactando una Constitución donde se anula toda distinción entre los derechos legales y las responsabilidades de árabes y judíos (y se cumple seriamente). ¿Consideran esta decisión como favorable a una solución de un único Estado, aún a pesar de que tendría una mayoría judía indefinida?

Mi conjetura es que la mayoría de los partidarios de la solución de un único Estado encontrarían diversas razones, pegas o excusas para que una solución de un único Estado que no de lugar a la posibilidad inminente de una mayoría árabe no sería de su agrado.

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Friday, June 11, 2010

El ADN de los hijos de‭ ‬Abraham.‭ ‬El análisis de los genomas judíos refutan las alegaciones sobre los jázaros‭ ‬-‭ ‬Sharon Begley‭ ‬-‭ ‬Newsweek




Los judíos siempre se han considerado a sí mismos como el‭ "‬pueblo del libro‭" (‬am hasefer‭)‬,‭ ‬en referencia a sus libros sagrados,‭ ‬pero la frase se está convirtiendo en igualmente poderosa involuntariamente,‭ ‬es decir,‭ ‬los científicos son capaces de leer los genomas judíos como en la historia de un libro.‭ ‬El último estudio sobre su ADN ha incidido sobre la idea controvertida‭ ‬de varios siglos de antigüedad‭, ‬y ahora revivida por un libro de Shlomo Sand‬,‭ ‬que afirma que los judíos europeos son todos descendientes de los jázaros,‭ ‬un grupo de turcos del Cáucaso Norte que se convirtió al judaísmo a finales del s.‭ ‬VIII y principios del s. IX.‭ ‬Pero el caso es que el ADN ha hablado y ha dicho que no.

A raíz de los estudios en la década de‭ ‬1990‭ ‬que se apoyaban en nociones basadas en la Biblia de una casta sacerdotal descendiente de Aarón,‭ ‬el hermano de Moisés,‭ ‬un nuevo y ambicioso proyecto ha analizado los genomas recogidos en voluntarios judíos y ha dado sus primeros descubrimientos.‭ ‬En un documento con un atractivo título,‭ ‬rara vez visto en las revistas científicas,‭ ‬"‬los hijos de Abraham en la era del genoma‭"‬,‭ ‬los científicos informan de que los judíos de la diáspora poseen una serie de reveladores marcadores genéticos que apoyan la creencia tradicional de que los judíos dispersos a lo largo del mundo tienen una ascendencia común.‭ ‬Pero varias poblaciones de esta diáspora tienen sus propias y distintas firmas genéticas,‭ ‬arrojando luz sobre sus orígenes e historia.‭ ‬Con respecto a la vieja pregunta de si los judíos son simplemente unas personas que comparten una religión o bien conforman una población distinta,‭ ‬el veredicto científico se inclina hacia la segunda opción.

Aunque el origen de los judíos ha sido trazado arqueológicamente en el Oriente Medio ‬en el segundo milenio a.‭ ‬C.,‭ ‬lo que ocurrió a continuación ha sido mucho más opaco.‭ ‬Para tratar de explicarlo,‭ ‬los investigadores recolectaron el ADN de judíos iraníes,‭ ‬iraquíes, sirios y de judíos ashkenazies de la ciudad de Nueva York‭; ‬de judíos turcos sefardíes de Seattle‭; ‬de judíos griegos sefardíes de Salónica y de Atenas,‭ ‬y de judíos italianos de Roma como parte del proyecto Jewish HapMap.‭ En resumen, un total de‭ ‬237‭ ‬individuos de las diversas comunidades judías de la región metropolitana de Nueva York,‭ ‬Seattle,‭ ‬Israel,‭ ‬Atenas y Roma que se sometieron al análisis de sangre.‭ ‬Entre los participantes judíos ‬sólo se incluyeron aquellos cuyos cuatro abuelos pertenecían a esa misma comunidad. Los resultados se compararon con un análisis genético de‭ ‬418‭ ‬personas pertenecientes a grupos no judíos de todo el mundo.

‬El informe de los científicos aparece en la próxima edición de la revista American Journal of Human Genetics,‭ ‬y su análisis muestra que‭ "‬cada una de las poblaciones judías formó su propio y distintivo grupo,‭ ‬indicándose a la vez una ascendencia común y el relativo aislamiento genético de los miembros de cada uno de estos grupos‭"‬.

En suma,‭ ‬las poblaciones judías han mantenido su coherencia genética del mismo modo que han conservado sus tradiciones culturales y religiosas,‭ ‬y eso a pesar de las migraciones procedentes de Oriente Medio a Europa,‭ ‬Norte de África y más allá durante siglos,‭ ‬dice el genetista Harry Ostrer de la NYU Langone Medical Center,‭ ‬quien dirigió el estudio.‭ ‬Cada grupo de la diáspora posee unas características genéticas distintivas,‭ ‬una‭ "‬representación de la historia y composición genética de cada grupo‭"‬,‭ ‬se nos afirna,‭ ‬pero cada uno de esos grupos "también posee‭ ‬un conjunto de hilos genéticos comunes‭" ‬que se remontan a su origen común en el Oriente Medio.‭ "‬Cada una de las poblaciones judías formó su propio y distintivo grupo,‭ ‬pero también se indica una ascendencia común y un relativo aislamiento genético de los miembros de cada uno de esos grupos‭"‬.

Los diversos grupos judíos también estuvieron más relacionadas entre sí que con los‭ "‬no judíos‭"‬.‭ ‬En el seno de cada grupo judío,‭ ‬los individuos compartieron gran parte de su genoma con dos cuartos o quintos de sus oprimos,‭ ‬siendo los judíos italianos,‭ ‬sirios,‭ ‬iraníes,‭ ‬iraquíes‭ "‬los más puros‭"‬,‭ ‬en el sentido de que se casaron principalmente dentro de su pequeña comunidad muy unida.‭ ‬En general,‭ ‬la similitud genética de cualquiera de los dos grupos escogidos era mayor cuanto más cerca vivían el uno del otro,‭ ‬pero hubo una excepción:‭ ‬los judíos turcos e italianos fueron los más estrechamente relacionados genéticamente,‭ ‬aunque estaban muy separados geográficamente‭ [‬N.P.:‭ ¿‬por su origen sefardí común,‭ ‬es decir,‭ por ‬proceder de Sefarad‭?]‬.

Los registros históricos sugieren que la fecha de conformación de las comunidades judías de Irán e Irak,‭ ‬que se formaron en Persia y Babilonia respectivamente,‭ ‬fue los siglos IV y VI a.‭ ‬C.,‭ ‬y el ADN lo confirma.‭ ‬Las firmas genéticas de esos grupos muestran que se mantuvieron relativamente aislados‭ (‬endogámicos‭) ‬durante unos‭ ‬3.000‭ ‬años.‭ ‬El ADN revela también que estos judíos del Oriente Medio divergieron de los antepasados de los judíos europeos actuales de unas‭ ‬100‭ ‬a‭ ‬unas 150‭ ‬generaciones,‭ ‬o en algún momento durante el primer milenio a.‭ ‬C.

Fue entonces cuando las comunidades judías de Italia,‭ ‬los Balcanes y África del Norte se originaron, cuando los judíos fueron expulsados o emigraron de Palestina y también gracias a las personas que se convirtieron al judaísmo durante la época helenística (luego se mezclaron con judíos sefardíes que emigraron después de su expulsión de España y Portugal a finales del siglo‭ ‬XV).‭ ‬Durante ese período inicial el proselitismo de los judíos alcanzó una eficacia que haría enrojecer a los mormones actuales:‭ a la altura del Imperio Romano,‭ ‬como narra la crónica del historiador judeo-romano Flavio Josefo,‭ ‬las conversiones en masa produjeron cerca de‭ ‬6‭ ‬millones de practicantes judíos,‭ ‬es decir,‭ ‬un‭ ‬10%‭ ‬de la población del Imperio Romano.‭ ‬Los genes productos de las conversiones introducidos en el ADN no formaban parte de la base genética original procedente de la tierra de Abraham.

El análisis de ADN debilita la afirmación de que la mayoría de los judíos de hoy,‭ ‬en particular los ashkenazies,‭ ‬sean descendientes directos de los jázaros conversos,‭ ‬idea que ha enfurecido a muchos dentro de la comunidad judía por representar un ataque implícito a la relación entre los judíos y‭ "‬la tierra de Israel‭"‬,‭ ‬ya que implicaría que los judíos actuales no tendrían lazos de sangre con los judíos originales del Oriente Medio.‭ ‬En su lugar,‭ ‬los científicos informan de que,‭ ‬a lo sumo,‭ ‬hubo una‭ "‬mezcla limitada con las poblaciones locales,‭ ‬incluyendo jázaros y eslavos‭ ‬...‭ ‬durante los‭ ‬1.000‭ ‬años‭ (‬del segundo milenio‭) ‬de la historia de los judíos europeos‭"‬.

Entre los europeos no judíos,‭ ‬los italianos del norte son los más similares genéticamente a los judíos,‭ ‬seguidos de los sardos y los franceses.‭ ‬Los drusos,‭ ‬beduinos y palestinos están más cerca de los judíos iraníes,‭ ‬iraquíes y sirios.‭ ‬Esto evidencia‭ "‬una historia genética compartida por parte de aquellos antepasados del Oriente Medio y del Mediterraneo no semitíco,‭ ‬y que eligieron diferentes afiliaciones religiosas y tribales". ‬Agrega Ostrer,‭ "‬el estudio apoya la idea de un pueblo judío unido con una historia genética compartida.‭ ‬Sin embargo,‭ ‬la mezcla con los europeos explica el por qué tantos judíos europeos y judíos sirios tienen ojos azules y pelo rubio‭"‬.

Los europeos sureños son genéticamente los primos más cercanos de los ashkenazies,‭ ‬de los sefardíes y de los judíos italianos,‭ ‬reflejando la conversión a gran escala de estas poblaciones del sur de Europa al judaísmo hace unos‭ ‬2.000‭ ‬años,‭ ‬cuando los judíos europeos se estaban formando.‭ ‬Los grupos sefardíes comparten un parecido genético con los africanos del norte,‭ ‬probablemente a consecuencia de los matrimonios entre moros y judíos en la España‭ ‬711-1492.

Los ‬judios ashkenazíes se cree que se asentaron en el valle del Rin durante el primer milenio y luego fueron emigrando a Europa Oriental entre los siglos‭ ‬XI‭ ‬y‭ ‬XV.

Varios detalles del genoma ashkenazi implica que‭ ‬hace siglos‭ ‬la población experimentó un severo cuello de botella (una reducción),‭ ‬en el que el tamaño del grupo cayo en picado [NP.: ¿las Cruzadas?],‭ ‬seguido de una rápida expansión.‭ ‬Esto concuerda con los registros históricos que muestran que la población judía en Europa Occidental y Oriental tocó fondo con alrededor de‭ unos ‬50.000‭ ‬individuos en la Edad Media, y luego comenzó a incrementarse hasta ‬los 500.000‭ ‬en el siglo XIX,‭ ‬creciendo hasta el doble de la tasa de natalidad de los no judíos,‭ ‬algo que se puede llamar‭ "‬una evolución demográfica milagrosa‭"‬.

‭"‬La mezcla con las poblaciones aledañas tuvieron un papel precoz en la elaboración de la judería mundial,‭ ‬pero,‭ ‬durante los últimos‭ ‬2.000‭ ‬años,‭ ‬pudo haberse limitado por la ley religiosa, cuando el judaísmo evolucionó desde el proselitismo de una religión de futuro hacia una interiorización‭"‬.

El análisis del genoma judío ha dado lugar a la obtención de resultados fascinantes durante más de una década.‭ ‬Un pionero en este campo,‭ ‬Michael Hammer,‭ ‬de la Universidad de Arizona,‭ ‬realizó el primer gran descubrimiento cuando encontró que la genética apoyaba el relato bíblico de una familia sacerdotal,‭ ‬los Cohanim,‭ ‬descendientes de Aarón,‭ ‬el hermano de Moisés:‭ ‬un marcador genético específico del cromosoma Y‭ (‬que se transmite de padre a hijo,‭ ‬como lo hacían los miembros de las familias sacerdotales‭) ‬se encuentra en el‭ ‬98,5%‭ ‬de las personas que se auto identifican como Cohanim.‭ ‬El ADN Cohanim se ha encontrado en los judíos ashkenazíes y sefardíes,‭ ‬evidencia de que es anterior a la época en que los dos grupos se separaron hace unos‭ ‬1.000‭ ‬años.‭ ‬El ADN también puede usarse para inferir cuando ciertos marcadores genéticos aparecieron,‭ ‬y se sugiere que los Cohanim surgieron hace unas‭ ‬106‭ ‬generaciones,‭ ‬por lo que se piensa que esa época era cercana a la más favorable a la hora de identificar el éxodo de Egipto,‭ ‬y también en vida de Aaron.


PD. Un tema adicional en lo que respecta a las similitudes genéticas de las poblaciones judías con las poblaciones no judías aledañas. La dirección de esa similitud siempre parece privilegiar un sentido preferencial, las conversiones al judaísmo. Pero me parece a mí que realmente el hecho más destacable, sobre todo por la precariedad y dureza de la vida judía en ámbitos cristianos e islámicos (lo que no debería hacer muy atractiva esa conversión), es privilegiar el sentido contrario, la asimilación en definitiva (la similitud se debería en mayor grado al aporte genético de la población antiguamente judía a la no judía).

Es decir, y tomando como ejemplo el caso español, el importante nivel de conversiones desde el judaísmo hacia el cristianismo y el islamismo, hecho por ejemplo bastante notable dentro del marco "almibarado" de las Tres Culturas (con la presión del Islam sobre las poblaciones judías y cristianas), y posteriormente con los problemas de convivencia en los diferentes reinos cristianos hasta llegar a la expulsión de 1492 con los Reyes Católicos (con los diferentes y continuos pogromos, como el de 1391), puede fundamentar y explicar mejor esa similitud genética.

En suma, ¿la similitud con las poblaciones aledañas provendría más de una conversión de estas hacia el judaísmo, o bien al contrario, de la conversión de los judíos a la religión predominante en esas poblaciones no judías? En ambos casos se trata de un intercambio genético, independientemente de ese proselitismo inicial del judaísmo durante el Imperio Romano que otras fuentes cuestionan o limitan por la presencia competitiva del naciente cristianismo.


Fuente: Newsweek (y añadidos del Haaretz) . El estudio se puede descargar aquí

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Friday, January 08, 2010

Desafiando al fatalismo demográfico‭ ‬-‭ ‬Yoran Ettinger‭ ‬-‭ ‬JPost‭

En‭ ‬1948,‭ ‬el primer ministro David Ben-Gurión declaró la independencia desafiando el fatalismo demográfico que respaldaban los demógrafos más importantes del país.‭ ‬Ben Gurion rechazó las hipótesis de que los judíos estaban condenados a ser una minoría entre el río Jordán y el Mediterráneo,‭ ‬que una supuesta ola masiva de aliyas no era factible,‭ ‬que la tasa de fertilidad judía estaba disminuyendo por debajo de los niveles de reproducción y que la tasa de fecundidad árabe seguía siendo una de las más altas‭ ‬en el mundo,‭ ‬independientemente de‭ ‬hallarse en‭ ‬la modernidad.‭ ‬

En lugar de eso,‭ ‬Ben-Gurion señalo al optimismo demográfico y‭ ‬a‭ ‬las aliyas como‭ ‬las‭ ‬principales prioridades nacionales,‭ ‬que coaligadas en‭ ‬una sólida mayoría judía plantarían las semillas que‭ ‬catapultarían a Israel como una‭ ‬potencia del Oriente Medio,‭ ‬ampliamente respetada por sus logros civiles y militares.‭ ‬

En‭ ‬2005,‭ ‬ la capitulación ante el fatalismo demográfico del primer ministro Ariel Sharon‭ ‬provocó que se retirara de la lucha contra el terrorismo palestino y que desarraigara a‭ ‬10.000‭ ‬judíos de Gaza y de Samaria.‭ ‬Sharon abandonó la ideología de toda su visa,‭ ‬subordinación‭ ‬las estrategias a largo plazo y los problemas de seguridad a la demografía apocalíptica.‭ ‬Así,‭ ‬se facilitó‭ ‬la‭ ‬toma de Gaza por‭ ‬parte de‭ ‬Hamas y su efecto dominó:‭ ‬la disuasión se ralentizó,‭ ‬se intensificaron los bombardeos sobre el sur de Israel,‭ ‬en el‭ ‬2006‭ ‬estalló la‭ ‬Segunda Guerra del Líbano,‭ ‬en el‭ ‬2008‭ ‬se desató la‭ ‬Operación Plomo Fundido,‭ ‬llegó el informe Goldstone y en resumen la presión global‭ ‬se exacerbó sobre Israel.‭ ‬

Las hipótesis demográficas han desempeñado un papel creciente en la conformación de la política de seguridad nacional desde‭ ‬1992.‭ ‬Pero‭ ¿‬y si estas hipótesis están dramáticamente equivocadas‭? ‬Por ejemplo,‭ ‬desde el comienzo de la aliya anual en‭ ‬1882‭ ‬-‭ ‬y en contradicción con las proyecciones demográficas‭ ‬-‭ ‬la población judía entre el río Jordán y el Mediterráneo se ha multiplicado por‭ ‬238,‭ ‬mientras que la población árabe‭ ‬sólo ha multiplicado por‭ ‬6.‭ ‬Desde‭ ‬1948,‭ ‬la población judía‭ ‬se ha multiplicado casi por‭ ‬10,‭ ‬mientras que la población árabe lo ha hecho por‭ ‬3.‭ ‬

Los‭ ‬demógrafos de Israel no creían que una aliya masiva tendría lugar con posterioridad a la‭ ‬guerra de‭ ‬1948‭ ‬/‭ ‬9.‭ ‬Pero un millón de judíos llegaron.‭ ‬Los demógrafos no tenían en mente la posibilidad de una aliya sustancial‭ ‬proveniente‭ ‬del bloque comunista durante la década de‭ ‬1970.‭ ‬Casi‭ ‬300.000‭ ‬judíos de los que llegaron procedían de allí.‭ ‬Ellos desestimaron la posibilidad de una aliya masiva‭ ‬procedente‭ ‬de la URSS,‭ ‬incluso‭ ‬cuando se abrían las puertas.‭ ‬Cerca de un millón de inmigrantes se trasladó desde la Unión Soviética a la patria judía durante la década de‭ ‬1990.‭ ‬

Contrariamente a las hipótesis demográficas,‭ ‬un descenso rápido y drástico de la fecundidad musulmana ha sido documentado por la División de‭ ‬Población de la ONU:‭ ‬Irán‭ ‬-‭ ‬1,7‭ ‬hijos por‭ ‬mujer‭; ‬Argelia‭ ‬-‭ ‬1,8‭ ‬hijos‭; ‬Egipto‭ ‬-‭ ‬2,5‭ ‬hijos‭; ‬Jordania‭ ‬-‭ ‬3‭ ‬hijos,‭ ‬y así sucesivamente.‭ ‬La tasa de fertilidad árabe en Israel‭ ‬con respecto a la anterior de‭ ‬1967‭ ‬ha disminuido‭ ‬20‭ ‬años‭ ‬antes de lo previsto,‭ ‬y en Judea y Samaria ‬la fertilidad árabe ha caído por debajo de‭ ‬los‭ ‬4,5‭ ‬hijos por mujer tendiendo hacia‭ ‬los‭ ‬3‭ ‬hijos por mujer.‭ ‬

Los‭ ‬datos‭ ‬precedentes‭ ‬nos sugieren que una bajada en las tasas de fertilidad‭ ‬raramente puede ser revertida tras un período sostenido de reducción significativa.‭ ‬

Durante ese mismo tiempo,‭ ‬el número anual de nacimientos en la población judía‭ ‬ha aumentado en un‭ ‬45%‭ ‬entre‭ ‬1995‭ (‬80.400‭) ‬y‭ ‬2008‭ (‬117.000‭)‬,‭ ‬en su mayoría afectado por un incremento demográfico en el sector secular.‭ ‬El total de nacimientos anuales árabes en Israel anterior a‭ ‬1967‭ ‬se‭ ‬ha estabilizado en alrededor de‭ ‬39.000‭ ‬durante el mismo período,‭ ‬lo que refleja el éxito de la integración árabe en la infraestructura de educación,‭ ‬empleo,‭ ‬salud,‭ ‬comercio,‭ ‬política y deportes.‭ ‬

Una auditoría sobre la documentación palestina sobre nacimientos,‭ ‬muertes y migraciones,‭ ‬y‭ ‬que se lleva a cabo por los ministerios de la Autoridad Palestina de Salud y Educación y‭ ‬por‭ ‬la Comisión Electoral,‭ ‬así como por la‭ ‬Policía de Fronteras de Israel,‭ ‬la Oficina Central de Estadística y el Banco Mundial,‭ ‬revela‭ ‬enormes falsedades en los datos existentes en‭ ‬la Oficina Central Palestina de Estadísticas.‭ ‬

Por ejemplo,‭ ‬el censo de PCBS‭ (‬Oficina Central Palestina de Estadísticas)‬ incluye‭ ‬a‭ ‬cerca de‭ ‬400.000‭ ‬palestinos‭ ‬residentes‭ ‬en el‭ ‬extranjero y que llevan‭ ‬ausentes‭ ‬más de un año‭; ‬hace caso omiso a una emigración‭ ‬neta elevada‭ ‬(28.000‭ ‬en‭ ‬2008,‭ ‬25.000‭ ‬en‭ ‬2007,‭ ‬etcétera‭)‬; y‭ ‬realiza una doble contabilización de‭ ‬unos‭ ‬250.000‭ ‬árabes de Jerusalém‭ (‬como palestinos residentes en territorio bajo control israelí y como palestinos de Cisjordania‭)‬,‭ ‬los cuales también son contabilizados por Israel.‭ ‬Además,‭ ‬existe una brecha anual de cerca de‭ ‬40.000-60.000‭ ‬nacimientos confirmada por los números existentes en la PCBS y la documentación‭ ‬que poseen los ministerios de la Salud y de Educación de‭ ‬la Autoridad Palestina.‭

‬La‭ ‬verificación de la documentación existente tanto palestina como israelí nos informa que se dobla en un‭ ‬66%‭ ‬la cifra de árabes residiendo en Judea y Samaria‭ ‬– realmente‭ ‬1.55‭ ‬millones y no‭ ‬2.5‭ ‬millones ‬como afirma la Autoridad Palestina‭ ‬-.‭ ‬Además,‭ ‬esa documentación certifica‭ ‬una sólida‭ ‬mayoría judía,‭ ‬de un‭ ‬67%,‭ ‬en el‭ ‬98,5%‭ ‬del territorio‭ ‬al oeste del río Jordán‭ (‬sin Gaza‭)‬,‭ ‬en comparación con‭ ‬las minorías judías de‭ ‬un‭ ‬33%‭ ‬en‭ ‬1947‭ ‬y un‭ ‬8%‭ ‬en‭ ‬1900‭ ‬al oeste del río Jordán.‭ ‬Una mayoría de un‭ ‬80%‭ ‬para el‭ ‬2035‭ ‬es alcanzable con una política demográfica adecuada,‭ ‬poniendo de relieve la aliya,‭ ‬potenciando el retorno de los expatriados,‭ ‬etcétera.‭

‬En conclusión,‭ ‬el optimismo demográfico está bien documentado,‭ ‬mientras que el fatalismo demográfico es rotundamente refutado.‭ ‬Hay un problema demográfico,‭ ‬pero no es letal,‭ ‬y el viento de cola es judío.‭ ‬Por lo tanto,‭ ‬cualquier persona que sugiera que hay un espada de Damocles demográfica en la garganta del estado judío y que una geografía judía debe ser‭ ‬reconocida para garantizar la demografía judía‭ (‬con retiradas de zonas árabes‭)‬,‭ ‬o bien está manifiestamente equivocada o‭ ‬es escandalosamente mentirosa.‭

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Sunday, May 10, 2009

Desactivar la amenaza demográfica - Paul Morland - Haaretz

La demografía ha sido utilizada en Israel durante décadas, tanto por la izquierda como por la derecha, para avanzar y justificar políticas en relación con los territorios y las fronteras. Los primeros partidarios de una retirada de Gaza y de Cisjordania, por ejemplo, citaron además de los argumentos morales, el temor de que a la larga fueran más numerosos los árabes que los judíos en los territorios bajo control israelí. Mientras tanto, el Ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, ha apelado a que las fronteras del estado se redibujen a fin de excluir al mayor número posible de ciudadanos árabes, con el fin de reducir lo que él percibe como una amenaza demográfica para el Estado judío.

Independientemente de los aciertos y errores de estas propuestas, deben sostenerse sobre la base de sus méritos y no sobre falsas suposiciones y temores. Por lo tanto, es importante que la opinión pública al menos tenga alguna idea de la realidad demográfica tal como es. Pueden existir controversias respecto a los números en los territorios, pero en el propio Israel las cifras están claras, y merecen ser más ampliamente conocidas.

En los primeros días del estado, la minoría árabe conoció una "transición demográfica", algo que a menudo se produce cuando las sociedades tradicionales se enfrentan a la modernidad. La rápida mejoría de la atención sanitaria y de los niveles de vida, el incremento de la esperanza de vida y la disminución de la mortalidad infantil, consiguieron inicialmente que el tamaño de la familia permaneciera siendo grande. Como resultado de ello la población árabe de Israel se expandió rápidamente, y mantuvo e inclusive aumentó su porcentaje en la población a pesar de la masiva inmigración judía. En la década de 1960, las mujeres musulmanas israelíes seguían teniendo una media de nueve hijos.

Sin embargo, después de la primera etapa de transición demográfica - con disminución de la tasa de mortalidad, la persistencia de un alto índice de natalidad y, por lo tanto, un rápido crecimiento de la población - siempre viene una segunda etapa en la que caen las tasas de natalidad. Esto ya está ocurriendo en la sociedad árabe israelí, y sucede desde algún tiempo. El promedio actual de hijos de una mujer árabe israelí es menor de la mitad de los que tenía en la década de 1960, mientras que la tasa de natalidad judía se ha estabilizado e inclusive ha aumentado. Esto se ve en el número de niños que nacen cada año. En 2001, había alrededor de 95.000 nacimientos judíos en Israel y 41.000 árabes. Sólo siete años más tarde, en 2008, los nacimientos judíos habían aumentado a más de 117.000, mientras que los árabes habían disminuido a menos de 40.000. En un período que constituye apenas una cuarta parte de una generación, los nacimientos árabes han bajado alrededor del 30% del total, cerca del 25%. Esta ha sido una tendencia constante y, en caso de que continúe, será cosa de muy poco tiempo antes que los nacimientos anuales judíos y árabes sean en general proporcionales al equilibrio general de la población en su conjunto - es decir, 4:1 (judíos:árabes) , o 80% y 20%, respectivamente.

Esto no debe verse como ninguna sorpresa, a pesar de la relativamente alta tasa de natalidad judía en Israel respecto a la tendencia existente en las restantes sociedades desarrolladas, ya que el descenso de la natalidad de los árabes de Israel concuerda con las tendencias recientes en el mundo islámico. Hoy en día, las mujeres israelíes tienen en conjunto más hijos (2,77) que las mujeres de Irán (1,71), Bahrein (2,53), Argelia (1,82), Marruecos (2,57), Indonesia (2,34) o Turquía (1,87). Cifras más recientes sugieren que las mujeres israelíes tienen más hijos que las mujeres de Egipto (2,72), Jordania (2,47) o en el Líbano (1,87). En fecha tan reciente como 2003, las mujeres sirias tenían una tasa de fecundidad un 50% más elevada que las mujeres israelíes. Para 2008, sólo será del 16%.

Ninguno de las datos precedentes tiene en cuenta a la población árabe más allá de la Línea Verde. Aquí los datos son menos fiables, pero dos cosas parecen claras: las tasas de natalidad siguen siendo elevadas, pero están disminuyendo rápidamente. El número de nacimientos en Cisjordania en 2003 sugería que las mujeres palestinas tenían, de promedio, cinco hijos. El año pasado, ese número no era muy superior a tres hijos, una sorprendente transformación de un período tan corto de tiempo.

Sea cual sea la situación en los territorios, dentro de Israel el mensaje es bastante simple: judíos y árabes están convergiendo en sus tasas de natalidad. Lo que a los políticos y a la opinión pública debería preocuparles, en vez del tamaño, no es que la minoría árabe - sobre la base de las tendencias recientes y de sus proyecciones - es poco probable que crezca mucho más allá de su actual 20%, sino más bien qué tipo de minoría será. ¿Será una parte integrante de la sociedad, ascendiendo, tanto social como económicamente, y contribuyendo al disfrute de los frutos de la sociedad israelí, y por lo tanto un posible puente hacia la región y un anuncio de que Israel desea su inclusión y la tolerancia? ¿O se convertirá en marginada, alienada y cada vez más hostil? Eso depende mucho de la mayoría judía y de la actitud de las políticas del gobierno. También depende de un enfoque pragmático y realista por parte del liderazgo y de los dirigentes árabes israelíes en defensa de los intereses de su circunscripción, y basando su estrategia en una sobria comprensión de sus propias perspectivas demográficas.

Para un resultado favorable, sería prudente concentrarse no en desactivar la llamada "bomba de tiempo demográfica", sino la "bomba de tiempo de las alarmistas y engañosas proyecciones demográficas".

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Thursday, April 09, 2009

La brillante idea de Avigdor Lieberman - Sergio DellaPergola - Forward

El éxito electoral de Avigdor Lieberman ha sido causa de alarma en Israel y en el extranjero. Los críticos de Lieberman están preocupados con razón por su retórica, así como por su demanda de que el derecho de voto dependa de que los ciudadanos hayan realizado un juramento de lealtad - una política totalmente inaceptable en una sociedad democrática.

Una de las propuestas más controvertidas de Lieberman es su apelación a una entrega de centros de población árabe israelí a una futura entidad estatal palestina como parte de un canje de territorios. En el marco de una eventual retirada israelí de zonas de Cisjordania, se preconiza la anexión de grandes bloques de asentamientos israelíes como fruto del intercambio y entrega a los palestinos de la región israelí del Triángulo, una franja de territorio dentro de la Línea Verde de 1967 casi completamente poblada por árabes, y que se extiende desde la ciudad de Umm al-Fahm, al norte, hasta Kafr Qassem, al sur.

Muchos ven en esta propuesta como una parte integrante de lo que consideran el programa xenófobo de Lieberman. Pero sus detractores no deberían precipitarse a reprobar esta idea simplemente por la orientación política de sus más prominentes defensores. Este intercambio de territorios puede ser incluso necesario para asegurar la estabilidad política y demográfica de Israel a largo plazo.

Aunque Lieberman es a menudo etiquetado de extrema derecha, la noción del intercambio de la soberanía del Triángulo no es una idea de extrema derecha. Desde la izquierda, el ex ministro de Defensa adjunto, Ephraim Sneh, un declarado "paloma" y hasta hace poco destacado miembro del Partido Laborista, ha sido un defensor de este concepto. Ya en 2002, Ehud Barak dijo que "este intercambio demográfico tiene sentido y no es inconcebible" (aunque advirtió que "sólo podría hacerse mediante un acuerdo"). De hecho, esta idea subyacente es un principio que siempre ha sido defendida por la izquierda y que hoy es apoyada por la mayoría de los israelíes: el concepto de dos Estados para dos pueblos.

La mayoría de los israelíes saben que Israel debe retirarse de Cisjordania si quiere seguir siendo un Estado judío y democrático. Pero incluso si Israel lo hace, la dinámica demográfica sigue produciendo una constante erosión de la mayoría judía de Israel.

En 2008, los árabes representan el 21% de los habitantes de Israel (incluida Jerusalém oriental, pero no los palestinos de Cisjordania). Debido a las mayores tasas de fecundidad árabes el 25% de todos los nacimientos en Israel se dan en las familias árabes. Por otra parte, debido a una composición por edades mucho más joven, los árabes representan sólo el 10% de todas las muertes en Israel. Así, en 2008, con exclusión de la migración internacional, el 30% del aumento natural de la población israelí se encuentra en el sector árabe.

La tendencia actual genera un crecimiento constante de la parte árabe de la población israelí. La población árabe de Israel se espera que llegue hasta el 23% en 2020 y el 27% en 2050, mientras que la proporción de árabes entre los niños menores de 15 años será probablemente el 30% de aquí a 2020.

Estas cifras apuntan hacia un estado bi-nacional, no hacia el estado judío que es lo que la mayoría de los israelíes prefieren. Sin embargo, con dos pequeños ajustes en la Línea Verde este panorama demográfico puede ser transformado radicalmente.

La región árabe del Triángulo tiene una población de unos 250.000 habitantes, otros 250.000 son árabes residentes en el Jerusalém oriental. Juntas, el Triangulo y Jerusalém Oriental, estas dos áreas cubren cerca del 3% del territorio de Israel, pero son el hogar de más de un 1/3 de los árabes de Israel, 1,4 millones. Redefiniendo la frontera entre Israel y Cisjordania para colocar tanto el Triángulo como los barrios árabes del Jerusalém oriental bajo control palestino, la población judía de Israel aumentará del actual 79% a un 87%.

Bajo este escenario, la parte judía de la población se mantendría muy por encima de 80% en la década de 2030 y más allá. La preocupación por la composición demográfica de Israel se aplazaría a un futuro lejano, en el cual las respectivas tasas de crecimiento de las poblaciones judías y árabes podrían converger.

Es cierto que esta propuesta no ha sido recibido calurosamente por los residentes árabes del Triángulo. Los árabes israelíes saben que convertirse en ciudadanos de un Estado palestino supondría un trade-off: los beneficios en el ámbito de su identidad nacional podrían ir acompañados de pérdidas en los ámbitos de las libertades civiles, los derechos democráticos y el nivel de vida. En consecuencia, para muchos ciudadanos árabes israelíes permanecer como ciudadanos de Israel, mientras luchan por una identidad propia dentro del propio Israel - y, para algunos de ellos, exigiendo una modificación de la identidad básica del estado judío - resulta ser una mejor opción. Pero también es una receta para el aumento de las tensiones y de las luchas en curso dentro de la sociedad israelí.

Vale la pena recordar que el texto de la Resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada el 29 de noviembre de 1947, solicitó la partición del mandato británico sobre Palestina entre un Estado árabe y un Estado judío, y no por lo tanto entre un Estado israelí y un Estado palestino. Esta solución estaba destinada a resolver un complicado conflicto mediante el reconocimiento de la pertinencia y la legitimidad de las dos identidades. Una división étnico-religiosa a lo largo de estas líneas, seguida por la cooperación económica, fue la solución en 1947, y todavía podría ser hoy la única viable.


PD.

Sergio DellaPergola es un muy cualificado demógrafo miembro del Jewish People Policy Planning Institute, no obstante en la prensa israelí han aparecido otras investigaciones que han cuestionado una serie de sus predicciones. En primer lugar, sobre la población real palestina existente en Cisjordania y Gaza, que basada en estudios de instituciones palestinos ahora se cuestiona como "hinchada" al detectarse irregularidades en sus cifras, como incluir dos veces la población árabe de Jerusalem Oriental (en diferentes apartados), no registrar la emigración existente, el mismo caso con las defunciones, etc...

En lo que respecta a Israel, lo que empieza a mostrarse como una tendencia clara es el estacanmiento de la población árabe israelí y el incremento de la población judía. De hecho, entre 1995 y 2007 el número anual de nacimientos entre la población judía se incrementó en un 40%, pasando de 80.000 a 112.000 nacimientos cada año. Durante este mismo periodo, el número de nacimientos árabes dentro la Línea Verde de 1967 se ha estabilizado en alrededor de unos 39.000 cada año. En resumen, en 1995 el porcentaje de nacimientos entre la población judía de Israel representaba un 69%, ahora mismo está en un 75%. Por lo tanto, año tras año, la población judía se rejuvenece relativamente mientras que la población árabe empieza a recorrer la senda contraria.

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Wednesday, August 06, 2008

Los terrores demográficos del diario El País, o la conveniencia de mirar antes a Europa



No hay duda de que los sangrientos conflictos interpalestinos han desatado la desazón de las bellas almas y de la gentes de progreso. Y además sin poder culpar a Israel. Menos mal que siempre hay preparado un arsenal de temas con los cuales distraer a la afición de las matanzas y sangrientas querellas de las víctimas preferidas de los biempensantes.

La enésima distracción, la amenaza demográfica. Una noticia totalmente novedosa, salvo por el hecho de que ya tiene más de cinco años de vida, pero todo vale a la hora de distraer y resituar a la desconsolada y desconcertada afición biempensante ante el verdadero malo de la película. Las predicciones de Sergio della Pergola hace ya tiempo que fueron hechas públicas, y no dejan de poder ser erroneas como otras muchas predicciones posteriormente fallidas. Lo que el diario global parece ignorar es que existen otros estudios que ya echan por tierra parte de ese catastrofismo (post previo "Miedos demográficos").

Como resumen, esos estudios registran un alza de la natalidad en la población judía y un estancamiento en la palestina, y parte de ellos consideran que los datos del censo palestino que sirve de base a las predicciones están hinchados: existencia de una doble contabilidad (como palestinos y como árabes israelíes, para la población de Jerusalém Este), contabilización de defunciones y de emigrantes de larga duración, ignorancia de la inmigración, etc...

Es por eso que quizá fuera interesante que el periódico "global" echara un vistazo al blog Harry's Place y a su post de ese mismo día que se titula: "Dentro de 20 años los musulmanes se convertirán en la mayoría en Europa". Les dejo con su contenido:

"- Dentro de 20 años los musulmanes se convertirán en la mayoría en Europa -.

¿Quién realiza esta histérica afirmación?


- El hecho más importante consiste en que hay 25-30 millones de musulmanes en Europa. Esta cifra tiene muchas implicaciones… Que los musulmanes siguen teniendo hijos, mientras que los europeos no. Y eso significa que dentro de 20 años los musulmanes serán una mayoría que puede tener una influencia excepcional en la toma de decisiones -.

¿Será obra de Bat Yeor? ¿O de Daniel Pipes? ¿O quizá de Melanie Phillips? No, es obra del carismático predicador egipcio Amr Khaled.

El argumento de Amr Khaled parece ser el siguiente. Europa se está preparando para la expulsión de los musulmanes. El affaire MoToons (las caricaturas de Mahoma) formaba parte de esa proceso que Europa está tramando para dicha expulsión. Por lo tanto, él recomienda a los musulmanes que no entren a las provocaciones, y que por el contrario se muestren ”respetables y exitosos”. Esto, señala Amr Khaled, “abolirá el plan” para expulsar a los musulmanes de Europa. Así pues, concluye Amr Khaled, los musulmanes sólo necesitarán unos diez años más en Europa para estar “firmemente establecidos”.

Amr Khaled es uno de esos predicadores moderados cuya ayuda fue solicitada por el gobierno a fin de responder al jihadismo en Gran Bretaña. Él fue uno de los portavoces promovidos por el Ministerio de los Asuntos Interiores y por el proyecto FCO, y que también promueve a los portavoces del extremista Comité de Asuntos Público Musulmán. Son las organizaciones con las que cuenta el Gobierno para responder a la radicalización islamista.

La asunción demográfica sobre la cual basa su tesis Amr Khaled es dudosa. Ella asume que las tendencias en los índices de natalidad se mantendrán indefinidamente, y que los grupos religiosos y culturales permanecen homogéneos y sin alteraciones en el tiempo. Esas suposiciones son muy inestables, en mi opinión.

Sin embargo, es interesante oír lo que un predicador moderado (N.P.: ¿el famoso Islam moderado?), apoyado y promovido por nuestro Gobierno, tiene que decir sobre el sujeto".

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Saturday, March 29, 2008

Miedos demográficos (La Oficina Central del Pánico) - Yoram Etinguer - Ynet

En el año 1900, los expertos británicos predijeron que el número de carruajes y caballos de la ciudad de Londres inundaría la ciudad de excrementos equinos en 1950. Ellos no comprendían las tendencias sociales y económicas de la época, y no comprendieron el impacto del desarrollo de la tecnología y de la higiene urbana, errando en su suposición de que el género humano y la naturaleza se desarrollarían de modo previsible y lineal.

Ese es el mismo destino de pronósticos como el de la Oficina Central de Estadística (OCE), que predijo esta semana que la proporción del sector judío en la población israelí se reduciría, e incrementaría la del sector árabe en un 5% hasta 2030. Desde 1948 vienen chocando los numerosos pronósticos de la OCE contra los acantilados de la realidad, debido a unas hipótesis de base erradas acerca de las tendencias demográficas, tanto judías como árabes.

Por ejemplo, en 1948, el fundador y padre espiritual de la OCE, el profesor Roberto Beki, intentó persuadir a Ben Gurión de postergar la creación del estado. Según su pronóstico, los 600 mil judíos estaban destinados a convertirse en una minoría en 1967 en el territorio del "Plan de Partición" de la ONU. En 1967, y en 1973, la OCE predijo que los judíos serían minoría entre el Jordán y el Mar Mediterráneo en 1987 y en 1990. Pero el porcentaje de los árabes en la población continuó siendo el 40%, a pesar de un período récord de fertilidad árabe en Judea y Samaria.

En 1968, la OCE predijo la continuación del alto índice de natalidad árabe hasta 1985, pero en 1985 había caído en picado dicho índice, de 9 niños por mujer en 1968, a 4,7 ese año. En el 2000, la OCE publicó un pronóstico con vistas a 2025 prediciendo que la fertilidad judía y árabe bajaría moderadamente. Pero desde el año 2000, la fertilidad judía sube (2,8), y es más alta de lo pronosticado por la OCE. En cambio, la caída de la fertilidad árabe (3,5 por mujer) se adelantó al pronóstico de la OCE en 20 años.

En dramática contradicción con el pronóstico de la OCE, el número anual de nacimientos judíos ha aumentado desde 1995 (80.400) hasta 2007 (112.455). Se trata de un aumento del 40%, mientras que el número anual de nacimientos árabes se ha estabilizado (unos 39.000). Desde 1995 ha crecido el número de nacimientos judíos, del 69% a 75% de todos los nacimientos en 2007.

La OCE también se equivoca sistemáticamente en los pronósticos de inmigración. En 1948 intentó bajar las expectativas de inmigración de Ben Gurión, y sostuvo que no habría una inmigración masiva a un país castigado por las guerras y sin una economía estable. Sin embargo, llegó un millón de inmigrantes. En 1972, el fundador de la OCE advirtió que la inmigración se reduciría, debido a que los judíos de Occidente no desean venir a Israel, mientras que los judíos de la entonces URSS y Europa Oriental querían pero no podían. No obstante, de todos modos, llegaron 200 mil inmigrantes. En los años '80, sostuvieron en la OCE que, aun si se abrían las compuertas de la URSS, no habría una gran inmigración debido a razones culturales, sociales, económicas, tecnológicas y de seguridad. Pero llegó otro millón. En 2008 la OCE sigue minimizando los pronósticos de inmigración e ignorando el enorme potencial que todavía existe en la ex URSS, así como en EE.UU., Francia, América Latina, Gran Bretaña, Alemania, Hungría, Sudáfrica y demás.

El "Equipo Norteamericano-Israelí de Investigaciones Demográficas" señala errores estructurales y de facto que hacen fracasar las predicciones de la OCE (a pesar de que es exacta en los datos actuales). Desde 1948, la OCE ve a los judíos como una sociedad occidental típica con un bajo índice de fertilidad, pero no lo son, tampoco en el aspecto demográfico. La OCE también reduce el pronóstico de fertilidad judía, y saca un promedio artificial entre la fertilidad secular y la religiosa/haredí, desentendiéndose de la tendencia al aumento de la fertilidad de los inmigrantes de la ex URSS y de los altos datos de la fertilidad judía en 2006-7.

La OCE sobreestima en su pronóstico, en cambio, el índice de fertilidad árabe. Se desentiende de los movimientos cíclicos de la demografía árabe, que ha llegado a un récord en los años '60 en el área de la Línea Verde, y en 1990 en Judea y Samaria, y desde entonces tiende a un descenso significativo, como se prevé en una sociedad del Tercer Mundo que se conecta con otra del mundo occidental.

La OCE minimiza también la influencia de la urbanización, la planificación familiar, la reducción de los embarazos en la adolescencia, el desarrollo de la carrera laboral de la mujer, y la integración creciente en las infraestructuras educativas, la economía y la sanidad en Israel, en la occidentalización de la fertilidad árabe. La modernización convierte a la sociedad árabe en más adulta desde el punto de vista de la edad, creciendo por ende el índice de mortalidad, bajando el de natalidad, y reduciéndose así su crecimiento vegetativo, en tanto que la fertilidad judía se encuentra en paulatino ascenso.

Contrariamente a la OCE, la Unidad de Población de la ONU sostiene que la caída de la fertilidad en las sociedades musulmanas y árabes, con el apoyo de los líderes religiosos, es aguda y rápida en todo el mundo. Por ejemplo, la fertilidad en Irán se colapsó completamente en 25 años, de 10 a 1,8 niños por mujer. Egipto y Jordania se encuentran por debajo de los 2,5 y 3 niños por mujer.

El fatalismo y el pesimismo de la OCE carecen de base. La realidad demográfica es una fuente de esperanza y optimismo. Pero el pronóstico de 2008 de la OCE hace temer que sus funcionarios persistan en aprender de la historia por medio de la repetición de sus errores en serie, en lugar de prevenirlos.

(Recogido del ya inevitable, por fortuna, Povesham)

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